viernes, 15 de mayo de 2026

Ex protestante cuenta su camino al catolicismo

 


Del sitio Gaudium Press:

Ser católico es vivir la Verdad, porque la verdad es que la Iglesia Católica es la Iglesia de Jesús”, dijo a Acidigital Sara de Azevedo.

Ex protestante, la microempresaria de 28 años y su marido Lucas José Gonçalves, de 32 años, ambos de Petrópolis, en el Estado de Rio de Janeiro, Brasil, se convirtieron al catolicismo después de un período de estudio. “Las personas tienen sed de buscar a Dios y, cuando se busca de hecho la verdad, llegas a una sola”, añadió Sara.

La Iglesia Católica “es la Iglesia de los santos, la Iglesia de todos los doctores de la fe, de toda esa historia tan llena de vida y de verdad. Católico es ser verdad, es ser según el Corazón de Dios, realmente. Porque fuera de la Iglesia Católica no hay salvación”, dijo Sara. “Es aquí donde tenemos la Eucaristía, donde tenemos los sacramentos que nos ayudan a tener tanta gracia en nuestras vidas”.

Sara nació en una familia protestante. “Mi abuelo es el fundador de una iglesia bautista y esa iglesia ya tiene más de 50 años”, contó. Su marido también tiene parientes protestantes, como su abuela y su madre. Pero él no participaba tanto de la iglesia como Sara.

Después de que comenzaron a enamorarse, “Lucas comenzó a tener cuestionamientos muy importantes sobre la fe”, dijo Sara, que decidió estudiar más para enseñarle.

Desde entonces, fuimos encontrando algunas cosas que no compaginaban muy bien con lo enseñado en la iglesia [protestante], porque veíamos la Biblia y parecía que hablaba de una cosa y, en la iglesia, hablando otra sobre el mismo asunto”, dijo Sara. Eso los “molestaba mucho”, pero creían que no sabían bien. “El pastor sabía mejor que nosotros”, pensaban.

Sara y Lucas se casaron en 2020. Después de casados, fueron a “una iglesia bautista de esas reformadas, de esas protestantes más modernas, más liberales, digamos así”.

Allí, algunas personas comenzaron a decirnos que teníamos que bautizarnos de nuevo, para renovar la fe”, contó. “Eso no entraba en mi mente, porque el bautismo es uno solo. Yo decía eso y las personas intentaban deformar lo que estaba escrito en la Biblia”, dijo.

Aun divergiendo de algunas enseñanzas de su iglesia, Sara y Lucas siguieron su camino como protestantes. Mientras tanto, Lucas comenzó a estudiar Filosofía y, “en ese camino, encontró a Aristóteles y fue siguiendo hasta que encontró a Santo Tomás de Aquino y a San Agustín”.

Él comenzó a estudiar y yo comencé a interesarme un poco”, dijo Sara. “Pero, al mismo tiempo, por tener toda esa carga de la familia, yo me quedaba negándolo, diciendo: ‘no, me estoy enloqueciendo, no es posible’. Y fui negándolo durante mucho tiempo. Pero, con todo aquello que San Agustín decía, no tenía más cómo negarlo. Entonces, hice una pausa”.

En ese período, los dos fueron a la ciudad de Sapucaia, junto con un matrimonio de pastores a abrir una iglesia. Allá, ellos actuaban como líderes, para “ayudar a implementar toda la visión” de aquella iglesia. Sara implementó un "curso de 12 pasos que ayuda a salir de problemas emocionales”, del cual ya había participado en la iglesia en Petrópolis.

Allí fui aprendiendo más sobre la visión de la iglesia y las cosas se confrontaban mucho con algunas cosas que yo ya había estudiado sola antes en la Biblia. Por ejemplo: ¿cómo una mujer puede ser ‘sacerdote’, puede ser pastora?”, dijo.

Fue un período en que “San Agustín comenzó a hablar muy fuerte conmigo”, dijo Sara, al citar el libro Confesiones. “Hubo un momento en que me dije: ¿Cómo San Agustín, un hombre tan serio, un hombre tan inteligente, tan sabio, pudo estar equivocado en cuestiones tan simples, por ejemplo en su creencia de que la Virgen fue siempre Virgen…?Es claro, San Agustín no se equivocaba.

Sara comenzó, entonces, a admitir: “podría ser, realmente, que yo estuve equivocada más de 20 años de mi vida”. Ante eso, Lucas la incentivó a que volviesen a estudiar y estudiasen también la historia de la Iglesia.

En ese movimiento de ir tras la historia, de ver la historia protestante y ver la historia de la Iglesia Católica, vimos que la Iglesia Católica está llena de santos, de personas que vivieron para Dios totalmente, está llena de mucha verdad”, contó.

Fuimos viendo cómo era lindo, lindo, lindo y no había más cómo negar, no había más”, dijo Sara, admitiendo que su “mente ya era toda católica”. Entonces, inclusive en el curso que estaba administrando en la iglesia protestante, comenzó a citar más santos, a pasar trechos de películas católicas. “Medio sutil, pero ya estaba comenzando a sacar lo que estaba dentro de mí, porque la Iglesia Católica ya me había cautivado mucho”.

El matrimonio decidió, entonces, decirle al pastor que, tan pronto Sara terminase el curso con el grupo con el cual lo había comenzado, ellos volverían a Petrópolis. El pastor preguntó a cuál iglesia irían y ellos le dijeron que irían a la Iglesia Católica, porque habían entendido “que ella es la Iglesia de Jesús” y no querían “estar en un lugar diferente, sino seguir a Jesús”.

Él comenzó a preguntar varias cosas y yo no sabía que yo había estudiado tanto para poder responder. Él quedó tan asustado con la manera en que yo hablaba, que dijo: ‘pareces católica’”, recordó Sara.

Por fin, el curso que ella administraba se cerró antes del plazo y el matrimonio regresó a Petrópolis. “Eso ya era en 2023 y fue tan providencial, que regresamos un poco antes de la Cuaresma”, recordó.

A pesar de estar decididos a convertirse al catolicismo, el matrimonio todavía tenía una cuestión familiar pendiente.

Yo y Lucas comenzamos a rezar mucho y Lucas me compró un rosario”, contó Sara, al destacar que aquel fue “un momento muy impactante” para ella. “Nuestra Señora me cautivó en aquel momento en que él me dio el rosario y lo comencé a rezar, pidiendo fuerzas para romper con todo, con todo el asunto de nuestra familia en la iglesia protestante, fuerzas para contarle a mis padres”, dijo.

Después de que le contaron a la familia que se estaba convirtiendo al catolicismo, Sara y Lucas decidieron ir por primera vez a misa y se sorprendieron al descubrir que la parroquia en el barrio donde viven está dedicada a San Antonio y San Agustín.

En ese momento, yo dije: ‘¿Qué, tú estás intercediendo? ¿Cómo puede ser nuestra parroquia de San Agustín, el santo principal en nuestra conversión?’ Ese día, yo dije: ‘aquí es mi lugar’.

Sara contó, emocionada, cómo fue su primera misa. Ella y su marido se quedaron al fondo de la iglesia. “Era como si yo pudiese ver el Cielo en la Tierra”, dijo. “Todo lo que sucedía, yo lo veía y recordaba lo que estaba escrito en la Palabra de Dios, lo veía allí delante de mí y no paraba de llorar”, porque ya “había caído en cuenta sobre lo que era la Eucaristía y no quería quedarme más [tiempo] sin poder comulgar”.

Aquel día, ellos oyeron al padre decir al final de la misa que iba a comenzar un grupo de preparación para la Confirmación, pero las inscripciones se habían cerrado.

Por increíble que parezca, Dios colocó allí en aquella misa a un Diácono que había sido mi profesor en la facultad y yo tenía su contacto", dijo Sara. Ella entró en contacto con el Diácono y él consiguió que el matrimonio fuese aceptado en un grupo de preparación para la Confirmación. “Todo fue providencial”, dijo.

Sara y Lucas no necesitaron ser bautizados, porque ya habían sido bautizados en la iglesia bautista, bautismo aceptado por la Iglesia Católica. Pasado el período de preparación, ellos hicieron la profesión pública de fe. “Yo estaba emocionada, viendo a toda la Iglesia abrazarnos, acogernos de verdad”.

