Mostrando las entradas con la etiqueta Iglesia Copta. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Iglesia Copta. Mostrar todas las entradas

martes, 2 de diciembre de 2025

Acompañar a María durante el tiempo de Adviento (Iglesia Copta)

 


Del sitio Instituto del Verbo Encarnado:

Durante este mes de Adviento, y mientras estamos en la novena de Nuestra Señora de Fátima, pensé que podría ser de provecho dar a conocer algo sobre la profunda tradición que tienen los coptos en su devoción mariana.

Para los coptos, el tiempo de Adviento está impregnado -e incluso definido- por la devoción a María: lo llaman el mes de Kiahk, o "el mes mariano". Este tiempo está dedicado a Ella y de modo particular al misterio de su divina maternidad.

Etimológicamente, el término Kiahk se deriva de "Ka-Ha-Ka", el toro sagrado, Apis, un dios egipcio que representaba la fertilidad, o la generación de la vida. Otro símbolo que luego fue "bautizado" en sentido cristiano, fue el culto de Osiris, cuyos ritos se celebraban durante el solsticio de invierno: las semillas de grano se mezclaban con arcilla humedecida y los celebrantes los colocaban en un lugar oculto hasta que florecieran, representando a Osiris que había pasado de la muerte a la vida. Actualmente, la práctica de sembrar semillas de grano en un lugar húmedo durante el Adviento, sigue siendo una tradición de los coptos. Y así, literalmente, las semillas de grano de Osiris se convirtieron en semina Verbi, o sea, semillas del Logos.

La liturgia goza de características particularmente marianas: por la noche, las iglesias coptas celebran prolongadas vigilias para el canto de los tasbiha kiahkiyya, o salmodia de Kiahk, que incluye siete himnos dedicados a la Virgen, llamados "theotokia". Si nos remontamos hasta el siglo III, descubrimos que las melodías de estos himnos fueron compuestas por un padre del desierto, probablemente del monasterio de Scetis, y que las palabras fueron escritas por San Atanasio.

De esta manera, los theotokia inspiran varios efectos en los fieles: primero, el honor por su papel particular en la redención, que resuena en el tono de júbilo que canta a la Theotokos, término que muchos atribuyen al padre alejandrino, Orígenes (184-254). En segundo lugar, y de una manera definidamente copta, fomenta un espíritu muy vivo de acompañar a la Virgen en sus pruebas antes del nacimiento de Cristo, en su silenciosa meditación del Verbo Encarnado, en su activa espera del nacimiento de Cristo.

Los coptos llaman al ayuno del Adviento: el "ayuno de la Virgen", según una tradición que sostiene que la misma Virgen María habría ayunado durante el tiempo que precedió al nacimiento de Cristo. Esta creencia, más bien popular, se remonta a un escritor del siglo XIV, Ibn Siba, quien llama a María "Nuestra Señora, Madre de la Luz". Según Siba, mientras la Santísima Virgen estaba en la mitad de su séptimo mes de embarazo, habría sufrido reproches por el misterioso embarazo, ya visible a todos. En respuesta a tales insultos y reproches, cuenta que la Virgen habría ofrecido el sufrimiento de este doloroso tiempo, con un mes y medio de ayuno. De esta manera, los coptos conforman sus sentimientos a los de la Virgen y de una manera muy concreta compadecen, se conmortifican, acompañándola en sus sufrimientos.

Igualmente interesante son las contribuciones de la literatura copta, conservadas en manuscritos. El himno más antiguo que nosotros conocemos, dedicado a la Virgen María es el que llamamos Sub tuum praesidium, y se ha demostrado que es de origen copto. El primer testimonio del texto ha sido transmitido en griego y comienza, ὑπὸ τὴν εὐσπλαχνίαν (en el original, la palabra refleja literalmente un sentido mayor de misericordia que de protección). El texto fue descubierto en papiro egipcio y se data en el tercer siglo. El fragmento precioso (18 x 9, 4 cm, con 10 líneas de composición y laceraciones en ambos lados) ha sido objeto de vastos estudios. Es muy notable el claro consenso de que tanto el tropario como el título mismo de la maternidad divina de María como Theotokos, son de origen copto. El profundo significado teológico del texto consiste tanto en su veneración de la Virgen como Madre de Dios cuanto en su función de Mediadora; Ella es refugio de pecadores y liberadora de peligros.

