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lunes, 26 de octubre de 2026

Los santos y el Rosario: San José Gregorio Hernández

 


Hoy se conmemora a San José Gregorio Hernández

Del sitio Aleteia:

Hombre de ciencia, el venezolano era un laico enamorado de Dios y la Inmaculada. Por ello, rezaba cada día el rosario y el oficio de la Virgen María, fruto de una fe que nació con su madre en un hogar entregado a la voluntad divina

Es llamado con cariño el “Médico de los pobres” por su noble empeño en mejorar la salud de las personas vulnerables. Y se le reconoce como un científico prominente que dejó un rico legado. Lo que no se dice con frecuencia, pero Aleteia analiza en esta entrega, es que José Gregorio Hernández era increíblemente mariano.

En efecto, el brillante intelectual atribuía sus éxitos académicos y su extraordinaria templanza moral a la intercesión de la santísima Virgen María. Por eso, no perdía la oportunidad de visitar con frecuencia los templos dedicados a Ella dentro y fuera de tierras venezolanas.

El santo era un católico practicante. Dan fe de ellos los miles de testimonios escudriñados con rigor antes y durante el complejo proceso de beatificación y canonización que lo llevó a los altares.

José Gregorio estaba convencido de su vocación. Y la suya no era una idea pasajera, por lo que intentó repetidas veces ingresar a la vida religiosa. Pero no pudiendo hacerlo, decidió responder a la llamada divina a través de los talentos recibidos y cultivados para la medicina.

La profunda vocación mariana del santo se evidencia en sus escritos, en sus diarios y en los testimonios jurados recolectados durante su causa de canonización. Textos documentados por la Academia Nacional de la Historia y por la Postulación.

Sin embargo, aunque no existiera constancia en texto de ello, aún su condición mariana quedaría patente y manifiesta en la praxis. Pues su vida incluía la oración diaria, un notable amor por el santo rosario y su pertenencia a cofradías marianas legalmente constituidas.

Aleteia hace un repaso histórico a los múltiples hechos documentados que sustentan la profunda devoción de san José Gregorio Hernández Cisneros a la Santísima Virgen María. Los analizaremos de forma detallada en los siguientes elementos:

1. Consagración en la Cartuja

Durante su primer intento de vida monástica en la Cartuja de Farneta (Italia), José Gregorio adoptó el nombre de Hermano Marcelo.

Pues, resulta que el reglamento de la Orden de los Cartujos es estrictamente mariano. De hecho, el ingreso representa el acto de entrega más radical a una vida de oración bajo el patrocinio de la Virgen María.

Además, las cartas enviadas a su familia desde Lucca revelan algo profundamente conmovedor de su camino espiritual. Su búsqueda se apoya continuamente en la intercesión mariana, un pilar crucial de la espiritualidad cartujana.

2. La Orden Franciscana Seglar

José Gregorio Hernández fue miembro activo de la Venerable Orden Tercera de San Francisco, conocida en la actualidad como la Orden Franciscana Seglar. Concretamente, perteneció a esta orden en la Iglesia de Nuestra Señora de la Mercedes, en Caracas.

Esta regla exige una devoción especial a la Inmaculada Concepción. Y él solía participar en cada festividad y culto mariano organizado por sus hermanos. Más aún, se afirma que los realizaba con la misma disciplina y rigurosidad que mostraba en sus labores científicas.

3. Devoción a la Inmaculada

Testimonios acreditados en la Positio, como se le llama formalmente al expediente oficial de su canonización, sostienen que José Gregorio vivía bajo un voto de castidad privada. Tal entrega la habría ofrecido inspirado por la excepcional pureza de la Virgen María.

4. La Virgen de las Mercedes

José Gregorio recibió el sacramento de la confirmación en el templo Las Mercedes, de Caracas, adonde acudía con frecuencia a misa, reconciliación y comunión. Según los documentos parroquiales, era un devoto asiduo.

