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viernes, 15 de mayo de 2026

Ex protestante cuenta su camino al catolicismo

 


Del sitio Gaudium Press:

Ser católico es vivir la Verdad, porque la verdad es que la Iglesia Católica es la Iglesia de Jesús”, dijo a Acidigital Sara de Azevedo.

Ex protestante, la microempresaria de 28 años y su marido Lucas José Gonçalves, de 32 años, ambos de Petrópolis, en el Estado de Rio de Janeiro, Brasil, se convirtieron al catolicismo después de un período de estudio. “Las personas tienen sed de buscar a Dios y, cuando se busca de hecho la verdad, llegas a una sola”, añadió Sara.

La Iglesia Católica “es la Iglesia de los santos, la Iglesia de todos los doctores de la fe, de toda esa historia tan llena de vida y de verdad. Católico es ser verdad, es ser según el Corazón de Dios, realmente. Porque fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”, dijo Sara. “Es aquí donde tenemos la Eucaristía, donde tenemos los sacramentos que nos ayudan a tener tanta gracia en nuestras vidas”.

Sara nació en una familia protestante. “Mi abuelo es el fundador de una iglesia bautista y esa iglesia ya tiene más de 50 años”, contó. Su marido también tiene parientes protestantes, como su abuela y su madre. Pero él no participaba tanto de la iglesia como Sara.

Después de que comenzaron a enamorarse, “Lucas comenzó a tener cuestionamientos muy importantes sobre la fe”, dijo Sara, que decidió estudiar más para enseñarle.

Desde entonces, fuimos encontrando algunas cosas que no compaginaban muy bien con lo enseñado en la iglesia [protestante], porque veíamos la Biblia y parecía que hablaba de una cosa y, en la iglesia, hablando otra sobre el mismo asunto”, dijo Sara. Eso los “molestaba mucho”, pero creían que no sabían bien. “El pastor sabía mejor que nosotros”, pensaban.

Sara y Lucas se casaron en 2020. Después de casados, fueron a “una iglesia bautista de esas reformadas, de esas protestantes más modernas, más liberales, digamos así”.

Allí, algunas personas comenzaron a decirnos que teníamos que bautizarnos de nuevo, para renovar la fe”, contó. “Eso no entraba en mi mente, porque el bautismo es uno solo. Yo decía eso y las personas intentaban deformar lo que estaba escrito en la Biblia”, dijo.

Aun divergiendo de algunas enseñanzas de su iglesia, Sara y Lucas siguieron su camino como protestantes. Mientras tanto, Lucas comenzó a estudiar Filosofía y, “en ese camino, encontró a Aristóteles y fue siguiendo hasta que encontró a Santo Tomás de Aquino y a San Agustín”.

Él comenzó a estudiar y yo comencé a interesarme un poco”, dijo Sara. “Pero, al mismo tiempo, por tener toda esa carga de la familia, yo me quedaba negándolo, diciendo: ‘no, me estoy enloqueciendo, no es posible’. Y fui negándolo durante mucho tiempo. Pero, con todo aquello que San Agustín decía, no tenía más cómo negarlo. Entonces, hice una pausa”.

En ese período, los dos fueron a la ciudad de Sapucaia, junto con un matrimonio de pastores a abrir una iglesia. Allá, ellos actuaban como líderes, para “ayudar a implementar toda la visión” de aquella iglesia. Sara implementó un "curso de 12 pasos que ayuda a salir de problemas emocionales”, del cual ya había participado en la iglesia en Petrópolis.

Allí fui aprendiendo más sobre la visión de la iglesia y las cosas se confrontaban mucho con algunas cosas que yo ya había estudiado sola antes en la Biblia. Por ejemplo: ¿cómo una mujer puede ser ‘sacerdote’, puede ser pastora?”, dijo.

Fue un período en que “San Agustín comenzó a hablar muy fuerte conmigo”, dijo Sara, al citar el libro Confesiones. “Hubo un momento en que me dije: ¿Cómo San Agustín, un hombre tan serio, un hombre tan inteligente, tan sabio, pudo estar equivocado en cuestiones tan simples, por ejemplo en su creencia de que la Virgen fue siempre Virgen…?Es claro, San Agustín no se equivocaba.

Sara comenzó, entonces, a admitir: “podría ser, realmente, que yo estuve equivocada más de 20 años de mi vida”. Ante eso, Lucas la incentivó a que volviesen a estudiar y estudiasen también la historia de la Iglesia.

En ese movimiento de ir tras la historia, de ver la historia protestante y ver la historia de la Iglesia Católica, vimos que la Iglesia Católica está llena de santos, de personas que vivieron para Dios totalmente, está llena de mucha verdad”, contó.

Fuimos viendo cómo era lindo, lindo, lindo y no había más cómo negar, no había más”, dijo Sara, admitiendo que su “mente ya era toda católica”. Entonces, inclusive en el curso que estaba administrando en la iglesia protestante, comenzó a citar más santos, a pasar trechos de películas católicas. “Medio sutil, pero ya estaba comenzando a sacar lo que estaba dentro de mí, porque la Iglesia Católica ya me había cautivado mucho”.

El matrimonio decidió, entonces, decirle al pastor que, tan pronto Sara terminase el curso con el grupo con el cual lo había comenzado, ellos volverían a Petrópolis. El pastor preguntó a cuál iglesia irían y ellos le dijeron que irían a la Iglesia Católica, porque habían entendido “que ella es la Iglesia de Jesús” y no querían “estar en un lugar diferente, sino seguir a Jesús”.

Él comenzó a preguntar varias cosas y yo no sabía que yo había estudiado tanto para poder responder. Él quedó tan asustado con la manera en que yo hablaba, que dijo: ‘pareces católica’”, recordó Sara.

Por fin, el curso que ella administraba se cerró antes del plazo y el matrimonio regresó a Petrópolis. “Eso ya era en 2023 y fue tan providencial, que regresamos un poco antes de la Cuaresma”, recordó.

A pesar de estar decididos a convertirse al catolicismo, el matrimonio todavía tenía una cuestión familiar pendiente.

Yo y Lucas comenzamos a rezar mucho y Lucas me compró un rosario”, contó Sara, al destacar que aquel fue “un momento muy impactante” para ella. “Nuestra Señora me cautivó en aquel momento en que él me dio el rosario y lo comencé a rezar, pidiendo fuerzas para romper con todo, con todo el asunto de nuestra familia en la iglesia protestante, fuerzas para contarle a mis padres”, dijo.

Después de que le contaron a la familia que se estaba convirtiendo al catolicismo, Sara y Lucas decidieron ir por primera vez a misa y se sorprendieron al descubrir que la parroquia en el barrio donde viven está dedicada a San Antonio y San Agustín.

En ese momento, yo dije: ‘¿Qué, tú estás intercediendo? ¿Cómo puede ser nuestra parroquia de San Agustín, el santo principal en nuestra conversión?’ Ese día, yo dije: ‘aquí es mi lugar’.

Sara contó, emocionada, cómo fue su primera misa. Ella y su marido se quedaron al fondo de la iglesia. “Era como si yo pudiese ver el Cielo en la Tierra”, dijo. “Todo lo que sucedía, yo lo veía y recordaba lo que estaba escrito en la Palabra de Dios, lo veía allí delante de mí y no paraba de llorar”, porque ya “había caído en cuenta sobre lo que era la Eucaristía y no quería quedarme más [tiempo] sin poder comulgar”.

Aquel día, ellos oyeron al padre decir al final de la misa que iba a comenzar un grupo de preparación para la Confirmación, pero las inscripciones se habían cerrado.

Por increíble que parezca, Dios colocó allí en aquella misa a un Diácono que había sido mi profesor en la facultad y yo tenía su contacto", dijo Sara. Ella entró en contacto con el Diácono y él consiguió que el matrimonio fuese aceptado en un grupo de preparación para la Confirmación. “Todo fue providencial”, dijo.