Después, el matrimonio hizo su primera confesión. “Yo salí leve como una pluma de la confesión, realmente me libré de toda la culpa que tenía y conseguí vencer tantas cosas que hacía mucho tiempo intentaba con mi fuerza y no conseguía”, contó. Enseguida, recibieron el sacramento del matrimonio y después, la Eucaristía.

La Primera Comunión, para mí era lo más esperado, yo llegué a la iglesia desesperada por la comunión con Jesús”, dijo Sara. Después de recibir la Eucaristía por primera vez, Sara dijo haber sentido “que todo lo que faltaba dentro” de ella había sido “llenado en aquel día”.

Por último, fueron confirmados. “Dios fue muy misericordioso con nosotros – porque ya estábamos a punto de perder todo –, entender todos los sacramentos y tener mucho deseo de recibirlos”.

Actualmente, el matrimonio participa en la parroquia de San Antonio y San Agustín, y Sara colabora con los grupos de preparación para la Confirmación. “Yo no podía quedarme callada con todo lo que recibí allí en la Confirmación, con todo lo que aprendí, cuánto fortaleció mi fe, y yo quería pasar eso al prójimo”, dijo.

Según Sara, después de que se convirtieron al catolicismo, muchas cosas cambiaron en la vida del matrimonio. “Todas nuestras cosas, hoy, pasan primero por nuestra fe. Cada actuar nuestro está basado en nuestra fe”, dijo.

Es muy diferente y uno lo ve en el día a día”, dijo. Un cambio importante ha sido ver “el cielo florido” por los santos, dijo Sara. “Como protestante, creíamos que estaba todo el mundo durmiendo, que nadie puede hacer nada más después de que fallece. Pero, ahora, sabemos que el cielo está florido, lleno de santos con quienes conversar, pedir su intercesión, aprender con su vida y santificarnos a partir de esos ejemplos”, dijo.

Sara citó también “la gracia de los sacramentos”, que “nos dan la fuerza para conseguir vencer”, o el hecho de tener elementos en el día a día que ayudan a vivir la fe, como un crucifijo, imágenes, la medalla de San Benito. “Los veo, me acuerdo y me da ganas de rezar”, dijo, resaltando que la oración dejó de ser solo “una tarea más”, del día.

Aquella frase es verdadera: es lindo ser católico”, concluyó.

Con información de Acidigital
31 - julio -2025 

 

Curación milagrosa gracias al mensaje de Cristo


Traducido del sitio 1000 reasons to belive:

A finales de julio de 2001, el cirujano le comunicó a Jean-Louis Alary que se había detectado una infección en sus exámenes posoperatorios. Dado su estado de salud y su afección cardíaca, esta infección podía resultar mortal. Ya debilitado por una reciente operación de hombro y una recuperación difícil, Jean-Louis quedó devastado por esta noticia. Pero en menos de 24 horas, durante las cuales Jean-Louis rezó sin parar, la infección se curó y desapareció.

Jean-Louis era católico, pero rara vez rezaba o practicaba su fe. Fue el manuscrito de un libro que había traído consigo lo que le dio la idea y las palabras para rezarle a la Virgen María durante toda la noche.

La presencia del manuscrito en su habitación del hospital fue totalmente providencial. Era el manuscrito de mi libro, Itinéraire d’un chrétien d’Orient (Itinerario de un cristiano de Oriente). Jean-Louis es amigo mío, y yo le había entregado el manuscrito hacía más de un año, pero él no se había tomado el tiempo de leerlo. La esposa de Jean-Louis había colocado el libro "al azar" en la maleta que había empacado apresuradamente para el hospital, pensando que lo mantendría ocupado durante su larga estancia.

Tras recibir la terrible noticia, Jean-Louis estaba llorando y, sin querer, dejó caer el manuscrito, que quedó abierto. Al recogerlo, leyó estas palabras que Cristo le dijo a Myrna Nazzour: "Ella es, en verdad, mi Madre, de quien nací. Quien la honra, me honra a mí. Quien la niega, me niega a mí. Todo lo que se le pida se le concederá, porque Ella es mi Madre". Jean-Louis repitió estas palabras durante toda una noche y un día, en oración ininterrumpida a la Virgen María.

Las pruebas posoperatorias confirmaron que Jean-Louis tenía una infección (PCR de 167 mg/l, cuando el nivel normal es inferior a 10 mg/l). Los riesgos asociados a esta infección eran graves y bien conocidos, ya que Jean-Louis se había sometido a una cirugía mayor unos días antes y había sufrido un infarto masivo seis meses antes.

Al día siguiente, las pruebas mostraron que la infección había disminuido drásticamente, por sí sola y con una rapidez extraordinaria. Este cambio repentino le pareció imposible al médico, quien creyó que se había producido un error y pidió que se repitieran las pruebas. La recuperación de Jean-Louis era innegable, y estaba claro que no se debía a un tratamiento médico ni a ninguna otra causa natural.

Convencido de que debía su recuperación a la Virgen María y a Cristo, Jean-Louis inició una relación genuina con ellos a través de la oración diaria.

Jean-Louis nunca se jactó de su recuperación milagrosa y nunca se puso en primer plano. Aceptó dar testimonio públicamente en el otoño de 2015 porque Myrna Nazzour, a quien a menudo se le conoce como "la pequeña cartero de Jesús" por dar a conocer sus mensajes, estaba de visita en el sur de Francia y le pidió que compartiera su historia.

Mi nombre es Jean-Louis Alary y soy notario de derecho civil de Albi (sur de Francia). En el año 2000, mientras viajábamos a Aurillac para una reunión de la junta directiva de Europrisme, de la que él era director, Jean-Claude Antakli me habló de la finalización de su libro, Itinéraire d’un chrétien d’Orient (Itinerario de un cristiano de Oriente), y de los acontecimientos que relata en él, en particular los relacionados con la vidente y mística siria Myrna de Soufanieh.

Me interesó, pero me sentí un poco escéptico. Sin embargo, dada la confianza y la amistad que le tenía, me lo guardé todo para mí. Al final del viaje, Jean-Claude me entregó una copia del manuscrito de su libro, pidiéndome que lo leyera y le dijera qué me parecía. Pero pasaron los meses y no pude encontrar el tiempo.

El 19 de enero de 2001, alrededor de las 9 de la noche, sufrí un infarto agudo de miocardio. Podría haber muerto en ese mismo instante, o en unas pocas horas, pero le debo la vida a un cardiólogo iraní que hizo todo lo posible por salvarme. Me dijo que ahora era absolutamente vital que no contrajera ninguna infección, ya que podría ser mortal... Seis meses después, el 21 de julio de 2001, me atropelló un auto mientras andaba en mi motocicleta y me lesioné el hombro derecho. La cabeza de mi húmero quedó destrozada y tuvieron que extirparla y reemplazarla con una prótesis.

En la Clínica Union de Toulouse, mi caso preocupó mucho al cirujano, ya que temía que no pudiera soportar la operación. ¡En mi maleta, que había sido empacada a toda prisa, mi esposa había metido el manuscrito de Jean-Claude Antakli! ¿Por qué? Ella todavía no lo sabe... La operación salió bien, pero yo tenía mucho dolor. Leer el manuscrito me dio algo que hacer, y el cirujano decidió que podía recibir el alta el 1 de agosto de 2001. El 30 de julio, llegó muy temprano a mi habitación y, en un tono muy serio y preocupado, me dijo que, según los resultados de mis análisis de sangre, había desarrollado una infección (PCR 167 mg/l —el nivel normal es inferior a 10 mg/l—) que podría resultar mortal dado mi estado de salud. Mentalmente agotado y exhausto por el dolor, me derrumbé y lloré. Admito que incluso pensé en saltar por la ventana para acabar con todo.

En aquel entonces, aunque era creyente, solo practicaba mi fe de manera esporádica y rezaba muy pocas veces. Entre lágrimas, dejé caer el manuscrito y lo volví a recoger: estaba abierto en la página que relataba el mensaje de Cristo a Myrna del 15 de agosto de 1987, sobre la Virgen María: "Hija mía, Ella [María] es, en verdad, mi Madre, de quien nací. Quien la honra, me honra a mí. Quien la niega, me niega a mí. Todo lo que se le pida le será concedido, porque Ella es mi Madre."

