domingo, 28 de junio de 2026

Sagrada Esclavitud VII: Creados para que el amor divino se "vacíe" en el esclavo

 


Del sitio Gaudium Press:

En esta séptima y última entrega, de notas cortas sobre la sagrada esclavitud mariana y el libro ¡María Santísima! El Paraíso de Dios revelado a los hombres, de autoría de Mons. Juan Clá, trataremos de cómo en la esencia de la sagrada esclavitud está el amor de la Virgen y un querer nuestro de dejarse amar por la Virgen. Ella quiere, pero nosotros ponemos obstáculos.

En nota pasada, repetíamos un mensaje de esperanza para este género humano miserable de parte de Mons. Juan, y es que las miserias propias no nos deben desanimar, pues justamente la más perfecta unión con la Virgen, la de la esclavitud, requiere un ‘vacío’ y un ‘vaciarse’: un ‘vacío’, que es el considerarse un mero y miserable recipiente para que en él habite María; y un ‘vaciarse’, del polvo de perla blanca de María a la manera del yeso, en ese recipiente vacío del esclavo. Hoy veremos que ese ‘vaciarse’, es sobre todo un deseo infinito amoroso del Salvador y gigantesco de su Madre:

Debemos tener una confianza absoluta en el Salvador y en su Madre Santísima, nos dice Mons. Juan Clá en el primer tomo de su obra. "Nuestro Señor no nos ama en razón de algún bien que exista en nosotros, sino porque, viendo nuestro nada, siente la necesidad de ahí infundir el Bien que es Él en esencia. Cuando encuentra un miserable, el Corazón de Jesús gime de deseo de auxiliarlo, pues con ese objetivo fue creado y solamente así puede demostrar la superabundancia de su amor”, expresiones que coinciden con las manifestadas por los grandes místicos del Sagrado Corazón, como Santa Margarita María, Sor Josefa Menéndez o Santa Faustina Kowalska.

Algo similar ocurre con María Santísima: “Guardadas las debidas proporciones, lo mismo se pasa con la Santísima Virgen. ¿Cómo habría de ser diferente si el Corazón de Ella, según la feliz expresión de San Juan Eudes, es uno con el Corazón de Jesús?”, se pregunta Mons. Juan.

El fundador de los Heraldos recuerda una experiencia mística suya, relatada también en el libro, en la que mientras escuchaba una confesión detrás de un altar sintió un abrazo místico de la Virgen, inefable. Esa experiencia fue la alegría y el sostén de sus últimos años, abrazo en el que él sintió el amor profundísimo de la Virgen, y que le suscitó el siguiente pensamiento:

Si este, aquel y aquel otro supiesen cuanto Nuestro Señor y Nuestra Señora los quieren, ¡se tornarían grandes santos! La dificultad está en juzgar el amor de Jesús y María por nosotros, según los criterios humanos a que nos acostumbramos, o sea, en función de nuestra correspondencia y de nuestros méritos”.

En realidad, ¿qué es lo que Dios espera para llenarnos con su amor? En primer lugar la simplicidad, virtud muchas veces ignorada. Cuando el Todopoderoso quiere dejarse vencer por alguien, Él lo hace por la simplicidad; fue así que Nuestra Señora lo ‘venció’. Tornarnos pequeñitos delante del Altísimo y de su Madre nos trae ese premio insuperable. Cuantas veces nos quejamos de arideces espirituales y falta de estímulo interior para la práctica de la virtud. En esos momentos es el caso de preguntarnos: ‘¿Me estoy haciendo pequeño?’ La relación con nuestra Soberana y la compresión al respecto de Ella solo desabrocharán a partir de esa actitud de alma incentivada por el Divino Maestro en el Evangelio (cf. Mateo 18, 3)”, concluye el Monseñor.

Es bonito, pues, concluir así esta serie, con un resumen de todo, de lo más esencial dentro de lo esencial:

María Santísima quiere vaciarse en nosotros, vaciarse en sus esclavos, lo que es una manifestación de su altísimo amor hacia los hombres. Por medio de este vaciarse, llega Cristo y particularmente los dones del Espíritu Santo, Esposo Místico de María Santísima, que en las almas de los esclavos así dispuestos producirá las maravillas de la gracia, muchas inéditas.

Pero para que esta maravilla ocurra, el esclavo debe ser consciente de su nada, de su vacío, de su pequeñez. Las miserias deben ayudarnos a crear conciencia de eso. En ese sentido, la miseria puede ser el mayor instrumento del miserable, pues debemos entender que Cristo y la Virgen no nos aman por nuestros hipotéticos méritos o cualidades, sino justamente por nuestra nada, que clama por su auxilio.

Fuimos creados para que Cristo y la Virgen nos auxiliaran, no para vivir de otra manera.

Debemos, pues, implorar el vaciamiento de María, que no es otro sino el verter en nosotros del amor inconmensurable de la Virgen, el amor infinito del Salvador, amor tan grande que lo llevó a morir cruelmente en una Cruz, por amor de todos nosotros.

Saúl Castiblanco

sábado, 27 de junio de 2026

Nuestra Señora del Perpetuo Socorro lo salvó

 

 

Hoy es la fiesta de la Virgen del Perpetuo Socorro

Del sitio Gaudium Press:

El P. Isaac Agabi, miembro del clero de la diócesis católica nigeriana de Auchi, en Nigeria, ha compartido su aterradora historia durante su secuestro en el Domingo de la Santísima Trinidad de 2020, atribuyendo su milagrosa huida a la intercesión de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.

En una reciente entrevista concedida a Aciáfrica, la agencia de noticias de EWTN para el continente africano, el P. Agabi ofreció detalles impactantes sobre su calvario, iniciado el 7 de junio de 2020. Ese día, mientras viajaba por el estado de Edo junto al entonces seminarista Justice Chidi Mbonu —quien posteriormente fue ordenado sacerdote— fueron emboscados por pastores fulani armados, personas nómadas o seminómadas, cuya ocupación principal es la cría de ganado, que se encuentran en África occidental.

Vi a un grupo de chicos corriendo hacia mi auto. Al principio, no me di cuenta de que estaban armados, pero cuando vi las armas, supe que estábamos en problemas”, recordó el P. Agabi sobre el inicio de esta terrible pesadilla. La situación rápidamente se tornó violenta: “Forzaron el auto, me sacaron a rastras e inmediatamente empezaron a golpearme. Me levantaron y me tiraron al suelo. Utilizaron madera para golpearme repetidamente. En un minuto me habían convertido en basura”, lamentó con infinita tristeza el sacerdote.

En medio de la brutal agresión imploró a sus agresores, preguntando por la razón de su trato, pero la respuesta fue aún más escalofriante: “Me dijeron que era su enemigo. Me acusaron a mí y a otros de matar a su gente. Dijeron que me matarían”, narró el párroco de la iglesia de San Jerónimo en Irekpai, Uzairue.

