Dedicado a la oración preferida de María Santísima, que por desgracia cada vez se reza menos, para agradecer, pedir gracias, ganarse el Cielo y divulgarla a todos
La Iglesia celebra cada año la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús durante el mes de junio y, inmediatamente después, honra al Inmaculado Corazón de María.
Existe una razón específica por la que la Iglesia une estas dos fiestas, sobre la cual muchos papas y santos han reflexionado a lo largo de los siglos.
El papa Benedicto XVI explicó en la fiesta del Inmaculado Corazón de María: "El corazón que más se asemeja al de Cristo es, sin duda, el Corazón de María, su Madre Inmaculada, y por esta misma razón la liturgia los presenta juntos para nuestra veneración".
Ella es un eco de Dios, que habla y repite solo a Dios. Si dices "María", Ella dice "Dios". Cuando Santa Isabel alabó a María llamándola bienaventurada porque había creído, María, el fiel eco de Dios, respondió con su cántico: "Mi alma glorifica al Señor".
Lo que María hizo aquel día, lo hace todos los días. Cuando la alabamos, cuando la amamos y la honramos, cuando le ofrecemos algo, entonces Dios es alabado, honrado y amado, y recibe nuestro regalo a través de María y en María.
El libro del siglo XIX "El Manual de Oro" ofrece una correlación similar al referirse al Corazón de Jesús y al Corazón de María.
"Amemos y honremos estos dos Corazones, tan íntimamente unidos; acudamos al Padre a través del Corazón de Jesús; acudamos al Salvador a través del Corazón de María. Devolvamos a Dios Padre, a través del Corazón de Jesús, lo que le debemos por su infinita justicia y bondad; y devolvamos a Dios Hijo, a través del Corazón de María, lo que le debemos por su misericordia y por todos los beneficios que nos ha concedido. Obtendremos todo del Padre y del Espíritu Santo a través del Corazón de Jesús, y obtendremos todo del Hijo a través del Corazón de María".
El Corazón de María está tan íntimamente unido al Corazón de Jesús que uno no puede separarse del otro. Es apropiado que estas dos fiestas también sean inseparables en el calendario litúrgico.
Si deseamos profundizar nuestro amor a Dios, acudamos primero a María y Ella nos guiará por el camino más seguro hacia el Corazón de su Hijo.
La
experiencia de un joven, san Juan María Vianney, sobre el trabajo
ofrecido a Dios a través de las manos de la Virgen María nos mueve a
imitarlo para que rinda.
El trabajo se convierte en una pesada carga para quienes no entienden
que es una manera de santificarse. Los santos nos lo enseñan con su
ejemplo. Uno de ellos fue san Juan María Vianney,
el santo Cura de Ars, quien tuvo una infancia feliz pero dura. Cada
experiencia forjó su alma para amoldarla a Dios, con la ayuda de la Santísima Virgen María.
El padre Francis Trochu narra en su libro, El Cura de Ars,
que el niño Juan Vianney comenzó a manejar pesados aperos de labranza
para trabajar en el campo con su hermano Francisco de nueve años y mayor
que él. Su labor, entre otras actividades, era arar la tierra, abrir
surcos, podar árboles, atar haces de leña y recoger nueces y manzanas.
Ciertamente, un arduo trabajo para un niño de complexión robusta,
como era entonces Juan María, pero no por eso flojo; por el contrario,
siempre estaba presto para la acción. Sin embargo, aunque eran acciones
sencillas, para él eran de gran valor porque las ofrecía a Dios todos
los días, con todo su corazón. En una catequesis explicó: "Es menester ofrecer a Dios nuestros pasos, nuestro trabajo y nuestro
reposo. ¡Oh, cuán hermoso es hacerlo todo por Dios! Ea, alma mía, si
trabajas por Dios, trabajarás tú, mas Dios bendecirá tus obras; serás tú
quien andarás, mas Dios bendecirá tus pasos [...] ¡Oh, qué belleza
ofrecerse a Dios en sacrificio todas las mañanas!"
