Mostrando las entradas con la etiqueta San José. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta San José. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de mayo de 2026

Por qué es importante consagrarte a María Auxiliadora

 


Del sitio Fundación Cari Filii:

Desde Estados Unidos hasta Argentina y desde España y Portugal hasta Filipinas y Hong Kong, la Iglesia universal celebra este 24 de mayo la fiesta de María Auxiliadora, con decenas de procesiones que resaltan la profunda devoción popular a esta advocación que hunde sus orígenes en algunos de los sucesos más importantes de la historia universal.

De hecho, María era llamada "auxiliadora" por los primeros cristianos de Grecia, Egipto y Antioquía, que se referían a Ella como "la que trae auxilios venidos del cielo": el primer santo en referirse a María de esta manera fue San Juan Crisóstomo, tal como reflejó en Constantinopla en el año 345: "Tú, María, eres auxilio potentísimo de Dios".

Desde entonces, la devoción a María Auxiliadora se extendió por todo el mundo hasta llegar a nuestros días.

Otro de sus grandes difusores, o al menos, del carácter auxiliador de María, fue el Papa Pío V. Este, después de que la Liga Santa obtuviese la victoria contra los otomanos en la batalla de Lepanto (7 de octubre de 1571) por intercesión de María, incluyó a la Auxiliadora de los cristianos en las letanías del Santo Rosario.

Hay quien sostiene, sin embargo, que la invocación a la celestial protectora como "Auxilium Christianorum", no habría que atribuirla directamente al Papa, sino a los soldados victoriosos que, volviendo de la batalla, pasaban por Loreto para dar gracias a la Virgen.

Pero con todo, la Virgen aún no tenía la solemnidad ni fiesta que merecía. Tendría que esperar al 24 de mayo de 1815 cuando, tras ser apresado por Napoleón Bonaparte en el palacio de Fointenebleau, el Papa Pío VII rogó a la Virgen por su pronta liberación y por toda la Iglesia. María escuchó su petición y pocos días después fue liberado, llegando a Roma un 24 de mayo de 1815. En recuerdo y agradecimiento por intercesión, el Papa instituyó aquel mismo día la fiesta de María Auxiliadora. Originariamente la fiesta estaría limitada a las diócesis toscanas en 1816, pero no tardó en traspasar las fronteras y ser celebrada, como hoy, por todo el mundo.

Tanto es así que, aunque su principal templo es la basílica de María Auxiliadora en Turín (Italia), esta advocación es venerada como patrona de Australia desde 1844, de China desde 1924, de Argentina desde 1949 y de Polonia desde las primeras décadas del siglo XIX.

Su devoción esta además muy extendida tanto por la Europa del este como por gran parte de Hispanoamérica, procesionándose imágenes de la virgen en México, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Chile o Colombia, entre otros.

Uno de los grandes "apóstoles" de esta devoción es el sacerdote santo y educador don Juan Bosco. Como detalla el portal de las Misiones Salesianas, la vida del santo está estrechamente relacionada con María Auxiliadora: tenía solo 9 años cuando en un sueño la Virgen le mostró cuál sería su vocación y poco más tarde, en 1862, volvería a hablarle en sueños para transmitirle un mensaje: quería ser honrada con el título de "Auxiliadora" en un templo que habría de construirse en Turín, el que actualmente es la basílica de María Auxiliadora.

"La Virgen quiere que la honremos con el título de Auxiliadora: los tiempos que corren son tan aciagos que tenemos necesidad de que la Virgen nos ayude a conservar y a defender la fe cristiana", dijo el santo tras la aparición. 

En 1863 comenzaron las obras del templo, bajo la dirección del arquitecto Antonio Spezia, al que el santo comenzó pagando las pocas monedas que tenía. Sin embargo, explica el portal, fueron tantos y tan grandes los milagros que María Auxiliadora empezó a conceder a sus devotos que en solo 4 años estuvo terminada la basílica. "Cada ladrillo de este templo corresponde a un milagro de la Santísima Virgen", dijo el santo.

La Basílica Santuario tiene cuatro capillas, la dedicada a San José y la única que quedó como quería Don Bosco. En ella Niño Jesús ofrece a San José rosas rojas y blancas mientras el Santo las deja caer sobre la Basílica. Don Bosco explicaba que "Las rosas son las gracias que Dios nos concede".

A la derecha, junto a la entrada principal, se encuentra la capilla dedicada a Santa María Mazzarello, cofundadora con Don Bosco de las hijas de María Auxiliadora. Otra de las capillas es la de Santo Domingo Savio, alumno de quince años de Don Bosco y el más joven de los santos no mártires venerados en la Iglesia. La cuarta capilla se dedicó a Don Bosco y es en ella donde descansa la urna de bronce que contiene sus reliquias.

En la misma basílica representó los institutos religiosos que fundó por todo el mundo: la Congregación de San Francisco de Sales, -los sacerdotes conocidos como "Salesianos de Don Bosco"-; las religiosas Hijas de María Auxiliadora, fundadas con la colaboración de S. María Domenica Mazzarello y, por último, los Salesianos Cooperadores para laicos y sacerdotes.

Continentes y naciones enteras tienen a María Auxiliadora como patrona: Australia católica desde 1844, China desde 1924, Argentina desde 1949, Polonia desde las primeras décadas del siglo XIX, la devoción en los países de Europa del Este es muy extendida y antigua. En la hermosa basílica de Turín que lleva su nombre, donde vive su devoto hijo. Están sepultados San Juan Bosco y otras figuras sagradas salesianas.

