Dedicado a la oración preferida de María Santísima, que por desgracia cada vez se reza menos, para agradecer, pedir gracias, ganarse el Cielo y divulgarla a todos
Este mensaje fue enviado a Portugal e incluyó a los obispos locales.
2. 7 de julio de 1952
En la fiesta de los santos Cirilo y Metodio, "apóstoles de los eslavos", el papa Pío XII publicó una carta apostólica dirigida al pueblo ruso, en la que encomendaba a Rusia y a su pueblo al Inmaculado Corazón de María.
3. 21 de noviembre de 1964
Al concluir la tercera sesión del Concilio Vaticano II, el papa Pablo VI, junto con todos los obispos presentes, renovó la consagración del mundo entero al Inmaculado Corazón de María, enviando una Rosa de Oro a Fátima para conmemorar la ocasión.
4. 25 de marzo de 1984
En la Basílica de San Pedro, en 1984, el papa Juan Pablo II consagró al mundo entero frente a la estatua de Nuestra Señora de Fátima, invitando a todos los demás obispos a unirse a él en oración al Inmaculado Corazón de María.
Según el Vaticano, la hermana Lucía confirmó que esta consagración cumplía con los deseos de Nuestra Señora de Fátima.
La hermana Lucía confirmó personalmente que este acto solemne y universal de consagración correspondía a lo que Nuestra Señora deseaba ("Sim, està feita, tal como Nossa Senhora a pediu, desde o dia 25 de Março de 1984": "Sí, se ha hecho tal como Nuestra Señora lo pidió, el 25 de marzo de 1984": Carta del 8 de noviembre de 1989). Por lo tanto, cualquier discusión o solicitud adicional carece de fundamento.
5. 25 de marzo de 2022
En respuesta al estallido de la guerra entre Rusia y Ucrania, el Papa Francisco consagró a Rusia (junto con Ucrania) al Inmaculado Corazón de María el 25 de marzo de 2022.
El Papa Francisco rezó: "Los pueblos de Ucrania y Rusia, que te veneran con gran amor, ahora se vuelven hacia ti, mientras tu corazón late con compasión por ellos y por todos aquellos pueblos diezmados por la guerra, el hambre, la injusticia y la pobreza".
Pregunta: "¿Cómo puede ser María la Madre de Dios, si Dios ya existía antes de que ella naciera?"
Respuesta: En el diccionario encontramos que "Madre" es la mujer que engendra. Se dice que es Madre del que Ella engendró. Si aceptamos que María es Madre de Jesús y que Él es Dios, entonces María es Madre de Dios.
No se debe confundir entre el tiempo y la eternidad. María, obviamente, no fue Madre del Hijo eternamente. Ella comienza a ser Madre de Dios cuando el Hijo Eterno quiso entrar en el tiempo y hacerse hombre como nosotros. Para hacerse hombre quiso tener madre. Gálatas 4:4: "al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer". Dios se hizo hombre sin dejar de ser Dios, por ende María es Madre de Jesús, Dios y hombre verdadero.
Entonces, María es Madre de Dios, no porque lo haya engendrado en la eternidad sino porque lo engendró hace 2000 años en la Encarnación. Dios no necesitaba una madre pero la quiso tener para acercarse a nosotros con infinito amor. Dios es el único que pudo escoger a su madre y, para consternación de algunos y gozo de otros, escogió a la Santísima Virgen María quién es y será siempre la Madre de Dios.
Cuando la Virgen María visitó a su prima Isabel, esta, movida por el Espíritu Santo le llamó "Madre de mi Señor". El Señor a quien se refiere no puede ser otro sino Dios. (Cf. Lucas 1, 39-45).
La verdad de que María es Madre de Dios es parte de la fe de todos los cristianos ortodoxos (de doctrina recta). Fue proclamada dogmáticamente en el Concilio de Efeso, en el año 431 y es el primer dogma Mariano.
Que hay dos personas distintas en Jesús, una divina y otra humana.
Sus dos naturalezas no estaban unidas.
Por lo tanto, María no es la Madre de Dios pues es solamente la Madre de Jesús hombre.
Jesús nació de María solo como hombre y más tarde "asumió" la divinidad, y por eso decimos que Jesús es Dios.
Vemos que estos errores de Nestorio, al negar que María es Madre de Dios, niegan también que Jesús fuera una persona divina.
