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martes, 19 de mayo de 2026

Fundamentos bíblicos y teológicos de porqué el demonio le teme a María


Traducido del sitio Catholic 365:

Hay quienes cuestionan la idea de que Satanás tema a la Virgen María, considerándola un mero sentimiento religioso. Sin embargo, esta creencia está arraigada tanto en las Escrituras como en la tradición de la Iglesia. Explorando pasajes clave como Génesis 3:15 y comprendiendo el papel de María en la historia de la salvación, comprenderá por qué se la considera una gran oponente de Satanás.

Considere cómo la teología católica presenta a María. No sólo se la considera humilde, sino también una figura poderosa en el combate espiritual, lo que explica por qué oraciones tradicionales como el Ave María y el Rosario se utilizan a menudo para enfrentarse a las fuerzas del mal. Este artículo le ayudará a entender por qué la creencia de que Lucifer teme a María no sólo es razonable, sino teológicamente sólida.

1. El papel de María en la historia de la salvación

Comience reflexionando sobre el papel sin parangón de María en la historia de la salvación. Como Theotokos, o Madre de Dios, su consentimiento en la Anunciación (Lucas 1:38) permitió que tuviera lugar la Encarnación. A través de este acontecimiento, Jesucristo, el Redentor, entró en la historia de la humanidad. Este momento crucial asestó un golpe decisivo al dominio de Satanás sobre la humanidad, dominio establecido por el pecado y la muerte.

A menudo se contrapone el papel de María al de Eva, la primera mujer de la narración bíblica. Mientras Eva cedió a la tentación, María permaneció obediente, lo que le valió el título de la "Nueva Eva". Su obediencia fue decisiva para revertir los efectos de la Caída, convirtiéndola en un símbolo del triunfo sobre el pecado y el demonio, cuyo objetivo es atrapar a la humanidad en la desobediencia.

2. Génesis 3:15 y la profecía de la enemistad

Si nos remitimos a Génesis 3:15, conocido como el Protoevangelio, descubriremos una profecía fundamental que explica el miedo de Satanás a María. Este versículo declara la enemistad entre la serpiente (Satanás) y la mujer (María), así como entre su descendencia. Tradicionalmente, se ha interpretado como una profecía que apunta a la victoria de Cristo sobre Satanás, en la que María desempeña un papel fundamental.

Esta enemistad no es pasiva. La asociación de María con la obra redentora de Cristo significa que participa activamente en la derrota de Satanás. Se la representa como algo más que un simple recipiente para la encarnación de Cristo; es una adversaria intencionada en la lucha cósmica entre el bien y el mal.

3. Humildad y orgullo: Un contraste teológico

En la teología cristiana, la caída de Satanás tiene su origen en el orgullo. Lucifer, originalmente un ángel de alto rango, se rebeló contra Dios en su deseo de autoexaltación (Isaías 14:12-15). Por el contrario, María es la personificación de la humildad. Su aceptación de la voluntad de Dios en la Anunciación (Lucas 1:38) ejemplifica la virtud de la sumisión a la autoridad divina.

Hay que tener en cuenta que la humildad de María es algo más que una virtud personal, es un arma teológica.

Como enseña San Agustín, el orgullo es la fuente de todo pecado, mientras que la humildad constituye el fundamento de toda virtud. Desde este punto de vista, puedes ver por qué la humildad de María es tan poderosa. Contrarresta directamente la arrogancia de Satanás, convirtiéndola en una figura de gran importancia en la guerra espiritual.

4. El poder de la intercesión de María

El papel de María no terminó con su vida terrenal.En la doctrina católica, sigue intercediendo por los fieles. Cuando se examina Apocalipsis 12, donde una mujer vestida del sol da a luz a un niño destinado a reinar, se ve que este pasaje se refiere a menudo a María. Destaca su papel constante en la batalla entre el bien y el mal, extendiendo su influencia al ámbito de la guerra espiritual.

Los católicos creen que la intercesión de María es particularmente eficaz para vencer la influencia de Satanás. Santos como San Luis de Montfort y San Maximiliano Kolbe han subrayado que Satanás teme a María porque sus oraciones son singularmente eficaces en el combate espiritual. Esto no se debe a su propio poder, sino a su íntima relación con Cristo. Como Madre de Dios y Reina del Cielo, su intercesión tiene un peso extraordinario.

5. Testimonios históricos y místicos

A lo largo de la historia cristiana, encontrarás muchos testimonios de santos y místicos que apoyan la creencia en el poder de María sobre Satanás. Personajes como el Padre Pío y San Juan Vianney han declarado haber invocado el nombre de María durante ataques demoníacos y haber experimentado su protección. Estos testimonios sugieren que sólo su nombre tiene un poder único para repeler a las fuerzas de las tinieblas.

Al considerar estos testimonios, uno se da cuenta de que no son meras reflexiones personales, sino que forman parte de una tradición más amplia de la Iglesia. Durante siglos, la Iglesia ha reconocido la potencia de la intercesión de María en tiempos de conflicto espiritual. Oraciones como el Rosario han sido reconocidas desde hace tiempo como armas contra el mal, reforzando aún más el papel fundamental de María en la espiritualidad católica.

Conclusión: El papel de María en la batalla cósmica

A estas alturas, deberías ver que la creencia de que Satanás teme a María no es una exageración. Su aceptación de la voluntad de Dios en la Anunciación, su humildad y su identidad como la Nueva Eva contribuyen a su poder en la batalla cósmica entre el bien y el mal. Cuando examinamos Génesis 3:15 y Apocalipsis 12, encontramos claras pruebas bíblicas de su participación en la guerra espiritual.


miércoles, 23 de octubre de 2024

El Santo Rosario, el arma que la Virgen nos dio

Del sitio Relevant Radio:

"Amad a la Virgen y rezad el rosario, porque su rosario es el arma contra los males del mundo actual. Todas las gracias concedidas por Dios pasan por la Virgen". - San Padre Pío

El Papa San Juan Pablo II sin duda tuvo en cuenta las palabras de San Padre Pío, no sólo por lo que sabemos de su rosario diario, sino por la miríada de otras cosas que hizo para llevar la devoción a Nuestra Señora y "el arma" que nos dio.