Durante todo ese día y la noche siguiente, en oración, repetí una y otra vez las palabras de Jesús sobre María. Recé y obtuve el don de la vida. De hecho, en la mañana del 31 de julio de 2001, el cirujano, durante su visita, revisó los resultados de mis nuevos exámenes y descubrió que casi no había rastro de la infección. Entonces comenzó a reprender al personal del laboratorio, a quienes llamó en mi presencia, y después de darles una buena reprimenda, pidió que se tomaran nuevas muestras de sangre y se realizaran exámenes con urgencia. El 1 de agosto quedó claro que la infección había desaparecido casi por completo, y me dieron el alta por la tarde. El cirujano me dijo que no lo entendía, que todo era muy extraño y que nunca había visto nada igual. Yo no dije nada, salvo: "Doctor, algún día le contaré mi historia...".

Unos meses más tarde, durante una consulta de seguimiento, le conté toda mi historia. Se quedó en silencio y serio, me miró a los ojos y, tras un largo momento, su rostro se iluminó. Me dijo: "Soy científico, así que digamos que es el poder de tu espíritu... o más bien, el poder del Espíritu".

¿Qué quería decir realmente con "el poder del Espíritu"? ¡Su mirada emotiva y su sonrisa me convencieron de que estaba pensando en el Espíritu divino!

Desde el 31 de julio de 2001, las palabras de Cristo a su Madre se han convertido en una oración diaria para mí.

A principios de 2015, Jean-Claude Antakli y su esposa organizaron una visita de Myrna a la región de Toulouse y Albi y me invitaron a conocerla. En Rivières (departamento del Tarn), con gran emoción, tomé las manos de Myrna entre las mías y le agradecí por ser la "mensajera de Cristo", ya que ella me había enviado esas palabras milagrosas desde Damasco.

Un mes después de esas horas y días extraordinarios de gracia y comunión con Myrna, me reuní con mi amiga Marie F., quien me confió que al día siguiente de que Myrna bendijera su rosario durante la velada en Rivières, ella había ido a su habitación a rezar por Siria, tal como Myrna le había pedido. Al sacar su rosario del bolsillo de su abrigo, para su gran sorpresa y, al principio, con un poco de repulsión, lo encontró húmedo y grasiento. Estaba, como las manos de Myrna, cubierto con el mismo aceite milagroso de Soufanieh.

Jean-Claude y Geneviève Antakli
 biólogos y escritores


jueves, 14 de mayo de 2026

Los Santos y el Rosario: Santa Gemma Galgani

 


Traducido del sitio Good Catholic:

Nacida solo nueve años antes que el santo y místico Padre Pío, Gemma Umberta María Galgani (1878-1903) tenía solo veinticinco años cuando murió de tuberculosis. 

En esos breves veinticinco años, Gemma vivió una vida de virtud heroica, luchando contra sus propios defectos desde la infancia y buscando solo complacer a Jesús y sufrir en unión con Él por la salvación de los pobres pecadores.

El número de almas arrebatadas al diablo por esta humilde niña solo se conocerá en la eternidad.

Ya a los siete años, Gemma recibió comunicaciones sobrenaturales del cielo. Más tarde desarrolló un estrecho vínculo con su ángel de la guarda, al que podía ver. Gemma tenía una asombrosa intimidad con Jesús y su Madre, a quienes veía en frecuentes visiones, y experimentó otras gracias extraordinarias, como los estigmas. 

Su amor por Jesús era profundo desde muy joven. Describió lo que experimentó en su Primera Comunión a los nueve años, diciendo: "Jesús se hizo sentir con mucha fuerza en mi pobre alma. En ese momento comprendí que las delicias del cielo no son como las de la tierra. Me sentí abrumada por el deseo de que esa unión con mi Dios fuera continua. Me sentía cada vez más cansada del mundo y más dispuesta al recogimiento".

Veía con frecuencia a su ángel, con quien hablaba con reverencia y familiaridad: "Mi ángel de la guarda comenzó a ser mi maestro y guía. Me corregía cada vez que hacía algo mal y me enseñaba a hablar poco y solo cuando me dirigían la palabra... Me enseñó muchas veces cómo actuar en presencia de Dios; es decir, adorarlo en su infinita bondad, su infinita majestad, su misericordia y en todos sus atributos".

Aunque deseemos tener tales consuelos y alegrías, "a quien mucho se le da, mucho se le exigirá" (Lucas 12:48). 

Los privilegios de Gemma iban acompañados de un sufrimiento increíble, el rechazo y las burlas de muchas personas, incluidos algunos miembros de su familia, el sufrimiento espiritual en nombre de aquellos que ofendían a Dios y, por supuesto, el ataque total de Satanás. "El enemigo de las almas comenzó su ataque contra ella muy pronto. Quizás desde sus primeros pasos en el camino hacia la santidad, el diablo adivinó las vergonzosas derrotas que sufriría a través de ella y decidió no perder tiempo". 

Gemma fue llamada a ser una guerrera de Cristo de una manera particular, una soldado de las fuerzas especiales en el ámbito espiritual, y se le había dado su propio campo de entrenamiento espiritual para prepararla para ello.

Al igual que el Padre Pío, Gemma tenía una rara vocación para enfrentarse a Satanás en la lucha por salvar almas. Su búsqueda de la santidad y la fuerza de su devoción eran una verdadera amenaza para él.

El diablo se llenó de ira al ver tantas almas arrebatadas de sus manos. Le advirtió que si seguía interesándose por las almas, lo pagaría caro.

Para tentarla a que dejara de rezar por los demás y de expiar sus pecados, Satanás trató de hacerla sentir ansiosa por sus propios pecados, diciéndole: "Estás cargada de pecados, y todos los años de tu vida no bastarían para lamentarlos y expiarlos, ¿y aún así pierdes el tiempo con los pecados de los demás? ¿No ves que tu propia alma está en peligro? Es una ganancia extraña, la de pensar en los demás y descuidarte a ti misma".

Conociendo el poder del desánimo y la desesperación, intentó hacerle creer que Dios la había rechazado: "¿No ves que Jesús ya no te escucha y que ya no quiere tener nada que ver contigo?".

Al igual que hizo con Pío, Satanás se le apareció con formas horribles e intentó tentar a Gemma contra la santa pureza, pero ella permaneció perfectamente casta, despreciando estas tentaciones por encima de todo.

Al igual que Pío, sufrió agresiones físicas en las que Satanás la derribó, la arrastró por la habitación e incluso la agarró del pelo y se lo arrancó.

Su respuesta, su verdadera arma y único recurso, fue la oración. Recurrió a Jesús, a su Madre, a los santos, y con su ayuda venció los ataques y tentaciones de los demonios.

Conociendo el poder de la Sagrada Comunión, el diablo hizo varios intentos para impedirle recibirla, incluso adoptando una postura amenazante junto al sacerdote cuando ella se acercaba a recibirla. 

Gemma le preguntó [a la hermana Julia, una religiosa que era su confidente] si tendría el valor suficiente para recibir la Sagrada Comunión cuando el diablo estuviera junto al sacerdote con armas en las manos. La hermana Julia respondió que sería hermoso morir así, con Jesús en el corazón. Gemma... entonces le confió a su amiga que, al recibir la comunión, veía muy a menudo al diablo al lado del sacerdote, amenazándola de muerte.

El diablo también se esforzó por poner a Gemma en contra de Jesús, acusándolo de hacerla sufrir y afirmando —falsamente, por supuesto— que ella sería feliz si le sirviera a él, al diablo.

Santa Gemma describe este encuentro: "Esa bestia regresó, esta vez en forma de un joven que me susurró al oído: '¿Qué estás haciendo? Eres realmente estúpida por rezarle a un malhechor, a alguien que desea vengarse de ti. ¡Mira lo que te ha hecho, te ha clavado en una cruz igual que a él! ¡Mira el daño que te hace! Písalo, escúpele en la cara, dile que te deje en paz y que yo seré tu guía'". 

"Besé a Jesús [en mi crucifijo] para fastidiar al diablo y dije: 'Oh, Jesús mío, te doy gracias por todas las gracias que me has concedido y deseo amarte con todo mi corazón'. Y mientras tanto, él (el diablo) me susurraba al oído: '¿Cómo puedes amar a un malhechor condenado a muerte, a un hombre que no conoces? ¡Mírame a mí! Soy un joven apuesto que no hace daño a nadie. Esa persona, sin embargo, te hace sufrir siempre; yo, por el contrario, te haría siempre feliz. Si me obedeces, te liberaré de todo el dolor de tus manos y pies. Si me prestas atención, te haré feliz y te llevaré conmigo'"

"Después de decirme todas estas cosas, me dejó, y yo comencé a hacer la Hora Santa... Apenas me arrodillé, Jesús vino y conversé con Él durante un rato. Le pregunté dónde había estado. 'Estaba cerca de ti', respondió".

