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sábado, 6 de junio de 2026

El beato Marcelino Champagnat llamaba a María "nuestro recurso ordinario"


 Traducido del sitio Un Minuto con María:

El beato Marcelino Champagnat, fundador de los Hermanos Maristas, tenía una confianza ilimitada en María, a quien llamaba "nuestro recurso ordinario". El siguiente hecho lo demuestra.

Era el regreso de una visita a un enfermo, realizada en medio de una tormenta de nieve que había borrado todos los caminos. Era de noche y el pobre sacerdote, acompañado por un hermano, llevaba dos horas caminando, con el rostro azotado por el viento y la nieve en los ojos, cuando los dos viajeros, habiendo perdido toda noción del lugar, se vieron obligados a vagar a la aventura, sin otra guía que la Providencia.

Al cabo de unos minutos, el hermano estaba tan visiblemente agotado que el abad Champagnat se vio obligado a sostenerlo; pero, entumecido por el frío y casi asfixiado por la nieve, él mismo se sintió desfallecer y se detuvo: "Amigo mío" —dijo—, "estamos perdidos si la Santísima Virgen no viene en nuestra ayuda. Invoquémosla y pongamos nuestra vida en sus manos".

Mientras hablaba, el Hermano se había dejado caer como un peso muerto. Entonces Marcellin Champagnat se arrodilló junto a él en la nieve y recitó el "Souvenez-vous" (Acordaos). A continuación, intentó levantar a su compañero y, con dificultad, avanzaron unos pasos. De repente, una luz apareció en la noche, a poca distancia. Se arrastraron en dirección a ese resplandor, que les presagiaba la salvación. Era una cabaña de leñadores; allí los acogieron para pasar la noche; se habían salvado. 

Marcellin Champagnat
Sacerdote marista
fundador del Instituto de los Hermanitos de María
 (1789-1840)
por Mons. Laveille
 p. 363


viernes, 6 de junio de 2025

Los Santos y el Rosario: San Marcelino Champagnat y mejorar la relación con María

 

Del sitio Aleteia:

La santísima Virgen María fue gran protectora de muchos santos, y san Marcelino de Champagnat puede enseñarnos cómo ser más cercanos a ella, para amarla más

La santísima Virgen María es camino seguro para llegar a Jesús, por eso los santos se han encomendado a su cuidado y protección, sabedores de que les concedería muchas gracias para su santificación. San Marcelino Champagnat puede ayudarnos a mejorar nuestra relación con Ella.

A pesar de que su educación fue precaria, pues a los 14 años apenas sabía leer y escribir, no podía decirse lo mismo de su fe porque su familia era profundamente cristiana. Por eso se entiende bien que, una vez ordenado sacerdote, se interesara en que los niños y jóvenes recibieran una adecuada instrucción religiosa.

Al formar su congregación, toma el nombre de "Hermanitos de María" o "Hermanos Maristas"; y por su honda devoción a la Virgen María, siempre la nombraba la "Buena Madre", "Recurso Ordinario" y "Primera Superiora".

Estos consejos del santo te ayudarán a acercarte más a María santísima y amarla como a tu verdadera Madre.

1. Difunde su devoción

Cuando conocemos a una persona que nos interesa, hablamos mucho de ella. Conocer a la santísima Virgen María, primero desde el Evangelio, y luego por sus apariciones y las experiencias de los santos y videntes, te ayudará a amarla y difundir su devoción.

Esto es lo que te aconseja san Marcelino: "La devoción a María gusta de difundirse, y quien no intenta comunicarla y tiene poco entusiasmo por extender y propagar el culto de la Virgen, demuestra que carece de tan preciosa devoción".

2. Conságrate a María

No hay santo más poderoso que María santísima, y la razón es simple: nada puede negarle su amadísimo Hijo Jesús. Escucha al santo Champagnat: "María no se queda con nada: cuando la servimos, cuando nos consagramos a ella, nos recibe para entregarnos a Jesús y llenarnos de Jesús".

3. Acude a ella como a tu "Recurso Ordinario"

La Virgen santísima siempre está dispuesta a escuchar a quienes acuden a Ella en sus penas y aflicciones, por eso, recurrir a su influencia debe ser un acto ordinario, como decía san Marcelino: "Ya saben a quién hemos de pedir esas gracias, a nuestro Recurso Ordinario. No temamos acudir a ella demasiado a menudo, pues su bondad y poder no tienen límites, y el tesoro de sus regalos es inagotable".

4. Ora y ponte en sus manos

Y si deseas comunicarte con ella con una oración sencilla, aprende de memoria la jaculatoria preferida de san Marcelino Champagnat, que da testimonio de su inmensa fe en Dios y confianza en la Virgen María: "Todo a Jesús por María, todo a María para Jesús".

26 noviembre 2024