Cada 24 de mayo, fiesta de María Auxiliadora, los salesianos ponen a disposición de los fieles, devotos e interesados multitud de oraciones y recursos relativos a María Auxiliadora, como es este acto de entrega que se reza el mismo día de su fiesta:

Oh María Auxiliadora, 
como Don Bosco y sus jóvenes, 
ponemos en Ti nuestra confianza:
Conforta a quienes más sufren la enfermedad, 
el destierro, el rechazo, la soledad, 
el abandono, la guerra… y a sus familias.
 
Apoya a los profesionales, trabajadores, voluntarios, 
en su entrega al servicio de los demás.
 
Ayúdanos como ciudadanos y gobernantes a superar individualismos, 
afanes de poder u odios y a descubrir 
y trazar caminos nuevos de fraternidad y justicia.
 
Renueva en todos nosotros, comunidades y Familia Salesiana, 
en nuestras familias y en los más jóvenes, 
la fe en tu Hijo Jesús, la esperanza en tu auxilio y el amor a los demás. 
 
Tú, grande madre y defensora de la Iglesia y 
singular auxilio de los cristianos, 
defiéndenos en nuestras angustias, 
luchas y necesidades, 
líbranos del enemigo y, al final, 
llévanos contigo al Cielo. 
 
Amén.

 24 - mayo -2022

jueves, 9 de abril de 2026

Una pequeña niña obtiene la conversión de un masón en España


Del sitio 1000 razones para creer

 Esta historia trata sobre el vínculo entre una niña huérfana que amaba a Dios y un presidente masón que luchaba contra Él. Narra cómo esta pequeña David derrotó rápidamente a este Goliat moderno y lo sacó de la oscuridad en la que había caído.

Mari del Carmen González-Valerio y Sáenz de Heredia nació el 14 de marzo de 1930 en Madrid, en el seno de una familia noble y profundamente católica. Gravemente enferma desde sus primeros días, fue bautizada de urgencia con el nombre de María del Carmen del Sagrado Corazón. Excepcionalmente, recibió los primeros sacramentos antes de lo habitual para su edad. Recibió la confirmación a los dos años, por recomendación de monseñor Tedeschini, nuncio apostólico en España y amigo de la familia. Hizo la primera comunión a los seis años a petición de su madre, quien intuía que se avecinaba un período muy difícil para España y para su familia, y quería que su hija recibiera a Cristo de antemano. A partir de esa fecha, la vida espiritual de Mari del Carmen despegó.

El 15 de agosto de 1936, día de la Asunción de la Virgen María al cielo, milicianos comunistas detuvieron a Julio González-Valerio, el padre de Mari del Carmen, y lo ejecutaron unos días después. Antes de partir, Julio le dijo a su esposa: "Los niños son muy pequeños, no lo entienden. Más adelante les dirás que su padre luchó y dio su vida por Dios y por España, para que pudieran crecer en una España católica donde cuelgan crucifijos en las escuelas.

La madre y los niños encontraron protección en la embajada belga y en la casa de su tía Sofía, frustrando así el plan de los comunistas de secuestrar a los niños y adoctrinarlos con el marxismo en Rusia. Luego se refugiaron en San Sebastián, y Mari del Carmen fue internada en el colegio de las Reverendas Hermanas Irlandesas de la Santísima Virgen María en Zalla.

Aunque todavía era una niña, Mari del Carmen mostraba una madurez espiritual inusual. Desde los cuatro o cinco años, le encantaba dirigir el rosario con su familia y recitaba de memoria las letanías de la Santísima Virgen en latín. Ofrecía sus pequeños sacrificios al Corazón de Jesús. Al igual que Santa Teresa de Lisieux, se hizo un "rosario de prácticas" para contar sus actos de virtud. Mostraba una gran sensibilidad hacia la modestia. Cuando jugaba con sus muñecas, les enseñaba a rezar y a hacer la señal de la cruz. Se esforzaba por ayudar a su madre y a los más pobres tanto como le era posible. Un día, cuando un mendigo llamó a la puerta y ella la abrió, le dio sus pequeños ahorros y luego le dijo: "Ahora vuelve a tocar para que mamá te dé algo". Se preocupaba por los sirvientes, asegurándose de que fueran bien tratados o dándole en secreto a su niñera el dinero de bolsillo que recibía para que pudiera comprar juguetes para sus hijos.

Pero quizás lo más llamativo es que Mari del Carmen —siguiendo el mandamiento de Jesús: "Amen a sus enemigos y oren por aquellos que los persiguen" (Mateo 5,44)— oraba por la conversión de los asesinos de su padre. En particular, rezaba por su líder, el presidente masón y anticatólico Manuel Azaña Díaz. Le confió a su tía: "Tía Fifa, recemos por papá y por todos los que lo mataron".

En su diario, Mari del Carmen escribió: "Me entregué a Dios en la parroquia del Buen Pastor el 6 de abril de 1939". Poco después de esa fecha, desarrolló una infección de oído que se convirtió en septicemia (envenenamiento de la sangre). El 27 de mayo la llevaron a Madrid y la operaron. Entonces se multiplicaron sus dolencias: diarrea persistente, pérdida de audición, doble flebitis, heridas gangrenosas... Algunos días recibía más de veinte inyecciones. Se desmayaba de dolor cuando le cambiaban las sábanas. Solo el nombre de Jesús y el pensamiento del Cielo parecían aliviar su extremo sufrimiento.

Al ver su sufrimiento, su madre le insistía: "Mari, pídele al Niño Jesús que te cure". Pero ella respondía: "No, mamá, no le pido eso. Le pido que se haga su voluntad".

Sabía que su peregrinación en la tierra pronto llegaría a su fin. A menudo pedía que le leyeran las oraciones para los moribundos. Le dijo a su enfermera: "Mi padre murió mártir, pobre madre, y yo estoy muriendo víctima".