Cuenta el padre Trochu que un día, Juan María - ya con trece años -
fue a la viña con su hermano Francisco. Ahí se esforzó en trabajar tanto
como él, lo que provocó que regresara rendido de cansancio a su casa.
Su madre, compadecida, pidió a Francisco que no corriera tanto o que le
ayudara al menor. La respuesta de Francisco fue: "Juan-María no está obligado a hacer lo que yo; ¿qué diría la gente si el mayor adelantase menos en el trabajo?"
Ocurrió al día siguiente un cambio de estrategia: Juan María había
recibido como regalo una estatuita de la Santísima Virgen encerrada en
un estuche. Cuando se fue a trabajar como de costumbre, y "antes de
poner manos a la obra, le besó devotamente los pies y la puso delante de
sí tan lejos cuanto le fue posible".
De regreso a su casa, dijo a su
madre: "Confiaré siempre en la Virgen. Hoy la he invocado y se ha dignado
ayudarme: ya puedo seguir en el trabajo a mi hermano y no siento fatiga
alguna".
Desde entonces, conservó la costumbre de saludar a la Virgen al dar
cada hora y al mismo tiempo que rezaba el Avemaría, recitaba: "¡Bendito sea Dios! ¡Ánimo, alma mía!, el tiempo pasa; la eternidad
se acerca. Vivamos tal como hemos de morir. Bendita sea la Inmaculada Concepción de María, Madre de Dios".
Hagamos lo mismo para aligerar la carga de las labores diarias y démosles sentido de eternidad.
"Después de vivir un secuestro, nadie
vuelve a ser el mismo de antes», asegura el general Luis Mendieta quien
padeció más de una década secuestrado por las FARC en la selva de
Colombia (1998 a 2010). Las condiciones de su secuestro fueron
dramáticas: días interminables de exigentes caminatas por la selva, una
alimentación deficiente y duras enfermedades, como una fibrosis que lo
dejó sin poder caminar durante un tiempo. Desde su actual despacho en
Madrid de Agregado de la Policía en la Embajada de Colombia, Mendieta
cuenta cómo logró afrontar con esperanza las condiciones inhumanas a las
que lo sometieron los guerrilleros.
¿Cuál fue el momento más difícil durante su secuestro?
– Fueron muchos. Desde la toma de Mitú, donde fuimos secuestrados, hasta
las propias condiciones del cautiverio: el recorrido por la selva –que
está lleno de riesgos–, los fusiles de los terroristas apuntándonos en
todo momento… Incluso la propia Operación Camaleón, la del rescate, que
fue a sangre y fuego. Muy violenta.
-¿De dónde sacó la fuerza para resistir tantas adversidades?
– Desde el 1 de noviembre de 1998, cuando fuimos secuestrados, me
encomendé a Dios. Sabíamos que, en cualquier momento los terroristas
podían matarnos. Sin embargo, perseveramos en la oración y Dios
Todopoderoso nos dio la fortaleza y la paciencia para seguir adelante.
En los primeros días de estar
secuestrado, tuve un sueño con la Virgen María. Ella me dijo que debía
rezar mucho, si quería salir de allí con vida. Por eso, aunque ya estaba
orando, persistí más en la oración. Con once compañeros, hicimos un
grupo de oración. Rezábamos el rosario y leíamos partes de la Biblia
sobre la liberación. Después de dos años y medio, diez compañeros
secuestrados fueron liberados. Luego, unos meses antes del rescate, tuve
un sueño con Jesús en la cruz. Yo estaba en otra cruz, a su lado. El
volteó la cabeza y me dijo: "Ya te puedes bajar; ya te puedes ir". Pocos
meses después, fue el rescate.
-¿Cómo vivió su esposa la ausencia?
– En un mensaje que ella envió antes de mi liberación decía: "Dios,
hágase tu voluntad; estoy en tus manos". Ella cuenta que el ejercicio
más difícil que le tocó hacer fue el del desprendimiento, dejar que Dios
tomara la decisión respecto a nosotros. Ese desprendimiento la llevó a
entender que nuestra vida depende solo de Él. Por eso, nosotros seguimos
hoy en la oración, con ese mismo amor, entregados a nuestro hogar en lo
cotidiano.
