miércoles, 8 de abril de 2026

Los misterios leoninos del Rosario

 

Traducido del sitio Catholic 365:

Pregunta: Si pudieras crear una nueva serie de misterios para el rosario y darle un nombre, ¿qué cinco misterios elegirías y cómo la llamarías? Hace poco, mientras navegaba por Internet, me topé con esta pregunta y enseguida se me ocurrió una respuesta. Yo añadiría los misterios leoninos. Déjame explicarte...

Dado el origen sagrado del Rosario como el Salterio de Nuestra Señora entregado por María a Santo Domingo, no querría ver ningún cambio. Ciertamente, no me atrevería a pensar que pudiera añadir nada. Pero solo como un experimento mental, si yo fuera el papa, consideraría añadir "Los Misterios Leoninos". Estos destacarían a Jesús como el León de Judá, un título que se le da en el libro del Apocalipsis. Celebran y honran a Jesús como un guerrero real y alfa, que es físicamente fuerte, espiritualmente poderoso, virtuoso y justo.

El nombre "leoninos" no se debe al papa León (aunque eso demuestra lo providencial que es el momento para introducir tales misterios), sino porque la palabra "leonino" significa "parecido a un león". Jesús es el Cordero de Dios, pero también es un león temible. Como dijo San Agustín: "Soportó la muerte como un cordero; la devoró como un león". — Sermón del año 375 d. C. Al igual que los demás misterios del Rosario, los "leoninos" son cristológicos y explícitamente bíblicos. 

Primer Misterio Leonino: Jesús se enfrenta al diablo en el desierto. (Lucas 4:1-13)

    Meditación:  Guiado por el Espíritu, ayunó y oró durante 40 días. Jesús estaba allí para prepararse para su vida pública y su ministerio. Al final de su estancia en soledad, fue tentado tres veces con deseos físicos, orgullo y ambición mundana. Al refutar al diablo cada vez con la espada de la Escritura, comenzó a derrotar el mal en este mundo y a proclamarlo para Dios. Él fue un ejemplo del uso de armas espirituales como el silencio, la soledad, el ayuno, el desapego del mundo, la oración, la Escritura y el amor inquebrantable. 

Segundo Misterio Leonino: Jesús calma la tormenta. Mateo 8:23-27

    Meditación: Jesús dormía cuando los que estaban en la barca comenzaron a entrar en pánico. Cuando las olas empezaron a inundar la barca, despertaron a Jesús y le rogaron que los salvara. Sabían que Jesús tenía poder sobre todo tipo de mal. Antes de reprender a la tormenta, los reprendió a ellos por su cobardía y falta de fe. Cuando la barca comenzó a estabilizarse en las aguas tranquilas y la lluvia cesó, su miedo a la tormenta fue reemplazado por el temor del Señor. "Los hombres se asombraron y preguntaron: '¿Qué clase de hombre es este? ¡Incluso le obedecen hasta los vientos y las olas!'"

Tercer Misterio Leonino: Jesús expulsa a los demonios. Mateo 8, 28-34

    Meditación: Jesús entró en territorio enemigo impuro e inmediatamente se enfrentó a dos hombres poseídos que vivían entre las tumbas. Reconocieron su divinidad como Hijo de Dios y respetaron su poder para atormentarlos. Los muchos demonios suplicaron que los liberara en los cerdos cercanos y Jesús ordenó con una sola palabra: "¡Id!". Obedecieron y toda la ciudad se llenó de temor ante el poder de Jesús. 

Cuarto Misterio Leonino: Jesús denuncia la hipocresía de los fariseos y los escribas. Mateo 23, 1-39

    Meditación: Jesús ya había tenido suficiente. Estaba cansado de la hipocresía, el engaño y la corrupción de los líderes religiosos de su época. Sabiendo que ponía en peligro su propia vida, Jesús dijo toda la cruda verdad, sin edulcorarla. Denunció duramente a los fariseos y a los escribas por lo que realmente eran. Los veía como tiranos que imponían una carga irrazonable al pueblo. A lo largo de todo el capítulo 23 de Mateo, Jesús arremete contra sus enemigos humanos, llegando incluso a insultarlos para provocar su conversión: "¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar del juicio del Gehena?".

Quinto Misterio Leonino: Jesús expulsa a los cambistas del templo. Mateo 21, 12-17

    Meditación: Jesús detestaba la codicia y la corrupción. Lo que empeoraba las cosas era que los cambistas estaban profanando la Casa de Dios, el templo. Jesús vino a purificar el templo con una demostración física de su valentía, su ira justa y su fuerza física. Utiliza las Escrituras como arma contra ellos.  "Está escrito", les dijo, "'Mi casa será llamada casa de oración', pero ustedes la están convirtiendo en 'una cueva de ladrones'".

Fue Jesús, como el León de Judá, quien se ganó el respeto de 12 hombres rudos que lo dieron todo, incluso sus vidas en el martirio, para ser sus discípulos y más tarde apóstoles. La Biblia dice que cuando la gente seguía a Jesús, se "asombraba y temía". Él caminó sobre el agua, a la que más tarde ordenó que se calmara.  Revirtió el poder de la muerte para sus amigos. Como señaló el centurión, Jesús mandaba y, a veces, reprendía a hombres y ángeles. Al hacerlo, enseñaba con autoridad, permanecía siempre intrépido ante sus enemigos y abrazaba libremente el sufrimiento y la muerte. De esta manera, convirtió el amor en un arma contra el mal incluso antes de su plena manifestación en la cruz. Jesús es el único capaz de entrar en la casa del hombre fuerte, atarlo, robarle sus bienes y saquear su casa (Mt 12, 29). Jesús era para toda la humanidad, pero, al igual que su padre adoptivo José, es un modelo extraordinario de virtudes masculinas y leoninas. 


martes, 7 de abril de 2026

Mis padres rezaban el Rosario todos los días


Del sitio Church Pop:

"Mis padres rezaron juntos el rosario durante toda su vida, todos los días" - Papa León XIV

El papa León XIV compartió con los esposos Cole y Anna Stevens que sus padres, Louis y Mildred Prevost, rezaron el rosario juntos "toda la vida". El Santo Padre les contó esta anécdota después de impartirles su bendición nupcial el 11 de junio de 2025.

