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miércoles, 29 de abril de 2026

Cómo María Santísima está pendiente de su hijo, el Papa

 


Del sitio Aleteia:

Un común denominador entre el Papa y sus antecesores es el profundo amor que profesan a la Santísima Virgen María, que siempre los cuida y ruega por ellos.

Quizá nuestra vida no ha sido tan larga como para recordar puntualmente cómo ha sido la relación del Papa y la Santísima Virgen María, pero la historia reciente nos confirma que Ella siempre ha cuidado del sucesor de Pedro.

La razón no puede ser más obvia: María es madre de la Iglesia, por eso la protege y vela por el Vicario de Cristo, quien carga sobre sus hombros la responsabilidad del Cuerpo Místico de Cristo. Y esa misteriosa relación inspira al Santo Padre para amar a la Virgen con amor profundo y filial.

Además, la historia nos centra en la realidad de que Ella está al pendiente de lo que necesitan sus amados hijos.

Basta con traer a la memoria a la Virgen de Fátima y los mensajes revelados a los pastorcitos Lucía, Jacinta y Francisco, que los motivó a orar por la conversión de los pecadores y la paz del mundo.

Pero la predilección de la Virgen por el Santo Padre encontró su mayor eco en el corazón de santa Jacinta, quien ofrecía sus oraciones y sufrimientos por él.

En los últimos pontificados, gracias a los medios de comunicación y, más recientemente, del Internet, tenemos al alcance un acervo de documentos en los que constan las palabras de amor de los papas hacia la Madre de Jesús. Y por la tecnología digital, tenemos archivos fotográficos y de video que nos ponen de frente ante el Sumo Pontífice y María.

En una rápida mirada encontramos imágenes de san Juan Pablo II, Francisco y ahora de León XIV, que nos dan muestra de la ternura y la confianza con la que se acercaban a Ella para encomendarse a su protección y colocarse cerca de Ella en sus distintas advocaciones:

1. San Juan Pablo II y la Virgen de Fátima

Una entrañable imagen nos recuerda el momento en el que el Papa Juan Pablo II visitó Fátima, donde agradeció a María por haberlo salvado de morir en el atentado del 13 de mayo de 1981, ya que él mismo dijo que la Virgen había desviado la bala que debía acabar con su vida.

O cuando en una de sus visitas a México estuvo con la imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe a la que llamó "La Morenita".

2. Papa Francisco y la Protectora de Roma

Cuando el cardenal Jorge Mario Bergoglio era arzobispo de Buenos Aires, cada año peregrinaba junto a los jóvenes para ver a la Virgen de Luján. Y como Papa, Francisco no salía de viaje sin pasar a despedirse de la Virgen Salus Populi Romani - Protectora de Roma - , y al regreso, acudía a Ella para agradecerle por acompañarle y ayudarle a volver con bien.

Por eso se entiende perfectamente que haya pedido ser sepultado en la basílica de Santa María Maggiore, donde reposa cerca de su amada Madre.

3. Papa León XIV y la Madre del Buen Consejo

Una grata sorpresa del nuevo Papa fue la visita inesperada que realizó el 10 de mayo a Genazzano para ver a Nuestra Señora del Buen Consejo, santuario custodiado por la Orden de san Agustín, a la que pertenece.

Y después a Santa María la Mayor, donde rezó ante el icono tan venerado por el Papa Francisco, para orar también frente a la tumba del pontífice.

jueves, 25 de septiembre de 2025

Como el Rosario cambió la vida de San Francisco Marto

 Del sitio Aleteia:

El niño de 10 años comenzó a ver el mundo de otra manera y se dedicó con mayor intensidad a una profunda vida espiritual.

San Francisco Marto era un niño normal de 10 años, que a menudo gastaba bromas a sus hermanos e incluso se negaba a rezar cuando su padre se lo pedía.

Entonces todo cambió cuando una hermosa Señora se apareció a su hermana y a su prima.

Al principio, San Francisco no podía ver a Nuestra Señora de Fátima. Solo después de empezar a rezar el rosario pudo verla con sus propios ojos. Sin embargo, seguía sin oír a Nuestra Señora y dependía de Santa Jacinta y Lucía para saber lo que Ella le decía.

En un momento dado, Lucía preguntó si San Francisco iría al cielo. Nuestra Señora le respondió: "Sí, pero primero debe rezar muchos rosarios". Cuando Francisco oyó esto de boca de Lucía, exclamó: "¡Oh, Nuestra Señora, rezaré todos los rosarios que desees!".

San Francisco era un niño cambiado después de las apariciones de Nuestra Señora de Fátima.

Además de las apariciones, San Francisco también oyó a Jesús hablarle mientras estaba en casa.

San Juan Pablo II explicó lo que sucedió en su homilía para la beatificación de Francisco en 2000: "Lo que más impresionó y absorbió por completo al beato Francisco fue Dios en esa inmensa luz que penetró en lo más profundo de los tres niños. Pero Dios solo le dijo a Francisco 'lo triste' que estaba, según él mismo contó. Una noche, su padre lo oyó sollozar y le preguntó por qué lloraba; su hijo respondió: 'Estaba pensando en Jesús, que está tan triste por los pecados que se cometen contra Él'. Lo motivaba un deseo, tan expresivo de cómo piensan los niños, 'consolar a Jesús y hacerlo feliz'".

Durante el resto de su corta vida, san Francisco buscó hacer feliz a Jesús.

