Mostrando las entradas con la etiqueta Demonio. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Demonio. Mostrar todas las entradas

viernes, 12 de junio de 2026

El éxito de las reunionescon la Virgen María

 

Del sitio Aleteia:

Los católicos podemos poner nuestras recepciones de verano bajo los auspicios de la Virgen María, experta en hospitalidad

Las vacaciones, el tiempo veraniego, el descanso de la mente y el cuerpo se combinan para animarnos a recibir a nuestros amigos en casa, compartir una buena comida y cultivar la amistad en reuniones de verano. Es el momento de relajarse. Sin embargo, las diversiones pueden suscitar cierta aprensión: ¿seremos capaces de acoger a nuestros invitados como se merecen y como prometen las circunstancias?

Para despejar cualquier inquietud al respecto, los cristianos tienen un as imparable en la manga: la Virgen María. Rezar a la Madre de Cristo es la mejor garantía de éxito en una reunión de amigos (o familiares). ¿Por qué hacerlo?

Sencillamente porque María es una experta en hostelería. De hecho, es insuperable en este ámbito. De hecho, fue Ella quien dio a Dios la acogida más calurosa al entregarle su alma y su cuerpo para que tuviera lugar la encarnación de su Hijo Jesús.

También fue ella quien le ofreció la fe más pura: "Dichosa la que ha creído", dijo su prima Isabel (Lucas 1,45). ¿No es la fe la mejor hospitalidad que podemos ofrecer a Dios, dejándole habitar en nosotros? Por todas estas razones, la Virgen María es por excelencia "la persona que acoge".

Y no pensemos que esta virtud se limita al ámbito religioso. Esta virtud de hospitalidad espiritual se refleja en todos los niveles de su existencia. Del mismo modo, quien acoge a Dios como se merece, se sentirá inclinado a dar la mejor acogida a sus semejantes. El ejemplo de Abrahám es instructivo a este respecto: el padre de los creyentes, al acoger magníficamente a tres viajeros en el desierto de Mambré, ¡ofreció en realidad hospitalidad a Dios mismo (Génesis 18,1-5).

Lo mismo puede decirse de María: la calurosa acogida que dispensó a la promesa de Dios repercutió en toda su vida cotidiana. Por eso, todos los que tengan el acierto de rezarle y de inspirarse en su estilo de vida se convertirán, a su vez, en expertos en el arte de acoger a las personas en su vida cotidiana.

Así pues, es Ella quien debe ser nuestra principal aliada y colaboradora cuando demos una acogida. Por supuesto, tendremos nuestra parte de trabajo. Sin embargo, el éxito global de la empresa dependerá de su ayuda y cuidado. Y del mismo modo que María señaló a Jesús que el vino se estaba acabando en las bodas de Caná, así nos indicará a nosotros las cosas que tenemos que hacer para que nuestra recepción sea la mejor posible.

La Virgen nos dará también la gracia del espíritu de hospitalidad que permitirá que este momento de convivencia cumpla todas sus promesas. Compartir una comida no es solo una cuestión de bienes materiales, alimentos u horarios, sino sobre todo de comunión espiritual y fraterna. Es aquí donde la ayuda de la Virgen María es más preciosa. El aura espiritual que baña un encuentro y sus intercambios es mucho más importante que la puesta a punto de todos los detalles.

Es aquí donde se revelará el signo distintivo del "toque" inigualable de la Madre de Dios. Por eso, debemos pedirle que nos inspire gestos de consideración y signos de atención hacia nuestros invitados, sin olvidar las pequeñas cosas que harían incompleta la celebración si no estuvieran presentes, porque si el diablo se esconde en los detalles, Dios está mucho más presente y es mucho más decisivo.

Además, estamos llamados a rezarle a lo largo del año por cada uno de nuestros encuentros. Estos encuentros tendrán lugar bajo el signo de Caná y de la hospitalidad abrahámica y, por tanto, de la alegría. ¿No fue después de recibir a Dios como rey, en Mambré, cuando Abraham tuvo la alegría de oír de boca del Altísimo el anuncio del nacimiento inminente de un hijo?

04 - agosto - 2025 

miércoles, 10 de junio de 2026

Ex bruja revela como se liberó del ocultismo

Del sitio Religión en Libertad:

Durante quince años, Luisa Lomeli vivió inmersa en el mundo del ocultismo, enseñando y practicando el Feng Shui, una disciplina New Age de origen chino. En ese tiempo, creía estar ayudando a otros a ‘armonizar energías’ en hogares y espacios. Sin embargo, lo que comenzó como una búsqueda de bienestar personal y espiritual, terminó sumergiéndola en una oscuridad cada vez más profunda. Su testimonio, compartido en entrevista con Jaime Duarte, del Centro de Investigaciones sobre la Nueva Era (CISNE), estremece por la crudeza de su relato, pero también por la misericordia con la que Dios la rescató.

Luisa nació en una familia católica en México. Fue bautizada, hizo su Primera Comunión y estudió en un colegio religioso. Pero como ella misma recuerda, “contrastaba con la ausencia de vida religiosa en su día a día”. Esa desconexión con la fe la hizo vulnerable a las propuestas del mundo esotérico. Pronto comenzó a adentrarse en la Nueva Era, “empecé con programación neurolingüística, reiki, sanación y me hice consultora de Feng Shui sanando la tierra y las casas, estaba totalmente metida en el ocultismo”.

No tardó en destacarse en ese ambiente. Fue pionera en introducir el Feng Shui en México y reconocida como una de sus principales maestras. “Desde el principio me reconocían ser una excelente bruja”, relata. En ese entonces, creía sinceramente que ayudaba a sus clientes. Pero con el tiempo descubrió el verdadero alcance de sus acciones, “no te imaginas que estás metiendo a la gente en cosas terribles: estás consagrando la casa y las personas a Satanás”.

Aunque parecía exitosa, su vida estaba lejos de ser plena. “Gané mucho dinero que nunca pude disfrutar, pues Satanás se encarga de quitártelo todo y que vivas en la miseria. A veces no tenía ni para comer, todo era para viajes por todo el mundo y perfeccionar la técnica, me dio fama y dinero y ‘el demonio’ se encargó de cobrármelo todo”.

El deseo de profundizar en sus “poderes” la llevó a cursos más intensos y oscuros, como uno de clarividencia. En uno de esos rituales, experimentó lo que más tarde reconocería como el síndrome de kundalini, un fenómeno físico y espiritual que puede incluir brotes psicóticos, hormigueos, alteraciones sensoriales y estados de trance. “Me contaminé completamente”, afirma. Su vida se convirtió en una cadena de experiencias aterradoras, muchas de ellas en las madrugadas, “a las 3:00 de la noche sentía que algo me atrapaba. Fui a ver miles de brujos y chamanes, pero no encontraba quien me sanara”.

Cuando tocó fondo, irónicamente fue otra bruja la dio un impulso para lo que sería el camino de regreso: le recomendó que fuera a una iglesia y pidiera que le impusieran los evangelios en latín.

Después de años lejos de todo lo católico, Luisa entró en un templo y lo que vivió allí la inspiro su vida para siempre, “Fue algo impactante, no podía parar de llorar y era muy feliz. Vi que la Eucaristía era un milagro y cuando acabó la misa me dio miedo salir de la Iglesia. Aquí está realmente Dios”.

