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viernes, 12 de junio de 2026

El éxito de las reunionescon la Virgen María

 

Del sitio Aleteia:

Los católicos podemos poner nuestras recepciones de verano bajo los auspicios de la Virgen María, experta en hospitalidad

Las vacaciones, el tiempo veraniego, el descanso de la mente y el cuerpo se combinan para animarnos a recibir a nuestros amigos en casa, compartir una buena comida y cultivar la amistad en reuniones de verano. Es el momento de relajarse. Sin embargo, las diversiones pueden suscitar cierta aprensión: ¿seremos capaces de acoger a nuestros invitados como se merecen y como prometen las circunstancias?

Para despejar cualquier inquietud al respecto, los cristianos tienen un as imparable en la manga: la Virgen María. Rezar a la Madre de Cristo es la mejor garantía de éxito en una reunión de amigos (o familiares). ¿Por qué hacerlo?

Sencillamente porque María es una experta en hostelería. De hecho, es insuperable en este ámbito. De hecho, fue Ella quien dio a Dios la acogida más calurosa al entregarle su alma y su cuerpo para que tuviera lugar la encarnación de su Hijo Jesús.

También fue ella quien le ofreció la fe más pura: "Dichosa la que ha creído", dijo su prima Isabel (Lucas 1,45). ¿No es la fe la mejor hospitalidad que podemos ofrecer a Dios, dejándole habitar en nosotros? Por todas estas razones, la Virgen María es por excelencia "la persona que acoge".

Y no pensemos que esta virtud se limita al ámbito religioso. Esta virtud de hospitalidad espiritual se refleja en todos los niveles de su existencia. Del mismo modo, quien acoge a Dios como se merece, se sentirá inclinado a dar la mejor acogida a sus semejantes. El ejemplo de Abrahám es instructivo a este respecto: el padre de los creyentes, al acoger magníficamente a tres viajeros en el desierto de Mambré, ¡ofreció en realidad hospitalidad a Dios mismo (Génesis 18,1-5).

Lo mismo puede decirse de María: la calurosa acogida que dispensó a la promesa de Dios repercutió en toda su vida cotidiana. Por eso, todos los que tengan el acierto de rezarle y de inspirarse en su estilo de vida se convertirán, a su vez, en expertos en el arte de acoger a las personas en su vida cotidiana.

Así pues, es Ella quien debe ser nuestra principal aliada y colaboradora cuando demos una acogida. Por supuesto, tendremos nuestra parte de trabajo. Sin embargo, el éxito global de la empresa dependerá de su ayuda y cuidado. Y del mismo modo que María señaló a Jesús que el vino se estaba acabando en las bodas de Caná, así nos indicará a nosotros las cosas que tenemos que hacer para que nuestra recepción sea la mejor posible.

La Virgen nos dará también la gracia del espíritu de hospitalidad que permitirá que este momento de convivencia cumpla todas sus promesas. Compartir una comida no es solo una cuestión de bienes materiales, alimentos u horarios, sino sobre todo de comunión espiritual y fraterna. Es aquí donde la ayuda de la Virgen María es más preciosa. El aura espiritual que baña un encuentro y sus intercambios es mucho más importante que la puesta a punto de todos los detalles.

Es aquí donde se revelará el signo distintivo del "toque" inigualable de la Madre de Dios. Por eso, debemos pedirle que nos inspire gestos de consideración y signos de atención hacia nuestros invitados, sin olvidar las pequeñas cosas que harían incompleta la celebración si no estuvieran presentes, porque si el diablo se esconde en los detalles, Dios está mucho más presente y es mucho más decisivo.

Además, estamos llamados a rezarle a lo largo del año por cada uno de nuestros encuentros. Estos encuentros tendrán lugar bajo el signo de Caná y de la hospitalidad abrahámica y, por tanto, de la alegría. ¿No fue después de recibir a Dios como rey, en Mambré, cuando Abraham tuvo la alegría de oír de boca del Altísimo el anuncio del nacimiento inminente de un hijo?

04 - agosto - 2025 

lunes, 16 de marzo de 2026

9 preguntas y respuestas bíblicas sobre la Virgen María

 

Del sitio Píldoras de Fe:

A lo largo de toda nuestra historia de la Iglesia Católica, podríamos seguir hablando y reflexión sobre la Virgen María y siempre en cada oportunidad encontrarías cosas maravillosas que decir de esta Santa Mujer que, con su Sí, trajo la Salvación a este mundo.

En Lucas 2,26 tenemos un relato de la madre de nuestro Señor, de la que iba a nacer. Se llamaba María, el mismo nombre que Miriam, la hermana de Moisés y Aarón. Su nombre significa ser exaltada, y una gran elevación fue para ella era estar llena de la Gracia sobre todas las hijas de la casa de David.

La Virgen María fue una hija de la familia real, descendiente de David, y ella misma y todos sus amigos lo sabían, a pesar de ser pobre y humilde en el mundo. La providencia de Dios y el cuidado de los judíos le permitieron preservar sus genealogías. Era virgen, pura y sin manchas.

A continuación, te presentamos algunas preguntas y respuestas sobre la Virgen María, que quizás puedan despejar toda duda a los católicos como a los no católicos, que Ella, la Madre de Dios, se merece toda nuestra veneración y admiración.

1. ¿Quién es la Virgen María?

María es aquella mujer, elegida libremente por Dios "entre todas las mujeres" (Lucas 1,28), y "llena de gracia" (Lucas 1,28) para una misión única e irrepetible: el Espíritu Santo "vino sobre Ella" y el poder de Dios la "cubrió con su sombra" (Lucas 1,35), de modo que, siendo virgen (Lucas 1,27.34), engendró un hijo en sus entrañas, "llamado Hijo de Dios" (Lucas 1,35)

Si por Eva entró el pecado en el mundo, ahora, por medio de la fe, la obediencia y el amor de María, nos ha llegado Cristo, nuestra salvación.

2. ¿Tuvo la Virgen María más hijos?