La oración, cantada como tropario en los ritos orientales, se difunde ahora en casi todos los ritos, tanto orientales como occidentales y se encuentra en los antiguos lenguajes litúrgicos de los ritos romano, copto, siríaco, armenio, etíope, ambrosiano y bizantino. Tanto en el rito siríaco como en el rito romano, el Liber Usualis prescribe su recitación después de las letanías Lauretanas. En el rito copto, la Iglesia ortodoxa omite la oración en su Horologion (nombre que se le da al breviario oriental), habiéndolo sustituido por otros textos, mientras que en el rito copto católico se ha conservado la antigua oración.

Quizás el emblema más querido de nuestra Señora en el antiguo Egipto, que aparece sea tanto en imágenes como en la literatura, sea el de Maria lactans (en latín, "lactante"), o Maria galaktotrophousa (en griego "la que nutre con leche").

Este imagen fue una de las preferidas, en parte, tal vez, porque correspondía con el concreto y dinámico espíritu egipcio (que había ya venerado a la diosa Isis lactans desde el 700 a.C.) Las representaciones comenzaron a aparecer en los frescos de los monasterios y en la literatura se la comenzó a invocar con este nombres desde la antigüedad tardía, a medida que aumentaba la devoción copta hacia María. Más tarde, a lo largo de los siglos V - VII, encuentra un significado aún más pleno en el contexto del desarrollo doctrinal de la Encarnación. Una erudita alemana, L. Langener, ha compilado un catálogo de 200 páginas de todas las representaciones pictóricas de la galaktotrophousa copta; el equivalente con respecto a los textos, es un trabajo que queda aún por hacer.

Importantes Padres de la Iglesia de Alejandría, como San Cirilo y San Atanasio, continuamente destacaron la verdadera humanidad del Hijo, defendiendo la Encarnación e insistiendo precisamente en la verdadera maternidad de María, la cual es inherente a la imagen de María lactans. Los tonos apasionados en defensa de la Encarnación y el papel materno de María, resuenan en una homilía de San Atanasio escrita después del regreso de su segundo exilio en el 346. Hoy, esta homilía ha sobrevivido en su forma copta original en un papiro conservado en la biblioteca de Turín. En defensa de la verdadera maternidad de la Virgen, relata vívidamente el viaje de María y José a Belén y desarrolla el vínculo entre la Encarnación y la Eucaristía. Evoca a los Profetas que se unen para cantar alabanzas a la Virgen, enérgicamente llama a los fieles a contemplar "la pureza que ha florecido" y termina comparándola con los ángeles: "todos los ángeles y arcángeles tiemblan mientras sirven al que lleváis en vuestro seno, sin atreverse a hablar en su presencia, mientras que habláis con El líberamente. Si decimos grandes a los querubines que llevan el trono de Dios (Sal 80, 1), sois incluso mayor que ellos, porque sostenéis a Dios en tus manos, si llamamos a los serafines magníficos, sois más magnífica, porque mientras los serafines cubren sus rostros con sus alas (Isaías 6, 2), sin poder mirar directamente su gloria divina, no sólo contempláis su rostro, sino que lo acariciáis y ofrecéis vuestra leche a su santa boca”. La homilía de Atanasio contempla el misterio de la Encarnación a través de la luz de la Virgen Madre.

San Cirilo desarrolló el mismo tema de María lactans en varias homilías, con el mismo fin de defender la realidad de la Encarnación. En estos sugestivos textos, describe de un modo imaginario, la relación humana entre Jesús y María: cómo se sentó en su regazo, cómo su pequeña voz la llamó Madre, cómo Ella le enseñó a caminar. Algunas de las versiones más antiguas de las homilías famosas, se han conservado solamente en copto, mostrando que éste fue un tema significativo para la cultura copta. En este sentido, se entiende más claramente cómo la preparación espiritual para la Navidad de los coptos, consistía en una contemplación de la Virgen María.