"Esta amarga y dolorosa lucha duró toda la vida de la Sierva de Dios", escribe el biógrafo P. Amedeo C.P. "Pero a pesar de la astucia del enemigo, ella siempre salió victoriosa. Él la asaltó de todas las maneras posibles. Atacó todas sus virtudes".

Pero Satanás fracasó, como siempre lo hará al final. Gemma perseveró en sus deberes y gracias espirituales y murió en la paz victoriosa de Cristo en 1903.

El sufrimiento de Gemma ha terminado, pero su obra continúa. De hecho, se sabe que acude en ayuda de los exorcistas, quienes dicen que los demonios la temen y le han puesto un apodo despectivo: "¡La de negro, la maldita!". Con su ayuda, los exorcistas han liberado a varias víctimas de posesiones.

Es la santa patrona de los paracaidistas, los estudiantes, los que sufren lesiones de espalda o enfermedades de la columna vertebral, los que padecen dolores de cabeza o migrañas, y muchos más. 

Este artículo ha sido extraído de la fascinante serie Spiritual Warfare, presentada por el capellán del Ejército de los Estados Unidos, el coronel Matt Pawlikowski (retirado). Los suscriptores han elogiado la experiencia de este viaje espiritual.
 
29 - marzo - 2022


miércoles, 13 de mayo de 2026

Nuestra Señora de Fátima y el Rosario

 


Traducido del sitio Famille Missionnaire de Notre-Dame:

¿Por qué en el mensaje de Fátima el Rosario es tan importante, cuando esta oración se conoce y se practica desde el siglo XIII? 

Desde que Nuestra Señora reveló el Rosario a Santo Domingo en el siglo XIII, muchos santos han difundido esta devoción. La Virgen María no esperó a aparecer en Fátima para recordar la importancia del rosario, ya que en muchas apariciones no dejó de decir que era el medio por el que acudiría en ayuda de sus hijos. Pero en Fátima, la oración del rosario es uno de los puntos centrales del mensaje de la Virgen María.  

¿Por qué el rosario ocupa un lugar central en el mensaje de Fátima, cuando la Virgen María también reveló a los niños la importancia de la penitencia y la devoción a su Inmaculado Corazón, y se produjeron prodigios? Porque fue en torno al rosario donde se desarrollaron los grandes acontecimientos. En cada aparición, desde el 13 de mayo hasta el 13 de octubre de 1917, Nuestra Señora recomienda insistentemente a los niños que recen el rosario todos los días para que termine la guerra. Basta con leer los relatos de las apariciones para darse cuenta de la conmovedora manera en que les enseñó el rosario. Además, el 13 de octubre, se presentó como "Nuestra Señora del Rosario". 

Por último, si lo que más nos llama la atención en Fátima son los prodigios, como el milagro del sol, lo principal que hay que recordar, poner en práctica y difundir son las recomendaciones de Nuestra Señora. El rosario es una recomendación a la que debemos responder "para que el mundo cambie", ¡nos lo prometió Nuestra Señora! 

¿Se extiende el mensaje del Rosario de Fátima más ampliamente a todos los tiempos? Efectivamente, y es por medio del sencillo Rosario que Nuestra Señora en Fátima dijo querer reformar las almas y salvar el mundo. 

Lamentablemente, constatamos que el mundo aún no se ha convertido y que sigue teniendo los mismos problemas: los pecados del mundo moderno abundan; el hombre quiere ser su propio Dios y se niega a reconocer a Jesucristo y a su Iglesia, a Dios y a sus leyes. El Papa Benedicto XVI, en 2011, dijo que la profecía de Fátima era "la más importante de los tiempos modernos".

Sin embargo, en este mes de octubre, mantengamos la confianza en la eficacia divina del Rosario, porque hoy nuestro mundo está viendo cómo se cumplen algunos frutos del mensaje de Fátima: es cierto que Rusia ha difundido durante mucho tiempo sus errores, pero hoy este país no se avergüenza de sus raíces cristianas. 

¿Confirma el mensaje de Fátima sobre el Rosario lo que dice la Iglesia? Desde el siglo XIII, muchos papas han recordado la importancia del rosario. ¡San Juan Pablo II lo convirtió en su oración favorita! Fue sobre todo el papa León XIII quien le dio impulso. Recordaba la importancia del rosario con tal insistencia que se le llamaba "el papa del rosario". Fue él quien, en 1883, ordenó que el mes de octubre se dedicara al Rosario y escribió 12 encíclicas sobre este tema. ¡Fátima confirma, pues, la voz de los papas! 

Más aún, ante los males de la Primera Guerra Mundial, el papa Benedicto XV decidió movilizar a toda la Iglesia mediante el Rosario para obtener la paz. Su carta, fechada el 5 de mayo de 1917, acababa de ser publicada en la prensa de diferentes países cuando, el domingo 13 de mayo, Nuestra Señora del Rosario se apareció en Fátima con el rosario en la mano. ¡Era evidentemente la voz del Cielo respondiendo a la del Vicario de Cristo!

30 - septiembre -2017

martes, 12 de mayo de 2026

Sagrada Esclavitud (III): "Adentrarse" en el seno de María para renacer de María

 


Del sitio Gaudium Press:

Siguiendo esta serie de notas cortas sobre la sagrada esclavitud mariana, basados en el libro de Mons. Juan Clá ¡María Santísima! El Paraíso de Dios revelado a los hombres, es el momento de profundizar con el fundador de los Heraldos del Evangelio en el misterio de la encarnación y cómo se puede beneficiar de ahí el esclavo de María.

Ya San Luis María de Montfort, el santo que proclama al mundo la esclavitud mariana, anunciaba que el esclavo debía tener una especial devoción por el misterio la encarnación del Verbo.

Llama la atención Mons. Juan sobre el hecho de que el propio “Hombre-Dios quiso, que, durante nueve meses, su vida participase de la vida de María, dependiendo y siendo sustentado por Ella”. Es decir, el Monseñor no solo quiere que se dirija el foco al momento en el que el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, sino en su permanencia nueve meses en el seno de la Virgen, como ‘esclavo’, pues ahí, literalmente, vivía en María, con María, de María, nutriéndose en su vida física solo de María.

Pero resulta que ese niño pequeñito aún por nacer, que podría proclamar con toda propiedad “¡Madre mía, vida de mi vida!”, era también Dios. Su vida física, Él quiso que fuera en esos momentos dependiente de la vida de María, por lo que Mons. Juan llega a preguntarse, y a proponerle a la teología futura, investigar si “no habría algo de su vida divina y eterna que dependería de Ella también”. Él mismo aclara que esta hipótesis “no se refiere a términos absolutos”, sino por tanto relativos, es decir, no porque fuera algo exigido en el orden del ser, sino porque así lo había predispuesto por toda la eternidad el Creador. Y luego pasa a preguntarse si “esta dependencia, ¿no obedecería a un criterio sublime que regiría la relación del Verbo Encarnado con las criaturas?”. O sea, si haciendo de esa manera, dependiendo de la Virgen en todo en esos nueve meses, no solo en su vida física sino -por la dualidad de naturalezas unida en una sola Persona divina- de alguna manera en su vida divina, no estaría dando el Salvador el ejemplo sublimísimo que deberían seguir todas las criaturas racionales, y anunciando los inmensos dones que de ahí sobrevendrían.

Mons. Juan así lo cree; tanto que afirma sin ambages que “un fenómeno similar al que sucedió con Jesús durante su gestación deberá darse con aquellos a quienes Nuestra Señora introduzca en su Secreto: Ella los sostendrá con su existencia y los alimentará con sus virtudes”, en una afirmación que coincide con las del Santo de Montfort.

A lo que convoca, pues, Mons. Clá, es a desear vivir en el claustro materno y de cristal de María Santísima, de forma mística, a imitación de lo que hizo Jesús. Si Jesús lo hizo, y nosotros lo podemos hacer, aunque sea de forma mística, ¿por qué no obrar así, si sabemos que ahí más que nunca podremos gritar que Ella es “la vida de mi vida” y que de esa relación se comunicarán las virtudes de María?