San Juan Pablo II describió cómo esto marcó el tiempo que le quedaba en la tierra: "Se produce en su vida una transformación que podríamos calificar de radical, ciertamente poco común en los niños de su edad. Se entrega a una intensa vida espiritual, que se expresa en una oración asidua y ferviente, y alcanza una verdadera forma de unión mística con el Señor. Esto le impulsa a una progresiva purificación del espíritu mediante la renuncia a sus propios placeres e incluso a los inocentes juegos infantiles. Francisco soportó sin quejarse los grandes sufrimientos causados por la enfermedad que le llevó a la muerte. Todo le parecía tan poco para consolar a Jesús: murió con una sonrisa en los labios".

Su corta vida nos recuerda que todos tenemos tiempo para cambiar la trayectoria de nuestras vidas, por muy viejos o jóvenes que seamos.

Todavía hay tiempo para dejar que Nuestra Señora nos cambie y consolar a Jesús antes de nuestra muerte.

martes, 8 de julio de 2025

La entrega al Inmaculado Corazón de Santa Teresa de Calcuta que puede cambiar tu vida


Del sitio Fundación Cari Filii

En Fátima la Virgen María lanzó un claro mensaje que expresó primero a los tres pastorcitos. En este mensaje salvador para las almas resaltaba la importancia de rezar el Rosario en reparación por los pecados del mundo pero también promover la devoción al Inmaculado Corazón de María.

Al igual que otros muchos católicos, la Madre Teresa, Santa Teresa de Calcuta, comprendió el poder y la fuerza del Rosario de la que habló la Virgen en Fátima. Una anécdota sobre lo que significaba para ella ocurrió en un aeropuerto en el que se encontraba en uno de los numerosos viajes que tuvo que realizar en vida. Allí, preguntaron a los viajeros si llevaban algún tipo de arma. Ella cumpliendo con la petición del agente de seguridad sacó de la mano su arma y la extendió: se trataba de su Rosario.

Pero también comprendió perfectamente el misterio y la fuerza del Inmaculado Corazón de María. La teóloga Julie Onderko profundiza en Catholic Exchange sobre este punto y cita para ello al padre Michael Gaitley, que escribió: “el corazón se refiere a la vida interior de uno y al asiento del Espíritu Santo que mora en nosotros”. El corazón es, por tanto, la esencia de la persona. Es el núcleo de la identidad de cada uno pues involucra el pensamiento, la voluntad, el amor y las decisiones que se toman.

A través del Inmaculado Corazón de la Virgen María, las almas son rescatadas, las gracias obtenidas y los planes del diablo interceptados. Nuestra Santísima Madre les explicó esto a los niños de Fátima: “Habéis visto el infierno, donde van las almas de los pobres pecadores. Es para salvarlos que Dios quiere establecer en el mundo una devoción a mi Inmaculado Corazón. Si hacéis lo que yo os diga, muchas almas se salvarán, y habrá paz’”.

Precisamente, Santa Teresa de Calcuta comprendió también el poder espiritual y el significado del corazón de María y con confianza infantil pidió: "María, préstame tu Inmaculado Corazón".

También pidió a la Virgen que tomara el suyo a cambio: Guárdame en tu más puro corazón”. La vida de la Madre Teresa, su capacidad de amar sin medida, fue un regalo al mundo hecho posible a través del Inmaculado Corazón de María.

Esta santa de la caridad puede ser un ejemplo para el hombre de hoy. Se trata de pedir esto mismo a la Virgen, aunque pueda parecer demasiado simple o ingenuo. Si se le pide a nuestra Madre Celestial, ella prestará su corazón para que el que lo haga pueda llegar a amar a Jesús como se merece. A su vez, cada uno debe ofrecer su propio corazón y ella lo transformará para convertir a la persona en "puro de corazón".

La devoción de Jacinta al Inmaculado Corazón le permitió amar, rezar y ofrecer sacrificios por la salvación de las almas. Esta vidente deseaba poner ese mismo amor y "fuego", como ella lo llamó, "en el corazón de todos". Su celo – de hecho su "fuego" – son evidencia de la obra del Espíritu Santo en su joven corazón. Ella le dijo a su prima: “¡Amo tanto al Inmaculado Corazón de María! Si pudiera poner en el corazón de todos el fuego que arde dentro de mi propio corazón…".

La Virgen María guardaba los asombrosos acontecimientos del plan de salvación en su corazón: “María guardaba todas estas cosas, meditándolas en su corazón” (Lucas 2,19). Su papel en el plan de rescate de Dios siempre fue traer a Jesús al mundo. Desde el principio, nuestra Santísima Madre se ocupó de su misión. “Fue apresuradamente” y llevó al Salvador, escondido en su vientre a la casa de Isabel y Zacarías. Todo el plan de salvación involucra el corazón de María a través de su identidad como Madre del Salvador y Madre de la Iglesia.

San Luis de Montfort afirmaba que cuando el Espíritu Santo encuentra a su santa esposa, María, en un alma, se apresura a entrar en ella en proporción al lugar que le ha dado. El Espíritu Santo habitó, y aún lo hace, en el alma de la Madre Teresa, su misión y su obra, porque allí encontró el corazón de María.

Si uno quiere que el Espíritu Santo more en él, que haga su vida espiritualmente fecunda y triunfante contra el enemigo. Una ayuda es seguir el ejemplo de la Madre Teresa y pedir a María que le preste su corazón y tome el suyo a cambio. Una de las formas más poderosas de lograr esto es a través consagración mariana.