San Proclo de Ciro, obispo de Constantinopla (434-446), quien defendió la doctrina de Theotokos contra Nestorio, escribió homilías que también se han transmitido en sus versiones coptas. Estas homilías han sido recientemente publicadas en una edición crítica. Una de ellas, que sólo se conserva en fragmentos coptos, alaba a María como "la parturienta y la Virgen nutricia". Virgen, porque no conocía varón, parturienta, porque estaba embarazada de nueve meses, y nutricia, porque con sus propias manos Ella envolvió al Niño en pañales, lo colocó en un pesebre, y lo alimentó con su propia leche. Aquí también podemos encontrar el equivalente copto del latín Deipara, así como del griego Theotokos, .

Damiano, patriarca de Alejandría (578-602), continuó dándole énfasis al título de Maria lactans, defendiendo así la divinidad y la humanidad de Cristo. Aunque el texto sólo se conserva en un manuscrito un poco dañado, sin embargo, todavía es posible deducir la fecha, el contenido y el autor del texto. Se trata de una homilía escrita en el mes de Kiahk que elogia a María como un "campo puro donde se encuentra la perla" y "adornado con toda virtud". Después de invocar a Maria lactans, concluye con una apasionada defensa de la Encarnación.

Otro texto copto, cuyo autor todavía no ha sido confirmado, desarrolla sólidamente temas mariológicos para promover la doctrina ortodoxa. Describe su virginidad perpetua y otras virtudes en términos propios del monaquismo copto, llamándola "la primera monja" o "monástica". Hay otros autores, especialmente coptos, que la colocan en un marco similar; por ejemplo San Atanasio la propone como modelo de la vida ascética, al igual que Rufus de Shotep, a finales del siglo VI. El autor anónimo utiliza imágenes del Antiguo Testamento para ilustrar la maternidad divina de la Virgen, probada por su exención de los dolores de parto. Termina la homilía aclamándola no sólo como Madre de Dios, sino también como "cuidadora" de todos los que han de ser salvados; nuestra expresión paralela de este concepto escatológico es "Madre de los vivientes". El análisis paleográfico, junto al examen material de los códices, revela que esta homilía habría sido escrita durante la segunda mitad del siglo VII, lo que corresponde al mismo momento en que la Iglesia Copta estaba estableciendo la celebración de Kiahk en su liturgia; la homilía, entonces, se presenta como testimonio de esta tradición.

No es ahora el momento de mencionar otros temas marianos abundantemente desarrollados en la cultura copta, tales como la veneración de María como reina, su papel en la celebración de la Natividad, la alegre llegada de la Sagrada Familia a Egipto, la cual se recuerda más como fiesta que como dolor en el rito copto, viendo en este evento al Sol de la salvación levantándose sobre la tierra egipcia.

Si bien no es fácil concebir toda la riqueza de la literatura copta tal como existía en una época, ya que quizás el 90% de ella se haya perdido a causa de la destrucción de las bibliotecas monásticas (¡Gracias a Dios que el Sub tuum se pudo rescatar!), sin embargo con estos pocos ejemplos ya podemos ver la fuerza con la cual la creencia en la Theotokos, en la maternidad divina de María, había penetrado el suelo copto y ha dejado sus frutos en la celebración anual de esta estación maternal de Khiak.

Hna. María Panagía Miola


jueves, 3 de julio de 2025

De perseguidor a perseguido

 

Del blog Te cuida con el mismo cariño que cuidó a Jesús:

Del sitio Camino Católico:

“Creía mi deber actuar así. Hasta el día en que me encontré con el Señor Jesús. Se me reveló y Le di mi vida, a causa de la inmensidad de su ternura y de su amor. Abandoné mi país, mi familia y todo, a causa de Cristo y del testimonio por el Nombre de Cristo”

Nahed Mahmoud Metwalli, (foto), perseguía a los cristianos y a las cristianas desde su cargo de vicedirectora de la principal Institución de Enseñanza para Niñas de El Cairo (4.000 alumnas), en el barrio cairota de Zeitoun, no lejos de la basílica edificada tras las apariciones marianas de 1968-69.