Junto con el seminarista Justice, fueron llevados al bosque, donde el maltrato continuó. El P. Agabi fue despojado de sus vestimentas litúrgicas, conservando únicamente su rosario. Los secuestradores exigieron un rescate exorbitante de 100 millones de nairas (aproximadamente 65.000 dólares estadounidenses).

La negociación del rescate se tornó tensa. “Me preguntaron a quién podía llamar y les dije que al obispo. Los secuestradores hablaron con él, pero el obispo les dijo que la Iglesia no tenía dinero para pagar”, explicó el sacerdote, añadiendo que la firmeza del Obispo, Mons. Gabriel Ghiakhomo Dunia, “enfureció a los secuestradores, que intensificaron sus ataques”.

Consciente del peligro que estaba corriendo, el P. Agabi ideó una estrategia para ganar tiempo: “Supliqué al obispo y a otros sacerdotes con los que me puse en contacto que al menos fingieran negociar con ellos. Sabía que eran capaces de matarnos en cualquier momento y necesitábamos ganar tiempo”.

Los días en cautiverio estaban llenos de crueldad. “Nos ataban, nos tapaban la cara y amenazaban con matarnos. Nos llevaron a un pozo profundo, diciendo que arrojarían allí nuestros cuerpos después de matarnos”, continuaba en su relato el sacerdote.

Pero, en medio de la desesperación, ocurrió algo que no se esperaba.

Soy devoto de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro; hice una devoción a la Virgen del Perpetuo Socorro. Así fue, porque durante todo mi periplo con aquellos secuestradores, siempre estuve invocando la salvación de la Madre del Perpetuo Socorro”, testificó el P. Agabi.

Una noche, dos de los secuestradores salieron a buscar comida pero no regresaron, generando confusión entre sus cómplices. “Aquel domingo era el Domingo de la Santísima Trinidad”, recordó, rememorando su entrega a la voluntad divina: “Dios, si es tu voluntad que sobreviva, haz que suceda, pero si no que se haga tu voluntad; entrego mi vida en tus manos, Señor”.

La oportunidad de escapar llegó en la oscuridad de la noche. “Hacia la medianoche, algunos empezaron a dormirse. Esa fue nuestra oportunidad. El seminarista y yo corrimos hacia el monte y seguimos corriendo. Corrimos durante horas en total oscuridad, sin saber adónde íbamos”, describió el sacerdote.

Su fuga, concretada el 9 de junio de 2020, fue un milagro. Aunque pudo haber recuperado su libertad física, el trauma persiste. “Desde entonces, no he vuelto a ser el mismo. Si veo a un fulani o si conduzco por una carretera solitaria, el miedo se apodera de mí. No creo que nadie que haya vivido esto pueda volver a ser normal”, confesó.

A pesar de esas secuelas psicológicas, el secuestro ha fortalecido su fe. “Ya no tengo miedo de nada; no tengo miedo a la muerte”, afirmó con convicción. “Aunque ahora me digan que quieren matarme y me apunten con una pistola, no les seguiré; no iré”. Incluso llegó a declarar: “es mejor que mueras, a que experimentes eso”.

El Padre lamentó la falta de apoyo psico-espiritual tras su liberación: “Nadie me ha llamado nunca para preguntarme cómo lo estoy llevando o si necesito ayuda. Sólo intento vivir con el trauma”.

Ante la creciente inseguridad y los secuestros de sacerdotes en Nigeria, el P. Agabi hizo un llamado urgente a la Iglesia y a los organismos de seguridad para que   se tomen medidas de protección efectivas. “Los secuestros no cesan. Incluso se han llevado a un sacerdote de su propio apartamento. Esto significa que no estamos seguros en ningún sitio”, advirtió.

El padre a raíz de este suceso propuso la organización de retiros espirituales con formación en gestión de crisis, defensa personal y tácticas de supervivencia para el clero. “No rezamos para que ocurran cosas malas, pero si ocurren, debemos saber qué hacer para defendernos como sacerdotes”, argumentó.

Finalmente, el sacerdote ofreció un mensaje de esperanza a otros sacerdotes que enfrentan amenazas similares: “No se rindan. Miren a Dios, el mismo Dios que me salvó. Si estamos vivos después de semejantes experiencias, significa que Dios aún tiene un propósito para nosotros”. Concluyó con una profunda reflexión sobre su propia experiencia: “Esos hombres tuvieron todas las oportunidades para matarme, pero Dios no lo permitió. Eso significa que mi misión aún no ha terminado aquí en la tierra, y esta es una segunda oportunidad para servir a Dios aún mejor de lo que lo había hecho antes de ser secuestrado”.

Con información de ACI prensa
08 - abril - 2025 

viernes, 26 de junio de 2026

Famosos que rezan el Rosario: Jim Caviezel: La mano de María guió mi vida


 Traducido del sitio Church Pop:

¡El actor Jim Caviezel conoce el poder del Santo Rosario! 💪

Recientemente, un video de Jim Caviezel hablando sobre el Rosario ha circulado por Internet.

El actor de 55 años, más conocido por su papel de Jesús en "La Pasión de Cristo", volverá a interpretar ese papel en la secuela de Mel Gibson de 2026, "La Resurrección de Cristo".

El actor, católico devoto, atribuye su éxito a la intercesión de la Santísima Virgen María.

Caviezel reveló su razonamiento en una charla de 2019 que ha resurgido recientemente, pronunciada en la "Hora Santa Eucarística por la Paz Mundial a través de la Madre de todos los Pueblos" en Ámsterdam.

Jim Caviezel explica cómo la intercesión de Nuestra Señora ha "guiado su vida".

En su relato, cuenta que consiguió su primer papel en la gran película de Hollywood "La delgada línea roja" gracias al poder milagroso del rosario.

Después de que Caviezel conociera al director de "La delgada línea roja", Terrance Malick, y le regalara un rosario a su esposa, el actor regresó a casa y le dijo a su esposa, Kerri: "Cariño, tengo buenas noticias y malas noticias. La buena noticia es que tal vez consiga el papel en ‘La delgada línea roja’; la mala noticia es que el rosario de la abuela se ha perdido".

Caviezel continúa su historia: "Ese rosario y yo creíamos que la intercesión de Nuestra Señora me llevó al primer papel importante de mi carrera en 'La delgada línea roja'. Seríamos nominados a siete premios Óscar, incluido el de Mejor Película".

"Luego, en la primavera de 2000, se encontró con un hermoso fresco de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción mientras filmaba 'El conde de Montecristo'".

"Para mí fue una señal, una señal de que el Señor y su Santísima Madre estaban conmigo. A lo largo de todas mis pruebas, María había estado ahí todo el tiempo, llevándome de la mano y guiándome hacia su Hijo y mi vocación."

"Y si visteis 'El conde de Montecristo', sabéis que esa toma se quedó en la película, y me enorgullece decir que compartí algo de tiempo en pantalla con la Madre de Dios».

"Allá por 1997, me presenté a una audición para un papel que todas las grandes estrellas de Hollywood querían: un papel en la próxima película de Terrence Malick, “La delgada línea roja”. Las probabilidades estaban en mi contra, pero al menos conseguí una reunión con Malick."