El Papa se encuentra a menudo en una posición muy difícil, en la que se esfuerza por llevar a la gente a Cristo a través de los problemas sociales relevantes, evitando al mismo tiempo la tentación de atrincherarse en la cultura. El Papa Juan Pablo II consiguió un equilibrio muy fino al llegar a la gente allí donde se encontraba e invitarla a crecer en santidad personal a través del rosario.

Ya se tratara de la Guerra Fría, de los atentados terroristas del 11 de septiembre o de la guerra contra la familia, mantuvo una refrescante y firme fe en el Rosario y en su poderoso alcance. Nos animaba a rezar por la paz, por soluciones, por esperanza y por amor en todos los encuentros. Y cuando pedimos cosas nobles, Nuestra Señora siempre es capaz de acudir a Nuestro Señor en nuestro lugar y sabemos que Jesús ama demasiado a Su madre como para decir que no. Como decía San Maximiliano Kolbe: "Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Santísima Virgen. Nunca podrás amarla más de lo que la amó Jesús".

¿Y qué mejor camino hacia la santidad que imitar a quienes nos precedieron? San Juan Pablo II tenía una devoción especial por el Padre Pío, Luis de Montfort y Jacinta y Francisco Marto -dos de los niños de Fátima que él mismo canonizó-, todos ellos devotos campeones del Santo Rosario. En Fátima, Nuestra Señora expresó su deseo de rosarios diarios y San Juan Pablo II no pensaba decepcionar a la Madre de Dios. Dijo que esta campaña debía ser asumida no sólo por nuestra generación, sino por todas las generaciones futuras, para la salvación de todos.

El 13 de mayo de 1981, fiesta de Nuestra Señora de Fátima, el Papa Juan Pablo II se abría paso entre la multitud en la Plaza de San Pedro cuando, de repente, se oyeron disparos. El asesino turco Ali Agca efectuó cuatro disparos en total, dos de los cuales alcanzaron a dos transeúntes femeninas y dos al Santo Padre. Uno de ellos le hirió en la mano izquierda. El otro le alcanzó en el centro de la masa. Mientras le llevaban al hospital, parecía una herida mortal.

Pero no era su hora. La bala no había alcanzado los órganos vitales ni las arterias por una fracción de centímetro. "Fue la mano de una madre la que guió la trayectoria de la bala". Un dedo apretó el gatillo y otro guió la bala. El Papa Juan Pablo II, atribuyendo a Nuestra Señora de Fátima su supervivencia, visitó finalmente a su presunto asesino en la cárcel y le perdonó cara a cara.

En 2002, en su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, el Papa Juan Pablo II instituyó los cinco Misterios Luminosos del Santo Rosario para celebrar la luz de Dios manifestada a través de la vida de Jesús: el Bautismo de Jesús, las Bodas de Caná, el Anuncio del Reino, la Transfiguración y la Institución de la Eucaristía. Su devoción a la Virgen era interminable y decía que el rosario está "entre las tradiciones más bellas y loables de la contemplación cristiana".

viernes, 4 de octubre de 2024

María me presentó dos coronas

Del sitio Enciclopedia Mariana:

El padre Maximiliano Kolbe, nació en Polonia, en el seno de una familia muy modesta, pero profundamente religiosa. Fue bastante travieso hasta el día en que su madre se preguntó: “Pobre hijo mío, ¿qué va a ser de ti?”.

Esta pregunta le sacude. Luego le confesó a su madre un hecho fundamental: “Recé mucho a la Santísima Virgen para que me dijera qué iba a ser de mí. Entonces se me apareció sosteniendo dos coronas, una blanca y otra roja. Me miró con cariño y me las ofreció. La blanca significaba que siempre seré puro y la roja que seré mártir. ¡Acepté ambas!".

El 17 de febrero de 1941, agentes de la Gestapo detuvieron al P. Maximiliano y a otros cuatro hermanos, a quienes llevaron primero a la prisión de Pawiak en Varsovia (Polonia). Allí el Padre, golpeado violentamente por ser sacerdote, escribió a sus hermanos religiosos que permanecieron en Niepokalanow: “La Madre Inmaculada, amabilísima, siempre nos ha rodeado de ternura y siempre velará por nosotros. Dejémonos llevar por Ella, cada vez más perfectamente, adonde Ella quiera y cualquiera que sea su buena voluntad, para que, cumpliendo hasta el final con nuestros deberes, podamos, por el amor, salvar a todas las almas". 

Unos días después, el padre Kolbe fue trasladado al campo de Auschwitz.

lunes, 9 de septiembre de 2024

El arma de San Juan Pablo II: La Consagración Mariana

Del sitio Píldoras de Fe:

La Consagración Mariana es la total consagración a Jesús a través de la Santísima Virgen María. Fue el arma de San Juan Pablo II para vencer los males.

