Dedicado a la oración preferida de María Santísima, que por desgracia cada vez se reza menos, para agradecer, pedir gracias, ganarse el Cielo y divulgarla a todos
La revista ‘Plaza de San Pedro’ publicó la respuesta del Papa a una carta escrita por una madre, en la que ella compartía sus alegrías y también sus tentaciones relacionadas con la fe.
Si tu punto de referencia es María, podrás enfrentar todas las incertidumbres, asegura León XIV
La revista "Praça São Pedro", una publicación de la Basílica del Vaticano, dio a conocer la respuesta del Papa León XIV a una carta escrita por una madre llamada Laura, en la que ella compartía sus alegrías y también sus tentaciones contra la fe.
Si tu punto de referencia es María, podrás enfrentar todas las incertidumbres, asegura León XIV
La mujer le pide consejo al Santo Padre para superar las tentaciones, que parecen apoderarse de ella, a pesar del gran amor de su esposo y de sus tres hijas, quienes son educadas en la fe cristiana, y que siente con más fuerza que nunca. "¿Acaso esta fe carece de solidez?", se pregunta.
El Papa responde destacando que el entusiasmo por la fe y la sinceridad del corazón son una bendición para la mujer y su familia. "Si su punto de referencia es María, podrá enfrentar todas las incertidumbres", asegura. El Pontífice también afirma que "compartir proyectos de amor cristiano es fundamental para progresar espiritualmente y colaborar con la gracia y la voluntad de Dios".
La Policía bosnia ha anunciado hacia la una y media, (hora local), de este martes la
detención de un hombre sospechoso de haber vandalizado estatuas y
provocado un incendio con bidones de combustible en la parroquia de Medjugorje durante la noche del lunes al martes.
La agresión sucedió pasadas las cuatro de la madrugada, en las instalaciones de la parroquia de Medjugorje,
cuando un hombre prendió fuego al altar exterior detrás de la parroquia
de Santiago (el espacio que se usa para encuentros al aire libre). La
escena quedó grabada por cámaras.
Alguien hizo además pintadas en distintas estatuas marianas de la zona. Una de las pintadas, en inglés, decía“devil in a skirt” (“diablo con falda”).
A lo largo de la mañana, miembros de la Comunidad del Cenáculo acudieron
a limpiar las pintadas de las estatuas. Esta comunidad lleva décadas en
Medjugorje, acoge a personas que están superando adicciones y acompaña a
los peregrinos.
Los creyentes y peregrinos han seguido reuniéndose para rezar, especialmente en elMonte Podbrdo (la colina de las apariciones). La estatua de la colina fue una de las atacadas, está instalada allí desde 2001 y es obra del escultor italiano Dino Felici.
A lo largo de la mañana, la Policía de Herzegovina Occidental difundió imágenes del sospechoso pidiendo colaboración ciudadana, hasta que se anunció su detención pasada la una del mediodía, anunciada por el Ministerio de Interior.
Él, o un cómplice, dejó además un cartel con mensajes ofensivos en el
exterior, que por la mañana fue retirado por miembros de la Comunidad
del Cenáculo, explica el diario bosnio Oslobodjenje.ba. El cartel o pancarta enumeraba nombres de videntes de Medjugorje, junto con un texto en polaco que decía:“Ivanka, Mirjana, Milka, Vicka, Ivan y Jakov son unos estafadores. ¡Tengo pruebas!”.
Todo esto ha sucedido cuando se espera la llegada de miles de jóvenes de toda Europa,especialmente de Italia y Europa Oriental, al Festival de Jóvenes de Medjugorje, el Mladifest, que empieza este sábado 1 de agosto, y se celebra cada año.
La oficina de la parroquia ha difundido una nota animando a responder a la agresión “con oración, ayuno y perdón”.
“Hemos recibido con gran tristeza la noticia del acto de vandalismo
que ha afectado los espacios de oración de nuestra parroquia. De
inmediato iniciamos las labores de limpieza y reparación de los daños para que todos los espacios vuelvan a estar dignamente preparados para la oración. Agradecemos a todos aquellos que, con su trabajo y su ayuda generosa, contribuyen a que este santuario siga siendo un lugar de encuentro con Dios, un lugar de paz y un lugar donde se venera a la Santísima Virgen María, Reina de la Paz”, afirma la nota.
“Invitamos a todos los fieles a responder a este acontecimiento tal como la Virgen nos ha enseñado durante más de cuarenta años en Medjugorje: con oración, ayuno y perdón.
Oremos por la conversión del corazón de quienes cometieron este acto,
para que el Señor los toque con su gracia y los conduzca por el camino
del bien”, añade el mensaje.
“Oremos también por la paz en el corazón de todas las personas. La Virgen nos llama incesantemente a ser portadores de paz. Que este acontecimiento nos impulse también a tomar aún más en serio su llamado: a no responder al mal con el mal, sino a dar testimonio, con nuestra propia vida, del amor, el perdón y la esperanza”, continúa la exhortación de las autoridades parroquiales.
“El santuario permanece abierto a todos los peregrinos. El
programa de oración continúa desarrollándose con normalidad y todos los
espacios están siendo limpiados y acondicionados con rapidez para que
vuelvan a ser un lugar de oración y de encuentro con el Señor, por
intercesión de la Reina de la Paz”, aseguran, en vísperas de la llegada
de miles de jóvenes al Mladifest 2026.
