Del sitio
Fatimazo por la Paz:
En las fiestas o solemnidades,
podemos podemos introducirnos mas en los misterios que contempla esa
fiesta, con la oración del Rosario
Primer Misterio: Las tentaciones en el desierto
Fruto del Misterio: Fortalecerse para combatir al enemigo
Marcos 1,12.13: "A
continuación, el Espíritu lo llevó al desierto. Se quedó en el desierto
cuarenta dias, siendo tentado por Satanás; vivía con las fieras y los
ángeles lo servian".
Jesús, tú estás lleno del
Espíritu y eres llevado al desierto. Tú, el sin pecado, eres sumergido
en el corazón de nuestras tentaciones. Gracias, Jesús por ser un nuevo
Moisés que no solo se pone ante Dios, sino que planta cara al Diablo, al
Tentador que, por sus celos, quiere que nos separemos de ti. Gracias
por enseñarnos cómo combatir con la espada de tu palabra sin olvidar a
quién tenemos que combatir.
Sí, Jesús Salvador, abre nuestras
miradas interiores para combatir bien. Quiero acogerte como mi Salvador,
el que agiliza mis dedos para la batalla y me muestra quién es el
vencido, el acusador de nuestros hermanos.
🔹🔹 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh
Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno.
Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de
Tu Misericordia. Amén"
Segundo Misterio: La invitación a la conversión
Fruto del Misterio: Vivir de fe.
Marcos 1,146.15: "Jesús
se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: 'Se ha
cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en
el Evangelio'".
Gracias, Jesús, por estas primeras
palabras de gracia que despiertan la creación entera. Gracias, a ti que
vienes a anunciarnos una Buena Noticia; gracias a ti que nos invitas a
volvernos de nuestros falsos caminos a creer en esta Buena Noticia.
Sí,
Jesús, tú eres el Amor, Dios ES Amor, y vienes a anunciarnos la más
grande de las noticias: Dios tiene predilección por los hombres, ha
decidido salvarnos por la fuerza de su amor.
Sí, con los primeros
discípulos, quiero decirte que creo que tú eres el Hijo de Dios, que tu
amor es más fuerte que todo; elijo creer, te doy mi voluntad y, hoy, me
abro a tu presencia porque tú, como prometiste, estás a mi lado.
🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de Tu Misericordia. Amén"
Tercer Misterio: Jesús enseña a sus discípulos a orar
Fruto del Misterio: Reconciliarse con el Padre
Lucas 11,1b-4: "'Señor,
enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos'. Él les dijo: 'Cuando oréis, decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino,
danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados,
porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos
dejes caer en tentación'".
Gracias, Señor, por este
tiempo de cuaresma en el que nos invitas al desierto para seducir
nuestras almas. Gracias por querer curarnos de nuestras infidelidades
atrayendo nuestros corazones hacia el Padre.
Gracias por
enseñarnos que la oración es ante todo una mirada al Padre, un encuentro
con tu Padre que, en ti, se hace nuestro Padre.
Padre, Padre
mío, yo me abandono en ti. Te entrego mi falsas imágenes paternales, mis
miedos, mis dudas, mis angustias... Toma todo esto y hazme conocer tu
Rostro, hazme escuchar tu voz, revélame tu dulzura para que pueda
recobrar mi alma de niño y, sin temor, llamarte Padre.
🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de Tu Misericordia. Amén"
Cuarto Misterio: El ayuno de los discípulos
Fruto del Misterio: Recobrar el sentido del sacrificio
Mc 2,18 6,19 - 20: "Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: Por
qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y los tuyos
no?". Jesús les respondió: ";es que pueden ayunar los amigos del esposo,
mientras el esposo está con ellos?". Llegarán días en que les
arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día".
Gracias, Jesús, por darnos una llave de oro al proponernos ayunar.
Porque
el ayuno nos desvía de nuestras pasiones para apasionarnos por ti, el
ayuno nos priva de nuestros sentidos para gustar tu presencia. Gracias
por repetirnos que ciertos demonios no salen sino por el ayuno y la
oración.
Virgen María, enséñanos a aceptar al ayuno que agrada a
Dios, que es: alimentarse de pan y agua, desatar las ataduras de la
servidumbre, privarse de palabras amargas, tomarse tiempo para escuchar o
molestarse en hacer pequeñas cosas cada día, para ser revestidos de tu
fuerza. Entonces, nuestro ayuno atraerá el Espíritu, que es paz,
alegría, bondad, benevolencia, misericordia.
🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de Tu Misericordia. Amén"
Quinto Misterio: La limosna
Fruto del Misterio: Dar sin calcular
Lucas 12,33-34: "Vended
vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un
tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe
la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, alli estará también
vuestro corazón".
"Amar es dar todo y darse a sí mismo",
dice santa Teresa de Lisieux. Queremos vivir tan frecuentemente de tus
dones, Jesús, sin consentir en dar lo que tenemos y lo que somos... Tú
nos hablas de dar al que nos pide, de dar sin calcular, con largueza,
porque la medida de nuestro don servirá también para nosotros.
Jesús,
te ofrezco mis miedos de faltar a quien me impide dar, mis angustias
del mañana, mis faltas de confianza de que tengo un Padre que realmente
cuida de mí.
Gracias por querer enseñarme a dar para descubrir el
tesoro en el cielo de mi alma. Tú eres mi tesoro, Jesús; tus virtudes
son mis piedras preciosas, tu dulzura y tu humildad son mis joyas.
Muéstrame
el lugar secreto de tu presencia, así podré vender todos mis bienes,
encantado(a) de adquirir el mejor tesoro que existe: tú mismo.
🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del
infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más
necesitadas de Tu Misericordia. Amén"
“Que Maria nos atraiga el Espíritu Santo y que nos enseñe a rezar, gustar y saborear la presencia de Cristo”
(Sor Marie de la Visitación)