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viernes, 2 de enero de 2026

¿Por qué los católicos llamamos a María Madre de Dios

 

Del sitio María de Nazareth:

¿Cómo podría Dios tener una madre? Los católicos no son los únicos que reconocen a María como Madre de Dios. Los cristianos ortodoxos orientales también honran a María como la Theotokos, la portadora o “la que dio a luz” a Dios. Incluso Lutero y Calvino admitieron que María era la Madre de Dios (aunque Calvino no quería que la gente usara ese título).

Pero ¿por qué a María se le llama “Madre de Dios”? Porque Ella es la madre del Verbo encarnado, que es divino. Muchas Escrituras identifican a María como la madre de Jesús (Juan 2, 1; Mateo 1, 18; 2, 11; 12, 46). Puesto que Jesús es Dios (Jn 1, 1), María debe ser reconocida como la que llevó a Dios en su seno. Ciertamente, María no es la madre de la Trinidad ni de la naturaleza divina de Jesús. Sin embargo, la persona del Verbo de Dios fue el niño que concibió en su vientre y el niño al que dio a luz.

La profecía de Isaías 7, 14 se aplica a Jesús y María en Mateo 1, 23. María es la virgen que da a luz al Emmanuel (“Dios con nosotros”). Ciertamente, en Lucas 1:43, Isabel habla de María como la "madre de mi Señor" y ahí encontramos el fundamento bíblico más sólido para hablar de María como la Madre de Dios. La palabra griega para Señor usada aquí, "kyrios", era una traducción de la palabra hebrea para el nombre personal de Dios, YHWH, pronunciada por los judíos como "Adonay" o "Señor" (Catecismo de la Iglesia Católica 446).

La creencia en María, Madre de Dios, es un dogma solemne de la Iglesia Católica proclamado por el Concilio de Éfeso, en el año 431.

7 - mayo - 2024

lunes, 13 de enero de 2025

¿Se abandonó Van Gogh en sus últimos momentos a la Virgen?

 

Del sitio Aleteia:

¿En sus últimos días de vida Vincent van Gogh, se abandonó a la Virgen María? Creo que este sea otro misterio más de un gran artista con la mente atormentada.

Muchos pasajes de su vida están envueltos en el misterio. Científicos, historiadores, médicos hasta el día de hoy intentan resolverlos.

Bastante de su vida se conoce gracias a las cartas que enviaba a su amado hermano Theo (mercader de arte) y desde allí y por otros hechos históricos se trata de llegar a saber, varios interrogativos de su vida, por ejemplo: ¿Cuál era la enfermedad que lo atormentaba? ¿Realmente se suicidó?

Médicos y científicos concluyeron en algunas hipótesis, podría haber tenido: esquizofrenia, trastorno bipolar, sífilis, intoxicación por ingestión de pinturas con plomo (saturnismo), epilepsia del lóbulo temporal y demencia hereditaria (debido a que fue diagnosticada posteriormente a su hermano.

O quizás un cuadro agravado a su vida llena de excesos, incluyendo el trabajo, desnutrición, insomnio, alcoholismo, etc.

Causas físicas a nivel psicológico que todavía no eran conocidas o bien desarrolladas en su época, pero por las cartas que escribía a su hermano, se podría asegurar que lo afligía una terrible soledad y falta de amor, que lo llevó también a una fuerte depresión.

Otro misterio es su muerte, él aseguró que se había disparado, pero dos historiadores de arte: Steven Naifeh y Gregory White Smith, en el 2011 no estaban seguro del suicidio del artista holandés.

Se especula que el artista, mientras pintaba en un campo, habría sido alcanzado por un revólver disparado accidentalmente por dos jovencitos que solían burlarse de él. Según los autores, Vincent, cansado de su vida, deprimido y consciente de los problemas en los que se habían metidos los adolescentes, simplemente se echó la culpa.

Justo meses antes pintaría su única “Piedad”. A pesar de su vida atormentada, fue un hombre de mucha fe, estudió teología y quiso ser pastor calvinista como su padre. Por esta razón es extraño que Van Gogh, que rara vez pintaba temas religiosos, realizara esta interpretación de la “Mater dolorosa”, inspirada en una litografía de Eugène Delacroix.

El artista dedicó esta obra a su hermana Willemien, a quien ve en la imagen de la Virgen María, una mujer de pueblo muy sufrida y tantas veces rechazada por la sociedad.

En los brazos de María yace su Hijo, y muchos reconocen en Cristo el autorretrato de van Gogh. ¿Es que es así como que quería verse, descansando en los brazos de la Virgen, buscando reposo de tantos tormentos? Diríamos que es otro misterio más.

 El cuadro se conserva en los Museos Vaticanos, la Diócesis de Nueva York donó el cuadro en 1973 a Papa Pablo VI.