Sara y Lucas no necesitaron ser bautizados, porque ya habían sido bautizados en la iglesia bautista, bautismo aceptado por la Iglesia Católica. Pasado el período de preparación, ellos hicieron la profesión pública de fe. “Yo estaba emocionada, viendo a toda la Iglesia abrazarnos, acogernos de verdad”.

Después, el matrimonio hizo su primera confesión. “Yo salí leve como una pluma de la confesión, realmente me libré de toda la culpa que tenía y conseguí vencer tantas cosas que hacía mucho tiempo intentaba con mi fuerza y no conseguía”, contó. Enseguida, recibieron el sacramento del matrimonio y después, la Eucaristía.

La Primera Comunión, para mí era lo más esperado, yo llegué a la iglesia desesperada por la comunión con Jesús”, dijo Sara. Después de recibir la Eucaristía por primera vez, Sara dijo haber sentido “que todo lo que faltaba dentro” de ella había sido “llenado en aquel día”.

Por último, fueron confirmados. “Dios fue muy misericordioso con nosotros – porque ya estábamos a punto de perder todo –, entender todos los sacramentos y tener mucho deseo de recibirlos”.

Actualmente, el matrimonio participa en la parroquia de San Antonio y San Agustín, y Sara colabora con los grupos de preparación para la Confirmación. “Yo no podía quedarme callada con todo lo que recibí allí en la Confirmación, con todo lo que aprendí, cuánto fortaleció mi fe, y yo quería pasar eso al prójimo”, dijo.

Según Sara, después de que se convirtieron al catolicismo, muchas cosas cambiaron en la vida del matrimonio. “Todas nuestras cosas, hoy, pasan primero por nuestra fe. Cada actuar nuestro está basado en nuestra fe”, dijo.

Es muy diferente y uno lo ve en el día a día”, dijo. Un cambio importante ha sido ver “el cielo florido” por los santos, dijo Sara. “Como protestante, creíamos que estaba todo el mundo durmiendo, que nadie puede hacer nada más después de que fallece. Pero, ahora, sabemos que el cielo está florido, lleno de santos con quienes conversar, pedir su intercesión, aprender con su vida y santificarnos a partir de esos ejemplos”, dijo.

Sara citó también “la gracia de los sacramentos”, que “nos dan la fuerza para conseguir vencer”, o el hecho de tener elementos en el día a día que ayudan a vivir la fe, como un crucifijo, imágenes, la medalla de San Benito. “Los veo, me acuerdo y me da ganas de rezar”, dijo, resaltando que la oración dejó de ser solo “una tarea más”, del día.

Aquella frase es verdadera: es lindo ser católico”, concluyó.

Con información de Acidigital
31 - julio -2025 

 

jueves, 26 de febrero de 2026

Ramadan y Cuaresma coinciden este año


Traducido del sitio Aleteia:

Las temporadas de ayuno musulmana y cristiana, el Ramadán y la Cuaresma, coinciden este año; la oficina interreligiosa del Vaticano llama a ambas a buscar la paz a través de la oración, el ayuno y la caridad.

El Dicasterio para el Diálogo Interreligioso ha publicado su mensaje anual dirigido a los musulmanes de todo el mundo con motivo del mes del Ramadán y la fiesta del ‘Id al-Fitr 1447 H. / 2026 d. C., en el que destaca la solidaridad entre cristianos y musulmanes durante una temporada de ayuno compartida.

El mensaje, fechado el 17 de febrero y publicado el viernes, (20 de febrero), está firmado por el cardenal George Jacob Koovakad, prefecto del dicasterio, y su secretario, monseñor Indunil J.K. Kodithuwakku.

Dirigiéndose a los "hermanos y hermanas musulmanes", el cardenal Koovakad expresó "cercanía, solidaridad y respeto" hacia los creyentes en Dios, citando la declaración Nostra Aetate del Concilio Vaticano II sobre la estima de la Iglesia hacia los musulmanes, que adoran al único y misericordioso Creador.

El Ramadán es el noveno mes del calendario lunar islámico y un período sagrado de oración, ayuno y caridad para los musulmanes de todo el mundo.

  • Ayuno diario: desde el amanecer hasta la puesta del sol, los musulmanes se abstienen de comer, beber y mantener relaciones conyugales.

  • Propósito espiritual: el ayuno fomenta la autodisciplina, el arrepentimiento, la gratitud y la atención a Dios.

  • Caridad: se hace especial hincapié en la limosna y el cuidado de los pobres.

  • Ruptura del ayuno: el ayuno de cada día termina al atardecer con una comida llamada iftar.

  • Id al-Fitr: el mes concluye con una oración comunitaria y una celebración conocida como la "Fiesta de la Ruptura del Ayuno".

Para los católicos, los paralelismos con la Cuaresma —ayuno, oración y limosna— ofrecen oportunidades para el entendimiento mutuo y el diálogo basados en la devoción compartida a Dios.

Este año, señaló, el Ramadán coincide con la temporada cristiana de la Cuaresma, una convergencia que describió como providencial. "Este viaje compartido nos permite reconocer nuestra fragilidad inherente y afrontar las pruebas que pesan sobre nuestros corazones", afirma el mensaje.

El cardenal reconoció la dificultad de las crisis contemporáneas, desde el sufrimiento personal hasta la inestabilidad global, y advirtió contra las tentaciones de la desesperación y la violencia. "Ninguna de las dos puede ser nunca un camino aceptable para los creyentes", escribió, instando tanto a los cristianos como a los musulmanes a fijar su mirada en Dios, "la Luz invisible", y a buscar la renovación a través de la oración, el ayuno y la caridad.

Citando a San Pablo —"No te dejes vencer por el mal, sino vence el mal con el bien" (Romanos 12, 21)—, el mensaje hace un llamamiento al coraje moral y a la disciplina espiritual. También cita al papa Francisco y al papa León XIV, haciendo referencia a los llamamientos a la fraternidad y a una paz que nace del "desarme del corazón, la mente y la vida".

La Iglesia católica, afirmó el cardenal, se solidariza con quienes sufren "por su sed de justicia, igualdad, dignidad y libertad", insistiendo en que los creyentes comparten la responsabilidad de restaurar la paz en un mundo fracturado.

El Ramadán concluye con el ‘Id al-Fitr, la celebración festiva que marca el final del ayuno.

21 - febrero - 2026

lunes, 16 de febrero de 2026

La mendiga con un manto azul

 


Del sitio Un Minuto con María:

Dom Dominique Hélion nació en Borussia (Polonia) en 1384, en el seno de una familia de muy modestos recursos. Su padre, a quien tuvo la desgracia de perder a los once años, temía los peligros morales que la escuela suponía para él y sus otros tres hijos. 

Su madre viuda lo confió a un anciano predicador, que le enseñó el alfabeto y el Padrenuestro, y poco después le hizo copiar las Mañanas de la Santísima Virgen María, para que pudiera llevar consigo y recitar sus Horas. En aquella época, hizo un voto que, por desgracia, más tarde incumplió, y rezaba asiduamente a la Virgen para convertirse en erudito: "Santa María", le decía, "ayúdame a estudiar bien para que pueda ser sacerdote"

Por desgracia, al cabo de unos años, ingresó en la Universidad de Cracovia, donde se entregó a los juegos de dados y al libertinaje. A los 21 años, mientras hacía senderismo con sus amigos, probó suerte en la Cartuja de Praga (con tan poco éxito como Pierre de Kériolet, el famoso penitente bretón, en la Cartuja de Auray). En otras palabras, salió peor de lo que entró. Iniciado en los secretos de la nigromancia, ganó dinero con ella, que sin embargo distribuyó entre los pobres.