La doctrina referente a María está totalmente ligada a la doctrina referente a Cristo. Confundir una es confundir la otra. Cuando la Iglesia defiende la maternidad divina de María esta defendiendo la verdad de que, su hijo, Jesucristo es una persona divina.
En esta batalla doctrinal, San Cirilo, Obispo de Alejandría, jugó un papel muy importante en clarificar la posición de nuestra fe en contra de la herejía de Nestorio. En el año 430, el Papa Celestino I en un concilio en Roma, condenó la doctrina de Nestorio y comisionó a S. Cirilo para que iniciara una serie de correspondencias donde se presentara la verdad.
En el año 431, se llevó a cabo el Concilio de Efeso donde se proclamó oficialmente que María es Madre de Dios: "Desde un comienzo la Iglesia enseña que en Cristo hay una sola persona, la segunda persona de la Santísima Trinidad. María no es solo madre de la naturaleza, del cuerpo pero también de la persona quien es Dios desde toda la eternidad. Cuando María dio a luz a Jesús, dio a luz en el tiempo a quien desde toda la eternidad era Dios. Así como toda madre humana, no es solamente madre del cuerpo humano sino de la persona, así María dio a luz a una persona, Jesucristo, quien es ambos Dios y hombre, entonces Ella es la Madre de Dios".
La ortodoxia (doctrina recta) enseña:
Jesús es una persona divina (no dos personas)
Jesús tiene dos naturalezas: es Dios y Hombre verdaderamente.
María es madre de una persona divina y por lo tanto es Madre de Dios.
María es Madre de Dios. Este es el principal de todos los dogmas Marianos, y la raíz y fundamento de la dignidad singularísima de la Virgen María.
María es la Madre de Dios, no desde toda la eternidad sino en el tiempo.
El dogma de María Madre de Dios contiene dos verdades:
María es verdaderamente madre: Esto significa que ella contribuyó en todo en la formación de la naturaleza humana de Cristo, como toda madre contribuye a la formación del hijo de sus entrañas
María es verdaderamente madre de Dios: Ella concibió y dio a luz a la segunda persona de la Trinidad, según la naturaleza humana que El asumió.
El origen Divino de Cristo no le proviene de María. Pero al ser Cristo una persona de naturalezas divina y humana. María es tanto madre del hombre como Madre del Dios. María es Madre de Dios, porque es Madre de Cristo quien es Dios - hombre.
La misión maternal de María es mencionada desde los primeros credos de la Iglesia. En el Credo de los Apóstoles: "Creo en Dios Padre todopoderoso y en Jesucristo su único hijo, nuestro Señor que nació de la Virgen María".
El título Madre de Dios era utilizado desde las primeras oraciones cristianas. En el Concilio de Efeso, se canonizo el título Theotokos, que significa Madre de Dios. A partir de ese momento la divina maternidad constituyó un título único de señorío y gloria para la Madre de Dios encarnado. La Theotokos es considerada, representada e invocada como la reina y señora por ser Madre del Rey y del Señor.
Más tarde también fue proclamada y profundizada por otros concilios universales, como el de Calcedonia(451) y el segundo de Constantinopla (553).
En el siglo XIV se introduce en el Ave María la segunda parte donde dice: "Santa María Madre de Dios" Siglo XVIII, se extiende su rezo oficial a toda la Iglesia.
La Madre de Dios en el Vaticano II: este concilio replantea en todo el alcance de su riqueza teológica en el más importante de sus documentos, Constitución dogmática sobre la Iglesia, (Lumen Gentium). En este documento se ve la maternidad divina de María en dos aspectos:
La maternidad divina en el misterio de Cristo
La maternidad divina en el misterio de la Iglesia.
" Y, ciertamente, desde los tiempos mas antiguos, la Sta. Virgen es venerada con el título de Madre de Dios, a cuyo amparo los fieles suplicantes se acogen en todos sus peligros y necesidades.... Y las diversas formas de piedad hacia la Madre de Dios que la Iglesia ha venido aprobando dentro de los limites de la sana doctrina, hacen que, al ser honrada la Madre, el Hijo por razón del cual son todas las cosas, sea mejor conocido, amado, glorificado, y que, a la vez, sean mejor cumplidos sus mandamientos" (LG #66)
En el Credo del Pueblo de Dios de Pablo VI (1968): "Creemos que la Bienaventurada María, que permaneció siempre Virgen, fue la Madre del Verbo encarnado, Dios y salvador nuestro"
En 1984 consagra Juan Pablo II el mundo entero al Inmaculado Corazón de María, a través de toda la oración de consagración repite: "Recurrimos a tu protección, Santa Madre de Dios"
María por ser Madre de Dios transciende en dignidad a todas las criaturas, hombres y ángeles, ya que la dignidad de la criatura está en su cercanía con Dios. Y María es la mas cercana a la Trinidad. Madre del Hijo, Hija del Padre y Esposa del Espíritu.