La Virgen María le reveló que vendría a buscarla el 16 de julio, festividad de Nuestra Señora del Carmen y su propia festividad (Carmen). Pero cuando se enteró de que su tía Sofía se casaba ese día, anunció que moriría al día siguiente. Efectivamente, el 17 de julio, se incorporó y declaró: "¡Hoy voy a morir, me voy al cielo!". Pidió perdón por no haber amado lo suficiente a su enfermera y por descuidar a veces sus oraciones. Reunió sus pensamientos en presencia de sus seres queridos y de los ángeles, cuyo canto podía oír. Entre sus últimas palabras, pidió: "Ámense los unos a los otros". Luego dijo: "Me muero como mártir. Déjeme ir ahora, doctor, ¿no ve que la Santísima Virgen viene a llevarme con los ángeles?". Y, juntando sus manitas, rezó: "Jesús, María, José, asistidme en mi última agonía; Jesús, María, José, dejadme morir en vuestra santa compañía". Mari del Carmen tenía 9 años y 4 meses; se había "entregado" poco más de 3 meses antes. El médico forense certificó su muerte a las 3 de la tarde, pero observó con asombro que el cuerpo de la niña no parecía un cadáver. Exhalaba una dulce fragancia.

Un año y medio después, Azaña Díaz murió en el exilio en Montauban, Francia. El recién nombrado obispo de Lourdes y Tarbes, Pierre-Marie Théas, estaba a su lado, y relató en un testimonio escrito que Azaña Díaz se convirtió en su lecho de muerte el 3 de noviembre de 1940, recibiendo con total lucidez el sacramento de la penitencia, la extremaunción y la indulgencia plenaria, y murió en paz en el amor de Dios y en la esperanza.

El tío de Mari, Xavier, explicó: "Mari del Carmen deseaba la conversión de los pecadores, como lo demuestra el hecho de que ofreciera los sufrimientos de su enfermedad y muerte por Azaña, el presidente de la República, quien encarnaba el símbolo de la persecución religiosa de la que los asesinos de su padre fueron instrumentos". Su tía Sofía relató que la niña "recitaba todos los días el rosario de las llagas del Señor por la conversión de los asesinos de su padre". Las oraciones de la niña que había perdonado a los verdugos de su familia y había sufrido con fe por su salvación fueron escuchadas.

Reconociendo el santo valor de esta joven heroína, el papa Juan Pablo II la declaró venerable el 12 de enero de 1996.

Fabrice-Marie Gagnant 

miércoles, 8 de abril de 2026

Los misterios leoninos del Rosario

 

Traducido del sitio Catholic 365:

Pregunta: Si pudieras crear una nueva serie de misterios para el rosario y darle un nombre, ¿qué cinco misterios elegirías y cómo la llamarías? Hace poco, mientras navegaba por Internet, me topé con esta pregunta y enseguida se me ocurrió una respuesta. Yo añadiría los misterios leoninos. Déjame explicarte...

Dado el origen sagrado del Rosario como el Salterio de Nuestra Señora entregado por María a Santo Domingo, no querría ver ningún cambio. Ciertamente, no me atrevería a pensar que pudiera añadir nada. Pero solo como un experimento mental, si yo fuera el papa, consideraría añadir "Los Misterios Leoninos". Estos destacarían a Jesús como el León de Judá, un título que se le da en el libro del Apocalipsis. Celebran y honran a Jesús como un guerrero real y alfa, que es físicamente fuerte, espiritualmente poderoso, virtuoso y justo.

El nombre "leoninos" no se debe al papa León (aunque eso demuestra lo providencial que es el momento para introducir tales misterios), sino porque la palabra "leonino" significa "parecido a un león". Jesús es el Cordero de Dios, pero también es un león temible. Como dijo San Agustín: "Soportó la muerte como un cordero; la devoró como un león". — Sermón del año 375 d. C. Al igual que los demás misterios del Rosario, los "leoninos" son cristológicos y explícitamente bíblicos. 

Primer Misterio Leonino: Jesús se enfrenta al diablo en el desierto. (Lucas 4:1-13)

    Meditación:  Guiado por el Espíritu, ayunó y oró durante 40 días. Jesús estaba allí para prepararse para su vida pública y su ministerio. Al final de su estancia en soledad, fue tentado tres veces con deseos físicos, orgullo y ambición mundana. Al refutar al diablo cada vez con la espada de la Escritura, comenzó a derrotar el mal en este mundo y a proclamarlo para Dios. Él fue un ejemplo del uso de armas espirituales como el silencio, la soledad, el ayuno, el desapego del mundo, la oración, la Escritura y el amor inquebrantable. 

Segundo Misterio Leonino: Jesús calma la tormenta. Mateo 8:23-27

    Meditación: Jesús dormía cuando los que estaban en la barca comenzaron a entrar en pánico. Cuando las olas empezaron a inundar la barca, despertaron a Jesús y le rogaron que los salvara. Sabían que Jesús tenía poder sobre todo tipo de mal. Antes de reprender a la tormenta, los reprendió a ellos por su cobardía y falta de fe. Cuando la barca comenzó a estabilizarse en las aguas tranquilas y la lluvia cesó, su miedo a la tormenta fue reemplazado por el temor del Señor. "Los hombres se asombraron y preguntaron: '¿Qué clase de hombre es este? ¡Incluso le obedecen hasta los vientos y las olas!'"