Sin embargo, cuando entró en una iglesia durante la Cuaresma de 1407, tratando en vano de llorar por sus pecados, entregó su última moneda a una mujer desconocida "con un manto azul", que le prometió a cambio la liberación de todas sus miserias. Más tarde, comprendió que debía esta gracia a María, y que era Ella quien se le había aparecido bajo la apariencia de esta mendiga caritativa. 

Sobre todo, comprendió que tenía que abandonar el mundo. Eligió la orden cartujana y, en 1409, a la edad de 25 años, ingresó en el monasterio cartujo de Saint Alban, cerca de Tréveris.

Dom Yves Gourdel
Le culte de la très sainte Vierge dans l'ordre des Chartreux
Citado por Hubert Du Manoir
 Maria : études sur la sainte Vierge
 vol. II
París: Beauchesne
1952
 p. 658-659




Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com 

domingo, 25 de enero de 2026

Me di cuenta que alguien me amaba

 

Del sitio Aleteia:

"Yo te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo". Miles de catecúmenos de todo el mundo se preparan para escuchar estas palabras la noche de Pascua, cuando reciban el bautismo. A lo largo de la Cuaresma, Aleteia cuenta las historias de estos hombres y mujeres felices de convertirse en hijos de Dios. Julia, una joven española, recibirá el bautismo próximamente, después de una larga travesía que cuenta para Aleteia

Me criaron completamente ajena a cualquier hecho religioso; más bien, siendo contrario a ello, con especial tirria a la Iglesia Católica”, confiesa Julia, una joven española que ha recorrido un largo camino hacia la fe y el bautismo. Desde pequeña se sintió emocionada por las procesiones de Semana Santa, a pesar de no entenderlas. Sin embargo, durante una etapa de su vida estuvo completamente cerrada al catolicismo.

Yo misma fui radicalmente anti católica, pero después de complicados episodios de mi vida me di cuenta de que Alguien (aún no sabía quién) me quería y me quería viva”. 

Ahora, a sus 21 años, Julia Álvarez se bautizará durante la Vigilia de Pascual, en España.

No fue un camino nada fácil, ya que las inquietudes con la posible existencia de Dios no me llevaron directamente a la Iglesia Católica, sino que fueron varios años de tantear, estudiar, experimentar con las diferentes espiritualidades y religiones hasta llegar al cristianismo; y tras ello, (vino) un camino no corto y no fácil hasta llegar a aceptar la denominación católica. No fue algo fácil e incluso perdí amigos por venir de los círculos de los que vengo, pero no podía seguir negando la Verdad”, explica la joven, estudiante de Derecho.

Pero, sin duda, asegura que la mayor ayuda en este proceso de conversión vino de María Santísima: “Ella es la que me llevó a Jesús tanto por primera vez como las veces que tuve dudas, de su mano siempre encuentro a Jesús incluso en los momentos en los que yo no lo busco”. 

La joven española comparte que la catequesis que recibió para prepararse ha sido mucho más profunda que la que reciben los niños. 

Fue de la mano del diácono de mi parroquia, quien tiene una formación excelente y es encantador. Además de eso, hice grupo con más gente de mi edad en mi parroquia, así que participo activamente en las celebraciones; también hacemos adoraciones todos los jueves y suelo ir con los chicos de Hakuna a la hora santa”. 

Hoy por gracia de Dios, Julia pasó de aborrecer la Iglesia Católica a inspirar su vida en los santos; incluso confiesa tener una santa patrona: “Hay varios que me inspiran: santa Catalina de Siena, a quien tomé por patrona por ser tan inteligente y con tanta fe; santa Juana de Arco, por su valentía siguiendo la voluntad de Dios a pesar de ser algo que distaba mucho de lo que se esperaría de ella en su época; san Agustín y san Pablo, por haber sido grandísimos pecadores convertidos en grandísimos santos; Carlo Acutis, por ser ejemplo de la santidad en nuestra era”. 

Julia, convencida, invita a otras personas que podrían estar considerando bautizarse con una sencilla frase: ven a casa. “No hay mejor exhortación que esa: ven a casa, al cuerpo de Cristo”.

Yo me quité los prejuicios sobre el catolicismo gracias a otras personas, en especial dos, que jamás me dirigieron una mala palabra por mis antiguas posiciones y me recibieron con las manos abiertas. El Señor obró a través de ellos para guiarme, estoy segura”.

27 - marzo - 2025

sábado, 24 de enero de 2026

Los Santos y el Rosario: San Francisco de Sales

 


Del sitio Don Bosco Press:

La primera información que tenemos sobre la devoción a María en la familia Sales se refiere a la madre, la joven Francisca de Sionnaz, devota de la Virgen y fiel al rezo del Rosario. El amor por esta piadosa práctica pasa a su hijo, que siendo todavía muy joven se inscribe en la Cofradía del Rosario de Annecy comprometiéndose a rezarlo total o parcialmente cada día. La fidelidad a las cuentas de oración lo acompañará toda su vida.

La devoción a la Virgen continúa durante sus años parisinos. Entra en la Congregación de María, que reunía a la élite espiritual de los estudiantes de su internado.

Luego llega la crisis espiritual que se apodera de él a finales de 1586: durante varias semanas no come, no duerme, se desespera. Le ronda en la cabeza la idea de haber sido abandonado por el amor de Dios y de "no poder volver a ver nunca más su dulcísimo rostro". Hasta que un día de enero de 1587, a su regreso del internado, entra en la Iglesia de Saint-Étienne-des-Grès y se abandona a la Virgen: reza el Salve Regina y se libera de la tentación recobrando la serenidad.

Su oración y devoción a la Madre de Dios continúan sin duda durante sus años en Padua: a Ella debe haber confiado su vocación al sacerdocio…

El 18 de diciembre de 1593 es ordenado sacerdote, y seguramente habrá celebrado alguna misa en la Iglesia de Annecy dedicada a Notre Dame de Liesse (Nuestra Señora de la Alegría) para darle las gracias por haberlo llevado y guiado de la mano durante esos largos años de estudio.

Pasan los años y llegamos a agosto de 1603, cuando Francisco recibe una carta del arzobispo de Bourges en la que lo invita a predicar durante la siguiente Cuaresma en Dijon.
"Nuestra Congregación es fruto del viaje a Dijon", escribe a su amigo, el padre Pollien.

Es durante esta Cuaresma, que empieza el 5 de marzo de 1604, cuando Francisco conoce a la baronesa Juana Frémyot de Chantal. Comienza un viaje hacia Dios en busca de su voluntad, un viaje que durará seis años y que terminará el 6 de junio de 1610, día en que nace la Visitación con la entrada en el noviciado de Juana y de otras dos mujeres. "Nuestra pequeña congregación es verdaderamente una obra del corazón de Jesús y de María". Y al cabo de poco tiempo añade con confianza: "Dios cuida de sus siervas y la Virgen les proporciona lo que necesitan". Sus hijas se llamarán religiosas de la Visitación de Santa María.

Cuatrocientos años después de su fundación, el monasterio de la Visitación de París escribe que, para la Orden, esta escena del Evangelio sigue siendo siempre la fuente de inspiración de lo mejor de su espiritualidad. "La contemplación y la alabanza del Señor unidas al servicio del prójimo, el espíritu de agradecimiento y humildad del Magnificat, la pobreza real que se abandona con infinita confianza a la bondad del Padre, la disponibilidad al Espíritu, el ardor misionero para revelar la presencia de Cristo, la alegría en el Señor, María que guarda fielmente todas estas cosas en su corazón".

Juana de Chantal resume así el espíritu salesiano: "Un espíritu de profunda humildad hacia Dios y de gran dulzura hacia el prójimo", que son precisamente las virtudes que surgen inmediatamente de la contemplación vivida del misterio de la visitación.

