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miércoles, 14 de octubre de 2026

El rey David y su relación con el Rosario

Del sitio Aleteia:

Rezar el Rosario, entendiendo la relación que tiene con el rey David, aportará una nueva riqueza al mes de octubre y a todo el año, cuando lo recemos.

La fascinación por el rey David, el guerrero salmista, es interminable. Pero mientras un artefacto de su vida recorre el mundo y los investigadores buscan detalles de su época, nosotros tenemos una conexión con él muy cercana: el Rosario.

Es "por excelencia el rey 'según el corazón de Dios'". Es también uno de los grandes héroes de aventuras de todos los tiempos, que venció a Goliat, a Saúl y a innumerables adversarios con astucia y destreza.

Pero más que eso, él es quien recibió la promesa de salvación que Jesucristo cumplió. El Rosario no solo narra la historia de esa promesa, sino que nos pone tras las huellas de David.

Además de ser el "padre fundador" de nuestra salvación, David es el padre fundador del Rosario.

David es el autor tradicional de los 150 salmos, que los monjes rezaban en grupos de 50 en tres ciclos. Los laicos querían unirse, pero al no tener libros (ni saber leer) rezaban 150 Padrenuestros, llevando la cuenta de sus oraciones en cuentas. Más tarde se añadió el Ave María.

Pero hay una versión de David y el Rosario que va un paso más allá. Cuando David se enfrentó a Goliat, se deshizo de su armadura y en su lugar "eligió en el torrente cinco piedras bien lisas, las puso en su bolsa de pastor, en la mochila, y con la honda en la mano avanzó hacia el filisteo [a Goliat]" (1 Samuel 17, 40).

Nosotros también nos enfrentamos a Goliat en nuestro tiempo, con una honda de cinco cuentas de Padre Nuestro - con 10 Avemarías añadidas por si acaso, en lo que el Padre Pío llamó "el 'arma' para estos tiempos."

Pero el Rosario también nos dice todo lo que necesitamos saber sobre la alianza de David.

Los Misterios Gozosos narran la historia de Dios que resucita al nuevo Rey en la línea de David que había prometido.

La Anunciación es el anuncio de que ha llegado el reino para siempre prometido a los descendientes de David. El ángel Gabriel es enviado a María porque está prometida a un hombre "de la casa de David" y recibe un niño destinado al "trono de su padre David".

La Visitación compara a María con David. Lucas incluye muchos paralelismos entre la visita de tres meses de David a la región montañosa de Judá con el arca de la alianza, y la visita de tres meses de María. María incluso utiliza palabras del alba de la historia de David para rezar en su Magníficat.

La Natividad celebra al rey recién nacido, nacido en la ciudad de David, y la Presentación reconoce al nuevo Mesías, "luz de las naciones", "gloria de Israel", "puesto para el ascenso y la caída de muchos" y para "la redención de Israel".

El Hallazgo en el Templo revela a Jesús en la casa que David preparó para el Señor, llamándola "la casa de mi Padre".

Los Misterios Luminosos muestran a Jesús inaugurando el nuevo reino davídico.

En el Bautismo en el Jordán, la voz del Padre reclama públicamente a su "Hijo amado, en quien tengo complacencia", cumpliendo su promesa de un hijo redentor.

Las Bodas de Caná revelan el Reino. Jesús es un rey que ha venido a servir, y comienza su servicio siendo tan atento con su madre como el propio David.

En su Proclamación del Reino, Jesús comienza su predicación con "El tiempo se ha cumplido, el reino de Dios está cerca". Más tarde, lee una proclamación del Mesías davídico y dice "Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros."

La Transfiguración es un anticipo del reino. En Mateo, Marcos y Lucas antes, mostrándose transfigurado, Jesús promete mostrar a unos apóstoles "el reino de Dios que viene con poder."

La Institución de la Eucaristía inaugura el reino. En la Última Cena, nuestro nuevo rey de la ciudad de David, Belén -que significa casa del pan- dirige "la atención de sus discípulos hacia el cumplimiento de la Pascua en el reino de Dios", dice el Catecismo.

Los Misterios Dolorosos y Gloriosos terminan la historia de David de una manera inesperada.

El Catecismo dice que David modela tres virtudes: la sumisión a Dios, el arrepentimiento y la oración. El Rosario termina con Jesús haciendo lo mismo: Jesús modela la sumisión a Dios en la Agonía en el Huerto, y muestra el camino del arrepentimiento en la Flagelación en el Pilar, luego, como un rey, es Coronado de Espinas y vestido de púrpura y Lleva Su Cruz con un signo que lo proclama "Rey de los Judíos."

Por último, Jesús es Crucificado tras concederle una oración: "Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino".

Pero este hijo de David demuestra que también es el Señor de David por su Resurrección y Ascensión a la diestra del Padre, donde "toda potestad me es dada".

En Pentecostés llega por fin el Reino davídico -en la Iglesia- y María madre es Asunta al cielo para su Coronación como Reina Madre.

Así que dedica algo de tiempo al Rey David y a su Gran Descendiente.

Sin el rey David, no habría Rosario, en más de un sentido.

  21- Octubre - 2024

 

martes, 6 de octubre de 2026

El Antiguo Testamento y el Santo Rosario

 


Traducido del sitio Catholic 365:

Nuestro Salvador y nuestra Santa Iglesia enseñan que el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento son la Palabra revelada de Dios y que los dos Testamentos son inseparables y complementarios. Así como el Rosario representa la vida de Cristo, también podemos discernir el Antiguo Testamento en los Misterios del Rosario.

Después de su resurrección, Jesús se apareció a sus apóstoles. Este episodio está registrado por San Lucas en su Evangelio: Les dijo: "Estas son las palabras que os dije cuando aún estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos". Entonces les abrió el entendimiento para que comprendieran las Escrituras. (24:44-45) 

En su tratado Sobre el espíritu y la letra, san Agustín escribió: "Esta gracia se ocultó bajo un velo en el Antiguo Testamento, pero ha sido revelada en el Nuevo Testamento según la dispensación más perfectamente ordenada de los tiempos, ya que Dios sabía cómo disponer todas las cosas" (capítulo 15).

El Catecismo de la Iglesia Católica afirma: "La unidad de los dos Testamentos procede de la unidad del plan de Dios y de su Revelación. El Antiguo Testamento prepara el Nuevo y el Nuevo Testamento cumple el Antiguo; ambos se iluminan mutuamente; ambos son verdadera Palabra de Dios" (párrafo 140).

Podemos ver esta unidad entre el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento en varios de los misterios del Rosario.  

En el primer misterio gozoso, el arcángel San Gabriel anuncia a María que será la Madre del Hijo de Dios, cumpliendo así la profecía del Antiguo Testamento que se encuentra en Isaías 7:14: "Por eso, el Señor mismo os dará una señal: la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le llamará Emmanuel" (Nueva Versión Internacional).

En el tercer misterio gozoso, el nacimiento de Jesús es el cumplimiento de varias profecías del Antiguo Testamento y, en particular, de Miqueas 5:1: "Pero tú, Belén Efrata, la más pequeña entre los clanes de Judá, de ti saldrá para mí el que será gobernante en Israel, cuyo origen es desde la antigüedad, desde los días de la eternidad".

Del mismo modo, podemos encontrar el Antiguo Testamento en los Misterios Luminosos. En el primer Misterio Luminoso, Jesús es bautizado en el río Jordán por San Juan Bautista. El Espíritu Santo desciende sobre él y una voz del cielo, es decir, Dios, dice: "Tú eres mi Hijo amado, en ti tengo mis complacencias" (Lucas 3:22). Esto fue predicho en las profecías de Isaías: "He aquí mi siervo, a quien sostengo, mi elegido, en quien tengo complacencia. Sobre él he puesto mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones" (42:1).