"El Conocimiento de la verdadera doctrina católica sobre María, será siempre la llave exacta de la comprensión del misterio de Cristo y de la Iglesia"
Durante este mes de Adviento, y mientras
estamos en la novena de Nuestra Señora de Fátima, pensé que podría ser
de provecho dar a conocer algo sobre la profunda tradición que tienen
los coptos en su devoción mariana.
Para los coptos, el tiempo de Adviento está impregnado -e incluso definido- por la devoción a María: lo llaman el mes de Kiahk, o "el mes mariano". Este tiempo está dedicado a Ella y de modo particular al misterio de su divina maternidad.
Etimológicamente, el término Kiahk
se deriva de "Ka-Ha-Ka", el toro sagrado, Apis, un dios egipcio que
representaba la fertilidad, o la generación de la vida. Otro símbolo que
luego fue "bautizado" en sentido cristiano, fue el culto de Osiris,
cuyos ritos se celebraban durante el solsticio de invierno: las semillas
de grano se mezclaban con arcilla humedecida y los celebrantes los
colocaban en un lugar oculto hasta que florecieran, representando a
Osiris que había pasado de la muerte a la vida. Actualmente, la práctica
de sembrar semillas de grano en un lugar húmedo durante el Adviento,
sigue siendo una tradición de los coptos. Y así, literalmente, las
semillas de grano de Osiris se convirtieron en semina Verbi, o sea, semillas del Logos.
La liturgia goza de características
particularmente marianas: por la noche, las iglesias coptas celebran
prolongadas vigilias para el canto de los tasbiha kiahkiyya, o
salmodia de Kiahk, que incluye siete himnos dedicados a la Virgen,
llamados "theotokia". Si nos remontamos hasta el siglo III, descubrimos
que las melodías de estos himnos fueron compuestas por un padre del
desierto, probablemente del monasterio de Scetis, y que las palabras
fueron escritas por San Atanasio.
De esta manera, los theotokia inspiran
varios efectos en los fieles: primero, el honor por su papel particular
en la redención, que resuena en el tono de júbilo que canta a la Theotokos,
término que muchos atribuyen al padre alejandrino, Orígenes (184-254).
En segundo lugar, y de una manera definidamente copta, fomenta un
espíritu muy vivo de acompañar a la Virgen en sus pruebas antes del
nacimiento de Cristo, en su silenciosa meditación del Verbo Encarnado,
en su activa espera del nacimiento de Cristo.
Los coptos llaman al ayuno del Adviento:
el "ayuno de la Virgen", según una tradición que sostiene que la misma
Virgen María habría ayunado durante el tiempo que precedió al nacimiento
de Cristo. Esta creencia, más bien popular, se remonta a un escritor
del siglo XIV, Ibn Siba, quien llama a María "Nuestra Señora, Madre de
la Luz". Según Siba, mientras la Santísima Virgen estaba en la mitad de
su séptimo mes de embarazo, habría sufrido reproches por el misterioso
embarazo, ya visible a todos. En respuesta a tales insultos y reproches,
cuenta que la Virgen habría ofrecido el sufrimiento de este doloroso
tiempo, con un mes y medio de ayuno. De esta manera, los coptos
conforman sus sentimientos a los de la Virgen y de una manera muy
concreta compadecen, se conmortifican, acompañándola en sus sufrimientos.
Igualmente interesante son las
contribuciones de la literatura copta, conservadas en manuscritos. El
himno más antiguo que nosotros conocemos, dedicado a la Virgen María es
el que llamamos Sub tuum praesidium, y se ha demostrado que es de origen copto. El primer testimonio del texto ha sido transmitido en griego y comienza, ὑπὸ τὴν εὐσπλαχνίαν (en el original, la palabra refleja literalmente un sentido mayor de misericordia que de protección).