En el tratado sobre el espíritu de simplicidad, Francisco dice a sus visitandinas: "Debemos tener una confianza totalmente simple, que nos haga permanecer tranquilos en los brazos de nuestro Padre y de nuestra querida Madre con la certeza de que Nuestro Señor y Nuestra Señora, nuestra querida Madre, nos protegerán siempre con sus cuidados y su ternura maternal". La visitación es el monumento vivo del amor de Francisco a la Madre de Jesús.

Su amigo, monseñor J. P. Camus, resume así el amor de Francisco a la Virgen: "Verdaderamente grande fue su devoción a la Madre del espléndido amor, de la ciencia, del amor casto y de la santa esperanza. Desde sus primeros años se dedicó a venerarla".

En sus cartas, la presencia de María es como la levadura en la masa: discreta, silenciosa, activa y eficaz. No faltan las oraciones compuestas por el mismo Francisco.

El 8 de diciembre (!) de 1621, envía una a una visitandina: "La gloriosa Virgen nos colme de su amor para que juntos, usted y yo, que hemos tenido la suerte de ser llamados y embarcados bajo su protección y en su nombre, cumplamos santamente nuestra navegación con humilde pureza y sencillez, para que un día podamos encontrarnos en el puerto de la salvación, que es el Paraíso".

Cuando escribe cartas en proximidad de alguna fiesta mariana, no pierde la oportunidad para mencionarla o inspirarse en ella para una reflexión. Por ejemplo:

  • para la Asunción de María al Cielo: "¡Que esta santa Virgen, con sus oraciones, nos haga vivir en este santo amor! Que este sea siempre el único objetivo de nuestro corazón".

  • para la Anunciación: es el día "del saludo más bendito que jamás se haya dado a una persona. Suplico a esta gloriosa Virgen que le conceda algo del consuelo que Ella recibió".

¿Quién es María para Francisco?

a. Es la Madre de Dios

 No solo madre, sino también… ¡abuela! "Honré, reverencié y respeté con un amor especial a la santa y gloriosa Virgen María: es la Madre de nuestro Padre soberano y, por tanto, también nuestra querida abuela. Recurramos a Ella como nietos, arrojémonos a sus rodillas con absoluta confianza; en todo momento, en toda circunstancia, apelemos a esta dulce Madre, invoquemos su amor maternal y, esforzándonos por imitar sus virtudes, tengamos para Ella un sincero corazón de hijos".

Nos lleva a Jesús: "¡Haced lo que Él os diga!. "Si queremos que la Virgen pida a su Hijo que cambie el agua de nuestra tibieza en el vino de su amor, debemos hacer todo lo que Él nos diga. Hagamos bien lo que el Salvador nos diga, llenemos bien nuestros corazones con el agua de la penitencia, y esta agua tibia será transformada en vino de amor ferviente".

b. Es el modelo que debemos imitar

 Al escuchar la Palabra de Dios. "Recíbala en su corazón como un ungüento precioso, siguiendo el ejemplo de la Santísima Virgen que guardaba cuidadosamente en el suyo todas las alabanzas pronunciadas en honor de su Hijo".

Modelo para vivir con humildad. "La Santísima Virgen, Nuestra Señora, nos ha dado un grandísimo ejemplo de humildad pronunciando estas palabras: 'He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra'. Al decir que es la esclava del Señor, efectúa el mayor acto de humildad que se puede hacer e inmediatamente después realiza un excelentísimo acto de generosidad diciendo: 'Hágase en mí según tu palabra`".

Modelo para vivir una santidad común. "Si se quiere alcanzar la verdadera santidad, esta debe ser común, diaria, cotidiana como la de Nuestro Señor y Nuestra Señora".

Modelo para vivir con serenidad. "Si se siente demasiado preocupada, calme su alma y trate de devolverle la tranquilidad. Imagine cómo trabajaba tranquilamente la Virgen con una mano mientras con la otra sostenía a Nuestro Señor, durante su infancia: lo sostenía en un brazo, sin apartar nunca de Él la mirada".

Modelo para entregarnos pronto a Dios. "Oh, qué felices son las almas que, a imitación de esta santa Virgen, se consagran como primicias desde su juventud al servicio de Nuestro Señor".

c. Es la fuerza en el sufrimiento

El marido de la señora de Granieu sufre ataques de gota muy dolorosos. Francisco comparte el sufrimiento del caballero y añade: "Un dolor que nuestra santísima señora y abadesa (la Virgen María) puede aliviar en gran medida conduciéndole al Monte Calvario, donde tiene el noviciado de su monasterio enseñando no solo a sufrir bien, sino a sufrir con amor todo lo que nos sucede a nosotros y a nuestros seres queridos".

Concluyo con este espléndido pasaje que resalta el vínculo que une a María con el creyente cada vez que se acerca a la Eucaristía: "Quiere convertirse en pariente de la Virgen María? ¡Comulgue! Pues al recibir el Santo Sacramento recibe la carne de su carne y la sangre de su sangre, ya que el preciado cuerpo del Salvador, que está en la divina Eucaristía, ha sido hecho y formado con su purísima sangre y con la colaboración del Espíritu Santo. Visto que no puede ser pariente de la Virgen como lo era Isabel, séalo imitando sus virtudes y su vida santa».

3 - Julio - 2023

sábado, 6 de diciembre de 2025

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Fiesta o Solemnidad?

 

Del sitio Catholic 365:

El próximo 8 de diciembre celebraremos uno de los cuatro dogmas marianos clave (la Inmaculada Concepción) relacionado con la Santa más importante, María. La mayoría de los católicos etiquetarían el 8 de diciembre como la Fiesta de la Inmaculada Concepción. En realidad, no es una fiesta. Es una solemnidad.

¿Cuál es la diferencia?

Los días festivos no son tan importantes como las solemnidades porque en la fe católica abrazamos la idea de jerarquía. Tenemos una jerarquía de verdades para delinear las doctrinas más importantes como dogmas e incluso tenemos una jerarquía de los Santos siendo María, San José y San Juan Bautista los más importantes. 

María es la mayor santa católica. María, la Madre de Dios y Mediadora de la Gracia, ha sido venerada desde el principio del cristianismo. José, cabeza de la Sagrada Familia, es considerado un gran modelo para los padres, los cristianos y es el patrón de la Iglesia universal. Juan el Bautista, patrón del bautismo y de los corderos, fue el hombre elegido por Dios para preparar el camino al Mesías. Otros santos cuyos días se consideran solemnidades son San Pedro y San Pablo, apóstoles y padres fundadores de la Iglesia católica.

La definición de la palabra solemne es "formal y digno". Cuando algo o alguien es más importante es más digno de hacer de su condición digna una formalidad. De ahí que llamemos al 8 de diciembre Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Ese día se honra a la Santa más importante y a uno de los dogmas más importantes.  

Mientras que el 12 de diciembre, la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe se considera lo suficientemente importante como para celebrarla como Fiesta, pero no alcanza el nivel de Solemnidad. Las historias sorprendentes de apariciones sobrenaturales de María son a veces aprobadas por la Iglesia (como Guadalupe) pero no forman parte de la doctrina esencial y de los dogmas del Depósito de la Fe. En la jerarquía de la doctrina, los días que rodean la Encarnación y los días que rodean el Misterio Pascual: sufrimiento, muerte, resurrección y ascensión de Nuestro Señor suelen ser Solemnidades. La mayor Solemnidad es el Domingo de Pascua y en segundo lugar La Natividad del Señor (Navidad). Son los dos únicos días santos que van precedidos de todo un tiempo penitencial de preparación: Cuaresma y Adviento.

La definición de día festivo es un día en el que se celebra una fiesta, especialmente una fiesta anual cristiana.