A continuación, les aconsejó que rezaran juntos y que "encontraran el estilo" que mejor les funcionara: "En primer lugar, es muy importante ir con calma y encontrar el estilo de oración que funcione para vosotros y vuestra espiritualidad", explicó el papa León. "Mis padres rezaron juntos el rosario toda su vida, todos los días".

El papa León afirmó que el hecho de que sus padres rezaran juntos el rosario todos los días fue una bendición para su vida. "Siempre he sentido que he sido bendecido por su amor mutuo y su fe en Dios... Es algo maravilloso", añadió.

Los padres de León, Louis Marius Prevost y Mildred Agnes (Martínez) Prevost, criaron al futuro pontífice y a sus dos hermanos en la fe católica. Participaban activamente en la vida parroquial y asistían a la parroquia de Santa María de la Asunción en Dolton, Illinois.

El padre de Leóne, Louis, era catequista. Su madre, Mildred, "participaba en todo". Por ejemplo, preparaba las comidas para los sacerdotes, era miembro activo de la Sociedad del Altar y del Rosario, cantaba en el coro, limpiaba la iglesia y asistía a misa todos los días. Mildred también tenía dos tías que se hicieron religiosas: una con las Hermanas de la Misericordia y la otra con las Hermanas de la Caridad de la Santísima Virgen María.

"Quiero que sigáis rezando el rosario todos los días, en honor a Nuestra Señora del Rosario, para conseguir la paz en el mundo y el fin de la guerra, porque solo Ella puede ayudaros" - Nuestra Señora de Fátima.

Y tú, ¿con qué frecuencia rezas el rosario?


lunes, 6 de abril de 2026

En el lunes del Ángel ya se canta el Regina Coeli (Lunes después de Pascua)

 

Del sitio Gaudium Press:

La Iglesia llama a este lunes primero de Pascua como el “Lunes del Ángel”, pues fue un ángel el que avisó a las mujeres que habían acudido a venerar al Señor, que Él había resucitado. Y en honra de ese ángel la Iglesia ha llamado así a este día:

El ángel tomó la palabra y dijo a las mujeres: ‘Vosotras no tengáis miedo; ya sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como había dicho. Venid a ver el sitio donde estaba puesto. Marchad enseguida y decid a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos; irá delante de vosotros a Galilea: allí le veréis. Mirad que os lo he dicho’” (Mateo 28, 5-7).

Es un día pues para seguirnos alegrando con la Resurrección del Señor, pero también para venerar a los ángeles, portadores de la gracia de Dios, nuestros custodios, mensajeros de las buenas nuevas.

Para combatir la acción del demonio, el maldito intruso, un enemigo entrometido que busca perdernos, tenemos a los ángeles, quienes aunque con frecuencia nos auxilian sin nosotros pedirlo, son muy respetuosos de nuestras almas, y por ello se comunican más con ellas cuando los invocamos, algo que debemos hacer constantemente. Hoy Lunes del Ángel, portavoz de la buena nueva de la resurrección, renovemos nuestra fe y nuestra devoción a los santos ángeles.

Regina Coeli

También es importante darle un cariz mariano a este tiempo pascual: Desde hoy y hasta Pentecostés, la Iglesia no reza más el Angelus sino el Regina Coeli, el Reina del Cielo, con el que la Iglesia se alegra junto a la Virgen de la vuelta a la vida de su Divino Hijo, Ella que lo llevó en su seno y que tanto sufrió en la Pasión.

A continuación el texto completo del Reina del Cielo:

C: Reina del cielo, alégrate, aleluya.

P: Porque el Señor, a quien has llevado en tu vientre, aleluya.

C: Ha resucitado según su palabra, aleluya.

P: Ruega al Señor por nosotros, aleluya.

C: Goza y alégrate Virgen María, aleluya.

P: Porque en verdad ha resucitado el Señor, aleluya.

Oremos:

Oh Dios, que por la resurrección de Tu Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, has llenado el mundo de alegría, concédenos, por intercesión de su Madre, la Virgen María, llegar a los gozos eternos. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amen.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amen. (tres veces)

Con información de Aciprensa

domingo, 5 de abril de 2026

¿Se apareció Jesús Resucitado a Nuestra Señora?

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

Muchas procesiones de Domingo de Pascua y de Lunes Santo, muchas tradiciones populares y grandes obras de la Historia del Arte recogen la escena del encuentro entre Jesús Resucitado y la Virgen María.

Los Evangelios no recogen esa escena ni tampoco los otros textos del Nuevo Testamento. La Iglesia no enseña oficialmente que tal cosa pasara en vida de María.

Pero la devoción popular y la imaginación de los artistas siempre han querido imaginar la escena, igual que muchos cristianos que han perdido a seres queridos pueden encontrar alegría y consuelo imaginando el reencuentro con ellos en el Cielo, ante la presencia de Dios.

Muchos teólogos han escrito sobre esta posibilidad. El sacerdote y teólogo agustino recoleto Donato Jiménez Sanz escribió hace unos años: "¿Qué añade esta aparición de Jesús a su Madre? Nada en lo esencial. O sí. Es bueno caer en la cuenta de que las acciones de Dios discurren muchas veces fuera del carril meticuloso que fabrican los hombres. Y que los más sabrosos secretos de Dios quedan ocultos a los ojos de los humanos. Es la teología de lo escondido que tanto inculca Jesús y que S. Mateo coloca como principio de santidad auténtica". Y añade: "Es, pues, justo y natural, es teológico, pensar que Jesús dio 'por añadidura' este gozo a su Madre".