Es algo análogo a lo que anunció Jesús a Nicodemo, cuando le dijo que “el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”. (Juan 3, 5). Es desear, de forma mística, encerrarse en el seno de María, para allí nutrirse de María y renacer, pero de las aguas y la savia de María, que no son otras sino las de su Divino Esposo, el Espíritu Santo.

Al final, y no de una manera figurativa sino real, la Iglesia ya la ha proclamado como Madre. Es solo profundizar en esta maternidad…

Es claro, tal vez el gran obstáculo para desear y buscar esa relación mística es nuestro individualismo, nuestro de ser ‘yo’, independiente de Dios, de María. Que Ella quiebre con su gracia esta absurda actitud.

Saúl Castiblanco

 

lunes, 11 de mayo de 2026

Curaciones de Lourdes: El milagro 39


Traducido del sitio 1000 razones para creer:

En 1910, Juliette Orion, una mujer de 24 años de la Vendée, llevaba muchos meses padeciendo varias enfermedades graves, entre ellas "tuberculosis pulmonar y laríngea" y "mastoiditis supurativa izquierda", que los médicos no podían curar en aquel momento. Solo podían aliviarle de vez en cuando algunos de sus dolores más agudos. Su estado se consideraba unánimemente "desesperado", y sus posibilidades de sobrevivir eran escasas. Juliette lo sabía. Durante semanas, se había sometido a numerosos exámenes médicos, pruebas y tratamientos, sin ningún resultado. Sentía que su destino estaba en manos de Dios.

Sin embargo, es difícil aceptar la muerte a los 24 años. Juliette era una católica muy devota. Tenía un último deseo: hacer una peregrinación a Lourdes. Sin embargo, los organizadores de la peregrinación diocesana se negaron a llevarla. Todos sabían que, dada su debilidad, tal vez no sobreviviría al viaje en tren a la ciudad mariana.

Aunque no había recibido mucha educación escolar y su formación religiosa era limitada, Juliette estaba al tanto de los milagros que se estaban produciendo en Lourdes desde 1858. Pertenecía a una parroquia muy activa con un sacerdote santo que se dedicaba por completo a su ministerio de las almas. Juliette sabía que muchas otras personas, con enfermedades tan graves como la suya y consideradas igualmente incurables, habían sido sanadas por intercesión de la Virgen María. Su fe y su oración vencieron su desesperación. Juliette pasó por momentos de duda, pero estos se disiparon rápidamente gracias a la luz de la oración.

A principios del verano de 1910, su dolor se intensificó. No tenía casi a nadie en quien confiar. Sus días y noches se le hacían muy largos. Durante la noche del 22 al 23 de julio de 1910, el sufrimiento fue tan grande que estuvo a punto de perder el conocimiento varias veces. Pero rezaba sin cesar a Nuestra Señora de Lourdes para que acudiera en su ayuda, de la forma que Ella quisiera, siempre y cuando su dolor disminuyera. Creía firmemente que María podía ayudarla, ya que había ayudado a tantos enfermos. Se sentía como si estuviera en Lourdes, arrodillada frente a la gruta, esperando con fe y esperanza una señal o una palabra de María. Más allá del dolor, finalmente se entregó por completo a Dios y a su Madre.

De repente, se dio cuenta de algo diferente: su cuerpo ya no estaba rígido y se sentía completamente a gusto. Sus extremidades y articulaciones parecían haber recuperado su flexibilidad. Lo más importante era que podía respirar casi con normalidad, algo que no había podido hacer durante mucho tiempo. Recuperó la voz y sintió mucha hambre.

Durante la siguiente hora, después de levantarse de la cama por su cuenta, se vistió y salió a contarles a los aldeanos lo que le había sucedido. ¡Aún no sabía que estaba a punto de convertirse en la 39.ª beneficiaria de un milagro de Lourdes! Llamaron a su médico. Tras un examen minucioso, confirmó su recuperación, ¡por la cual "no se atribuyó ningún mérito"!

En un tiempo récord —solo tres años—, tras una rigurosa investigación por parte de la Oficina Médica de Lourdes, que estudió el exhaustivo expediente médico de Juliette, el obispo de Luçon, Nicolas-Clovis-Joseph Catteau, tras llevar a cabo también una investigación muy exigente, rodeado de sacerdotes teólogos, proclamó el 18 de octubre de 1913 la naturaleza milagrosa de la curación inmediata y definitiva de la señorita Juliette Orion.

El 15 de agosto de 1937, el clero local bendijo una réplica de la gruta de Massabielle construida en terrenos municipales en el camino a Fontenay-le-Comte (Francia, Vendée) por Marie-Paule Jarry, quien empleó a Juliette como empleada doméstica en 1936 y 1937. Allí se instaló una hermosa estatua de Nuestra Señora de Lourdes. Durante unos cuarenta años, cada 15 de agosto se realizaba una procesión hasta la Gruta. Con motivo del 150º aniversario de las apariciones de Lourdes en 2008, se renovó el lugar, con una explanada pavimentada con piedras de río traídas de Lourdes.

Patrick Sbalchiero
Más allá de las razones para creer

domingo, 10 de mayo de 2026

El ejemplo de Jesús al honrar a las madres

 

Nota de JLS: En el Hemisferio Norte el día de la Madre se celebra el segundo domingo de mayo.

Traducido del sitio Opus Dei:

Mientras estaba colgado en la cruz, le dijo a la Virgen María: "Mujer, he aquí a tu hijo". Cualquiera que lo escuchara podría suponer que le estaba pidiendo a su Madre que lo mirara por última vez. Pero eso no era lo que Jesús quería. Quería que ella mirara a un joven que estaba a su lado. Se llamaba Juan. Cuando nuestro Señor dijo: "Mujer, he ahí a tu hijo", le estaba pidiendo a María que cuidara de Juan como una madre cuida de su propio hijo.

¿Realmente quería Jesús que la Virgen María cuidara de Juan como a su hijo? Para dejarlo claro, le dijo a Juan: "He aquí a tu Madre".

Aquí hay un misterio. Juan no necesitaba cuidados maternales en el sentido habitual. Cuando Jesús lo llamó para ser apóstol, Juan era un pescador que trabajaba con su hermano Santiago en un pequeño negocio dirigido por su padre Zebedeo. ¿De qué manera se suponía que la Virgen María debía ser madre de este hombre?

El Evangelio no nos lo dice explícitamente. Sin embargo, conocemos las tres virtudes más importantes. Como escribió San Pablo: "La fe, la esperanza y el amor... y la mayor de ellas es el amor". Hay que suponer que el papel de María como madre era fortalecer a Juan en la fe, animarlo a no rendirse en los momentos difíciles y, sobre todo, a dedicar todo su corazón y su alma a Jesús. Esto implica que la Virgen María era muy buena haciendo estas cosas. En otras palabras, las palabras de Cristo en la cruz son palabras de elogio por lo grande que era su madre y lo bien que sabía enseñar a alguien a creer, a esperar y a amar.

Si el decano de la Facultad de Empresariales pide a un profesor universitario que dé clase a los alumnos de primer curso, no es gran cosa. Si el decano pide a un profesor que imparta un curso sobre prácticas empresariales avanzadas a una clase llena de los veinte empresarios más ricos del país, ¿qué dice eso del profesor? Cuanto más dotado es el alumno, más sabio tiene que ser el profesor.

Cuando Jesús le dice a María: "Mujer, he aquí a tu hijo", las palabras implican lo santa que era Ella. Jesús le estaba pidiendo que fuera la madre espiritual de Juan. Recordemos la talla de este apóstol. Juan fue el primero en creer que Jesús había resucitado de entre los muertos. A diferencia de los otros discípulos, él creyó incluso antes de ver a Jesús físicamente vivo. Juan era el "discípulo al que Jesús amaba". Juan era el visionario que hablaba con los ángeles y escribió el Libro del Apocalipsis.

Así como Jesús honró y alabó a su Madre, queremos honrar y alabar a nuestras propias madres por todo lo que han hecho por nosotros.