Nota: Todos los días de precepto son solemnidades, pero no todas las solemnidades son días de precepto...

Los siguientes días del calendario litúrgico se elevan al nivel de Solemnidad en función de la persona importante o el dogma más sagrado...

  • Solemnidad de María, Santa Madre de Dios, Día de precepto

  • Solemnidad de la Epifanía del Señor

  • El Bautismo del Señor

  • Miércoles de Ceniza

  • Solemnidad de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María

  • Solemnidad de la Anunciación del Señor

  • Domingo de Ramos de la Pasión del Señor

  • Jueves Santo

  • Viernes Santo

  • Sábado Santo

  • Domingo de Resurrección del Señor

  • Domingo de la Divina Misericordia

  • Ascensión del Señor

  • Pentecostés

  • Solemnidad de la Santísima Trinidad

  • Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi)

  • Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

  • Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista

  • Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, Apóstoles

  • Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, día de precepto

  • Todos los Santos, día de precepto

  • Conmemoración de todos los fieles difuntos (Día de Todos los Difuntos)

  • Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo (Cristo Rey)

  • Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María

  • La Natividad del Señor  

    03 - diciembre - 2024

sábado, 15 de noviembre de 2025

Preso 23 años y nunca se arrepintió de ser misionero


 Del sitio Aleteia:

Su biografía es material listo para una película de suspenso. El joven sacerdote -encarcelado quince años en campos de trabajo- pasó 23 años de su vida en la Rusia soviética. Nunca se arrepintió de haberse ofrecido voluntario para la labor misionera en Rusia. Jesuita, Siervo de Dios, Walter Ciszek, es un sacerdote a conocer.

Nació en 1904 en Estados Unidos, en el seno de una familia numerosa de inmigrantes polacos. Creció en Shenandoah, le gustaban las peleas callejeras y causaba considerables problemas educativos. Su decisión de hacerse sacerdote sorprendió a sus padres. A los 24 años, Walter Ciszek lo consiguió e ingresó en el seminario. Fuerte y atlético, se entregó a la formación espiritual y ayunaba a pan y agua. Al mismo tiempo, cuidaba su condición física. "Tenía que ser fuerte. Me levantaba a las cuatro y media de la mañana para correr ocho kilómetros alrededor del lago del seminario, o nadaba en noviembre, cuando el lago estaba casi congelado. Todavía no podía soportar la idea de que alguien pudiera hacer algo que yo no podía, así que un año, en Cuaresma, solo comí pan y agua durante cuarenta días -otro año no comí carne en absoluto durante todo un año- solo para ver si podía hacerlo".

Un día oyó hablar de san Estanislao Kostka, un jesuita que caminó de Viena a Roma. Estaba encantado. Un santo así, de carne y hueso, valiente y corajudo, fue una inspiración para él.

Ingresó a la Compañía de Jesús y, durante su noviciado, escuchó una carta de Pío XI en la que el Papa pedía a todos los seminaristas, y especialmente a los jesuitas, que emprendieran una labor misionera en Rusia. "Fue como una llamada directa de Dios para mí. Sabía que tenía que ofrecerme voluntario para esta misión", escribió años después. Rusia se convirtió en su destino.

Presentó su solicitud y comenzó sus estudios misioneros en el Collegium Russicum de Roma. Se ordenó sacerdote en 1937 y estaba listo para partir, viviendo con las maletas. Por desgracia, infiltrarse en la Rusia atea soviética no fue fácil. El general de los jesuitas, P. Ledóchowski, le indicó que trabajara en una parroquia polaca de Albertyn (actual Bielorrusia). Fue, y el 17 de septiembre de 1939, Rusia "vino" a él por sí sola.

La fe es como un túnel oscuro: Dios nos da Luz para que caminemos paso a paso. La luz no se nos da para que veamos el final del túnel

En 1940, se ofreció voluntario como obrero para trabajar en los Urales y fue allí junto con otro monje con un pasaporte falso. Solo años más tarde supo que ya entonces había sido traicionado. Estaba vigilado y los soviéticos lo consideraban un espía del Vaticano. Lo sabían todo sobre él, solo que él no sabía que lo sabían.

En 1941, fue detenido como sospechoso de espiar para el Vaticano. Pasó cinco años en las cárceles del NKVD de Perm, Lubianka y Butyrki, y quince en campos de trabajo de Siberia. "En los momentos de desánimo, me consolaba pensando en la providencia y la omnipotencia de Dios. Me ponía a mí mismo y a mi futuro en sus manos y seguía viviendo", dijo.

En la tierra inhumana, experimentó de todo: hambre, congelación corporal, enfermedades, piojos, crueldad humana, ateísmo y sed de Dios, impotencia y miedo paralizante. Sin embargo, no perdió la fe. Celebraba Misa en un barracón o en el bosque, siempre en secreto, arriesgando su vida. Oía confesiones porque los que anhelaban a Dios tomaban la presencia del sacerdote como prueba de Su recuerdo del hombre en una tierra gobernada por Satanás.

Sin embargo, no fue el trabajo en las condiciones inhumanas de Siberia la experiencia misionera más difícil del padre Ciszek en Rusia. Su prueba más dura, la de salvar la esperanza, fue en Lubianka. Cinco años de aislamiento en una celda blanca, con luz día y noche, sin cubiertos, sin conversación, sin voz humana, sin calor humano, sin contacto, sin sonrisa y con un silencio conmovedor y agudo, resultaron ser una tortura para su mente y su alma. El silencio era "total y omnipresente, parecía cerrarse a tu alrededor y amenazarte constantemente", escribió. "En muchos sentidos, Lubianka ha sido para mí una escuela de oración"

Después de cada sesión de interrogatorio, "los dolorosos pensamientos que llenaban las horas en mi tranquila celda empezaron a hacer su efecto y a minar mi moral".

Secuestrado para ser interrogado, drogado, acusado y torturado al ser conectado a electrodos, volvía a una habitación estéril. Durante cinco años luchó por no caer en la desesperación. No tenía ni idea de cuánto tiempo estaría encarcelado, pero creía que el orden y la rutina le ayudarían a sobrevivir.

No tenía reloj, pero se fijó un horario diario: horas para levantarse, asearse, hacer gimnasia, leer y rezar. Antes de comer, hacía examen de conciencia y rezaba el Ángelus cuando el reloj del Kremlin daba las doce.

Después de comer, rezaba tres rosarios, en polaco, ruso y latín. Luego volvía a leer. Después de cenar, recitaba, de memoria, las oraciones y los himnos de la noche y, hasta la hora de acostarse, leía. Como prisionero, tenía derecho a tomar prestado un libro a la semana.

Durante cinco años leyó las obras más importantes de la literatura rusa, pero también lo que había escrito Lenin. Llamó a este periodo "estudios universitarios en Lubianka". El silencio en el que vivía le abrió a Dios. Era su único interlocutor, fideicomisario, amigo. Fue la oración lo que le salvó la vida, aunque la oscuridad del Getsemaní duró casi cinco años.

Cuando salió de Lubianka le esperaban 15 años de gulag en Siberia. Pero estaba dispuesto a cumplir las palabras de Jesús: "He aquí que os envío como a ovejas en medio de lobos".

"Puedo atestiguar por experiencia propia, especialmente desde mis horas más oscuras en Lubianka, que la mayor sensación de libertad, junto con la paz del alma y un sentimiento duradero de seguridad, llega cuando uno abandona por completo su propia voluntad para seguir la voluntad de Dios", escribió años después.

En octubre de 1963, a cambio de dos agentes rusos capturados en Estados Unidos, la Unión Soviética decidió liberar a dos estadounidenses, entre ellos el P. Ciszek. La ruta de regreso fue de Moscú a Londres y de allí a Nueva York.