La candidata a la Presidencia de Bosniay Herzegovina y representante en la Cámara de Representantes de la Asamblea Parlamentaria de BiH, Darijana Filipović,condenó enérgicamente el ataque. “Los horribles mensajes dejados en un lugar de oración y santidad, un
lugar de esperanza y paz, y los daños materiales causados al altar no
deben quedar impunes”, dijo Filipović en la red social X. En su
opinión, “se trata de un ataque abierto contra la comunidad católica de Medjugorje y contra toda Bosnia y Herzegovina, pero también un ataque contra el símbolo mundial de paz y unidad, y esto ocurre en vísperas del 37º Encuentro Internacional de Jóvenes”, advirtió.
El ministro croata de Asuntos Exterioresy Europeos, Gordan Grlić Radman, también
condenó el ataque vándalo. “Este acto inaceptable constituye un
profundo insulto para los creyentes y todas las personas de buena
voluntad”, proclamó. “Medjugorje fue, es y seguirá siendo un lugar de paz, oración y esperanza, más fuerte que cualquier acto de odio”, insistió el jefe de la diplomacia croata en Facebook.
Las campanas deSanta Maríase callaron de golpe cuando las llamas treparon por las laderas y cercaron el pueblo. Era el avance brutal delincendio forestal de Gestoso, surgido en la frontera con Orense, que llegó como un ejército imparable. El viento empujó la lengua de fuego hacia Lusio, una aldea que apenas sumaba yaunas pocas casas habitadas.
Los vecinos fueron desalojados con urgencia. Helicópteros y brigadas trataban de frenar un frente descontrolado, pero el fuego se propagaba con violencia. "No ha quedado nada, no queda una casa en pie", resumió después, con crudeza, un hombre queregresaba entre cenizas.
Entre
la confusión, una mujer tomó una decisión que alteraría la memoria del
desastre. Se llama Susana. Hija y nieta de lusianos, vio cómo el fuego
se acercaba a la iglesia de Santa María. Allí, desde hace siglos,
preside la vida comunitaria una Virgen morena del siglo XVIII.
Cuando todos huían, ella entró. "No podía dejarla allí. Hemos rezado a sus pies desde niños. Sería como abandonar a una madre",
explicaría más tarde. Cubierta con un pañuelo mojado, levantó la talla
de madera y la sacó en brazos como quien rescata a una criatura.
La imagen fue guardada en una de las pocas casas que resistieron el fuego. Minutos después, el campanario crujía bajo las llamas.
Lusio quedó reducido a ruinas. La casa de los abuelos de Susana, donde aún vivía Toñín, uno de los últimos habitantes permanentes, desapareció entre cenizas. Otros vecinos vieron también cómo se deshacían sus hogares, con recuerdos familiares y enseres convertidos en polvo negro.
El paisaje tras el fuego era dantesco:
paredes calcinadas, tejados hundidos, animales muertos en los prados y
un silencio espeso que recordaba a una zona de guerra. "Es como si te arrancaran la memoria", lamentaba un anciano al ver su pueblo irreconocible.
Tres días después, cuando el humo aún
flotaba en el aire, la Virgen volvió a ocupar su lugar en el altar. Fue
un acto sencillo pero cargado de emoción. Los vecinos se acercaron desde
los pueblos de alrededor, algunos con la esperanza de poder regresar a
sus casas. Entre lágrimas, dejaron flores.
La iglesia se mantenía en pie, como si de un milagro se tratase. Las llamas tampoco afectaron al cementerio anexo. "El milagro no fue divino, fue el esfuerzo de la gente", insiste Susana, que desde hacía unas semanas, habían desbrozado los alrededores de la ermita.
La
indignación también prendió entre las brasas. "Si ves que no llegas,
pide ayuda. ¿Y para qué queremos un Ejército?", cuestiona Susana, que
reclama más coordinación y recursos para las aldeas olvidadas del Bierzo. El incendio de Gestoso puso de manifiesto la fragilidad de un territorio envejecido, con pocos vecinos y escasas manos para defenderse.
Pero en medio de la rabia, el gesto de salvar a la Virgen se ha convertido en estandarte de resistencia.
No se trata solo de religión, sino de identidad. En un pueblo arrasado,
esa imagen representa lo poco que queda en pie: la memoria compartida,
la pertenencia, el deseo obstinado de seguir existiendo.
Hoy
Lusio sigue marcado por la devastación. Las casas son ruinas humeantes,
los prados son desiertos de ceniza. Pero en el altar deSanta María una vela ilumina el rostro moreno de la Virgen.
Y en esa llama frágil, como en el gesto de
Susana, late la certeza de que incluso frente al fuego más feroz,
siempre queda un rincón donde la vida se empeña en resistir.
Un estudio de la Universidad de Georgetown, de los jesuitas estadounidenses, ubicada en Washington, D.C., ha corroborado lo que la Iglesia sabe desde hace siglos: la devoción a la Virgen y el rezo del Rosario son fundamentales para el nacimiento y la conservación de las vocaciones sacerdotales y religiosas.
Se trata de un informe del Centro para la Investigación Aplicada al Apostolado (CARA, por sus siglas en inglés), un organismo de la
universidad especializado en aportar soporte científico a los métodos de
evangelización.
Según recoge Un Rosario por Chile, el 59% de los encuestados
afirmaron que su devoción mariana había tenido un impacto
“significativo” o “grande” a la hora de discernir su vocación, un
porcentaje que, por grupos, encabezaron los religiosos sacerdotes (71%).