Padre Joe Babendreier
Sunday Nation 
11 - 05 - 2014



sábado, 9 de mayo de 2026

La guía del coleccionista de Rosarios


 Del sitio Catholic 365:

¿Cuántas decenas tiene un rosario?  La mayoría de los católicos probablemente responderían cinco. Aunque el rosario de cinco decenas es el más popular, la Iglesia ha aprobado variaciones con siete, quince y veinte decenas, así como rosarios o coronillas que tienen cuentas organizadas en grupos de tres en lugar de diez. Mi madre y yo tenemos una colección que incluye todos ellos.

Mi madre, Gloria Brady Hoffner, que creció en Filadelfia en los años treinta y cuarenta, disfrutaba los domingos por la mañana cuando los sacerdotes misioneros visitaban su parroquia y vendían rosarios para recaudar fondos para su trabajo en el extranjero. Fascinada por las hermosas cuentas y las historias de tierras lejanas, compró varios rosarios e inició una colección que ha ido creciendo a lo largo de su vida. 

Un día, mi madre visitó una tienda de antigüedades y vio un rosario con siete decenas en lugar de cinco. Le picó la curiosidad, lo compró y me invitó a investigar con ella su significado.  Aquella compra inició un viaje que nos ha llevado a iglesias, santuarios, museos y mercadillos de todo el mundo para reunir y aprender más sobre los rosarios. Ahora investigamos juntos el significado de la medalla central, el crucifijo y las cuentas de cada rosario. Nos preguntamos qué manos lo han sostenido y cuáles han sido sus intenciones especiales de oración.

Uno de los rosarios más singulares de la colección es el del lazo nupcial. Un lazo nupcial consiste en dos rosarios completos de cinco decenas que se unen en la medalla central y comparten el colgante tradicional de tres cuentas de Ave María, una cuenta de Padre Nuestro y una cruz o crucifijo. Durante una misa nupcial, el sacerdote coloca una rama del lazo alrededor del cuello de la novia y otra alrededor del novio. El colgante cuelga entre la pareja mientras se reza por un matrimonio feliz. 

Los rosarios de cadena de latón que los capellanes regalaban al personal militar de los Estados Unidos durante la Primera y la Segunda Guerras Mundiales figuran entre nuestros artículos religiosos más honrados. Estos fuertes rosarios soportaban el duro trato que recibían cuando los soldados los llevaban a las zonas de batalla. También se les ha llamado rosarios de cadena o rosarios de fontanero porque las cuentas y las cadenas se parecen a las cadenas que se utilizaban en los tapones de los lavabos de la época. Muchos de los rosarios de cadena que aparecen hoy en día en mercadillos y tiendas de antigüedades han perdido su brillo porque los soldados los embotaron a propósito. El brillo de un rosario de latón podía revelar al enemigo la posición de un soldado y poner vidas en peligro.

Mientras rezan, los católicos son animados a reflexionar sobre los misterios del rosario, acontecimientos significativos en las vidas de Jesús y María. Hay cuatro grupos de misterios: gozosos, dolorosos, gloriosos y luminosos. Cada grupo incluye cinco acontecimientos, uno por cada decena del rosario tradicional. Lo más probable es que los rosarios con quince decenas se fabricaran antes de 2002, año en que San Juan Pablo II introdujo los misterios luminosos como cuarto conjunto. Los rosarios con veinte decenas rinden homenaje a los cuatro conjuntos de misterios.  

La Coronilla del Vía Crucis tiene catorce grupos de tres cuentas cada uno, con una medalla en honor a cada estación. Se recomienda utilizar las tres cuentas de cada grupo para rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria mientras se reflexiona sobre el Vía Crucis.

El ejemplo de las siete decenas que nos motivó a mi madre y a mí a comenzar nuestra investigación sobre el rosario se llama Coronilla Franciscana. También conocida como la Coronilla de las Siete Alegrías de la Santísima Virgen María, se basa en la leyenda de que María se apareció a un novicio franciscano llamado Santiago hacia 1422 y le animó a meditar sobre los siete acontecimientos más alegres de su vida

Mientras mi madre y yo reuníamos rosarios, buscábamos libros que nos ayudaran en nuestra investigación. Las tiendas y bibliotecas estaban llenas de hermosos libros de rezos de rosarios, pero nada que explicara el origen de cada tipo o los materiales utilizados en su fabricación.  Decidimos cubrir esta necesidad recopilando las notas que habíamos reunido y realizando más investigaciones para escribir The Rosary Collector's Guide, un libro de 152 páginas con más de 200 fotografías en color. Las variantes de rosarios que se muestran y describen en el libro van desde piezas históricas como el "tenner" de una década, propiedad del rey Enrique VIII de Inglaterra, hasta los nuevos rosarios de veinte décadas que honran la obra de San Juan Pablo II. 

Cada rosario, antiguo o nuevo, es una ayuda para la oración. Aprender el significado que hay detrás de cada variación nos permite comprender mejor el papel que el rosario puede desempeñar en la vida de cada persona.   



viernes, 8 de mayo de 2026

Cómo la Virgen estuvo presente en la elección de León XIV

 


Del sitio Aleteia:

El amor a la Virgen María es una virtud en común entre los papas, por eso Ella se hizo presente en el momento de la elección de León XIV

Es innegable que, si algo tienen en común los papas, es el profundo amor que profesan a la Virgen María. Y otra realidad es que María vela por todos sus hijos, pero de modo muy especial, por el sucesor de san Pedro.

Basta recordar a san Juan Pablo II y sus visitas a los santuarios marianos y, definitivamente, la entrañable relación que tuvo con Nuestra Señora de Fátima, a quien atribuyó haberlo salvado el día que Ali Agca atentó contra su vida.

También el papa Benedicto XVI ahondó en el amor a la Virgen con sus profundas enseñanzas que ensalzaron su divina maternidad.

Y qué decir del papa Francisco, que antes y después de cada viaje acudía a Santa María la Mayor para rezar y agradecer a la Virgen por llevarlo con bien a su destino.

Por eso llama la atención cómo, el día de la elección del papa León XIV, Ella estuvo presente en su mensaje:

"Hoy, en el día de la Súplica a la Virgen de Pompeya, nuestra Madre María quiere siempre caminar con nosotros, estar cerca de nosotros, ayudarnos con su intercesión y su amor. Quisiera orar con vosotros, oremos juntos por esta nueva misión, por toda la Iglesia, por la paz en el mundo. Y pidamos esta gracia especial a María, nuestra Madre".

Así mismo y de manera providencial, el Santo Padre León XIV fue electo el 8 de mayo, fecha en la que la Iglesia conmemora a Nuestra Señora de Luján, advocación muy amada por el papa Francisco, quien es la patrona de Argentina.

Añadimos otro dato que podría parecer coincidencia, pero que para los creyentes es una razón más para admirar el amor de la Virgen por el papa: justamente el 8 de mayo, pero de 1887, el papa León XIII realizó la coronación pontificia de la bendita imagen de la Virgen de Luján.

Lo cierto es que María Santísima estará siempre acompañando al Sumo Pontífice, porque la carga es enorme, tal como lo expresó Su Santidad León XIV al pedir el apoyo de sus hermanos cardenales al iniciar con su misión: "a la hora de aceptar un yugo que evidentemente supera mis fuerzas y las de cualquier otro".

13 - mayo - 2025 

jueves, 7 de mayo de 2026

La mejor canción mariana de Ana de Watts

 


Del sitio Fundación Cari Filii:

La panameña Ana de Watts, cantautora católica (aquí su canal YouTube), ganó el premio a la Mejor Canción Mariana, en los primeros Catholic Music Awards, celebrados el domingo 27 de julio de 2025 en Roma. El premio internacional celebra la “excelencia artística y espiritual” en cuatro idiomas: español, inglés, italiano y portugués. La entrega de premios tuvo lugar en el Auditorio Conciliazione, en el Vaticano.

Se trata de un reconocimiento a los músicos impulsado por la Fundación Ramón Pané, con sede en Florida. Ramón Pané fue el monje jerónimo catalán que acompañó a Colón en su segundo viaje y aprendió la lengua taína y estudió las costumbres de los indios taínos; se considera el primer evangelizador de América.

En el concurso participaron artistas de 25 países. La competición fue reñida. Había 19 categorías distintas, y se recibieron más de 1.400 canciones en inglés, italiano, portugués y español, evaluadas por 68 jurados internacionales.