(Entre el 13 y el 14 de junio de 2010 se
desarrolló la operación militar Camaleón, en la cual el Ejército logró
rescatar al general Mendieta y a otros tres hombres de las fuerzas
públicas (dos coroneles de la Policía Nacional de Colombia y un sargento
del Ejército).
Sabemos que María nos lleva a Jesús. Tener una imagen de María en nuestros hogares o verla en lugares públicos abre nuestras almas para recibir a Jesús.
Si aún no tienes una estatua o un ícono de la Santísima Virgen en tu casa, o no ves ninguno en las casas de tus seres queridos, cómprate una estatua o regálales una a ellos.
Del mismo modo, puedes colocar una en tu jardín, en tu propiedad, frente a tu casa o a lo largo de un camino o sendero, con una base o un santuario adecuado, para "hacer que María sea visible para los transeúntes".
En la Iglesia católica crecieron con el tiempo "devociones"
específicas que se asignaron a cada mes del año. Por ejemplo, el mes de
junio se asoció con el Sagrado Corazón de Jesús porque la fiesta del Sagrado Corazón siempre cae dentro de ese mes. Agosto pasó a ser conocido como el mes dedicado al Inmaculado Corazón de María.
Pero actualmente es difícil saber a qué se debe. No existe ninguna
fiesta particular en agosto en el calendario litúrgico actual y la
principal celebración de agosto es la Asunción de la Virgen María el 15
de agosto.
La razón principal por la que agosto se asoció al Inmaculado Corazón de María es la Segunda Guerra Mundial y la devoción del Papa Pío XII a Nuestra Señora de Fátima.
El mundo estaba convulsionado en la década de 1940 y, en 1942, el
Papa Pío XII respondió a las peticiones de Nuestra Señora de Fátima y
consagró el mundo al Inmaculado Corazón de María el 31 de octubre de
1942.
Cuando la guerra continuó, Pío XII se volvió de nuevo hacia el Inmaculado Corazón.
El 4 de mayo de 1944, el Papa Pío XII instituyó la fiesta del
Inmaculado Corazón de María el 22 de agosto, octava de la fiesta de la
Asunción. Lo hizo para que por su intercesión se obtenga "la paz entre
las naciones, la libertad de la Iglesia, la conversión de los pecadores,
el amor a la pureza y la práctica de la virtud."
Este siguió siendo el día dedicado al Inmaculado Corazón de María hasta después del Concilio Vaticano II.
Tras la revisión del Calendario General,
el Papa Pablo VI decidió intercambiar las fiestas del Inmaculado
Corazón y de la Realeza de María. La fiesta del Inmaculado Corazón de
María se unió a la del Sagrado Corazón de Jesús (que se celebra el
sábado siguiente a la fiesta del Sagrado Corazón, normalmente en junio) y
la de la Realeza de María se trasladó al 22 de agosto. Esto se hizo en
parte para reconocer el hecho de que el reinado de María está
estrechamente relacionado con el de su Asunción al cielo.
Incluso después del traslado de las fiestas, muchos católicos
siguieron celebrando agosto como mes dedicado al Inmaculado Corazón de
María, pues consideraban que su mensaje de Fátima debía ser escuchado de
forma más amplia.
Esta designación de agosto no es un tema espiritual "oficial"
decretado por la jerarquía católica, sino simplemente un desarrollo
histórico que surgió de la Segunda Guerra Mundial y del mensaje de
Nuestra Señora de Fátima.
Dos madres comparten su gratitud: en junio de 2025, rezaron a María, Desatadora de Nudos, por sus hijas. Sus sinceros testimonios revelan una liberación tangible, tanto en las relaciones familiares como en la vida profesional. Estas historias de esperanza te invitan a unirte a ellas en oración.