Del mismo modo, un 70% de los encuestados declaró que rezar el Rosario en privado influyó favorablemente durante su periodo de discernimiento.
Por último, para un 35% de los encuestados el carácter mariano de una comunidad (diócesis o congregación) fue un factor “significativo” para elegirla.
Los lugares de peregrinación mariana también son tenidos en cuenta:
un 44% han visitado al menos uno antes de decidir su estado en la
Iglesia.
un89% de los entrevistados tenga una “gran devoción” (58%) o una “cierta devoción” (31%) a la Virgen, lo que
a un 75% les ha fortalecido “mucho” (41%) o “algo” (34%) su vocación, y que
un 80% acuda “muy a menudo” (44%) o “a menudo” (36%) a María en busca de ayuda espiritual.
A quienes consideran que la devoción a la Santísima Virgen ‘desvía’
de la devoción a Jesucristo, la encuesta ofrece un desmentido: para el
80%, esa devoción ha incrementado “mucho” (22%) o “significativamente”
(58%) su devoción a la Eucaristía.
Las prácticas con la que los diocesanos de Saginaw fomentan su amor a la Virgen de forma diaria o semanal son:
La Corona Franciscana, también conocida como las Siete Alegrías de la Virgen María, es un tipo de rosario que se centra en los acontecimientos alegres de la vida de María.
Desde que el rosario se popularizó alrededor de los siglos XV o XVI, los católicos han desarrollado una variedad de devociones similares que también utilizan un collar de cuentas.
Una de estas devociones se conoce como la "Corona Franciscana", el "Rosario Serafín" o las "Siete Alegrías de la Virgen María". Sus siete alegrías se celebran cada año el 27 de agosto.
Según una tradición, esta corona surgió cuando la Santísima Virgen se le apareció a un joven novicio franciscano en el siglo XV y "le indicó cómo, al recitar diariamente un rosario de siete décadas en honor a sus siete alegrías, podría tejer una corona que le resultaría más agradable que una corona material de flores".
Las siete alegrías sobre las que se medita durante la Corona Franciscana se asemejan mucho a los cinco misterios gozosos del rosario.
Es una devoción sencilla y se puede rezar con un rosario común o con un rosario especial de la Corona Franciscana que tiene siete series de 10 cuentas.
La Corona Franciscana comienza con la señal de la cruz, seguida de una oración inicial:
Después de rezar las siete décadas, hay dos cuentas adicionales en las que se rezan dos Ave Marías que completan los 72 años de vida de María (según la tradición).
A continuación, hay una oración final:
Oh Dios,
cuyo Hijo unigénito,
con su vida, muerte y resurrección,
nos ha ganado las recompensas de la vida eterna;
te suplicamos que,
al meditar sobre estos misterios en el santísimo Rosario de la Santísima Virgen María,
podamos imitar lo que contienen y obtener lo que prometen,
En el capítulo 12 del Apocalipsis, la "mujer vestida de sol" lleva una corona de doce estrellas. Los eruditos católicos han interpretado que esto se refiere tanto a las doce tribus de Israel como a los doce apóstoles. Estos, a su vez, representan al pueblo tanto de la Antigua como de la Nueva Alianza, de quienes María es la Reina. Ella es Reina de Israel como Madre del Rey de Israel, y Reina de la Iglesia, como Madre del Rey que es el Salvador, y por lo tanto de todos los redimidos.
… sobre la cabeza de la mujer vestida de sol hay "una corona de doce estrellas". Este signo simboliza las doce tribus de Israel y significa que la Virgen María está en el centro del Pueblo de Dios, de toda la comunión de los santos. Y así, esta imagen de la corona de doce estrellas nos introduce en la segunda gran interpretación del presagio celestial de la "mujer vestida de sol": además de representar a Nuestra Señora, este signo personifica a la Iglesia, la comunidad cristiana de todos los tiempos. Ella está encinta, en el sentido de que lleva a Cristo en su vientre y debe darlo a luz en el mundo. Este es el trabajo de parto de la Iglesia peregrina en la tierra, la cual, en medio de los consuelos de Dios y la persecución del mundo, debe llevar a Jesús a los hombres y a las mujeres.
De ninguna manera el Ave María sugiere que debamos adorar a María o que Ella pueda hacer algo sin el permiso o la ayuda de Dios. El hecho de que le pidamos sus oraciones significa que María necesita pedirle a Dios que nos ayude. Ella no es una diosa a quien adorar; es una madre a quien amar.
El Salve Regina ("Salve, Reina") sigue siendo uno de los himnos y oraciones más populares de la Iglesia católica dedicados a la Virgen María.
Se canta con mayor frecuencia al final de la Oración de la Noche, como parte de la Liturgia de las Horas, así como en diversas fiestas marianas a lo largo del año litúrgico.
La mayor parte de la letra se atribuye al beato Herman el Cojo, un santo monje que nació con paladar hendido, parálisis cerebral y espina bífida. Vivió durante el siglo XI y compuso el Salve Regina mientras residía en un monasterio benedictino.
Sin embargo, las últimas palabras del Salve Regina, tal como se canta hoy en día, se atribuyen tradicionalmente a San Bernardo de Claraval.