“Llegué a su casa para mi reunión de las 6:00, pero no podía salir del auto. Me invadían las dudas. Había tomado una decisión: si esto no salía bien, si no se concretaba, tendría que dejarlo."

“No quería pasarme el resto de mi vida a la deriva, preguntándome si alguna vez trabajaría de manera constante como actor."

"Son las 6 de la tarde, todavía estaba en el auto, y creo de todo corazón que los siguientes 10 minutos cambiaron mi vida para siempre. En mi mente, yo era un chico de Mount Vernon, Washington. Quería ser jugador de baloncesto. ¿Qué diablos estaba haciendo frente a la casa de Terrance Malick?

«Soy un desastre emocional, con mi autosabotaje en pleno apogeo. Así que empecé a rezar el rosario."

"Son las 6:05 p. m. y todavía estoy en medio del cuarto Misterio Glorioso".

"Verán, seis meses antes, mi representante, que es un poco como un místico católico, me dijo que debería empezar a rezar el rosario a diario. Mi esposa, Kerri, me enseñó a rezarlo."

"Así que, siguiendo las instrucciones, le pedí prestado el rosario a su abuela. Era una preciosa reliquia de familia. Empecé a pasar las cuentas entre mis dedos y a rezar, sin siquiera conocer realmente los misterios."

"Ya llego cinco minutos tarde a esta reunión con el director más codiciado de Hollywood, y no he terminado la decena, así que decidí seguir adelante."

"Dios te salve, María, llena de gracia… Dios te salve, María, llena de gracia…"

"Cuando por fin terminé el 'Salve, Reina Santa', eran las 6:10 p.m. Salté del auto y corrí hacia la casa, pero me di cuenta de que tenía las cuentas del rosario en la mano. Sabía que si las guardaba en el bolsillo, empezaría a jugar con ellas delante del director, así que di media vuelta y corrí de vuelta al auto para deshacerme de esas cuentas".

"Abrí la puerta del auto e hice un movimiento deliberado para tirar este rosario, cuando tuve una sensación, justo aquí en mi corazón, de que debía llevarme este rosario conmigo."

"No era la primera vez que experimentaba esta sensación. La primera vez que tuve esta experiencia, tenía 19 años y estaba en un teatro en Mount Vernon, Washington."

"La película había terminado, y allí en la oscuridad, con mi balón de baloncesto en el asiento de al lado como único compañero, tuve una sensación justo aquí, en mi corazón, que me hizo pensar que se suponía que debía ser actor. Que para eso me había creado Dios, que eso era lo que Él quería de mí."

"Se podría decir que fue mi ‘anunciación personal’. Una conciencia muy profunda de mi vocación. Así que, a regañadientes, seguí adelante".

"Mi sentido de la razón intervino. No sabía nada de actuación, no tenía agentes ni representantes. Diablos, ni siquiera puedo memorizar nada por más que me la juegue, como puedes ver. Pero tenía esa convicción. Tenía una misión".

"Así que, de vuelta en la acera frente a la casa de Terrence Malick, decidí llevarme este rosario y dirigirme a la puerta principal."

"Una joven criada abrió la puerta, y llevaba una medalla milagrosa colgada al cuello".

"Entonces le dije: “¡Ah, eres católica!"

"Ella respondió: 'No, no lo soy, soy episcopaliana. Pasa, por favor`”.

"Así que esta criada me hizo pasar y me enseñó la casa. Es una hermosa hacienda española. Mientras admirábamos el techo y la mujer estaba a mitad de una frase, volví a sentir esa sensación en el pecho, pero más fuerte de lo que jamás había experimentado."

"Y sin pensarlo, saqué el rosario de mi bolsillo y le dije: 'Esto es para usted, señora'”.

"Ella se sorprendió y dijo: '¿Por qué hizo eso?`”

"Se le llenaron los ojos de lágrimas y yo le dije: 'No lo sé'.

"Ella dijo: '¡Oh, Dios mío! La mujer que me dio esta medalla —la medalla milagrosa de la Virgen María— también me dio un rosario que había recibido de la Madre Teresa. Pero lo perdí, y esta mañana recé para que Dios me enviara otro. Y entonces entraste tú'".

"Esta mujer se derrumba entre lágrimas. Yo estoy en estado de shock. Hay un rosario entre nosotros y entra el director, Terrance Malick, y empieza a decir: 'Cariño, ¿qué pasa?'”.

"Y se me ocurre: '¡Esta no es la empleada doméstica! ¡Es la esposa de Terrance Malick!'".

"Y pensé: '¡Mejor reserva un vuelo de regreso a Mount Vernon, amigo!'”.

"Cuando llegué a casa, le dije a mi esposa: 'Cariño, tengo buenas noticias y malas noticias. La buena noticia es que tal vez consiga ‘La delgada línea roja’; la mala noticia es que el rosario de la abuela se ha perdido'”.

"Ese rosario y yo creíamos que la intercesión de Nuestra Señora me llevó al primer papel importante de mi carrera en ‘La delgada línea roja’. Seríamos nominados a siete premios Óscar, incluyendo el de Mejor Película".

"Pasemos a la primavera de 2000, cuando me ofrecieron el papel de Edmond Dantès en ‘El conde de Montecristo’. Era una nueva adaptación del clásico de Dumas".

"Era la primera vez que tenía que llevar el peso de una película yo solo, y ahí estaba yo, en la cima de lo que tanto había deseado alcanzar, pero no tenía paz".

"Estoy haciendo que se celebren misas por esta película y trato de rezar, pero, al igual que tú, nunca estaba seguro de si mis oraciones llegaban a su destino".

"Sucedió algo increíble: estábamos listos para rodar una escena crucial de la película en una gran mansión en Malta. Es el momento en el que el conde debe decidir si se quedará con el amor de su vida o la dejará para llevar a cabo su venganza".

"Y miro hacia el techo mientras sopeso esta decisión. En realidad, no estoy mirando nada. No hay nada ahí arriba excepto yeso blanco".

"Entonces el director, Kevin Reynolds, que es un bautista de Texas, me lleva a un lado y me dice: 'Déjame mostrarte lo que estarás mirando. Encontré algo al final del pasillo que creo que funcionará para la película'”.

"Así que me lleva a la habitación, a unas 10 puertas de distancia, y señala el techo".

"Bueno, me quedé en shock. Me quedé ahí parado con la boca abierta porque allí, en el techo, había un fresco de la Inmaculada Concepción de la Virgen María".

"Ahora bien, Kevin Reynolds no sabe nada sobre María ni sobre la Iglesia católica, así que le dije: '¿Tienes idea de lo que es eso?'”

"Y con su acento tejano, me dijo: 'Sí'. Y salió de la habitación".

"Dudé en añadir algo a ese 'sí', por miedo a que quitara esa toma de la película, así que me quedé callado".