Algunos santos que reflexionaron sobre ello

Jiménez Sanz cita algunos santos que hablan de esa posible aparición de Cristo a su madre la Virgen María, aunque los más antiguos (San Ambrosio, San Paulino de Nola) son autores del siglo IV. En la Edad Media la defendían San Alberto Magno y San Bernardino de Siena. Ya en el siglo XVI hablan de ella San Lorenzo de Brindisi y San Ignacio de Loyola, que en sus Ejercicios escribe: "Primero: apareció a la Virgen María, lo cual, aunque no se diga en la Escritura, se tiene por dicho en decir que apareció a tantos otros; porque la Escritura supone que tenemos entendimiento como está escrito".

Incluso en nuestros días hay teólogos y teólogas más o menos modernistas que por afán feminista están dispuestos a asegurar que Jesús se debió aparecer a María antes que a nadie más (y que una iglesia machista y molesta debió esconder tal hecho).

En España, y en lengua española, una de las visualizaciones más detalladas y difundidas de ese reencuentro se puede leer en la Mística Ciudad de Dios, la famosa obra escrita por la venerable y religiosa concepcionista Sor María de Jesús de Ágreda (1602-1665), en su célebre obra Mística Ciudad de Dios publicada en 1670. Recogemos dos fragmentos de su obra que describen escenas ligadas a la Resurrección de Jesús y a la Virgen María.

“Y en el mismo instante que el alma santísima de Cristo entró en su cuerpo y le dio vida, correspondió en el de la purísima Madre la comunicación del gozo, que […] estaba detenido en su alma santísima y como represado en ella aguardando la resurrección de su Hijo santísimo. Y fue tan excelente este beneficio, que la dejó toda transformada de la pena en gozo, de la tristeza en alegría y de dolor en inefable júbilo y descanso".

"Sucedió que en aquella ocasión el Evangelista San Juan fue a visitarla, como el día de antes lo había hecho, para consolarla en su amarga soledad, y encontróla repentinamente llena de resplandor y señales de gloria a la que antes apenas conocía por su tristeza. Admiróse el Santo Apóstol y, habiéndola mirado con grande reverencia, juzgó que ya el Señor sería resucitado, pues la divina Madre estaba renovada en alegría”.

"Estando así prevenida María santísima, entró Cristo nuestro Salvador resucitado y glorioso, acompañado de todos los Santos y Patriarcas. Postróse en tierra la siempre humilde Reina y adoró a su Hijo santísimo, y Su Majestad la levantó y llegó a sí mismo. Y con este contacto —mayor que el que pedía la Magdalena de la humanidad y llagas santísimas de Cristo— recibió la Madre Virgen un extraordinario favor, que sola ella le mereció, como exenta de la ley del pecado. Y aunque no fue el mayor de los favores que tuvo en esta ocasión, con todo eso no pudiera recibirle si no fuera confortada de los Ángeles y por el mismo Señor para que sus potencias no desfallecieran".

"El beneficio fue que el glorioso cuerpo del Hijo encerró en sí mismo al de su purísima Madre, penetrándose con ella o penetrándole consigo, como si un globo de cristal tuviera dentro de sí al sol, que todo lo llenara de resplandores y hermoseara con su luz. Así quedó el cuerpo de María santísima unido al de su Hijo por medio de aquel divinísimo contacto, que fue como puerta para entrar a conocer la gloria del alma y cuerpo santísimo del mismo Señor. Y por estos favores, como por grados de inefables dones, fue ascendiendo el espíritu de la gran Señora a la noticia de ocultísimos sacramentos. Y estando en ellos oyó una voz que le decía: Amiga, asciende más alto (Lucas 14, 10)".

"Y en virtud de esta voz quedó del todo transformada y vio la divinidad intuitiva y claramente, donde halló el descanso y el premio, aunque de paso, de todos sus trabajos y dolores. Forzoso es aquí el silencio, donde de todo punto faltan las razones y el talento para decir lo que pasó a María santísima en esta visión beatífica, que fue la más alta y divina que hasta entonces había tenido. Celebremos este día con admiración de alabanza, con parabienes, con amor y humildes gracias de lo que nos mereció y ella gozó y fue ensalzada".

Estas escenas y reflexiones han despertado la imaginación de pintores y artistas cristianos de todas las épocas.

sábado, 4 de abril de 2026

La fe triunfal de María

 

Traducido del sitio Gaudium Press:

Una vez depositado el cuerpo de Jesús en el sepulcro, Nuestra Señora se dirigió a casa en compañía del Discípulo Amado.

Al volver al recogimiento, los terribles sufrimientos del día volvieron a abatirse sobre Ella, haciéndole sentir el peso de una gran soledad.

Para María, la tierra parecía estar vacía, pues faltaba Aquel que llena el universo con su presencia. Pero ella esperaba con confianza la Resurrección, convencida de que esta se produciría pronto, simplemente porque Jesús así se lo había revelado.

¡El profundo dolor no había hecho mella en su fe!

Al llegar la noche de ese sábado, una luz comenzó a brillar en el espíritu de María, aún ofuscado por la prueba. Para hacer más meritorio su martirio, Dios quería que Ella venciera en su alma una última batalla.

Así como la Encarnación del Verbo se había producido en el momento en que Nuestra Señora completó en su mente la imagen del Mesías sufriente y redentor, la Resurrección se llevaría a cabo cuando Ella consumara en su Corazón la figura del Mesías glorificado y exaltado.

