Del sitio
Gaudium Press:
La vida consagrada regala cientos de historias que tocan el corazón, y
una de ellas es la de Sor Rosario Soto, quien a sus 111 años se ha
convertido en la monja más longeva del mundo. Su sonrisa y sus palabras
de gratitud al recibir un sencillo rosario han conmovido a miles de
personas, recordándonos la fuerza de la fe y la alegría en las cosas
pequeñas.
Sor Rosario nació el 3 de marzo de 1914, en plena Primera Guerra Mundial, y hoy reside en el Convento de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, en Santander, España. Allí ha dedicado más de ocho décadas a
la oración, la vida comunitaria y el servicio a Dios, encarnando con
humildad la vocación religiosa.
En estos tiempos la longevidad suele asociarse a la medicina moderna y
la tecnología, Sor Rosario demuestra que el secreto de una vida larga y
plena puede estar en algo más, la paz interior, la oración diaria y la
confianza en Dios.
El cardiólogo Manuel de la Peña, presidente del Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social y autor del libro Guía para vivir sanos 120 años, quiso conocer personalmente a Sor Rosario, atraído por el testimonio de su extraordinaria longevidad.
En una visita reciente al convento, le llevó como obsequio un rosario
antiguo. La reacción de la religiosa quedó registrada en video. Con una
sonrisa luminosa, lo tomó entre sus manos y expresó con ternura: “¡El
mejor! ¡Qué mono es! Qué mono es. Y cómo me gusta. Muchas gracias”. Y al
insistirle si realmente le agradaba el regalo, ella respondió sin
dudar: “Es el mejor regalo que me pudiste traer”.
Palabras que reflejan una vida entera guiada por la espiritualidad mariana y la cercanía con Dios a través de la oración.
El Dr. de la Peña compartió la experiencia en sus redes sociales,
subrayando que “Sor Rosario tiene 111 años, es la monja más longeva del
mundo, y su secreto para una vida tan larga es la fe, la oración y la
paz interior”.
No es la primera vez que la ciencia se acerca al mundo religioso para
entender la longevidad. Diversos estudios demuestran que las personas
con una vida espiritual activa y un entorno comunitario sólido presentan
mejor salud emocional, menos estrés y una actitud más resiliente ante
las dificultades.
En el caso de Sor Rosario, su longevidad también se combina con
hábitos saludables: alimentación moderada, ausencia de alcohol y tabaco,
rutinas tranquilas y un ambiente de serenidad en el convento.
Sor Rosario no es la única religiosa que ha alcanzado edades
sorprendentes. Antes de ella, la francesa Lucile Randon, conocida como Sor André, llegó a los 118 años, y falleció en 2023 siendo la mujer más
anciana del planeta. Ella también atribuía su longevidad a la oración y a
no dejarse llevar por el resentimiento.
Otro caso cercano es el de María Branyas, española de 117 años, que
asegura que vivir tanto tiempo se logra evitando personas tóxicas,
comiendo de forma sencilla y manteniendo el buen humor.
El doctor De la Peña recoge estos ejemplos en su obra y los conecta
con la vida de Sor Rosario, convencido de que el futuro de la humanidad
está marcado por la posibilidad real de alcanzar edades antes
impensables, siempre que se cuide la salud integral: cuerpo, mente y
espíritu.
El video de Sor Rosario recibiendo el rosario se volvió viral en
cuestión de horas. Solo en Instagram superó las 12.000 reacciones y
cientos de comentarios como: “Qué sonrisa tan bella”, “Conmovedor gesto
❤️🙏” “Máxima ternura ❤️ Gracias para el Dr.”
Las imágenes muestran que incluso en un mundo saturado de noticias
negativas, el testimonio de una mujer de fe puede conmover los
corazones.
El Dr. de la Peña resumió su experiencia con una petición muy humana a la religiosa: “He venido con mucha ilusión a verla y me voy muy contento, porque
usted tiene 111 años, es una monjita muy conocida en España, porque es
la más antigua de España, es la más longeva. Acuérdese del doctor De la
Peña con el Rosario. Rece por mí”. Y ella, fiel a su vocación, aceptó
con alegría la petición de rezar por él.
Según datos recientes, España es uno de los países con mayor
esperanza de vida en el mundo. Se estima que en las próximas décadas el
número de personas que superen los 100 años seguirá creciendo de manera
exponencial.
Hoy en el mundo existen más de 700.000 centenarios, y la ciencia
habla ya de una revolución silenciosa en longevidad. Sin embargo,
testimonios como el de Sor Rosario muestran que no se trata solo de
vivir más, sino de vivir mejor, con paz y propósito.
La historia de Sor Rosario inspira admiración, y ofrece un mensaje
para todos, el sentido de la vida no está en cuánto tiempo vivimos, sino
en cómo lo hacemos. Su ejemplo nos enseña que la oración constante, la
serenidad del alma y la alegría de las cosas simples son claves para
alcanzar no solo una vida larga, sino también una vida plena. Tal vez,
en medio de un mundo apresurado y materialista, Sor Rosario nos esté
recordando que el secreto de la verdadera longevidad es vivir con fe y
mucha caridad.
03 - septiembre - 2025