Los Evangelios mencionan cuatro "hermanos" de Jesús: Santiago, José, Judas y Simón; pero nunca son llamados hijos de María. La palabra hebrea "Aja" = hermano, se utilizaba como tío, primo, sobrino, pariente. La traducción correcta es "parientes de Jesús". Tenemos algunos ejemplos de esto en la Biblia

  • En el Génesis 13, 8 se menciona a Lot como hermano de Abraham, y sin embargo eran tío y sobrino (Génesis 12, 5).

  • En Marcos 15, 40 se nombran a José y a Santiago hijos de una María.

  • En Juan 19, 25 se aclara que esta María era hermana de la Madre de Jesús. Santiago, José, Judas, y Simón, eran primos, parientes de Jesús, como puede demostrarse perfectamente: HIJOS de María (mujer) de Alfeo, o Tadeo, en griego.

3. ¿Por qué la Iglesia llama a María Madre de Dios?

Isabel, plena del Espíritu Santo, dijo: "Que favor que la Madre de mi Señor venga a mí..." (Lucas 1,39-45.) La palabra griega para definir Señor que utiliza Isabel es "Kyrios" que es la misma que se utiliza para traducir "Adonai" (Señor) en el Antiguo Testamento.

Cuando una persona verdaderamente habla bajo la unción del Espíritu Santo, es Él quien habla, luego fue el mismo Espíritu Santo quien llama a María, Madre de Dios.

4. ¿La Virgen María nació sin pecado?

Jesús estuvo bajo la Ley. En la ley, el pecado lo transfería la madre (Salmo 51, 7). Jesús NO puede tener pecado por lo tanto, por el poder de Dios, María fue preservada del pecado, en tanto a su maternidad.

Otra cosa. La palabra griega que se traduce "llena de gracia" es: Kejaritomene. Y la gracia es la ausencia del pecado. María se proclama en el Magnificat: "Me alegro en el Dios que me salva".

De hecho, la Biblia, que habla tan claramente del pecado de Pedro o el de Pablo, los apóstoles, nunca habla de pecado ni por consiguiente de conversión en María.

5. ¿Los Católicos adoramos a María?

Los Católicos no adoramos a María; la Iglesia no se cansa de proclamar que nosotros honramos a María como lo hacia Jesús, y la proclamamos bendita, cumpliendo la profecía que está en la Biblia (Lucas 1,48); pero la adoración es única, propia y exclusiva de Dios.

6. ¿Por qué la Iglesia Católica llama a María Reina?

"El que se humilla será ensalzado", dice la Sagrada Palabra. María se humilla a esclava (Lucas 1, 38), y Jesús la ensalza a lo opuesto, que es Reina.

Además en I Reyes 2, 19, se dice: "en el Reino de David la madre del Rey se sienta a la derecha del Rey". Jesús es Rey (Juan 18, 37), es heredero del reino de David (Lucas 1, 32); y por lo tanto el lugar de María es un trono a la derecha de su Hijo, que es Rey.

Además, ¿qué hay de raro en todo esto? ¿No dice san Pablo que "si perseveramos, también reinaremos con El" (2 Timoteo 2,12)? ¿Por qué vamos a excluir a María de ese versículo?

7. ¿Por qué rezan el Rosario si eso no está en la Biblia?

Quizá no hay oración más bíblica que el rosario. Todos los misterios están en la Biblia, el Padre Nuestro, también esta en la Biblia y la primera parte del Ave María.

El Rosario es una oración mucho más Bíblica que cualquiera que se hacen en algunas iglesias.

En cuanto a la repetición dice el Evangelio (Marcos 14,39) que Jesús repetía muchas veces la misma oración. El rosario es una meditación; en una oración.

8. ¿Por qué los Católicos oran a María si está muerta?

Lo preguntan también muchos hermanos separados (evangélicos, testigos de Jehová, adventistas, etc)

En Juan 2,1-12, María demostró su poder de intercesión. "Pero es que solo hay un intercesor, y es Cristo" , dicen.

María intercede ante Jesús por todos nosotros; al igual que un pastor evangélico puede orar por un enfermo. María pide por todos nosotros. "Pero María está muerta...", insisten ellos. ¡Pues No!, eso es rotundamente falso. En Lucas 20, 38 se dice: "Dios no es Dios de muertos sino de vivos, porque para Él todos viven"

En el Apocalipsis, que ellos suelen llamar Revelación: "Ap. 6, 9-11; Ap. 8, 3", las almas claman a Dios, aún después de haber abandonado este mundo.

Después de la llamada "muerte" hay una vida eterna. Esto es lo que leemos en la Ley; y ésas son la enseñanzas de la Biblia Cristiana: vida eterna para el alma; con la suerte que cada uno se busca, y no solo por su fe, sino sobre todo por sus obras y sus hechos: "¿Ignoran que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No se hagan ilusiones: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los pervertidos, ni los ladrones, ni los avaros, ni los bebedores, ni los difamadores, ni los usurpadores heredarán el Reino de Dios". (1 Corintios 6,9-10)

"Les aseguro que si la justicia de ustedes no es superior a la de los escribas y fariseos, no entrarán en el Reino de los Cielos". (Mateo 5,20)

En Lucas 16,19-31, el rico se dirige a Abraham... (¡no están muertos!), rogándole enviar a Lázaro, para advertir a sus cinco hermanos, (Lucas 16, 27-28.) Y vemos que este, llamado muertos, sí podía avisar, y ayudar a los de este mundo. La vida continúa.

Y si un muerto ya condenado, aquel rico egoísta, podía interesarse por la salvación de sus hermanos, ¿No podrá hacerlo María, la Llena de Gracia?

9. ¿Fue María siempre Virgen?

Resulta extraño que tantos hermanos evangélicos tengan tanta reticencia a reconocerlo, pues los fundadores del Protestantismo, propagadores de la "Sola Scriptura", Martín Lutero, Juan Calvino y Ulrich Zwinglio, reconocían la virginidad perpetua de María como una enseñanza bíblica, y así lo transmitieron.

Lutero, ya protestante, la llama en su catecismo, la Siempre Virgen María.

Y es lógico; es bíblico. Examinemos la respuesta de María al ángel: "¿Cómo será eso, puesto que soy virgen?".