El texto fue descubierto en papiro egipcio y se data en el tercer
siglo. El fragmento precioso (18 x 9, 4 cm, con 10 líneas de composición
y laceraciones en ambos lados) ha sido objeto de vastos estudios. Es
muy notable el claro consenso de que tanto el tropario como el título
mismo de la maternidad divina de María como Theotokos, son de
origen copto. El profundo significado teológico del texto consiste tanto
en su veneración de la Virgen como Madre de Dios cuanto en su función
de Mediadora; Ella es refugio de pecadores y liberadora de peligros.
La oración, cantada como tropario en los
ritos orientales, se difunde ahora en casi todos los ritos, tanto
orientales como occidentales y se encuentra en los antiguos lenguajes
litúrgicos de los ritos romano, copto, siríaco, armenio, etíope,
ambrosiano y bizantino. Tanto en el rito siríaco como en el rito romano,
el Liber Usualis prescribe su recitación después de las letanías Lauretanas. En el rito copto, la Iglesia ortodoxa omite la oración en su Horologion
(nombre que se le da al breviario oriental), habiéndolo sustituido por
otros textos, mientras que en el rito copto católico se ha conservado la
antigua oración.
Quizás el emblema más querido de nuestra
Señora en el antiguo Egipto, que aparece sea tanto en imágenes como en
la literatura, sea el de Maria lactans (en latín, "lactante"), o Maria galaktotrophousa (en griego "la que nutre con leche").
Este imagen fue una de las preferidas,
en parte, tal vez, porque correspondía con el concreto y dinámico
espíritu egipcio (que había ya venerado a la diosa Isislactans desde
el 700 a.C.) Las representaciones comenzaron a aparecer en los frescos
de los monasterios y en la literatura se la comenzó a invocar con este
nombres desde la antigüedad tardía, a medida que aumentaba la devoción
copta hacia María. Más tarde, a lo largo de los siglos V - VII, encuentra
un significado aún más pleno en el contexto del desarrollo doctrinal de
la Encarnación. Una erudita alemana, L. Langener, ha compilado un
catálogo de 200 páginas de todas las representaciones pictóricas de la galaktotrophousa copta; el equivalente con respecto a los textos, es un trabajo que queda aún por hacer.
Importantes Padres de la Iglesia de
Alejandría, como San Cirilo y San Atanasio, continuamente destacaron la
verdadera humanidad del Hijo, defendiendo la Encarnación e insistiendo
precisamente en la verdadera maternidad de María, la cual es inherente a
la imagen de María lactans. Los tonos apasionados en defensa
de la Encarnación y el papel materno de María, resuenan en una homilía
de San Atanasio escrita después del regreso de su segundo exilio en el
346. Hoy, esta homilía ha sobrevivido en su forma copta original en un
papiro conservado en la biblioteca de Turín. En defensa de la verdadera
maternidad de la Virgen, relata vívidamente el viaje de María y José a
Belén y desarrolla el vínculo entre la Encarnación y la Eucaristía.
Evoca a los Profetas que se unen para cantar alabanzas a la Virgen,
enérgicamente llama a los fieles a contemplar "la pureza que ha
florecido" y termina comparándola con los ángeles: "todos los ángeles y arcángeles tiemblan mientras sirven al que lleváis en vuestro seno, sin
atreverse a hablar en su presencia, mientras que habláis con El
líberamente. Si decimos grandes a los querubines que llevan el trono de
Dios (Sal 80, 1), sois incluso mayor que ellos, porque sostenéis a Dios
en tus manos, si llamamos a los serafines magníficos, sois más
magnífica, porque mientras los serafines cubren sus rostros con sus alas
(Isaías 6, 2), sin poder mirar directamente su gloria divina, no sólo
contempláis su rostro, sino que lo acariciáis y ofrecéis vuestra leche a
su santa boca”. La homilía de Atanasio contempla el misterio de la Encarnación a través de la luz de la Virgen Madre.
San Cirilo desarrolló el mismo tema de María lactans
en varias homilías, con el mismo fin de defender la realidad de la
Encarnación. En estos sugestivos textos, describe de un modo imaginario,
la relación humana entre Jesús y María: cómo se sentó en su regazo,
cómo su pequeña voz la llamó Madre, cómo Ella le enseñó a
caminar. Algunas de las versiones más antiguas de las homilías famosas,
se han conservado solamente en copto, mostrando que éste fue un tema
significativo para la cultura copta. En este sentido, se entiende más
claramente cómo la preparación espiritual para la Navidad de los coptos,
consistía en una contemplación de la Virgen María.