"Pero para mí fue una señal: una señal de que el Señor y su Santísima Madre estaban conmigo. A lo largo de todas mis pruebas, María había estado ahí todo el tiempo, llevándome de la mano y guiándome hacia su Hijo y mi vocación".

"Y si has visto 'El conde de Montecristo', sabrás que esa toma se quedó en la película, y me enorgullece decir que compartí algo de tiempo en pantalla con la Madre de Dios".

¡Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosotros!


jueves, 25 de junio de 2026

¿Murió la Virgen María antes de subir al Cielo?

 


Traducido del sitio Aleteia:

Jesús cambió el significado de la muerte al asumirla en sí mismo.

¿Podría María de Nazaret haber vivido el drama de la muerte en su propia carne? Al reflexionar sobre el destino de María y su relación con su divino Hijo, parece legítimo responder afirmativamente: dado que Cristo murió, sería difícil sostener lo contrario respecto a su Madre. 

Esta es la afirmación de Juan Pablo II en una audiencia general de 1997.

Señala que la tradición más antigua (anterior al siglo XVII) consideraba la muerte de María como su entrada en la gloria.

El Papa polaco citó a los Padres de la Iglesia con respecto a la fiesta de la Dormición (o Dormida) de Nuestra Señora.

También hizo esta observación:

Es cierto que en el Apocalipsis la muerte se presenta como un castigo por el pecado. Sin embargo, el hecho de que la Iglesia proclame a María libre del pecado original por un privilegio divino único no lleva a la conclusión de que Ella también recibiera la inmortalidad física. La Madre no es superior al Hijo, quien sufrió la muerte, dándole un nuevo significado y transformándola en un medio de salvación.

15 - agosto - 2023

miércoles, 24 de junio de 2026

Don Bosco y Nuestra Señora Auxilio de los Cristianos


Del sitio María de Nazaret:

La pequeña Marguerite, de París, se estaba muriendo de tuberculosis pulmonar. "¡Se recuperará!", le prometió Don Bosco a su madre, que lloraba. "Reza un Padrenuestro, un Ave María y un Gloria todos los días, seguidos de un Salve Regina, para que Nuestra Señora Auxiliadora escuche tus oraciones. Reza así hasta el 15 de agosto". "¡Eso es dentro de dos meses y medio, padre!", se lamentó la madre. "Cuando pienso que usted podría simplemente tomar a mi hija de la mano y ella se curaría...". Don Bosco se puso entonces severo: "¡Haz lo que te digo!", le ordenó.

La enfermedad continuaba: el sangrado al toser aumentaba, la fiebre no daba señales de remitir y la niña estaba en los huesos... ¡Qué difícil era tener fe en tales circunstancias! Pero la madre se mantuvo firme: rezaba y tenía esperanza. El 15 de agosto, mientras se preparaba para ir a misa, oyó a la niña llamarla: "¡Mamá! ¡Mamá! ¡Estoy curada!"

Y, en efecto, la niña enferma estaba radiante, con las mejillas sonrosadas y los ojos sin fiebre. Se vistió de inmediato y fue a misa con su madre... Estaba tan completamente curada que su historia terminó como un cuento de hadas de antaño: "Se casó y vivió feliz para siempre..."

La Magnifique Aventure
la vie de saint Jean Bosco
Marcelle Pélissier
p. 133



Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com 

martes, 23 de junio de 2026

Con la intersección de Sor Patrocinio y la Nuestra Señora del Olvido un bebé vivió

 


Del sitio Gaudium Press:

A los 17 años, Valeria se enfrentó a una de las noticias más impactantes de su vida, estaba embarazada. Pasaba por una situación familiar bien difícil, y no supo de su embarazo hasta varios meses después.

Al conocer la noticia, se sintió completamente derrumbada y acudió, en busca de orientación, a un centro abortivo.

Ahí, lejos de encontrar ayuda real, le mostraron una ecografía de un bebé que no era el suyo: “Era un bebé de pocas semanas, cuando yo ya estaba en el sexto mes”. Salió de aquel lugar aún más desesperada.

Pero entonces se encontró con Irene Barajas, de la asociación Rescatadores Juan Pablo II, quien se le acercó con palabras de consuelo. “Trató de calmarme, de darme paz… y lo logró”, recuerda Valeria. Entre ellas nació un vínculo inesperado, cuando descubrieron que ambas compartían una profunda devoción por la Virgen del Olvido y por sor Patrocinio, religiosa del siglo XIX conocida por su vida mística y su cercanía al sufrimiento de Cristo.

Irene propuso algo muy especial, peregrinar juntas al Monasterio de Guadalajara, donde descansan los restos de sor Patrocinio, para consagrar al bebé a la Virgen del Olvido. “Desde ese momento, todo cambió. Encontré la paz y la fuerza que necesitaba para seguir adelante”, afirma Valeria.

Los días difíciles no faltaron: en su penúltima ecografía realizada en el hospital público de Madrid, le dijeron sin rodeos que la única opción era abortar, aunque su embarazo estaba avanzado., le aseguraron que su hijo venía con malformaciones graves: “Lo mejor es que no nazca”, le dijeron. Pero Valeria ya no estaba sola. Con el apoyo de su abuela, de Irene y un equipo médico en otro hospital dispuesto a defender la vida, luchó por su hijo.

Me dijeron que no viviría ni cuatro segundos”, relata. Pero su pequeño, Juan Carlos, nació, fue bautizado y vivió cuatro días rodeado del amor de su madre, de su madrina y de los profesionales que lo cuidaron. “Sólo puedo dar gracias a Dios. Ahora sé quién me quiere y quién no. Mi hijo está bien, con su Madre y su Padre en el cielo”, dice Valeria con una fe renovada.

Con información de Mater Mundi

lunes, 22 de junio de 2026

Miss Costa Rica 2025 agradeció su triunfo a la Virgen de los Ángeles


 Del sitio Church Pop:

¡Quería cumplir la promesa que hizo a principios de año y agradecer a Dios por la victoria lograda!

El pasado 19 de julio, Mahyla Roth fue coronada como la nueva reina de belleza que representará al estado de Costa Rica en la 74.ª edición de Miss Universo, concurso internacional que se celebrará en Tailandia a finales de 2025.

A través de sus redes sociales, la modelo compartió un momento emotivo: su visita a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles en Cartago. Mahyla llevó la corona a la Patrona del país, cumpliendo la promesa que le había hecho a principios de año y agradeciendo a Dios por el triunfo alcanzado.

"Ir a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles y llevarle la corona es una promesa cumplida y la respuesta a muchas de mis oraciones 🙏🏻 hoy solo puedo decir GRACIAS", escribió en su publicación.

"Hoy le doy gracias a Dios por haberme acompañado en todo momento y le confío todo el recorrido de esta gran experiencia ✨ Comienza un nuevo camino hacia un nuevo sueño 👑🇨🇷 Sé que con la bendición de Dios y de la Virgen será un gran camino 🙏🏻✨"

La reina de belleza también agradeció el aliento y las muestras de cariño recibidas en esta etapa.