Su profundo respeto y amor por los sacramentos se lee con ternura en una “confesión” a su hermana Isolina Hernández, fechada en 1908 durante su estancia en la Cartuja de Lucca (Italia): “Cada día aplico mi comunión, las misas, el oficio divino, el de la Santísima Virgen”.

Otro elemento destacado en su vida mariana es que, de hecho, antes de iniciar sus clases en la Universidad Central de Venezuela (UCV) se detenía en el templo católico para elevar una oración a Dios y encomendar sus labores académicas a la intercesión de la Virgen.

5. Registro en su obra escrita

Su obra filosófica y personal tiene la particularidad de que, más allá del carácter intelectual, muestra una visión del mundo donde la fe y la razón convergen siempre en armonía.

Mientras sus textos médicos son técnicos, su correspondencia personal deja ver con claridad que José Gregorio Hernández atribuía su éxito académico en París (Francia) y Berlín (Alemania) a la intercesión divina.

Por ello, es común encontrar referencias directas en las que menciona la protección de la “Santísima Virgen” cada vez que se refiere a su salud y bienestar en el extranjero.

6. Un científico excepcional

En el plano de la salud, José Gregorio introdujo la fisiología experimental que buscaba causas biológicas en el laboratorio. Su proeza fue modernizar la región con el perfeccionamiento de los conocimientos adquiridos en Europa, tal como hizo tras sus avances en la escuela fundada por Claude Bernard en Francia.

Fue pionero en microbiología, bebió en la escuela de Louis Pasteur, actuó como un puente excepcional para la transferencia de conocimiento científico tras laborar con mentes brillantes como las del Premio Nobel Charles Richet.

Fundó las cátedras de Histología, Bacteriología y Fisiología. Estableció en América Latina protocolos de laboratorio con base en los estándares internacionales de Francia y Alemania. Dio un impulso único a la profesionalización de la medicina en todo el continente. Y todo esto se tradujo en la salvación de un mayor número de vidas humanas.

7. Siempre se abrazó al rosario

José Gregorio Hernández fue un científico de vanguardia con un legado excepcional, ¡un médico brillante! Pero, supo armonizar los aportes de la ciencia con la belleza de la fe. Muestra de ello es que nunca se separó de su rosario.

Jamás olvidó que aprendió a rezarle a la Virgen María en compañía de su mamá, doña Josefa Antonia Cisneros Mansilla, en su casa en Isnotú, como acreditan abundantes fuentes biográficas. Intelectuales como Francisco Canónico y Miguel Yáber mencionan que ella fue su primera catequista mariana.

El santo venezolano mantuvo viva esa práctica, que no dejó ni siquiera durante sus estudios en Europa, o en medio de su agitada agenda científica en Caracas. Su devoción a la Virgen fue tal, que en su testamento espiritual y en su vida diaria, la Inmaculada Concepción era una guía absoluta.

Ojalá que como él, podamos también nosotros decir la linda frase que repetía con cariño dirigiéndose a la Madre de Dios: “¡Qué hermosa es la Virgen! Yo no sé cómo hay quien no la ame... Ella es la que nos guía, la que nos protege y la que nos lleva a Jesús”.

 23 - diciembre - 2025

lunes, 16 de febrero de 2026

La mendiga con un manto azul

 


Del sitio Un Minuto con María:

Dom Dominique Hélion nació en Borussia (Polonia) en 1384, en el seno de una familia de muy modestos recursos. Su padre, a quien tuvo la desgracia de perder a los once años, temía los peligros morales que la escuela suponía para él y sus otros tres hijos. 

Su madre viuda lo confió a un anciano predicador, que le enseñó el alfabeto y el Padrenuestro, y poco después le hizo copiar las Mañanas de la Santísima Virgen María, para que pudiera llevar consigo y recitar sus Horas. En aquella época, hizo un voto que, por desgracia, más tarde incumplió, y rezaba asiduamente a la Virgen para convertirse en erudito: "Santa María", le decía, "ayúdame a estudiar bien para que pueda ser sacerdote". 