Nuestro quiero Santo Padre, San Papa Juan Pablo II, en su Carta Apostólica, Rosarium Virginis Mariae, declaró una expresión muy hermosa sobre el poder de la consagración mariana y de cómo la virgen María colabora con Cristo en este proceso de salvación y de redención de la Humanidad. Al respecto, San Juan Pablo II dijo que "la verdadera devoción cristocéntrica a la Bendita Virgen María, Madre de Dios, y la veneración de su maternidad espiritual universal, particularmente al llevar a cabo este papel totalmente único como Corredentora, Medianera y Abogada, "totalmente basada en esa [perfecta redención y mediación] de Cristo y radicalmente subordinada a ella, 'de ninguna manera oscurece o disminuye la única mediación de Cristo, sino que más bien muestra su poder'. Este es el principio luminoso expresado por el Concilio Vaticano II que he experimentado tan poderosamente en mi propia vida y que ha sido la base de mi lema episcopal: Totus Tuus. El lema se inspira, por supuesto, en la enseñanza de San Luis María Grignion de Montfort, quien explicó con las siguientes palabras el papel de María en el proceso de nuestra configuración con Cristo:

"Toda nuestra perfección consiste en conformarnos, unirnos y consagrarnos a Jesucristo. Por lo tanto, la más perfecta de todas las devociones es, sin duda, la que nos conforma, une y consagra más perfectamente a Jesucristo. Ahora bien, como María es, de todas las criaturas, la más conformada a Jesucristo, se deduce que, entre todas las devociones, la que más consagra y conforma un alma a nuestro Señor es la devoción a María, su Santa Madre, y que cuanto más se consagre un alma a Ella, más se consagrará a Jesucristo" (Tratado de la verdadera devoción, n.120) (Rosarium Virginis Mariae, 19-22).

San Luis María Grignión de Montfort se consideraba a sí mismo como un "esclavo" de la Santísima Virgen María, y como tal, llevaba fielmente cadenas en sus brazos y pies como muestra de su dedicación y amor por ella.

La "Preparación de 33 días para la consagración total a Jesús por medio de María según San Luis María de Montfort" es una devoción personal en la que una persona se prepara espiritualmente para consagrarse a Jesús por medio de María. Los que desean participar de esta devoción pasan 33 días antes de la Consagración mariana preparándose interiormente mediante lecturas espirituales de la Biblia y otros recursos católicos (como la Verdadera Devoción, Imitación de Cristo, etc.) y rezando una serie de oraciones de consagración.

"Si, entonces, establecemos una sólida devoción a nuestra Santísima Señora, es solo para establecer más perfectamente la devoción a Jesucristo, y proporcionar un medio fácil y seguro para encontrar a Jesucristo." San Luis María Grignión de Montfort 

En el "Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen", San Luis María Grignion de Montfort nos dice que el camino seguro, fácil y corto para acercarnos a Cristo y parecernos más a Él es la consagración a la Virgen María. En este, propone 33 días de preparación para hacer la consagración Mariana.

Pero hay muchas personas de fiar que lo aprueban y lo promueven. Por ejemplo, el Papa Pío IX dijo que esta devoción a María es la mejor y la más aceptable.

El Papa Pío X promulgó que quien rezara la fórmula de la consagración Mariana de San Luis María recibiría indulgencia plenaria en perpetuidad. Él mismo experimentó la eficacia de esta devoción y por ello la promovió con tanta decisión en la encíclica Mariana Ad Diem Illum donde dice que: "No hay camino más seguro y más fácil como María para unir a todos los hombres con Cristo."

El promotor principal de la devoción de la consagración mariana ha sido nuestro querido el Papa San Juan Pablo II, quien declaró que la lectura del "Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen", fue decisiva en su vida y tomó como lema papal una expresión que aparece en el texto breve de la consagración Mariana de San Luis María Grignon de Montfort:

"Totus tuus ego sum et omnia mea tua sunt. Accipio te in mea omnia. Praebe mihi cor tuum Maria!", que significa: (Soy todo tuyo y todo lo mío es tuyo. Te recibo como mi todo. ¡Dame tu corazón, oh María! Todo tuyo)

La Consagración Mariana no es otra cosa que la total consagración a Jesús a través de la Santísima Virgen María.

Esta consagración consiste en un acto libre y voluntario donde ofreces toda tu persona y tu vida, y te entregas todo entero, en cuerpo y alma, a la Madre de Jesús y Madre nuestra para que a través de ella el Espíritu Santo nos transforme conforme a la imagen de Jesús.

Jesús nos dio a su Madre como nuestra madre espiritual para que Ella nos conciba a la vida cristiana por obra del Espíritu Santo, nos alimente, nos cuide y nos lleve a la plenitud de Cristo.

Cuando Jesús miró por última vez a su Madre antes de morir le dijo: "Mujer aquí tienes a tu hijo. Aquí tienes a tu Madre" (Juan 19,26-27)

¿Qué quiso decirle Jesús a María? Fórmalos como me formaste a mí. ¿Qué quiso decirle a Juan? (él nos representaba a todos nosotros) Descansa en su regazo, confíate a sus manos maternales: Ella te va a santificar por el poder Espíritu Santo, Ella se encargará de modelarte y transformarte conforme a mi imagen.

San Luis María enuncia en su libro "los actos de caridad que la Virgen, como la mejor de todas las madres, hace para con sus fieles servidores": Ella los ama, los mantiene, los guía y dirige, los defiende y protege, intercede por ellos ante Dios.

Y añade los frutos que esta devoción produce en el alma: alcanza luz del Espíritu Santo para crecer en humildad y conocimiento personal, la Santísima Virgen María concederá parte de su fe, apartará del alma los escrúpulos y ensanchará y abrirá el corazón para correr "por el camino de los mandamientos de su Hijo" con gran libertad interior, los llenará de una gran confianza en Dios y en Ella misma, "el alma de la Santísima Virgen María se os comunicará para glorificar al Señor" y "Ella dará su fruto a su tiempo y este fruto suyo es Jesucristo".

Por eso, cuando María nos ve a cada uno de nosotros, sus hijos, nos mira con amor, anhelando el momento en que libremente le digamos: Madre, soy todo tuyo, te pertenezco, fórmame como lo hiciste con Jesús, protégeme del Maligno, llévame al Paraíso.

Si Dios Omnipotente confió incondicionalmente en la Virgen María y puso a Su Hijo Unigénito en sus brazos maternales, ¿cómo no vamos a hacerlo nosotros?