Un artículo escrito para la revista Sacred Heart Review ofrece un resumen de cómo se escribieron estas últimas palabras:
En la Nochebuena [de 1146, San Bernardo] llegó a Espira [Alemania] y fue acompañado a la catedral por el obispo y el pueblo, en solemne procesión. Y los príncipes del imperio que se habían reunido... recibieron al santo con todos los honores. Al entrar en la [catedral], se entonó el Salve Regina con el mayor entusiasmo. San Bernardo se conmovió profundamente y, al resonar las últimas palabras: "Después de este exilio nuestro, muéstranos el fruto bendito de tu vientre, Jesús", el santo exclamó: "O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria" —"Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María".
Fue una exclamación espontánea de amor que desde entonces se ha convertido en una parte esencial del Salve Regina.
San Bernardo era un hombre lleno de amor por la Virgen María y no pudo contener tal amor cuando escuchó el melodioso canto resonar en la hermosa iglesia.
Pasó toda su vida cantando las glorias de la Virgen María y a veces se le llama el "bardo" o "trovador" de María.
La iglesia de Espira tiene estas palabras grabadas en placas de latón colocadas en un lugar destacado del edificio.
La mañana del pasado sábado 23, (agosto de 2025), alrededor de 200 fieles, representantes de comunidades católicas y devotos se reunieron en la capilla del Colegio Gentil Bittencourt, en Belém (PA), para participar en el rezo de las mil Avemarías como preparación para el Círio de Nazaré 2025.
Este piadoso evento es promovido por la Dirección de la Fiesta de Nazaré (DFN) desde el año 2015, y se ha convertido en una tradición en el calendario de espiritualidad del Círio. Según los organizadores, este momento de oración tiene como objetivo fortalecer la espiritualidad de los devotos y reunir intenciones personales en un ambiente de fe y devoción mariana.
La recitación de estos mil Ave Marías sigue la misma dinámica que la del Santo Rosario; sin embargo, en lugar de grupos de decenas de Ave Marías, se rezan bloques de 50 Ave Marías, en un relevo entre parejas, miembros de la Guardia de Nazaré e invitados, quienes entregan sus intenciones personales en manos de la Virgen de Nazaré.
Para Jorge Xerfan, director de evangelización de la DNF, "el objetivo de este momento es rezar para que el Círio de Nazaré esté lleno de gracias, bendiciones y conversiones, y para que todo transcurra sin contratiempos". Esta edición del Círio de Nazaré seguirá el tema "María, Madre y Reina de toda la creación".
La Fiesta del Círio de Nazaré es una manifestación religiosa en honor a Nuestra Señora de Nazaré, patrona de Pará, que se celebra el segundo domingo de octubre. El evento suele reunir a millones de fieles en Belém, quienes recorren 3,6 kilómetros siguiendo la carroza que lleva la imagen de Nuestra Señora.
No siempre puedo controlar mi primer impulso, pero con buena voluntad y gracia puedo controlar el segundo.
Debo ejercitar constantemente mi voluntad: María, mi Santísima Madre, dijo su "fiat" en la Anunciación: ¡qué humildad! Nada de sí misma, sino todo de Dios... Solo buscaba complacerlo en todo.
Siguiendo su ejemplo, debo elegir y desear solo lo que más sirva al servicio y la gloria de Dios, sin ningún egocentrismo...
El papa San Juan Pablo II, cuyo lema episcopal hacía referencia a la Virgen María, hablaba constantemente de la Santísima Madre.
Cada mes de mayo, la Iglesia honra a la Santísima Madre. Las palabras de nuestros papas más recientes sobre Nuestra Señora también se relacionan con su énfasis en el "genio femenino".
Al referirse a la piedad mariana, Francisco recordó a los fieles el pasado noviembre: "Nuestra Señora es la madre que nos lleva de la mano hacia Jesús".
Con motivo de la solemnidad de su Asunción, en el primer año de su pontificado, se hizo eco de esta verdad: "La Madre de Cristo y de la Iglesia está siempre con nosotros. Ella camina con nosotros siempre; está con nosotros".
En su encíclica sobre el Sagrado Corazón, Francisco también se refirió a María: "Muchas páginas del Evangelio ilustran cuán atento era Jesús a las personas y, sobre todo, a sus problemas y necesidades. … En su humanidad, Jesús aprendió esto de María, su Madre".
Francisco también habló de María en su «Bula de Indición» para el Jubileo de 2025, destacando su cuidado maternal: "No es casualidad que la piedad popular siga invocando a la Santísima Virgen como Stella Maris, un título que expresa la esperanza segura de que, en medio de las tempestades de esta vida, la Madre de Dios acude en nuestra ayuda, nos sostiene y nos anima a perseverar en la esperanza y la confianza".
Y en unas declaraciones de 2020, enfatizó: "Ir a la escuela de María es ir a la escuela de la fe y de la vida".
En cuanto al pontificado del papa Benedicto XVI, Benedicto habló con cariño de María en su encíclica de 2005 Deus Caritas Est (Dios es amor).
"Entre los santos destaca María, Madre del Señor y espejo de toda santidad", escribió, y agregó: "María es una mujer de esperanza. … El Magnificat —un retrato, por así decirlo, de su alma— está tejido íntegramente con hilos de la Sagrada Escritura, hilos extraídos de la Palabra de Dios".