Ese encuentro con el Señor transformó su corazón. Comenzó a ir a misa con frecuencia, aprendió a rezar el rosario y buscó confesarse. Sin embargo, la batalla espiritual no había terminado. “Unos días después volví a sentir hormigueos y cuando dije que pertenecía a la Iglesia, los demonios empezaron a atacar. Me pasaron cosas horribles”, confiesa. Fue entonces cuando se dio cuenta de que salir de la Nueva Era no era tan sencillo, “cuando me confesé, el sacerdote me mandó un rosario que no tenía ni idea de rezar. Desde entonces rezaba siete rosarios diarios, estaba toda la mañana en la iglesia y pasé años con muchos exorcistas, pero poco a poco empecé a tener mi corazón en la Iglesia”.

Su proceso de conversión fue largo y doloroso. Cada paso hacia Dios parecía ir acompañado de ataques del maligno, como si se resistiera a soltarla. Pero Luisa perseveró. “Durante mi conversión comenzaron a sucederme cosas terribles” —afirma—, que más tarde entendió como una forma del demonio para hacerle pensar que no debía seguir por ese camino.

Con el tiempo, Luisa decidió cortar completamente con todo lo relacionado a la Nueva Era. A quienes se plantean hacerlo, les da un consejo claro: “Sacar todo lo de la New Age fuera de casa. Un año después yo lo tiré todo”.

Hoy, Luisa Lomeli dedica su vida a alertar a otros sobre los peligros del ocultismo. Desde su canal de YouTube y en distintas entrevistas, advierte: “No hay como salir. Que nadie se meta en eso”. También acompaña espiritualmente a personas y familias que han estado involucradas en prácticas esotéricas. Su testimonio es un llamado urgente a la vigilancia espiritual, pero también una prueba viva de que “la recompensa de un Dios que no se deja ganar en bendiciones” supera toda oscuridad. Entre esas bendiciones, cuenta con gratitud la conversión de su familia, el fin de los ataques espirituales y un nuevo trabajo en el que puede servir desde la fe.

La historia de Luisa no es solo la de una bruja que encontró a Cristo. Es la historia de un Dios que nunca deja de buscar a sus hijos, incluso cuando ellos creen estar demasiado lejos para volver.

 03 - marzo - 2023

miércoles, 27 de mayo de 2026

La explicación del Ave María que despierta tus sentidos


Del sitio Píldoras de Fe

Vamos a comentar el avemaría con la intención de que al pronunciar cada frase lo hagamos con pleno sentido.

En el año 1525 se encuentra ya el Avemaría en los catecismos populares, pero la fórmula definitiva tal y como nosotros la rezamos la fijó Pío V en 1568, con ocasión de la reforma litúrgica.

Dios te salve.

Imagínate cómo es la mirada de Dios sobre la mujer que Él creó y eligió para que fuera su Madre: una mirada llena de amor, de predilección, de gozo y complacencia.

Hasta donde te sea posible, cuando comiences el Avemaría apropia la mirada de Jesús sobre su Madre y salúdala con las palabras del Arcángel Gabriel en la anunciación (Lucas 1,28). Desde lo más profundo de tu corazón dile: "Alégrate María".

María.

Pronunciar el nombre de María te llena de amor y de confianza. María significa la amada del Señor, Señora, estrella del mar, la que orienta a los navegantes y los dirige a Cristo.

San Alfonso María de Ligorio dice que es un "nombre cargado de divinas dulzuras" y Tomas de Kempis afirma que los demonios temen de tal manera a la Reina del cielo, que al oír su nombre, huyen de aquel que lo nombra como de fuego que los abrasara.

Llena eres de gracia, el Señor es contigo.

Porque Dios está con ella, María está completamente impregnada de gracia, como una esponja bajo el agua.

María está llena de la presencia de Dios y Dios es la fuente de la gracia. El poder del Altísimo la cubrió con su sombra (Lc 1,35), es decir, Dios descendió para habitar en Ella.

María es "la morada de Dios entre los hombres" (Apocalipsis 21,3) Dios se da por completo a María, la colma de belleza, y ella, que desborda Gracia divina, la entrega a la humanidad.

Bendita tú entre las mujeres.

Isabel fue la primera en decirle a María: "Tú eres bendita entre todas las mujeres" (Lc 1,42)

Es bendita porque Dios la eligió con amor eterno, porque es la madre de Dios, porque es madre y virgen, porque es Inmaculada, porque fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celeste.

Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

María es la viña fecunda que nos entrega el mejor de los frutos, el alimento que sacia.

El fruto de su vientre es fruto del amor de Dios, de la maravillosa y fecunda colaboración entre el Espíritu Santo y esa pobre jovencita de Nazareth.

A mí me ayuda mucho contemplar el icono de la "Madre del signo" que nos muestra a Jesús en el vientre de María en forma de Eucaristía: "El pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre" (Juan 6, 51)

Santa María, Madre de Dios.

Comenzamos la segunda parte del avemaría exaltando su santidad y el gran motivo de su dignidad.

La portadora de Dios es santa. Ella creyó en la Palabra del Señor y se entregó como la esclava del Señor, y gracias a eso el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Como Madre alimentó a Jesús, lo protegió, lo educó. ¡Qué digna representante del género humano que le da a Dios todo el amor que su pequeñez es capaz de dar!

Nos duele escuchar: "Y los suyos no le recibieron" (Jn 1,11) pero María sí lo recibió y hoy nosotros, cultivando la vida de gracia, queremos recibirlo como lo hizo Ella.

Ruega por nosotros pecadores.

La maternidad espiritual de María se extiende a todas las generaciones, a todos los hermanos de Jesús, y ella ruega por nosotros, vela por nuestras necesidades.

Como en las bodas de Caná, María va una y otra vez con Jesús y le dice: "No tienen vino", y obtiene abundantes bienes para sus hijos. Ella protege con particular predilección a los más pequeños, a los indefensos, a los enfermos, a los que tienen heridas morales, a los pecadores.

Vemos lo espléndida que es en los Santuarios Marianos: Guadalupe, Lourdes, Fátima, El Pilar, Loreto, Luján, Aparecida, La Vang, Medjugorje...

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, me declaro pecador, necesito que desbordes sobre mí tu corazón misericordioso.

Ahora

En el momento presente, en todo momento presente. Cuando todo va bien y cuando no, cuando estoy en gracia y cuando no, cuando me siento bien y cuando no, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y las tristezas, en la luz y en la oscuridad: siempre.

El "ahora" abarca toda mi vida, porque el momento presente recoge el pasado, el presente y el futuro: todo lo pongo en tus manos. En el presente reparo por mi pasado, te ofrezco mi futuro, vivo según el Evangelio.

Decirle "ruega ahora por mí", es decirle: te necesito siempre a mi lado María, siempre; no te separes de mí.

Y en la hora de nuestra muerte.

Así como estuviste junto a Jesús en la hora de su muerte (cf Jn 19, 27), así desde ahora te pido que cuando termine mi vida terrena estés conmigo.

Si paso mis últimos días enfermo, quiero que como buena madre me acompañes de día y de noche.

Al morir quiero tener un Rosario en la mano y sentir tu mejilla en mi frente, mientras me dices al oído: "No tengas miedo, que no te aflija cosa alguna, ten confianza, ¿qué no estoy yo aquí que soy tu Madre?"

Quiero que mis últimas palabras sean: "María, Jesús", y que habiéndolas pronunciado me cargues en tus brazos y me pongas en los brazos del Padre.

Quiero que tú me lleves con Jesús, y que al despertar allá en el cielo tenga mi cabeza reclinada sobre Su pecho, y estar sintiendo tus caricias por toda la eternidad.

Amén.

Es una palabra aramea (la lengua de Jesús) que significa fuerza, solidez, fidelidad, seguridad. Se usa para afirmar y confirmar.