El ángel le habla de ser mamá. Se lo dice a una mujer "desposada" (Lucas 1,27). Pregunta: ¿cómo llega a ser mamá una mujer casada? Respuesta: teniendo relaciones íntimas con su esposo. ¿Entonces qué sentido tiene la pregunta que hace María?

Una mujer que tiene en su mente tener relaciones con su legítimo esposo ¿para qué pregunta cómo va a ser mamá? La única explicación es: porque de una manera que puede parecernos difícil de entender, pero que es bíblica y real, ella iba a permanecer virgen, por designio divino, sin duda, y por su propia resolución también.

Hermanos, la Biblia no es para discusión sino para edificación, (2 Timoteo 2,23-24.) Nadie da Gloria a Dios quitándole honra a María, pues la Honra de María es la gloria de Dios. María no está muerta, vive junto a su Hijo y junto al Padre.

Amad a María y Ella os llevará al Jesús que tanto buscáis. Ella lo conoce muy bien: lo llevó en su vientre, lo alimentó, lo cuidó. Nadie conoce más a Jesús que María.

Esperamos que estas preguntas y respuestas sobre la Virgen María te hayan aclarado todas tus dudas y te animen a amarla mucho más. Amar a María es amar el camino por donde Jesús estuvo.

Andrea Pérez
Venezolana viviendo en Ecuador
hija de Dios
mujer de fe, madre y esposa
De profesión ingeniera
 de corazón misionera
 Trabajando día a día en mi crecimiento espiritual
 y buscando la coherencia
tomando como guía la frase de San Pablo:
Cambia tu manera de pensar y cambiará tu manera de vivir 
(Romanos 12,2)

viernes, 26 de diciembre de 2025

Nacido de una Virgen

 

Del sitio Catholic 365:

 El Nuevo Testamento comienza con la genealogía de San José, padrastro de Nuestro Señor. ¿Por qué se incluye eso? Siempre se ha reconocido que está claramente estilizada. Se omiten tres reyes y se cuenta dos veces a Jeconías (o Joaquín de Judá), con el fin de obtener 14 generaciones desde Abraham hasta David, 14 desde David hasta el cautiverio babilónico y 14 desde Babilonia hasta la Natividad de Nuestro Señor, siendo 14 el valor numérico de las tres consonantes hebreas de David. En verdad, el Mesías prometido a la Casa de David y procedente de ella está aquí, dice el más judío de los cuatro evangelistas.

La Sagrada Tradición siempre ha afirmado, por supuesto, que María también era descendiente de David, como de hecho lo hacen sus difamadores talmúdicos en sus denuncias contra Ella. Sea como fuere, es notable que solo se mencionen otras cuatro mujeres en estos 16 versículos, y todas ellas dieron a luz hijos que luego ocuparon su lugar en la línea genealógica a pesar de no ser descendientes de los maridos de sus madres. Ya fueran ilegítimos o legitimados por la ley del levirato, se convirtieron en hijos de Abraham y, en el último caso, en príncipes de la Casa de David, su padre natural, a quien suceden e incluso superan.

Nuestra Señora es la nueva Tamar, que impide la extinción de su pueblo. Nuestra Señora es la nueva Rahab, que rescata a su pueblo por su fe en el poder ilimitado de Dios. Nuestra Señora es la nueva Rut, cuyo Magnificat se hace eco de la expresión de gratitud de Rut hacia Booz. Nuestra Señora es la nueva Betsabé, que da a luz al nuevo Salomón, cuya sabiduría es tan infinita como universal es su juicio. Y para que así sea, Ella y su Hijo son puestos bajo la protección de quien San Mateo llama en los versículos finales "el hombre justo", que se encuentra al final de esas 42 generaciones de patriarcado y monarquía personalmente imperfectas, pero sin embargo continuas y estrictamente legales.

Mucho antes de que nadie supiera nada sobre los cromosomas X e Y, los Padres de la Iglesia sostenían que Dios había compensado lo que faltaba para que una mujer pudiera dar a luz a un hijo varón sin la intervención de ningún hombre. La opinión de que los milagros son absolutamente imposibles no es compatible con el agnosticismo. Tampoco con la ciencia, que es puramente descriptiva. ¿Y si se produjera un milagro?

Olvidemos la afirmación de que hasta el siglo XIX la gente pensaba que la herencia era puramente paterna. Eso lo pensaba la clase ociosa homosocial urbana griega. Pero los escritores hebreos parecen haber ignorado que tal fantasía existiera siquiera. Bueno, claro que sí. Eran agricultores que pasaban su tiempo con sus esposas e hijos. En consecuencia, sus leyes de pureza e incesto presuponen una relación biológica con ambos padres. Empleo el tiempo presente porque esas leyes siguen utilizándose a diario y pueden leerse en el libro más vendido del mundo.

Hay un viejo argumento recurrente del ateísmo profesional mediocre y aburrido de bar, según el cual la concepción virginal tiene numerosos paralelismos mitológicos. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre una y otra vez en la mitología es la fecundación, por medios sexuales normales, de una mujer por un dios; un dios, por lo tanto, con un cuerpo físico. Eso no es exactamente lo que ocurre en los Evangelios.

Sin embargo, en el mormonismo se sostiene que así fue como Jesús fue concebido, una de las muchas razones por las que la enorme popularidad de los mormones dentro de la religión estadounidense —numericamente terceros solo por detrás de los católicos y los bautistas del sur, y claros creadores directos o indirectos de numerosas ideas como el "destino manifiesto" — plantea serias dudas sobre si la República Americana, como tal, es algún tipo de baluarte del cristianismo. No son preguntas sin respuesta. Pero sí muy serias.

Tanto los judíos como los paganos hicieron todo tipo de afirmaciones contrarias, pero había una que era completamente desconocida para ambos, a saber, que Jesús había sido el hijo natural de María y José. Nadie sugirió tal cosa en los primeros 18 siglos de existencia del cristianismo. Incluso el Corán presenta al "profeta Isa" nacido de la "virgen Mariam". Aparte de ese relato parcial del Corán, el relato bíblico es único y no podría ser menos parecido a ninguno de los paralelismos que se alegan habitualmente.