Tercer Misterio Leonino: Jesús expulsa a los demonios. Mateo 8, 28-34

    Meditación: Jesús entró en territorio enemigo impuro e inmediatamente se enfrentó a dos hombres poseídos que vivían entre las tumbas. Reconocieron su divinidad como Hijo de Dios y respetaron su poder para atormentarlos. Los muchos demonios suplicaron que los liberara en los cerdos cercanos y Jesús ordenó con una sola palabra: "¡Id!". Obedecieron y toda la ciudad se llenó de temor ante el poder de Jesús. 

Cuarto Misterio Leonino: Jesús denuncia la hipocresía de los fariseos y los escribas. Mateo 23, 1-39

    Meditación: Jesús ya había tenido suficiente. Estaba cansado de la hipocresía, el engaño y la corrupción de los líderes religiosos de su época. Sabiendo que ponía en peligro su propia vida, Jesús dijo toda la cruda verdad, sin edulcorarla. Denunció duramente a los fariseos y a los escribas por lo que realmente eran. Los veía como tiranos que imponían una carga irrazonable al pueblo. A lo largo de todo el capítulo 23 de Mateo, Jesús arremete contra sus enemigos humanos, llegando incluso a insultarlos para provocar su conversión: "¡Serpientes, raza de víboras! ¿Cómo vais a escapar del juicio del Gehena?".

Quinto Misterio Leonino: Jesús expulsa a los cambistas del templo. Mateo 21, 12-17

    Meditación: Jesús detestaba la codicia y la corrupción. Lo que empeoraba las cosas era que los cambistas estaban profanando la Casa de Dios, el templo. Jesús vino a purificar el templo con una demostración física de su valentía, su ira justa y su fuerza física. Utiliza las Escrituras como arma contra ellos.  "Está escrito", les dijo, "'Mi casa será llamada casa de oración', pero ustedes la están convirtiendo en 'una cueva de ladrones'".

Fue Jesús, como el León de Judá, quien se ganó el respeto de 12 hombres rudos que lo dieron todo, incluso sus vidas en el martirio, para ser sus discípulos y más tarde apóstoles. La Biblia dice que cuando la gente seguía a Jesús, se "asombraba y temía". Él caminó sobre el agua, a la que más tarde ordenó que se calmara.  Revirtió el poder de la muerte para sus amigos. Como señaló el centurión, Jesús mandaba y, a veces, reprendía a hombres y ángeles. Al hacerlo, enseñaba con autoridad, permanecía siempre intrépido ante sus enemigos y abrazaba libremente el sufrimiento y la muerte. De esta manera, convirtió el amor en un arma contra el mal incluso antes de su plena manifestación en la cruz. Jesús es el único capaz de entrar en la casa del hombre fuerte, atarlo, robarle sus bienes y saquear su casa (Mt 12, 29). Jesús era para toda la humanidad, pero, al igual que su padre adoptivo José, es un modelo extraordinario de virtudes masculinas y leoninas. 


jueves, 19 de marzo de 2026

Cómo rezar el Rosario de San José


Traducido del sitio Aleteia:

Aquí hay una guía detallada sobre cómo rezar esta hermosa devoción.

San José es uno de los santos más populares del cristianismo y, por ello, existen innumerables devociones hacia él.

Una de ellas es el Rosario de San José, que utiliza las cuentas normales del rosario mariano, pero sustituye varias oraciones y misterios para honrar al padre adoptivo de Jesús. Es una hermosa devoción, que acerca el alma al querido San José, patrón de la Iglesia Universal.

A continuación se ofrece una guía detallada sobre cómo rezarla.

En el crucifijo

    Oh Señor, para honrar a San José como se merece, 
le has llevado en cuerpo y alma al Cielo 
para coronarle de gloria, 
significando así al mundo, 
tanto visible como invisible, 
que has hecho de José tu padre adoptivo, 
el supremo administrador de todas tus posesiones. 

Cuentas grandes

Después de decir la oración anterior, pasa a la cuenta grande y reza la siguiente oración, que se rezará en cada una de las cuentas grandes.

    Te suplicamos, oh Señor, 
que encontremos ayuda en los méritos del Esposo de tu Santísima Madre, 
para que lo que no podemos obtener por nosotros mismos 
nos sea concedido por su intercesión, 
que vives y reinas con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo
un solo Dios por los siglos de los siglos. 
Amén. 

Cuentas pequeñas

Por cada decena de cuentas pequeñas, se acostumbra meditar sobre los acontecimientos de la vida de José, similares a los que los Oblatos de San José enumeran en su página web.

  •     Compromiso con María (Mateo 1, 18).

  •     Anunciación a José (Mt 1, 19-21).

  •     Nacimiento y nombre de Jesús (Mt 1, 22-25).

  •     Huida a Egipto (Mt 2, 13-15).

  •     Vida oculta en Nazaret (Mt 2, 23; Lc 2, 51-52).

Otros misterios que pueden sustituir a estos son "El hallazgo de Jesús en el Templo", "La muerte de San José" y "La coronación de San José en el cielo".

En cada cuenta pequeña se reza la siguiente oración.

    Salve, José, hijo de David, 
cuya santidad supera la de todos los ángeles y santos, 
bendito seas entre los hombres, 
tú que fuiste elegido para ser el esposo de la Santísima Virgen María, 
de la que nació Jesús.
Glorioso San José, 
que ahora reinas en cuerpo y alma en el cielo, 
protector de la Iglesia Universal, 
ruega por nosotros, 
pobres pecadores, 
ahora y en la hora de nuestra muerte. 
Amén. 

Al igual que en el rosario típico, cada década se completa con un "Gloria al Padre".

05 - marzo - 2018

viernes, 16 de enero de 2026

No se rindió en su matrimonio, ni siquiera tras separarse

 

Del sitio Aleteia:

Consciente de que, aún divorciados ante la ley, su sacramento del matrimonio los mantenía unidos el uno al otro, Tomás no dejó de luchar y pedir el auxilio de Dios para recuperar a su espos.