Y la misma llama de la fe que había sostenido la semilla de la Iglesia en aquel día, finalmente se cristalizaría en la certeza de la Resurrección.

Ella pensó, rezó y meditó en todas las glorias que su Hijo debía recibir por el cumplimiento de su misión entre los hombres y, al terminar esta oración ante Dios, se operó la unión de la Santísima Alma de Jesús con el Purísimo Cuerpo que descansaba en el Santo Sepulcro.

Eran las tres de la madrugada del domingo.

¡La luz que emanaba del sagrado Cuerpo de Jesús durante la Resurrección era tan intensa que palidecía la propia luz del sol!

En pocos instantes se encontraba de pie en el interior del sepulcro, tras atravesar el bendito sudario que lo envolvía, el cual, además de ser una preciosa reliquia de la Pasión, se convirtió en una prueba de la Resurrección.

No hay palabras en el vocabulario humano para describir la gloria de aquella escena, rodeada de un espectáculo de luces y cantos angelicales.

Una inmensa alegría invadió el espíritu de Nuestra Señora, pues, incluso antes de aparecer ante Ella, Jesús la visitó en su Corazón.

Se podría decir que, si Ella había muerto místicamente con su Divino Hijo al pie de la Cruz, con Él también "resucitó" en la madrugada de Pascua.

Siendo María el Paraíso de Dios —y, por lo tanto, del Verbo Encarnado—, Él deseaba iniciar en su interior un nuevo régimen de gracias para el mundo, que tendría como punto de partida la rotunda victoria del bien, el mayor golpe recibido por el demonio en toda la Historia: ¡la Resurrección!

Poco después, una fuerte luz iluminó la oscuridad de la habitación de Nuestra Señora, y una presencia divina ahuyentó por fin, junto con las tinieblas de la noche, la prueba del alma de María: ¡era su adorable Jesús que venía a encontrarla antes que nadie!

A excepción de algunos ángeles que permanecieron de guardia en el Santo Sepulcro, le acompañaban todos los coros de los espíritus celestiales, que cantaban a su alrededor canciones inefables, nunca antes escuchadas por la Santísima Virgen.

De las llagas de Jesús salían haces de luz clarísima y su Cuerpo resplandecía como el sol, irradiando intensamente su divinidad. La emoción, el júbilo y el éxtasis abrasaron el Corazón de María. Si este había soportado los peores sufrimientos que una madre pudiera concebir, en ese momento la consolación superó el dolor de todas las espadas que habían traspasado su alma.

No imaginemos, sin embargo, una convivencia meramente formal entre los dos... Aquella hora única en la Historia estuvo llena de benevolencia y ternura, pues Nuestro Señor deseaba con impaciencia consolar a su Madre por todo lo que Ella había sufrido.

Pronto la cubrió de caricias, abrazándola y besándola con mucho afecto. María, por su parte, tomó las manos de Jesús y quiso besar las santas llagas, para venerar allí la Redención de los hombres.

Recuperada de esa impresión inicial, pudo escuchar las primeras palabras de su Hijo:

¡Madre mía, alégrate!

¡Hijo mío! ¡Hijo mío divino! —respondió Ella mientras lo abrazaba.

Nuestra Señora también ansiaba manifestar a Jesús las torrentes de su cariño. Como no le había sido posible, por expresa voluntad divina, consolarlo tanto como hubiera deseado durante la Pasión, su alma seguía traspasada por la compasión por los sufrimientos de Él.

El ambiente se vio envuelto por una bendición sin igual, ¡que superaba incluso a la de la noche de Navidad!

Ese abrazo físico consistió en un largo intercambio de afecto, que resultó para María en un éxtasis en el seno de la Santísima Trinidad. Superando con creces un éxtasis común, este fenómeno elevó a un grado inimaginable su unión con Dios.

A continuación, ambos mantuvieron una larga conversación, en la que Nuestro Señor explicó a su Madre muchos aspectos que aún no le había revelado sobre el significado de los diferentes pasos de la Pasión y su relación con el futuro de la Santa Iglesia. Esta bendita convivencia duró unas tres horas, concluyendo con el amanecer.

Nacía el primer dies Domini de la Historia, en el que Jesús daría inicio a la secuencia de apariciones recogidas por los evangelistas. María había sido elegida, antes que nadie, como gloriosa testigo de la Resurrección.

Extraído, con adaptaciones, de: 
María Santísima El Paraíso de Dios revelado a los hombres.


viernes, 3 de abril de 2026

¿Qué pensaba el Papa Francisco sobre los siete dolores de la Virgen?

 

Del sitio Aleteia:

 En el "Viernes de Pasión", el Papa dice que piensa en los siete dolores de María cuando reza el Ángelus vespertino.

Francisco nos invita a dar gracias a María por aceptar ser Madre, en la Anunciación y en la Cruz.

En 2020, en plena pandemia, el papa Francisco centró una homilía en la devoción especial que caracteriza al viernes anterior al Domingo de Pasión. Este día, conocido como Viernes de Pasión, es un día en el que la Iglesia se vuelve hacia los dolores sufridos por Nuestra Señora.

Hoy, dijo Francisco, "nos hará bien pensar en los dolores de Nuestra Señora y darle las gracias porque aceptó ser Madre".

El papa Francisco recordó que "la devoción cristiana ha recopilado los dolores de Nuestra Señora y habla de los "Siete Dolores"».

El primero, dijo, es "solo 40 días después del nacimiento de Jesús, la profecía de Simeón que habla de una espada que traspasará su corazón». El segundo dolor considera "la huida a Egipto para salvar la vida de su Hijo", mientras que el tercero recuerda "esos tres días de angustia cuando el niño permaneció en el templo".