El hecho de que el islam —una reacción semítica contra la recapitulación en Cristo y su Iglesia de los tres elementos del antiguo Israel, el helenismo y el Imperio romano— describa a Jesús como nacido de una virgen y como el Mesías anunciado por los profetas hebreos, es una importante aportación al debate sobre si las circunstancias de su concepción descritas en el Nuevo Testamento son realmente el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento.

Por supuesto, si no hubiera habido ninguna expectativa de que el Mesías fuera nacido de una virgen, entonces no habría habido ninguna razón para que los evangelistas lo inventaran. Y eso habría sido un argumento igual de sólido a favor de la doctrina. Pero la visión islámica, firmemente semítica y antihelenística como es, añade un peso considerable a la creencia de que el nacimiento virginal es, como sostienen con total naturalidad los escritores del Nuevo Testamento, el cumplimiento de las palabras de los profetas del Antiguo Testamento.

A menudo se sostiene que no está claro que la profecía de Isaías se refiera realmente a una virgen. Pero sin duda lo hace en la Septuaginta, la traducción de las Escrituras hebreas al griego, y, contrariamente a lo que se solía afirmar, ahora se reconoce que la Palestina del siglo I estaba profundamente helenizada. Así pues, o bien la profecía de la Septuaginta se está cumpliendo explícitamente, o bien no había ninguna expectativa de que el Mesías naciera de una virgen, y por lo tanto no había ninguna razón para inventar que Jesús lo había sido. La doctrina funciona en ambos casos.


domingo, 24 de agosto de 2025

La oración milagrosa de María

 

Traducido del sitio Catholic 365:

Decimos el "Ave María" sin siquiera dar tiempo a que las palabras se hundan en nuestras mentes y corazones. Cuando decimos "Dios te salve, María", en realidad nos estamos haciendo querer por Ella y por su Divino Hijo Jesús. También estamos reconociendo las palabras del ángel Gabriel.  Básicamente estamos rezando parte del Evangelio de Lucas. Las siguientes palabras "Llena eres de Gracia" reconocen al Padre y al Espíritu Santo. También decimos "Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús". Estas palabras refuerzan el papel de la mujer en nuestro mundo. Ese papel consiste en alimentar la semilla que Dios planta. También nos damos cuenta de que María siempre señala a Jesús. Lo ha hecho durante toda su vida terrena. Lo vemos en su nacimiento, en su Presentación en el Templo, en su encuentro con Él en el Templo y en las Bodas de Caná. En esas bodas leemos sus últimas palabras, recogidas en el Testamento cristiano. Son: "Haced lo que Él os diga". Deberíamos seguir ese consejo todos los días de nuestra vida.

Estuvo con Jesús en el Calvario, de pie bajo la cruz, mirándole.  Estuvo con Él en su muerte y sepultura.  Aunque la Biblia no lo dice, estoy seguro de que Jesús se le apareció después de su resurrección, antes de ir a reunir a sus discípulos. 

A continuación, rezamos "Santa María, Madre de Dios". Reconocemos que María cumplió la gracia de la salvación que comenzó con Abraham, sirviendo a su Hijo mientras se daba cuenta de que Él era también su Maestro. Luego le pedimos que ruegue por nosotros, pecadores, ahora y en nuestra muerte. He oído decir a muchos sacerdotes que, aunque Jesús dio las llaves del reino a Pedro, mandó hacer un duplicado de las llaves para María. ¿No es de extrañar que el Ave María forme parte integrante del Rosario

Hay un himno que se llama "El milagro del Rosario". La letra refleja que María intercede por nosotros ante su Divino Hijo. Parte de la letra que se dirige a María es: "Sólo Tú puedes retener la mano de Tu Hijo Único el tiempo suficiente para que el mundo lo entienda".  El cantante se llama Elvis Presley. El himno se grabó para el álbum de RCA Victor titulado "He Walks Beside Me". Así que cuando reces el "Ave María", por favor, date cuenta de que estás alabando a la Divinidad Trinidad a través de María. En un plano más terrenal, ¿a quién acudimos cuando necesitamos ayuda? A nuestra madre. Así que sería natural acudir a María, nuestra Madre Celestial. El Padre Pío escribió una vez: "Que la Madre de Jesús y Madre nuestra os sonría siempre y os obtenga de Su Santísimo Hijo toda Bendición Celestial". Como dice la letra del himno mencionado: "Gracias una vez más por el Milagro de tu Rosario".

domingo, 3 de agosto de 2025

Evidencias de la Ascensión de la Santísima Madre

 


Del sitio Catholic 365:

El mes de agosto trae a la Iglesia una de sus grandes fiestas. En una sociedad que exige pruebas cuando se le presentan teorías y creencias, surge la pregunta "¿tiene realmente la Iglesia pruebas de la Asunción de María?". Sí, la Iglesia tiene pruebas. De hecho, para ser más específicos, hay pruebas de la Asunción tanto bíblicas como históricas. No basta con hablar a los demás de Cristo, de la Virgen y de todas las enseñanzas de la Iglesia. Te dirán: "Demuéstralo". Pues probémoslo.

Hay tantas verdades en la Sagrada Escritura sobre la pureza de María, su preservación del pecado y su lugar especial en la historia de la salvación. Ella es "llena de gracia" (Lucas 1:28), el cumplimiento de la Hija de Sión en Isaías 12:1-6, más bendita que todas las demás mujeres (Lucas 1:42), el Arca de la Alianza (Lucas 1), y libre de los dolores del parto (Isaías 66:7-8). Estas razones por sí solas deberían darte un motivo para detenerte y darte cuenta de que había algo tan especial en María que Cristo nunca habría permitido que Su Madre probara la muerte.

Si se argumenta que María murió como todos los demás, es difícil defender que Jesús permitiera que su propia madre experimentara la muerte (teniendo en cuenta todo lo que las Escrituras dicen de ella), pero Dios Padre considerara apropiado librar al profeta Elías de la muerte llevándolo al cielo en un carro de fuego (2 Reyes 2:11). ¿Permitiría Dios que Enoc se librara de la muerte (Génesis 5:24), y sin embargo haría que la madre del Mesías se enfrentara a la muerte? No parece razonable ni tiene ningún sentido creer que este fuera el caso. De hecho, hay ejemplos de personas a las que Dios libró de la muerte y llevó directamente al cielo. ¿Es demasiado exagerado creer que Dios haría lo mismo con la Santísima Virgen?