Cuando le demos todo a María, Ella se hará cargo de nosotros y de nuestros seres queridos. Cuando estemos como ciegos en las horas oscuras, María escuchará nuestro grito desesperado: "Señor, que vea" (Marcos 10,51) y se encargará de decirle a Jesús: "Mira, no tienen vino" (Juan 2,3) y encontraremos una y otra vez la salida de las tinieblas para entrar en su luz maravillosa (Cfr. 1 Pedro 2,9) A la hora del sufrimiento y de la cruz, María estará allí, de pie a nuestro lado, abrazándonos con ternura. (Juan 19,25)

En las decisiones importantes, María nos mostrará el Camino, la Luz, la Verdad, la Vida. Ella será la dulce y firme Pastora que nos conduzca por el buen Camino (Cfr. Juan 14,6) María nos lleva siempre por el mejor camino a Jesús. En la vida cotidiana, María será nuestra educadora, la que nos forme en las virtudes cristianas.

A través de la consagración mariana, la misma Virgen María será nuestra maestra de oración. Nos conducirá siempre al Sagrario y nos mostrará el costado traspasado de Su Hijo, nos enseñará a entrar en la intimidad de Su Corazón traspasado.

Es un maravilloso intercambio: le damos nuestro corazón a María y Ella nos da su Corazón Inmaculado. A la virgen María le gusta compartir, cuando le demos nuestro corazón con absoluto abandono, Ella nos abrirá la intimidad del suyo, conoceremos cómo es su amor a Jesús, cómo gusta Su palabra, cómo contempla los misterios de Su Hijo.

Una de las grandes emociones que experimentaremos a través de la consagración mariana es que sentiremos como Ella siente, amaremos como Ella ama, dejaremos que Jesús encuentre consuelo y descanso en nosotros como lo encuentra en Ella. A la hora de nuestra muerte, María será la que nos abra la puerta del hogar definitivo, nos abrace y nos lleve a la presencia del Padre para entrar en su intimidad y permanecer allí para siempre.

Les invito a leer el libro "Tratado de la verdadera devoción a la Santísima Virgen", quiera Dios que su experiencia sea como la del Papa San Juan Pablo II, cuya fórmula de consagración Mariana les comparto ahora:

A continuación, la hermosa y poderosa consagración mariana que puedes rezar cada mañana, que era la fórmula de San Juan Pablo II.

Virgen María, Madre mía, 
me consagro a ti y confío en tus manos toda mi existencia. 
Acepta mi pasado con todo lo que fue. 
Acepta mi presente con todo lo que es. 
Acepta mi futuro con todo lo que será. 
Con esta total consagración te confío cuanto tengo y cuanto soy, 
todo lo que he recibido de Dios. 
Te confío mi inteligencia, mi voluntad, mi corazón. 
Deposito en tus manos mi libertad; mis ansias y mis temores; 
mis esperanzas y mis deseos; mis tristezas y mis alegrías. 
Custodia mi vida y todos mis actos para que le sea más fiel al Señor y 
con tu ayuda alcance la salvación. 
Te confío ¡Oh María! 
Mi cuerpo y mis sentidos para que se conserven puro y 
me ayuden en el ejercicio de las virtudes. 
Te confío mi alma para que Tú la preserves del mal. 
Hazme partícipe de una santidad igual a la tuya: 
Hazme conforme a Cristo, ideal de mi vida. 
Te confío mi entusiasmo y el ardor de mi juventud, 
para que Tú me ayudes a no envejecer en la fe. 
Te confío mi capacidad y deseo de amar, enséñame y 
ayúdame a amar como Tú has amado y como Jesús quiere que se ame. 
Te confío mis incertidumbres y angustias, 
para que en tu corazón yo encuentre seguridad, sostén y luz, en cada instante de mi vida. 
Con esta consagración me comprometo a imitar tu vida. 
Acepto las renuncias y sacrificios que esta elección comporta, 
y te prometo, con la gracia de Dios y con tu ayuda, 
ser fiel al compromiso asumido. 
Oh María, soberana de mi vida y de mi conducta, 
dispón de mí y de todo lo que me pertenece, 
para que camine siempre junto al Señor bajo tu mirada de Madre. 
¡Oh María! Soy todo tuyo y todo lo que poseo te pertenece ahora y siempre. 
 
Amén.

"María es la Virgen fecunda, y en todas las almas en las que viene a habitar hace florecer la pureza de corazón y de cuerpo, la rectitud de intención y la abundancia de buenas obras. No imaginéis que María, la más fecunda de las criaturas que han dado a luz a un Dios, permanece estéril en un alma fiel. Será ella quien haga vivir el alma incesantemente por Jesucristo, y hará vivir a Jesús en el alma". (San Luis de María Gringion de Montfort)

La virgen María es la Mediadora de todas las Gracias. Pero hay que tener claro que su mediación universal ha sido objeto del inmutable magisterio Papal ordinario por lo menos durante los tres últimos siglos y, tanto que podría considerarse como doctrina católica, no definida hablando de manera de un Dogma, pero ciertamente que puede participar en esta definición. A través de la consagración mariana, María se convierte en madre protectora de cada uno de nosotros, es nuestra mediadora personal de todas las gracias. El Papa Benedicto XIV (en el año 1758) describe a Nuestra Señora como "la corriente celestial que lleva al corazón de los desdichados mortales todos los dones y gracias de Dios". El Papa Pío VII (en el año 1823) llama a María la "Dispensadora de todas las gracias (gratiarum omnium dispensatricem)".

"Solo la Inmaculada tiene de Dios la promesa de la victoria sobre Satanás. Ella busca almas que se consagren enteramente a Ella, que se conviertan en sus manos en instrumentos poderosos para la derrota de Satanás y la difusión del reino de Dios." (San Maximiliano María Kolbe).

"María, quiero ser un santo. Sé que tú también quieres que sea un santo y que es tu misión dada por Dios el formarme en uno. Así que, María, en este momento, en este día, elijo libremente darte mi pleno permiso para hacer tu trabajo en mí, trabajando en conjunto con Aquel que también obró en ti: el Espíritu Santo". (Pequeña oración de consagración mariana que puede ser rezada a diario).

