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lunes, 29 de junio de 2026

Las cuatro señales marianas del Papa León XIV


Del sitio Fundación Cari Filii

El cardenal Robert Prevost, de 69 años, pasa a ser León XIV, sucesor de San Pedro, pastor de 1.400 millones de católicos. Y ya en sus primeras decisiones se pueden observar 4 señales marianas, una de ellas ligada a su predecesor, León XIII.

1. Un agustino ¡en un día de fiesta mariana agustina!

¿Es casualidad que la Iglesia elija un Papa agustino en el día de Nuestra Señora de Gracia, es decir, un 8 de mayo, que es una advocación agustina?

Efectivamente, desde al menos 1284, los agustinos celebran a la Virgen de Gracia, remarcando la generosidad y gratuidad con la que Dios se volcó en Ella y a través de Ella. Los misioneros agustinos extendieron su devoción por América en el siglo XVI, y luego por otros lugares. Cuando una parroquia agustina no está dedicada a San Agustín, a menudo está dedicada a Nuestra Señora de Gracia.

En 1806, Pío VII estableció que los agustinos podían celebrar una fiesta litúrgica por esta advocación el 8 de mayo… y en 8 de mayo, por primera vez en la historia, un agustino es elegido Sumo Pontífice.

León XIV mismo lo remarcó: "Soy hijo de san Agustín, agustiniano, que dijo: 'Con ustedes soy cristiano y para ustedes obispo'».

Con todo, hay que tener en cuenta que el 8 de mayo es también la fiesta del patronazgo de María para los dominicos, la de María Mediadora de Gracias para los franciscanos y Nuestra Señora de la Estrella para los religiosos de La Salle.

2. La mención a la Virgen de Pompeya

Al final de su primer mensaje en la Logia o Balcón de las Bendiciones, dijo: "Hoy es el día de la Súplica a la Virgen de Pompeya. Nuestra Madre María siempre quiere caminar con nosotros, estar cercana, ayudarnos con su intercesión y su amor".

Así, León XIV empieza su pontificado remitiendo la idea de "caminar" a caminar con la Virgen y apoyándonos en su intercesión.

Pero, ¿quién es la Virgen de Pompeya? Pompeya es una ciudad nueva italiana impulsada en el siglo XIX por una condesa viuda, Marianna Farnararo y su joven abogado, luego esposo, Bartolo Longo. Les inspiró e impulsó Santa Caterina Volpicelli (1839-1894), fundadora de las Esclavas del Sagrado Corazón, amiga de Marianna, que los involucró en sus obras de caridad.

En 1872, visitando el Valle de Pompeya y sus arrendadores, Bartolo Longo notó su estado de abandono, la pobreza de sus mil habitantes y la parroquia (que era del siglo XI) casi en ruinas. Paseando por el Valle, Longo sintió una voz misteriosa que le decía: "Si propagas el Rosario, serás salvo". Sonó una campana invitando al Ángelus, se arrodilló y rezó.

Luego se multiplicaron las obras de caridad ligadas a la devoción al Rosario. Por ejemplo, exponiendo un cuadro de la Virgen del Rosario había personas que se curaban milagrosamente. Longo escribió un texto llamado "la Súplica a la Virgen del Rosario" -lo que menciona León XIV-, basado en un texto de, atención, el Papa León XIII, la encíclica Supremi Apostolatus Officio, en la que el Papa decía que el Rosario era la forma de enfrentar los grandes males sociales.

El 8 de mayo de 1891, se consagró solemnemente en santuario mariano de Pompeya, y por eso el 8 de mayo se celebra su advocación y el rezo de la Súplica, ligada al rezo del Rosario. Diez años después, el santuario fue elevado a Basílica Pontificia por León XIII el 4 de mayo de 1901.​ Y 124 años después, un obispo agustino se convierte en León XIV en el día de la Virgen de Pompeya.

3. Empezar el Pontificado rezando el Avemaría

León XIV podía haberse limitado a hacer la bendición al pueblo (antes de Juan Pablo II no había discursos del Papa recién elegido, ni escritos ni improvisados, en el ceremonial no los incluyen). También podría haberse limitado a dirigir un Padrenuestro.

Pero dijo: "Recemos juntos por esta nueva misión, por toda la Iglesia, por la paz en el mundo y pidamos esta gracia especial a María, nuestra Madre". Y se rezó el Avemaría. Así empezaba esa ligazón con el Rosario tan recomendado por León XIII en Supremi Apostolatus Officio en 1883.

4. Los símbolos marianos del nuevo escudo pontificio

El lema elegido por León XIV es una frase de San Agustín, “In illo uno unum”, traducida como “en Aquel Uno somos uno” (el santo comentaba el salmo 127 y decía "siendo nosotros muchos en Aquel Uno, somos uno"). Es una alusión a la unidad que León XIV quiere en la Iglesia.

El escudo de armas usa el color azul y la flor de lis como símbolo de espiritualidad mariana y ese es su cuarto símbolo mariano de su primer día. Pero también es un guiño al origen de la familia Prevost en Louisiana, región de Norteamérica que perteneció durante muchos años a la Corona francesa (y durante 40 años a la española).