El artista había creado una primera versión del mismo tema para su hermano Theo, más grande y con colores más brillantes, que ahora se encuentra en el Museo Van Gogh de Ámsterdam.

 Maria Paola Daud

viernes, 13 de diciembre de 2024

Los orígenes de la devoción a María

Del sitio Le Croix:

El Evangelio habla muy poco de la Virgen María. Entonces, ¿cómo y por qué la devoción a María se ha vuelto tan importante para católicos y ortodoxos? Entrevista con Sylvie Barnay, historiadora y autora de La Vierge, femme au visage divin ("Découvertes", Gallimard).

¿Cuáles fueron las principales etapas de la aparición del culto mariano?

Sylvie Barnay: Desde los primeros siglos de vida de la Iglesia, se produjo una combinación de desarrollos culturales y doctrinales sobre el lugar de María, inseparable de los debates sobre la doble naturaleza de Cristo. Las disputas cristológicas culminaron en el Concilio de Éfeso de 431, que definió a María como madre de Dios, theotokos.

El Imperio de Oriente inició entonces el culto oficial a María, que se extendió a Occidente a partir de 476. A partir de finales del siglo III, la virginidad se convertiría en el valor más fuerte del cristianismo, permitiendo "tocar el cielo mientras se camina por la tierra". En el siglo V, la Madre de Dios recibió los atributos de una emperatriz. Se convirtió en la protectora del Imperio Bizantino, y el emperador representaba a Dios en la tierra. Del mismo modo, en el siglo IX, la Virgen María se convirtió en la "Reina del Cielo" en Occidente, situada en la cima de la jerarquía de los ángeles en un sistema de representación en el que el cielo y la tierra se correspondían.

En Occidente, a medida que el imperio se desintegraba, la Virgen María fue ocupando un puesto vacante, el de reina. Fue en el siglo IX cuando la figura de María como mediadora pasó a primer plano, sobre todo en Occidente. 

¿Qué papel desempeñó María en la relación entre el poder temporal y el espiritual?

Ella se encuentra precisamente en la interfaz de ambos a través de su experiencia fundacional de la Encarnación. Al renacer la realeza a partir del siglo XIII, se la asoció a la reconstrucción de las estructuras del poder temporal. Apareció tanto en sellos como en los tímpanos de las iglesias.

En el siglo XII, al redescubrirse a Dios como hombre, la Virgen María adquirió una importancia creciente en Occidente como madre de Cristo y de la humanidad. En la Edad Media, se creía que la Virgen vestía a Cristo con un manto de carne: del mismo modo, cubría a la humanidad con este manto. Fue ella quien reintrodujo a la humanidad pecadora en la gracia. Su maternidad espiritual dio origen a numerosas órdenes, así como a cofradías, ciudades y universidades: los cistercienses se convirtieron en "hijos de María". San Bernardo llegó a ser llamado el "infante de Nuestra Señora".

En cuanto a la comparación entre María y la Iglesia (ambas son esposa y madre), que aparece por primera vez en el siglo IV, se desarrollará también en el siglo XIII. 

¿Cuál fue el impacto de la Reforma?

Contra los excesos del culto mariano, los protestantes reclaman el retorno a la "verdadera Virgen de los Evangelios". En su Tratado sobre las reliquias, Juan Calvino atacó duramente la proliferación de botellas de leche de María ofrecidas por los monasterios para la veneración de los fieles, mientras que Lutero hacía hincapié en María como sierva.

Luego, tras el Concilio de Trento, comenzó un nuevo periodo de apariciones. Y a principios del siglo XVII, el Papado lanzó el culto de Loreto, que poco a poco fue marcando las fronteras geográficas entre católicos y protestantes.

¿Cree que las apariciones de la Virgen María están vinculadas a momentos concretos de la vida de la Iglesia?

Los primeros testimonios de apariciones se remontan al Concilio de Constantinopla (381). En aquella época se estaba redactando el Credo. La pastoral de la Iglesia se sirvió de los relatos de apariciones para promover el Credo y expulsar las herejías. Pero estas apariciones seguirían desarrollándose, porque en el siglo XII había una gran expectación por ver.

El siglo XIII fue la edad de oro de las apariciones que transmitían modelos de santidad: a la virginidad seguía la maternidad divina. A las almas más santas, por ejemplo, se les ofrecía la posibilidad de imitar a la Madre de Dios dando a luz al Niño Jesús en sus almas. Por último, el modelo de la sirvienta, surgido en el siglo XIII, reaparecería en el siglo XIX.

sábado, 27 de julio de 2024

El golpe del Rosario fue el golpe de la Gracia

Del sitio Un Minuto con María:

En la Inglaterra del siglo XVII los católicos fueron sometidos a una persecución sangrienta. Aun así, heroicos religiosos permanecieron siempre, compartiendo los dolores de su rebaño, distribuyendo los sacramentos y arriesgando la vida por su misión.