El P. Ciszek, que había abandonado su país en 1934 al ir a Roma a estudiar teología, regresaba después de veintinueve años. Tenía 59 años y regresaba de un infierno que unos habían preparado para otros.

En las entrevistas que concedió tras su regreso, reiteró que en todos esos años no había estado enfermo ni un solo día, y que siempre se las había arreglado de algún modo para ejercer el ministerio sacerdotal, a veces diciendo Misa de memoria en su palco del cuartel, o en lo profundo del bosque sobre el tocón de un árbol talado.

Tampoco dudó nunca de su fuerza ni de sus deberes sacerdotales. Nunca cuestionó la fe en la que fue bautizado y ordenado para ser un segundo Cristo. También pidió a menudo que quienes quisieran conocer su historia intentaran comprender el significado de lo que, con la gracia de Dios, sufrió y gracias a Quien fue posible no caer en la locura bajo el peso de ese sufrimiento. "El amor de Cristo no tiene límites", decía. A la pregunta: ¿cómo consiguió sobrevivir a esto? respondió hasta el final de su vida: "La Divina Providencia".

24- enero - 2025

lunes, 5 de mayo de 2025

Cinco tentaciones del demonio que te arruinan


 Del sitio Píldoras de Fe:

Estas son las 5 tentaciones del demonio que usa para llevarte a la ruina. No permitas que te conquiste, aprende a superar al mal con bien.

A través de este medio podrás conocer las cinco tentaciones del demonio que usa para llevarte a la ruina y la perdición de tu alma. Estamos en una lucha espiritual. El estado perpetuo del seguidor de Cristo es la guerra. El combate espiritual; luchar constantemente por librar nuestra alma de las garras del demonio. Es una ruda guerra, nuestro destino común. La Biblia nos recuerda: "Hijo, si te decides a servir al Señor, prepara tu alma para la batalla". (Eclesiástico 2,1),

¿No es acaso la vida del hombre en la tierra una batalla?

Los tres mayores enemigos o adversarios de los seguidores de Cristo son el demonio, la carne y el mundo. El demonio nos tienta; la carne se revela contra el espíritu; el mundo trata de seducirnos a creer que podemos encontrar la verdadera felicidad en este mundo.

En este corto ensayo, queremos presentar 5 tentaciones del demonio con las que quiere llevarte a la ruina y a la perdición de tu alma para siempre.

Santo Tomás de Aquino llama al demonio el tentador; San Agustín lo define como un animal feroz atado a una cadena; San Pedro dice que es como un león rugiendo en busca que una presa para devorar, y finalmente San Ignacio de Loyola le llama el enemigo de la naturaleza humana.

1. El Camuflaje

El Papa Pablo VI dijo que el demonio tiene dos tácticas principales, dos enfoques totalmente diferentes. El primero es hacer que la gente ponga demasiado énfasis en su presencia y poder, tanto como si él fuese más poderoso que Dios. Gran error. El demonio es una simple criatura y su poder es limitado a la voluntad de un Dios Omnipotente.

El segundo, el otro extremo es que el demonio quisiera convencer a la humanidad de que en realidad él no existe. En esta sociedad moderna científica y racional, esto es muy frecuente.

La idea común de muchos intelectuales es que el demonio simplemente es producto de nuestra imaginación o un personaje de caricaturas que se disfraza en pijamas rojas, con cuernos que sobresalen de su cabeza y una cola puntiaguda lista para atravesarte por la espalda mientras estás distraído.

Esta es la razón del porqué esta es una de las más peligrosas tentaciones del demonio en el mundo.

Los soldados tienen grandes victorias cuando hacen ataques sorpresas; cuando sus oponentes no están atentos de la llegada feroz y de su presencia. Si el demonio puede esconderse a sí mismo o incluso convencernos de que él no existe, entonces puede atacar a voluntad y conquistar.

2. Demolición mortal de la desolación

San Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas, transmisor de los Ejercicios Espirituales, también le legó a la Iglesia las Reglas del discernimiento. Estas reglas lidian con la realidad de la desolación y la consolación, qué hacer en el estado de desolación y qué evitar, así como la estrategia a seguir para la consolación.

Un principio espiritual universal es el siguiente: cuando experimentamos desolación, es el momento que más le gusta al demonio para atacarnos con diversas tentaciones. Por lo tanto, aprende qué es la desolación y cómo reaccionar ante ella.

En términos generales, la desolación es cuando te sientes débil espiritualmente. Tristeza, depresión, desánimo, desesperanza, tibieza, un deseo de simplemente darte por vencido en la vida. "A nadie parezco importarle", "No valgo mucho" y "tengo un futuro sombrío". Todo esto podría ser una interpretación moderna del estado de desolación.

Una estrategia muy efectiva entre las tentaciones del demonio es hacernos creer todo eso de nosotros mismos.

Más allá de la sombra de la duda, el demonio está preparando sus armas para disparar a matar. Jesús nos advierte y nos llama a mantener un estado de vigilancia y preparación para la guerra: "Permanezcan despiertos y orden porque no conocen ni el día ni la hora… llegará como un ladrón en la noche. El espíritu es fuerte pero la carne es débil".

3. Criptonita. Nuestro punto débil

Todos conocemos a Superman. Él tiene superpoderes y fuerza sobrehumana. Sin embargo, Superman tenía un punto débil que podía significar su derrota, el contacto con la CRIPTONITA.

Este elemento ficticio debilitaba a Superman al punto de ser como cualquier otro ser humano. Por lo tanto, la clave para mantener su fuerza sobrehumana era simplemente evitar el contacto con la Criptonita a cualquier costo.

El demonio está constantemente atento de tu mayor debilidad; él conoce tu criptonita ¿La conoces tú? El demonio sabe con cuál tipo de tentación se te acercará para hacerte caer. Es de mucha utilidad en este caso, revisar a profundidad los Pecados Capitales, las siete tendencias humanas básicas al desorden.

Nombra y reconoce tu propio Pecado Capital básico. Ellos son:

  • Gula,

  • Lujuria,

  • Avaricia,

  • Pereza,

  • Ira,

  • Envidia,

  • Soberbia.

El demonio sabe de antemano cuál de sus tentaciones usará contigo. Él conoce tu criptonita; tú deberías conocerla mejor y preparar armas de defensa para triunfar al practicar la virtud opuesta.

San Ignacio llama a esto "Agere contra": reaccionar fuertemente contra la tentación haciendo justamente lo opuesto.

La vida es ciertamente una batalla, pero Dios es más fuerte que nuestro punto débil! "Nuestra ayuda viene del Señor que hizo el cielo y la tierra!"

4. El demonio de la Procastinación

En su escrito clásico acerca de las tácticas del demonio, "Las cartas del diablo a su sobrino", el autor C.S. Lewis, presenta a Satanás en una reunión con los demonios principales con el propósito de encontrar la mejor manera para conquistar almas para su reino.

Uno de los demonios presenta un plan que presenta a Satanás y a los demás demonios que consiste en lo siguiente: Lograr que la gente en la tierra posponga, procrastine, aplace hasta el día siguiente sus propósitos espirituales.

En otras palabras, ir al confesionario la siguiente semana y no ésta, rezar el Rosario mañana, no leer las lecturas de la Biblia hoy, trabajar en nuestra conversión hasta el próximo año, asistir a Misa hasta la próxima Cuaresma, todo esto con el pretexto de que no hay prisa, la vida es larga y debe ser disfrutada.

Jesús nos advierte a menudo al respecto. Nuestra muerte puede venir como el ladrón en la noche o como el diluvio en el tiempo de Noé.

Nuestra Señora nos enseña. Ella se fue apurada, ni retrasó ni procrastinó, a ponerse en servicio caritativo a su prima Isabel. Cuidado con el demonio de la procrastinación. Es de sus tentaciones favoritas.