San Proclo de Ciro, obispo de
Constantinopla (434-446), quien defendió la doctrina de Theotokos contra
Nestorio, escribió homilías que también se han transmitido en sus
versiones coptas. Estas homilías han sido recientemente publicadas en
una edición crítica. Una de ellas, que sólo se conserva en fragmentos
coptos, alaba a María como "la parturienta y la Virgen nutricia". Virgen, porque no conocía varón, parturienta, porque estaba embarazada de nueve meses, y nutricia,
porque con sus propias manos Ella envolvió al Niño en pañales, lo
colocó en un pesebre, y lo alimentó con su propia leche. Aquí también
podemos encontrar el equivalente copto del latín Deipara, así como del
griego Theotokos, .
Damiano, patriarca de Alejandría (578-602), continuó dándole énfasis al título de Maria lactans,
defendiendo así la divinidad y la humanidad de Cristo. Aunque el texto
sólo se conserva en un manuscrito un poco dañado, sin embargo, todavía
es posible deducir la fecha, el contenido y el autor del texto. Se trata
de una homilía escrita en el mes de Kiahk que elogia a María como un "campo puro donde se encuentra la perla" y "adornado con toda virtud".
Después de invocar a Maria lactans, concluye con una apasionada defensa de la Encarnación.
Otro texto copto, cuyo autor todavía no
ha sido confirmado, desarrolla sólidamente temas mariológicos para
promover la doctrina ortodoxa. Describe su virginidad perpetua y otras
virtudes en términos propios del monaquismo copto, llamándola "la
primera monja" o "monástica". Hay otros autores, especialmente coptos,
que la colocan en un marco similar; por ejemplo San Atanasio la propone
como modelo de la vida ascética, al igual que Rufus de Shotep, a finales
del siglo VI. El autor anónimo utiliza imágenes del Antiguo Testamento
para ilustrar la maternidad divina de la Virgen, probada por su exención
de los dolores de parto. Termina la homilía aclamándola no sólo como
Madre de Dios, sino también como "cuidadora" de todos los que han de ser
salvados; nuestra expresión paralela de este concepto escatológico es "Madre de los vivientes". El análisis paleográfico, junto al examen
material de los códices, revela que esta homilía habría sido escrita
durante la segunda mitad del siglo VII, lo que corresponde al mismo
momento en que la Iglesia Copta estaba estableciendo la celebración de Kiahk en su liturgia; la homilía, entonces, se presenta como testimonio de esta tradición.
No es ahora el momento de mencionar
otros temas marianos abundantemente desarrollados en la cultura copta,
tales como la veneración de María como reina, su papel en la celebración
de la Natividad, la alegre llegada de la Sagrada Familia a Egipto, la
cual se recuerda más como fiesta que como dolor en el rito copto, viendo
en este evento al Sol de la salvación levantándose sobre la tierra
egipcia.
Si bien no es fácil concebir toda la
riqueza de la literatura copta tal como existía en una época, ya que
quizás el 90% de ella se haya perdido a causa de la destrucción de las
bibliotecas monásticas (¡Gracias a Dios que el Sub tuum se pudo rescatar!), sin embargo con estos pocos ejemplos ya podemos ver la fuerza con la cual la creencia en la Theotokos,
en la maternidad divina de María, había penetrado el suelo copto y ha
dejado sus frutos en la celebración anual de esta estación maternal de Khiak.
Aunque la Asunción de María
sólo fue definida como dogma por el Papa Pío XII el 1 de noviembre de
1950, la tradición existía desde muchos siglos antes. En la Iglesia
oriental, el obispo Cirilo de Alejandría introdujo la "Solemnidad de la Dormición de la Santísima Madre de Dios" en el año 431. En la Iglesia católica-romana, la "Solemnidad de la Asunción de María al Cielo" comenzó a celebrarse a partir del siglo VII.
En las regiones de habla alemana se celebra, como fiesta popular, sobre todo en Baviera y Austria. Una de las costumbres más arraigadas es la "consagración de hierbas":
siete hierbas diferentes se unen en un ramo, entre ellas ajenjo,
manzanilla, hierba de San Juan, salvia, gordolobo, estramonio y árnica.
Esta costumbre se remonta a la leyenda de que un maravilloso aroma de
hierbas y flores emanó del lecho de María cuando fue llevada al cielo.