El cuarto y quinto dolor, dijo, ven a Nuestra Señora encontrándose con Jesús en el camino al Calvario y su posterior muerte en la cruz.

El papa Francisco señaló que, en el sexto y séptimo dolor, María sigue acompañando a Jesús cuando lo bajan de la cruz y lo entierran.

"Me hace bien", dijo el papa, "a última hora de la tarde, cuando rezo el Ángelus, rezar estos siete dolores en recuerdo de la Madre de la Iglesia", que, con tanto dolor, nos dio a luz a todos.

"Nuestra Señora nunca pidió nada para sí misma", reflexionó el papa Francisco. "Pidió cosas para los demás; pensemos en Caná. Pero nunca dijo: 'Soy la madre. Miradme. Soy la Reina Madre'. No pidió nada importante para sí misma en el colegio apostólico. Simplemente, acepta ser Madre".

Acompañó a Jesús como discípula, porque el Evangelio muestra que seguía a Jesús: con sus amigas, mujeres piadosas, "seguía a Jesús, escuchaba a Jesús".

El Papa hizo una invitación a "honrar a Nuestra Señora y decir: 'Esta es mi Madre', porque ella es Madre. Y este es el título que recibió de Jesús, allí mismo, en el momento de la Cruz".

"Nuestra Señora no quiso quitarle ningún título a Jesús", dijo el Papa Francisco, "recibió el don de ser su Madre y el deber de acompañarnos como Madre, de ser nuestra Madre. No pidió para sí misma ser una cuasi-redentora o una corredentora: no. El Redentor es uno y este título no puede duplicarse. Solo discípula. Y madre. Y así, como madre, debemos pensar en Ella, debemos buscarla, debemos rezarle. Ella es la Madre en la Madre Iglesia. En la maternidad de la Virgen, vemos la maternidad de la Iglesia que acoge a todos, buenos y malos, a todos".

El Papa invitó a los fieles a dar gracias a Nuestra Señora por ser Madre:

Hoy sería bueno que nos detuviéramos un poco y pensáramos en el dolor y los sufrimientos de Nuestra Señora. Ella es nuestra madre. Y [pensar] en cómo soportó [sus dolores], cómo los llevó bien, con fuerza, con lágrimas. No eran lágrimas falsas, era su corazón destrozado por el dolor. Sería bueno que nos detuviéramos un poco y le dijéramos a Nuestra Señora: "Gracias por aceptar ser Madre cuando el Ángel te lo dijo, y gracias por aceptar ser Madre cuando Jesús te lo dijo"

03 - abril - 2020

jueves, 2 de abril de 2026

María el Jueves Santo


Del sitio María de Nazareth:

La misma noche en que fue entregado el Señor, tomó pan y, después de dar gracias, lo partió y dijo: "Esto es mi cuerpo que se entrega por vosotros; haced esto en memoria  mía". Después de cenar, hizo lo mismo con la copa, diciendo: "Esta copa es el nuevo pacto de mi sangre. Haced esto en memoria mía". (1 Corintios 11:23-25).

Las Escrituras no lo dicen, pero no hay duda de que la Madre de Dios estaba presente. Seguramente había llegado  a Jerusalén, como siempre, para la fiesta de Pascua y celebró la cena pascual con todo el grupo que seguía a Jesús.

Ella, que conservaba en su corazón todas las palabras de Jesús, ¡cómo debió acoger en sí misma sus palabras de despedida: "He deseado ardientemente celebrar con vosotros esta cena pascual"! (Lucas 22:15).

¿No estaba pensando en ese momento en las bodas de Caná? Ahora había llegado su hora. Ahora Él podía dar lo que antes sólo podía sugerir en símbolo.

Para el lavatorio de los pies, Él estaba entre ellos como el que sirve (Juan 13). Así lo había visto  Ella toda su vida. Así había vivido Ella misma y así volvería a vivir. Ella comprendió el significado místico del lavatorio de los pies (cf. Jn 13,2-11): quien se acerca a la santa cena debe estar completamente puro. Pero sólo Su gracia puede dar esta pureza.

¡Tu comunión, Madre mía! ¿No fue como un retorno a esa unidad esquiva, cuando lo alimentaste con tu carne y tu sangre? Pero ahora es Él quien te alimenta. ¿No ves en esta hora todo el Cuerpo Místico que está delante de ti, quien debe crecer a través de esta santa comida?

¿No le recibes ahora como Madre, como mañana al pie de la Cruz te será dado? ¿No ves también todas las ofensas que se harán al Señor en estas especies, y ofreces reparación por ello?

Oh Madre, enséñanos a recibir el Cuerpo del Señor como Tú lo recibiste.

 (1891-1942)
Le secret de la Croix

miércoles, 1 de abril de 2026

Sé como la Virgen María: Golpea al demonio en la nariz

 


Del sitio ACIPrensa:

Los católicos deben mirar a María para ser parte de una religión que combate por la verdad, más que asimilar la cultura popular, señaló el Arzobispo de Filadelfia (Estados Unidos), Mons. Charles Chaput.

El Prelado señaló esto durante el discurso que dio el pasado 19 de octubre en el Simposio de Obispos en la Universidad de Notre Dame que tituló "Recordar quiénes somos y a qué historia pertenecemos" y donde reflexionó sobre la urgencia de que los católicos recuperen su verdadera identidad y por qué deben tener "una actitud luchadora".

"Si queremos reclamar quiénes somos como Iglesia, si queremos renovar la imaginación católica, tenemos que empezar en nosotros mismos y en nuestras parroquias locales, desconectando nuestros corazones de los supuestos de una cultura que todavía parece familiar pero que ya no es realmente 'nuestra'", expresó el Arzobispo de Filadelfia.