De padre estadounidense y madre mexicana, Tomás Ream es un católico ferviente que vive en el área de Houston. De su matrimonio con Ivonne, su esposa desde hace 29 años, tuvo dos hijos, y llevaban una vida de piedad y compromiso cristiano. 

Tomás cuenta en una entrevista para Aleteia: "Tuvimos una crisis matrimonial en 2009, con separación y divorcio. Yo nunca consideré efectivo ese divorcio porque mi matrimonio con ella es por toda la vida. Y (cuando) yo se lo decía, a ella le molestaba".

"Sabía que a través de ella yo debía lograr mi santidad, y ella a través mío; así que luché por esa responsabilidad que Dios me había dado al haber recibido el sacramento del Matrimonio".

Por ese motivo, Tomás jamás pensó tramitar la nulidad: "Me casé con todo el conocimiento en mi mente y en mi corazón; no había duda de que el mío era un matrimonio válido ante Dios".

Explica: "Dios me dio la capacidad de seguir viendo muy dentro de ella a la mujer con la que me había casado, aunque reflejaba en el exterior a una persona que yo no conocía. Literalmente se sentía que era otra entidad".

"El demonio estuvo presente, y le puso a Ivonne tentaciones en las que ella abrió puertas, pues había una influencia muy marcada, una entidad diabólica en nuestro hogar". 

Dicha entidad preternatural también estaba ligada a su vivienda: "En esa casa se sentía una presencia tal que hasta te daban ganas de vomitar cuando estabas ahí. No puedo decir que había una posesión, pero sí una influencia muy fuerte".

En esos momentos, Tomás veía que su esposa atravesaba por una depresión. "Buscaba ayudarla y llegaba a ser bastante exigente; le decía: '¿Cómo es posible que no te puedas levantar de la cama?'. La presioné, y eso contribuyó a que se fuera. Yo era muy exigente con el orden, y ella me decía que era un controlador".

Las presiones legales llegaron a un punto en que Tomás tuvo que ceder al divorcio; pero puso toda su esperanza en Dios, asistiendo todos los días a Misa y rogando al Señor que abriera los ojos de su esposa para que viera el camino a la felicidad. 

Ivonne, por su parte, había buscado hacer una familia nueva con sus hermanos, pero no era feliz; tampoco cuando llegó a tener otro amor.

Lo que Tomás tuvo que hacer para reconquistar a su esposa fue responsabilizarse de lo que le correspondía. "Me puse a buscar mis errores y a hacer los cambios necesarios, aunque ella no estuviera presente ni tuviera la intención de volver conmigo". 

Además, nunca se desapareció de la vida de su esposa. "Siempre estaba presente en Navidad y en los cumpleaños; aunque ella no quería, yo estaba ahí; aunque no le gustara, nunca dejé de ser un esposo presente".

En total, estuvieron separados durante cinco años; en los que Ivonne le decía a la Virgen que no podía vivir sola, que necesitaba un esposo como san José. Y, en respuesta, la Madre de Dios le ponía la imagen de Tomás en su corazón, como diciéndole: "¿Para qué buscas un esposo, si ya tienes uno?", y "¿Cómo vas a casarte con otra persona, si ya estás casada?". 

Finalmente, los esfuerzos de Tomás por la reconquista funcionaron. La invitó a cenar en un nuevo mirador de un hotel para celebrar su cumpleaños. Aunque ella todavía no estaba muy convencida, acepto su invitación. "Cuando llegamos, yo le tenía flores en la suite nupcial, una botella de champagne y música del vals de cuando nos casamos", cuenta Tomás.

"Empezó a llorar, y no dejaba de decirle a Dios, pero también a mí: '¿Por qué me haces esto?', como si la estuviéramos haciendo sufrir. Yo solo le estaba mostrando que ella seguía siendo mi esposa. La abrazaba, la consolaba y sutilmente bailaba con ella el vals. Finalmente ella soltó el cuerpo, y en ese momento se salió aquella presencia que traía, y entonces me dijo que sí".

 25 - septiembre - 2024

 

sábado, 10 de enero de 2026

Los Cuatro Dogmas Marianos: Segundo Dogma Mariano: La Virginidad Perpetua de María

 

Del sitio Revista Agua Viva:

José María Carda Pitarch, afirma en su libro “El misterio de María”, que cuando se habla de la virginidad perpetua de María no se alude simplemente al hecho, común a otras mujeres, sino a la singularidad de haberla conservado concibiendo un hijo sin curso de varón (virginidad en el parto) y permaneciendo en aquel estado dentro del matrimonio y hasta el fin de su vida (virginidad después del parto).

El manual de Mariología de la Biblioteca de Autores Cristianos nos indica que virginidad y maternidad no son en María dos realidades separadas, aunque con el tiempo se separaron. En María, la virginidad es maternal y la maternidad es virginal. Son dos realidades mutuamente referidas. Lo único, lo genuino de la maternidad divina de María se expresa en el adjetivo “virginal”.

Si bien el tema de la virginidad de María ya fue abordado por los primeros Padres de la Iglesia, ha ido evolucionando a través de los siglos.

En los tres primeros siglos la virginidad adquiría el rango de auténtica confesión cristológica: era la forma de confesar la maternidad trascendente de María por ser madre del Hijo de Dios. Posteriormente, la confesión de María como la “siempre virgen” adquiriría otro matiz ejemplar, moral. Fue desprendiéndose de la maternidad, hasta el punto de ser presentada María como modelo de la monja, del monje, en quienes se da la virginidad sin maternidad o paternidad.