Muchas de las canciones tenían un tema mariano, pero el tema premiado en esta categoría, Aquí traigo mi tinaja, ligaba el papel de María como intercesora con la realidad de la vida personal y matrimonial, que, como en Caná, requiere la acción de Jesús, y se apoya en la intercesión de María.

La letra puede ayudar a muchas personas a orar con María. Dice así:

Tú conoces los desiertos y las heridas de mi ser.
 Mis vacíos, mis silencios y las veces que fallé. 
Sé que tú podrás interceder como en aquella boda en Cana
, para que Jesús, con su poder, un milagro venga a hacer. 
Aquí traigo mi tinaja. El vino se agotó. 
Ven, Jesús, a hacer milagros y renueva en mí el amor. 
Con tu dulce intercesión Él me dará el vino mejor. 
Mis rincones, mis afectos se desbordarán de amor”.

 “Me inspiré en el pasaje de la boda de Caná, cuando María ve la necesidad de los novios. Me toca profundamente porque refleja el corazón maternal de la Virgen y el poder de Dios que transforma lo poco en abundancia”, ha explicado la cantante. “Nace de mi testimonio con María como Madre intercesora, Madre que acompaña, y es una invitación a confiar, incluso cuando sentimos que no tenemos nada, porque justo ahí es donde Dios hace el milagro”.

De fondo, como explica en varias entrevistas, está su propio testimonio personal y matrimonial.

Entrevistada en un programa de Radio María Panamá explica que aunque su familia siempre fue católica, durante 13 años de matrimonio su relación estaba desgastada y además bastante alejados ambos de Dios. Sabían que había que ir a misa en domingo, pero se saltaban la mayoría de las misas.

Siempre la excusa era que había algo más que hacer, o que los niños querían entrar a la piscina. Pero yo tenía ese anhelo de estar cerca del Señor. Una gran amiga que me escuchaba siempre, como ese paño de lágrimas de todo lo que te va ocurriendo, me dijo, ‘tienes que acudir a la Virgen María porque Ella es la que va a llevar a tu matrimonio a los pies de Jesús, a donde debes estar realmente.” Oré mucho por esa situación y le pedí a la Virgen que arreglara nuestro matrimonio. Sabíamos que teníamos un amor bonito, nos habíamos enamorado, habíamos sido los mejores amigos, pero las propias individualidades nos iban separando”.

Todo cambió cuando acudieron a un retiro del movimiento Matrimonios en Victoria en 2018. Este movimiento matrimonial nació en Guatemala en los años 90, y se extendió por EEUU (desde Miami), Costa Rica, Panamá, El Salvador, México y Perú.

Allí los dos, gracias a Dios, abrimos el corazón y Él fue entrando poquito a poco para tomar nuestra vida, nuestra familia y convertirla en lo que hoy es, mi iglesia doméstica”, explica Ana.

Ana siempre estuvo implicada en la música. “Mi abuelo materno, don Melitón Rodríguez, era músico. Tocaba clarinete, guitarra, le enseñó a sus hijas, mis tías y mi mamá, a todas a tocar instrumentos. Ellas tenían un grupo que se llamaba la Estudiantina Santa Cecilia. Cuando nacimos los nietos, mi abuelo se encargó también de enseñarnos a todos un instrumento musical. Así que con él aprendí a tocar la guitarra. En familia, nos reuníamos a hacer cantaderas familiares y a cantar boleros de antes. Esta tradición se ha perdido un poco”, detalla.

Ahora sirve al Señor con su música. Compone canciones y las somete a dos sacerdotes para que revisen que no haya nada que contradiga la fe. Después las cantan en retiros de Matrimonios en Victoria, en conciertos, horas santas, en la parroquia…

La música forma parte de la obra de Dios. Las letras de los cantautores católicos, incluyendo las mías, tocan los corazones. Cuando el Señor pone una idea, empieza a revolotear en mi cabeza y no se queda quieta hasta que no agarro el papel y el lápiz”, dice, sobre su forma de componer.

Como tantos católicos, participa en muchos servicios. Además del trabajo y la vida familiar, y del servicio en Matrimonios en Victoria, participa del movimiento Orando por nuestros Hijos, ha sido catequista de Prebautismal y es ahora ministra extraordinaria de la comunión.

Que María actuara en Caná, como señala su canción, le parece que “tiene mucho significado para los matrimonios porque ese sacramento se tiene que renovar a diario para poder realmente perseverar en el camino de de la fe y la santificación de la familia”.

De joven ella se planteaba cómo podía un matrimonio mantenerse alegre tras 30 o 50 años de casados. “Después de este encuentro con el Señor, mi esposo y yo ya tenemos 26 años de matrimonio y cada día el amor se vuelve más lindo, más dulce y más afable“, explica.

La canción premiada la estrenó en vivo en 2023 en un concierto de Voces Católicas Latinoamérica. “En el concurso podían participar las canciones que habían sido producidas entre 2020 y diciembre de 2024. Tenía su video y demás. ¡Me solicitaron hasta una carta de referencia de mi párroco!”, detalla. 

miércoles, 6 de mayo de 2026

Los Santos y el Rosario: Santo Domingo Savio

 


Del sitio ACI Prensa:

Cada 6 de mayo la Iglesia Católica celebra a Santo Domingo Savio (Domenico Savio) (1842-1857), el pequeño discípulo de San Juan Bosco en el Oratorio de San Francisco de Sales.

Domingo, dada su madurez espiritual, se hizo santo precozmente; el único que, sin haber padecido el martirio, ha llegado a los altares con sólo catorce años.

¡Quiero ser santo!”, exclamaba Domingo cada vez que se le presentaba una buena oportunidad para esforzarse. Esta era su alegre forma de dirigirse a Dios, ofreciéndole amorosamente cada instante de su vida.

Este jovencito italiano es el santo patrono de los niños que integran los coros de las iglesias, y de todos aquellos que participan en el ministerio de la música. También lo es de las embarazadas, en virtud a un encargo recibido de la Virgen María y que cumplió con el patrocinio de su preceptor, San Juan Bosco.

Domingo Savio nació en San Giovanni da Riva, Piamonte (Italia), en 1842. Desde muy pequeño se sintió llamado al sacerdocio y, apenas conoció a Don Bosco, en octubre de 1854, le pidió ingresar al Oratorio de San Francisco de Sales en Turín.

Allí organizó un grupo de amigos devotos llamado la “Compañía de la Inmaculada”, para la que escribió un “reglamento” que San Juan Bosco aprobaría haciéndole mínimas modificaciones.

Junto a sus compañeros de la ‘Compañía’ frecuentaba los sacramentos, rezaba el Rosario, ayudaba en los quehaceres domésticos y cuidaba de los niños más difíciles. Era de los que mantenía siempre el espíritu alegre; un niño como cualquier otro, que le gustaba jugar y estudiar, pero que tenía una disposición interior única: quería hacerle las cosas fáciles a Jesús, evitando cualquier cosa que pudiera empañar la amistad que tenía con Él.

El primer biógrafo de Santo Domingo Savio fue el propio San Juan Bosco. El fundador de los salesianos quería conservar por escrito la vida aleccionadora y llena de amor del pequeño Domingo. Impulsado por ese deseo, se animó a escribir una biografía del pequeño. Se dice que después de haberla concluido, la releía con cierta frecuencia. Y cada vez que lo hacía, las lágrimas terminaban rodando por sus mejillas.

En aquella Vita (biografía), intitulada Vida del jovencito Domingo Savio, alumno del Oratorio de San Francisco de Sales (1859), Don Bosco no solo relató aquellos pasajes de la vida de Domingo que revelaban su madurez para las cosas de Dios, sino también esos momentos en los que se gastaba bromas con los amigos o arrancaba sonrisas. Quedaron también plasmadas las imágenes que permanecerían para siempre en la memoria del sacerdote, como las varias ocasiones en las que vio a Domingo arrobado después de recibir la Eucaristía o hincado de rodillas rezando en la capilla.

En la Vita del Giovanetto Savio Domenico [Vida del jovencito Domingo Savio] se describe un episodio singular.