Decir Amén es decir que sí, que así sea, que estamos de acuerdo y afirmamos con fuerza y seguridad lo que creemos.

Decir amén al final del avemaría es decirle: "Sí, Madre, yo sé que cada vez que te dirijo esta oración tú trabajas mi corazón, me estás formando, me vas modelando poco a poco, me vas ayudando a crecer en las virtudes de la humildad, la pobreza, la caridad, la pureza, la prudencia, la generosidad, la misericordia.... Sí, Madre, hazlo con toda libertad, te lo suplico: amén."

Adaptación
 Qriswell Quero
publicado originalmente en:


martes, 19 de mayo de 2026

Fundamentos bíblicos y teológicos de porqué el demonio le teme a María


Traducido del sitio Catholic 365:

Hay quienes cuestionan la idea de que Satanás tema a la Virgen María, considerándola un mero sentimiento religioso. Sin embargo, esta creencia está arraigada tanto en las Escrituras como en la tradición de la Iglesia. Explorando pasajes clave como Génesis 3:15 y comprendiendo el papel de María en la historia de la salvación, comprenderá por qué se la considera una gran oponente de Satanás.

Considere cómo la teología católica presenta a María. No sólo se la considera humilde, sino también una figura poderosa en el combate espiritual, lo que explica por qué oraciones tradicionales como el Ave María y el Rosario se utilizan a menudo para enfrentarse a las fuerzas del mal. Este artículo le ayudará a entender por qué la creencia de que Lucifer teme a María no sólo es razonable, sino teológicamente sólida.

1. El papel de María en la historia de la salvación

Comience reflexionando sobre el papel sin parangón de María en la historia de la salvación. Como Theotokos, o Madre de Dios, su consentimiento en la Anunciación (Lucas 1:38) permitió que tuviera lugar la Encarnación. A través de este acontecimiento, Jesucristo, el Redentor, entró en la historia de la humanidad. Este momento crucial asestó un golpe decisivo al dominio de Satanás sobre la humanidad, dominio establecido por el pecado y la muerte.

A menudo se contrapone el papel de María al de Eva, la primera mujer de la narración bíblica. Mientras Eva cedió a la tentación, María permaneció obediente, lo que le valió el título de la "Nueva Eva". Su obediencia fue decisiva para revertir los efectos de la Caída, convirtiéndola en un símbolo del triunfo sobre el pecado y el demonio, cuyo objetivo es atrapar a la humanidad en la desobediencia.

2. Génesis 3:15 y la profecía de la enemistad

Si nos remitimos a Génesis 3:15, conocido como el Protoevangelio, descubriremos una profecía fundamental que explica el miedo de Satanás a María. Este versículo declara la enemistad entre la serpiente (Satanás) y la mujer (María), así como entre su descendencia. Tradicionalmente, se ha interpretado como una profecía que apunta a la victoria de Cristo sobre Satanás, en la que María desempeña un papel fundamental.

Esta enemistad no es pasiva. La asociación de María con la obra redentora de Cristo significa que participa activamente en la derrota de Satanás. Se la representa como algo más que un simple recipiente para la encarnación de Cristo; es una adversaria intencionada en la lucha cósmica entre el bien y el mal.

3. Humildad y orgullo: Un contraste teológico

En la teología cristiana, la caída de Satanás tiene su origen en el orgullo. Lucifer, originalmente un ángel de alto rango, se rebeló contra Dios en su deseo de autoexaltación (Isaías 14:12-15). Por el contrario, María es la personificación de la humildad. Su aceptación de la voluntad de Dios en la Anunciación (Lucas 1:38) ejemplifica la virtud de la sumisión a la autoridad divina.

Hay que tener en cuenta que la humildad de María es algo más que una virtud personal, es un arma teológica.

Como enseña San Agustín, el orgullo es la fuente de todo pecado, mientras que la humildad constituye el fundamento de toda virtud. Desde este punto de vista, puedes ver por qué la humildad de María es tan poderosa. Contrarresta directamente la arrogancia de Satanás, convirtiéndola en una figura de gran importancia en la guerra espiritual.

4. El poder de la intercesión de María

El papel de María no terminó con su vida terrenal.En la doctrina católica, sigue intercediendo por los fieles. Cuando se examina Apocalipsis 12, donde una mujer vestida del sol da a luz a un niño destinado a reinar, se ve que este pasaje se refiere a menudo a María. Destaca su papel constante en la batalla entre el bien y el mal, extendiendo su influencia al ámbito de la guerra espiritual.

Los católicos creen que la intercesión de María es particularmente eficaz para vencer la influencia de Satanás. Santos como San Luis de Montfort y San Maximiliano Kolbe han subrayado que Satanás teme a María porque sus oraciones son singularmente eficaces en el combate espiritual. Esto no se debe a su propio poder, sino a su íntima relación con Cristo. Como Madre de Dios y Reina del Cielo, su intercesión tiene un peso extraordinario.

5. Testimonios históricos y místicos

A lo largo de la historia cristiana, encontrarás muchos testimonios de santos y místicos que apoyan la creencia en el poder de María sobre Satanás. Personajes como el Padre Pío y San Juan Vianney han declarado haber invocado el nombre de María durante ataques demoníacos y haber experimentado su protección. Estos testimonios sugieren que sólo su nombre tiene un poder único para repeler a las fuerzas de las tinieblas.

Al considerar estos testimonios, uno se da cuenta de que no son meras reflexiones personales, sino que forman parte de una tradición más amplia de la Iglesia. Durante siglos, la Iglesia ha reconocido la potencia de la intercesión de María en tiempos de conflicto espiritual. Oraciones como el Rosario han sido reconocidas desde hace tiempo como armas contra el mal, reforzando aún más el papel fundamental de María en la espiritualidad católica.

Conclusión: El papel de María en la batalla cósmica

A estas alturas, deberías ver que la creencia de que Satanás teme a María no es una exageración. Su aceptación de la voluntad de Dios en la Anunciación, su humildad y su identidad como la Nueva Eva contribuyen a su poder en la batalla cósmica entre el bien y el mal. Cuando examinamos Génesis 3:15 y Apocalipsis 12, encontramos claras pruebas bíblicas de su participación en la guerra espiritual.


jueves, 14 de mayo de 2026

Los Santos y el Rosario: Santa Gemma Galgani

 


Traducido del sitio Good Catholic:

Nacida solo nueve años antes que el santo y místico Padre Pío, Gemma Umberta María Galgani (1878-1903) tenía solo veinticinco años cuando murió de tuberculosis. 

En esos breves veinticinco años, Gemma vivió una vida de virtud heroica, luchando contra sus propios defectos desde la infancia y buscando solo complacer a Jesús y sufrir en unión con Él por la salvación de los pobres pecadores.

El número de almas arrebatadas al diablo por esta humilde niña solo se conocerá en la eternidad.

Ya a los siete años, Gemma recibió comunicaciones sobrenaturales del cielo. Más tarde desarrolló un estrecho vínculo con su ángel de la guarda, al que podía ver. Gemma tenía una asombrosa intimidad con Jesús y su Madre, a quienes veía en frecuentes visiones, y experimentó otras gracias extraordinarias, como los estigmas. 

Su amor por Jesús era profundo desde muy joven. Describió lo que experimentó en su Primera Comunión a los nueve años, diciendo: "Jesús se hizo sentir con mucha fuerza en mi pobre alma. En ese momento comprendí que las delicias del cielo no son como las de la tierra. Me sentí abrumada por el deseo de que esa unión con mi Dios fuera continua. Me sentía cada vez más cansada del mundo y más dispuesta al recogimiento".