El tercer misterio luminoso es la proclamación del Reino de Dios por parte de Jesús. Aquí también vemos cómo Jesús cumple las profecías del Antiguo Testamento. En el capítulo 61, Isaías escribe: "El espíritu del Señor Dios está sobre mí, porque el Señor me ha ungido; me ha enviado a llevar buenas nuevas a los afligidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a proclamar libertad a los cautivos, a liberar a los prisioneros, a anunciar un año de gracia del Señor y un día de venganza de nuestro Dios; a consolar a todos los que lloran" (61:1-2).  

Al comienzo de su ministerio público, Jesús lee este texto en la sinagoga de Nazaret y luego añade: "Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros" (véase Lucas 4:14-28).  

Las profecías registradas en el libro de Isaías y en los Salmos se cumplen en los Misterios Dolorosos. El capítulo 53 de Isaías predice el sufrimiento y la muerte de Jesús en la cruz. Por ejemplo, Isaías 53:5 dice: "Pero él fue traspasado por nuestros pecados, aplastado por nuestra iniquidad. Él llevó el castigo que nos sana, por sus heridas fuimos sanados".

El Salmo 22 es una predicción del sufrimiento de Jesús en la cruz. Desde la cruz, Jesús cita el Salmo 22:2, diciendo: "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?" (Véase Marcos 15:34).

Tres días después de su crucifixión y muerte, Jesús resucita. Este es el primer misterio glorioso. La tumba está vacía. La muerte ha sido vencida. El pecado ha sido superado. Jesús se aparece a María Magdalena, a las santas mujeres y a sus apóstoles. "La resurrección de Cristo es el cumplimiento de las promesas tanto del Antiguo Testamento como del propio Jesús durante su vida terrenal", afirma el Catecismo de la Iglesia Católica (párrafo 652).

Este primer misterio glorioso muestra la interconexión entre el Antiguo y el Nuevo Testamento. Jesús se aparece a dos de sus discípulos mientras caminan hacia Emaús. Como nos dice San Lucas: "Y él les dijo: '¡Oh, necios, qué lentos sois para creer todo lo que los profetas han dicho! ¡Qué lentos sois para creer todo lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera estas cosas y entrara en su gloria?' Entonces, comenzando por Moisés y todos los profetas, les interpretó lo que se refería a él en todas las Escrituras'" (24, 25-27).  

En el segundo misterio glorioso, Jesús asciende al cielo. En el Salmo 110 leemos: "El Señor dice a mi señor: 'Siéntate a mi derecha, mientras pongo a tus enemigos por estrado de tus pies'. El cetro de tu poder: el Señor extiende tu poderoso cetro desde Sión. ¡Domina a tus enemigos! Tu poder principesco es desde el día de tu nacimiento. En santo esplendor, antes del sol naciente, como el rocío te engendré" (110:1-3).

El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento están indisolublemente unidos, y ese vínculo es Jesucristo, el Verbo hecho carne y Salvador del mundo. Como el rosario es una meditación orante sobre la vida de Cristo, podemos encontrar este vínculo indisoluble entre el Antiguo y el Nuevo Testamento en esta oración meditativa.


viernes, 3 de julio de 2026

¿Cómo puedo defender la perpetua virginidad de María?


 Del sitio Relevant Radio:

Una oyente llamada Marianne le preguntó a Patrick Madrid cómo explicarle a su yerno evangélico que María, la madre de Jesús, permaneció virgen toda su vida, sobre todo porque él cree que la Biblia dice que Jesús tenía hermanos en sentido literal.

1️⃣ La enseñanza en pocas palabras

El dogma católico afirma que María era virgen antes de la concepción de Jesús, durante su nacimiento y después de su nacimiento, durante el resto de su vida. Jesús fue su único hijo. Esta creencia no es solo una tradición católica; Patrick sostiene que es lo que la propia Biblia respalda cuando se entiende correctamente.

2️⃣ El problema de los "hermanos de Jesús"

 Muchos protestantes señalan versículos como:

Mateo 13:55 – "¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre, y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?"

Marcos 6:3 – Lista similar de los "hermanos" del Señor.

Patrick explica: En la Biblia, "hermano" (adelphos en griego) tiene una amplia gama de significados. Puede referirse a un hermano biológico, pero también a un primo, un sobrino o incluso a un amigo cercano de la familia.

Ejemplo: En Génesis 14:14, a Lot se le llama "hermano" de Abraham, pero sabemos por otros pasajes que Lot era en realidad sobrino de Abraham.

3️⃣ El famoso versículo del "hasta"

A los críticos les encanta citar Mateo 1:25: "[José] no tuvo relaciones con Ella hasta que Ella dio a luz a un hijo".

  • Algunos suponen que "hasta" significa que comenzaron a tener relaciones después.

  • Pero en el uso bíblico, "hasta" (heōs en griego) no implica un cambio posterior.

  • La analogía de Patrick: "La abuela no tomó su medicina hasta que murió". ¡Eso no significa que la tomara después!

4️⃣ El título de "primogénito"

Lucas 2:7 llama a Jesús el "primogénito" de María. Los escépticos piensan que eso significa que debió haber habido un "segundo hijo".

¡No es así! En la ley judía, "primogénito" es un término legal que se refiere al hijo que sale primero del útero, independientemente de si le siguen más hijos o no.

Incluso un hijo único sigue siendo el "primogénito" en el lenguaje bíblico y legal.

5️⃣ Una pista en forma de cruz

En la crucifixión (Juan 19:26-27), Jesús encomendó a su madre a Juan, no a uno de sus "hermanos".

Si María hubiera tenido otros hijos biológicos, esto habría sido impensable en la cultura judía; su cuidado recaería automáticamente en ellos.

El hecho de que Jesús eligiera a Juan es una prueba tácita pero contundente de que María no tuvo otros hijos.

6️⃣ La voz unánime de la Iglesia primitiva

Desde el principio, los cristianos, incluidos aquellos que conocían personalmente a los apóstoles, afirmaron unánimemente la virginidad perpetua de María.

Ningún líder importante lo cuestionó hasta mediados del siglo IV, cuando un hombre llamado Helvidio afirmó lo contrario.

San Jerónimo, un brillante erudito y traductor de las Escrituras, escribió una obra completa titulada Contra Helvidio, en la que desmontaba cada argumento punto por punto.

7️⃣ Incluso Lutero y Calvino estaban de acuerdo

He aquí una sorpresa para muchos protestantes: Martín Lutero y Juan Calvino, los fundadores de la Reforma y feroces oponentes del catolicismo, afirmaron ambos la virginidad perpetua de María.

No la aceptaron porque la Iglesia católica lo dijera; la aceptaron porque la evidencia bíblica e histórica a su favor era irrefutable.

8️⃣ ¿Por qué el desacuerdo hoy en día?

Patrick señala que muchos cristianos modernos rechazan esta enseñanza por una simple razón: "Si la Iglesia católica lo enseña, debe de estar mal".

Luego se dedican a buscar versículos bíblicos que parezcan contradecirla. Pero ninguno de esos versículos, cuando se entiende en su contexto, prueba realmente que María tuviera otros hijos.

La virginidad perpetua de María no es un "añadido católico extra". Está arraigada en las Escrituras, confirmada por la historia, defendida por los primeros Padres de la Iglesia e incluso respaldada por los primeros reformadores protestantes.