La Biblia está llena de joyas de verdad sobre María. Sin embargo, la historia se hará eco de esas verdades. La evidencia histórica es asombrosa y difícil de ignorar como cristiano. Creemos en la resurrección de Jesús, en parte, porque su tumba está vacía. No hay ningún cuerpo en su tumba. El ángel respondió a las mujeres: "No temáis. Sé que buscáis a Jesús crucificado. No está aquí, pues ha resucitado tal como dijo". (Mateo 28:5-6) La evidencia de la tumba vacía también puede aplicarse a María. Los arqueólogos han descubierto dos tumbas que han identificado como pertenecientes a María. Esto no debería sorprendernos, ya que sabemos que María, según la tradición, vivió tanto en Jerusalén como en Egipto (lugares de las tumbas). Era costumbre, como vemos en el Génesis con Abraham, que los individuos compraran tierra para su entierro, al igual que muchos pagan por las parcelas de entierro de sus seres queridos o incluso por su propia parcela hoy en día. Sabemos que las mujeres no poseían propiedades y no podían comprar tierras en aquellos tiempos antiguos. Tal vez el apóstol Juan o algunos de los primeros cristianos habrían comprado uno para Ella para asegurarse de que tuviera un entierro apropiado (lo que explicaría por qué tendría dos en ciudades separadas).

La realidad, sin embargo, es que ambas tumbas están vacías. No hay cuerpo, no hay reliquias, y no hay evidencia de que alguna vez hubo un cuerpo en ellas. Si reflexionamos sobre la importancia de las reliquias para los primeros cristianos, sería una verdad chocante decir que la Iglesia primitiva ignoró las reliquias de la Madre del Señor en su tumba y dejó que fueran saqueadas y robadas. Eso no habría ocurrido. De hecho, ocurrió todo lo contrario y los primeros cristianos compartieron historias a través de las generaciones sobre la Asunción de la Santísima Madre. Si María murió y había un cuerpo en la tumba, entonces podríamos esperar que la Iglesia primitiva poseyera y protegiera las reliquias relacionadas con esa tumba y ese cuerpo (incluso a costa de sus vidas).

"Sabemos desde hace tiempo que se difundieron 'Historias del Tránsito' que datan del siglo VI y que enseñan la gloriosa Asunción de María. Fue la promulgación del dogma de la Asunción por el Papa Pío XII lo que reavivó el interés por estas historias del final de la vida de María." (P. Michael O'Carroll, "Theotokos: A Theological Encyclopedia of the Blessed Virgin Mary")

El P. O'Carroll ha llevado a cabo una extensa investigación sobre las pruebas de la Santísima Madre y ha descubierto una gran cantidad de documentos que validan la creencia de la Iglesia sobre María. Estos documentos están escritos en varios idiomas y reflejan cómo los primeros cristianos transmitieron estas historias de generación en generación.

Si tienes dudas sobre la Asunción de la Virgen y te unes al coro de los que desafían a la Iglesia a "demostrarlo», yo, a mi vez, te ofrezco el reto de "demostrar que no ocurrió".

jueves, 12 de diciembre de 2024

¿Por qué la Virgen de Guadalupe es Madre de la Humanidad?

Del sitio Aleteia

Una de las advocaciones más queridas de la Virgen María es Guadalupe, que se presentó a sí misma como "Madre de la Humanidad", pero ¿a quién se lo dijo?

1531: el Acontecimiento Guadalupano, una de las apariciones marianas más importantes del mundo, se llevó a cabo durante los días 9 al 12 de diciembre, y tuvo como testigo a un humilde indígena de México: Juan Diego Cuauhtlatoatzin, un laico que iba a tomar sus lecciones de catecismo a Tlalteloco, cuando fue llamado por la Virgen de Guadalupe.

Sabemos por el Nican Mopohua, y por escritos muy antiguos, que esa aparición fue única en el mundo, pues en ningún lugar se había plasmado una imagen tan perfecta como la que se quedó sobre la tilma de Juan Diego y que aún se conserva en la Basílica de nuestra Señora de Guadalupe, en el Tepeyac.

Algo que llama mucho la atención del milagro es que la Santísima Virgen se aparece también a Juan Bernardino, el tío de Juan Diego.

El texto narra que eso ocurre durante la tercera aparición: Juan Diego va apurado a conseguir un sacerdote para su tío moribundo. Ingenuamente, quiere eludir a la Santísima Virgen y toma otro camino.

Pero ella, que lo observaba, sale a su encuentro y pregunta a dónde va. Juan Diego le cuenta de la enfermedad de su tío y la Virgen le asegura que no tiene de qué preocuparse, pues su tío ya está sano.

Monseñor Eduardo Chávez, canónigo de la Basílica de Guadalupe y especialista en el tema, menciona que fue a Juan Bernardino a quien la Virgen pidió que se le llamara "Siempre Virgen Santa María de Guadalupe" , y aclara lo siguiente: "Ningún español se lo puso, ella quiso llamarse así -conocido por los españoles, claro- pero ella quiso llamarse con estos dos nombres: María, de origen judío; Guadalupe, de origen árabe; estamos hablando precisamente de los dos grandes pueblos que fueron expulsados de España en aquel entonces, el siglo XVI".

Mons. Chávez sostiene que Santa María de Guadalupe está uniendo a todos los hijos de Dios en estas dos grandes culturas, "¿Por qué? porque lo judío y lo árabe son hijos de Abraham, son hermanos entre sí, y se pelean a matarse -si no, prendan las noticias y lo verán", agrega- "y ¿qué es lo que hace la Virgen de Guadalupe? ¡Unirnos a todos como hermanos!"

Continúa diciendo que a Juan Diego le dijo en su primera aparición: "soy tu Madre, la madre de todos aquellos que en esta tierra están en uno" refiriéndose a todo el continente americano. Monseñor repite las palabras de la Virgen: "Y de las más variadas estirpes, naciones, los que me amen, los que me busquen, los que a mí clamen, los que confíen en mí", hablando de todo el mundo. Por eso, ella es "Madre de la Humanidad", concluye el canónigo.