En un documento de la Biblioteca Nacional de Escocia leemos cómo fue juzgado el padre Juan Ogilvie, en Glasgow (Escocia). Era un jesuita escocés que había regresado a las Islas Británicas en 1613. Al año siguiente fue traicionado, capturado y procesado por celebrar misa.

El archivo de 15 de de octubre de 1614 dice lo siguiente: “Este sacerdote escocés fue ordenado en París, permaneció treinta y dos años entre Alemania y Lovaina. Volvió a Escocia en mayo pasado. Él dice que en el dominio espiritual el Papa está por encima del rey y que él está dispuesto a morir para demostrarlo.”

Al igual que Santo Tomás Moro, otro célebre mártir inglés, el Padre Ogilvie tenía un radiante sentido del humor. Esa alegría persistió aun en los oscuros días de su cautiverio, cuando fue sometido a tortura. “Durante ocho días y nueve noches, me mantuvieron despierto por medio de alfileres, agujas y látigos” para que denunciara a otros católicos escondidos.

Pero el jesuita no cedió. Finalmente, tras un juicio sumario, fue ahorcado el 10 de marzo de 1615.

Ya en el patíbulo, declaró que moría por su fidelidad al Papa, rogando que si había católicos presentes, oraran por él. Luego arrojó su rosario a la multitud. Este rosario fue a dar directamente al pecho de un conocido calvinista húngaro, de paso por Glasgow, el noble Johann von Echesdoff, quien más tarde se convirtió al catolicismo.

El Padre John Ogilvie fue canonizado por el Papa Pablo VI a mediados de octubre en 1976. Es el único santo escocés posterior a la Reforma.

domingo, 14 de abril de 2024

Expentecostal convertido por un rosario y la gracia de la Virgen

Del sitio Cari Filii:

Hasta hace solo unos meses, Abdiel, un joven de Puerto Rico, pensaba que el rosario "era cosa de viejas" y rezarlo no entraba en sus planes. Tras abandonar la iglesia pentecostal, decidió probar tan solo una vez y admite que todo aquello contra lo que había luchado durante años desapareció por completo nada más rezarlo. Hoy, espera con ilusión el momento de recibir la comunión, difunde cómo la fe católica ha dado la vuelta a su vida,estudia la vida delos primeros cristianos y asegura, bromeando, que espera encontrarse con esas "ancianas del rosario" para rezar con ellas.

Durante 28 años de su vida, Abdiel fue educado y creció fielmente comprometido con su iglesia pentecostal. Pero conforme se hizo adulto, empezó a percibir algunos aspectos "problemáticos" entre los que cita la adaptación de su iglesia a "nuevas ideologías", el "sensacionalismo", la "gimnasia mental" de algunos evangélicos para interpretar las Escrituras o la ausencia de "verdades absolutas" que le llevaron a enfrentar un profundo "relativismo".

Unos aspectos que le llevaron a abandonar su iglesia y continuar buscando la verdad en otras denominaciones o en novedosas corrientes políticas como el libertarismo o anarcocapitalismo, conocido por el lema don't tread on me.

La única certeza que tenía era que nunca buscaría la verdad en la Iglesia católica. Una convicción que se tambaleó cuando, en plena pandemia, acudió a una protesta ante el capitolio de Washington organizada por libertarios, protestantes y católicos.

En aquella protesta escuchó por primera vez una afirmación que, aunque aparentemente hostil, le inspiró curiosidad por la firmeza con que la expresó uno de los manifestantes en pleno debate, que "la única iglesia verdadera es la católica y fuera de ella no hay otra que la de Jesucristo".

Tras 28 años como presbiteriano, cuenta en el canal de Christus Vincit que sorpresa e indignación le invadieron a partes iguales al escucharlo, "conocía a gente muy buena" en su iglesia y jamás habría pensado que un católico afirmaría de sí mismo estar más cerca de las doctrinas de Cristo que los evangélicos.

Los mensajes que encontró en las redes sociales de aquel manifestante le despertaron tanto malestar como curiosidad. "En vez de decir que los católicos adoran imágenes o a María, di que no sabes teología católica", leyó en sus redes.

Ávido de una roca y verdad firme y absoluta a la que aferrarse, Abdiel fue consciente de que si rechazaba a la Iglesia tenía que saber por qué lo hacía.

Y comenzó a indagar en la historia de las ideologías primero y después, de la Iglesia. No tardó en comprender las carencias de las doctrinas libertarias, después su origen en las doctrinas evangélicas y, por último, las verdades que le habían sido negadas en su formación relativas a la fe católica, sustituidas por mitos y mentiras.