La consagración mariana significa consagrarse a Jesús por María. Se trata de acercarse más a Jesús y la forma más fácil, rápida y directa de llegar allí es a través del corazón de Su Madre. Quienes han hecho esto, en el mejor sentido, nunca han vuelto a ser los mismos. Dar el corazón a María supone un cambio de vida.

Javier Lozano

viernes, 16 de mayo de 2025

Ya se alcanzaron Un Millón de Rosas

Del sitio Hozana:

El diablo me confesó: Cada Ave María es un golpe en mi cabeza. Si los católicos conocieran el poder del rosario, estaría completamente sin poder”. Padre Gabriele Amorth, sacerdote exorcista del Vaticano (1925 - 2016)

Hola,

Ya van más de 1 000 000 decenas de oraciones para el gran regalo de 3 millones de rosas para María, ¡es una locura!

¡Me imagino a la Virgen María tan feliz de recibir tantas rosas espirituales! ¡Qué alegría saber que alegramos su corazón de madre!

Sigamos rezando cada día, esas decenas diarias que deseamos ofrecer a María por amor a Ella

¿Sabes que la Santísima Virgen, en todas sus apariciones de los dos últimos siglos, ha pedido sistemática e incesantemente el rezo del rosario?

  • En la Rue du Bac, en 1830, nos pidió que rezáramos el rosario.

  • En La Salette, en 1846, y en Pellevoisin, en 1876, la Virgen María se engalanó con las tres coronas de rosas del Rosario: gozosa, dolorosa y gloriosa.

  • En Pontmain, en 1871, durante el rezo del rosario, María se agrandó y las estrellas se multiplicaron.

  • En Beauraing y Banneux, en 1933, la Virgen María se apareció con un rosario

  • En Lourdes, en 1858, cada uno de los encuentros con Bernadette comenzó con el rezo del rosario, y Nuestra Señora lo recomendó explícitamente, ya sea con palabras, o rezándolo con su confidente y llevándolo siempre en el brazo.

  • En 1917, en Fátima, María insistió en cada una de sus seis apariciones a Lucía, Francisco y Jacinta en que se rezara el rosario todos los días por la paz en el mundo.

  • El 13 de octubre de 1973, María se apareció en Japón, en Akita, ¡y pidió a la congregación de hermanas que rezaran el rosario todos los días!

¡¿No es realmente sorprendente?!

Como ves, el rezo del rosario es la mejor manera de responder al llamado de la Virgen.

Hoy celebramos la fiesta de la primera aparición de la Virgen María en Fátima, que tuvo lugar el 13 de mayo de 1917. Ese lugar tan especial es donde hemos elegido hacer nuestra ofrenda floral el próximo 6 de diciembre, en el marco del jubileo de las apariciones de María a sor Lucía, para pedirle la devoción a los primeros sábados de mes.

Nuestro objetivo de llegar a 3 millones de decenas rezadas todavía no va del todo encaminado... Por eso, contamos contigo para ser misionero de María, invitando a tus seres queridos a hacerle el regalo más hermoso a nuestra Madre del Cielo, en este mes que está especialmente dedicado a Ella.

Empieza a rezar desde ahora en Rosario, ¡y cuéntaselo a los que te rodean!

El propósito de este regalo es mostrarle nuestro amor a la Virgen María. Y no pasa nada si no alcanzamos los 3 millones de decenas en un mes. Estoy segura de que nuestra Madre del Cielo se conmueve profundamente con cada gesto de fe. Pero si tenemos la posibilidad de hacerle el regalo más grande posible, ¿quién no querría hacerlo?

¡3 millones de rosas están al alcance de nuestras manos!

 Hermoso mes de mayo.

miércoles, 23 de octubre de 2024

El Santo Rosario, el arma que la Virgen nos dio

Del sitio Relevant Radio:

"Amad a la Virgen y rezad el rosario, porque su rosario es el arma contra los males del mundo actual. Todas las gracias concedidas por Dios pasan por la Virgen". - San Padre Pío

El Papa San Juan Pablo II sin duda tuvo en cuenta las palabras de San Padre Pío, no sólo por lo que sabemos de su rosario diario, sino por la miríada de otras cosas que hizo para llevar la devoción a Nuestra Señora y "el arma" que nos dio.

El Papa se encuentra a menudo en una posición muy difícil, en la que se esfuerza por llevar a la gente a Cristo a través de los problemas sociales relevantes, evitando al mismo tiempo la tentación de atrincherarse en la cultura. El Papa Juan Pablo II consiguió un equilibrio muy fino al llegar a la gente allí donde se encontraba e invitarla a crecer en santidad personal a través del rosario.

Ya se tratara de la Guerra Fría, de los atentados terroristas del 11 de septiembre o de la guerra contra la familia, mantuvo una refrescante y firme fe en el Rosario y en su poderoso alcance. Nos animaba a rezar por la paz, por soluciones, por esperanza y por amor en todos los encuentros. Y cuando pedimos cosas nobles, Nuestra Señora siempre es capaz de acudir a Nuestro Señor en nuestro lugar y sabemos que Jesús ama demasiado a Su madre como para decir que no. Como decía San Maximiliano Kolbe: "Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Santísima Virgen. Nunca podrás amarla más de lo que la amó Jesús".