En el video se ve a la modelo acercándose de rodillas al altar con la corona en la mano, para orar ante el Santísimo Sacramento y la imagen de la Virgen de los Ángeles, cariñosamente conocida como "La Negrita".

El video conmovió a muchos usuarios, quienes dejaron mensajes de apoyo:

"Cuando los sueños se ponen en manos de Dios ✨ Todo está bien 🙌🏼 Felicidades"

"Ay, me hizo llorar. Qué bonito es cuando se camina con fe 🥹🙏🏽🫶🏼 Que Dios y la Virgen sigan acompañándote en cada paso ✨"

"Que ninguna circunstancia de la vida cambie nuestra fe en Dios"


domingo, 21 de junio de 2026

Sagrada Esclavitud (VI): El esclavo no teme su pequeñez, pues él quiere ‘vaciarse’ de María

 


Del sitio Gaudium Press:

 En esta secuencia de notas cortas sobre la sagrada esclavitud mariana, basadas en la insigne obra de Mons. Juan Clá, EP, ¡María Santísima! El Paraíso de Dios revelado a los hombres, recalcaremos que no hay que temer la miseria propia, porque ella es casi condición —al menos su reconocimiento— para que la Virgen pueda ‘vaciarse’ en el esclavo de María, y allí hacer su obra.

Es claro, ya lo vimos en nota anterior, María detesta el pecado, y así debe hacer su fiel y amoroso esclavo. Pero la Virgen es dulce con el esclavo arrepentido: “María nos acoge, incluso cuando la situación de nuestra alma es la peor y más lamentable. Aún con mayor solicitud que el padre de la parábola del Hijo pródigo (cf. Lucas 15, 11-32) Ella sale al encuentro del hijo llagado y andrajoso que se aproxima, lo abraza y lo besa, le unge las heridas con bálsamo, lo reviste con la mejor túnica y organiza un gran banquete para celebrar la recuperación de aquel fruto de sus entrañas que se había perdido”,  nos dice Mons. Juan.

El esclavo pecador y arrepentido, considerando sus miserias y dejando al lado cualquier autosuficiencia, individualismo y orgullo, debe “aniquilarse y hacerse pequeño” ante su Madre y Señora. “Los fracasos, miserias, y faltas no deben ser motivo de abatimiento y desánimo espiritual, sino al contrario, pues la Providencia se sirve de aquello como instrumentos para ‘vaciar’ el alma de sí misma y ‘llenarla’ de la Virgen Santísima, como explica San Luis Grignion de Montfort”, afirma el Monseñor.

Es decir, sin connivencia con su maldad y pecado, pero sabiendo que eso somos, miseria, el esclavo aprovecha ese conocimiento para adquirir la conciencia y convicción de que la verdadera y profunda solución a su vida es que la Virgen lo auxilie, es más, que lo asuma, que viva en él, que obre todo en él. ‘Vaciarse’ en ese contexto, tiene un doble sentido: sentir que por más orgullo fatuo y sin sentido, su ser natural es casi vacío de valor, y por ello su necesidad de que María se ‘vacíe’ en él, es decir, que considere su ser como un mero receptáculo donde el ‘yeso de polvo de perla’ de María ocupe el espacio, para poder decir al fin, parafraseando a San Pabloya no soy yo más quien vivo, sino es María quien vive en mí”.

Y para que ciertas almas susceptibles no nos acusen de mariolatría, algo que lamentablemente a veces ocurre y desde ambientes católicos, recordemos con Mons. Juan que María es la Esposa mística del Espíritu Santo, y que Él es el “Esposo Místico de Nuestra Señora, unido a Ella por un vínculo espiritual estrechísimo y fecundo en el orden de la gracia”.

De ese vaciamiento de María en las almas, y por el “influjo sobrenatural proveniente de la Mediación Universal de la Virgen, el Espíritu Consolador protagonizará aquella era venidera”, el Reino de María. “En María, por María y con María, la Tercera Persona guiará los pasos de los hombres, a fin de manifestarse en la asombrosa multiplicidad de su gracia”.

Pero la condición es reconocer la miseria, y que se opere el ‘vaciamiento’.

Saúl Castiblanco

sábado, 20 de junio de 2026

Mis hijos no están solos, los cuida la Virgen

 

Del sitio Aleteia:

Yesica encontró, después de muchos años y gracias a la dirección de un sacerdote, el espacio propicio para dejar que Jesús sanara las heridas que el aborto dejó en ella. Ahora trabaja activamente en la pastoral provida, compartiendo su testimonio y colaborando con el Viñedo de Raquel.

Yo también he estado ahí”. Con estas palabras, Yesica González comienza su testimonio. Un testimonio que nace del dolor más profundo: el del aborto, pero que florece en la esperanza, la misericordia y la misión. Desde Nicaragua hasta Medjugorje, Yesica ha recorrido un camino de transformación radical, que hoy la convierte en instrumento de sanación para muchas otras mujeres heridas por el aborto. Su historia no solo conmueve, sino que confirma una verdad eterna: en Dios, el dolor más escondido puede convertirse en semilla de vida nueva. 

Yesica tenía apenas 16 años cuando se enfrentó a una prueba de embarazo positiva. Su novio reaccionó con temor: “Te amo, pero no podemos ser padres”. En menos de una semana, se encontraba sedada en una clínica en Nicaragua, un país donde el aborto es ilegal en todas sus formas. Nunca vio nada. No sintió dolor. Solo despertó con un vacío imposible de nombrar.

"Busqué pruebas físicas de que algo había pasado. Pero todo estaba limpio, como si nada hubiese ocurrido. Y, sin embargo, mi alma gritaba lo contrario", comparte

Tras confesar el aborto, recibió la absolución de un sacerdote franciscano gracias a una dispensa especial de san Juan Pablo II. Pero la paz no llegó. “Jesús me perdonó, pero yo no me perdoné a mí misma”, explica la joven nicaraguense. 

Cuatro años más tarde, estando en otra relación con propuesta de matrimonio, volvió a quedar embarazada. Esta vez escuchó las siguientes palabras: "Sé que no hicimos las cosas correctamente, pero a pesar de ello yo, estoy Feliz 'Voy a ser papá'".

Estas palabras resonaron en el corazón de Yesica y le dieron la seguridad de que podía enfrentar este momento; sin embargo, el dolor volvió pronto. A los siete meses de gestación, su bebé, Alicia Marcela, murió en el vientre. El impacto fue devastador. “Yo pensé: esto es un castigo. No merezco ser madre. Dios me está cobrando el negarle la vida a mi primer bebé, yo me merezco sufrir”. Aquella noche, en el hospital, rodeada de madres que sí pudieron tener a sus hijos vivos, Yesica vivió “el viernes más doloroso” de su vida. 

Después de vivir sumida en la tristeza y el silencio y de no contarle a nadie sobre su aborto, la vida de Yesica comenzó a cambiar en 2012, gracias a un retiro de castidad organizado por la misión Corazón Puro. Por primera vez escuchó hablar del verdadero sentido del amor, de la virtud de la castidad, del significado de la feminidad y masculinidad, del Sacramento del Matrimonio, y del perdón real.