Para cualquiera que esté verdaderamente dispuesto a examinar las pruebas, y no solo a reaccionar en contra del catolicismo, el caso es claro: María fue, es y siempre será la Virgen Madre de Jesús. 🌹

viernes, 29 de mayo de 2026

El Vaticano organiza un Rosario por la paz el 30 de mayo

 


Traducido del sitio Aleteia:

El Papa León dirigirá el rosario desde la Gruta de Lourdes, en los Jardines Vaticanos. Participarán diversos santuarios de todo el mundo. Será a la 1 p. m., hora de Nueva York. (15 hs. Argentina)

El dicasterio para la evangelización del Vaticano ha organizado un Rosario mundial por la paz, que el Santo Padre dirigirá el sábado 30 de mayo a las 7 p. m., hora de Roma (1 p. m., hora del Este de EE. UU.).

Desde la Gruta de Lourdes en los Jardines Vaticanos, el Papa León volverá a mostrar la importancia del Rosario en la oración por la paz. El pasado mes de octubre, pidió a los fieles que rezaran el Rosario todos los días por la paz.

Se invita a los santuarios de todo el mundo a unirse; varios ya han anunciado su participación: La Basílica de la Inmaculada Concepción (Washington DC); el Santuario de la Madre de Dios (Zarvanytsia, Ucrania); el Santuario Internacional de Nuestra Señora de la Paz y del Buen Viaje (Antipolo, Filipinas); el Santuario de Nuestra Señora del Rosario (Fátima, Portugal); el Santuario de Nuestra Señora Reina de la Paz (Medjugorje, Bosnia y Herzegovina); el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes (Lourdes, Francia); el Santuario de San Charbel Annaya (Biblos, Líbano); y el Santuario Pontificio de la Santa Casa (Loreto, Italia).

Quienes se encuentren en Roma también pueden participar en persona, ya sea obteniendo entradas gratuitas para ingresar a los Jardines del Vaticano, o desde la Plaza de San Pedro a través de las pantallas gigantes instaladas allí.

He aquí un extracto de la homilía del Papa León del 11 de octubre de 2025.

Escuchemos una vez más las palabras de Jesús: los líderes de este mundo construyen imperios con poder y dinero (cf. Mateo 20,25; Marcos 10,42), "pero no así entre vosotros" (Lucas 22,26). 

28 - Mayo -2026

domingo, 26 de abril de 2026

Conoces el Escapulario Blanco de la Virgen del Buen Consejo?

 


Hoy es la fiesta de Nuestra Señora del Buen Consejo 

Traducido del sitio Aleteia:

 El papa León XIII aprobó el escapulario blanco de Nuestra Señora del Buen Consejo en 1893 y lo confió a la Orden de San Agustín.

Los agustinos se han encargado de un santuario en Genazzano, Italia, desde el siglo XIII, que ahora alberga una famosa imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo.

Según una leyenda popular, el 25 de abril de 1467, antes de una misa en honor a San Marcos, los habitantes del pueblo fueron testigos de un espectáculo maravilloso. Oyeron una música melodiosa que provenía de arriba y, al mirar, vieron una nube blanca de luminosa belleza. La nube descendió lentamente y finalmente se posó sobre una pared de una capilla lateral de la iglesia.

La nube comenzó a desvanecerse y, en su lugar, quedó una imagen milagrosa de Nuestra Señora. Casi de inmediato, los enfermos se curaron. Desde entonces, la imagen y la devoción a Nuestra Señora del Buen Consejo han obtenido innumerables curaciones.

Según se informa, la imagen procedía de una basílica de Albania antes de que fuera destruida por los turcos. Los orígenes de la imagen en Albania están envueltos en misterio y hay pocas pruebas sobre su procedencia o quién la pintó.

El papa León XIII tenía devoción por Nuestra Señora del Buen Consejo, incluyendo su título en la Letanía de Loreto. Además, aprobó el escapulario blanco de Nuestra Señora del Buen Consejo y lo confió a los agustinos.

El escapulario está hecho de lana blanca y tiene en una de sus piezas la imagen de Nuestra Señora del Buen Consejo. En la otra pieza de tela está el escudo de armas del Vaticano o del papa León XIII, junto con las palabras Fili acquce consiliis ejusi, que en latín significa "Hijo, escucha sus consejos".

Aunque no es tan popular como el escapulario marrón, mantiene un simbolismo similar.

San Juan Pablo II ofrece una poderosa meditación sobre el uso del escapulario en un mensaje que dirigió a la Orden Carmelita.

Por lo tanto, el signo del escapulario evoca dos verdades: por un lado, la protección constante de la Santísima Virgen, no solo en el camino de la vida, sino también en el momento de pasar a la plenitud de la gloria eterna; por otro, la conciencia de que la devoción a Ella no puede limitarse a oraciones y homenajes en su honor en determinadas ocasiones, sino que debe convertirse en un "hábitat", es decir, una orientación permanente de la propia conducta cristiana, tejida de oración y vida interior. 

Aunque sus palabras se referían al escapulario marrón, también pueden aplicarse al escapulario blanco, recordándonos que llevar ese "hábito" debe conducir a un "hábito» de oración.

El papa León XIV tenía su propia devoción a Nuestra Señora del Buen Consejo y visitó el santuario de Genazzano poco después de ser elegido papa.

  18 - mayo - 2025

lunes, 16 de marzo de 2026

9 preguntas y respuestas bíblicas sobre la Virgen María

 

Del sitio Píldoras de Fe:

A lo largo de toda nuestra historia de la Iglesia Católica, podríamos seguir hablando y reflexión sobre la Virgen María y siempre en cada oportunidad encontrarías cosas maravillosas que decir de esta Santa Mujer que, con su Sí, trajo la Salvación a este mundo.

En Lucas 2,26 tenemos un relato de la madre de nuestro Señor, de la que iba a nacer. Se llamaba María, el mismo nombre que Miriam, la hermana de Moisés y Aarón. Su nombre significa ser exaltada, y una gran elevación fue para ella era estar llena de la Gracia sobre todas las hijas de la casa de David.

La Virgen María fue una hija de la familia real, descendiente de David, y ella misma y todos sus amigos lo sabían, a pesar de ser pobre y humilde en el mundo. La providencia de Dios y el cuidado de los judíos le permitieron preservar sus genealogías. Era virgen, pura y sin manchas.

A continuación, te presentamos algunas preguntas y respuestas sobre la Virgen María, que quizás puedan despejar toda duda a los católicos como a los no católicos, que Ella, la Madre de Dios, se merece toda nuestra veneración y admiración.

1. ¿Quién es la Virgen María?

María es aquella mujer, elegida libremente por Dios "entre todas las mujeres" (Lucas 1,28), y "llena de gracia" (Lucas 1,28) para una misión única e irrepetible: el Espíritu Santo "vino sobre Ella" y el poder de Dios la "cubrió con su sombra" (Lucas 1,35), de modo que, siendo virgen (Lucas 1,27.34), engendró un hijo en sus entrañas, "llamado Hijo de Dios" (Lucas 1,35)

Si por Eva entró el pecado en el mundo, ahora, por medio de la fe, la obediencia y el amor de María, nos ha llegado Cristo, nuestra salvación.

2. ¿Tuvo la Virgen María más hijos?

Los Evangelios mencionan cuatro "hermanos" de Jesús: Santiago, José, Judas y Simón; pero nunca son llamados hijos de María. La palabra hebrea "Aja" = hermano, se utilizaba como tío, primo, sobrino, pariente. La traducción correcta es "parientes de Jesús". Tenemos algunos ejemplos de esto en la Biblia

  • En el Génesis 13, 8 se menciona a Lot como hermano de Abraham, y sin embargo eran tío y sobrino (Génesis 12, 5).

  • En Marcos 15, 40 se nombran a José y a Santiago hijos de una María.

  • En Juan 19, 25 se aclara que esta María era hermana de la Madre de Jesús. Santiago, José, Judas, y Simón, eran primos, parientes de Jesús, como puede demostrarse perfectamente: HIJOS de María (mujer) de Alfeo, o Tadeo, en griego.