Veía con frecuencia a su ángel, con quien hablaba con reverencia y familiaridad: "Mi ángel de la guarda comenzó a ser mi maestro y guía. Me corregía cada vez que hacía algo mal y me enseñaba a hablar poco y solo cuando me dirigían la palabra... Me enseñó muchas veces cómo actuar en presencia de Dios; es decir, adorarlo en su infinita bondad, su infinita majestad, su misericordia y en todos sus atributos".

Aunque deseemos tener tales consuelos y alegrías, "a quien mucho se le da, mucho se le exigirá" (Lucas 12:48). 

Los privilegios de Gemma iban acompañados de un sufrimiento increíble, el rechazo y las burlas de muchas personas, incluidos algunos miembros de su familia, el sufrimiento espiritual en nombre de aquellos que ofendían a Dios y, por supuesto, el ataque total de Satanás. "El enemigo de las almas comenzó su ataque contra ella muy pronto. Quizás desde sus primeros pasos en el camino hacia la santidad, el diablo adivinó las vergonzosas derrotas que sufriría a través de ella y decidió no perder tiempo". 

Gemma fue llamada a ser una guerrera de Cristo de una manera particular, una soldado de las fuerzas especiales en el ámbito espiritual, y se le había dado su propio campo de entrenamiento espiritual para prepararla para ello.

Al igual que el Padre Pío, Gemma tenía una rara vocación para enfrentarse a Satanás en la lucha por salvar almas. Su búsqueda de la santidad y la fuerza de su devoción eran una verdadera amenaza para él.

El diablo se llenó de ira al ver tantas almas arrebatadas de sus manos. Le advirtió que si seguía interesándose por las almas, lo pagaría caro.

Para tentarla a que dejara de rezar por los demás y de expiar sus pecados, Satanás trató de hacerla sentir ansiosa por sus propios pecados, diciéndole: "Estás cargada de pecados, y todos los años de tu vida no bastarían para lamentarlos y expiarlos, ¿y aún así pierdes el tiempo con los pecados de los demás? ¿No ves que tu propia alma está en peligro? Es una ganancia extraña, la de pensar en los demás y descuidarte a ti misma".

Conociendo el poder del desánimo y la desesperación, intentó hacerle creer que Dios la había rechazado: "¿No ves que Jesús ya no te escucha y que ya no quiere tener nada que ver contigo?".

Al igual que hizo con Pío, Satanás se le apareció con formas horribles e intentó tentar a Gemma contra la santa pureza, pero ella permaneció perfectamente casta, despreciando estas tentaciones por encima de todo.

Al igual que Pío, sufrió agresiones físicas en las que Satanás la derribó, la arrastró por la habitación e incluso la agarró del pelo y se lo arrancó.

Su respuesta, su verdadera arma y único recurso, fue la oración. Recurrió a Jesús, a su Madre, a los santos, y con su ayuda venció los ataques y tentaciones de los demonios.

Conociendo el poder de la Sagrada Comunión, el diablo hizo varios intentos para impedirle recibirla, incluso adoptando una postura amenazante junto al sacerdote cuando ella se acercaba a recibirla. 

Gemma le preguntó [a la hermana Julia, una religiosa que era su confidente] si tendría el valor suficiente para recibir la Sagrada Comunión cuando el diablo estuviera junto al sacerdote con armas en las manos. La hermana Julia respondió que sería hermoso morir así, con Jesús en el corazón. Gemma... entonces le confió a su amiga que, al recibir la comunión, veía muy a menudo al diablo al lado del sacerdote, amenazándola de muerte.

El diablo también se esforzó por poner a Gemma en contra de Jesús, acusándolo de hacerla sufrir y afirmando —falsamente, por supuesto— que ella sería feliz si le sirviera a él, al diablo.

Santa Gemma describe este encuentro: "Esa bestia regresó, esta vez en forma de un joven que me susurró al oído: '¿Qué estás haciendo? Eres realmente estúpida por rezarle a un malhechor, a alguien que desea vengarse de ti. ¡Mira lo que te ha hecho, te ha clavado en una cruz igual que a él! ¡Mira el daño que te hace! Písalo, escúpele en la cara, dile que te deje en paz y que yo seré tu guía'". 

"Besé a Jesús [en mi crucifijo] para fastidiar al diablo y dije: 'Oh, Jesús mío, te doy gracias por todas las gracias que me has concedido y deseo amarte con todo mi corazón'. Y mientras tanto, él (el diablo) me susurraba al oído: '¿Cómo puedes amar a un malhechor condenado a muerte, a un hombre que no conoces? ¡Mírame a mí! Soy un joven apuesto que no hace daño a nadie. Esa persona, sin embargo, te hace sufrir siempre; yo, por el contrario, te haría siempre feliz. Si me obedeces, te liberaré de todo el dolor de tus manos y pies. Si me prestas atención, te haré feliz y te llevaré conmigo'"

"Después de decirme todas estas cosas, me dejó, y yo comencé a hacer la Hora Santa... Apenas me arrodillé, Jesús vino y conversé con Él durante un rato. Le pregunté dónde había estado. 'Estaba cerca de ti', respondió".

"Esta amarga y dolorosa lucha duró toda la vida de la Sierva de Dios", escribe el biógrafo P. Amedeo C.P. "Pero a pesar de la astucia del enemigo, ella siempre salió victoriosa. Él la asaltó de todas las maneras posibles. Atacó todas sus virtudes".

Pero Satanás fracasó, como siempre lo hará al final. Gemma perseveró en sus deberes y gracias espirituales y murió en la paz victoriosa de Cristo en 1903.

El sufrimiento de Gemma ha terminado, pero su obra continúa. De hecho, se sabe que acude en ayuda de los exorcistas, quienes dicen que los demonios la temen y le han puesto un apodo despectivo: "¡La de negro, la maldita!". Con su ayuda, los exorcistas han liberado a varias víctimas de posesiones.

Es la santa patrona de los paracaidistas, los estudiantes, los que sufren lesiones de espalda o enfermedades de la columna vertebral, los que padecen dolores de cabeza o migrañas, y muchos más. 

Este artículo ha sido extraído de la fascinante serie Spiritual Warfare, presentada por el capellán del Ejército de los Estados Unidos, el coronel Matt Pawlikowski (retirado). Los suscriptores han elogiado la experiencia de este viaje espiritual.
 
29 - marzo - 2022


viernes, 17 de abril de 2026

Quien se consagra a María le pertenece de manera especial

 


Traducido del sitio Un Minuto con María:

 "Quien se ha consagrado a María le pertenece de manera especial. Se ha convertido en una especie de santuario de la Santísima Virgen.

La imagen de María le ayuda a rechazar enérgicamente todo pensamiento maligno. El amor de María le da el valor para emprender grandes cosas, para superar el temor humano, para despojarse del egoísmo, para servir y obedecer con paciencia.

Con la mirada fija interiormente en Ella, se apega a la pureza, a la humanidad y a la caridad, que irradian del alma de la Virgen. Odia el pecado, lucha contra él en su interior y le hace la guerra con todas sus fuerzas.

Cuando ve a la Virgen Inmaculada pisoteando a la serpiente infernal, cuando contempla a la Madre de Dios criando a su divino Hijo, su voluntad ya no puede tener ninguna complacencia por el mal: al contrario, se enorgullece de pertenecer a Jesús y a María, sabiendo que María le exhorta a hacer todo lo que Jesús manda o desea".