¿Y qué mejor camino hacia la santidad que imitar a quienes nos precedieron? San Juan Pablo II tenía una devoción especial por el Padre Pío, Luis de Montfort y Jacinta y Francisco Marto -dos de los niños de Fátima que él mismo canonizó-, todos ellos devotos campeones del Santo Rosario. En Fátima, Nuestra Señora expresó su deseo de rosarios diarios y San Juan Pablo II no pensaba decepcionar a la Madre de Dios. Dijo que esta campaña debía ser asumida no sólo por nuestra generación, sino por todas las generaciones futuras, para la salvación de todos.

El 13 de mayo de 1981, fiesta de Nuestra Señora de Fátima, el Papa Juan Pablo II se abría paso entre la multitud en la Plaza de San Pedro cuando, de repente, se oyeron disparos. El asesino turco Ali Agca efectuó cuatro disparos en total, dos de los cuales alcanzaron a dos transeúntes femeninas y dos al Santo Padre. Uno de ellos le hirió en la mano izquierda. El otro le alcanzó en el centro de la masa. Mientras le llevaban al hospital, parecía una herida mortal.

Pero no era su hora. La bala no había alcanzado los órganos vitales ni las arterias por una fracción de centímetro. "Fue la mano de una madre la que guió la trayectoria de la bala". Un dedo apretó el gatillo y otro guió la bala. El Papa Juan Pablo II, atribuyendo a Nuestra Señora de Fátima su supervivencia, visitó finalmente a su presunto asesino en la cárcel y le perdonó cara a cara.

En 2002, en su carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, el Papa Juan Pablo II instituyó los cinco Misterios Luminosos del Santo Rosario para celebrar la luz de Dios manifestada a través de la vida de Jesús: el Bautismo de Jesús, las Bodas de Caná, el Anuncio del Reino, la Transfiguración y la Institución de la Eucaristía. Su devoción a la Virgen era interminable y decía que el rosario está "entre las tradiciones más bellas y loables de la contemplación cristiana".

martes, 13 de agosto de 2024

Cinco consejos de la Virgen para que nuestros hijos recen el Rosario

Del sitio Píldoras de Fe:

Podría ser demasiado pedir que los hijos recen el Rosario diario, pero la Virgen de Fátima se lo pidió a los 3 niños pastorcitos

A lo largo de los años he intentado animar a mis hijos a rezar el Rosario con una mezcla de éxitos y fracasos, y por tanto admiro a las madres que me dicen que rezan el Rosario todas las noches en familia y también la labor de la Armada Blanca.

Uno se podría pensar que quizá es demasiado pedir a niños pequeños rezar el Rosario todos los días, pero eso es precisamente lo que hizo la Santísima Virgen María cuando se apareció a tres pastorcillos en Fátima.

Cuando empezaron sus apariciones el 13 de mayo de 1917, Lucía tenía 10 años, Francisco 8 años, y Jacinta solo 7 años y ellos no pasaban todo el día en la iglesia.

¿Qué estrategias usó nuestra Señora de Fátima para lograr que esos tres niños rezaran el Rosario cada día con devoción? Aquí te presentamos las 5 estrategias que debes seguir.

  1. Dar ejemplo de cómo rezar. Antes de las apariciones de la Virgen, Dios mandó al Ángel de Portugal para decirles a los niños: "¡Oren conmigo!". Les dio ejemplo y les enseñó simples oraciones, asegurándoles: "Los Corazones de Jesús y María están atentos a la voz de vuestras súplicas". Cuando no les encontró rezando al aparecérseles la segunda vez, les exhortó: "¿Qué están haciendo? ¡Recen! ¡Recen mucho!" y les reveló: "Los corazones de Jesús y de María tienen sobre vosotros designios de misericordia". En su tercera. aparición, les demuestra la Presencia del Señor en el Santísimo Sacramento, postrándose ante Él. Ya les demuestra la necesidad de la oración y la actitud que deberían de tener, como podemos hacer los padres con nuestros hijos desde su infancia.

  2. Insistir amablemente: En cada una de sus seis apariciones en Fátima, la Santísima Virgen María repite su petición de que los pastorcillos recen el Rosario todos los días y que continúen a hacerlo. Si la Santísima Virgen María no se contentó con decirlo una vez, no deberíamos de desanimarnos si hemos de insistir con cariño una y otra vez para que nuestros hijos tomen la costumbre de rezar el Rosario todos los días.

  3. Demostrar que nos importa: La Santísima Virgen María se mostró a veces triste, apelando a la compasión de los pastorcillos. Explica Lucía: "Delante de la palma de la mano derecha de nuestra Señora estaba un corazón rodeado de espinas que parecían clavarse en él. Entendimos que era el Corazón Inmaculado de María, ultrajado por los pecados de la humanidad, y que quería reparación" (segunda aparición de la  Virgen). Añade también que en su última aparición a los pastorcillos, laVirgen María, tomando aspecto más triste dijo: "Que no se ofenda más a Dios Nuestro Señor, que ya es muy ofendido". Si de verdad nos importa la oración, los niños se darán cuenta de ello.

  4. Recordarles la necesidad de reparación para evitar el infierno: A veces podríamos pensar que hablar sobre el infierno y sobre los pecados podría asustar demasiado a los niños, pero la Santísima Virgen María no se andó con rodeos y hasta les mostró una visión del infierno en su tercera aparición, pidiéndoles: "Cuando recéis el rosario, decid después de cada misterio: 'Jesús mío, perdónanos de nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas de tu misericordia'". En su cuarta aparición insistió: "Recen, recen mucho y hagan sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quien se sacrifique y rece por ellas". Si la más tierna de las Madres no les evitó a los pastorcillos pensar en el infierno, tampoco deberíamos de tener miedo de hacerlo con nuestros hijos, por su bien.