Recé a María, la Desatadora de Nudos, pidiendo ayuda para mis dos hijas, y le agradezco infinitamente su apoyo. Una de ellas logró perdonar a sus abuelos por viejos resentimientos, mientras que la otra superó sus miedos, miedos que la habían paralizado a la hora de incorporarse al mundo laboral y de afirmarse en su vida sentimental. Gracias, María, te confié a mis hijas. En comunión de oración con todas las madres, dondequiera que estén, sea lo que sea lo que estén viviendo.
Me encontraba en una situación delicada: recé a María, la Desatadora de Nudos, y hoy todo se ha resuelto, mi hija ha encontrado trabajo. Gracias a nuestra Santísima Virgen, consiguió una pasantía y le está yendo bien. Incluso le ofrecieron un trabajo de reemplazo durante las vacaciones. Gracias, María, por estar ahí para nosotros, pues sin ti todos mis planes habrían sido imposibles. Gloria y alabanza a ti, María, por aceptarme tal como soy, y gracias por tu apoyo y tus milagros en mi vida.
La revista ‘Plaza de San Pedro’ publicó la respuesta del Papa a una carta escrita por una madre, en la que ella compartía sus alegrías y también sus tentaciones relacionadas con la fe.
Si tu punto de referencia es María, podrás enfrentar todas las incertidumbres, asegura León XIV
La revista "Praça São Pedro", una publicación de la Basílica del Vaticano, dio a conocer la respuesta del Papa León XIV a una carta escrita por una madre llamada Laura, en la que ella compartía sus alegrías y también sus tentaciones contra la fe.
Si tu punto de referencia es María, podrás enfrentar todas las incertidumbres, asegura León XIV
La mujer le pide consejo al Santo Padre para superar las tentaciones, que parecen apoderarse de ella, a pesar del gran amor de su esposo y de sus tres hijas, quienes son educadas en la fe cristiana, y que siente con más fuerza que nunca. "¿Acaso esta fe carece de solidez?", se pregunta.
El Papa responde destacando que el entusiasmo por la fe y la sinceridad del corazón son una bendición para la mujer y su familia. "Si su punto de referencia es María, podrá enfrentar todas las incertidumbres", asegura. El Pontífice también afirma que "compartir proyectos de amor cristiano es fundamental para progresar espiritualmente y colaborar con la gracia y la voluntad de Dios".
La Policía bosnia ha anunciado hacia la una y media, (hora local), de este martes la
detención de un hombre sospechoso de haber vandalizado estatuas y
provocado un incendio con bidones de combustible en la parroquia de Medjugorje durante la noche del lunes al martes.
La agresión sucedió pasadas las cuatro de la madrugada, en las instalaciones de la parroquia de Medjugorje,
cuando un hombre prendió fuego al altar exterior detrás de la parroquia
de Santiago (el espacio que se usa para encuentros al aire libre). La
escena quedó grabada por cámaras.
Alguien hizo además pintadas en distintas estatuas marianas de la zona. Una de las pintadas, en inglés, decía“devil in a skirt” (“diablo con falda”).
A lo largo de la mañana, miembros de la Comunidad del Cenáculo acudieron
a limpiar las pintadas de las estatuas. Esta comunidad lleva décadas en
Medjugorje, acoge a personas que están superando adicciones y acompaña a
los peregrinos.
Los creyentes y peregrinos han seguido reuniéndose para rezar, especialmente en elMonte Podbrdo (la colina de las apariciones). La estatua de la colina fue una de las atacadas, está instalada allí desde 2001 y es obra del escultor italiano Dino Felici.
A lo largo de la mañana, la Policía de Herzegovina Occidental difundió imágenes del sospechoso pidiendo colaboración ciudadana, hasta que se anunció su detención pasada la una del mediodía, anunciada por el Ministerio de Interior.
Él, o un cómplice, dejó además un cartel con mensajes ofensivos en el
exterior, que por la mañana fue retirado por miembros de la Comunidad
del Cenáculo, explica el diario bosnio Oslobodjenje.ba. El cartel o pancarta enumeraba nombres de videntes de Medjugorje, junto con un texto en polaco que decía:“Ivanka, Mirjana, Milka, Vicka, Ivan y Jakov son unos estafadores. ¡Tengo pruebas!”.