5. El demonio del pasado

Esta es otra de las tentaciones del demonio que usa para llevarte a la ruina: pescar tu pasado y traer a colación malos recuerdos.

A menudo estos recuerdos son pecados del pasado en contra de la virtud de la pureza o heridas pasadas. Estas heridas pasadas consisten en personas que nos han lastimado.

El demonio puede pescarlas del pasado al presente y colgarlas en nuestra consciencia y literalmente torturarnos con ellas. Si no se resisten desde el inicio, pueden causar ira, resentimiento e incluso odio hacia esas personas que posiblemente no hemos visto en décadas.

El cliché de perdonar y olvidar no es siempre posible. Sin embargo, debemos siempre perdonar y vivir de acuerdo al Evangelio de la Misericordia.

Shakespare lo dijo concisamente: "Errar es de humanos, perdonar es de Dioses".

Jesús nos dio la oración de todas las oraciones, el Padre Nuestro: "Perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden".

Por lo tanto, no permitamos que el demonio nos conquiste, sino que superemos al mal con bien, el enojo con docilidad y el odio con amor.

Mis amigos, la vida es una batalla constante. Luchemos al lado de Jesús como Rey y de María como nuestra Reina y la victoria será nuestra. Supera esas tentaciones del demonio que usa para intentar llevarte a la ruina. Con la fuerza de Dios y de María lo podrás vencer.

María Mercedes Vanegas
Nicaragüense viviendo en Alemania

jueves, 3 de octubre de 2024

El Papa pide rezar el día de la Virgen del Rosario por la paz

 

Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

Como hizo por Siria, Líbano, Afganistán, Ucrania y Tierra Santa de 2013 a 2023, Francisco convoca una jornada de oración y ayuno de comidas para pedir el don de la paz el próximo lunes, primer aniversario del brutal ataque de Hamás a Israel. Y anuncia una visita el día anterior, 6 de octubre, a Santa María la Mayor para rezar el Rosario y rezar a la Virgen, pidiendo la participación de todos los miembros del Sínodo.

En medio de las crecientes tensiones en el polvorín de Oriente Medio, en medio de las bombas y misiles que siguen cayendo sobre la "martirizada" Ucrania, en medio de los muchos pequeños y grandes conflictos que laceran y matan de hambre a los pueblos africanos, mientras, en definitiva, "los vientos de la guerra y los fuegos de la violencia siguen asolando pueblos y naciones enteras", el Papa llama a las "armas" -las de la Iglesia, del ayuno y la oración- a los millones de creyentes del mundo para implorar a Dios el don de la paz en un mundo hoy al borde del abismo. El Pontífice lo hizo al final de la misa solemne en la plaza de San Pedro con motivo de la apertura de la segunda sesión de la Asamblea General, anunciando una Jornada de oración y ayuno por la paz en el mundo el 7 de octubre, primer aniversario de la masacre perpetrada por Hamás en Israel, que hizo estallar la brutalidad de la que se es testigo en Tierra Santa desde hace un año. "Pido a todos que vivan una jornada de oración y ayuno por la paz en el mundo".

Poco antes, el Papa, también al final de su homilía, anunció una nueva visita a la Basílica de Santa Maria Maggiore para elevar una súplica por la paz a la Virgen. Una cita espiritual en la que pidió la participación de todos los miembros del Sínodo. "Para invocar de la intercesión de la Bienaventurada Virgen María el don de la paz, el próximo domingo iré a la Basílica de Santa María la Mayor donde rezaré el Santo Rosario y dirigiré una sentida súplica a la Virgen María".

Las jornadas de ayuno y oración por las tierras desgarradas por la violencia son una constante en el pontificado de Jorge Mario Bergoglio. Ni siquiera seis meses después de su elección al trono de Pedro, el 7 de septiembre de 2013, el Papa argentino había reunido a miles de personas, católicos y no católicos, en la Plaza de San Pedro para rezar, con antorchas, velas, banderas, para pedir por la paz "en la amada nación de Siria, en Oriente Medio, ¡en el mundo entero!" Siria se enfrentaba entonces a la posibilidad de una guerra feroz, ya radicalizada desde hacía más de un año y exacerbada tras el ataque a civiles con gas neurotóxico. El conflicto, afortunadamente, no llegó a estallar. Desde la Plaza, el corazón de la cristiandad, se había elevado el día anterior un grito silencioso.

Hemos perfeccionado nuestras armas, nuestra conciencia se ha adormecido, hemos hecho más sutiles nuestras razones para justificarnos. La violencia, la guerra sólo traen muerte, ¡hablan de muerte! La guerra es siempre una derrota para la humanidad.

También en 2017, el Papa, con igual vigor y preocupación, había pedido a los cristianos una acción inmediata, en forma de oración y ayuno, por Sudán del Sur y la República Democrática del Congo. Las dos naciones africanas, que el propio Pontífice visitó en enero y febrero de 2023, estaban y siguen estando azotadas por el hambre, la explotación, la emigración y la violencia. En la basílica vaticana se celebró una gran vigilia, acompañada de marchas y manifestaciones. Era el primer viernes de Cuaresma y el Papa y la Curia habían terminado los Ejercicios Espirituales. Ese día, Francisco había invitado también a los cristianos de otras Iglesias y a los seguidores de otras religiones a unirse al evento, "del modo que consideren más oportuno, pero todos juntos".  

La Iglesia se unió por el Líbano, un país con un «mensaje… atormentado».

La misma fórmula se utilizó para invitar a hermanos y hermanas de otras confesiones a la gran jornada por el Líbano, convocada para el 4 de septiembre de 2020, cuando el mundo luchaba por recuperarse de la devastadora primera oleada de la pandemia del Covid-19 y, exactamente un mes antes, había asistido atónito a la explosión en el puerto de Beirut. Unas consecuencias devastadoras que sigue soportando el país de los cedros, ya lastrado por una crisis política, social y económica, y ahora atacado por las incursiones israelíes, por lo que el Papa lo calificó el domingo pasado de "mensaje … atormentado". Francisco había anunciado la Jornada Universal por el Líbano dos días antes, en la audiencia general del 2 de septiembre. Con un sacerdote con una bandera libanesa a su lado, el Papa hizo un llamamiento a políticos y líderes religiosos: "Comprometerse con sinceridad y transparencia en el trabajo de reconstrucción, dejando de lado los intereses partidistas y mirando al bien común y al futuro de la nación".

También en 2021, en aquel verano dramático para Afganistán, abrumado por el violento regreso al poder de los talibanes, por los atentados y la huida desesperada de cientos de personas, Francisco desde el Palacio Apostólico para el Ángelus -pero también desde la más amplia ventana virtual de su cuenta de Twitter @Pontifex- volvió a pedir a los fieles del mundo que se reunieran en oración y se abstuvieran de comer.

Hago un llamamiento a todos para que intensifiquen la oración y practiquen el ayuno. Oración y ayuno, oración y penitencia, ahora es el momento de hacerlo. Lo digo en serio, intensifiquen la oración y practiquen el ayuno, pidiendo al Señor misericordia y perdón.

Queda grabada en la memoria colectiva la jornada del 2 de marzo de 2022, Miércoles de Ceniza, cuando el Papa pidió a la Iglesia universal que intensificara el ayuno y la oración dirigida sobre todo a la Virgen María, Reina de la Paz, para que "preserve al mundo de la locura de la guerra". Palabras dramáticamente realistas cuando aún no había transcurrido ni una semana desde el primer ataque ruso contra Kyiv, que inició el horror -que dura ya cerca de dos años- en Ucrania.

Ruego a todas las partes implicadas -dijo el Pontífice- que se abstengan de cualquier acción que cause aún más sufrimiento a las poblaciones, desestabilice la convivencia entre las naciones y desacredite el derecho internacional.