  5. Recordarles que el esfuerzo será premiado: La Virgen María motivó a los pastorcillos también revelándoles lo que podrían obtener rezando el Rosario. En su primera aparición dijo que Francisco iría al Cielo, pero tiene que rezar antes muchos rosarios y les animó a todos: "Recen el rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra". Ella dio el mismo mensaje en su tercera aparición, añadiendo además que se rezara para impedir mayores castigos. En sus cuartas y quintas apariciones prometió hasta la cura física de algunos enfermos. Les alentó con recompensa inmediata, apareciéndose su segunda y tercera vez tras el rezo del Rosario. Para que no se desanimaran, les aseguró: "Al final, mi Inmaculado Corazón triunfará" (3ª. Aparición).

La Iglesia Católica anima de la misma forma a los fieles, concediendo indulgencia plenaria al rezo del Rosario en la iglesia o en familia, según el Manual de Indulgencias de la Penitenciaría Apostólica (1986) bajo las condiciones usuales indicadas en las Normas sobre las indulgencias [Si no se cumplen las condiciones, la indulgencia es parcial]:

  • Basta el rezo de sólo una tercera parte del rosario: pero las cinco decenas deben rezarse seguidas.

  • A la oración vocal hay que añadir la piadosa meditación de los misterios.

  • En el rezo público, los misterios deben enriquecerse de acuerdo con la costumbre admitida en cada lugar; en el rezo privado, basta con que el fiel cristiano junte a la oración vocal la meditación de los misterios. (48)

De esta forma concreta los fieles están asegurados de que sus oraciones hacen una gran diferencia a sí mismos o a las almas en el Purgatorio (a quienes se les puede aplicar las indulgencias obtenidas).

El mismo Señor concedió a la Iglesia por medio de sus apóstoles este poder como administradora de gracia, como se lee en el Evangelio: "Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedarán perdonados; a quienes se los retengan, les quedarán retenidos". (Juan 20, 23).

Confiemos, pues, en los consejos de la Santísima Virgen María de rezar el Rosario todos los días y también en el poder de su intercesión ante el Señor, como explica el Beato Cardenal Newman: "Esto es por qué la Santísima Virgen es llamada Poderosa, no, a veces, Toda-poderosa, porque ella tiene más que nadie, más que todos los Ángeles y Santos, este gran, prevaleciente don de la oración. Nadie tiene acceso al Todopoderoso como Su Madre; nadie tiene mérito como el suyo. Su Hijo no le negará nada que ella pida; y aquí se encuentra su poder. Mientras ella defiende a la Iglesia, ni las alturas ni las profundidades, ni los hombres ni los espíritus malvados, ni los grandes monarcas, ni destreza humana, ni violencia popular, pueden servir para dañarnos; ya que la vida humana es corta, pero María reina en las alturas, una Reina para siempre." (Meditaciones sobre la Letanía de Loreto para el mes de mayo - enlace en inglés, traducción mía)

"Virgo Potens", Virgen Poderosa, ruega por nosotros y ayúdanos a motivar a los hijos a rezar el Rosario, por su propio bien y por el de todas las personas con las que se vayan a encontrar en su camino de vida.

Andrea Pérez
Venezolana viviendo en Ecuador, 
hija de Dios, mujer de fe, madre y esposa. 
De profesión ingeniera, y de corazón misionera. 
Trabajando día a día en mi crecimiento espiritual 
buscando la coherencia, 
tomando como guía la frase de San Pablo: 
Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir (Ro 12,2)

miércoles, 3 de julio de 2024

¿Se puede crear misterios del Rosario o Letanías?

Del sitio Fundación Cari Filii:

Con motivo de la fiesta de la Virgen del Rosario, los sacerdotes y youtubers Antonio Maria Domenech, Jesús Silva y Patxi Bronchalo dedican el nuevo capítulo de Red de Redes a la célebre oración que Santa María legó a santo Domingo de Guzmán. En esta nueva entrega del programa semanal de catequesis que la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP) publica en su canal de Youtube, los sacerdotes abordan temas como los niveles del rezo del rosario, en qué consisten sus misterios o si se pueden inventar letanías.

Domenech arranca explicando lo básico: “El fin del Santo Rosario es rememorar, meditar y recordar los misterios de la vida de Cristo mientras invocamos a la Virgen”. En concreto, se estructura en cinco decenas: en cada una se reza un Padrenuestro y diez Avemarías.

Cuando me convertí, el rosario me parecía una oración de principiantes”, recuerda Silva, pero añade: “Pero me di cuenta de que en Fátima y en Lourdes lo que hace María es rezar el rosario con los videntes… y si la Virgen ha propuesto en nuestro tiempo el rosario como arma, como algo fundamental, ha de tener algo especial”.

Poco a poco le fui cogiendo el gusto, me di cuenta de que cada Avemaría es una alabanza y de que el rosario forma una corona a tu alrededor que te protege del mal”, añade. Bronchalo rememora una experiencia parecida: “Se me hacía repetitivo, y en mi soberbia pensaba que no hacía falta… hasta que entré en el seminario, donde rezábamos el rosario diario, y ahí me di cuenta del bien que me hacía tener el pensamiento puesto en María”.