Pero a través de los tiempos algunos no aceptaron la concepción virginal de Cristo a través de María, mientras que otros han defendido este hecho milagroso. De hecho, existen tres interpretaciones sobre la concepción virginal de Cristo: La racionalista que la niega; la del catecismo holandés, que no la niega ni la afirma; y la interpretación tradicional que afirma dicha concepción.

La llamada interpretación racional surge, por así decirlo de una corriente en el siglo II, donde Cerinto, Carpócrates y Ebión, afirmaban que era imposible que Cristo fuera engendrado milagrosamente de una virgen, porque Jesús en cuanto hombre, era hijo natural de José y María. Posteriormente el racionalismo en el s. XVIII, el modernismo y el protestantismo de los s. XIX y XX, se sumaron a esta tesis. Para justificar su negativa esta corriente racionalista se basa en una interpretación de la Escritura, ya que para sus partidarios los evangelios de la infancia no tienen fundamento histórico, son una leyenda. Una leyenda que surge bajo la influencia de tres fuentes. La primera se basa en los antiguos mitos paganos donde existía la relación carnal entre dioses (hierogamias). La segunda tesis la fundan en la interpretación que hacen de la profecía de Isaías 7,14: “Pues bien, el Señor mismo va a daros una señal: He aquí que una doncella está encinta y va a dar a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel”. Afirman que esa profecía ayudó a crear la leyenda de la virginidad de María. Y la tercera fuente en la que apoyan su negativa, es que, según esta corriente racionalista, Pablo, Marcos y Juan no hablan de la virginidad de María. Consideran que si fuera tan importante lo hubieran dicho en sus escritos.

La otra corriente que ni afirma ni niega la concepción virginal de Jesús, es la llamada interpretación del catecismo holandés. Aquí varios autores de este catecismo dan una interpretación dubitativa. Admiten la posibilidad de que Jesús sea hijo de José y no niegan la concepción virginal de Jesús. Para estos autores no incidiría en el dogma el que Jesús fuera hijo de José, porque es Hijo de Dios.

Las razones que esgrimen para esta afirmación son varias. Atestiguan que los evangelios de la infancia no son históricos, son teología. Por lo tanto, la cuestión de la virginidad no es un dato histórico. En cuanto a la Tradición de la Iglesia, consideran que no añade nada a lo que dice la Escritura. Si Cristo fue concebido por la vida normal, tendría el Pecado Original y ante esto se necesita mantener la virginidad. Ante el Magisterio de la Iglesia, sobre la definición del Concilio de Calcedonia en el que se afirma que Jesucristo “es verdadero Dios y verdadero hombre”, estos autores consideran que, para ser verdadero hombre, tiene que ser concebido como los demás hombres.

Y llegamos a la interpretación tradicional, la que afirma que la concepción de Jesús en el seno de María se realizó sin concurso de varón, es decir, que en esa concepción el óvulo de María no fue fecundado por ningún espermatozoide masculino, suministrado por varón alguno en una relación sexual natural, sino que el Espíritu Santo hizo todo lo requerido para que el elemento material fuese apto para recibir el alma humana de Jesús. Es decir, José no es el padre natural de Jesús. Esta verdad es procesión de fe para los católicos y los ortodoxos.

La virginidad de María en la concepción de Jesús, tan claramente afirmada en los evangelios, fue tenida como objeto de fe desde los primeros tiempos.

Y los razonamientos en los que nos basamos para afirmar esta verdad son varios. El primero se basa en la escritura. Tanto los evangelistas Lucas como Mateo, aunque presentan dos tradiciones distintas, coinciden en la concepción virginal de Cristo, excluyendo a José en el origen humano de Jesús.

Mateo explica que Jesús es el heredero de las promesas hechas a los Patriarcas y a David. Haciéndole descendiente directo por la línea paterna de José, pero se lo impide la concepción virginal de María. Para salvar este obstáculo san José acepta ser el padre cuando el ángel se lo anuncia. (Mt 1,17-25) En este relato surge la anunciación del ángel a José y él asume su paternidad legal de Jesús.

Por su parte Lucas intenta destacar en el relato de la anunciación la virginidad de María. (Lc 1,35-35)

Posteriormente testigos de esta fe de la Iglesia son los Santos Padres a partir del s, II. Según San Ignacio de Antioquía, Jesucristo es “Hijo de Dios… nacido verdaderamente de una virgen”. Según Arístides, fue “engendrado de una virgen sin semilla y sin corrupción”. San Justino, en su Apología primera, refiriéndose a la profecía de Isaías escribe: “El anuncio de que una virgen concebiría significa que la concepción se realizaría sin unión carnal, pues si ésta se diera ya no cabría hablar de una virgen; en cambio, fue la virtud de Dios la que vino sobre la virgen y la cubrió con su sombra y, permaneciendo virgen, hizo que concibiera".

La virginidad de María tiene varios significados: cristológico, soteriológico, mariológico, escatológico y eclesiológico. De todos ellos me detendré en el significado eclesiológico. Es decir, en su relación con la Iglesia. Para la Iglesia católica María es la figura de la Iglesia Virgen y Madre. La Constitución Lumen gentium (63 a 65) del Concilio Vaticano II, nos indica que María es la figura de la Iglesia, en el orden de la fe, del amor y de la unión perfecta con Cristo… Contemplando su misteriosa santidad, imitando su amor y cumpliendo fielmente la voluntad del Padre, también la Iglesia se convierte en Madre por la palabra de Dios acogida con fe, ya que por la predicación y el bautismo engendra una nueva vida e inmortal a los hijos concebidos por el Espíritu Santo y nacidos de Dios. También la Iglesia es virgen que guarda integra y pura la fidelidad prometida por el Esposo, e imitando a la Madre de su Señor, con la fuerza del Espíritu Santo, conserva virginalmente la fe íntegra, la esperanza firme y el amor sincero.

