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domingo, 22 de marzo de 2026

Famosos: La oración favorita de Jonathan Roumie


 Traducido del sitio Aleteia:

 La estrella de "The Chosen" compartió en las redes sociales cuál es la oración más importante para él, ¡y no es una que se escuche todos los días!

Jonathan Roumie, el actor querido por su papel de Jesús en The Chosen, no tiene reparos en compartir su fe con sus fans. De hecho, el devoto actor suele hablar abiertamente de su vida espiritual en las redes sociales. (Incluso reveló en 2023 que había empezado a rezar la Coronilla de la Divina Misericordia y el Rosario por primera vez, admitiendo que "nunca lo había hecho antes").

Por eso, a sus seguidores no les sorprendió que Roumie publicara en Twitter una de sus oraciones favoritas de todos los tiempos. Sin embargo, la elección de la oración puede resultar intrigante, ya que no se trata del Padrenuestro ni del Ave María, sino de una devoción menos conocida llamada Letanía de la Humildad.

Roumie compartió la Letanía de la Humildad en su cuenta de Twitter, calificándola como "una de mis oraciones favoritas... profundamente conmovedora, en cualquier etapa o momento de la vida. La Letanía de la Humildad...".

Para una estrella que está en el punto de mira del público, es una elección acertada: esta hermosa oración trata de dejar de lado el ego y abrazar un corazón humilde.

Se dice que la oración fue escrita originalmente por el cardenal Rafael Merry del Val (1865-1930), que fue diplomático del Vaticano y secretario de Estado bajo el pontificado del papa San Pío X.

La letanía consta de 16 peticiones en las que se pide a Jesús que libere al creyente de diversos deseos y temores, como el deseo de alabanza o el miedo a la humillación, y 7 peticiones en las que se solicita la gracia de anteponer a los demás a uno mismo.

En otras palabras, es una sincera súplica por la verdadera humildad. Roumie describe la oración como "profundamente conmovedora" porque habla a todas las almas, en todas las etapas de la vida, que luchan contra el orgullo.

Muchos santos y maestros espirituales han alabado la humildad como la piedra angular de una vida virtuosa. (San Agustín incluso enseñó que "la humildad es el fundamento de todas las demás virtudes", sin la cual ninguna otra virtud puede existir verdaderamente).

Es fácil ver por qué: el orgullo y la presunción nos alejan de Dios y de los demás, mientras que la humildad nos acerca.

La Letanía de la humildad nos enfrenta a esta realidad de una manera desafiante. Línea por línea, le pide a Jesús que nos libere de la necesidad de admiración y aprobación, y que venza nuestros miedos a ser ignorados o criticados. Por ejemplo, rezamos para ser liberados del deseo de ser elogiados y del miedo a ser ridiculizados. (Seamos realistas, son cosas difíciles de pedir: ¿a quién le gusta ser ridiculizado u olvidado?).

Sin embargo, ese es precisamente el objetivo de la oración. Al rezar estas difíciles peticiones lo mejor que podemos, comenzamos a romper las cadenas del orgullo y encontramos una libertad más profunda al confiar en el amor y la providencia de Dios.

La franqueza de Roumie al rezar esta letanía es un testimonio maravilloso. En una época de autopromoción en las redes sociales, aquí tenemos a una figura pública que nos invita a todos a cultivar la humildad. La Letanía de la humildad nos ayuda a imitar a Cristo, que dijo: "Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón" (Mateo 11:29). Nos recuerda que la verdadera grandeza no se encuentra en los elogios o el estatus, sino en el servicio amoroso y en un corazón alineado con la voluntad de Dios.

A continuación se muestra el texto completo:

Letanía de la humildad

 Oh Jesús, manso y humilde de corazón,
escúchame.
 
 Del deseo de ser estimado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del deseo de ser amado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del deseo de ser alabado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del deseo de ser honrado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del deseo de ser elogiado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del deseo de ser preferido a los demás,
líbrame, oh Jesús.
 
Del deseo de ser consultado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del deseo de ser aprobado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a ser humillado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a ser despreciado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a sufrir reprimendas,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a ser calumniado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a ser olvidado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a ser ridiculizado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a ser injustamente tratado,
líbrame, oh Jesús.
 
Del miedo a ser sospechado,
líbrame, oh Jesús.
 
Que otros sean más amados que yo,
Jesús, concédeme la gracia de desearlo.
 
Que otros sean más estimados que yo,
Jesús, concédeme la gracia de desearlo.
 
Que, a la vista del mundo, otros crezcan y yo disminuya,
Jesús, concédeme la gracia de desearlo.
 
Que otros sean elegidos y yo sea dejado de lado,
Jesús, concédeme la gracia de desearlo.
 
Que otros sean alabados y yo pase desapercibido,
Jesús, concédeme la gracia de desearlo.
 
Que otros sean preferidos a mí en todo,
Jesús, concédeme la gracia de desearlo.
 
Que otros se vuelvan más santos que yo, 
siempre y cuando yo pueda llegar a ser tan santo como debo,
Jesús, concédeme la gracia de desearlo.

Al final, la oración favorita de Roumie es más que unas simples palabras en una página; es un camino hacia una mayor libertad y amor.

La humildad nos libera para aceptar nuestra identidad como hijos amados de Dios sin necesidad de aplausos ni aprobación. Ver a un actor de éxito aceptar públicamente esta verdad es a la vez sorprendente y refrescante.