Santa María de Guadalupe, reina de México: ¡salva nuestra Patria y conserva nuestra fe!

viernes, 6 de diciembre de 2024

¿Por qué el demonio odia a María?

 

Del sitio Píldoras de Fe:

El demonio odia a la Virgen María. De hecho, ha estado haciendo todo lo que está en su poder para desmotivar la devoción hacia ella. ¿Por qué el demonio odia a la Virgen María y por qué tú deberías amarla?

El demonio odia a la Santísima Virgen María. Porque, de hecho, ha estado haciendo todo lo que está en su poder para desmotivar la devoción hacia Ella e inculcar odio hacia Ella durante dos milenios.

¿Te has dado cuenta de que son los dogmas Marianos y las devociones a la Virgen las que despiertan las más fuertes reacciones en aquellos que rechazan a la Iglesia? Incluso algunos buenos católicos se avergüenzan de la devoción a Nuestra Señora, y sienten que no deberíamos ser tan extremos en nuestra veneración a Ella.

Tal vez, te has preguntado por qué la Iglesia tiene en tal alta estima a la Inmaculada Virgen María. Tal vez, te has preguntado por qué Dios ha escogido servirse de ella en la obra redentora.

Hoy, me gustaría echar una mirada al porqué el demonio odia tanto a nuestra Santísima Madre, y porque nosotros deberíamos ser sus fieles siervos.

El escenario es el jardín del Edén. Los personajes son Dios, la serpiente, Adán y Eva. El demonio se regodea en su triunfo. Acaba de engañar a Eva, y a través de ella, a Adán.

Qué orgulloso está el demonio de sí mismo. Casi puedes sentir su orgullo demoníaco en la destrucción, ya que ha podido malograr la obra de la mano creadora de Dios, y arrastrar a los seres humanos - por quien Dios tiene un amor especial - a la muerte y la miseria.

Dios aparece en la escena a limpiar el desorden, declarando la trágica maldición que arrastra el pecado, pero también para proclamar el proto evangelio, un primer vistazo al Evangelio y la condena del demonio.

Dios comienza por dirigirse a Satanás, diciendo que se arrastrará en el suelo por el resto de sus días. Luego revela algo que hace que Satanás tiemble de horror: su derrota final vendrá de las manos de una mujer.

"Haré que tú y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y su descendencia. Su descendencia te aplastará la cabeza, y tú le morderás el talón". (Génesis 3,16).

Ahora los académicos argumentan acerca de si el pronombre en la frase es o no masculino, "Su descendencia te aplastará la cabeza", eso es si se refiere a la Virgen María o a Jesucristo.

Pero voy a contarles un pequeño secreto: eso no importa. Verán, Jesús aplastará la cabeza de Satanás a través de la Virgen María. Ella es el instrumento que Jesús utilizará cuando destruya a su antiguo enemigo.

Con eso en mente, es totalmente legítimo decir "Él aplastará tu cabeza" tanto como es decir "Ella aplastará tu cabeza". Es casi como decirle a un asaltante armado, "Un paso más y te disparo" y "Un paso más y mi magnum .44 te volará la cabeza". Ambas afirmaciones son verdaderas.

Entonces, ¿Por qué le duele tanto al diablo que María sea quien lo derrote? ¿Por qué Dios quiso utilizar a María para derrotar a Satanás? Ahora lo explico.

El demonio odia a la Virgen María, y me refiero a que él aborrece el hecho de que su derrota final vendrá de la mano de una sierva humilde.

De alguna forma, el corazón orgulloso del demonio puede manejar el ser derrotado por Dios porque sabe que es Todopoderoso y Omnipotente. ¿Pero ser destrozado por una pequeña Dama de Nazaret?

La idea es sencillamente humillante. Eso lo vuelve loco. Porque si hay algo que la creatura más orgullosa de toda la creación odia, es ser humillada.

Satanás encuentra que su derrota a manos de la Virgen María es tan humillante, porque ella es mujer, y las mujeres son el sexo débil (1 Pedro 3,7), y él desprecia a los débiles.

Él de verdad disfruta ver a las mujeres siendo abusadas, degradadas y siendo vista como objetos. Eso sin mencionar que nuestra Bendita Virgen María es humana, y Satanás odia a los humanos porque tenemos cuerpos, y él es puro espíritu, que desprecia los cuerpos.

Pero hay otra muy profunda razón por la que el demonio odia a la Virgen María, teme ser derrotado por esta Madre de los hombres: Ella es su reemplazo en el cielo.

Verás, Lucifer fue originalmente la mejor creación de Dios. Él era más hermoso, más poderoso que todas las otras creaturas que Dios había hecho. Y como todos sabemos, se le subió a la cabeza. Él era tan hermoso, tan poderoso que realmente creía que podía ser mejor que Dios. Las marcas indelebles de Satanás son el orgullo y la envidia del Todopoderoso.

Primero y principalmente, ella es supremamente humilde. De hecho, Ella es la más humilde creatura que ha existido.

  • Por cada onza de orgullo que el diablo tiene, María tiene el doble de humildad.

  • Por cada gota llena de odio y amargura en el corazón negro de Satanás, el Corazón de María está llena del doble de alabanza, adoración y amor.

  • Por cada parte de la depravada, pervertida y deformada alma del diablo, el Corazón de María está lleno de pureza y fecundidad.

  • Y por gracia, Dios ha hecho de Ella la más exquisita y más gloriosa creatura en el universo, el título que el diablo solía reclamar para sí.

En todas las formas, la Inmaculada Virgen María es totalmente opuesta a Satanás. En cada forma, ella es su reemplazo en el Cielo, y él lo sabe.

Este Divino intercambio de Satanás por María se revela en el himno de nuestra Señora, el Magníficat:

"Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: Su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abrahám y su descendencia por siempre".

En el Magníficat, vemos el rol de la Virgen María en la salvación resumida bellamente:

  • La humildad de María "Porque ha mirado la humillación de su esclava".