"Por esta razón María – la joven virgen judía, la madre amorosa y la mujer que le da un puñetazo al diablo en la nariz – fue, es y siempre será la gran defensora de la Iglesia", indicó aludiendo a una imagen que data de la Edad Media donde aparece la Virgen María dándole un golpe al diablo en la nariz.

"No lo reprende. No entabla conversación con él. Le da un puñetazo en la nariz", dijo el Prelado.

Añadió que esta ilustración alude a lo que dijo el escritor inglés C.S Lewis sobre el cristianismo como "una religión luchadora". Esto no quiere decir que lo sea "en el sentido de odio o violencia dirigida a otras personas, sino en la lucha espiritual contra el mal en nosotros y en el mundo que nos rodea, donde nuestras armas son el amor, la justicia, la valentía y la entrega".

El problema, prosiguió el Arzobispo de Filadelfia, es que muchos católicos, sobre todo en Estados Unidos, han abandonado esa "lucha espiritual" y han asimilado mucho de una cultura que "agua nuestras fuertes convicciones religiosas en nombre de la tolerancia liberal y embota nuestras ansias de lo sobrenatural con un río de ateísmo práctico en forma de bienes de consumo".

Mons. Chaput señaló que los políticos católicos han hecho esto siguiendo sus propias "ambiciones y apetitos" en vez de permanecer leales a la Iglesia y que los laicos y los miembros del clero han hecho lo mismo con un "silencio apóstata".

Señaló que el Papa Benedicto XVI explicó que esto no es "renunciar públicamente al bautismo", sino que simplemente un católico se queda callado cuando "su fe exige que hablen; ser cobardes cuando Jesús les pide que sean valientes; 'separarse de' la verdad cuando tienen que esforzarse y luchar por ella'".

Asimismo, Mons. Chaput advirtió contra una visión tecnocrática en el mundo que considera todas las soluciones a los problemas como prácticas y técnicas. Siguiendo este pensamiento, "la tecnología obtiene resultados. La oración, no tanto – o al menos no tan inmediata y obviamente", explicó.

"La Iglesia de nuestro bautismo es salvífica. La Iglesia donde muchos americanos realmente rinden culto, la Iglesia que llamamos nuestra cultura popular, es terapéutica", expresó.

En ese sentido, Mons. Chaput exhortó a los obispos a ayudar y retar a los fieles para que aspiren a alcanzar las virtudes heroicas y no se dejen llevar por la cultura actual.

"Para recuperar la Iglesia para la imaginación católica, debemos comenzar por renovar en nuestra gente un sentido que la eternidad es real, que juntos tenemos una misión de la que depende el mundo y que nuestras vidas tienen consecuencias que trascienden el tiempo".

El Prelado recomendó a los católicos que mantengan una distancia sana de la cultura para no ser absorbidos por ella.

Dijo que retar a los fieles de esa forma puede hacer que algunos se alejen de la Iglesia, pero señaló que los líderes no deben tener miedo de predicar la verdad en la caridad, sin importar las consecuencias.

"Obviamente tenemos que hacer todo lo posible para traer a los católicos tibios de vuelta a una vida activa en la Iglesia. Pero nunca debemos tener miedo de una Iglesia más pequeña, más ligera, si sus miembros también son más fieles, más fervientes, más misioneros y más comprometidos con la santidad", señaló.

Asimismo indicó que no hay que temer perder a las personas que son "miembros de la Iglesia sólo de nombre", porque puede ser "más honesto para los que se van y más saludable para los que se quedan".

Más bien, "nos debemos centrar en el compromiso, no en números o peso institucional. No tenemos nada que temer mientras actuemos con fe y valentía".

 24 - octubre - 2016

martes, 31 de marzo de 2026

He redescubierto la misa y la Comunión


 Del sitio Club Mej:

Personalmente, participé en la peregrinación a Medjugorje con el Club Medj, tras la invitación de uno de mis hermanos, que es muy creyente.

Aunque mi mamá, que es muy creyente, me crió en la religión católica, en mi adolescencia me alejé totalmente de ella, aunque desde hace unos años había vuelto a interesarme por todo lo relacionado con la espiritualidad, a pesar de tener serias dudas sobre la existencia misma de personajes como María o Jesús, hijo de Dios, historias que me parecían dignas de cuentos tranquilizadores para niños.

Como mi hermano finalmente se echó atrás, yo fui de todos modos, más por curiosidad, sin saber si participaría en todas las actividades del grupo.

Pero desde el momento en que salimos de París en autobús, el equipo de monitores nos hizo sentir muy cómodos. Nos hicieron un pequeño cuestionario anónimo para saber en qué punto nos encontrábamos en nuestra fe. Resultó que el grupo era bastante heterogéneo, y se nos invitó a no ponernos máscaras y a ser sinceros unos con otros, lo que favoreció el respeto y la benevolencia mutuos.

Como yo soy dibujante, me había traído un portafolio y material para dibujar, y pensaba vender algunos dibujos en la calle por si las actividades de la peregrinación me aburrían.

La noche de nuestra llegada a Medjugorje, cuando todos se habían acostado rápidamente, yo no conseguía dormir y daba vueltas en la cama, así que me tentó la idea de dar una vuelta por la ciudad, donde había visto algunos bares, para tomarme unas cervezas, como solía hacer, y algo más si la ocasión se prestaba. Pero me recompuse, viéndome ya volver borracho a la pensión y sintiendo que corría el riesgo de perderme algo.

Recé entonces para pasar una estancia sobria, lo que efectivamente se cumplió, a pesar de las botellas de vino blanco local que había en cada comida. Así que me conformé con una copa o incluso simplemente con agua o zumo de naranja, lo que para muchas personas que me conocen ya podría considerarse un milagro.