Nos sirve como un suave recordatorio de que la santidad, y no la fama, es el verdadero objetivo. Así que la próxima vez que nos sintamos tentados de buscar la fama o aferrarnos a nuestro orgullo, podríamos recordar esta letanía (y el testimonio de Jonathan Roumie) y pedirle a Jesús que nos conceda su corazón humilde. Después de todo, como muestra esta poderosa oración, hay una fuerza tremenda en decir: "Jesús, concédeme la gracia de desearlo".

11 - julio - 2025

jueves, 26 de junio de 2025

Jonathan Roumie: Les ofrecí un Rosario a todos en el plató


Adaptado del sitio EWTN

A principios de este año, el conocido actor católico Jonathan Roumie fue invitado al programa "The View" de ABC. Habló sobre el papel de Jesús que representó en la exitosa serie The Chosen (“Los Elegidos”) y cómo su vida cambió debido a ella.

Recientemente se unió al orador católico y presentador de pódcast Matt Fradd en "Pints ​​​​with Aquinas" y compartió su experiencia en The View. "Creo que por una milésima de segundo pensé: 'Oh, me pregunto cómo irá esto'", dice. “Pero nunca estuve preocupado. Recé, por supuesto”.

El actor agregó: "Como todo con lo que me he comprometido en esta aventura, debo entregarlo a Dios me digo: 'Señor, si me has dado esta oportunidad, debe ser por alguna razón. Por tanto, no me voy a preocupar por las consecuencias, no me voy a preocupar por nada. Simplemente seré de manera auténtica lo que tú quieres que sea y estaré presente ante la gente'”.

Roumie continúa diciendo que la experiencia fue “…extraordinaria. La gente estaba más nerviosa por mí que yo mismo”. Y cuenta que después de la emisión de la serie habló con cada uno de los presentadores y les ofreció rosarios, los cuales todos “aceptaron con alegría”.

Después de esta experiencia, Roumie se dio cuenta de que “hay mucha gente que simplemente hace su camino. Están buscando. No necesariamente creen, no necesariamente saben qué esperar, pero están buscando y estaban abiertos a lo que les ofrecí con la ayuda del Espíritu Santo”.

Francesca Pollio Fenton
5 septiembre 2024

martes, 19 de marzo de 2024

Famosos que rezan el Rosario: Jonathan Roumie

Del sitio Aleteia:

Jonathan Roumie se sinceró sobre los comienzos de su carrera y sus dificultades como actor en ciernes, explicando que su mejor papel le llegó después de poner su confianza en el Señor.

En una entrevista reciente con Adrienne Bankert, de NewsNation, Jonathan Roumie habló de su fe, su carrera y cómo ha cambiado su vida desde que fue elegido para el papel principal de Jesucristo en The Chosen. La entrevista se produce a raíz de la finalización de la cuarta temporada de la exitosa serie sobre la vida de Cristo, cuyo estreno está previsto para principios de 2024.

Hemos visto a Roumie, de 49 años, conceder muchas entrevistas alegres al hablar de The Chosen, sus compañeros de reparto y la misión del programa. Sin embargo, al hablar de sí mismo en esta entrevista, nos sorprendió lo incómodo que parecía. Casi desconcertado cuando se le preguntó cuándo se dio cuenta de que quería ser actor, Roumie explicó que ni siquiera se había planteado realmente actuar como profesión hasta que consiguió su primer trabajo.

De niño quería ser astronauta, pero en su adolescencia quiso trabajar en la industria del cine, concretamente en efectos especiales. Sin embargo, asistir a una escuela de cine en Nueva York no le ofrecía el mismo nivel de formación en efectos especiales que en California. Esto llevó a Roumie a buscar otros ángulos del cine: "Pensé que quizá sería director. Había tomado algunas clases de interpretación como prerrequisito y pensé: ‘Quizá debería darle una oportunidad a la interpretación solo para saber por lo que pasa un actor para ser mejor director’. Entonces acabé presentándome a una audición para un trabajo en MTV, lo conseguí y pensé: ‘Un momento, ¿qué significa eso?'".

Dijo que no fue hasta "muchos, muchos, muchos" años después cuando consiguió el papel de su vida en The Chosen, pero que hubo muchas luchas por el camino. Roumie calificó su vida actual comparada con la de hace 10 años de "indescriptiblemente diferente".

"Llegué a un punto en el que estaba desesperado, sin dinero y sin comida, y me di cuenta en ese momento de que no tenía otra alternativa que confiar total y completamente en mi fe y ofrecerlo todo en oración. Abandonar mis nociones, mi concepto de lo que significaba tener una carrera, tener éxito, sobrevivir, y simplemente ofrecérselo a Dios".

Roumie continuó explicando que el día en que se entregó a Dios fue el mismo día en que sus problemas económicos se resolvieron gracias a su participación en The Chosen. Dijo que, en cuestión de horas, desde que rezaba en su coche hasta que volvía a su casa, su vida había cambiado por completo. "Salí de casa, volví y, de repente, experimenté una increíble ganancia económica que surgió de la nada y me hizo darme cuenta de que eso era lo que no había hecho. No me había rendido, no se lo había entregado [a Dios]".

Cuando las preguntas giraron hacia cómo era ser reconocido como Jesús por los fans, Roumie se quedó un poco más tranquilo. Con la mayor humildad, explicó que todo eso está "más allá de mi comprensión", pero en lugar de intentar entenderlo, deja que Dios le guíe hasta donde tiene que estar. "Me siento responsable de aparecer y dar todo lo que tengo en este papel y luego lo que Dios haga con ello depende de Él".

Cuando se le pregunta cómo cree que ha podido interpretar con tanto éxito el papel de Jesucristo, Roumie responde con una sola palabra: "Gracia. Solo la gracia de Dios. Así es como puedo estar aquí".