Los otros símbolos del escudo son el corazón (representa el Corazón de Cristo, su sacrificio, atravesado por amor a la humanidad) y el libro cerrado (la Palabra de Dios, que a veces es misteriosa, no evidente).

lunes, 9 de diciembre de 2024

El gran poder del Rosario

Del sitio Fundación Cari Filii:

Criado en una familia protestante en Kuala Lumpur (Malasia), Lawrence Lew aún se sorprende del desenlace de su vida como dominico y promotor del gran poder del rosario, al que se refiere como "el regalo de María a toda la Iglesia".

El primer contacto que tuvo con el catolicismo fue durante la adolescencia, en Singapur, donde llegó tras mudarse con su familia. Allí estudió con los Hermanos de La Salle en la escuela misionera de mayor antigüedad del país, desvelándose una pasión por la teología, la apologética, la música o el arte sacro nunca verbalizado.

Cuenta a National Catholic Register que, en un principio, su descubrimiento del catolicismo fue "intelectual", ya que "tenía curiosidad por saber en qué creían sus compañeros" católicos. Pero para ser completamente sincero, agrega, "quería mostrarles que estaban equivocados y que el protestantismo era lo correcto".

Décadas más tarde, Lawrence Lew sigue asombrado de la "misericordia y sentido del humor" divinos.

"Cuanto más leía sobre lo que creen los católicos y lo que enseña la Iglesia, más me doy cuenta de que es la continuación de la Iglesia apostólica y que lo que Jesús había enseñado a sus apóstoles ha sido transmitido a través de los siglos por la Iglesia. Una vez que me di cuenta de eso, realmente no tuve otra opción: tenía que convertirme en católico", explica el dominico.

El converso obtuvo su licenciatura en derecho civil inglés de la Universidad de Leeds, comenzó sus estudios teológicos en el Ushaw College de Durham e ingresó en el seminario de Leeds.

¿Por qué dominico? Cuenta que esta orden se le reveló "lenta pero providencialmente". Todo empezó en Google, al buscar los nombres de las órdenes religiosas que conocía, hasta que llegó al de los dominicos ingleses.

"Tenía todo lo que estaba buscando en la vida religiosa. Una comunidad, una profunda tradición de hábito, un oficio coral cantado, una hermosa liturgia, la vida en común, la vida apostólica de predicación y enseñanza y, sobre todo, Santo Tomás de Aquino. Todo encajó», subraya.

Tras más de 20 años como dominico y cerca de quince como sacerdote, en 2019 fue nombrado Promotor General de la Orden Dominicana para el Santo Rosario el pasado 2019. A lo largo de estos años, el sacerdote ha cosechado una amplia experiencia que le permite relatar numerosas anécdotas e historias. Como la explicación de por qué a los dominicos se les conoce como Orden de María o las historias de regalos marianos que configuraron la identidad de los consagrados, como las oraciones de María, el escapulario blanco o el origen del mismo Rosario, "el don más precioso que confió a la orden".

Como protestante converso, continúa, "desde un principio dije con bastante orgullo que no creía que necesitase a María. Lo único que pensé que necesitaba era a nuestro Señor y la Santísima Trinidad. Pero nadie puede vivir como cristiano sin conocer a la Madre de Dios , porque Dios ha querido que lleguemos a conocer y amar a Jesús a través de María".

El sacerdote dominico define el rosario recurriendo a San Atanasio y su explicación de que "Dios se hizo hombre para que nosotros llegáramos a ser Dios".

"Eso resume de qué se trata el Rosario. Es una presentación de los misterios de nuestra salvación. No es tanto la cronología de la vida de Cristo lo que estamos viendo, sino la historia teológica de lo que Él ha hecho por nosotros. Cristo se hizo hombre, murió por nuestros pecados y resucitó para que nosotros resucitemos y seamos divinizados con Él". Por eso, cuenta que cuando "predica" el rosario, también lo está haciendo sobre "cómo participar en la vida de Cristo".

El rosario también tiene un importante poder comunitario. El dominico recuerda que, paralelamente a los "preocupantes" niveles de aislamiento, soledad y angustia de la pandemia, se dio también "una proliferación real de grupos de oración del rosario que rezaban por Zoom y otros medios". "Rezar juntos une a las personas, y creo que ese es el gran poder del rosario. Nos une y nos lleva directamente al corazón de la Iglesia universal, reconocemos que somos una comunión de los santos y que el Rosario es el regalo de María a toda la Iglesia", explica.

Actualmente, el rosario es literalmente su "obligación" y modo de vida. Como Promotor General de la Orden Dominicana, esperan de él que ayude a coordinar el trabajo de todos los promotores locales llevado a cabo en torno al rosario.

Por ejemplo, en Roma, no hace mucho que presentó su directorio para la Cofradía del Rosario, "una de las más antiguas de la Iglesia y la red espiritual más grande de personas conectadas a través de la rezo del Rosario".

Entre sus obligaciones también se encuentra la de "predicar el rosario", lo que hace a través de retiros en parroquias de todo el mundo o a través de libros como Misterios hechos visibles (2021) publicado para "ayudar a meditar mejor, especialmente cuando la mente comienza a divagar, sobre los misterios del Rosario con la ayuda del arte sagrado"

Para el sacerdote dominico, el rosario no solo es la oración que le acompañará toda su vida, sino que también lo ve como "una hermosa guirnalda de flores que ofrecemos a nuestra Madre Santísima como un ramo espiritual de oraciones. Eso es el Rosario. Es ponerse, como María, a disposición de la gracia de Dios para ser obedientes, para decir ‘Sí’ a Dios. Se trata de esforzarse por lograr una nueva creación y lograr la paz en el mundo", agrega.