Mensaje radiofónico del 17 de julio de 1954


Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com

miércoles, 8 de abril de 2026

Los misterios leoninos del Rosario

 

Traducido del sitio Catholic 365:

Pregunta: Si pudieras crear una nueva serie de misterios para el rosario y darle un nombre, ¿qué cinco misterios elegirías y cómo la llamarías? Hace poco, mientras navegaba por Internet, me topé con esta pregunta y enseguida se me ocurrió una respuesta. Yo añadiría los misterios leoninos. Déjame explicarte...

Dado el origen sagrado del Rosario como el Salterio de Nuestra Señora entregado por María a Santo Domingo, no querría ver ningún cambio. Ciertamente, no me atrevería a pensar que pudiera añadir nada. Pero solo como un experimento mental, si yo fuera el papa, consideraría añadir "Los Misterios Leoninos". Estos destacarían a Jesús como el León de Judá, un título que se le da en el libro del Apocalipsis. Celebran y honran a Jesús como un guerrero real y alfa, que es físicamente fuerte, espiritualmente poderoso, virtuoso y justo.

El nombre "leoninos" no se debe al papa León (aunque eso demuestra lo providencial que es el momento para introducir tales misterios), sino porque la palabra "leonino" significa "parecido a un león". Jesús es el Cordero de Dios, pero también es un león temible. Como dijo San Agustín: "Soportó la muerte como un cordero; la devoró como un león". — Sermón del año 375 d. C. Al igual que los demás misterios del Rosario, los "leoninos" son cristológicos y explícitamente bíblicos. 

Primer Misterio Leonino: Jesús se enfrenta al diablo en el desierto. (Lucas 4:1-13)

    Meditación:  Guiado por el Espíritu, ayunó y oró durante 40 días. Jesús estaba allí para prepararse para su vida pública y su ministerio. Al final de su estancia en soledad, fue tentado tres veces con deseos físicos, orgullo y ambición mundana. Al refutar al diablo cada vez con la espada de la Escritura, comenzó a derrotar el mal en este mundo y a proclamarlo para Dios. Él fue un ejemplo del uso de armas espirituales como el silencio, la soledad, el ayuno, el desapego del mundo, la oración, la Escritura y el amor inquebrantable. 

Segundo Misterio Leonino: Jesús calma la tormenta. Mateo 8:23-27

    Meditación: Jesús dormía cuando los que estaban en la barca comenzaron a entrar en pánico. Cuando las olas empezaron a inundar la barca, despertaron a Jesús y le rogaron que los salvara. Sabían que Jesús tenía poder sobre todo tipo de mal. Antes de reprender a la tormenta, los reprendió a ellos por su cobardía y falta de fe. Cuando la barca comenzó a estabilizarse en las aguas tranquilas y la lluvia cesó, su miedo a la tormenta fue reemplazado por el temor del Señor. "Los hombres se asombraron y preguntaron: '¿Qué clase de hombre es este? ¡Incluso le obedecen hasta los vientos y las olas!'"

Tercer Misterio Leonino: Jesús expulsa a los demonios. Mateo 8, 28-34

    Meditación: Jesús entró en territorio enemigo impuro e inmediatamente se enfrentó a dos hombres poseídos que vivían entre las tumbas. Reconocieron su divinidad como Hijo de Dios y respetaron su poder para atormentarlos. Los muchos demonios suplicaron que los liberara en los cerdos cercanos y Jesús ordenó con una sola palabra: "¡Id!". Obedecieron y toda la ciudad se llenó de temor ante el poder de Jesús. 

Cuarto Misterio Leonino: Jesús denuncia la hipocresía de los fariseos y los escribas. Mateo 23, 1-39

    Meditación: Jesús ya había tenido suficiente. Estaba cansado de la hipocresía, el engaño y la corrupción de los líderes religiosos de su época. Sabiendo que ponía en peligro su propia vida, Jesús dijo toda la cruda verdad, sin edulcorarla. Denunció duramente a los fariseos y a los escribas por lo que realmente eran. Los veía como tiranos que imponían una carga irrazonable al pueblo. A lo largo de todo el capítulo 23 de Mateo, Jesús arremete contra sus enemigos humanos, llegando incluso a insultarlos para provocar su conversión: "¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar del juicio del Gehena?".

Quinto Misterio Leonino: Jesús expulsa a los cambistas del templo. Mateo 21, 12-17

    Meditación: Jesús detestaba la codicia y la corrupción. Lo que empeoraba las cosas era que los cambistas estaban profanando la Casa de Dios, el templo. Jesús vino a purificar el templo con una demostración física de su valentía, su ira justa y su fuerza física. Utiliza las Escrituras como arma contra ellos.  "Está escrito", les dijo, "'Mi casa será llamada casa de oración', pero ustedes la están convirtiendo en 'una cueva de ladrones'".

Fue Jesús, como el León de Judá, quien se ganó el respeto de 12 hombres rudos que lo dieron todo, incluso sus vidas en el martirio, para ser sus discípulos y más tarde apóstoles. La Biblia dice que cuando la gente seguía a Jesús, se "asombraba y temía". Él caminó sobre el agua, a la que más tarde ordenó que se calmara.  Revirtió el poder de la muerte para sus amigos. Como señaló el centurión, Jesús mandaba y, a veces, reprendía a hombres y ángeles. Al hacerlo, enseñaba con autoridad, permanecía siempre intrépido ante sus enemigos y abrazaba libremente el sufrimiento y la muerte. De esta manera, convirtió el amor en un arma contra el mal incluso antes de su plena manifestación en la cruz. Jesús es el único capaz de entrar en la casa del hombre fuerte, atarlo, robarle sus bienes y saquear su casa (Mt 12, 29). Jesús era para toda la humanidad, pero, al igual que su padre adoptivo José, es un modelo extraordinario de virtudes masculinas y leoninas. 


lunes, 6 de abril de 2026

En el lunes del Ángel ya se canta el Regina Coeli (Lunes después de Pascua)

 

Del sitio Gaudium Press:

La Iglesia llama a este lunes primero de Pascua como el “Lunes del Ángel”, pues fue un ángel el que avisó a las mujeres que habían acudido a venerar al Señor, que Él había resucitado. Y en honra de ese ángel la Iglesia ha llamado así a este día:

El ángel tomó la palabra y dijo a las mujeres: ‘Vosotras no tengáis miedo; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como había dicho. Venid a ver el sitio donde estaba puesto. Marchad enseguida y decid a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos; irá delante de vosotros a Galilea: allí le veréis. Mirad que os lo he dicho’” (Mateo 28, 5-7).

Es un día pues para seguirnos alegrando con la Resurrección del Señor, pero también para venerar a los ángeles, portadores de la gracia de Dios, nuestros custodios, mensajeros de las buenas nuevas.

Para combatir la acción del demonio, el maldito intruso, un enemigo entrometido que busca perdernos, tenemos a los ángeles, quienes aunque con frecuencia nos auxilian sin nosotros pedirlo, son muy respetuosos de nuestras almas, y por ello se comunican más con ellas cuando los invocamos, algo que debemos hacer constantemente. Hoy Lunes del Ángel, portavoz de la buena nueva de la resurrección, renovemos nuestra fe y nuestra devoción a los santos ángeles.

Regina Coeli

También es importante darle un cariz mariano a este tiempo pascual: Desde hoy y hasta Pentecostés, la Iglesia no reza más el Angelus sino el Regina Coeli, el Reina del Cielo, con el que la Iglesia se alegra junto a la Virgen de la vuelta a la vida de su Divino Hijo, Ella que lo llevó en su seno y que tanto sufrió en la Pasión.

A continuación el texto completo del Reina del Cielo:

C: Reina del cielo, alégrate, aleluya.