  • El maravilloso trabajo de la gracia de Dios en Ella: "Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí"

  • Dios reprendiendo a Satanás "dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos"

  • Su colocación de María en el lugar de Satanás:" y enaltece a los humildes"

Lo peor de todo para el Demonio, su reemplazo en el cielo, no es otra que la Madre de la Palabra viva, Jesucristo, cuya pasión y muerte redimió a toda la humanidad a la que él ha tratado tanto de destruir. Su "SÍ" a Dios deshizo la desobediencia de Eva, labrando del camino para la obra salvadora del nuevo Adán.

La misma debilidad de Eva que Satanás instigó, fue reemplazada por la debilidad de la obediencia de María, una obediencia a la voluntad de Dios que la ha hecho poderosa más allá de cualquier límite.

Este es el plan Divino para la derrota del enemigo. Esta es la humillación y condena de Satanás.

Tal vez no lo sepas, pero Satanás te odia. Su amarga envidia lo lleva a querer destruir la obra de Dios y arrastrarla al abismo del infierno. Al demonio no le gustaría nada más que tú (hecho a imagen de Dios) lo acompañaras en las llamas eternas de un lago de fuego, porque a la miseria le gusta la compañía.

Pero no temas. La antigua serpiente no tiene poder contra la Inmaculada Virgen María, porque en el plan de Dios, ella es el instrumento que Jesús utilizó para humillar y destruirlo.

¿Quieres aplastar la cabeza del diablo en tu vida? ¿Quieres pasar con seguridad a través de las pruebas, tentaciones y tormentas hacia tu hogar eterno? La respuesta es simple, recurre a la Virgen María. Ámala, sé su devota servidora. Sé su siervo, su defensor, su apóstol. Consagra tu ser total y completamente porque nada de lo que le pertenezca se verá perdido. Como San Juan Damasceno dijo de forma tan hermosa: "Ser devoto a la Santísima Virgen María, es un brazo de salvación que Dios nos entrega a aquellos a los que Él quiere salvar".

El demonio está todo alborotado, haciendo todo lo que puede, porque sabe que su tiempo se acaba. Está asustado y enojado, porque sabe que un día muy pronto, él será aplastado por la Mujer que hace que su corazón tiemble, la mujer que esta hermosa cita bíblica define: "¿Quién es esta que se asoma como el alba, Hermosa como la luna llena, Refulgente como el sol, Imponente como escuadrones abanderados?" (Cantares 6,10).

Oración a la Virgen María, Reina de los Cielos.

recibiste de Dios el poder y la comisión de aplastar la cabeza de Satanás; 
por lo cual humildemente te suplicamos, 
enviar a las legiones de los cielos, 
que, bajo tu mandato, puedan expulsar a los espíritus malignos, 
e involucrarlos en todas partes en la batalla, 
frenar su insolencia, y lanzar de nuevo en el abismo del infierno. 

"¿Quién como Dios?" Oh, buena y tierna Madre, 
has de ser siempre nuestra esperanza y el objeto de nuestro amor. 
Oh Madre de Dios, envía los santos ángeles para defenderme 
y conducir lejos de mí al cruel enemigo. 
 
Santos Ángeles y Arcángeles, 
defiéndenos y guárdanos. 
 
Por Jesucristo, nuestro Señor. 
Amén.

Manuel Rivas 
Salvadoreño
feliz esposo y padre de familia

sábado, 2 de marzo de 2024

Devoción de los Cinco Primeros Sábados a Nuestra Señora (Tercer Sábado)

Del sitio The Communal First Saturdays:

Resumen de la Devoción de los Primeros Sábados.

¿Por qué debe hacerse?

Nuestra Señora: "Si hacéis lo que os digo, se salvarán muchas almas, habrá paz". (Fátima, 13 de julio de 1917).    

La Devoción de los Primeros Sábados es una de las dos peticiones especiales para conseguirlo.   

A los que cumplan 5 Primeros Sábados seguidos, se les promete la salvación personal.

¿Qué debe hacerse?    

Palabras de Nuestro Señor y Nuestra Señora el 10 de dic. de 1925. 12-10-25

Resumen de las prácticas: (Todo en reparación al Inmaculado Corazón de María

  • Confesión        
  • Rosario        
  • Comunión de Reparación        
  • Meditación

¿Cómo debe hacerse?

Asistir a los Primeros Sábados Comunitarios a su parroquia. Si no hay Primeros Sábados Comunitarios en su parroquia,    

Solicite al párroco Establecer los Primeros Sábados Comunitarios en la parroquia.    

De no ser posible, entonces se puede:

        Hacer la devoción y formar un Grupo privado o hacerla Individualmente
Del sitio Foro Mariano

Tercer sábado: Contra su Maternidad Divina, rehusando al mismo tiempo recibirla como Madre de los hombres.

MEDITACIÓN PARA EL TERCER SÁBADO

SAN JUAN PABLO II
Miércoles 6 de marzo de 1996

LA MATERNIDAD VIENE DE DIOS

(Lectura: 1er. libro de Samuel, capítulo 1, versículos, 9-11)"

1. La maternidad es un don de Dios. "He adquirido un varón con el
favor del Señor"
(Gn 4, 1) exclama Eva después de haber dado a luz a
Caín, su primogénito. Con estas palabras, el libro del Génesis presenta
la primera maternidad de la historia de la humanidad como gracia y
alegría que brotan de la bondad del Creador.

2. Del mismo modo se ilustra el nacimiento de Isaac, en el origen del
pueblo elegido.
A Abraham, privado de descendencia y ya en edad avanzada, Dios
promete una posteridad numerosa como las estrellas del cielo
(cf. Gn 15, 5). El patriarca acoge la promesa con la fe que revela al
hombre el designio de Dios: "Y creyó él en el Señor el cual se lo
reputó por justicia
" (Gn 15 6).
Las palabras que el Señor pronunció con ocasión del pacto establecido
con Abraham confirman esa promesa: "Por mi parte he aquí mi
alianza contigo: serás padre de una muchedumbre de pueblos
" (Gn 17,4).
Acontecimientos extraordinarios y misteriosos destacan cómo la
maternidad de Sara es sobre todo, fruto de la misericordia de Dios,
que da la vida más allá de toda previsión humana: "Yo la bendeciré, y
de ella también te daré un hijo. La bendeciré, y se convertirá en
naciones; reyes de pueblos procederán de ella
" (Gn 17, 16).
La maternidad se presenta como un don decisivo del Señor: el
patriarca y su mujer recibirán un nombre nuevo para significar la
inesperada y maravillosa transformación que Dios realizará en su vida.