Asustado por el camino que estaba tomando, sospechando de que podía llevarle a las puertas de "la Iglesia", no podía evitar ver vídeos de conversos o apologistas como el converso Fernando Casanova, el sacerdote Javier Olivera Ravasi o Leonardo Abdala.

Así empezó a indagar en los primeros siglos de la Iglesia, los primeros padres, fieles y doctrinas y se cuestionó por qué como protestante no se le había enseñado prácticamente nada sobre la historia de la Iglesia hasta la llegada de los "grandes reformadores" como Lutero o Calvino.

"¿Cómo pudo ser que durante 1500 años los cristianos creyesen en la Eucaristía como el cuerpo y sangre de Jesús y de repente tengamos que creer que es solo un símbolo? ¿Cómo podía el Señor haber permitido eso?", se preguntaba.

A estas dudas le siguieron más libros, fuentes y vídeos sobre los primeros cristianos, los martirios, los monasterios, la conversión de los pueblos invasores del Imperio romano, la primacía de Roma o la sucesión apostólica.

Durante su investigación le sorprendió descubrir que ya desde el siglo I los primeros cristianos se consideraban parte de la "Santa Iglesia católica" o cómo los primeros apologistas contrapusieron la Tradición a quienes afirmaban que no creerían en nada que no estuviese contenido en las Escrituras, entre muchas otras indagaciones.

Abdiel observaba un parecido nunca antes conocido para él en la iglesia de los primeros cristianos y la que consideraba que, dos milenios después, se hacía llamar católica. Tanto que no podía afirmar con certeza racional que no se considerase ya plenamente católico.

Pero le quedaba un largo camino. El primer paso era ir a una misa, lo que concebía como algo tedioso y aburrido comparado a los cultos a los que había asistido durante toda su vida. Pero la posibilidad que le presentó un conocido de ir a un rito que comenzó a configurarse en tiempos de los primeros cristianos que tanto apreciaba le resultó difícil de rechazar.

Lo que vio en aquella "misa tridentina" le resultó completamente ajeno a lo que esperaba y a su experiencia como evangélico: "Había algo diferente, todo el mundo rezando el rosario media hora antes de empezar, los cantos gregorianos, la belleza, no estaban las emociones rodeándolo todo, la reverencia y el silencio sepulcral cuando el padre consagró la hostia… era distinto", relata.

Casi más que todo eso le llamó la atención por encima de todo saber que aquel rito era "el que habían practicado los cristianos de los primeros siglos", ya que mientras era evangélico siempre quiso participar en un culto "que celebrasen" ellos.

"Me conmovió saber que lo que sucedía ahí era lo que pasaba en los primeros siglos, era emocionante. No era solo una canción bonita que cantasen o la predicación, era la Eucaristía", subraya.

Para entonces, a Abdiel no le quedaba duda de que había encontrado la verdad que tanto buscó. Aceptaba todos los dogmas, incluso sabía que los argumentos protestantes que había creído durante siglos en torno a María, como que los católicos la adoran, eran falsos y estaban superados.

Pero venerar a la Virgen le seguía resultando "raro" y se prometió a sí mismo que, aunque católico, guardaría su devoción a María en un segundo plano.

Por eso se sorprendió cuando, aprendiendo latín online, lo primero que le enseñaron fue a rezar el Avemaría. "Ahora ya puedes rezar el rosario", le dijeron.

Lo cierto es que aunque Abdiel ya había admitido las verdades de la fe, "no vivía como católico". "Había muchos estilos de vida, vicios y malos hábitos que tenía que dejar y que había tratado de hacerlo con toda mi voluntad, pero no había podido", recuerda.

Algo que cambió el 6 de noviembre, cuando compro su primer rosario y lo rezó sin ninguna motivación más que "empezar a hacerlo".

"Ese día me hice católico.  Al rezarlo, de un día para otro, cambió todo. Fue un milagro y nadie me va a quitar lo que hizo la Virgen conmigo la primera vez que recé ese rosario: todos los vicios y malos hábitos que tenía se fueron de un día para otro. La Virgen me demostró su amor a través del rosario desde el primer día, no esperó", admite.

Actualmente, Abdiel se prepara para recibir la comunión y la confirmación, pero asegura que entre las gracias que está "recibiendo de la Virgen", la superación de sus vicios es solo una de muchas.

"El catolicismo te hace negarte, rechazar las cosas de este mundo. Muchas cosas que cambió [la fe] en mi vida fue ser consciente de la importancia de la familia, la forma en que veo el matrimonio y la importancia de la penitencia. Una de las cosas que me ha pasado es el desarraigo del mundo, ahora rechazo las ambiciones materiales porque el Evangelio no se trata de buscar muchas cosas en la vida, sino de llevar la cruz y negarte a ti mismo«, concluye.