Todo esto ha sucedido cuando se espera la llegada de miles de jóvenes de toda Europa,especialmente de Italia y Europa Oriental, al Festival de Jóvenes de Medjugorje, el Mladifest, que empieza este sábado 1 de agosto, y se celebra cada año.
La oficina de la parroquia ha difundido una nota animando a responder a la agresión “con oración, ayuno y perdón”.
“Hemos recibido con gran tristeza la noticia del acto de vandalismo
que ha afectado los espacios de oración de nuestra parroquia. De
inmediato iniciamos las labores de limpieza y reparación de los daños para que todos los espacios vuelvan a estar dignamente preparados para la oración. Agradecemos a todos aquellos que, con su trabajo y su ayuda generosa, contribuyen a que este santuario siga siendo un lugar de encuentro con Dios, un lugar de paz y un lugar donde se venera a la Santísima Virgen María, Reina de la Paz”, afirma la nota.
“Invitamos a todos los fieles a responder a este acontecimiento tal como la Virgen nos ha enseñado durante más de cuarenta años en Medjugorje: con oración, ayuno y perdón.
Oremos por la conversión del corazón de quienes cometieron este acto,
para que el Señor los toque con su gracia y los conduzca por el camino
del bien”, añade el mensaje.
“Oremos también por la paz en el corazón de todas las personas. La Virgen nos llama incesantemente a ser portadores de paz. Que este acontecimiento nos impulse también a tomar aún más en serio su llamado: a no responder al mal con el mal, sino a dar testimonio, con nuestra propia vida, del amor, el perdón y la esperanza”, continúa la exhortación de las autoridades parroquiales.
“El santuario permanece abierto a todos los peregrinos. El
programa de oración continúa desarrollándose con normalidad y todos los
espacios están siendo limpiados y acondicionados con rapidez para que
vuelvan a ser un lugar de oración y de encuentro con el Señor, por
intercesión de la Reina de la Paz”, aseguran, en vísperas de la llegada
de miles de jóvenes al Mladifest 2026.
La candidata a la Presidencia de Bosniay Herzegovina y representante en la Cámara de Representantes de la Asamblea Parlamentaria de BiH, Darijana Filipović,condenó enérgicamente el ataque. “Los horribles mensajes dejados en un lugar de oración y santidad, un
lugar de esperanza y paz, y los daños materiales causados al altar no
deben quedar impunes”, dijo Filipović en la red social X. En su
opinión, “se trata de un ataque abierto contra la comunidad católica de Medjugorje y contra toda Bosnia y Herzegovina, pero también un ataque contra el símbolo mundial de paz y unidad, y esto ocurre en vísperas del 37º Encuentro Internacional de Jóvenes”, advirtió.
El ministro croata de Asuntos Exterioresy Europeos, Gordan Grlić Radman, también
condenó el ataque vándalo. “Este acto inaceptable constituye un
profundo insulto para los creyentes y todas las personas de buena
voluntad”, proclamó. “Medjugorje fue, es y seguirá siendo un lugar de paz, oración y esperanza, más fuerte que cualquier acto de odio”, insistió el jefe de la diplomacia croata en Facebook.
Las campanas deSanta Maríase callaron de golpe cuando las llamas treparon por las laderas y cercaron el pueblo. Era el avance brutal delincendio forestal de Gestoso, surgido en la frontera con Orense, que llegó como un ejército imparable. El viento empujó la lengua de fuego hacia Lusio, una aldea que apenas sumaba yaunas pocas casas habitadas.
Los vecinos fueron desalojados con urgencia. Helicópteros y brigadas trataban de frenar un frente descontrolado, pero el fuego se propagaba con violencia. "No ha quedado nada, no queda una casa en pie", resumió después, con crudeza, un hombre queregresaba entre cenizas.
Entre
la confusión, una mujer tomó una decisión que alteraría la memoria del
desastre. Se llama Susana. Hija y nieta de lusianos, vio cómo el fuego
se acercaba a la iglesia de Santa María. Allí, desde hace siglos,
preside la vida comunitaria una Virgen morena del siglo XVIII.