Una vez que haces la consagración mariana, esta es de por vida, pero puede seguir renovándose anualmente. Debemos saber que esto no se trata de una consagración formal a Nuestra Señora, no muy distinta de un voto, que debe hacerse de manera solemne. A través de esta devoción y disciplina de los 33 días en el que se le entrega a María todo de nosotros, todo nuestro corazón, mente y alma, somos conducidos a la Presencia del Trono de su Hijo, Jesucristo. A través de la consagración mariana, le damos el absoluto permiso a María  para que Ella pueda obrar a través de nosotros como un instrumento santo en su batalla contra las fuerzas del mal, es decir, esta consagración le permite actuar de forma libre en nuestra vida para conducirnos a la santidad, permitiendo que se cumpla la voluntad de Cristo en nosotros para la mayor gloria de Dios.

Qriswell Quero

viernes, 23 de agosto de 2024

Cinco santos que amaron a María

Del sitio Píldoras de Fe:

Los verdaderos amantes de Jesús y María son los Santos. Ellos están ahora en el cielo por toda la eternidad, alabando a Dios con la Reina de todos los santos- La Santísima Virgen María. Los santos nos pueden enseñar a amar a Jesús a través de nuestro amor, devoción y confianza en María. La Virgen no nos aleja de Dios. Al contrario, Ella nos acerca a Dios.

De hecho, las últimas palabras de María que se pueden encontrar en la Biblia son "Hagan todo lo que Él les diga". (Juan 2,5) ¡El mejor consejo que podamos recibir! Si tan solo pudiésemos todos seguir y obedecer estas palabras de sabiduría, enseñadas por María: "Trono de la eterna sabiduría".

A continuación encontraremos cinco explosivas expresiones de los santos sobre su ardiente amor por María. La "frase Mariana" será citada y seguida de una breve explicación.

Con el Santo Papa Juan Pablo II demos todo a Jesús por medio de María. "Totus Tuus, Ego Sum..."

1. Santa Faustina y Nuestra Señora de la Divina Misericordia.

San Alfonso María de Ligorio escribió un clásico mariano "Las Glorias de María". Este gran Doctor de la Iglesia asegura que en Dios hay una armoniosa integración de justicia y misericordia.

Sin embargo, María es pura MISERICORDIA, y es llamada la Madre de Misericordia. Así que mientras, rezamos La Salve: "Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve..."

Igualmente importante en el Diario de la Divina Misericordia, Santa Faustina Kowalska exalta la misericordia de Dios, así como el rol de María en la dispensa de la misericordia de Dios. Leamos, meditemos y oremos...

"Para expresar dignamente la misericordia del Señor, nos unimos a Tu madre Inmaculada, porque así nuestro himno te será más agradable, ya que Ella ha sido elegida entre los ángeles y los hombres. A través de Ella, como a través del cristal puro, ha llegado a nosotros Tu misericordia, por su mérito el hombre se hizo agradable a Dios, por su mérito todos los torrentes de gracias fluyen sobre nosotros." (Diario: La Divina Misericordia en mi Alma, n°1746)

2. San Juan María Vianney (El Santo Cura de Ars).

Tras el engaño del diablo a Adán y Eva resultó el pecado original. Hasta el día que demos nuestro último suspiro, el diablo estará acechándonos, merodeando para tentarnos y hacernos caer y esclavizarnos. Pero si recurrimos a María, el diablo prenderá vuelo y la victoria será nuestra. Pongamos atención al consejo del Santo Cura de Ars.

"Si invocas a la Santísima Virgen, cuando el enemigo te tiente, llegará María a tu auxilio y Satanás se apartará de ti".

3. Santa Teresa de Calcuta.

¿Se ha sentido alguna vez preocupado, cansado, tenso o estresado? ¿Por qué no acude a María invocando su dulcísimo nombre? Veamos lo que es el consejo de una santa de nuestros tiempos: Santa Madre Teresa de Calcuta:

"Si al comienzo del día estás triste, llama a Nuestra Señora, haz esta simple oración: "María Madre de Jesús, sé mi Madre en este momento" Admito que, esta oración jamás me ha fallado".

4. San Maximiliano Kolbe.

San Maximiliano Kolbe es otro santo moderno. De niño, Nuestra Señora se le apareció y le ofreció a que escogiera entre dos coronas, una roja y la otra blanca. Él escogió ambas; la blanca, significando la pureza y su consagración a la vida religiosa; la roja era profecía de su martirio.

Maximiliano Kolbe decía que no intentáramos luchar contra el diablo solos, más bien que recurramos a María. Esto nos dice Kolbe:

"La lucha contra el infierno no la pueden ganar los hombres, aún los más astutos. Solo la Inmaculada posee la promesa de Dios de la victoria sobre Satanás".

5. San Alfonso María de Ligorio.

La virtud más grande que el corazón humano puede cultivar es la virtud de la caridad. La caridad es un amor sobrenatural a Dios y al prójimo. Pero ni el amor del ángel del más alto coro ni el amor más ardiente del más grande santo se puede comparar al amor ardiente, inmenso, vivo y constante del Inmaculado y misericordioso Corazón de la Madre de Dios.

San Alfonso María de Ligorio describió con estas palabras el inefable amor que arde en el corazón de María.

"Pidamos a Nuestra Madre Santísima una pequeña chispa de este amor para encender el fuego a nuestros corazones tibios. Los santos, porque así amaban a Dios, se lanzaron a hacer cosas tan heroicas por sus prójimos. Pero ¿quién ha amado a Dios más que María? Ella lo amó desde el primer instante de su existencia más de lo que lo han amado todos los ángeles y santos juntos en el curso de su existencia, como luego veremos considerando las virtudes de María.

Reveló la Virgen a sor María del Crucifico que era tal el fuego de amor que ardía en su corazón hacia Dios, que podría abrasar en un instante todo el universo si lo pudieran sentir. Que en su comparación eran como suave brisa los ardores de los serafines. Por tanto, como no hay entre los espíritus bienaventurados quien ame a Dios más que María, así no puede haber, después de Dios, quien nos ame más que esta amorosísima Madre.