3. ¿Por qué la Iglesia llama a María Madre de Dios?

Isabel, plena del Espíritu Santo, dijo: "Que favor que la Madre de mi Señor venga a mí..." (Lucas 1,39-45.) La palabra griega para definir Señor que utiliza Isabel es "Kyrios" que es la misma que se utiliza para traducir "Adonai" (Señor) en el Antiguo Testamento.

Cuando una persona verdaderamente habla bajo la unción del Espíritu Santo, es Él quien habla, luego fue el mismo Espíritu Santo quien llama a María, Madre de Dios.

4. ¿La Virgen María nació sin pecado?

Jesús estuvo bajo la Ley. En la ley, el pecado lo transfería la madre (Salmo 51, 7). Jesús NO puede tener pecado por lo tanto, por el poder de Dios, María fue preservada del pecado, en tanto a su maternidad.

Otra cosa. La palabra griega que se traduce "llena de gracia" es: Kejaritomene. Y la gracia es la ausencia del pecado. María se proclama en el Magnificat: "Me alegro en el Dios que me salva".

De hecho, la Biblia, que habla tan claramente del pecado de Pedro o el de Pablo, los apóstoles, nunca habla de pecado ni por consiguiente de conversión en María.

5. ¿Los Católicos adoramos a María?

Los Católicos no adoramos a María; la Iglesia no se cansa de proclamar que nosotros honramos a María como lo hacia Jesús, y la proclamamos bendita, cumpliendo la profecía que está en la Biblia (Lucas 1,48); pero la adoración es única, propia y exclusiva de Dios.

6. ¿Por qué la Iglesia Católica llama a María Reina?

"El que se humilla será ensalzado", dice la Sagrada Palabra. María se humilla a esclava (Lucas 1, 38), y Jesús la ensalza a lo opuesto, que es Reina.

Además en I Reyes 2, 19, se dice: "en el Reino de David la madre del Rey se sienta a la derecha del Rey". Jesús es Rey (Juan 18, 37), es heredero del reino de David (Lucas 1, 32); y por lo tanto el lugar de María es un trono a la derecha de su Hijo, que es Rey.

Además, ¿qué hay de raro en todo esto? ¿No dice san Pablo que "si perseveramos, también reinaremos con El" (2 Timoteo 2,12)? ¿Por qué vamos a excluir a María de ese versículo?

7. ¿Por qué rezan el Rosario si eso no está en la Biblia?

Quizá no hay oración más bíblica que el rosario. Todos los misterios están en la Biblia, el Padre Nuestro, también esta en la Biblia y la primera parte del Ave María.

El Rosario es una oración mucho más Bíblica que cualquiera que se hacen en algunas iglesias.

En cuanto a la repetición dice el Evangelio (Marcos 14,39) que Jesús repetía muchas veces la misma oración. El rosario es una meditación; en una oración.

8. ¿Por qué los Católicos oran a María si está muerta?

Lo preguntan también muchos hermanos separados (evangélicos, testigos de Jehová, adventistas, etc)

En Juan 2,1-12, María demostró su poder de intercesión. "Pero es que solo hay un intercesor, y es Cristo" , dicen.

María intercede ante Jesús por todos nosotros; al igual que un pastor evangélico puede orar por un enfermo. María pide por todos nosotros. "Pero María está muerta...", insisten ellos. ¡Pues No!, eso es rotundamente falso. En Lucas 20, 38 se dice: "Dios no es Dios de muertos sino de vivos, porque para Él todos viven"

En el Apocalipsis, que ellos suelen llamar Revelación: "Ap. 6, 9-11; Ap. 8, 3", las almas claman a Dios, aún después de haber abandonado este mundo.

Después de la llamada "muerte" hay una vida eterna. Esto es lo que leemos en la Ley; y ésas son la enseñanzas de la Biblia Cristiana: vida eterna para el alma; con la suerte que cada uno se busca, y no solo por su fe, sino sobre todo por sus obras y sus hechos: "¿Ignoran que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se hagan ilusiones: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los pervertidos, ni los ladrones, ni los avaros, ni los bebedores, ni los difamadores, ni los usurpadores heredarán el Reino de Dios". (1 Corintios 6,9-10)

"Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos". (Mateo 5,20)

En Lucas 16,19-31, el rico se dirige a Abraham... (¡no están muertos!), rogándole enviar a Lázaro, para advertir a sus cinco hermanos, (Lucas 16, 27-28.) Y vemos que este, llamado muertos, sí podía avisar, y ayudar a los de este mundo. La vida continúa.

Y si un muerto ya condenado, aquel rico egoísta, podía interesarse por la salvación de sus hermanos, ¿No podrá hacerlo María, la Llena de Gracia?

9. ¿Fue María siempre Virgen?

Resulta extraño que tantos hermanos evangélicos tengan tanta reticencia a reconocerlo, pues los fundadores del Protestantismo, propagadores de la "Sola Scriptura", Martín Lutero, Juan Calvino y Ulrich Zwinglio, reconocían la virginidad perpetua de María como una enseñanza bíblica, y así lo transmitieron.

Lutero, ya protestante, la llama en su catecismo, la Siempre Virgen María.

Y es lógico; es bíblico. Examinemos la respuesta de María al ángel: "¿Cómo será eso, puesto que soy virgen?".

El ángel le habla de ser mamá. Se lo dice a una mujer "desposada" (Lucas 1,27). Pregunta: ¿cómo llega a ser mamá una mujer casada? Respuesta: teniendo relaciones íntimas con su esposo. ¿Entonces qué sentido tiene la pregunta que hace María?

Una mujer que tiene en su mente tener relaciones con su legítimo esposo ¿para qué pregunta cómo va a ser mamá? La única explicación es: porque de una manera que puede parecernos difícil de entender, pero que es bíblica y real, ella iba a permanecer virgen, por designio divino, sin duda, y por su propia resolución también.

Hermanos, la Biblia no es para discusión sino para edificación, (2 Timoteo 2,23-24.) Nadie da Gloria a Dios quitándole honra a María, pues la Honra de María es la gloria de Dios. María no está muerta, vive junto a su Hijo y junto al Padre.

Amad a María y Ella os llevará al Jesús que tanto buscáis. Ella lo conoce muy bien: lo llevó en su vientre, lo alimentó, lo cuidó. Nadie conoce más a Jesús que María.

Esperamos que estas preguntas y respuestas sobre la Virgen María te hayan aclarado todas tus dudas y te animen a amarla mucho más. Amar a María es amar el camino por donde Jesús estuvo.

Andrea Pérez
Venezolana viviendo en Ecuador
hija de Dios
mujer de fe, madre y esposa
De profesión ingeniera
 de corazón misionera
 Trabajando día a día en mi crecimiento espiritual
 y buscando la coherencia
tomando como guía la frase de San Pablo:
Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir 
(Romanos 12,2)

martes, 24 de febrero de 2026

Guerras, rumores de guerras y otros eventos recientes

 

Traducido del sitio Catholic 365:

Los rusos llevan en guerra contra Ucrania desde febrero de 2022. Desde los atentados terroristas de Hamás del 7 de octubre de 2023, Israel ha estado luchando contra Hamás en Gaza y atacando periódicamente a Hezbolá en el Líbano.  Esta semana, los israelíes han atacado las instalaciones nucleares de Irán y ambos países están en guerra.  En las últimas horas, aviones estadounidenses han bombardeado instalaciones nucleares iraníes.  

Este torbellino de acontecimientos me ha recordado lo que dijo Jesús en los Evangelios y lo que dijo Nuestra Señora en Medjugorje en diciembre de 1982.