Es decir, la Iglesia como depositaria y custodia de la fe, trata de salvar ese testamento de Cristo, y es Madre porque en su seno nacen nuevos hijos a través del bautismo. La Iglesia desarrolla su maternidad, por ello la Iglesia es Madre y como tal debemos sentirnos hijos de Ella y queridos por su infinito amor maternal.

Francisco Castro
Diácono permanente 
01 - abril - 2024

miércoles, 31 de diciembre de 2025

Clínica abortiva cierra sus puertas tras tres décadas de oraciones provida


 Traducido del sitio Catholic News Agency:

En medio de una crisis financiera que atraviesa la organización, Planned Parenthood of Greater New York (PPGNY) está vendiendo la propiedad de su única instalación en Manhattan, un lugar donde los católicos provida de Nueva York han rezado durante años.

Planned Parenthood anunció la venta del edificio en un comunicado el miércoles, en el que la empresa afirmaba que estaba "luchando por superar los obstáculos sociales y políticos y los retos estructurales del sistema sanitario del país".

La directora ejecutiva de PPGNY, Wendy Stark, dijo que los fondos obtenidos con la venta de las instalaciones de Manhattan se destinarían a "las comunidades sistemáticamente desatendidas, las personas que más nos necesitan". 

El comunicado de PPGNY describía el edificio como "anticuado" y "no diseñado para satisfacer las necesidades sanitarias del futuro".

La ubicación de 26 Bleeker St. saldrá al mercado por 39 millones de dólares. Esto se produce mientras PPGNY trabaja para recuperarse del déficit de 31 millones de dólares que incurrió el año pasado, según informó Gothamist el miércoles. La medida está actualmente pendiente de la aprobación del estado. 

"Si has pasado tiempo fuera de esa clínica de Planned Parenthood, sabes que están cumpliendo con nuestro legado", declaró el jueves a CNA Kathyrn Jean Lopez, defensora pro-vida desde hace mucho tiempo y editora sénior de National Review

"Muchas chicas negras e hispanas acuden allí para abortar. Es devastador", afirmó. "Esa clínica de Planned Parenthood en concreto es emblemática. No es poca cosa que vaya a cerrar"

López se describió a sí misma como alguien que "ha pasado demasiado tiempo fuera de esa clínica". Su cierre, dijo, "es sin duda una respuesta a la oración y al sacrificio, no hay duda al respecto"

López pasó más de año y medio asistiendo a vigilias de oración y ofreciendo asesoramiento en la acera frente a la clínica de Manhattan casi todos los días, dijo.

Aunque reconoció que el cierre del edificio es un hito para el movimiento pro-vida tras décadas de oración, López dijo que el panorama de la industria del aborto ha cambiado, y que la mayoría de los abortos se realizan "en la sombra" mediante píldoras abortivas como la mifepristona. 

El espacio para los encuentros entre las mujeres que atraviesan embarazos en crisis y el movimiento pro-vida es cada vez menos frecuente, dijo López. Pero, añadió, "en realidad creo que el reto actual es excelente, porque nos obliga a mostrar en todos los encuentros humanos cómo es la dedicación a la santidad de la vida humana"

"En última instancia, de eso se trata el movimiento pro-vida", dijo. "No se trata de debatir sobre el aborto. Se trata de mostrar a las personas que las amamos y que sus vidas son eternamente valiosas. Y que fueron amadas hasta la existencia por el creador del universo, cada uno de nosotros".

Las Hermanas de la Vida declararon el jueves a CNA que "el anuncio del cierre de Planned Parenthood en Manhattan es una respuesta increíble a nuestras oraciones"

Las religiosas agradecieron en su comunicado a quienes organizaron y participaron en las vigilias de oración a lo largo de los años, incluida la Witness for Life (Testimonio por la Vida) mensual, una misa y una procesión con rosario que se celebra el primer sábado de cada mes desde 2008, así como los esfuerzos de la campaña 40 Days for Life (40 días por la vida) de oración y ayuno, presente en Manhattan desde 2015. 

"Es a través de la oración que la cultura de la muerte se transformará en una cultura de la vida, y nos regocijamos al ver el fruto de esta oración constante y fiel", dijeron las hermanas. "También reconocemos la providencia de Dios, ya que el anuncio se hizo en la solemnidad de San José y a una semana del 30º aniversario de la histórica encíclica Evangelium Vitae (El Evangelio de la Vida) del Papa Juan Pablo II"

El cierre "podría parecer otra decisión empresarial más, otra víctima de las dificultades financieras para el mundo exterior", afirmó el miércoles el fotógrafo católico Jeffrey Bruno en el National Catholic Register, medio asociado a CNA. 

Pero "para aquellos que se han arrodillado en esas aceras, que han derramado sus corazones en oración, se siente como algo mucho más profundo: un milagro, un momento en el que el cielo tocó la tierra y las innumerables oraciones de los fieles fueron respondidas». 

Bruno, que ha fotografiado durante décadas las vigilias de oración provida frente a la clínica de Manhattan, dijo en el Register que "parecía especialmente apropiado que el anuncio se hiciera hoy, en la festividad de San José", a quien describió como el "guardián de la Sagrada Familia".

"La batalla por la vida está lejos de haber terminado, pero hoy hay motivos para celebrar, porque esto revela de primera mano cómo Dios obra de maneras que no siempre podemos ver", escribió. 