Cuando todos huían, ella entró. "No podía dejarla allí. Hemos rezado a sus pies desde niños. Sería como abandonar a una madre",
explicaría más tarde. Cubierta con un pañuelo mojado, levantó la talla
de madera y la sacó en brazos como quien rescata a una criatura.
La imagen fue guardada en una de las pocas casas que resistieron el fuego. Minutos después, el campanario crujía bajo las llamas.
Lusio quedó reducido a ruinas. La casa de los abuelos de Susana, donde aún vivía Toñín, uno de los últimos habitantes permanentes, desapareció entre cenizas. Otros vecinos vieron también cómo se deshacían sus hogares, con recuerdos familiares y enseres convertidos en polvo negro.
El paisaje tras el fuego era dantesco:
paredes calcinadas, tejados hundidos, animales muertos en los prados y
un silencio espeso que recordaba a una zona de guerra. "Es como si te arrancaran la memoria", lamentaba un anciano al ver su pueblo irreconocible.
Tres días después, cuando el humo aún
flotaba en el aire, la Virgen volvió a ocupar su lugar en el altar. Fue
un acto sencillo pero cargado de emoción. Los vecinos se acercaron desde
los pueblos de alrededor, algunos con la esperanza de poder regresar a
sus casas. Entre lágrimas, dejaron flores.
La iglesia se mantenía en pie, como si de un milagro se tratase. Las llamas tampoco afectaron al cementerio anexo. "El milagro no fue divino, fue el esfuerzo de la gente", insiste Susana, que desde hacía unas semanas, habían desbrozado los alrededores de la ermita.
La
indignación también prendió entre las brasas. "Si ves que no llegas,
pide ayuda. ¿Y para qué queremos un Ejército?", cuestiona Susana, que
reclama más coordinación y recursos para las aldeas olvidadas del Bierzo. El incendio de Gestoso puso de manifiesto la fragilidad de un territorio envejecido, con pocos vecinos y escasas manos para defenderse.
Pero en medio de la rabia, el gesto de salvar a la Virgen se ha convertido en estandarte de resistencia.
No se trata solo de religión, sino de identidad. En un pueblo arrasado,
esa imagen representa lo poco que queda en pie: la memoria compartida,
la pertenencia, el deseo obstinado de seguir existiendo.
Hoy
Lusio sigue marcado por la devastación. Las casas son ruinas humeantes,
los prados son desiertos de ceniza. Pero en el altar deSanta María una vela ilumina el rostro moreno de la Virgen.
Y en esa llama frágil, como en el gesto de
Susana, late la certeza de que incluso frente al fuego más feroz,
siempre queda un rincón donde la vida se empeña en resistir.
Un estudio de la Universidad de Georgetown, de los jesuitas estadounidenses, ubicada en Washington, D.C., ha corroborado lo que la Iglesia sabe desde hace siglos: la devoción a la Virgen y el rezo del Rosario son fundamentales para el nacimiento y la conservación de las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Se trata de un informe del Centro para la Investigación Aplicada al Apostolado (CARA, por sus siglas en inglés), un organismo de la
universidad especializado en aportar soporte científico a los métodos de
evangelización.
Según recoge Un Rosario por Chile, el 59% de los encuestados
afirmaron que su devoción mariana había tenido un impacto
“significativo” o “grande” a la hora de discernir su vocación, un
porcentaje que, por grupos, encabezaron los religiosos sacerdotes (71%).
Del mismo modo, un 70% de los encuestados declaró que rezar el Rosario en privado influyó favorablemente durante su periodo de discernimiento.
Por último, para un 35% de los encuestados el carácter mariano de una comunidad (diócesis o congregación) fue un factor “significativo” para elegirla.