En el Evangelio de Marcos, Jesús dice a sus apóstoles: "Cuando oigáis hablar de guerras y rumores de guerras, no os alarméis; es necesario que sucedan estas cosas, pero aún no es el fin.   Se levantará nación contra nación y reino contra reino. Habrá terremotos en diversos lugares y habrá hambrunas. Estos son los comienzos de los dolores de parto" (13:7-8).

El 25 de diciembre de 1982, Nuestra Señora le dijo a la vidente Mirjana: "Habéis olvidado que mediante la oración y el ayuno podéis evitar las guerras y suspender las leyes de la naturaleza".

Sin ser alarmistas sobre los acontecimientos recientes, la prudencia nos dice que prestemos atención a las palabras de Nuestra Santísima Madre. Las guerras ya están en marcha, pero esperamos que, mediante la oración y el ayuno, podamos evitar que empeoren y, tal vez, solo tal vez, ayudar a traer la paz. No sé si las palabras de Jesús se están cumpliendo, pero ahora es definitivamente el momento de orar y ayunar.

Sub Tuum Praesidium 

Recurrimos a tu protección,
oh santa Madre de Dios.
No desprecies nuestras súplicas en nuestras necesidades,
sino líbranos siempre de todos los peligros,
oh Virgen gloriosa y bendita.

Sub tuum praesidium confugimus,
Sancta Dei Genetrix.
Nostras deprecationes ne despicias in necessitatibus,
sed a periculis cunctis libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta. 

miércoles, 18 de febrero de 2026

El Rosario del Miércoles de Cenizas

 


Del sitio Fatimazo por la Paz:

En las fiestas o solemnidades, podemos podemos introducirnos mas en los misterios que contempla esa fiesta, con la oración del Rosario

Primer Misterio: Las tentaciones en el desierto

 Fruto del Misterio: Fortalecerse para combatir al enemigo

Marcos 1,12.13: "A continuación, el Espíritu lo llevó al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta dias, siendo tentado por Satanás; vivía con las fieras y los ángeles lo servian".

Jesús, tú estás lleno del Espíritu y eres llevado al desierto. Tú, el sin pecado, eres sumergido en el corazón de nuestras tentaciones. Gracias, Jesús por ser un nuevo Moisés que no solo se pone ante Dios, sino que planta cara al Diablo, al Tentador que, por sus celos, quiere que nos separemos de ti. Gracias por enseñarnos cómo combatir con la espada de tu palabra sin olvidar a quién tenemos que combatir.

Sí, Jesús Salvador, abre nuestras miradas interiores para combatir bien. Quiero acogerte como mi Salvador, el que agiliza mis dedos para la batalla y me muestra quién es el vencido, el acusador de nuestros hermanos.

🔹🔹 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén" 

Segundo Misterio: La invitación a la conversión

Fruto del Misterio: Vivir de fe.

Marcos 1,146.15: "Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: 'Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio'".

Gracias, Jesús, por estas primeras palabras de gracia que despiertan la creación entera. Gracias, a ti que vienes a anunciarnos una Buena Noticia; gracias a ti que nos invitas a volvernos de nuestros falsos caminos a creer en esta Buena Noticia.

Sí, Jesús, tú eres el Amor, Dios ES Amor, y vienes a anunciarnos la más grande de las noticias: Dios tiene predilección por los hombres, ha decidido salvarnos por la fuerza de su amor.

Sí, con los primeros discípulos, quiero decirte que creo que tú eres el Hijo de Dios, que tu amor es más fuerte que todo; elijo creer, te doy mi voluntad y, hoy, me abro a tu presencia porque tú, como prometiste, estás a mi lado.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

Tercer Misterio: Jesús enseña a sus discípulos a orar

Fruto del Misterio: Reconciliarse con el Padre

Lucas 11,1b-4: "'Señor, enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos'. Él les dijo: 'Cuando oréis, decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación'".

Gracias, Señor, por este tiempo de cuaresma en el que nos invitas al desierto para seducir nuestras almas. Gracias por querer curarnos de nuestras infidelidades atrayendo nuestros corazones hacia el Padre.

Gracias por enseñarnos que la oración es ante todo una mirada al Padre, un encuentro con tu Padre que, en ti, se hace nuestro Padre.

Padre, Padre mío, yo me abandono en ti. Te entrego mi falsas imágenes paternales, mis miedos, mis dudas, mis angustias... Toma todo esto y hazme conocer tu Rostro, hazme escuchar tu voz, revélame tu dulzura para que pueda recobrar mi alma de niño y, sin temor, llamarte Padre.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

 Cuarto Misterio: El ayuno de los discípulos

Fruto del Misterio: Recobrar el sentido del sacrificio

Mc 2,18 6,19 - 20: "Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y los tuyos no?". Jesús les respondió: ";es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?". Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día".

Gracias, Jesús, por darnos una llave de oro al proponernos ayunar.

Porque el ayuno nos desvía de nuestras pasiones para apasionarnos por ti, el ayuno nos priva de nuestros sentidos para gustar tu presencia. Gracias por repetirnos que ciertos demonios no salen sino por el ayuno y la oración.

Virgen María, enséñanos a aceptar al ayuno que agrada a Dios, que es: alimentarse de pan y agua, desatar las ataduras de la servidumbre, privarse de palabras amargas, tomarse tiempo para escuchar o molestarse en hacer pequeñas cosas cada día, para ser revestidos de tu fuerza. Entonces, nuestro ayuno atraerá el Espíritu, que es paz, alegría, bondad, benevolencia, misericordia.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

Quinto Misterio: La limosna

Fruto del Misterio: Dar sin calcular

Lucas 12,33-34: "Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, alli estará también vuestro corazón".

"Amar es dar todo y darse a sí mismo", dice santa Teresa de Lisieux. Queremos vivir tan frecuentemente de tus dones, Jesús, sin consentir en dar lo que tenemos y lo que somos... Tú nos hablas de dar al que nos pide, de dar sin calcular, con largueza, porque la medida de nuestro don servirá también para nosotros.

Jesús, te ofrezco mis miedos de faltar a quien me impide dar, mis angustias del mañana, mis faltas de confianza de que tengo un Padre que realmente cuida de mí.

Gracias por querer enseñarme a dar para descubrir el tesoro en el cielo de mi alma. Tú eres mi tesoro, Jesús; tus virtudes son mis piedras preciosas, tu dulzura y tu humildad son mis joyas.

Muéstrame el lugar secreto de tu presencia, así podré vender todos mis bienes, encantado(a) de adquirir el mejor tesoro que existe: tú mismo.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

“Que Maria nos atraiga el Espíritu Santo y que nos enseñe a rezar, gustar y saborear la presencia de Cristo”
(Sor Marie de la Visitación)

viernes, 6 de febrero de 2026

Un sacerdote católico y la historia de la madre protestante

 


Traducido del sitio Catholic 365:

 Crecer en una familia con diversidad religiosa, en la que cada miembro tiene una lealtad inquebrantable hacia sus creencias religiosas, puede ser una bendición ambigua. Soy sacerdote desde hace 21 años y mi madre es católica desde hace 11. Cuando echo la vista atrás y recuerdo la dinámica religiosa de nuestra familia cuando era joven, puedo extraer varias lecciones importantes de nuestra historia, como por ejemplo cómo mi madre, una presbiteriana acérrima, se convirtió al catolicismo después de cincuenta años de dedicado servicio a la comunidad presbiteriana. Poco antes de mi ordenación, algunos de sus amigos católicos y mi obispo la animaron a reflexionar sobre la importancia del momento y a considerar la posibilidad de unirse en la fe a su futuro hijo sacerdote, pero eso no la conmovió. En retrospectiva, debería haberles dicho que ahorraran sus energías, porque sabía que mi madre era una presbiteriana acérrima. 