"María es una mujer que ama. … Lo percibimos en sus gestos silenciosos, tal como los relatan los relatos de la infancia en el Evangelio. Lo vemos en la delicadeza con la que reconoce la necesidad de los novios en Caná y se la da a conocer a Jesús", continuó. “Lo vemos en la humildad con la que se retira a un segundo plano durante la vida pública de Jesús, sabiendo que el Hijo debe fundar una nueva familia y que la hora de la Madre solo llegará con la Cruz, que será la verdadera hora de Jesús (Juan 2:4; 13:1). Cuando los discípulos huyen, María permanecerá al pie de la Cruz (Juan 19:25-27); más tarde, en la hora de Pentecostés, serán ellos quienes se reúnan a su alrededor mientras esperan al Espíritu Santo(Hechos 1:14). … María se ha convertido verdaderamente en la Madre de todos los creyentes. Hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares recurren a su bondad maternal y a su pureza y gracia virginal, en todas sus necesidades y aspiraciones, sus alegrías y tristezas, sus momentos de soledad y sus esfuerzos comunes. … María, Virgen y Madre, nos muestra qué es el amor…"
En su carta apostólica Mulieris Dignitatem de 1988, sobre la dignidad y la vocación de la mujer en el Año Mariano, Juan Pablo II observó: "En María, Eva descubre la naturaleza de la verdadera dignidad de la mujer, de la humanidad femenina. Este descubrimiento debe llegar continuamente al corazón de cada mujer y dar forma a su vocación y a su vida».
"María nos abraza a todos con especial solicitud en el Espíritu Santo. … El amor de la Madre del Salvador llega a todos los lugares tocados por la obra de la salvación. Su cuidado se extiende a cada persona de nuestro tiempo y a todas las sociedades, naciones y pueblos. … El poder de la Redención es infinitamente superior a toda la gama del mal en el hombre y en el mundo. El Corazón de la Madre es consciente de esto, más que cualquier otro corazón en todo el universo, visible e invisible. Y por eso nos llama. No solo nos llama a convertirnos: nos llama a aceptar su ayuda maternal para regresar a la fuente de la Redención".
"Si Jesús es la Vida, María es la Madre de la Vida. Si Jesús es la Esperanza, María es la Madre de la Esperanza. Si Jesús es la Paz, María es la Madre de la Paz, Madre del Príncipe de la Paz".
Este trío de papas también habló del respeto hacia las mujeres y de sus carismas distintivos para el bien del mundo.
"… el 'genio de la mujer' se manifiesta en los estilos femeninos de santidad, que son un medio esencial para reflejar la santidad de Dios en este mundo", observó Francisco en su encíclica sobre el llamado a la santidad en el mundo actual, (Gaudete et Exsultate).
"De hecho, en épocas en las que las mujeres solían ser las más ignoradas o menospreciadas, el Espíritu Santo suscitó a santas cuyo carisma generó un nuevo vigor espiritual e importantes reformas en la Iglesia. Podemos mencionar a Santa Hildegarda de Bingen, Santa Brígida, Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Ávila y Santa Teresita de Lisieux. Pero pienso también en todas aquellas mujeres desconocidas u olvidadas que, cada una a su manera, sostuvieron y transformaron familias y comunidades gracias al poder de su testimonio».
En un discurso de 2024 en la conferencia "Las mujeres en la Iglesia: constructoras de la humanidad», continuó elogiando "cómo el 'genio femenino' puede reflejar de manera única la santidad de Dios en medio de nuestro mundo», detallando cómo "las mujeres saben unir a las personas con ternura'. Santa Teresa del Niño Jesús dijo que quería ser amor en la Iglesia. Tenía razón: las mujeres, de hecho, con su capacidad única para la compasión, su intuición y su inclinación innata a 'cuidar`, son capaces, de manera excepcional, de ser para la sociedad tanto 'inteligencia como un corazón que ama y une', de llevar amor donde falta el amor, y humanidad donde los seres humanos buscan encontrar su verdadera identidad".
En su Ángelus de 2015 con motivo del Día Internacional de la Mujer, Francisco elogió la capacidad de las mujeres, "porque las mujeres no solo dan vida, sino que también transmiten la capacidad de ver más allá, de ver más allá de sí mismas. Transmiten la capacidad de ver el mundo con otros ojos, de sentir las cosas con un corazón más creativo, paciente y tierno".
Benedicto XVI también habló del genio femenino de las mujeres, citando esa misma frase en 2008.
Cuando aún era cardenal, en una carta de 2004 dirigida a los obispos, señaló: "… se comprende el papel insustituible de las mujeres en todos los aspectos de la vida familiar y social que implican las relaciones humanas y el cuidado de los demás. Aquí se hace muy claro lo que Juan Pablo II ha denominado 'el genio de la mujer'".
"Entre los valores fundamentales vinculados a la vida real de las mujeres se encuentra lo que se ha denominado la 'capacidad para el otro'", continuaba la carta, añadiendo que "las mujeres conservan la profunda intuición de la bondad, en sus vidas, de aquellas acciones que suscitan la vida y contribuyen al crecimiento y la protección del otro".
San Juan Pablo II siempre destacó el genio femenino, tal como lo mencionó Benedicto.