Esa fue la primera de las miles de súplicas elevadas al cielo en estos años de guerra en el país "mártir", encomendado junto con Rusia al Inmaculado Corazón de María en una celebración en San Pedro el 25 de marzo de ese mismo año, a la que asistieron miles de fieles presentes en la Basílica o conectados virtualmente desde todo el mundo.

Por último, una jornada para "detenerse" e invocar el don de la paz a través de la oración y la abstención de alimentos, convocó el Papa para el 27 de octubre de 2023, veinte días después de que estallara el horror en Tierra Santa y en los días de clausura de la primera sesión del Sínodo. En aquella ocasión, el Papa quiso organizar una vigilia en la Basílica, llamada "Pacem in Terris", a la que asistieron los miembros de la asamblea sinodal, pero también exponentes de otras confesiones cristianas y de otros credos. Esa noche, el Papa, en una ceremonia íntima y participativa, se puso a los pies de la "Madre", en lo que llamó "una hora oscura" para el mundo.

Ahora, Madre, toma una vez más la iniciativa, tómala en favor nuestro, en estos tiempos azotados por los conflictos y devastados por las armas. Vuelve tus ojos misericordiosos a la familia humana que ha extraviado el camino de la paz, que ha preferido Caín a Abel y que, perdiendo el sentido de la fraternidad, no recupera el calor del hogar. Intercede por nuestro mundo en peligro y en confusión. Enséñanos a acoger y a cuidar la vida —¡toda vida humana!— y a repudiar la locura de la guerra, que siembra muerte y elimina el futuro.

miércoles, 18 de septiembre de 2024

¿Dudas sobre el poder de la oración? Mira el testimonio de Ucrania

Del sitio Aleteia:

Un líder religioso que lidia con el miedo, la pérdida y el sufrimiento en Ucrania proporciona un ejemplo oportuno para nuestra propia "guerra espiritual".

La Cuaresma es un reto para los cristianos que intentan acercarse a Dios por medio de la oración. Al igual que la ceniza se desvanece de la frente, también lo hace el entusiasmo inicial; a menudo se olvidan los propósitos, incluso en la segunda semana del tiempo de penitencia.

Pero algunas personas en el mundo no tienen más remedio que ayunar y rezar, ya sean madres sudanesas desesperadas por encontrar un bocado de comida para alimentar a sus hijos o familias de Gaza paralizadas por el miedo mientras las bombas caen sobre sus barrios.

Si nuestro propósito cuaresmal de practicar la abnegación y dedicar más tiempo a la oración necesita un reavivamiento, puede sernos útil fijarnos en la experiencia de quienes se encuentran en situaciones extremas.

Tomemos como ejemplo al pueblo de Ucrania. Durante más de 10 años, este país de Europa del Este se ha estado defendiendo de la agresión extranjera, incluida una importante escalada de ataques que comenzó en febrero de 2022.

La guerra ha afectado a todo el mundo, debido al elevado número de bajas militares y civiles, la destrucción generalizada y los frecuentes ataques a infraestructuras civiles. Mientras los políticos y otras personas de fuera de Ucrania sugieren que Kiev ceda parte de su territorio a cambio de la paz, la Iglesia católica de los territorios ocupados está empezando a ser prohibida.

El jefe de la Iglesia greco-católica ucraniana, el patriarca Sviatoslav Shevchuk, ha hablado claro desde 2014, cuando Rusia se anexionó Crimea por primera vez. Se ha apoyado en una profunda espiritualidad para ofrecer apoyo moral a su rebaño. Basándonos en una entrevista que Su Beatitud concedió a la edición de habla inglesa de Aleteia, nos centraremos en una respuesta espiritual a la guerra que ha ofrecido. Se trata de una espiritualidad que puede ayudar al cristiano de a pie en su propia "guerra espiritual", especialmente durante la Cuaresma.

La oración no es una mera recitación de palabras, ni un ritual, dice Su Beatitud Sviatoslav. La oración es un "poder" que proviene de la comunión con Dios.

Uno podría ser perdonado por considerarlas palabras vacías, algo así como "Nuestros pensamientos y oraciones están contigo". Pero para quienes, en palabras de Su Beatitud, "viven en medio de las adversidades, el dolor, la tragedia y el peligro constante de muerte", no están vacías en absoluto.

Explicó cómo la Iglesia en Ucrania, respondiendo a los efectos de la guerra, está comprometida en un "servicio pastoral en medio de la pena y el dolor, el cuidado pastoral de las personas que sufren". A menudo, quienes atienden a los afligidos, como una joven esposa que acaba de enterarse de la muerte de su marido en el frente, se encuentran con que no tienen palabras significativas que ofrecer."Solo puedes estar presente, llorar con esas personas y compartir su dolor", dice el patriarca.

Pero al compartir el dolor de una persona, un ministro que intenta consolarla lleva ese dolor a su propio corazón."Tienes que tener cuidado con lo que haces con este dolor abrumador en tu corazón", dice Sviatoslav.

Y la única respuesta, dice, es que la persona que consuela a otra debe rezar. "Así es como estamos redescubriendo -en medio de la forma pastoral de acompañar el dolor- la importancia de la oración, porque la oración no es un símbolo, un ritual, una simple ceremonia. La oración es una fuerza que atraviesa el corazón. La oración es comunión con Dios. La oración es algo que te transforma a ti y a la realidad que te rodea".

Al igual que el ayuno y la abnegación pueden ser un poco más fáciles si recuerdas que algunas personas en el mundo se mueren de hambre, la vida de oración de uno puede recibir un impulso al saber que hay buenas razones para rezar.

Kiev fue el principal objetivo de la invasión rusa del 24 de febrero de 2022. La intención de Moscú era "decapitar" al gobierno de Ucrania e instalar un régimen títere. Mientras los misiles aterrizaban en la capital y sus alrededores, una columna de tanques comenzó a desplazarse desde Bielorrusia, país amigo de Rusia, hacia Kiev. Los habitantes de la capital se dirigieron a los sótanos y a las profundidades de las estaciones de metro. La catedral greco-católica de la Resurrección de Cristo convirtió su sótano en un refugio antiaéreo.

En las semanas siguientes surgieron noticias de que agentes rusos también se habían infiltrado en Kiev y planeaban neutralizar a líderes políticos y cívicos que seguramente no cooperarían con los planes de Rusia para Ucrania. En esa lista negra figuraba el nombre de Sviatoslv Shevchuk.

Basándose en experiencias como esa y atendiendo a una población atemorizada durante más de dos años, Su Beatitud atestigua que quienes respondían a las amenazas con espíritu de oración tenían más posibilidades de perseverar en la experiencia.

"Mucha gente diría: 'De acuerdo, es normal que durante el bombardeo de los misiles rusos, la gente se esconda en los búnkeres, en los refugios subterráneos, y tenga miedo'. Pero en medio de ese miedo, depende de lo que haga la gente. Si simplemente están temblando, ese miedo puede destruirles, peor incluso que el misil ruso, porque un misil puede irse y alcanzar otra ciudad. Pero tu miedo puede destruirte", afirma. "Pero si en medio de ese miedo estás cantando, especialmente si estás rezando, podrás transformar tu miedo en una energía especial que te dará la posibilidad de sobrevivir".

Eso, dice, es un "tesoro espiritual" que la gente está descubriendo ahora.

Puede que nuestros propios retos sean mucho menos importantes que vivir bajo el ataque del enemigo. Pero todos tenemos algunos temores. ¿Y si -uniendo nuestras oraciones cuaresmales a las de quienes en todo el mundo se enfrentan a situaciones realmente amenazadoras para la vida- afrontamos esos miedos y los llevamos a nuestra "comunión con Dios"?