P: Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.

C: Ha resucitado según su palabra, aleluya.

P: Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

C: Goza y alégrate Virgen María, aleluya.

P: Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya.

Oremos:

Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)

Con información de Aciprensa

sábado, 4 de abril de 2026

La fe triunfal de María

 

Traducido del sitio Gaudium Press:

Una vez depositado el cuerpo de Jesús en el sepulcro, Nuestra Señora se dirigió a casa en compañía del Discípulo Amado.

Al volver al recogimiento, los terribles sufrimientos del día volvieron a abatirse sobre Ella, haciéndole sentir el peso de una gran soledad.

Para María, la tierra parecía estar vacía, pues faltaba Aquel que llena el universo con su presencia. Pero ella esperaba con confianza la Resurrección, convencida de que esta se produciría pronto, simplemente porque Jesús así se lo había revelado.

¡El profundo dolor no había hecho mella en su fe!

Al llegar la noche de ese sábado, una luz comenzó a brillar en el espíritu de María, aún ofuscado por la prueba. Para hacer más meritorio su martirio, Dios quería que Ella venciera en su alma una última batalla.

Así como la Encarnación del Verbo se había producido en el momento en que Nuestra Señora completó en su mente la imagen del Mesías sufriente y redentor, la Resurrección se llevaría a cabo cuando Ella consumara en su Corazón la figura del Mesías glorificado y exaltado.

Y la misma llama de la fe que había sostenido la semilla de la Iglesia en aquel día, finalmente se cristalizaría en la certeza de la Resurrección.

Ella pensó, rezó y meditó en todas las glorias que su Hijo debía recibir por el cumplimiento de su misión entre los hombres y, al terminar esta oración ante Dios, se operó la unión de la Santísima Alma de Jesús con el Purísimo Cuerpo que descansaba en el Santo Sepulcro.

Eran las tres de la madrugada del domingo.

¡La luz que emanaba del sagrado Cuerpo de Jesús durante la Resurrección era tan intensa que palidecía la propia luz del sol!

En pocos instantes se encontraba de pie en el interior del sepulcro, tras atravesar el bendito sudario que lo envolvía, el cual, además de ser una preciosa reliquia de la Pasión, se convirtió en una prueba de la Resurrección.

No hay palabras en el vocabulario humano para describir la gloria de aquella escena, rodeada de un espectáculo de luces y cantos angelicales.

Una inmensa alegría invadió el espíritu de Nuestra Señora, pues, incluso antes de aparecer ante Ella, Jesús la visitó en su Corazón.

Se podría decir que, si Ella había muerto místicamente con su Divino Hijo al pie de la Cruz, con Él también "resucitó" en la madrugada de Pascua.

Siendo María el Paraíso de Dios —y, por lo tanto, del Verbo Encarnado—, Él deseaba iniciar en su interior un nuevo régimen de gracias para el mundo, que tendría como punto de partida la rotunda victoria del bien, el mayor golpe recibido por el demonio en toda la Historia: ¡la Resurrección!

Poco después, una fuerte luz iluminó la oscuridad de la habitación de Nuestra Señora, y una presencia divina ahuyentó por fin, junto con las tinieblas de la noche, la prueba del alma de María: ¡era su adorable Jesús que venía a encontrarla antes que nadie!

A excepción de algunos ángeles que permanecieron de guardia en el Santo Sepulcro, le acompañaban todos los coros de los espíritus celestiales, que cantaban a su alrededor canciones inefables, nunca antes escuchadas por la Santísima Virgen.

De las llagas de Jesús salían haces de luz clarísima y su Cuerpo resplandecía como el sol, irradiando intensamente su divinidad. La emoción, el júbilo y el éxtasis abrasaron el Corazón de María. Si este había soportado los peores sufrimientos que una madre pudiera concebir, en ese momento la consolación superó el dolor de todas las espadas que habían traspasado su alma.

No imaginemos, sin embargo, una convivencia meramente formal entre los dos... Aquella hora única en la Historia estuvo llena de benevolencia y ternura, pues Nuestro Señor deseaba con impaciencia consolar a su Madre por todo lo que Ella había sufrido.

Pronto la cubrió de caricias, abrazándola y besándola con mucho afecto. María, por su parte, tomó las manos de Jesús y quiso besar las santas llagas, para venerar allí la Redención de los hombres.

Recuperada de esa impresión inicial, pudo escuchar las primeras palabras de su Hijo:

¡Madre mía, alégrate!

¡Hijo mío! ¡Hijo mío divino! —respondió Ella mientras lo abrazaba.

Nuestra Señora también ansiaba manifestar a Jesús las torrentes de su cariño. Como no le había sido posible, por expresa voluntad divina, consolarlo tanto como hubiera deseado durante la Pasión, su alma seguía traspasada por la compasión por los sufrimientos de Él.

El ambiente se vio envuelto por una bendición sin igual, ¡que superaba incluso a la de la noche de Navidad!

Ese abrazo físico consistió en un largo intercambio de afecto, que resultó para María en un éxtasis en el seno de la Santísima Trinidad. Superando con creces un éxtasis común, este fenómeno elevó a un grado inimaginable su unión con Dios.

A continuación, ambos mantuvieron una larga conversación, en la que Nuestro Señor explicó a su Madre muchos aspectos que aún no le había revelado sobre el significado de los diferentes pasos de la Pasión y su relación con el futuro de la Santa Iglesia. Esta bendita convivencia duró unas tres horas, concluyendo con el amanecer.

Nacía el primer dies Domini de la Historia, en el que Jesús daría inicio a la secuencia de apariciones recogidas por los evangelistas. María había sido elegida, antes que nadie, como gloriosa testigo de la Resurrección.

Extraído, con adaptaciones, de: 
María Santísima El Paraíso de Dios revelado a los hombres.


miércoles, 1 de abril de 2026

Sé como la Virgen María: Golpea al demonio en la nariz

 


Del sitio ACIPrensa:

Los católicos deben mirar a María para ser parte de una religión que combate por la verdad, más que asimilar la cultura popular, señaló el Arzobispo de Filadelfia (Estados Unidos), Mons. Charles Chaput.

El Prelado señaló esto durante el discurso que dio el pasado 19 de octubre en el Simposio de Obispos en la Universidad de Notre Dame que tituló "Recordar quiénes somos y a qué historia pertenecemos" y donde reflexionó sobre la urgencia de que los católicos recuperen su verdadera identidad y por qué deben tener "una actitud luchadora".

"Si queremos reclamar quiénes somos como Iglesia, si queremos renovar la imaginación católica, tenemos que empezar en nosotros mismos y en nuestras parroquias locales, desconectando nuestros corazones de los supuestos de una cultura que todavía parece familiar pero que ya no es realmente 'nuestra'", expresó el Arzobispo de Filadelfia.

"Por esta razón María – la joven virgen judía, la madre amorosa y la mujer que le da un puñetazo al diablo en la nariz – fue, es y siempre será la gran defensora de la Iglesia", indicó aludiendo a una imagen que data de la Edad Media donde aparece la Virgen María dándole un golpe al diablo en la nariz.

"No lo reprende. No entabla conversación con él. Le da un puñetazo en la nariz", dijo el Prelado.

Añadió que esta ilustración alude a lo que dijo el escritor inglés C.S Lewis sobre el cristianismo como "una religión luchadora". Esto no quiere decir que lo sea "en el sentido de odio o violencia dirigida a otras personas, sino en la lucha espiritual contra el mal en nosotros y en el mundo que nos rodea, donde nuestras armas son el amor, la justicia, la valentía y la entrega".