Cierto día, Don Bosco encontró a Domingo en el coro del templo. Dijo el santo: "Voy a ver, y hallo a Domingo que hablaba y luego callaba, como si diese lugar a contestación; entre otras cosas entendí claramente estas palabras: 'Sí, Dios mío, os lo he dicho y os lo vuelvo a repetir: os amo y quiero seguir amándoos hasta la muerte. Si veis que he de ofenderos, mandadme la muerte; sí, antes morir que pecar'. Cuando Don Bosco le preguntó qué hacía en esos momentos, Domingo le contestó: 'Es que a veces me asaltan tales distracciones que me hacen perder el hilo de mi oración, y me parece ver cosas tan bellas que se me pasan las horas en un instante'”.

Durante el proceso de investigación llevado a cabo para su canonización, la hermana de Domingo, Teresa, narró que cierta vez el pequeño santo se presentó ante Don Bosco y le pidió permiso para ir a casa de su familia. Don Bosco le preguntó el motivo y el joven le contestó: “Mi madre está muy delicada y la Virgen la quiere curar”.

Entonces, el sacerdote le preguntó quién le había hecho llegar tales noticias, a lo que Domingo contestó que nadie, pero que él lo sabía con certeza. Don Bosco, que ya conocía de los sorprendentes dones del chiquillo, le concedió el permiso y le dio dinero para el viaje.

El 12 de septiembre de 1856, cuando el muchacho llegó a ver a su madre en Mondonio, se percató de que estaba embarazada, pero que sufría de fuertes dolores. Domingo, acto seguido, la abrazó fuertemente, la besó y se sentó junto a ella para oírla. La madre le pidió que fuera inmediatamente con unos vecinos. Domingo, por supuesto, obedeció.

Al rato llegó el doctor y después de examinarla vio que la mujer estaba repuesta y lucía sana. Mientras el médico y algunas vecinas preparaban todo para que la madre diera a luz, quedó al descubierto alrededor del cuello de la mujer una cinta verde que estaba unida a una seda doblada y cosida como un escapulario. Era el presente que Domingo le había dado como signo de que la Virgen sería su compañía. Sin mayores contratiempos, ese día nació su hermana Catalina.

Después, Domingo le pediría a su madre que conservara el escapulario y que lo prestase a las mujeres del pueblo cada vez que lo necesitaran. Así se hizo; y muchas de ellas obtuvieron gracias particulares por haber tenido puesto el escapulario de la Virgen.

No pasaron muchos días hasta que Domingo Savio emprendió el retorno hacia el oratorio salesiano. Lamentablemente, no permanecería allí por mucho tiempo más. Su salud se resquebrajó al punto que los médicos se convencieron de que no sobreviviría. Aparentemente estaba desarrollando una pulmonía.

Savio tuvo que despedirse de Don Bosco y sus compañeros y volver a su casa en Mondonio. Antes de morir, con su último aliento, alcanzó a decir: “¡Qué cosa tan hermosa veo!”; ¡bendita visión del cielo!

Santo Domingo Savio partió a la Casa del Padre el 9 de marzo de 1857, a los catorce años de edad.

 6 - mayo - 2025

martes, 5 de mayo de 2026

Cuando María desata los nudos el desempleo


Traducido del sitio Mary Undoer of the Knots:

 En un mundo en el que tantos buscan trabajo sin éxito, dos testimonios recientes dan fe de la poderosa intercesión de María, Desatadora de Nudos. Gracias a la oración perseverante, situaciones que parecían desesperadas se resolvieron de forma rápida e inesperada. Estos dos conmovedores relatos son fruto de una confianza sencilla y profunda en el amor de la Santísima Virgen María.

"Me dio una dirección en un sueño"

"Cuando era joven, buscaba trabajo desesperadamente, pero sin éxito. Un día, decidí comenzar una novena a María Desatadora de Nudos. Cada día, durante nueve días, recé con fe. El noveno día, tuve un sueño muy intenso: la Virgen María estaba de pie al pie de mi cama. Sonrió con paz y me dijo con dulzura que fuera a una dirección específica. Cuando desperté, llena de paz interior, fui a esa dirección. Y allí —¡increíblemente!— ¡me contrataron en el acto! ¡Amén! ¡Gracias, María, Madre atenta!".

"En solo tres días, su hijo encontró trabajo"

"Mi hijo llevaba dos largos años buscando trabajo. Animé a alguien a rezar a María Desatadora de Nudos, y me uní a ella en la oración por esta intención. Apenas tres días después, ella vino a mí, llena de alegría: a su hijo le acababan de ofrecer un buen trabajo. Dimos las gracias de todo corazón a la Santísima Virgen por su presencia silenciosa pero poderosa en nuestras vidas. ¡Gracias, María, tú que nunca olvidas a quienes esperan en ti!"

¿Y tú? ¿Qué nudo llevas en el corazón? Confíalo a María, la Desatadora de Nudos, Madre de ternura y luz. Ella nunca hace oídos sordos a las oraciones de sus hijos. Con Ella, todo se vuelve más claro, más suave, más posible.


lunes, 4 de mayo de 2026

Cómo acercarnos más a María en este mes de mayo

 


Del sitio Aleteia:

Este mes de mayo, mes de María, acércate a Ella con estas sencillas prácticas que puedes llevar a cabo cada día y así honrar a la María como nuestra Madre.

En este mes de mayo recordamos a todas las madres, pues además de darnos la vida, nos han cuidado y acompañado en nuestro crecimiento. Sin embargo, contamos también con el modelo de María, quien también es Madre Nuestra. 

Acercarnos a María durante este mes no solo es un acto de devoción, sino también un reconocimiento a su papel maternal en la historia de la salvación. Así como honramos a nuestras madres terrenales, encontramos en María un modelo perfecto de amor, entrega y fe, quien intercede por nosotros ante su Hijo y nos guía con dulzura en nuestro camino de vida cristiana. 

Durante este mes, tenemos la gran oportunidad de redescubrir a María por medio de las siguientes actividades que te pueden acercar a su amor y confianza, acogiéndola en nuestro hogar y en nuestro corazón como verdadera Madre y Reina.

1.Entrona una imagen de la Virgen María en tu hogar

¿Qué mejor manera de iniciar el mes entrenando una imagen de nuestra Madre Santísima en tu hogar o bien en tu jardín? De esta manera podrás tener un lugar de oración en el cual puedas acercarte a Ella y orarle. No importa el tamaño de su imagen, lo que importa es que la familia acuda a Ella. 

2. Flores para María

Puedes aprovechar la primavera para plantar flores a María en tu jardín, desde rosas hasta alguna otra hermosa flor de primavera que recuerde a la figura maternal y femenina de María. 

También, puedes tener alguna planta con flores o bien un jarrón con rosas en el interior de tu casa, especialmente a un lado de la imagen de la Virgen María que tengas en tu hogar.

3. Rosario en familia

Por supuesto que esta oración mariana no podía quedarse atrás, ya que el rezo del santo Rosario nos acerca a ella por medio de esta corona de rosas, ya lo decía san Pío X: "El Rosario es de todas las oraciones la más bella, la más rica en gracias y la que más complace a la Santísima Virgen".

4. Lectura mariana

Existen ricas lecturas marianas que nos ayudarán a conocerla más y mejor, de tal manera que podamos enamorarnos de ella y confiarnos a ella como sus hijos.

O bien, leer escritos o reflexiones que los santos han escrito sobre María, por ejemplo los varios escritos de San Bernardo de Claraval sobre la devoción a María, al igual que muchos otros santos.

5. Escucha cantos marianos

Si eres amante de la música, añade a tu playlist de este mes cantos marianos que te ayuden a acercarte a ella con dulzura y humildad. Puedes encontrar cantos a distintas devociones marianas. 

6. Haz una novena a María Auxiliadora

Cada 24 de mayo recordamos la devoción a María Auxilio de los cristianos, advocación que fue promovida en su totalidad por san Juan Bosco y que con fe constante decía: "Quien confía en María no se sentirá nunca defraudado". 

Por lo que puedes iniciar la novena este próximo 15 de mayo a María Auxiliadora y dejar en sus manos tus necesidades, pues don Bosco también solía decir: "Confía en María y verás lo que son los milagros".

7. Visita un santuario Mariano

Existen muchos santuarios marianos alrededor del mundo, por lo que puedes visitar el más cercano en tu localidad o bien hacer una ruta y visitar diferentes santuarios marianos ofreciendo tu visita en modo de peregrinación. Estas ideas prácticas harán que tu mes sea mariano y tener presente la maternidad de María hacia nosotros.

 06 - mayo - 2025