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martes, 27 de enero de 2026

¿Por qué María es "la llena de gracia"?

 

Del sitio Aleteia:

Rezar con calma, devoción y conciencia lo que estamos diciendo nos ayudarán a entender con el alma la frase "llena de gracia" cuando recitamos el Ave María.

Recitamos tan apresuradamente la oración del Ave María que apenas nos detenemos a pensar en lo que decimos. Sin embargo, esta bellísima oración encierra el misterio inefable de la virginidad perpetua de María, su divina maternidad y la inconmensurable gracia que nos alcanza todo lo que pidamos por su intercesión.

05 - junio - 2025

jueves, 25 de diciembre de 2025

Lo que podemos aprender de María esta Navidad


 Traducido del sitio Catholic 365:

 En medio de la alegría de esta temporada navideña, tal vez se nos pueda perdonar por ser un poco excesivos en nuestras celebraciones. Quizás nos dimos el gusto de comer un poco más de lo habitual, o nos sentimos un poco "alegres" por esa copa de vino extra que tomamos. ¿Y por qué no? Mientras que muchos limitan la celebración de la Navidad a un solo día, los católicos entendemos que la Encarnación es un misterio demasiado profundo para una celebración tan breve. Además de ser un escape muy necesario de la locura de 2024, nuestras celebraciones navideñas reflejan la verdad de que Dios, nuestro Emmanuel, está íntimamente cerca de nosotros incluso ahora. Pero en medio de toda la alegría y el ajetreo, es fácil olvidarse de hacer una pausa y reflexionar verdaderamente sobre este misterio.

Pensemos en cómo la Santísima Virgen María, la Madre Inmaculada de nuestro Redentor, pudo haberse sentido abrumada por los maravillosos acontecimientos que rodearon el nacimiento de Jesús. La Anunciación, el milagroso embarazo de su prima Isabel, el difícil viaje a Belén con José y la humilde adoración de los pastores a su hijo recién nacido: ¡todo ello debió de ser mucho que asimilar para esta joven Madre primeriza! Sin embargo, en medio de todo esto, y consciente de lo que estaba por venir, Ella demuestra una compostura extraordinaria que debemos tratar de imitar. De Ella aprendemos que, a pesar de nuestras apretadas agendas y compromisos, solo una cosa es necesaria (Lucas 10, 42): la contemplación de Dios. San Lucas nos dice: "Pero María atesoraba todas estas cosas y las meditaba en su corazón" (Lucas 2, 19).

Durante esta octava de Navidad, la Iglesia nos invita a contemplar el nacimiento de Jesús en el contexto aleccionador de su eventual muerte y los sacrificios de los primeros mártires cristianos. Ayer celebramos la fiesta de San Esteban, el primer mártir cristiano. Hoy recordamos a San Juan Evangelista, que estuvo junto a la Virgen María, desconsolada, al pie de la cruz. Mañana recordaremos a los Santos Inocentes, los niños que el rey Herodes asesinó brutalmente en su búsqueda del niño Jesús. Estas fiestas nos recuerdan que la madera del pesebre de Belén conduce finalmente a la madera de la cruz del Calvario. Pero en lugar de dejarnos abrumar por el peso de estas verdades, estamos llamados a seguir el ejemplo de María: meditar estas verdades, guardarlas con delicadeza en nuestro corazón.

Muchos santos han destacado la importancia de la contemplación. Santa Teresa de Ávila, Doctora de la Iglesia, escribió lo siguiente sobre la contemplación: "A menudo he pensado con asombro en la gran bondad de Dios, y mi alma se ha regocijado en la contemplación de su gran magnificencia y misericordia. ¡Que sea bendito por siempre! Porque veo claramente que no ha dejado de recompensarme, incluso en esta vida, por cada uno de mis buenos deseos"

Puede que nunca lleguemos a comprender plenamente los misterios de Dios, especialmente el milagro de la Encarnación, en esta vida. Sin embargo, al reflexionar sobre ellos, podemos acercarnos más a Él, incluso durante esta agitada temporada navideña. Mientras seguimos celebrando la Navidad, pensemos en María. Ella puede enseñarnos cómo contemplar a su hijo recién nacido nos ayuda a "ser cautivados por él en el amor de las cosas invisibles" (del Prefacio de la Natividad).