Durante esta peregrinación tuve la impresión de vivir realmente el momento presente y redescubrí la misa y la comunión después de confesarme por primera vez en más de 20 años.

Me sorprendí a mí mismo yendo a todos los oficios con entusiasmo, permaneciendo constantemente concentrado en todo lo que sucedía. Y cada vez que tenía dudas, era como si a través de la homilía de los sacerdotes o de una palabra anodina de un miembro del grupo, encontrara una respuesta precisa a mis preguntas.

A mí, que me gusta vendimiar cada año, durante la peregrinación tuve la impresión de encontrarme a mí mismo, pero el éxtasis ya no provenía del vino, sino de la oración, y sin resaca.

También me llamó la atención la gran libertad de espíritu de las personas del grupo y de los sacerdotes que nos acompañaban, nunca me sentí obligado en mi camino, y eso me dio ganas de acercarme a la Iglesia y a los cristianos que tienen un camino sincero de búsqueda de Dios, para que me ayuden a hacer crecer la fe que se sembró durante esta estancia demasiado corta.

Yoann 

lunes, 30 de marzo de 2026

Escucha con María mientras entramos en el Triduo Pascual (Lunes Santo)

 


Del sitio Aleteia:

No habría rezado María: "Que tu Padre te conceda, hijo mío, su bendición desde el cielo"?

En su impresionante libro sobre la Pasión del Señor, Luis de la Palma imagina que Jesús se habría despedido de su Madre al final de la Última Cena.

Teniendo en cuenta el ánimo y el consuelo que se habrían dado mutuamente y lo que Jesús podría haberle dicho a su discípulo más querido, de la Palma añade: ¡Oh, cuán pacíficas eran las lágrimas que entonces brotaban del rostro de la Santísima Virgen! ¡Cuán grande era el dolor que le traspasaba el corazón y, sin embargo, cuán constante y decidida estaba Ella a obedecer y conformarse a lo que Dios disponía! ¡Qué ardiente caridad ofrecer a su Hijo, a quien tanto amaba, por la gloria de Dios y la salvación de los hombres!

"Que tu Padre te conceda, hijo mío", habría respondido la Virgen, "su bendición desde el cielo", y luego habría añadido: "¡He aquí la sierva del Señor! Hágase en mí según su voluntad".

Nuestro Señor también lloraría... 

Mientras nos preparamos para entrar en el Triduo, podemos encontrar a Nuestra Señora en estos momentos de profundo silencio y entrega, y hacer todo lo posible por acompañarla.

15 - abril - 2025


domingo, 29 de marzo de 2026

Se un niño pequeño para entender el amor de María

 


Traducido del sitio María de Nazareth:

Por muy bien que lo cuiden los demás, el niño pequeño no los seguirá si su madre no está con él. Pero con su madre, atravesará bosques, cruzará ríos, soportará el hambre y la fiebre.

Durante las guerras, se encontró a muchas madres muertas con sus hijos, aún vivos, acostados a su lado. En el camino hacia la esperanza, estás tomado de la mano de la Virgen María. Con Ella, ya no estás solo. Ella es "la fuente de la vida, nuestra alegría y nuestra esperanza".

El niño pequeño solo quiere a su madre. Rompe a llorar en cuanto ella se aleja; no puede estar sin ella. Dale un caramelo, un bonito juguete, oro o una piedra preciosa, y lo rechazará todo. Solo recuperará su alegría cuando vuelva a ver a su madre.

¡Vuelve a ser un niño pequeño, para que puedas comprender y amar a la Virgen María!

capítulo 35: "Nuestra Madre María"




Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com 

sábado, 28 de marzo de 2026

Las virtudes de la Bienaventurada Virgen María


Del sitio El Evangelio del Día:

Durante la misa en la que Gertrudis debía comulgar, vio a la gloriosa Madre del Señor maravillosamente adornada con el resplandor de todas las virtudes. Postrándose humildemente a sus pies, el alma se puso a rezar pidiéndole prepararla para recibir el Cuerpo y la Sangre santísimos de su Hijo

La bienaventurada Virgen entonces le posó sobre el pecho un bellísimo collar con siete espigas, cada una plena de piedras preciosas. Esto simbolizaba las principales virtudes por las que la Virgen había agradado al Señor. 

La primera espiga con las piedras preciosas figuraba su llamativa pureza; la segunda, su fecunda humildad; la tercera, sus fervientes deseos; la cuarta, su luminoso conocimiento; la quinta, su amor inextinguible; la sexta, su soberana alegría; la séptima, su inalterable paz. 

Así, cuando el alma se presentó a la mirada de Dios, adornada con este collar, el Señor estuvo tan encantado y cautivado por la belleza de estas virtudes, que como embelesado de amor, se inclinó hacia Ella con toda la potencia de su divinidad. ¡Oh maravilla! La atrajo enteramente hacia Él y tomándola tiernamente sobre su corazón, le prodigó afectuosas caricias. (…) 

El Espíritu Santo, como una brisa ligera, parecía venir del Corazón del Señor y, con su suavísimo soplo, pasó con dulzura sobre las siete espigas con piedras preciosas del collar portado por el alma. Las piedras hacían de instrumento musical, para cantar una antífona a la alabanza de la Santísima Trinidad.  

 El Heraldo
 IV (SC 255
Œuvres spirituelles, Cerf, 1978)
trad. sc©evangelizo.org

viernes, 27 de marzo de 2026

La ternura de una monja que reza a la Virgen María ha conmovido el corazón de muchos

 


Traducido del sitio Church Pop:

¡Querida madre, haz que podamos amarte con el mismo afecto y ternura!

Una anciana monja de las Hermanas Pobres de Santa Clara recitó una tierna oración a la Virgen que conmovió profundamente los corazones de muchos en las redes sociales.