Domenech concluye que el rosario es “una oración sencilla, pero que se ha demostrado que es un arma preciosa contra el diablo y un caminito para llegar al cielo.

Los sacerdotes señalan que el rezo del rosario puede tener varios niveles. “En vez de enunciar Avemarías como si fuera la tabla de multiplicar, puedes meditar los misterios que estás contemplando”, propone Silva, aunque también destaca que “a veces el mero hecho de rezarlo te engancha a la mano de la Virgen, aunque sea inconscientemente”.

Domenech también indica que se puede rezar el rosario pensando en el sentido de cada palabra que se dice, o pensar en las escenas de la vida de Cristo mientras se recitan las oraciones. “Otro nivel de rezo -añade- es pensar en aquellas personas por las que estamos ofreciendo el rosario”.

El Rosario está compuesto por veinte "misterios", que son acontecimientos o momentos significativos de la vida de Jesús y de María. Tradicionalmente estaban divididos en tres grupos de cinco: los de gozo, que comprenden la infancia de Jesús; los de dolor, que contemplan desde Getsemaní a la cruz, y los de gloria, que se refieren a la Resurrección y lo que ocurre después.

No obstante, en el año 2002, san Juan Pablo II publicó la Carta apostólica Rosarium Virginis Mariae, en la que introdujo otros cinco misterios, los misterios de luz, o luminosos. “Nos invita -explica Silva- a introducir los misterios de Cristo como luz del mundo”. Cada grupo de misterios, tradicionalmente, se reza un día: lunes y sábado los de gozo, martes y viernes los de dolor, miércoles y domingo los de gloria y jueves los de luz.

Con todo, en esto “no hay dogma”, recuerda Silva, y señala que los fieles pueden introducir misterios propios en los que meditar: “Yo en Navidad -explica- rezo también la visita de los magos o de los pastores… a veces compongo los misterios a mi manera, normalmente de acuerdo al tiempo litúrgico”. Domenech cita a un conocido suyo que, por ejemplo, reza como misterio el momento en el que san Juan y la Virgen celebran la primera misa al volver del Calvario.

El rezo del Santo Rosario suele concluir con las letanías. “Son piropos a la Virgen, con los que le pedimos que ruegue por nosotros, recordando todos los títulos que la tradición le ha dado”, explica Silva, y añade que “cada letanía es como para escribir un libro”.

¿Sus letanías favoritas? Para Silva es “arca de la alianza”; para Domenech, “madre de misericordia”, y para Bronchalo, “madre de los sacerdotes”. Como con los misterios, también aquí invitan a cada uno a añadir sus propias letanías, junto a la Letanía Lauretana “oficial”.

María es madre de las familias, la mediadora de todas las gracias, la gran intercesora”, recuerda Bronchalo, y dice que “una tradición muy hermosa es rezar el rosario en familia”. A menudo, dice, es algo que se suele rezar a última hora, para poner todo lo vivido en manos de la Virgen, “y es una forma preciosa de enseñar a los niños a rezar”, añade. “Familia que reza unida, permanece unida”, concluyen los tres sacerdotes al unísono.

Los tres sacerdotes cierran el episodio, como es habitual, con una ronda de recomendaciones. Silva invita a leer con atención la citada carta de san Juan Pablo II sobre el rosario; Bronchalo recomienda ver la película Mary’s Land, de Juan Manuel Cotelo, y Domenech pide rezar a los pastorcitos de Fátima: Lucía, Francisco y Jacinta.


viernes, 21 de junio de 2024

Tres actitudes que el cristiano debe adoptar

Del sitio Zenit: El mundo visto desde Roma:

Jóvenes del Var visitaron el santuario de Nuestra Señora de Fátima. La JMJ comienza de la mano de la Virgen María, y ¿qué mejor manera de empezar que ir directamente a este lugar de aparición mariana mundial? 

Nuestro grupo dio un paso espiritual tras otro: rezo del rosario, consagración especial a María, actos de penitencia en la capellanía y confesiones, oración ante las tumbas de Santa Jacinta y San Francisco, los pastorcillos que vieron a la Virgen en 1917 con su prima Sor Lucía, y recorrido de rodillas por la capilla de las apariciones por las intenciones que nos confiaron los feligreses de Saint-Raphaël. 

Este último paso me impresionó profundamente, aunque no fue fácil, con tantos peregrinos mirando, dejar de pensar en nuestras rodillas y permanecer inmersos en la oración. El propio monseñor Rey subrayó la importancia de la Madre de Dios en su homilía a los quinientos jóvenes del Var: "Para conocer a Jesús por dentro, tenemos que pasar por María". 

Nos aconsejó adoptar tres actitudes: entrar en un camino de abandono con María, la mujer de la fe; tomar el camino de la cruz, porque las pruebas siempre nos alcanzan; y, por último, adoptar una actitud de alegría radiante junto a María, "mi alma exalta al Señor". a actitud del joven cristiano al comienzo de estas JMJ es decisiva: ¡abandonémonos a nosotros mismos, dejemos nuestras cargas y nuestras cruces, y vivamos en la alegría de Cristo resucitado con María como guía segura!