 

sábado, 14 de septiembre de 2024

¿Qué significa Kejaritomene?

 Del sitio Píldoras de Fe:

Kejaritomene es una palabra única en la Biblia. Es un saludo que se traduce Χαίρε, Μαρία, κεχαριτωμένη y el cual significa: Salve María llena de Gracia.

En el momento de la Anunciación del Señor, cuando el Ángel se dispone a darle el saludo a María y anunciarle que será la Madre del Hijo de Dios, se refiere a ella como: "La llena de gracia": "Kejaritomene". ¿Qué significa esta palabra elegida por el Ángel Gabriel al momento de su encuentro con la Santísima Virgen María? Al escuchar estas palabras del Ángel, María se Turbó. El saludo del Kejaritomene para ella sería algo incomprensible. Las Escrituras afirman que la Virgen María se turbó a escuchar estas palabras ¿Qué significan?

Kejaritomene es un saludo que se traduce de "Χαίρε, Μαρία, κεχαριτωμένη" y cuyo significado es "Salve María llena de Gracia" y más tarde el Ángel le dice que SU HIJO se va a sentar en el Trono de su padre David.

En muchas traducciones protestantes, esta palabra "Kejaritomene", es traducida como "muy favorecida", esta es una pésima traducción que le resta valor a la palabra "Kejaritomene".

Kejaritomene es una palabra compuesta, muy rara; y que se utiliza en la Biblia una sola vez, y en referencia solo y exclusivamente a la Virgen María. Esta palabra, cuya raíz es jaritoo (gracia) indica un estado especial, sobrenatural, del estado de Gracia que posee María.

Este estado de Gracia, estar llena de Gracia, repleta de Gracia; en la Biblia solo significa una cosa: "Libre de pecado".

En el tiempo verbal en el que está redactado significa que la gracia sobreabunda desde siempre, por siempre y para siempre, y la inviste de un honor especial.

En el libro de los Hechos de los Apóstoles (6,8), las Sagradas Escrituras dicen que el protomártir San Esteban está lleno de gracia, pero de una manera muy diferente, no desde siempre, ni de forma tal de que esa gracia permanezca para siempre, dado que el término utilizado es "pléres járis" (pleno de gracia), de ningún modo se utiliza la palabra "Kejaritomene". 

Entonces, ¿qué llevó a Lucas a "crear" una palabra para referirse de esa manera a la Santísima Virgen, a tal punto que la palabra Kejaritomene no es usada por la literatura griega sino hasta el siglo V DC? La respuesta es simple: "Completamente, llena de la Gracia de Dios".

El Evangelista San Lucas, inspirado por el Espíritu Santo, comprendió que Dios eligió a la Virgen María desde la eternidad para que fuera Madre de su Hijo y para tal fin, ella fue concebida sin pecado original, sin mancha alguna, y Sí, para ser la Madre del Rey de toda la Gloria.

Kejaritomene es la palabra griega que emplea el evangelista. Es el sentido teológico del saludo del ángel. Su significado es: "Llena de gracia". No le cabe más. Y la gracia es el mayor de los dones que Dios nos puede conceder. La gracia vale más que la belleza, más que la salud, más que la inteligencia, más que la simpatía. El supremo de los valores es la gracia de Dios. La que siempre estuvo llena de la Gracia de Dios, la que está y estará por siempre llena de Gracia.

Oración por la Anunciación del Ángel a María.

¡Creemos que estás por siempre llena de gracia, 
oh gloriosa María, Kejaritomene, Virgen Madre de Cristo, 
y reparadora de la humanidad!
 
Grandes son las bendiciones que nos has conferido al darle a luz: 
por el fruto de tu vientre, a Cristo, el Hijo de Dios, 
quien nos ha liberado de la tiranía de nuestro cruel enemigo, 
y nos ha hecho compañeros en el reino eterno.
 
Por lo tanto, te suplicamos, 
que seas nuestra abogada.
 
Que por tus méritos, 
tu Hijo puede liberarnos de nuestros pecados, 
y después de esta vida, 
nos dé el reinado para siempre en su reino.
 
Concédenos que él, 
que por amor a ti te llamó para ser su Madre, 
nos conceda la rica dulzura de su amor. 
 
Amén. 
 
Kejaritomene, 
ruega por nosotros. 
 
Amén.

Qriswell Quero