"Allí supe que quería cambiar porque erróneamente yo buscaba algo pero era alguien a quien yo necesitaba, Dios. Volví a confesar mi historia, mi pecado del aborto, y algo en mí comenzó a sanar", cuenta Yesica.

Pero la verdadera sanación llegó cuatro años después, en 2016, cuando finalmente aceptó la invitación del Padre Agustín María Conner a asistir al Viñedo de Raquel, el retiro de sanación post-aborto más grande del mundo.

Fui con miedo, con vergüenza, con dudas… pero decidí dar el salto de fe. En ese retiro, viví una experiencia mística profunda: Jesús me mostró a mis hijos en el Cielo. Los vi correr hacia mi, los abrace. Mi hijo Gabriel me dijo: 'Mamá, no estés triste. Mi hermanita y yo te amamos y te vamos a esperar''"

Yésica cuenta que, en ese momento, les hizo una pregunta: "Pero si este es el cielo, ¿dónde está Ella, dónde está la Virgen María?" . Y continúa: "La vi, a los lejos, en la cima de la colina, vestida toda de blanco ,con un bebé entre sus brazos, con niños a su alrededor, y ahí, en ese instante, me di cuenta y me dije: '¡Claro! Mis hijos tienen a la mejor y más bella Mamá, ellos tienen a la Virgen María, ella cuida a mis hijos en el cielo'

Desde entonces, Yesica se entregó a la misión provida, compartiendo su testimonio en colegios, retiros y comunidades, y colaborando con el Viñedo de Raquel en Nicaragua. Con la ayuda del Padre Agustín, la comunidad Oasis de la Paz y la organización de Peregrinando con María, uno de sus sueños se concretó.

En 2023 se celebró el primer retiro del Viñedo de Raquel en Medjugorje, Allí, en la tierra de María, Yesica acompaña hoy a hombres y mujeres a reconciliarse con sus hijos en el Cielo, a experimentar la misericordia de Jesús, y a abrirse a la ternura infinita de la Reina de la Paz. 

Cada retiro es un milagro; una experiencia que une retiro y peregrinación, sanación y contemplación, en el corazón del santuario donde María, la Reina de la Paz, sigue tocando almas cada día. 

Hoy, desde esa tierra bendita, su voz se levanta para todos aquellos que han vivido el drama del aborto en silencio: "Sí, hay sanación. Sí, hay perdón. Sí, hay un cielo esperándonos. Y mi Madre te espera en Medjugorje", invita Yesi a todos aquellos que hayan pasado por el dolor del aborto.

El Viñedo de Raquel cuenta con una línea confidencial está disponible para cualquier mujer que necesite ayuda: +387 63 180 342

11 - agosto - 2025 

viernes, 19 de junio de 2026

La devoción a María "nos une como uno solo"

 


Traducido del sitio St Louis Review:

Las entre 600 y 700 personas que asistieron el 3 de mayo (2025) a la 22.ª Peregrinación Mariana Anual de los Católicos de Asia y las Islas del Pacífico a la Basílica del Santuario Nacional de la Inmaculada Concepción procedían de varios estados y tenían raíces familiares en muchos países diferentes, pero todas estaban unidas en la fe con un único propósito.

"Nuestra devoción a la Santísima Virgen María nos une como uno solo", dijo Patrick Realiza, uno de los maestros de ceremonias.

Mientras la congregación cantaba el himno procesional "Aquí estoy, Señor", grupos de católicos de Asia y las islas del Pacífico desfilaron por el pasillo principal del santuario nacional, encabezados por peregrinos que llevaban arcos de coloridas flores de papel crepé.

Les seguían hombres y mujeres de diferentes estados que llevaban estandartes, retratos y esculturas de María relacionadas con los países de origen de sus familias, incluyendo a Nuestra Señora de Antipolo para la comunidad católica filipina, Nuestra Señora de Vailankanni para la comunidad católica india, Nuestra Señora de La Vang para la comunidad católica vietnamita y Nuestra Señora de Lourdes para la comunidad católica de Myanmar/Birmania.

La procesión también contó con participantes que expresaban su devoción a Nuestra Señora de China, Nuestra Señora de Corea, Nuestra Señora de Indonesia y Nuestra Señora de Laos.

Los peregrinos procedían de todo Washington y de las zonas circundantes de Maryland y Virginia, así como de Carolina del Norte, Nueva Jersey, Nueva York y Pensilvania.

Antes de la misa, los sacerdotes escucharon confesiones en cinco idiomas diferentes.

La llamada a la oración incluyó cantos sagrados y expresivos movimientos de danza a cargo de la comunidad católica india de Maryland; la comunidad católica montagnard de Carolina del Norte, que representa a los pueblos indígenas de las tierras altas centrales de Vietnam; la comunidad católica china de Nueva Jersey; y la Misión Nuestra Señora de La Vang en Chantilly, Virginia.

La misa de la peregrinación fue celebrada por el obispo auxiliar de Filadelfia, Efren V. Esmilla, originario de Filipinas. Entre los concelebrantes se encontraba el obispo auxiliar de Washington, Evelio Menjivar.

La misa anual fue patrocinada por la Red Católica de Asia y el Pacífico en colaboración con la Secretaría de Diversidad Cultural en la Iglesia de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos.

Mark Zimmermann 
14 - mayo - 2025 

jueves, 18 de junio de 2026

Una maravillosa escuela de espiritualidad para armonizar el corazón con la razón


 Traducido del sitio A Moment with Mary:

Incorporar a la Virgen a la vida de oración no significa abandonar el esfuerzo por comprender la fe. Por el contrario, la devoción mariana nos brinda una visión clave de los misterios de Cristo y de su Esposa, la Iglesia.

La Iglesia santifica: de igual modo, María nos da vida, como nuestra Madre. La Iglesia es santificada: María es la primera de los redimidos (Ella es la Inmaculada Concepción). La Iglesia es Ecclesia Mater ("Iglesia Madre"): María es Madre de la Iglesia. Podríamos continuar con la Iglesia como la Jerusalén celestial que desciende del cielo al final de los tiempos (Apocalipsis 21, 10), cuyo misterio es anticipado por la Asunción de la Virgen.

La devoción mariana no es un intento de sustituir nuestra comprensión de la fe por el sentimentalismo. Por el contrario, es una escuela maravillosa que nos enseña a armonizar el corazón con la razón e integrar los diversos misterios de la fe en un todo armonioso, a fin de comprender su maravillosa conexión.

autor, ensayista
apologista católico francés


Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com 

miércoles, 17 de junio de 2026

Takashi Nagai: el católico convertido que sobrevivió a Nagasaki

  


Del sitio Aleteia:

 Es posible que Takashi Nagai llegue a ser declarado santo

A las 11:02 de la mañana del 9 de agosto de 1945, una bomba atómica explotó sobre la catedral católica de Santa María, en el barrio de Urakami, en las afueras de Nagasaki. El edificio neorrománico de ladrillo se derrumbó al instante, vaporizando, incinerando y aplastando a dos sacerdotes que escuchaban confesiones y a un número desconocido de fieles.