"Al defender la dignidad de las mujeres y su vocación, la Iglesia ha mostrado honor y gratitud hacia aquellas mujeres que —fieles al Evangelio— han participado en todas las épocas en la misión apostólica de todo el Pueblo de Dios", escribió en Mulieris Dignitatem, y agregó: 'El testimonio y los logros de las mujeres cristianas han tenido un impacto significativo en la vida de la Iglesia, así como en la de la sociedad. Incluso ante una grave discriminación social, las santas han actuado 'libremente', fortalecidas por su unión con Cristo. Esa unión y esa libertad arraigadas en Dios explican, por ejemplo, la gran obra de Santa Catalina de Siena en la vida de la Iglesia y la obra de Santa Teresa de Jesús en la vida monástica. También en nuestros días la Iglesia se ve constantemente enriquecida por el testimonio de las numerosas mujeres que cumplen su vocación a la santidad. Las mujeres santas son una encarnación del ideal femenino; son también un modelo para todos los cristianos, un modelo de la sequela Christi, un ejemplo de cómo la Esposa debe responder con amor al amor del Esposo".
Quizás el escrito más conocido de Juan Pablo II al respecto sea la "Carta a las mujeres" de 1995: "Se debe hacer hincapié en el 'genio de la mujer', no solo al considerar a las grandes y famosas mujeres del pasado o del presente, sino también a aquellas mujeres comunes y corrientes que revelan el don de su feminidad al ponerse al servicio de los demás en su vida cotidiana. Porque al entregarse a los demás cada día, las mujeres cumplen su vocación más profunda".
"Quizás más que los hombres, las mujeres reconocen a la persona, porque ven a las personas con el corazón", continuó. "Las ven independientemente de diversos sistemas ideológicos o políticos. Ven a los demás en su grandeza y en sus limitaciones; tratan de acercarse a ellos y ayudarlos. De este modo, el designio fundamental del Creador se encarna en la historia de la humanidad y se revela constantemente, en la variedad de las vocaciones, esa belleza —no solo física, sino sobre todo espiritual— que Dios concedió desde el principio a todos y, de manera particular, a las mujeres".
Al agradecer a las madres, esposas, hijas, hermanas, mujeres trabajadoras y mujeres consagradas, Juan Pablo II destacó en esa misma carta: "¡Gracias, a cada mujer, por el simple hecho de ser mujer! A través de la perspicacia que forma parte tan íntima de tu feminidad, enriqueces la comprensión del mundo y ayudas a que las relaciones humanas sean más honestas y auténticas".
El cantante marfileño Kerozen dio un testimonio de fe y agradecimiento hacia la Virgen María durante una entrevista concedida a Actu People.
En una emotiva declaración que se volvió viral en las redes sociales, el artista de Costa de Marfil Kerozen recordó un episodio espiritual marcando de su vida. Se trata de un momento de oración dirigido a la Virgen María que, según él, cambió el rumbo de su carrera musical.
Lejos de cualquier postura dogmática, el cantante hace un llamado a respetar las creencias religiosas de cada uno, al tiempo que comparte un testimonio personal lleno de sinceridad y gratitud.
"Ni siquiera sabía recitar el 'Ave María'", confiesa Kerozen, cuyo nombre real es Yobo Constant Joël. En 2016, recién llegado de Suiza y en una situación financiera crítica, se dirigió a la iglesia de San Viatora, con su último billete de 5 000 francos CFA en el bolsillo. Ese día, decidió dirigirse directamente a"Mamá María", la Virgen venerada en la tradición católica, para pedirle que intercediera a favor de su nueva canción: Mi hora ha llegado.
De rodillas, con una vela encendida y la fe intacta a pesar de las burlas de algunos fieles presentes, el artista formuló una oración sencilla y directa, sin artificios. Unos días más tarde, la canción se convirtió en un éxito nacional, catapultando a Kerozen al estrellato.
"No soy católico, sino cristiano", insiste. Sin embargo, fue precisamente a la Virgen María a quien se dirigió, y hoy reconoce su papel en ese momento decisivo. Quiere decirlo alto y claro: "No he oído decir que la Mamá María actúa, lo he vivido."
Su relato no es un intento de evangelización, sino más bien un llamado a la tolerancia: "Debemos respetar las decisiones religiosas de cada uno". En un mundo donde las tensiones confesionales pueden intensificarse rápidamente, el mensaje de Kerozen resuena como un himno a la fe personal y a la libertad espiritual.
Este testimonio llega en un momento en que muchas celebridades africanas comienzan a asumir más abiertamente su espiritualidad, a veces a riesgo de recibir críticas.
Para Kerozen, la fe no es ni un eslogan ni un refugio pasajero, sino un ancla que lo salvó cuando tocó fondo.
Su historia inspira no solo por su sinceridad, sino también por la fuerza de su convicción. A través de sus palabras, el artista recuerda que, antes de los reflectores, los micrófonos y los fans, había un hombre en apuros, una oración y una canción que cambiaría su destino.
Ningún concilio ecuménico anterior al Vaticano II elaboró un documento doctrinal sobre María tan estructurado como el capítulo VIII de la constitución dogmática Lumen Gentium, que constituye la culminación de todo el documento, afirma Carmine Tabarro, miembro de la comunidad Shalom y experto en la doctrina social de la Iglesia:
"Así es como los padres conciliares describen la presencia de María junto a Jesucristo:
'La Santísima Virgen avanzó en su peregrinación de fe y perseveró fielmente en su unión con su Hijo hasta la cruz, donde permaneció, conforme al designio divino, afligida profundamente con su Hijo unigénito, uniéndose con corazón maternal a su sacrificio'" (Lumen gentium, cap. VIII, n. 58).