Sin duda, nuestra educación moldea nuestra visión espiritual y religiosa del mundo. Mi madre se crió en una familia profundamente presbiteriana. Su padre era pastor y mentor, y más tarde comprendería la dedicación inquebrantable de mi madre a la denominación presbiteriana. Ascendió constantemente en la jerarquía eclesiástica, ya que ocupó de forma intermitente varios puestos de responsabilidad, como anciana y predicadora, presidenta de su congregación, presidenta de la Christian Women Fellowship (CWF) y muchos más. 

Aunque la devoción de mi madre por la fe presbiteriana era inquebrantable, yo crecí como católico, siguiendo los pasos de mi padre, cuya profunda afiliación a la Iglesia católica era igualmente incuestionable. Esto se debía sobre todo a que un sacerdote misionero, el reverendo Francis Woodman, lo acogió y lo crió tras la muerte de su padre.  Con el ánimo y la inspiración del padre Woodman, mi padre se matriculó en el Seminario de la Sagrada Familia del St Joseph's College, en Sasse, pero más tarde lo abandonó para seguir una carrera secular.

Mi madre demostró su devoción como fiel presbiteriana de varias maneras. Admiraba profundamente su retiro anual de estudios bíblicos, tras el cual compartía conmigo significativas lecciones bíblicas. La profundidad y amplitud de los versículos que memorizaba eran asombrosas. Me encantaba cuando expresaba las lecciones bíblicas en canciones cortas. Los estudios bíblicos eran fundamentales en todas las actividades del grupo de mujeres presbiterianas del que ella era presidenta. Era una práctica realmente admirable que me gustaría que el grupo de mujeres católicas pudiera imitar.  

Cuando era adolescente, nunca, ni en mis sueños más descabellados, habría imaginado que algún día mi madre dejaría la iglesia presbiteriana, sobre todo teniendo en cuenta sus enormes responsabilidades, su educación y las amistades forjadas a lo largo de cincuenta años. Vivíamos felices, respetando las opiniones y creencias religiosas de cada uno y disfrutando juntos de lo que teníamos en común. Incluso cuando hacía preguntas sobre la fe católica, recuerdo que su objetivo era aprender y no encontrar defectos. Yo hacía lo mismo cuando le preguntaba sobre la fe presbiteriana.

Recuerdo vívidamente cuando mi madre me invitó a la iglesia presbiteriana para el servicio de Acción de Gracias. Me sorprendió que el Credo de los Apóstoles que recitamos fuera el mismo que el de los católicos. Profesamos el credo: "Creo en la Santa Iglesia Católica". ¡Ajá! Esto fue suficiente justificación para lanzar una serie de preguntas sobre sus creencias cristianas. Así que, tan pronto como llegamos a casa, le pregunté: Mamá, ¿por qué profesáis la fe en la Iglesia católica, pero no queréis uniros a ella? Ella respondió que "católica" en el credo significaba asamblea universal, que era diferente de la Iglesia católica romana. Yo objeté, diciendo que solo la Iglesia católica romana tiene las marcas de la verdadera Iglesia porque Cristo la fundó. Es una, santa, católica y apostólica, como se afirma en el Credo Niceno.  Hice hincapié en que "católica" significaba universal, y que nuestra Iglesia es la asamblea cristiana universal a la que se refiere el credo. También le expliqué que teníamos un jefe visible, el papa Juan Pablo II, el 264º sucesor de San Pedro, y que la Iglesia ha sido fiel a las enseñanzas y tradiciones de los apóstoles durante más de 2000 años. Mis argumentos fueron inútiles. Nada cambió y la vida continuó de forma amistosa.

La primera vez que nuestras diferencias ecuménicas tocaron la fibra sensible fue cuando anuncié mi intención de seguir la vocación sacerdotal. Al principio, mi madre no me creyó. Supuso que solo quería tener una experiencia de internado en el instituto, ya que mi decisión significaba que tenía que matricularme en el instituto del seminario. Luego, siguiendo una costumbre típica africana, a mi madre le preocupaba que su primer hijo no le diera nietos debido al voto de celibato sacerdotal. Por mi parte, me angustiaba imaginar que mi madre no recibiría la Sagrada Comunión de mis manos si me convertía en sacerdote. Esta inquietante conciencia me llevó a rezar, especialmente después de mi ordenación, para que mi madre se uniera algún día a la Iglesia católica. 

Fui ordenado el 15 de abril de 2004, y me preocupaba profundamente que mi madre no recibiera la Eucaristía de mis manos recién ungidas en ese momento tan importante. Como me sentía impotente ante la situación, seguí el consejo del Padre Pío: "Reza, espera, no te preocupes". De hecho, en abril de 2013, nueve años después de mi ordenación, recibí una llamada de mi amigo, el padre Denis Ndang, informándome de que estaba preparando a mi madre para su recepción en la Iglesia católica. Me parecía un sueño. 

Cuando mi madre tomó la decisión de convertirse, se puso en contacto con mi amigo y le pidió que le indicara los pasos para unirse a la Iglesia católica. Tenía la intención de mantener este primer paso en secreto, pero la alegría del padre Ndang era palpable y se encargó de compartir la buena noticia conmigo. Más tarde, mi madre me dijo que estaba segura de que mi amigo revelaría el secreto porque le sorprendió su júbilo. Cuando volví a visitar a mi madre, bromeé con ella diciéndole: "Mamá, he oído que quieres convertirte en hermana reverenda". Ella se rió a carcajadas y dijo: "Sabía que tu amiga te lo diría". Por la gracia de Dios, mi madre fue recibida en la Iglesia el 2 de febrero de 2014. Como yo estaba fuera por mis estudios, no pude asistir, así que celebré una misa por ella mientras se celebraba el evento en la parroquia de la Santísima Trinidad, en Bota, Limbe. No hay palabras más ciertas que estas: "Cuando sea el momento adecuado, yo, el Señor, lo haré realidad". (Isaias 60, 22)

La conversión de mi madre al catolicismo fue el mayor regalo que me pudo hacer, tras diez años de ministerio sacerdotal. Qué alegría sentí la primera vez que recibió la Eucaristía de mis manos, y qué testimonio del poder de la oración. 

La experiencia ha demostrado que la mayoría de los conversos al catolicismo aprecian profundamente la fe católica. Mi madre no es una excepción. Su deseo de adquirir más conocimientos, su fiel devoción a las prácticas religiosas y su compromiso con la vida sacramental son excepcionales. Mi madre asistía a misa entre semana antes de su recepción y ha continuado con esta práctica desde entonces. Se unió a la Asociación de Mujeres Católicas (CWA) y, tras su dedicación, tomó el nombre de Teresa, en honor a Santa Teresa de Lisieux, lo que la emocionó mucho. Recuerdo que me dijo que su nuevo nombre era Comfort-Therese. Desde que se convirtió al catolicismo, su constante devoción por la fe ha dado muchos frutos, y los siguientes son algunos de sus testimonios. 

Estoy convencida de la fe y la confianza infantiles de mi madre en Dios, como las de su modelo a seguir, santa Teresa de Lisieux, tal y como se describe en su biografía. Durante una de las visitas de mi madre a Estados Unidos, resbaló en el hielo y se fracturó la pierna izquierda. La operación era inminente, pero ella se negó y pidió más tiempo para reflexionar sobre ello. Al regresar a casa, siguió rezando fervientemente por su curación. Un día, durante la misa, le pidió con todo su corazón a Jesús en la Eucaristía que la sanara. Recibió la Sagrada Comunión y, después de la misa, el dolor de la fractura desapareció. Me llamó muy emocionada para contarme lo que había pasado. La Eucaristía la había sanado. Recuerdo que me dijo que ese día había recibido la comunión con una fe expectante.