El 15 de agosto es festivo en los territorios tradicionalmente
católicos: en Austria y, en Alemania, principalmente en Baviera, pero no
en la otra gran región católica, Renania.
Uno de los lugares más antiguos donde se celebra la Asunción es el santuario nacional bávaro de Altötting. Desde el siglo IX, el 15 de agosto se celebra el patronazgo mariano de la Capilla de la Gracia.
El Papa Juan Pablo II rezó aquí en su primer viaje a Alemania en 1980.
En 2006, Benedicto XVI entregó a la Virgen el anillo episcopal que había
llevado hasta su elección como Papa. Desde entonces, este anillo adorna
el manto de la pequeña estatua de madera de tilo, que data del siglo
XIV.
Las celebraciones comienzan con la misa de víspera, el 14 de agosto a
las 20.00 horas en la Basílica de Santa Ana, seguida de una gran
procesión con velas alrededor de la Capilla. El 15 de agosto, "Día de la
Alta Señora", dedicado a la patrona de Baviera, la imagen es trasladada en solemne procesión desde la capilla hasta la Basílica de Santa Ana, donde a las 10.00 horas se celebra la misa festiva de la Asunción de la Virgen María.
La iglesia de peregrinación de María Reina de la Paz de Neviges, en
Velbert (Renania del Norte-Westfalia), se remonta a una aparición de
1680. El 15 de agosto se celebra por la tarde una misa mayor en el
Mariendom, seguida de una procesión de antorchas por el Marienberg.
También en Renania del Norte-Westfalia está Warendorf, donde el día de
la Asunción se celebra la tradicional "Fiesta de la Patria de Warendorf" con una procesión y la iluminación ceremonial de los "nueve arcos marianos", erigidos cada año por las comunidades locales.
En el Este, los denominados nuevos estados federados, el lugar de peregrinación mariana de Etzelsbach, en Eichsfeld, ha experimentado un importante auge después de que Benedicto XVI visitara en 2011
esta localidad de larga tradición mariana. Como aquí el 15 de agosto no
es festivo, la fiesta patronal con consagración de hierbas y devociones
se traslada al domingo 18 de agosto.
En Austria, tienen una tradición especial las peregrinaciones en barco:
miles de católicos participan el 15 de agosto en las procesiones por el
lago Wörthersee y el lago de Constanza, comenzando en el embarcadero de
Klagenfurt. Durante la peregrinación, los barcos procedentes de Lindau
(Alemania), Bregenz (Austria) y Rorschach (Suiza) se reúnen en el "triángulo fronterizo", en pleno lago de Constanza, para rezar juntos
por la paz.
En la isla de Reichenau, la fiesta de la Asunción, patrona de su
catedral, incluye una misa pontifical por la mañana presidida este año
por el cardenal Jean-Claude HollerichSJ, arzobispo de Luxemburgo, seguida de una procesión, desfile y ceremonia de izado de la bandera en la plaza de la catedral.
En 2024, la isla de Reichenau celebra su 1300 aniversario: en 724, el
obispo errante Pirmin, luego canonizado, fundó el monasterio.
Se esperan miles de peregrinos en el santuario nacional austriaco de
Mariazell, en Estiria. El Superior Michael Staberl presidirá la misa
festiva a las 10 de la mañana en la basílica de Mariazell. La víspera,
14 de agosto, habrá una gran procesión con velas por la ciudad de Mariazell a las 20.30 horas.
En Suiza, el día de la Asunción se celebra sobre todo en Einsiedeln; como no es festivo, se traslada al domingo 18 de agosto. En 2024 coinciden dos aniversarios: 1100 años del nacimiento de San Wolfgang en 924,
obispo de Ratisbona y un santo muy popular sobre todo en el sur de
Alemania y Suiza, y el centenario del Teatro Mundial de Einsiedeln.
Tradicionalmente, el lunes después de la Asunción de María (este año el
19 de agosto), se celebra en la Capilla de Gracia una liturgia de la
palabra con unción de los enfermos en el marco de la tradicional "Jornada del Enfermo de Einsiedeln".
La adoración eucarística tiene lugar en la iglesia baja de 13:15 a
16:15 horas. La Asunción de la Virgen María es una celebración llena de
devoción y tradición en gran parte de los países de habla alemana, donde la fe y las costumbres locales se entrelazan para conmemorar esta importante fiesta mariana.