Los lugares de peregrinación mariana también son tenidos en cuenta:
un 44% han visitado al menos uno antes de decidir su estado en la
Iglesia.
un89% de los entrevistados tenga una “gran devoción” (58%) o una “cierta devoción” (31%) a la Virgen, lo que
a un 75% les ha fortalecido “mucho” (41%) o “algo” (34%) su vocación, y que
un 80% acuda “muy a menudo” (44%) o “a menudo” (36%) a María en busca de ayuda espiritual.
A quienes consideran que la devoción a la Santísima Virgen ‘desvía’
de la devoción a Jesucristo, la encuesta ofrece un desmentido: para el
80%, esa devoción ha incrementado “mucho” (22%) o “significativamente”
(58%) su devoción a la Eucaristía.
Las prácticas con la que los diocesanos de Saginaw fomentan su amor a la Virgen de forma diaria o semanal son:
La Corona Franciscana, también conocida como las Siete Alegrías de la Virgen María, es un tipo de rosario que se centra en los acontecimientos alegres de la vida de María.
Desde que el rosario se popularizó alrededor de los siglos XV o XVI, los católicos han desarrollado una variedad de devociones similares que también utilizan un collar de cuentas.
Una de estas devociones se conoce como la "Corona Franciscana", el "Rosario Serafín" o las "Siete Alegrías de la Virgen María". Sus siete alegrías se celebran cada año el 27 de agosto.
Según una tradición, esta corona surgió cuando la Santísima Virgen se le apareció a un joven novicio franciscano en el siglo XV y "le indicó cómo, al recitar diariamente un rosario de siete décadas en honor a sus siete alegrías, podría tejer una corona que le resultaría más agradable que una corona material de flores".
Las siete alegrías sobre las que se medita durante la Corona Franciscana se asemejan mucho a los cinco misterios gozosos del rosario.
Es una devoción sencilla y se puede rezar con un rosario común o con un rosario especial de la Corona Franciscana que tiene siete series de 10 cuentas.
La Corona Franciscana comienza con la señal de la cruz, seguida de una oración inicial:
Después de rezar las siete décadas, hay dos cuentas adicionales en las que se rezan dos Ave Marías que completan los 72 años de vida de María (según la tradición).
A continuación, hay una oración final:
Oh Dios,
cuyo Hijo unigénito,
con su vida, muerte y resurrección,
nos ha ganado las recompensas de la vida eterna;
te suplicamos que,
al meditar sobre estos misterios en el santísimo Rosario de la Santísima Virgen María,
podamos imitar lo que contienen y obtener lo que prometen,
En el capítulo 12 del Apocalipsis, la "mujer vestida de sol" lleva una corona de doce estrellas. Los eruditos católicos han interpretado que esto se refiere tanto a las doce tribus de Israel como a los doce apóstoles. Estos, a su vez, representan al pueblo tanto de la Antigua como de la Nueva Alianza, de quienes María es la Reina. Ella es Reina de Israel como Madre del Rey de Israel, y Reina de la Iglesia, como Madre del Rey que es el Salvador, y por lo tanto de todos los redimidos.
… sobre la cabeza de la mujer vestida de sol hay "una corona de doce estrellas". Este signo simboliza las doce tribus de Israel y significa que la Virgen María está en el centro del Pueblo de Dios, de toda la comunión de los santos. Y así, esta imagen de la corona de doce estrellas nos introduce en la segunda gran interpretación del presagio celestial de la "mujer vestida de sol": además de representar a Nuestra Señora, este signo personifica a la Iglesia, la comunidad cristiana de todos los tiempos. Ella está encinta, en el sentido de que lleva a Cristo en su vientre y debe darlo a luz en el mundo. Este es el trabajo de parto de la Iglesia peregrina en la tierra, la cual, en medio de los consuelos de Dios y la persecución del mundo, debe llevar a Jesús a los hombres y a las mujeres.
De ninguna manera el Ave María sugiere que debamos adorar a María o que Ella pueda hacer algo sin el permiso o la ayuda de Dios. El hecho de que le pidamos sus oraciones significa que María necesita pedirle a Dios que nos ayude. Ella no es una diosa a quien adorar; es una madre a quien amar.