Otros edificios situados en un radio de un kilómetro de la explosión fueron la prisión de Nagasaki, el Hospital Mitsubishi, la Facultad de Medicina de Nagasaki, la Escuela Secundaria Chinzei, la Escuela Shiroyama, la Escuela para Ciegos y Sordomudos, la Escuela Yamazato, el Hospital Universitario de Nagasaki, la Escuela de Niños Mitsubishi, la Clínica de Tuberculosis de Nagasaki y la Escuela Secundaria de Niños Keiho.

Se estima que la explosión mató a 70 000 personas, aproximadamente un tercio de la población de Nagasaki. Esta cifra superaba la mitad de los 106 000 militares estadounidenses que murieron en el teatro de operaciones del Pacífico durante toda la Segunda Guerra Mundial, pero las víctimas japonesas en Nagasaki eran casi todas civiles. Solo unos 130 de los que murieron ese día eran soldados.

¿Por qué Nagasaki? Los historiadores nos dicen que fue simplemente mala suerte. El objetivo del B-29 había sido la ciudad de Kokura, pero como esta estaba oculta por las nubes, el avión siguió volando hasta Nagasaki.

Esto explica dónde cayó la bomba, pero para los cristianos japoneses, la pregunta "¿Por qué Nagasaki?" seguía sin respuesta.

En el siglo XVI, Nagasaki era el centro del cristianismo japonés. Pero tras una severa persecución en la que muchos murieron como mártires, el cristianismo quedó prácticamente aniquilado. Solo en unas pocas islas remotas cerca de Nagasaki los "cristianos ocultos"  conservaron su fe. Habiendo sufrido todo eso, ¿por qué Nagasaki y su pequeña comunidad cristiana tuvieron que soportar la bomba? ¿Hubo algún sentido en todo ese dolor? ¿Fueron maldecidos por su Dios?

Estas no son preguntas para los historiadores. El trabajo de un historiador son los hechos, no el significado. El significado es competencia de los teólogos o los santos. Sorprendentemente, hubo un santo en Nagasaki que fue lo suficientemente valiente como para buscar respuestas.

Se llamaba Takashi Nagai, un soldado, médico, profesor universitario, esposo, padre y sobreviviente de la bomba atómica que podría llegar a ser santo en la Iglesia católica. Aunque casi desconocido fuera de Japón, fue una figura importante en el Japón de la posguerra.

Su única biografía en inglés, A Song for Nagasaki, fue escrita en 1988 por un sacerdote australiano que trabajó durante muchos años en Japón. Es la extraordinaria historia de un hombre de inmensa profundidad espiritual e intelectual.

Takashi Nagai nació en 1908 y estudió medicina en Nagasaki. Era uno de los mejores estudiantes y se suponía que daría el discurso de graduación. Pero, tras una celebración en la que bebió en exceso, se despertó con meningitis. Perdió la audición en el oído derecho. Incapaz de ejercer la medicina clínica, decidió especializarse en el nuevo y apasionante campo de la medicina radiológica.

Nagai fue reclutado por el Ejército japonés en 1933, donde fue testigo de primera mano de la violencia y la brutalidad de su campaña en Manchuria. Estos horrores —y su novia, profundamente católica— lo alejaron del ateísmo y lo llevaron hacia el cristianismo. En 1934 se convirtió al catolicismo y, más tarde ese mismo año, se casó con Midori en la catedral de Urakami.

El 9 de agosto, Nagai se encontraba trabajando en la Universidad Médica de Nagasaki, a 700 metros del centro de la explosión. Muchos de sus colegas murieron en el acto. Una esquirla de vidrio le seccionó la arteria temporal, pero logró detener la hemorragia y tomar el mando en medio del caos. Exprimiendo la sangre de su vendaje hasta formar un círculo rojo sobre una sábana blanca, izó una rudimentaria bandera japonesa para reunir a su personal en medio del infierno en que se había convertido Nagasaki.

Pasaron dos días antes de que pudiera regresar a casa para ver qué le había sucedido a su esposa Midori. Había quedado carbonizada. Todo lo que quedaba eran cenizas, unos pocos fragmentos de huesos carbonizados y el rosario derretido que ella estaba rezando cuando explotó la bomba.

Estas fueron experiencias que habrían aplastado al más fuerte de entre nosotros y habrían hecho que el más ferviente cuestionara la justicia de Dios. Nagai reflexionó sobre el desastre. ¿Era completamente sin sentido? ¿Había puesto al descubierto la indiferencia de Dios? Como líder de la comunidad católica local, se le pidió a Nagai que hablara en una misa de réquiem por los muertos el 23 de noviembre. Lo que dijo fue sorprendente:

"No fue la tripulación estadounidense, creo, la que eligió nuestro suburbio. La providencia de Dios eligió Urakami y llevó la bomba justo sobre nuestras casas. ¿No existe una profunda relación entre la aniquilación de Nagasaki y el fin de la guerra? ¿No fue Nagasaki la víctima elegida, el cordero sin mancha, sacrificado como ofrenda quemada en un altar de sacrificio, expiando los pecados de todas las naciones durante la Segunda Guerra Mundial?»

Algunos de sus oyentes se indignaron: sus palabras santurronas no podían borrar la atrocidad de la muerte de decenas de miles de civiles inocentes. Pero Nagai continuó:

"Solo bastó este holocausto en Nagasaki y, en ese momento, Dios inspiró al Emperador a emitir la sagrada proclamación que puso fin a la guerra. El rebaño cristiano de Nagasaki se mantuvo fiel a la fe a lo largo de tres siglos de persecución. Durante la reciente guerra, rezó sin cesar por una paz duradera. He aquí el único cordero puro que tuvo que ser sacrificado como holocausto en Su altar… para que se pudieran salvar muchos millones de vidas".

Nagai pasó el resto de su vida reflexionando sobre la noción del sufrimiento redentor, que es el núcleo de la vida cristiana. Su primer libro, Las campanas de Nagasaki, se centra en un acontecimiento de la primera Navidad después de la bomba. ¿Cómo podrían celebrar los cristianos japoneses? Nagai y algunos amigos excavaron entre los escombros de la catedral y desenterraron su campana. La izaron sobre un trípode y sus repiques llenaron el barrio de Urakami en la víspera de Navidad. Ni siquiera una bomba atómica puede silenciar las campanas de Dios, escribió.

A pesar de su increíblemente productiva obra como escritor sobre el significado del desastre y los efectos médicos de la intoxicación por radiación, Nagai fue un inválido postrado en cama desde 1946 hasta su muerte. Al igual que miles de personas en Nagasaki, sufría de intoxicación por radiación, pero no solo por la bomba, sino también por la exposición a los rayos X del hospital.