Faustine Arduin
Corresponsal de Zenit para las JMJ

jueves, 30 de mayo de 2024

Paula del Bosque, autora de Nuestra Señora de los Ángeles de los Jardines Vaticanos

Del sitio Fundación Cari Filii

Paula Saenz Soto prefiere que la conozcan como Paula en el Bosque, y es una de las artistas de arte sacro más importantes de Costa Rica. Autora del mosaico de Nuestra Señora de los Ángeles en los Jardines Vaticanos, sus obras descansan en diferentes países del mundo, todas ellas sin firmar, porque, como reconoce, "el autor de estas ‘oraciones pintadas’ solo puede ser Dios».

Diseñadora publicitaria, con una larga experiencia en un importante periódico de su país, Paula atravesó unos años en los que la fe no era lo más importante de su vida. Un problema personal, y las oraciones incansables de su madre, la llevaron a volver a la Iglesia y, no solo eso, también a formarse más en aquello que creía, hasta dejarlo todo para cumplir una bella misión.

La artista centroamericana atiende a este medio para hablar de la importancia del arte sacro en la vida de los creyentes, de sus encargos más importantes y del papel que ha tenido la Virgen María durante toda su vida.

-¿Quién es Paula Saenz Soto? ¿cómo recuerda su vida de fe durante la infancia?

-Mi familia era de rezar el Rosario todos los días, sin embargo, yo no tanto. Lo que más recuerdo de pequeña era que nos reuníamos y rezábamos juntos el Rosario. Siempre tuve esa semillita sembrada, de Nuestra Señora, de ir a misa… pero la conversión le llega a cada uno en momentos distintos.

-¿Y cómo aterriza en el arte y, más concretamente, en el arte sacro?

-No estaba en mis planes, fue por un milagro que pasó en mi vida. A partir de aquello pensé que para poder enamorarme de Jesús primero tenía que conocerlo. Uno no puede decir ‘ya me enamoré’, ‘ya creo’, ‘ya tengo la fe’… si no lo conoce. Me puse a estudiar, a leer, y me llegó ese amor de querer ofrecer lo único que tenía. Muchos me decían que cómo me iba a dedicar a esto si ya nadie creía, que me iba a morir de hambre. Yo siempre pensé que sería Él el que tendría la última palabra, y así ha sido. Él ha marcado el camino de esta misión.

-¿Puede contar más sobre aquel milagro en tu vida?

-Mi marido y yo no podíamos tener hijos. Pasamos muchos tratamientos, fueron ocho años de calvario. Me enfadaba mucho con Dios, le decía que habiendo gente que abortaba niños, y a mí, que sí que los quería, no me los daba. Hasta que un día desistí, y decidí no volver al médico. Y, entonces, es cuando Dios dijo: voy a esperar a que dejes de hacer tantas cosas para manifestar que esto es obra mía. Dios me dio este gran milagro que fue mi hijo, que ahora tiene 19 años.

-¿Y cómo supo que fue gracias a Dios?

-Gracias a mi madre. Ella siempre tuvo fe, y sin yo saberlo, ella rezaba todo el tiempo. Era la comunión de los santos, que rezan unos por los otros. Mi madre me hablaba de Dios y yo me enfadaba, le decía que igual tener un hijo no estaba en los planes de Dios.

-Hablemos de su arte, ¿qué influencia tiene y qué estilos sigue?

-Empecé haciendo pinturas para niños, para mi hijo cuando era pequeño. La Medalla Milagrosa fue lo primero que hice, la llevé al colegio y a la gente le gustó mucho. A mí me encanta la iconografía bizantina y la pintura colonial, mi estilo es una mezcla. En realidad no sigo los cánones establecidos por la iconografía bizantina, llevo una forma de pintar que nace de mí.  A mis imágenes siempre intento ponerles un rostro dulce, me concentro mucho en la mirada, esto también es algo en lo que me rebelo frente a lo bizantino. Cuando ellos escriben un icono, lo último que hacen es la mirada: primero se hace todo y al final la mirada. Pero yo no puedo, tengo que hacerlo al revés, necesito primero escribir esos ojos y luego ya todo lo demás. Lo que hacemos los pintores de arte sacro es escribir oraciones. Estuve con los carmelitas descalzos en una ocasión y se me abrió el cielo. Me hicieron la bendición de mis manos y me dijeron que yo no iba a pintar, sino a escribir. El icono es un lugar santo, que diría San Juan Damasceno.

-¿Cree que la Iglesia se puede reconciliar con el arte moderno?

-Hay ciertos aspectos que se pueden reconsiderar, pero creo que el arte actual se ha ido deformando demasiado. Hasta tal punto de que ponen unas piedras sin rostro y dicen que es la Sagrada Familia. "Me gusta mucho la guía de Benedicto sobre la belleza, la via pulchritudinis. La belleza suprema, que es Dios, es la que nos tiene que guiar. Aunque el Espíritu Santo renueva el arte y la Iglesia, hay que tener ciertos límites. He llegado a ver una Sagrada Familia en Estados Unidos negra que no tenían rostros, porque decían que no podían tener género. Los artistas podemos deformar y desviar a las personas.

-¿Piensa que la Iglesia debe regresar a la vanguardia del arte?

-Pienso que la Iglesia debe estar delante, no puede aceptar cualquier corriente que salga sin ofrecer antes una visión. Últimamente en la Iglesia se ha ido muy por libre, no digo que haya que copiar el arte bizantino, pero tenemos que poner de nuestra parte como artistas. Hay que utilizar los dones aplicando los rasgos de nuestra propia vivencia. En mis iconos estoy yo, pero siempre de la mano del Magisterio. No puedo inventarme, por ejemplo, una advocación que no existe.