El Salve Regina ("Salve, Reina") sigue siendo uno de los himnos y oraciones más populares de la Iglesia católica dedicados a la Virgen María.
Se canta con mayor frecuencia al final de la Oración de la Noche, como parte de la Liturgia de las Horas, así como en diversas fiestas marianas a lo largo del año litúrgico.
La mayor parte de la letra se atribuye al beato Herman el Cojo, un santo monje que nació con paladar hendido, parálisis cerebral y espina bífida. Vivió durante el siglo XI y compuso el Salve Regina mientras residía en un monasterio benedictino.
Sin embargo, las últimas palabras del Salve Regina, tal como se canta hoy en día, se atribuyen tradicionalmente a San Bernardo de Claraval.
Un artículo escrito para la revista Sacred Heart Review ofrece un resumen de cómo se escribieron estas últimas palabras:
En la Nochebuena [de 1146, San Bernardo] llegó a Espira [Alemania] y fue acompañado a la catedral por el obispo y el pueblo, en solemne procesión. Y los príncipes del imperio que se habían reunido... recibieron al santo con todos los honores. Al entrar en la [catedral], se entonó el Salve Regina con el mayor entusiasmo. San Bernardo se conmovió profundamente y, al resonar las últimas palabras: "Después de este exilio nuestro, muéstranos el fruto bendito de tu vientre, Jesús", el santo exclamó: "O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria" —"Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María".
Fue una exclamación espontánea de amor que desde entonces se ha convertido en una parte esencial del Salve Regina.
San Bernardo era un hombre lleno de amor por la Virgen María y no pudo contener tal amor cuando escuchó el melodioso canto resonar en la hermosa iglesia.
Pasó toda su vida cantando las glorias de la Virgen María y a veces se le llama el "bardo" o "trovador" de María.
La iglesia de Espira tiene estas palabras grabadas en placas de latón colocadas en un lugar destacado del edificio.
La mañana del pasado sábado 23, (agosto de 2025), alrededor de 200 fieles, representantes de comunidades católicas y devotos se reunieron en la capilla del Colegio Gentil Bittencourt, en Belém (PA), para participar en el rezo de las mil Avemarías como preparación para el Círio de Nazaré 2025.
Este piadoso evento es promovido por la Dirección de la Fiesta de Nazaré (DFN) desde el año 2015, y se ha convertido en una tradición en el calendario de espiritualidad del Círio. Según los organizadores, este momento de oración tiene como objetivo fortalecer la espiritualidad de los devotos y reunir intenciones personales en un ambiente de fe y devoción mariana.
La recitación de estos mil Ave Marías sigue la misma dinámica que la del Santo Rosario; sin embargo, en lugar de grupos de decenas de Ave Marías, se rezan bloques de 50 Ave Marías, en un relevo entre parejas, miembros de la Guardia de Nazaré e invitados, quienes entregan sus intenciones personales en manos de la Virgen de Nazaré.
Para Jorge Xerfan, director de evangelización de la DNF, "el objetivo de este momento es rezar para que el Círio de Nazaré esté lleno de gracias, bendiciones y conversiones, y para que todo transcurra sin contratiempos". Esta edición del Círio de Nazaré seguirá el tema "María, Madre y Reina de toda la creación".
La Fiesta del Círio de Nazaré es una manifestación religiosa en honor a Nuestra Señora de Nazaré, patrona de Pará, que se celebra el segundo domingo de octubre. El evento suele reunir a millones de fieles en Belém, quienes recorren 3,6 kilómetros siguiendo la carroza que lleva la imagen de Nuestra Señora.
No siempre puedo controlar mi primer impulso, pero con buena voluntad y gracia puedo controlar el segundo.
Debo ejercitar constantemente mi voluntad: María, mi Santísima Madre, dijo su "fiat" en la Anunciación: ¡qué humildad! Nada de sí misma, sino todo de Dios... Solo buscaba complacerlo en todo.
Siguiendo su ejemplo, debo elegir y desear solo lo que más sirva al servicio y la gloria de Dios, sin ningún egocentrismo...