"María, llamada por la historia de la salvación a participar en el plan divino, nos recuerda que Ella es la puerta que conduce a Cristo. Comprender con la inteligencia de la fe el lugar que el Padre ha asignado a María significa edificar nuestra fe en Jesucristo sobre la roca. Es para salvaguardar la verdad de Cristo que la Iglesia ha reconocido y definido el papel de María.”
Los católicos que no tienen una vocación a la vida religiosa cuentan con muchas opciones de vocación espiritual. A continuación, la historia de una mujer que se unió a los Carmelitas Seglares.
La Iglesia Católica cuenta con más de 2,000 órdenes religiosas, muchas de las cuales ofrecen una vocación "secular" o de "tercera orden" para los laicos, es decir, personas que no están llamadas a la vida religiosa consagrada como sacerdotes, frailes o monjas. Y eso sin mencionar los cientos de grupos laicos de la Iglesia.
Todas estas vocaciones dentro de la vida cristiana ofrecen un camino hacia la santidad con un carisma o una familia espiritual distintivos.
Estas "vocaciones laicas" suelen ir acompañadas de comunidades muy unidas, que ayudan a las personas a encontrar su propio lugar dentro de toda la Iglesia. Estas ayudan a los católicos laicos a participar activamente en la vida y la misión de la Iglesia.
¿Alguna vez has sentido curiosidad por una vocación laica? ¿Cómo es exactamente ser miembro "laico" de una orden religiosa, o unirte a un movimiento laico como Comunión y Liberación, el Opus Dei o el Camino Neocatecumenal?
Aleteia se puso en contacto con miembros de diversas vocaciones laicas para escuchar sus historias y dar a conocer las distintas vocaciones laicas dentro de la Iglesia católica.
Cuando era estudiante universitaria, Clardy tuvo la bendición de encontrar una comunidad de fe vibrante y enriquecedora en su Centro Newman. Su fe se fortaleció durante sus años universitarios.
Pero no podía evitar preocuparse: ¿Y si la vida después de la universidad no se pareciera en nada al grupo tan unido y activo del Centro Newman?
“Tenía miedo de que mi vida de fe alcanzara su punto más alto en la universidad, porque había tenido una experiencia tan positiva con el Centro Newman”, dijo.
Al igual que muchas jóvenes católicas, durante sus años universitarios discernió si Dios la llamaba a la vida religiosa: "A través de la oración llegué a la conclusión de que estaba llamada al matrimonio. El año después de graduarme de la universidad, mientras estaba comprometida con mi ahora esposo, pensé un poco en unirme a una Tercera Orden. Pero después de acercarme a algunas Órdenes, me di cuenta de que no me sentía llamada a ninguna de ellas. La idea simplemente se fue desvaneciendo."
Pero a medida que pasaban los años, Clardy notó un gran interés por la espiritualidad carmelita: "Unos seis años después, mi esposo y yo estábamos viendo algunas películas sobre santos en Formed y me di cuenta de que me atraían mucho las películas sobre los santos carmelitas. La naturaleza contemplativa del Carmelo realmente me llegó al corazón".
"Recuerdo haber pensado: '¡Si hubiera tenido la vocación a la vida religiosa, me hubiera encantado ser carmelita!'. Así que decidí buscar en línea una orden carmelita laica y encontré a los Carmelitas Descalzos Seglares de Chicago".
"Una vez que me puse en contacto con la persona de contacto y comencé a aprender más sobre la Orden Seglar, ¡me emocioné muchísimo! A diferencia de mi experiencia poco satisfactoria al discernir sobre órdenes laicas en el pasado, tenía muchas ganas de comenzar mi formación con los carmelitas".
Gracias a su experiencia con los Carmelitas Seglares, la universidad no fue el punto más bajo en lo espiritual que alguna vez temió que fuera: "Mi fe no ha hecho más que seguir evolucionando y fortaleciéndose a lo largo de los años, y sé que ser carmelita seglar ha sido una razón muy importante para ello".
Clardy explicó que la vocación se sustenta en seis pilares: el Oficio Divino, la meditación, la misa, María, la misión y las reuniones. Puedes leer una explicación completa de lo que significa cada uno de ellos en el sitio web de la orden.
Puede parecer un gran compromiso de tiempo, especialmente para una esposa y madre tan ocupada como Clardy. Pero ella considera que el tiempo dedicado no es nada comparado con las gracias que recibe: "Las gracias y la abrumadora sensación de paz y alegría que he experimentado desde que comencé mi formación como carmelita seglar son increíbles. Mi fe se fortalece cada día. Siempre me inspiran mucho mis compañeras carmelitas seglares y he aprendido muchísimo. Espero con ansias nuestras reuniones mensuales y siempre salgo sintiéndome renovada. También siento que las gracias de mi vocación carmelita benefician mis relaciones con mi esposo y mis hijos. Dios a menudo me da la gracia de manejar situaciones difíciles con un sentido sobrenatural de paciencia o paz que sé que solo puede provenir del Espíritu Santo, y no de mi propio esfuerzo".
Clardy compartió algunas de las cosas más importantes que hay que saber sobre esta vocación. "Es una vocación, un compromiso serio", dijo. "No es solo un grupo informal de personas con ideas afines. Es una forma de vida. La formación dura seis años, y durante ese tiempo estamos constantemente en proceso de discernimiento".