El conmovedor momento tuvo lugar en el Monasterio de Santa Ana, en Toledo, donde la religiosa, con voz dulce y besando la estatua de María, dirigió una súplica llena de fe y total confianza a la Madre de Dios.

El video fue compartido en Instagram por la hermana Ana Salguero Guerrero.

Esta es la oración que la hermana dirigió con ternura a la Virgen:

Querida mamá, haz que te ame, haz que te ame, haz que te imite, haz que sea santa como tú eres santa, hermosa Virgen, santifica a todas mis hermanas de esta santa casa. Gracias por haber venido, gracias a quien te trajo, acompáñanos para siempre, todos los días de nuestra vida. Ábrenos las puertas de la eternidad cuando nuestra vida haya terminado. Mamá, ¿qué harás por nosotros? No nos dejes nunca, no nos dejes. Haz que podamos amarte, seguirte y dar gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén. Perdóname, mamá.

El video generó una ola de ternura en las redes sociales, superando las 139 mil "vistas" y alcanzando más de 28 mil "me gusta". Los comentarios no se hicieron esperar y muchos usuarios expresaron su emoción al ver tanta devoción en una oración tan sencilla como profunda.

  •     "¡Se me encoge el corazón!!! La Virgen seguro que la escucha 🙏🏼😘"

  •     "Qué sentimiento tan puro, tan humilde ❤️"

  •     "Gracias, María, porque gracias a ti podemos contemplar con qué ternura y admiración te habla esta monja anciana; conmueve y ablanda cualquier corazón. (...) 🥰"

Querida madre, ¡haz que también nosotros podamos amarte con el mismo afecto!

jueves, 26 de marzo de 2026

El regalo de María Desatanudos a un orfanato de Vietnam

 


Traducido del sitio Mary Undoer of Knots:

Tras nuestra propuesta de entronizar la imagen de María Desatadora de Nudos, la hermana Anne, una monja carmelita vietnamita del Carmelo de Lisieux, nos hizo llegar una sincera petición para un orfanato de su país natal. Los niños de allí sienten una profunda devoción por la Virgen María. Para ellos, Ella es una Madre tierna y amorosa que los acompaña cada día en la oración.

Estas son las palabras que nos envió el capellán del orfanato:

"Al regresar a Vietnam, la hermana Thérèse nos trajo su hermosa imagen de María Desatadora de Nudos. Estamos profundamente agradecidos por este precioso regalo que han ofrecido a nuestro hogar.

La imagen de la Virgen María ha sido colocada con reverencia en nuestra pequeña capilla, reservada para los niños que viven en el orfanato. Todos los sábados a las 6:00 a. m., celebramos la misa para todos los niños. Al final de cada celebración, expresan su amor filial a la Santísima Virgen y, unidos a María, alaban al Señor.

En la actualidad, solo podemos rezar en esta pequeña capilla los sábados por la mañana, unidos en espíritu con todos aquellos que en todo el mundo tienen una devoción especial por la Virgen María, especialmente por aquellos que atraviesan pruebas y necesitan consuelo y sanación.

Junto con los niños, ofrecemos esta oración a María:

María, Madre que desata los nudos,
 qué maravilloso es contemplar tu mirada posada 
con tanto cuidado sobre cada uno de nuestros nudos. 
María, Madre que desata los nudos, 
cada uno de nosotros, 
cada una de nuestras familias, 
anhela confiarte, 
junto con los ángeles,
 todos los nudos y complicaciones que enfrentamos en esta vida. 
María, Madre que desata los nudos, 
ven en nuestra ayuda, 
desata para nosotros lo que nos ata. 
Oh Madre santísima, 
te damos gracias y te amamos con afecto sincero e infantil. 
Que el Señor nos bendiga a cada uno de nosotros 
por la intercesión maternal de María, 
Madre que desata los nudos."

En unión de oración, La Familia de las Bienaventuranzas – Tan Thong

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com 

miércoles, 25 de marzo de 2026

Feliz de tí, María

 

Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

  1. Un ángel: Es el mensajero, quien le dirá a María la grandeza de Dios en Ella. Hoy vos también mira a todos esos “ángeles” que también aparecen en tu vida y van marcando tu historia, tu familia, tu gente; que están ahí, a tu alrededor; que aparecieron durante todo este año y siguen apareciendo para anunciarte lo que Dios tenía pensado para vos, para confirmarte lo que Dios quiere de vos. Es que puedas mirar a tantos que durante este tiempo te vinieron anunciando que Dios te necesita para algo, que te vinieron mostrando que Dios te ha elegido para algo. Pensá por qué no estás en este mundo para ser un adorno de nada y de nadie. Estás en este mundo para cumplir una misión, y hay gente que te lo va recordando con sus actitudes y sus palabras. Por eso, hoy mira a tu alrededor, quién te guía y quién te muestra esa palabra y esa cercanía de Dios.

  2. Su sombra: Es saber que Dios te va a proteger siempre. Él te cuida y no te va a dejar solo nunca. Al inicio uno no comprende por qué suceden ciertas cosas en la vida. Uno le cuesta entender por qué pasan ciertas cosas… Pero también es mirar cómo, con el tiempo, esas cosas van teniendo explicación. El tiempo es lo que mejor nos puede mostrar las cosas que vienen de Dios.

  3. Hágase: Es abandonarse a Dios y en Dios, como lo hizo María, porque María es ejemplo de docilidad. Ella nos enseña que lo que Dios tiene para nosotros escapa a lo que pensamos. Recordá que Dios no se deja ganar en generosidad. Hoy María es tu ejemplo de esa generosidad. Que María siga intercediendo por vos y vos pedile a María que interceda por vos. Hoy María es esa estrella de la mañana, esa luz que nos ilumina desde el cielo. Algo bueno está por venir.