Y si se pudiera unir el amor que todas las madres tienen a sus hijos, todos los esposos a sus esposas y todos los ángeles y santos a sus devotos, no alcanzaría el amor que María tiene a una sola alma. El amor que todas las madres tienen por sus hijos es pura sombra en comparación con el amor que María tiene por cada uno de nosotros. Más nos ama ella sola, añade, que lo que nos aman todos los ángeles".

María es Reina de los ángeles, Reina de los mártires, Reina de las vírgenes, Reina de los confesores, Reina hermosura del Carmelo y Reina de todos los santos. Una de las aclamaciones que más amaba San Luis María de Montfort era: "María, Reina de nuestros corazones". Aunque vivamos rodeados de numerosas tentaciones, pruebas, peligros, temores e inseguridades, podemos encontrar un refugio seguro, un oasis y un albergue en dos Corazones: ¡el Inmaculado Corazón de la Santísima Virgen María y el Sacratísimo Corazón de Nuestro Señor y Salvador Cristo Jesús!.

jueves, 4 de julio de 2024

¿Qué significa consagrarse a María?

 Del sitio Un Minuto con María:

San Maximiliano Kolbe (1894-1941) nos explica cómo hacer válida y llena de gracias nuestra consagración a María:

Cada uno de nosotros necesita sentirse amado, pero también necesitamos amar, amar hasta sufrir por amor y sentir que nuestro amor es grande. San Maximiliano Kolbe se atrevió a tomar este camino y aspirar a un amor así de profundo...

"Nada de gran importancia en los asuntos de Dios se hace sin sufrimiento. Además, ¿puede haber un sacrificio demasiado grande cuando se trata de la Inmaculada? Y si no nos detenemos en la lucha por conquistar el mundo para la Inmaculada, el sufrimiento no dejará de fundirse entre nosotros... Pero solo hasta la muerte. ¡Después es la resurrección!" (12 de julio de 1935).

"El amor a la Inmaculada no consiste solo en un acto de consagración recitado incluso con gran fervor, sino en el hecho de sufrir muchas privaciones y trabajar por Ella sin cesar" (2 de octubre de 1937).

"La Inmaculada desea no solo que trabajemos, sino que suframos por Ella. Hay un inmenso campo de trabajo a través del sufrimiento. Las pequeñas cruces de cada día hay que llevarlas con serenidad, es decir, entregándose a la Inmaculada" (17 de enero de 1937).

"No busquemos siempre sentir la dulzura de la devoción a la Inmaculada, porque eso sería avaricia de espíritu. También para nosotros debe haber pruebas, sequías y abandonos, etc. Dejemos, pues, que Ella, cuando quiera, aplique los medios necesarios a nuestra santificación." (9 de abril de 1933).

jueves, 16 de mayo de 2024

La batalla de Lepanto, la Liga Santa y el Rosario de costa a costa

Del sitio Aleteia:

"Sólo el Rosario puede salvar nuestras familias y el futuro en nuestro país y en nuestras Iglesias"

Este 7 de octubre se celebra un aniversario más de la batalla de Lepanto, cuando la Liga Santa, convocada por el Papa San Pío V y liderada por don Juan de Austria, derrotó el año de 1571 en el Golfo de Lepanto al imperio otomano, decidido a conquistar Occidente y acabar con la cristiandad.

Debido al papel que jugó el rezo del Rosario para el triunfo de la Liga Santa (formada por España, Venecia, Génova, Malta, el ducado de Saboya, Toscana y los Estados Pontificios), de la Virgen María como intercesora e, incluso, de la Virgen de Guadalupe, presente según la tradición y numerosos testigos en la embarcación del almirante Andrea Doria, esta fecha ha quedado grabada como la propia del rezo del Rosario

En este sentido católicos de Estados Unidos se unen en la jornada denominada "Rosario de Costa a Costa" que se celebra junto con la fiesta de Nuestra Señora del Rosario. Al mismo tiempo, creyentes en más de 40 países se han unido a la iniciativa, haciendo parte de un llamado a conformar una "Liga Santa de Naciones" inspirada en la creada por el Papa San Pío V en 1571.

Según informó el portal católico Roman Catholic Man (RCM), los miembros de esta nueva Liga Santa comenzaron a coordinar sus actividades desde el mes de julio y ya han obtenido respuesta en todos los continentes. Los fieles que se han adherido en los diferentes países han sido invitados a hacer transmisiones en vivo y en directo de sus eventos de oración a través de aplicaciones como Facebook o Periscope, señalándolas con las etiquetas #RosaryCoastToCoast (Rosario de Costa a Costa) y #HolyLeagueOfNations (Liga Santa de Naciones).

"Sólo el Rosario puede salvar nuestras familias y el futuro en nuestro país y en nuestras Iglesias", comentó Marcin Dybowski, coordinador de la iniciativa en Polonia, a RCM.

"Espero que Dios conteste nuestras oraciones y, ya que estamos orando juntos con nuestra querida Madre María, nos sintamos más cerca de Dios y obtengamos dirección en nuestra vida, especialmente dentro de nuestra Iglesia. Estoy muy feliz de que mi país haya respondido a este llamado", aseguró la Coordinadora Nacional de Zimbabwe, Annalia Mugomba.

Los miembros de la Liga Santa de las Naciones se unen al llamado del rezo del Santo Rosario este siete de octubre y también a la iniciativa de una novena de 54 días que se lleva a cabo desde la Fiesta de la Asunción, 15 de agosto, hasta la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

La jornada del Rosario de Costa a Costa ha recibido el apoyo de varios obispos y cardenales de Estados Unidos y se han registrado cientos de lugares con eventos especiales para participar de la iniciativa.

Los organizadores se han acogido a la protección de Nuestra Señora de Guadalupe y han elegido como santos patronos a San Miguel Arcángel, San Maximiliano Kolbe y San Pío de Pietrelcina.