Ella se encuentra en su quinto año de discernimiento y ya hizo su promesa temporal. "Tengo bastante confianza en mi llamado a esta vocación", pero sigue reevaluando honestamente su situación y preguntándole a Dios si aún la está llamando a la espiritualidad carmelita.
"La paz y la alegría que recibo de esta vocación me dan confianza en mi llamado, pero quiero asegurarme de estar siempre tratando de hacer la voluntad de Dios para mi vida, y no solo lo que yo quiero", dijo.
Pero, sobre todo, quiere compartir la belleza de esta vocación: "Le doy gracias a Dios todos los días por haberme traído al Carmelo".
El mes de julio está dedicado a la Preciosísima Sangre del Redentor. Se rinde
homenaje supremo a la Sagrada Sangre. Así como adoramos al Sagrado Corazón
Eucarístico, porque es el Corazón de Jesús, que es Dios, adoramos la
Preciosísima Sangre.
La Sangre de Jesús es la fuente de salvación. Cada gota que brotó de las
heridas del Salvador es una garantía de la salvación eterna del hombre. Todas
las razas de la tierra han sido rescatadas, y todos los individuos que permitirán
que el poder salvador de la Sagrada Sangre se aplique a su alma, son herederos
del cielo.
San Juan Crisóstomo llama a la Preciosa Sangre “el salvador de las almas”; SantoTomás de Aquino, "la llave de los tesoros del cielo"; San Ambrosio, “oro puro de
valor inefable”; Santa María Magdalena de Pazzi, “imán de almas y prenda de
vida eterna”. Los pecados de la humanidad, en su número, en su ofensa al Ser
Supremo, en los efectos sobre los transgresores, son inmensos; sin embargo, la
Preciosa Sangre de Jesús no se asusta por los números, tiene en sí misma el
poder de apaciguar a un Dios enojado y de curar a las criaturas heridas.
La Preciosa Sangre es un baño de limpieza. A diferencia de toda otra sangre,
que mancha, la Sangre de Jesús se lava limpia y blanca. Según las palabras de
San Juan, en el Apocalipsis, los Ángeles se preguntan, y se hacen la pregunta:"Estos que están vestidos con túnicas blancas, ¿quiénes son?" El Señor
responde: “Estos son los que lavaron sus ropas y las blanquearon en la Sangre
del Cordero”. Por ninguna otra razón fluyó la Preciosa Sangre sino para
recuperar para las almas de los hombres el hermoso vestido de la inocencia y,
una vez recuperado, para preservarlo durante toda la vida y por la eternidad.
La Sangre del Salvador es un pozo de consuelo para los corazones
atribulados. ¿Puede alguien, con confianza, mirar la Sagrada Sangre que
desciende de la Cruz sin tener el valor de seguir adelante, a pesar de las
dificultades que son el destino común de todos? Una mirada a la Cruz debe
poder ahuyentar el miedo. Y, otro, debe ser capaz de infundir confianza en
Aquel que no descansó hasta que la última gota, mezclada con agua, brotó de
un Corazón abierto. Él, que estaba dispuesto a hacer tanto por los hombres,
debe estar dispuesto a pasar por alto y olvidar las debilidades de los que se
arrepienten profundamente. Debe estar dispuesto a ayudarlos cuando lo
acosan, a defenderlos cuando son tentados, a consolarlos cuando están
afligidos. La Sangre de Jesús debe ser para los cristianos lo que la estrella del
norte es para los marineros.
¡Ojalá los hombres de la tierra honraran la Preciosa Sangre de la manera en que
los que están en el cielo dan honor, alabanza y acción de gracias! Proclaman que
compró la gloria que disfrutan. Sin ella, habrían permanecido esclavos de
Satanás y marginados de las mansiones eternas de Dios. ¡Profesemos que
debemos a la Sagrada Sangre de Jesús todo lo que tenemos en esta vida, y que a
Ella le debemos todo lo que disfrutaremos en una vida mejor y eterna!
"Carmelo" es una palabra hebrea. Se creía que venía de "Kerem", que significa jardín, viña, y de "el" que quiere decir Dios, de manera que "Carmelo" querría decir "el jardín de Dios". Pero, "Kerem" es un nombre común aplicado "por antonomasia", a esa montaña, precisamente por su fertilidad y la exhuberancia de su vegetación. Esas características hicieron así de ella "el jardín" por excelencia de Palestina. Si unimos a este hecho toda una serie de pasajes del Antiguo Testamento, donde se habla del Carmelo, nos percatamos que esta montaña, en la literatura, profética y poética de Israel, devino muy pronto el símbolo de la gracia: el Carmelo es el jardín de la belleza y de la fecundidad, de la gracia y bendiciones de Dios para su pueblo.
Lo que se dice de Tierra Santa en general, "tierra donde fluyen leche y miel" es dicho de manera privilegiada de esta parte de Tierra Santa que es el Monte Carmelo. Este aparece así como el corazón de la Tierra prometida, como lo más hermoso que existe en ella. Él es el símbolo de la gracia de Dios, bien común de toda la Tierra prometida. Y todo lo que sucede en la Antigua Alianza sería la imagen, el "modelo" de lo que se cumplirá en la Nueva Alianza, el nombre del Carmelo conservará en ésta la significación simbólica que tenía en la otra. Él representará siempre el jardín de las gracias de Dios.
José de Santa María, OCD La Virgen del Monte Carmelo, P. Lethielleux