Su choza entre las ruinas, donde vivía con sus dos hijos sobrevivientes y a la que bautizó como Nyokodo, se convirtió en un lugar de peregrinación. (Ahora es un pequeño museo.) Sus libros superventas, que combinaban perspicacia poética, reflexiones cristianas y humor terrenal, inspiraron a los desanimados lectores japoneses. Los periódicos comenzaron a llamarlo "el Gandhi de Nyokodo». Los visitantes acudían en masa: Helen Keller, el Emperador, un legado del Papa, el cardenal Gilroy de Australia… Un director japonés llevó a la pantalla Las campanas de Nagasaki. Pero a Nagai le era indiferente su creciente fama —y, de todos modos, le quedaba muy poco tiempo para disfrutarla—. Murió el 1 de mayo de 1951 a los 43 años.

En 2021, Nagai y su esposa fueron declarados Siervos de Dios.

 Editor de MercatorNet
donde apareció originalmente este artículo 
 11 - agosto - 2015

En Akita la Virgen llora por los pecados del mundo

 


Traducido del Equipo de María de Nazaret:

Desde el 6 de julio de 1973, la hermana Agnes Sasagawa recibió mensajes del Cielo en Akita, Japón, pidiéndole que reparara los pecados de la humanidad: 

"El mundo actual hiere el Santísimo Corazón de Nuestro Señor con su ingratitud y sus insultos. La herida de María es mucho más profunda y dolorosa que la vuestra. Reza mucho por el papa, los obispos y los sacerdotes". 

"Muchos hombres en este mundo necesitan ayuda"

"Muchos hombres en este mundo afligen al Señor. Deseo que las almas lo consuelen"

"Si los hombres no se arrepienten y mejoran, un terrible castigo caerá sobre toda la humanidad"

Más tarde, entre el 4 de enero de 1975 y el 15 de septiembre de 1981, la estatua de Nuestra Señora en el convento de la hermana Agnes lloró en numerosas ocasiones, 101 veces en total, en presencia de numerosos testigos. El obispo Ito de Niigata vio esto como una señal de la autenticidad de las apariciones, que reconoció oficialmente el 22 de abril de 1984.

martes, 16 de junio de 2026

San Antonio de Padua: María, la "abeja buena"

 


Traducido del sitio Mary undoer of knots:

La abeja, considerada durante mucho tiempo un insecto reproductor virginal, ha llegado a simbolizar la pureza y la castidad. Por ello, se asocia con la Virgen María. San Antonio de Padua (1195-1231), en su Sermón sobre la Purificación de la Virgen María, utiliza esta metáfora moralizante de la abeja como base para una meditación.

San Antonio de Padua, la abeja y la Virgen María San Antonio de Padua, doctor evangélico y gran predicador franciscano del siglo XIII, utilizó el símbolo de la abeja para honrar las cualidades de la Virgen María, a quien llamó "la abeja buena", que se alimenta de la Palabra de Cristo, miel para el alma. Con esta imagen, San Antonio de Padua nos ofrece una meditación sobre las flores, la abeja y la obra que la Virgen María realiza en nuestras almas.

"Nuestra Señora, la bendita María, dio a luz al Hijo de Dios sin mancha, porque el Espíritu Santo vino sobre Ella y el poder del Altísimo la cubrió con su sombra [cf. Lucas 1, 35]. Esta abeja buena era 'pequeña' en su humildad, `redondeada' en la contemplación de la gloria celestial (que no tiene principio ni fin), 'densa' en caridad (pues quien llevó a la Caridad en su seno durante nueve meses no podía carecer de caridad), 'compacta' en pobreza y más pura que las demás por su virginidad.

Por eso, si se puede decir así, el hedor de la lujuria la ofende, mientras que el dulce aroma de la virginidad o la castidad le agrada. Por eso, quien quiera complacer a la Santísima Virgen debe huir de la lujuria y practicar la castidad. Ella no huye de ningún animal (es decir, de ningún pecador), sino que acoge a todos los que recurren a ella, por lo que se la llama 'Madre de la misericordia'. Es misericordiosa con los que están en la miseria, la esperanza de los desesperados.

En Cantares 2, el Esposo dice: Yo soy la flor del campo y el lirio de los valles [Cant 2, 1]. La Santísima Virgen María eligió esta flor, dejando todas las demás, aferrándose a Ella y recibiendo de Ella todo lo que necesitaba. Nazaret, donde concibió, significa 'flor', y Ella eligió este lugar por encima de todos los demás. La 'flor que brotó de la raíz de Jesé' [cf. Isaías 11, 1] ama una patria florida. El alimento de la Santísima Virgen María era su Hijo, la miel de los ángeles y la dulzura de todos los santos. Ella vivía de aquel a quien alimentaba. Aquel a quien amamantaba le dio la vida.

Esta buena abeja preparó una casa: su mente con humildad y su carne con virginidad, en la que pudiera morar el rey de los ángeles. Y fíjate cómo la abeja comienza a construir desde arriba, porque la Santísima Virgen comenzó a construir no desde abajo (a la vista de los hombres), sino desde arriba (a los ojos de la majestad divina); y poco a poco, discretamente y en el orden debido, comenzó a bajar a la atención humana, para que, ya elegida a los ojos de Dios, pudiera llegar a ser admirable a los ojos humanos».

lunes, 15 de junio de 2026

La importancia del Rosario según León XIII


 Traducido del sitio Un Minuto con María:

La encíclica "Octobri mense", publicada el 22 de septiembre de 1891, es la quinta de las doce encíclicas escritas por el papa León XIII sobre el rosario. Esta carta se centra en el poder de la oración y la eficacia del rosario.

A continuación se presenta un hermoso extracto:

"Entre los diversos ritos y formas de honrar a la Santísima Virgen María, hay algunos que son preferibles, ya que sabemos que son los más poderosos y los más agradables a nuestra Madre; y por esta razón mencionamos especialmente por su nombre y recomendamos el Rosario. 

El lenguaje común ha dado el nombre de corona a esta forma de oración, que nos recuerda los grandes misterios de Jesús y María unidos en alegrías, dolores y triunfos. La contemplación de estos augustos misterios, meditados en su orden, ofrece a las almas fieles una maravillosa confirmación de la fe, protección contra la enfermedad del error y aumento de la fortaleza del alma. 

El alma y la memoria de quien reza así, iluminadas por la fe, se sienten atraídas hacia estos misterios por la más dulce devoción, se absorben en ellos y se maravillan ante la obra de la Redención de la humanidad, lograda a tan alto precio y mediante acontecimientos tan grandiosos. El alma se llena de gratitud y amor ante estas pruebas del amor divino; su esperanza se amplía y su deseo se intensifica por aquellas cosas que Cristo ha preparado para quienes se han unido a Él imitando su ejemplo y participando en sus sufrimientos.

La oración se compone de palabras que proceden de Dios mismo, del arcángel Gabriel y de la Iglesia; está llena de alabanza y de altos deseos; y se renueva y continúa en un orden a la vez fijo y variado; sus frutos son siempre nuevos y dulces". 

Papa León XIII