Finalmente, ya no se trata de vencer al imperio otomano, como en 1571, sino se trata de vencer –como dijo el Papa Francisco en la iniciativa de rezar el Rosario durante todo el mes de octubre—de vencer al demonio, al interno y al externo de la Iglesia, en el corazón mismo de la cristiandad.

miércoles, 1 de mayo de 2024

Un reto para alegrar a María en Mayo

Del sitio Aleteia:

¿Quieres hacerle un regalo especial a tu Madre del cielo? El escritor Claudio de Castro nos ofrece algunas ideas llenas de amor.

No me pude resistir a empezar este encuentro contigo usando esta maravillosa cita de san Maximiliano Kolbe: "Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Virgen. Jamás podrás amarla más que Jesús".

En mi país y en otros países mayo es un mes muy especial. Mayo es el mes de la Virgen. "Millones de personas participan durante el mes de mayo en romerías a santuarios marianos, rezan oraciones especiales a la Virgen y le hacen regalos…"

Hace varios años que me preparo con tiempo para celebrar mayo con la dignidad propia de un hijo de la Inmaculada.

Me confieso con frecuencia, cuido mis palabras y pensamientos. Y por supuesto es un mes para dar la batalla porque las tentaciones llegan abundantes, por millares, para hacerme caer, ofender a Jesús y causar un dolor a la Virgen.

Recuerdo más de una ocasión en que a punto de caer, inutilizado por una fuerte tentación, me viene en mi debilidad humana este sutil pensamiento: "Es mi Madre del cielo. Es su mes. Me niego a ofenderla".

De alguna forma misteriosa que no termino de comprender, recupero las fuerzas y salgo adelante.

A menudo me pregunto qué puedo obsequiarle a la Virgen en su mes, qué puedo hacer para que esté contenta conmigo. Siempre llego a la misma conclusión. Seguir su más conocida recomendación: "Hacer
lo que Jesús nos pida"
.

También me gusta mucho rezar el Rosario cada día de mayo. Cada día más católicos rezan el santo Rosario. Descubren su profundidad, su valor y encuentran mucha paz en medio de esta oración. Lo llaman el "compendio del evangelio".

Esta tarde mientras navegaba por X encontré un reto de lo más interesante. Me encantó, por eso te lo comparto. Es de Jóvenes Católicos:  "Queremos que haya más de 1000 jóvenes como tú que lo recen en mayo por lo menos una vez a la semana. Ayúdanos a difundir este reto".

Estimados amigos de Jóvenes Católicos: nos sumamos a su reto. Nos encantan estos proyectos que llevan a la oración y a Jesús. Y con mucho gusto les ayudamos a difundir este extraordinario reto

Por ahora te pido amable lector: reza el Rosario. Hay tantas necesidades en el mundo… Ofrécelo pidiendo muchas vocaciones y sacerdotes santos, la santificación del mundo, la conversión de los pecadores. A mí me gusta mucho ofrecerlo por nuestras hermanas las benditas almas del purgatorio.

Amable lector: ¿Te gustaría compartir con nosotros tus experiencias rezando el Rosario? Te dejo mi email personal: cv2decastro@hotmail.com

¡Dios te bendiga!

Claudio de  Castro

jueves, 21 de diciembre de 2023

Con María Como Aliada Mejora tu Vida de Oración

Del sitio Píldoras de Fe:

La Santísima Virgen María es la Mujer más reconocida y venerada de toda la tradición católica, y con razón. Como humilde esclava del Señor que se convirtió en la madre de Jesús, la Virgen María es un modelo y una intercesora para todo el pueblo de Dios.

La tradición nos dice que los padres de María se llamaban San Joaquín y Santa Ana, y que nació en Jerusalén. Creció en Nazaret y, siendo muy joven, recibió la visita del arcángel Gabriel, que le anunció que sería la Madre de Jesús. A ella le extrañó esta declaración, afirmando que, aunque estaba desposada con José, no vivían juntos, y que, por tanto, no había tenido "relaciones con ningún hombre". (Lucas 1:34) El arcángel Gabriel le explicó que se convertiría en la Madre de Dios por el poder del Espíritu Santo. (Lucas 1:38) La declaración de María, conocida como el "Fiat", fue su "" a Dios para permitirle utilizarla según su voluntad.

Lo siguiente, es un testimonio del Padre Juan Antonio Ruiz de cómo, al convertir a la Virgen María en su gran aliada, su vida de oración cambió completamente.

La mayor parte de mi tiempo suelo pasarlo, por la misión que se me ha confiado, delante de una computadora. Horas y horas en las que el monitor me va mostrando diferentes mundos y a través de los cuales estoy intentando también transmitir a muchos el Evangelio. Prueba de ello son estas líneas que ahora mismo estás leyendo. Toda esta labor sería imposible sin la ayuda de mi buen amigo Renato, ¿Por qué? Su presencia es importantísima en los momentos en que algo le pasa a mi computadora, en los que internet no funciona, cuando parece que un virus amenaza con entrar…

En cada una de estas circunstancias marco un número y el acento italiano de Renato me responde desde la otra línea para solucionar mis problemas: ¿Qué pasa ahora, padre?.