El problema, prosiguió el Arzobispo de Filadelfia, es que muchos católicos, sobre todo en Estados Unidos, han abandonado esa "lucha espiritual" y han asimilado mucho de una cultura que "agua nuestras fuertes convicciones religiosas en nombre de la tolerancia liberal y embota nuestras ansias de lo sobrenatural con un río de ateísmo práctico en forma de bienes de consumo".

Mons. Chaput señaló que los políticos católicos han hecho esto siguiendo sus propias "ambiciones y apetitos" en vez de permanecer leales a la Iglesia y que los laicos y los miembros del clero han hecho lo mismo con un "silencio apóstata".

Señaló que el Papa Benedicto XVI explicó que esto no es "renunciar públicamente al bautismo", sino que simplemente un católico se queda callado cuando "su fe exige que hablen; ser cobardes cuando Jesús les pide que sean valientes; 'separarse de' la verdad cuando tienen que esforzarse y luchar por ella'".

Asimismo, Mons. Chaput advirtió contra una visión tecnocrática en el mundo que considera todas las soluciones a los problemas como prácticas y técnicas. Siguiendo este pensamiento, "la tecnología obtiene resultados. La oración, no tanto – o al menos no tan inmediata y obviamente", explicó.

"La Iglesia de nuestro bautismo es salvífica. La Iglesia donde muchos americanos realmente rinden culto, la Iglesia que llamamos nuestra cultura popular, es terapéutica", expresó.

En ese sentido, Mons. Chaput exhortó a los obispos a ayudar y retar a los fieles para que aspiren a alcanzar las virtudes heroicas y no se dejen llevar por la cultura actual.

"Para recuperar la Iglesia para la imaginación católica, debemos comenzar por renovar en nuestra gente un sentido que la eternidad es real, que juntos tenemos una misión de la que depende el mundo y que nuestras vidas tienen consecuencias que trascienden el tiempo".

El Prelado recomendó a los católicos que mantengan una distancia sana de la cultura para no ser absorbidos por ella.

Dijo que retar a los fieles de esa forma puede hacer que algunos se alejen de la Iglesia, pero señaló que los líderes no deben tener miedo de predicar la verdad en la caridad, sin importar las consecuencias.

"Obviamente tenemos que hacer todo lo posible para traer a los católicos tibios de vuelta a una vida activa en la Iglesia. Pero nunca debemos tener miedo de una Iglesia más pequeña, más ligera, si sus miembros también son más fieles, más fervientes, más misioneros y más comprometidos con la santidad", señaló.

Asimismo indicó que no hay que temer perder a las personas que son "miembros de la Iglesia sólo de nombre", porque puede ser "más honesto para los que se van y más saludable para los que se quedan".

Más bien, "nos debemos centrar en el compromiso, no en números o peso institucional. No tenemos nada que temer mientras actuemos con fe y valentía".

 24 - octubre - 2016

lunes, 9 de marzo de 2026

Desde que Dios mismo tomó un corazón humano, la libertad de elegir el mal ya no tiene la última palabra


 Del sitio Vaticano:

He aquí un extracto del comentario teológico del cardenal Ratzinger, antes de ser elegido Papa y mientras era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe:

Y así llegamos a la pregunta final: ¿Cuál es el significado del "secreto" de Fátima en su conjunto (en sus tres partes)? ¿Qué nos dice? En primer lugar, debemos afirmar con el cardenal Sodano: "... los acontecimientos a los que se refiere la tercera parte del 'secreto' de Fátima parecen ahora parte del pasado". En la medida en que se describen acontecimientos individuales, estos pertenecen al pasado. 

Quienes esperaban emocionantes revelaciones apocalípticas sobre el fin del mundo o el curso futuro de la historia seguramente se sentirán decepcionados. Fátima no satisface nuestra curiosidad en este sentido, del mismo modo que la fe cristiana en general no puede reducirse a un mero objeto de curiosidad. Lo que queda ya era evidente cuando comenzamos nuestras reflexiones sobre el texto del "secreto": la exhortación a la oración como camino de "salvación para las almas" y, del mismo modo, la llamada a la penitencia y a la conversión.

Por último, quisiera mencionar otra expresión clave del "secreto" que se ha hecho justamente famosa: "Mi Corazón Inmaculado triunfará". ¿Qué significa esto? El Corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que las armas y las armas de todo tipo. El fiat de María, la palabra de su corazón, ha cambiado la historia del mundo, porque ha traído al Salvador al mundo, porque, gracias a su Sí, Dios ha podido hacerse hombre en nuestro mundo y permanece así para siempre.

El Maligno tiene poder en este mundo, como vemos y experimentamos continuamente; tiene poder porque nuestra libertad se deja continuamente alejar de Dios. Pero desde que Dios mismo tomó un corazón humano y así ha orientado la libertad humana hacia el bien, la libertad de elegir el mal ya no tiene la última palabra. Desde entonces, la palabra que prevalece es esta: "En el mundo tendréis tribulación, pero confiad, yo he vencido al mundo" (Juan 16, 33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa.

Cardenal Joseph Ratzinger
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe
Extracto de su Comentario teológico sobre el secreto de Fátima

jueves, 19 de febrero de 2026

Liberada de las llamas el Purgatorio por el Rosario

 


Del sitio Magnficat:

En el reino de Aragón vivía una joven llamada Alexandra. A menudo asistía a las predicaciones de Santo Domingo y acabó ingresando en la Cofradía del Rosario

Ardiente y apasionada, con demasiada frecuencia se olvidaba de rezar el rosario como debía. Dos jóvenes se batieron en duelo y se mataron mutuamente, por lo que sus familias se abalanzaron sobre Alexandra y la inmolaron en su furia; luego arrojaron su cadáver a un pozo. 

Sin embargo, la Reina del Rosario no olvidó los pocos actos de devoción de Alexandra hacia ella. Inspiró a Santo Domingo a resucitarla. Al acercarse al pozo, el santo le gritó: "Alexandra, sal". ¡Oh, prodigio! La muerta cobró vida y salió llena de vida, ante la mirada de una inmensa multitud presente en ese milagro. La resucitada se arrojó a los pies del santo y le dijo que, en el momento de expirar, había obtenido el don de la contrición, gracias a los méritos de la Cofradía del Rosario; que los demonios querían llevarse su alma al infierno, pero que María había venido a liberarla; que había sido condenada a doscientos años de purgatorio por la muerte de los dos jóvenes y a otros quinientos años por haber sido, por su culpa, ocasión de pecado para muchas personas; pero que esperaba que los cofrades del Rosario acortaran su pena con sus ruegos a María.

Su esperanza no fue defraudada. Murió de nuevo y, al cabo de quince días, se apareció radiante a santo Domingo. Le dijo que diera las gracias a los hermanos, que habían sido para ella tantos benefactores y que, con sus súplicas, habían acelerado su liberación. Añadió que venía como embajadora de las almas del purgatorio para conjurar al Santo a que predicara y extendiera la devoción del Rosario, que les proporcionaba cada día un alivio admirable. "Que los hermanos, dijo, apliquen a estas pobres almas las indulgencias y los favores espirituales de los que poseen un tesoro tan abundante. No perderán nada, porque los elegidos, a su vez, intercederán por ellos en el cielo. Los Ángeles se regocijan con esta devoción, y su Reina se ha declarado Madre tierna de todos los que la abrazan". Así habló esta alma, a punto de entrar en la gloria. El mismo Santo Domingo relató esta revelación.