Mi madre ha sufrido de glaucoma severo durante la mayor parte de su vida, una enfermedad hereditaria, ya que mi abuelo perdió la vista por glaucoma en 1976 y permaneció ciego durante más de tres décadas. En un momento dado, tras un examen ocular en Estados Unidos, se hizo evidente que su situación había empeorado. Compartí la condición de mi madre con una amiga que tiene una devoción especial por Nuestra Señora de la Eucaristía y la Gracia. Ella accedió amablemente a compartir un poco de aceite de la unción del Santuario de Nuestra Señora. Mi madre lo recibió con alegría, rezó y pidió la intercesión de la Santísima Madre antes de aplicarse el aceite en los ojos. Cuando volvió al hospital para su cita de seguimiento, el oftalmólogo no podía creer la significativa reducción de la presión ocular.

De hecho, a los padres y abuelos les encantaría que sus familias estuvieran unidas en la fe. También nos encantaría que nuestros hijos se casaran con cónyuges que compartieran los mismos valores religiosos, pero no siempre es así. A veces, nuestros hijos se alejan de la fe, mientras que otros abandonan la Iglesia para siempre. Como sacerdote, me hubiera encantado que toda mi familia fuera católica, pero no es así, aunque sigo eternamente agradecido por la histórica conversión de mi madre. Dada la experiencia de mi familia, propongo algunas formas en las que podemos prosperar espiritualmente a pesar de nuestras diferencias religiosas. 

Sé respetuoso y cordial. Si nos encontramos en una familia con diversidad religiosa, es esencial respetar las creencias religiosas de cada uno. Evita ser suspicaz y emitir juicios precipitados sobre los demás, incluso cuando pienses que lo que la otra persona está haciendo "no tiene sentido". Ninguno de nosotros puede racionalizar el espíritu de Dios que obra en la iglesia y en la vida de las personas. Recordemos la advertencia de Jesús a los discípulos cuando intentaron impedir que alguien expulsara demonios en su nombre. Él dijo que quien no está contra nosotros, está a nuestro favor (Marcos 9, 38-40). No somos enemigos si nos esforzamos cada día por promover los valores del Reino. Seamos siempre cordiales y caritativos, por muy apasionados que nos sintamos al cuestionar las prácticas religiosas de los demás.

Céntrate en lo bueno. Dejando a un lado nuestras diferencias en cuanto a sistemas de creencias, hay mucha bondad en cada persona y en otras iglesias cristianas y sistemas de creencias religiosas. Podemos centrarnos en una oración común y en la lectura de las Escrituras en un entorno cristiano pluralista. Por nuestro bautismo, somos hermanos y hermanas. En su sermón del Buen Pastor, Jesús dice que otras ovejas no pertenecen a este rebaño, pero también oyen su voz porque, al final, habrá un solo rebaño y un solo pastor. (Juan 10, 6).

Evita una actitud moralista. Hay pruebas sustanciales en las Escrituras y la tradición de que la Iglesia católica es la primera iglesia cristiana fundada por Cristo. En Antioquía, los discípulos fueron llamados cristianos por primera vez. (Hechos 11, 26) Según los primeros escritos cristianos de San Ignacio de Antioquía, tercer obispo de Antioquía, que vivió entre los años 35 y 107 d. C., la Iglesia católica es la asamblea cristiana universal fundada por Cristo con Pedro como primer Papa: "Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia". (Mateo 16:18) Esto no hace que los católicos sean más santos o mejores que sus homólogos cristianos. Debemos evitar toda forma de arrogancia espiritual cuando hablamos de nuestra fe; en cambio, compartamos nuestra esperanza en Cristo con aquellos que pueden estar en desacuerdo con nosotros con gentileza y respeto. (1 Pedro 3:15) 

Diálogo. Supongamos que unos padres cristianos devotos descubren que su hijo ha abandonado la fe, especialmente la iglesia tradicional, para unirse a una megaiglesia moderna. En ese caso, debemos abordar la situación con cautela, dado que nuestros hijos adultos son responsables de sus decisiones. Si están abiertos al diálogo, hablen con ellos y compartan su experiencia de fe. También pueden recomendarles algunos recursos católicos que les ayuden a comprender la riqueza de nuestra fe. Pero cada vez que un padre se acercaba a mí para hablarme de un hijo que había abandonado la iglesia mientras estaba en la universidad, siempre les recordaba la necesidad de construir una base cristiana sólida durante sus años de formación. Cuando instruimos al niño en el camino que debe seguir, cuando sea viejo, no se apartará de él. (Proverbios 22:6).

Oren unos por otros.  Recurrí a orar por la conversión de mi madre. Me di cuenta de que no podía compartir la Eucaristía con ella. Nunca debemos subestimar el poder de la oración si buscamos la conversión de los miembros de nuestra familia. A veces, estas conversiones se producen después de nuestra muerte, por lo que nuestras oraciones nunca son en vano si buscamos la voluntad de Dios. Santa Mónica, madre de San Agustín de Hipona, rezó durante más de 30 años para convertir a su hijo, que finalmente se convirtió en obispo y doctor de la Iglesia. También rezó por la conversión de su marido. Mientras rezamos, también debemos amar como Cristo amó. Nuestra forma de vida, inspirada en las enseñanzas de Cristo, es el testimonio más poderoso para nuestros vecinos. El papa Pablo VI afirmó: "El hombre moderno escucha más gustosamente a los testigos que a los maestros, y si escucha a los maestros, es porque dan testimonio".

Reverendo padre Wilfred Epie Emeh

 

lunes, 27 de octubre de 2025

La Virgen del Rosario, Lepanto y Chesterton

 


Del blog De Lapsis:

El 7 de octubre es Nuestra Señora del Rosario. Supongo que es bien conocida la relación de esta advocación y la dedicación del mes de octubre al Santo Rosario con la trascendental batalla de Lepanto:

La Fiesta del Rosario está unida a la persona del papa Pío V. El 5 de marzo de 1572, meses antes de su muerte, con la bula "Salvatoris Domini", recordando agradecido el triunfo cristiano sobre los turcos, permite la erección de la Cofradía del Rosario y la celebración anual de la fiesta de la Virgen del Rosario, a petición de don Luis de Requesens, señor de Martorell, en Barcelona. Su sucesor Gregorio XII extiende la fiesta a todas las iglesias o capillas que tengan erigida la Cofradía. Más tarde, el papa Clemente XI, en el 1716, la amplía a la Iglesia universal. Y, finalmente, en la reforma litúrgica de Pío X, en el 1913, se señala la fiesta en el día 7 de octubre, memorable fecha de la batalla de Lepanto.

Creo que el mejor homenaje a esa batalla es el poema épico Lepanto de G.K. Chesterton, que tenemos la suerte de que fue traducido por Borges y publicado originalmente en el primer número de la revista Sol y Luna en noviembre de 1938.

Como reseñaba J. Soley: "en estos tiempos en que hablar de la lucha contra el Turco que salvó nuestra civilización nos resulta vergonzante, no estará de más vibrar con esa voz que se alza desde la cristiana Albión para recordarnos que hubo un rey cristiano que nos salvó y que hizo exclamar, incluso a los sajones, ¡Vivat Hispania! ¡Domino Gloria!"

Blancos los surtidores en los patios del sol;
El Sultán de Estambul se ríe mientras juegan.
Como las fuentes es la risa de esa cara que todos temen,
Y agita la boscosa oscuridad, la oscuridad de su barba,
Y enarca la media luna sangrienta, la media luna de sus labios,
Porque al más íntimo de los mares del mundo lo sacuden sus barcos.
Han desafiado las repúblicas blancas por los cabos de Italia,
Han arrojado sobre el León del Mar el Adriático,
Y la agonía y la perdición abrieron los brazos del Papa,
Que pide espadas a los reyes cristianos para rodear la Cruz.
La fría Reina de Inglaterra se mira en el espejo;
La sombra de los Valois bosteza en la Misa;
De las irreales islas del ocaso retumban los cañones de España,
Y el Señor del Cuerno de Oro se está riendo en pleno sol.