-¿Qué importancia tiene la belleza y el arte para los cristianos?

-Es muy bonito. Dios nos dio los cinco sentidos a nosotros, que somos tan pequeños, porque sabe que los necesitamos. Él se vale de ellos para transmitirnos su mensaje. Ha ocurrido con muchos santos. Dios se les ha querido manifestar a través de una obra de arte. Por ejemplo, Santa Faustina Kowalska y el icono de la Divina Misericordia. Fue Jesús mismo el que pidió esa imagen. Él sabe que necesitamos a veces algo más tangible, aunque, por supuesto, eso no va sustituir nunca la fe, más bien esa belleza la fortalece. Está también, por ejemplo, la conversión de Santa Teresa con La Santa Faz. Ha habido muchas conversiones con solo contemplar una obra de arte, y eso lo he visto yo en mi taller. Cuando vienen y contemplan un icono de la virgen, algunos lloran porque en ese momento necesitaban esa mirada.

-¿En qué santos se inspira para realizar sus obras?

-En San Charbel, el famoso santo libanés; en el Padre Pío, con el que tuve una historia muy linda, y en muchos otros. Pude ir a San Giovanni Rotondo, me pagaron el viaje y no entendía muy bien qué hacía allí. Yo no era su hija espiritual, sin embargo, a veces, son los santos los que entran en nuestra vida y nos buscan. Cuando estaba en la misa solemne, me sentaron en primera fila, y vi entrar la cruz gracias a la cual San Pío recibió los estigmas. Ahí comprendí que daba igual el nombre del artista que la hubiera hecho, que lo importante es que Dios se vale de esas obras para llegar a las personas. Dios le dio los estigmas frente a ese crucifijo, cuando él lo estaba contemplando. Por eso nosotros no firmamos las obras. Cuando me dicen que debería firmar digo que no, porque no es obra mía, es obra del Espíritu Santo. Si firmamos algo, es por detrás. Y es muy bonito, porque Dios mismo te va corrigiendo mientras pintas. A veces pasas meses haciendo tu voluntad en una obra y luego tienes que dejarla hasta que Él diga cómo continuar. Me pasó con un icono de San José, me empeñé en poner una rosa en representación de la Virgen, pero aquello era solo mi plan, y no el del Espíritu. Muchas veces sientes desasosiego hasta que por fin lo descubres.

-¿Cómo fue llevar a la patrona de Costa Rica hasta los Jardines Vaticanos?

-Fue en plena pandemia, me llamaron y debía hacer un boceto muy rápido. Nuestra Señora de Los Ángeles está hecha de jade y de granito, que son piedras imposibles de unir, el reto era inmenso. No sabía cómo iba a escribir un icono con teselas de vidrio que fueran verdes. Fue un reto muy grande pero muy hermoso. Para mí es algo muy grande. Siempre digo que soy una pequeña artista con un taller muy chiquitito en Costa Rica. Esto es un ejemplo de que Dios puede escoger a cualquiera, no hay que ser un artista famoso. Le pedí a la Virgen durante dos años que mi arte pudiera trascender, quería poder evangelizar por medio de él. Yo no pretendía llegar al Vaticano, al centro del arte católico del mundo, a lo que más puede aspirar un artista de arte sacro. El año pasado regresé a Roma y cuando llegué a donde estaba me puse de rodillas. Era como cuando vas a ver a tu madre y le dices que estabas deseando volver a verla. No le pedí nada, solo le di las gracias por estar ahí. Le di un beso, una rosa y hicimos un vídeo en vivo para toda Costa Rica. Desde que se dio la noticia en mi país, todo el mundo se movilizó para financiarla. Es una imagen que se hizo gracias a donaciones populares. La gente me escribe y me pregunta si pueden ir a verla, pero está en un sitio con ciertas restricciones. La primera romería que se hizo en la historia en el Vaticano fue ante el mosaico de la Virgen de los Ángeles.

-¿Qué recuerda de su encuentro con el Papa?

-Lo he visto en dos ocasiones. La primera vez le llevé un lienzo grande que se va a entronizar aquí en Costa Rica muy pronto, no me imaginaba que me lo bendijera. La segunda, le llevé un burrito, que tiene toda una teología detrás. Es un símbolo que nos advierte de que los aplausos no son para nosotros sino para Aquel al que llevamos. Le dije que era un portarretrato mío y se moría de risa.

-¿Qué trabajos ha realizado y en qué proyectos se encuentra actualmente? 

-Hice un mosaico para la Catedral Metropolitana de San José (Costa Rica). En Fátima (Portugal) hay un relicario que hice para los pastorcitos Jacinta y Francisco. Hay obras mías en países latinoamericanos, en parroquias, en hogares… Ahora estoy trabajando en un viacrucis para una parroquia de Costa Rica, estoy haciendo también La Santa Faz, y en octubre (2023) haré una exposición en Roma.

-¿Cómo podría resumir la labor que realiza en el mundo del arte?

–El rostro de la Virgen María es una carta de amor de Dios para todos nosotros. Eso resume todo. Dios, a través de los iconos, nos revela la belleza y Ella es la mujer más bella.

-¿Cree que la belleza salvará al mundo?

-Sí, salvará al mundo. Me encanta esa frase, porque necesitamos la belleza en las pequeñas cosas cotidianas. No solo en las obras de arte, sino en la naturaleza y en tantas otras en las que Dios siempre se manifiesta