Por desgracia, al cabo de unos años, ingresó en la Universidad de Cracovia, donde se entregó a los juegos de dados y al libertinaje. A los 21 años, mientras hacía senderismo con sus amigos, probó suerte en la Cartuja de Praga (con tan poco éxito como Pierre de Kériolet, el famoso penitente bretón, en la Cartuja de Auray). En otras palabras, salió peor de lo que entró. Iniciado en los secretos de la nigromancia, ganó dinero con ella, que sin embargo distribuyó entre los pobres.

Sin embargo, cuando entró en una iglesia durante la Cuaresma de 1407, tratando en vano de llorar por sus pecados, entregó su última moneda a una mujer desconocida "con un manto azul", que le prometió a cambio la liberación de todas sus miserias. Más tarde, comprendió que debía esta gracia a María, y que era Ella quien se le había aparecido bajo la apariencia de esta mendiga caritativa. 

Sobre todo, comprendió que tenía que abandonar el mundo. Eligió la orden cartujana y, en 1409, a la edad de 25 años, ingresó en el monasterio cartujo de Saint Alban, cerca de Tréveris.

Dom Yves Gourdel
Le culte de la très sainte Vierge dans l'ordre des Chartreux
Citado por Hubert Du Manoir
 Maria : études sur la sainte Vierge
 vol. II
París: Beauchesne
1952
 p. 658-659




Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com 

lunes, 29 de enero de 2024

Cámara de Diputados de Brasil declara el 7 de octubre como Día de la Jornada Nacional del Rosario

Del sitio Cari Filii:

La Cámara de Diputados de Brasil aprobó el pasado mes de octubre, la Jornada Nacional del Rosario de la Virgen María. "Esta fecha unirá a todos los católicos apostólicos romanos de nuestro país y rescataremos nuestra fe", comentó la diputada Simone Marquetto (MDB-SP) y autora del proyecto, tal y como recoge Gaudium Press.

Ese miércoles 25, la Cámara de Diputados brasileña aprobó el Proyecto de Ley 4943/23, por el que se crea la Jornada Nacional del Rosario de la Virgen María. La propuesta será enviada ahora al Senado. La fecha elegida para la celebración ha sido el 7 de octubre, día en el que la Iglesia celebra la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

El también diputado Luiz Gastão (PSD-CE) señaló que el Rosario es una práctica de devoción ampliamente difundida en la cultura religiosa de Brasil y que "durante siglos, es símbolo de fe, esperanza y protección para los creyentes, brindando consuelo espiritual y guía en tiempos de adversidad»"

El Rosario, apuntó Gastão, tiene "un significado especial para millones de creyentes en todo el país y representa un importante momento de reflexión espiritual y devoción para los ciudadanos brasileños".

Según se cuenta, la Virgen se apareció con un rosario en las manos en julio de 1200 a Santo Domingo de Guzmán, instruyéndole a usarlo como ayuda contra la herejía albigense que se extendía a principios del siglo XIII. A la par, los monjes y laicos, que no sabían leer, rezaban 150 padrenuestros, contando con un collar de cuerdas, en lugar de recitar los salmos para el Oficio Divino.

La devoción mariana aumentó en el siglo XII y finalmente se sustituyeron los padrenuestros por los avemarías. En el siglo XIV, las 150 oraciones fueron divididas por el fraile cartujo Enrique de Kalkar; se quedaron en 15 y cada una meditaba sobre un evento de las vidas de Jesús y María.

Fue otro dominico, Alanus de Rupe, el que, en el siglo XV, los dividió en diferentes misterios de la historia de la salvación: gozosos, dolorosos, y glorioso. El fraile formó así el «Salterio de la Santísima Virgen» y el Papa San Pío V, en 1569, en la bula Consueverunt Romani Pontifices, aprobó oficialmente el rosario tal como lo conocemos hoy.