Laten vagos tambores, amortiguados por las montañas,
Y sólo un príncipe sin corona, se ha movido en un trono sin nombre,
Y abandonando su dudoso trono e infamado sitial,
El último caballero de Europa toma las armas,
El último rezagado trovador que oyó el canto del pájaro,
Que otrora fue cantando hacia el sur, cuando el mundo entero era joven.
En ese vasto silencio, diminuto y sin miedo
Sube por la senda sinuosa el ruido de la Cruzada.
Mugen los fuertes gongs y los cañones retumban,
Don Juan de Austria se va a la guerra.
Forcejean tiesas banderas en las frías ráfagas de la noche,
Oscura púrpura en la sombra, oro viejo en la luz,
Carmesí de las antorchas en los atabales de cobre.
Las clarinadas, los clarines, los cañones y aquí está él.
Ríe Don Juan en la gallarda barba rizada.
Rechaza, estribando fuerte, todos los tronos del mundo,
Yergue la cabeza como bandera de los libres.
Luz de amor para España ¡hurrá!
Luz de muerte para África ¡hurrá!
Don Juan de Austria
Cabalga hacia el mar.

Mahoma está en su paraíso sobre la estrella de la tarde
(Don Juan de Austria va a la guerra.)
Mueve el enorme turbante en el regazo de la hurí inmortal,
Su turbante que tejieron los mares y los ponientes.
Sacude los jardines de pavos reales al despertar de la siesta,
Y camina entre los árboles y es más alto que los árboles,
Y a través de todo el jardín la voz es un trueno que llama
A Azrael el Negro y a Ariel y al vuelo de Ammon:
Genios y Gigantes,
Múltiples de alas y de ojos,
Cuya fuerte obediencia partió el cielo
Cuando Salomón era rey.

Desde las rojas nubes de la mañana, en rojo y en morado se precipitan,
Desde los templos donde cierran los ojos los desdeñosos dioses amarillos;
Ataviados de verde suben rugiendo de los infiernos verdes del mar
Donde hay cielos caídos, y colores malvados y seres sin ojos;
Sobre ellos se amontonan los moluscos y se encrespan los bosques grises del mar,
Salpicados de una espléndida enfermedad, la enfermedad de la perla;
Surgen en humaredas de zafiro por las azules grietas del suelo,–
Se agolpan y se maravillan y rinden culto a Mahoma.
Y él dice: Haced pedazos los montes donde los ermitaños se ocultan,
Y cernid las arenas blancas y rojas para que no quede un hueso de santo
Y no déis tregua a los rumíes de día ni de noche,
Pues aquello que fue nuestra aflicción vuelve del Occidente.
Hemos puesto el sello de Salomón en todas las cosas bajo el sol
De sabiduría y de pena y de sufrimiento de lo consumado,
Pero hay un ruido en las montañas, en las montañas y reconozco
La voz que sacudió nuestros palacios –hace ya cuatro siglos:
¡Es el que no dice “Kismet"; es el que no conoce el Destino,
Es Ricardo, es Raimundo, es Godofredo que llama!
Es aquel que arriesga y que pierde y que se ríe cuando pierde;
Ponedlo bajo vuestros pies, para que sea nuestra paz en la tierra.
Porque oyó redoblar de tambores y trepidar de cañones.
(Don Juan de Austria va a la guerra)
Callado y brusco –¡hurrá!
Rayo de Iberia
Don Juan de Austria
Sale de Alcalá.

En los caminos marineros del norte, San Miguel está en su montaña.
(Don Juan de Austria, pertrechado, ya parte)
Donde los mares grises relumbran y las filosas marcas se cortan
Y los hombres del mar trabajan y las rojas velas se van.
Blande su lanza de hierro, bate sus alas de piedra;
El fragor atraviesa la Normandía; el fragor está solo;
Llenan el Norte cosas enredadas y textos y doloridos ojos
Y ha muerto la inocencia de la ira y de la sorpresa,
Y el cristiano mata al cristiano en un cuarto encerrado
Y el cristiano teme a Jesús que lo mira con otra cara fatal
Y el cristiano abomina de María que Dios besó en Galilea.
Pero Don Juan de Austria va cabalgando hacia el mar,
Don Juan que grita bajo la fulminación y el eclipse,
Que grita con la trompeta, con la trompeta de sus labios,
Trompeta que dice ¡ah!
¡Domino Gloria!
Don Juan de Austria
Les está gritando a las naves.

El rey Felipe está en su celda con el Toisón al cuello
(Don Juan de Austria está armado en la cubierta)
Terciopelo negro y blando como el pecado tapiza los muros
Y hay enanos que se asoman y hay enanos que se escurren.
Tiene en la mano un pomo de cristal con los colores de la luna,
Lo toca y vibra y se echa a temblar
Y su cara es como un hongo de un blanco leproso y gris
Como plantas de una casa donde no entra la luz del día,
Y en ese filtro está la muerte y el fin de todo noble esfuerzo,
Pero Don Juan de Austria ha disparado sobre el turco.
Don Juan está de caza y han ladrado sus lebreles–
El rumor de su asalto recorre la tierra de Italia.
Cañón sobre cañón, ¡ah, ah!
Cañón sobre cañón, ¡hurrá!
Don Juan de Austria
Ha desatado el cañoneo.

En su capilla estaba el Papa antes que el día o la batalla rompieran.
(Don Juan está invisible en el humo)
En aquel oculto aposento donde Dios mora todo el año,
Ante la ventana por donde el mundo parece pequeño y precioso.
Ve como en un espejo en el monstruoso mar del crepúsculo
La media luna de las crueles naves cuyo nombre es misterio.
Sus vastas sombras caen sobre el enemigo y oscurecen la Cruz y el Castillo
Y velan los altos leones alados en las galeras de San Marcos;
Y sobre los navíos hay palacios de morenos emires de barba negra;
Y bajo los navíos hay prisiones, donde con innumerables dolores,
Gimen enfermos y sin sol los cautivos cristianos
Como una raza de ciudades hundidas, como una nación en las ruinas,
Son como los esclavos rendidos que en el cielo de la mañana
Escalonaron pirámides para dioses cuando la opresión era joven;
Son incontables, mudos, desesperados como los que han caído o los que huyen
De los altos caballos de los Reyes en la piedra de Babilonia.
Y más de uno se ha enloquecido en su tranquila pieza del infierno
Donde por la ventana de su celda una amarilla cara lo espía,
Y no se acuerda de su Dios, y no espera un signo–
(¡Pero Don Juan de Austria ha roto la línea de batalla!)
Cañonea Don Juan desde el puente pintado de matanza.
Enrojece todo el océano como la ensangrentada chalupa de un pirata,
El rojo corre sobre la plata y el oro.
Rompen las escotillas y abren las bodegas,
Surgen los miles que bajo el mar se afanaban
Blancos de dicha y ciegos de sol y alelados de libertad.

¡Vivat Hispania!
¡Domino Gloria!
¡Don Juan de Austria
Ha dado libertad a su pueblo!
(Pero Don Juan de Austria vuelve de la Cruzada.)

Cervantes en su galera envaina la espada
(Don Juan de Austria regresa con un lauro)
Y ve sobre una tierra fatigada un camino roto en España,
Por el que eternamente cabalga en vano un insensato caballero flaco,
Y sonríe (pero no como los Sultanes), y envaina el acero…