Yo las perseguía muy fuertemente y las trataba con una extrema severidad”, confiesa en un mensaje dirigido, desde su exilio en Holanda, a todos los musulmanes del país, en el que es respetado el derecho a la libertad de conciencia.

Creía mi deber actuar así. Hasta el día en que me encontré con el Señor Jesús. Se me reveló y Le di mi vida, a causa de la inmensidad de su ternura y de su amor. Abandoné mi país, mi familia y todo, a causa de Cristo y del testimonio por el Nombre de Cristo”, añade.

Fue una nueva secretaria, cristiana, por su comportamiento ejemplar, la que le abrió los ojos. Un buen día, cuando estaba hablando con ella en su oficina, ironizando sobre la imagen de María que llevaba en una medalla, las dos mujeres vieron aparecerse ante ellas a la Santísima Virgen, vestida de azul con un velo, una visión a la que siguió, otro día, otra visión, la del mismo Cristo, que dijo a Nahed: “Permanece en paz, tendrás una misión que te será revelada en su debido momento”.

Nahed tardó un tiempo en comprender lo que había visto tan cerca suyo, pero su conversión ya había empezado y su comportamiento de perseguidora cambió totalmente, hasta su conversión completa, sellada por su bautismo, el 30 de noviembre de 1988.

La perseguidora se volvió entonces objeto de persecución en su país, viviendo varios intentos de secuestro, y acabó por refugiarse en Europa, donde se consagró a la evangelización… hoy en día en los Países Bajos.

Para saber más sobre Nahed Mahmoud Metwalli, puede leerse la obra Ma rencontre avec le Christ [Mi encuentro con Cristo, n.d.t.], traducida del árabe al francés y publicada por François-Xavier de Guibert.

miércoles, 8 de mayo de 2024

La oración mas antigua dedicada a María

Del sitio Aleteia:

Fue hallada en un papiro que data aproximadamente del año 250.

La oración más antigua conocida hasta la fecha, dirigida a la Theotokos (en griego, Θεοτοκος significa "portadora de Dios") se encuentra en un fragmento de papiro que data aproximadamente del año 250.

El papiro está escrito en griego koiné (esto es, la llamada “lengua franca” del Mediterráneo de entonces, en el que fueron escritos los Evangelios), y contiene una serie de oraciones que parecen pertenecer a una liturgia copta de Navidad, aunque el fragmento en cuestión puede ser una copia privada, para uso personal, de la oración original en cuestión.

Como reseña la página web de Trisagion Films, en 1917 la Biblioteca John Rylands de Manchester, Inglaterra, adquirió un gran panel de papiro egipcio. La oración se encuentra en un fragmento de este papiro, registrado bajo el número de referencia 470.

Esta oración, sin embargo, todavía se canta en la Iglesia ortodoxa hasta el día de hoy, al final de casi todas las liturgias de vísperas durante el tiempo de Cuaresma.

Y también se canta (o se recita, o se reza) en las liturgias católicas y de las Iglesias orientales, de diversos ritos (oriental, maronita, y otros).

El hecho de que en esta oración, tan temprana en la historia del cristianismo, se llame a María "Theotokos" es importante por varias razones.

Quizá la principal de ellas sea el hecho de que el término "Theotokos" no es solo un concepto teológico defendido en el Tercer Concilio Ecuménico en el año 431 (para combatir la herejía nestoriana) sino que ya era de uso popular.

Como san Gregorio Nacianceno declaró en el año 379, en una de sus cartas, "si alguien no sostiene que la Santísima Virgen María es Madre de Dios (esto es, la Theotokos, la "portadora de Dios"), está separado de la divinidad".

La oración, traducida del texto griego original, dice:

Bajo tu amparo nos acogemos,

oh, Madre de Dios. 