Se me vino a la mente que en la oración tendríamos que tener un "Renato", alguien que, cuando las cosas vayan mal, podamos llamarle por teléfono y decirle: "No siento nada, me aburro, qué tengo que hacer si…, etcétera". Y aquí es cuando San Bernardo de Claraval viene en nuestra ayuda y nos deja el hermosísimo texto sobre María que he querido compartirles (De San Bernardo, Sobre la excelencias de la Virgen Madre, 2,17):

  • Si se levantan los vientos de las tentaciones, si tropiezas en los escollos de las tribulaciones, mira a la estrella, llama a María.
  • Si eres agitado de las ondas de la soberbia, si de la detracción, si de la ambición, si de la emulación, mira a la estrella, llama a María.
  • Si la ira, o la avaricia, o el deleite carnal impele violentamente la navecilla de tu alma, mira a María.
  • Si, turbado a la memoria de la enormidad de tus crímenes, confuso a vista de la fealdad de tu conciencia, aterrado a la idea del horror del juicio, comienzas a ser sumido en la sima sin suelo de la tristeza, en el abismo de la desesperación, piensa en María.
  • En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María.
  • No se aparte María de tu boca, no se aparte de tu corazón; y para conseguir los sufragios de su intercesión, no te desvíes de los ejemplos de su virtud. No te descaminarás si la sigues, no desesperarás si la ruegas, no te perderás si en ella piensas. Si ella te tiene de su mano, no caerás; si te protege, nada tendrás que temer; no te fatigarás, si es tu guía; llegarás felizmente al puerto, si ella te ampara.

Dios nos ha regalado en María una aliada para nuestro caminar, para nuestra oración. Por ello, siempre es hermoso, además de ponerse en la presencia de Dios, pedirle a María que nos acompañe en cada oración que hacemos. Como si Ella pudiese tomar nuestras súplicas y decirle a Dios, con esos ojos de Madre, que nos escuche.

Después de todo, San Maximiliano María Kolbe tenía mucha razón cuando dijo que: "A María ha confiado Dios toda la economía de su misericordia, porque la voluntad de María, no hay duda alguna, es la voluntad del mismo Dios".

Personalmente, la presencia de María siempre ha sido un bálsamo en muchos momentos. Y en ocasiones no me doy cuenta sino hasta después de que Ella estuvo ahí.

Algo muy personal.

Las fechas más importantes en mi vida en preparación al sacerdocio se dieron en fechas marianas:

Les invito a leer una vez más el texto de San Bernardo; lentamente, con calma. Mientras escuchan todo lo que la Santísima Virgen María es capaz de hacer, denle las gracias y pídanle que nunca les deje solos.

Que como a Cristo, camino del Calvario (y Mel Gibson lo pintó bellísimamente en esa conmovedora escena de su película "La Pasión"), ella también les acompañe en los claroscuros de su vida: que ría con ustedes en los momentos alegres y llore con ustedes en los tristes. Aunque, créanmelo, incluso si no se lo pidiesen, Ella lo haría... ¿Ahora la oración parece un poco más sencilla? Es lo mismo que le digo yo a Renato con el tema de las computadoras. Cuando viene él, todo parece muy sencillo, pues él es el especialista. Como María lo es en la oración.

Venezolano, esposo y padre de familia, 
Servidor, ingeniero y misionero de la fe. 
Comprometido con el anuncio del Evangelio. 
Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. 
Quien a Dios tiene nada lo detiene

viernes, 8 de diciembre de 2023

El santo Rosario es la "espada de todo caballero de la Inmaculada"

Del sitio Intermountain Catholic:

El mes de octubre ha sido durante mucho tiempo dedicado al Santísimo Rosario. Este año marca el vigésimo primer aniversario de la carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, que fue promulgada el 16 de octubre de 2002 por el Papa San Juan Pablo II. En él ofrece la inclusión de los Misterios Luminosos. Enseña además: “Con el Rosario, el pueblo cristiano se sienta en la escuela de María y es llevado a contemplar la belleza del rostro de Cristo ya experimentar la profundidad de su amor. A través del rosario, los fieles reciben la gracia abundante, como de las manos mismas de la Madre del Redentor”. (RVM)

Aunque claramente mariano en su carácter, el rosario proporciona en última instancia un compendio del mensaje del Evangelio. A través de esta devoción, muchos han ganado paz interior y fuerza para llevar las cruces en la vida diaria.

La historia del rosario tiene su origen con Santo Domingo en el siglo XII y sus luchas contra la herejía albigense en el sur de Francia. Nuestra Señora se le apareció en una visión y le dio el Santísimo Rosario para que en oración adquiriera la gracia necesaria para cumplir su misión.

Tres siglos después, los efectos de esta poderosa coronilla fueron presenciados en la Batalla de Lepanto el 7 de octubre de 1871. El Papa Pío V alentó a una flota cristiana fuertemente superada en número a buscar la intercesión de la Santísima Virgen María rezando el rosario. Al obtener finalmente el éxito, el Santo Padre declaró el 7 de octubre como la fiesta de Nuestra Señora de la Victoria. Fue rebautizada como la fiesta de Nuestra Señora del Rosario por el Papa Gregorio XIII, y continúa siendo reconocida como tal.

La importancia del rosario fue vista y practicada por muchos santos. Uno de esos santos es el fundador de la Milicia de la Inmaculada, San Maximiliano María Kolbe. Alienta a todos con aspiraciones tales como: “Una oración simple y sublime que la misma Inmaculada indicó cuando apareció en Lourdes es el santo rosario. ¡Que se convierta en la espada de cada caballero de la Inmaculada, así como la Medalla Milagrosa es la bala que derriba el mal!

San Maximiliano fue testigo de su fe y devoción al rosario incluso en las situaciones más difíciles. Cuando fue arrestado y enviado a la prisión de Pawiak en Varsovia, un guardia le preguntó repetidamente si realmente creía en el rosario. Sin negarlo, fue golpeado tan ferozmente que sus camaradas pensaron que estaba muerto. Finalmente se levantó y animó a todos hacia la esperanza.

Continuando con la misión de la Iglesia, la Milicia del movimiento Immaculata en los Estados Unidos actualmente ofrece un Desafío del Rosario de 31 días. Se ha invitado a los participantes a rezar el rosario todos los días durante todo el mes de octubre y publicar fotos de ello a través de un enlace de hashtag. (#31DRC) Animamos a todos a rezar el rosario por la paz en el mundo, la reparación por el pecado y la salvación de las almas.

Donna Masek 
Voluntaria de la Inmaculada
 miembro del Consejo Nacional MI
Rrepresentante de MI en Utah