3. La visita de tres personajes misteriosos, en los que los Padres de la
Iglesia vieron una prefiguración de la Trinidad, anuncia de modo más
concreto a Abraham el cumplimiento de la promesa: "Apareciósele el
Señor en la encina de Mambré estando él sentado a la puerta de su
tienda en lo más caluroso del día. Levantó los ojos y he aquí que había
tres individuos parados a su vera
" (Gn18, 1-2). Abraham objeta: "¿A
un hombre de cien años va a nacerle un hijo? ¿y Sara, a sus noventa
años, va a dar a luz?
" (Gn17, 17; cf. 18, 11-13). El huésped divino
responde: "¿Es que hay algo imposible para el Señor? En el plazo
fijado volveré, al término de un embarazo, y Sara tendrá un hijo
"
(Gn 18, 14; cf. Lc 1, 37).
El relato subraya el efecto de la visita divina, que hace fecunda una
unión conyugal, hasta ese momento estéril. Creyendo en la promesa,
Abraham llega a ser padre contra toda esperanza, y padre en la
fe porque de su fe desciende la del pueblo elegido.

4. La Biblia ofrece otros relatos de mujeres a las que el Señor libró de
la esterilidad y alegró con el don de la maternidad. Se trata de
situaciones a menudo angustiosas, que la intervención de Dios
transforma en experiencias de alegría, acogiendo la oración
conmovedora de quienes humanamente no tienen esperanza. Raquel,
por ejemplo, "vio que no daba hijos a Jacob y, celosa de su hermana,
dijo a Jacob: “Dame hijos, o si no me muero. Jacob se enfadó con
Raquel y dijo: “¿Estoy yo acaso en el lugar de Dios, que te ha negado
el fruto del vientre?
” (Gn 30, 1-2).
Pero el texto bíblico añade inmediatamente que “entonces se acordó
Dios de Raquel. Dios la oyó y la hizo fecunda, y ella concibió y dio a
luz un hijo
" (Gn 30, 22-23). Ese hijo, Josué, desempeñará un papel
muy importante para Israel en el momento de la emigración a Egipto.
En éste, como en otros relatos, subrayando la condición de esterilidad
inicial de la mujer, la Biblia quiere poner de relieve el carácter
maravilloso de la intervención divina en esos casos particulares pero,
al mismo tiempo, da a entender la dimensión de gratuidad inherente a
toda maternidad.

5. Encontramos un procedimiento semejante en el relato del
nacimiento de Sansón. La mujer de Manóaj, que no había podido
engendrar hijos, recibe el anuncio del ángel del Señor: "Bien sabes
que eres estéril y que no has tenido hijos, pero concebirás y darás a luz
un hijo
" (Jc 13, 3-4). La concepción, inesperada y prodigiosa, anuncia
las hazañas que el Señor realizará por medio de Sansón.
En el caso de Ana, la madre de Samuel, se subraya el papel particular
de la oración. Ana vive la humillación de la esterilidad, pero está
animada por una gran confianza en Dios, a quien se dirige con
insistencia para que la ayude a superar esa prueba. Un día en el
templo, expresa un voto: "¡Oh Señor de los ejércitos! (...), si no te
olvidas de tu sierva y le das un hijo verán, yo lo entregaré al Señor por
todos los días de su vida...
" (1 S 1, 11).
Su oración es acogida: "El Señor se acordó de ella", que "concibió
(...) y dio a luz un niño a quien llamó Samuel
" (1 S 1, 19-20).
Cumpliendo su voto, Ana entregó su hijo al Señor: "Este niño pedía
yo y el Señor me ha concedido la petición que le hice. Ahora yo se lo
cedo al Señor por todos los días de su vida
" (1 S 1, 27-28). Dado por
Dios a Ana, y luego por Ana a Dios, el niño Samuel se convierte en un
vínculo vivo de comunión entre Ana y Dios.
El nacimiento de Samuel es, pues, experiencia de alegría y ocasión de
acción de gracias. El primer libro de Samuel refiere un himno,
llamado el Magnificat de Ana, que parece anticipar el de María: "Mi
corazón exulta en el Señor, mi poder se exalta por Dios...
" (1 S 2, 1).
La gracia de la maternidad, que Dios concede a Ana por su oración
incesante, suscita en ella nueva generosidad. La consagración de
Samuel es la respuesta agradecida de una madre que, viendo en su hijo
el fruto de la misericordia divina, devuelve el don, confiando ese hijo
tan deseado al Señor.

6. En el relato de las maternidades extraordinarias que hemos
recordado, es fácil descubrir el puesto importante que la Biblia asigna
a las madres en la misión de los hijos. En el caso de Samuel, Ana
desempeña un papel trascendental con su decisión de entregarlo al
Señor. Una función igualmente decisiva desempeña otra madre,
Rebeca, que procura la herencia a Jacob (cf. Gn 27). En esa
intervención materna, que describe la Biblia, se puede leer el signo de
una elección como instrumento del designio soberano de Dios. Es él
quien elige al hijo más joven, Jacob, como destinatario de la bendición
y de la herencia paterna y, por tanto, como pastor y guía de su pueblo.
Es él quien, con decisión gratuita y sabia, establece y gobierna el
destino de todo hombre (cf. Sb 10, 10-12).
El mensaje de la Biblia sobre la maternidad muestra aspectos
importantes y siempre actuales. En efecto, destaca su dimensión de
gratuidad, que se manifiesta, sobre todo, en el caso de las estériles; la
particular alianza de Dios con la mujer; y el vínculo especial entre el
destino de la madre y el del hijo.
Al mismo tiempo, la intervención de Dios que, en momentos
importantes de la historia de su pueblo, hace fecundas a algunas
mujeres estériles, prepara la fe en la intervención de Dios que, en la
plenitud de los tiempos, hará fecunda a una Virgen para la
encarnación de su Hijo.