No desprecies nuestras peticiones en tiempos de angustia, 

sino rescátanos del peligro; 

Tú, la única pura; 

Tú, la única bendita.


lunes, 12 de febrero de 2024

María Salvó la Iglesia Copta Gracias a San Samaan

Del sitio María de Nazareth:

San Samaan vivió en Egipto a finales del siglo X. Fue contemporáneo del santo obispo Abram Ibn Zaraa, el Sirio, que ocupó la sede de san Marcos en el año 975. Parece que vivió en una pequeña ciudad, Babilonia o el Palacio de Cera (hoy El Cairo Viejo), durante el reinado de Al-Mu'iz Li-Din Illah, primer gobernador de la dinastía fatimí. Era curtidor. Esta profesión incluía no sólo el curtido de pieles, sino también los diversos oficios que la acompañan como la zapatería. Por eso a san Samaan también se le conoce como zapatero.

San Marcos fue a buscar a este zapatero para reparar sus zapatos estropeados. Cuando el punzón que empuñaba Samaan le atravesó la mano, San Marcos gritó "Ious Theos" que significa "Oh Dios Único", expresión que sorprendió al curtidor y abrió su corazón a la revelación del Evangelio.

El icono de san Samaan lo muestra privado de su ojo derecho. Un episodio de su vida explica el hecho que le hizo perder el ojo. Un día, una mujer entró en su tienda para darle unos zapatos para reparar. Cuando se los quitó para dárselos, dejó al descubierto sus piernas. Samaan la miró con espíritu de lujuria; pero, recobrándose, tomó su punzón y se lo hundió en el ojo para sacárselo, tomando al pie de la letra el mandato del Señor: "Pues yo les digo: todo el que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón. Si, pues, tu ojo derecho te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que no todo tu cuerpo sea arrojado a la gehenna” (Mt 5, 28-29).

San Samaan, curtidor y zapatero tuerto, vivió en el antiguo Cairo a finales del siglo X. Humilde de apariencia, trabajador, puro de corazón, fue a quien Dios eligió para realizar un gran milagro: el traslado de la colina de Mokattam en Egipto y así salvar a su Iglesia y llevar en alto la cruz de Cristo. Habría permanecido desconocido para todos, excepto para Dios, si no hubiera sucedido algo que lo convirtió en instrumento de su voluntad.

En aquella época, el gobernador Al-Mu'iz Li-Din Illah, apasionado de los debates literarios, estaba muy interesado en las controversias religiosas. Solía ​​reunir periódicamente a líderes religiosos de las comunidades musulmana, cristiana y judía para debatir en su presencia. Un miembro del entorno de Al-Mu'iz provocó una polémica entre representantes de las comunidades cristiana y judía por motivos personales. En esta ocasión se sugirió al califa poner a prueba a los cristianos con un versículo del evangelio de san Mateo: “Les aseguro: si tienen fe como un grano de mostaza, dirán a este monte: ‘desplázate de aquí allá’, y se desplazará, y nada les será imposible” (Mt 17, 20).

El Califa Al-Mu'iz llamó a Amba Abram, líder religioso de los cristianos, y le dijo que demostrara que las palabras de Cristo eran verdaderas y que la religión cristiana era correcta, moviendo la colina Mokattam hacia el este, lo que permitiría la extensión de la nueva ciudad de El Cairo. En caso de negarse o no poder lograr la hazaña, la comunidad cristiana tendría que elegir una de las siguientes alternativas: convertirse al Islam o abandonar Egipto.

El patriarca consternado pidió y recibió del califa un plazo de tres días antes de darle su respuesta. Rogó a Dios que lo inspirara y llamó al pueblo copto y a toda la Iglesia de Egipto a ayunar con él durante tres días, desde el amanecer hasta el atardecer y a orar fervientemente para evitar esta prueba. 

Al amanecer del tercer día, la Virgen María se apareció a Amba Abram en sueños y le dijo: “No temas, pastor fiel, las lágrimas que has derramado en esta iglesia, los ayunos y las oraciones que tú y tu pueblo habéis ofrecido no han sido en vano. Levántate y ve a la puerta de hierro que da acceso a la plaza del mercado. Allí encontrarás a un hombre tuerto con un cántaro de agua. A través de él se realizará el milagro.

Este hombre no era otro que el curtidor tuerto del viejo El Cairo, a quien la piedad popular canoniza como san Samaán.