Tomemos, pues, la resolución de rezar a menudo el rosario en favor de las almas del purgatorio. Estas almas tienen sed: el rosario les abre una fuente de agua viva.

miércoles, 18 de febrero de 2026

El Rosario del Miércoles de Cenizas

 


Del sitio Fatimazo por la Paz:

En las fiestas o solemnidades, podemos podemos introducirnos mas en los misterios que contempla esa fiesta, con la oración del Rosario

Primer Misterio: Las tentaciones en el desierto

 Fruto del Misterio: Fortalecerse para combatir al enemigo

Marcos 1,12.13: "A continuación, el Espíritu lo llevó al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta dias, siendo tentado por Satanás; vivía con las fieras y los ángeles lo servian".

Jesús, tú estás lleno del Espíritu y eres llevado al desierto. Tú, el sin pecado, eres sumergido en el corazón de nuestras tentaciones. Gracias, Jesús por ser un nuevo Moisés que no solo se pone ante Dios, sino que planta cara al Diablo, al Tentador que, por sus celos, quiere que nos separemos de ti. Gracias por enseñarnos cómo combatir con la espada de tu palabra sin olvidar a quién tenemos que combatir.

Sí, Jesús Salvador, abre nuestras miradas interiores para combatir bien. Quiero acogerte como mi Salvador, el que agiliza mis dedos para la batalla y me muestra quién es el vencido, el acusador de nuestros hermanos.

🔹🔹 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén" 

Segundo Misterio: La invitación a la conversión

Fruto del Misterio: Vivir de fe.

Marcos 1,146.15: "Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: 'Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio'".

Gracias, Jesús, por estas primeras palabras de gracia que despiertan la creación entera. Gracias, a ti que vienes a anunciarnos una Buena Noticia; gracias a ti que nos invitas a volvernos de nuestros falsos caminos a creer en esta Buena Noticia.

Sí, Jesús, tú eres el Amor, Dios ES Amor, y vienes a anunciarnos la más grande de las noticias: Dios tiene predilección por los hombres, ha decidido salvarnos por la fuerza de su amor.

Sí, con los primeros discípulos, quiero decirte que creo que tú eres el Hijo de Dios, que tu amor es más fuerte que todo; elijo creer, te doy mi voluntad y, hoy, me abro a tu presencia porque tú, como prometiste, estás a mi lado.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

Tercer Misterio: Jesús enseña a sus discípulos a orar

Fruto del Misterio: Reconciliarse con el Padre

Lucas 11,1b-4: "'Señor, enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos'. Él les dijo: 'Cuando oréis, decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación'".

Gracias, Señor, por este tiempo de cuaresma en el que nos invitas al desierto para seducir nuestras almas. Gracias por querer curarnos de nuestras infidelidades atrayendo nuestros corazones hacia el Padre.

Gracias por enseñarnos que la oración es ante todo una mirada al Padre, un encuentro con tu Padre que, en ti, se hace nuestro Padre.

Padre, Padre mío, yo me abandono en ti. Te entrego mi falsas imágenes paternales, mis miedos, mis dudas, mis angustias... Toma todo esto y hazme conocer tu Rostro, hazme escuchar tu voz, revélame tu dulzura para que pueda recobrar mi alma de niño y, sin temor, llamarte Padre.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

 Cuarto Misterio: El ayuno de los discípulos

Fruto del Misterio: Recobrar el sentido del sacrificio

Mc 2,18 6,19 - 20: "Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y los tuyos no?". Jesús les respondió: ";es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?". Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día".

Gracias, Jesús, por darnos una llave de oro al proponernos ayunar.

Porque el ayuno nos desvía de nuestras pasiones para apasionarnos por ti, el ayuno nos priva de nuestros sentidos para gustar tu presencia. Gracias por repetirnos que ciertos demonios no salen sino por el ayuno y la oración.

Virgen María, enséñanos a aceptar al ayuno que agrada a Dios, que es: alimentarse de pan y agua, desatar las ataduras de la servidumbre, privarse de palabras amargas, tomarse tiempo para escuchar o molestarse en hacer pequeñas cosas cada día, para ser revestidos de tu fuerza. Entonces, nuestro ayuno atraerá el Espíritu, que es paz, alegría, bondad, benevolencia, misericordia.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

Quinto Misterio: La limosna

Fruto del Misterio: Dar sin calcular

Lucas 12,33-34: "Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, alli estará también vuestro corazón".

"Amar es dar todo y darse a sí mismo", dice santa Teresa de Lisieux. Queremos vivir tan frecuentemente de tus dones, Jesús, sin consentir en dar lo que tenemos y lo que somos... Tú nos hablas de dar al que nos pide, de dar sin calcular, con largueza, porque la medida de nuestro don servirá también para nosotros.

Jesús, te ofrezco mis miedos de faltar a quien me impide dar, mis angustias del mañana, mis faltas de confianza de que tengo un Padre que realmente cuida de mí.

Gracias por querer enseñarme a dar para descubrir el tesoro en el cielo de mi alma. Tú eres mi tesoro, Jesús; tus virtudes son mis piedras preciosas, tu dulzura y tu humildad son mis joyas.

Muéstrame el lugar secreto de tu presencia, así podré vender todos mis bienes, encantado(a) de adquirir el mejor tesoro que existe: tú mismo.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

“Que Maria nos atraiga el Espíritu Santo y que nos enseñe a rezar, gustar y saborear la presencia de Cristo”
(Sor Marie de la Visitación)

viernes, 23 de enero de 2026

¿Qué es la genuflexión y por qué la hacemos?


 Del sitio ACI Prensa:

 El Cardenal Timothy Dolan, Arzobispo de Nueva York (EE.UU.) explica qué es la genuflexión, una de las posturas de los católicos en las iglesias, y por qué se hace este signo.

En un video publicado hoy en sus redes sociales, el purpurado comentó que el lunes 17 de marzo, día de San Patricio, una mujer que lo visitó le comentó que, si bien no es católica, ama a la Iglesia y le gusta ir a Misa, aunque no entiende las posturas en ella, por lo cual el purpurado ha decidido explicarlas, comenzando por la genuflexión. 

Esta es la primera postura que los católicos siempre hacemos. Cuando vamos a la iglesia, buscamos el tabernáculo, donde reposa la presencia de nuestro Señor en el Santísimo Sacramento y hacemos la genuflexión”, resaltó el Arzobispo de Nueva York.

Bajamos con una rodilla y la hacemos. ¿Por qué? Porque es el antiguo signo de adoración, el antiguo signo de estima, el antiguo signo de culto”, continuó.

El cardenal dijo además “que al oír el nombre de Jesús, toda rodilla se doble en la tierra y el cielo, como enseña San Pablo. Esa es la genuflexión y la hacemos ante Jesús, ante su presencia en el Santísimo Sacramento. ¡No se olviden de hacerla!”. 

El purpurado estadounidense indicó además que “esta bella tradición de la genuflexión, ante el Señor en el Santísimo Sacramento, podría estar fallando un poco. ¡No! No podemos dejar que eso pase, es un gran acto de devoción”.

Para concluir, el Cardenal Dolan recordó que “Santo Tomás de Aquino decía ‘¿Saben qué? Satanás no tiene rodillas porque no hace la genuflexión ante nadie’. Cuando lo hacemos, lo hacemos ante Jesús en el Santísimo Sacramento”.

El numeral 274 de la Instrucción General del Misal Romano precisa que “la genuflexión, que se hace doblando la rodilla derecha hasta la tierra, significa adoración; y por eso se reserva para el Santísimo Sacramento, así como para la Santa Cruz” el Viernes Santo.

 20 - marzo - 2025