"Y hoy hemos sido testigos de un atisbo, una prueba de que, a través de la oración, la confianza y el amor, los milagros pueden suceder... y suceden. Y a veces suceden en una tranquila calle de Manhattan".

PPGNY, que recientemente cerró cuatro clínicas al reducir sus operaciones en todo el estado, tiene tres centros restantes en Queens, Brooklyn y el Bronx.  

La clínica abortiva, que lleva en funcionamiento desde principios de la década de 1990, llevaba el nombre de la fundadora de Planned Parenthood, Margaret Sanger. La noticia de su cierre llega apenas cinco años después de que la organización decidiera eliminar su nombre de las instalaciones por sus "conexiones perjudiciales con el movimiento eugenésico"

Sanger tenía un historial de discursos a favor del control de la natalidad ante organizaciones racistas y extremistas, entre ellas el Ku Klux Klan, lo que Planned Parenthood reconoció en 2016.


viernes, 26 de diciembre de 2025

Nacido de una Virgen

 

Del sitio Catholic 365:

 El Nuevo Testamento comienza con la genealogía de San José, padrastro de Nuestro Señor. ¿Por qué se incluye eso? Siempre se ha reconocido que está claramente estilizada. Se omiten tres reyes y se cuenta dos veces a Jeconías (o Joaquín de Judá), con el fin de obtener 14 generaciones desde Abraham hasta David, 14 desde David hasta el cautiverio babilónico y 14 desde Babilonia hasta la Natividad de Nuestro Señor, siendo 14 el valor numérico de las tres consonantes hebreas de David. En verdad, el Mesías prometido a la Casa de David y procedente de ella está aquí, dice el más judío de los cuatro evangelistas.

La Sagrada Tradición siempre ha afirmado, por supuesto, que María también era descendiente de David, como de hecho lo hacen sus difamadores talmúdicos en sus denuncias contra Ella. Sea como fuere, es notable que solo se mencionen otras cuatro mujeres en estos 16 versículos, y todas ellas dieron a luz hijos que luego ocuparon su lugar en la línea genealógica a pesar de no ser descendientes de los maridos de sus madres. Ya fueran ilegítimos o legitimados por la ley del levirato, se convirtieron en hijos de Abraham y, en el último caso, en príncipes de la Casa de David, su padre natural, a quien suceden e incluso superan.

Nuestra Señora es la nueva Tamar, que impide la extinción de su pueblo. Nuestra Señora es la nueva Rahab, que rescata a su pueblo por su fe en el poder ilimitado de Dios. Nuestra Señora es la nueva Rut, cuyo Magnificat se hace eco de la expresión de gratitud de Rut hacia Booz. Nuestra Señora es la nueva Betsabé, que da a luz al nuevo Salomón, cuya sabiduría es tan infinita como universal es su juicio. Y para que así sea, Ella y su Hijo son puestos bajo la protección de quien San Mateo llama en los versículos finales "el hombre justo", que se encuentra al final de esas 42 generaciones de patriarcado y monarquía personalmente imperfectas, pero sin embargo continuas y estrictamente legales.

Mucho antes de que nadie supiera nada sobre los cromosomas X e Y, los Padres de la Iglesia sostenían que Dios había compensado lo que faltaba para que una mujer pudiera dar a luz a un hijo varón sin la intervención de ningún hombre. La opinión de que los milagros son absolutamente imposibles no es compatible con el agnosticismo. Tampoco con la ciencia, que es puramente descriptiva. ¿Y si se produjera un milagro?

Olvidemos la afirmación de que hasta el siglo XIX la gente pensaba que la herencia era puramente paterna. Eso lo pensaba la clase ociosa homosocial urbana griega. Pero los escritores hebreos parecen haber ignorado que tal fantasía existiera siquiera. Bueno, claro que sí. Eran agricultores que pasaban su tiempo con sus esposas e hijos. En consecuencia, sus leyes de pureza e incesto presuponen una relación biológica con ambos padres. Empleo el tiempo presente porque esas leyes siguen utilizándose a diario y pueden leerse en el libro más vendido del mundo.

Hay un viejo argumento recurrente del ateísmo profesional mediocre y aburrido de bar, según el cual la concepción virginal tiene numerosos paralelismos mitológicos. Nada más lejos de la realidad. Lo que ocurre una y otra vez en la mitología es la fecundación, por medios sexuales normales, de una mujer por un dios; un dios, por lo tanto, con un cuerpo físico. Eso no es exactamente lo que ocurre en los Evangelios.

Sin embargo, en el mormonismo se sostiene que así fue como Jesús fue concebido, una de las muchas razones por las que la enorme popularidad de los mormones dentro de la religión estadounidense —numericamente terceros solo por detrás de los católicos y los bautistas del sur, y claros creadores directos o indirectos de numerosas ideas como el "destino manifiesto" — plantea serias dudas sobre si la República Americana, como tal, es algún tipo de baluarte del cristianismo. No son preguntas sin respuesta. Pero sí muy serias.

Tanto los judíos como los paganos hicieron todo tipo de afirmaciones contrarias, pero había una que era completamente desconocida para ambos, a saber, que Jesús había sido el hijo natural de María y José. Nadie sugirió tal cosa en los primeros 18 siglos de existencia del cristianismo. Incluso el Corán presenta al "profeta Isa" nacido de la "virgen Mariam". Aparte de ese relato parcial del Corán, el relato bíblico es único y no podría ser menos parecido a ninguno de los paralelismos que se alegan habitualmente.

El hecho de que el islam —una reacción semítica contra la recapitulación en Cristo y su Iglesia de los tres elementos del antiguo Israel, el helenismo y el Imperio romano— describa a Jesús como nacido de una virgen y como el Mesías anunciado por los profetas hebreos, es una importante aportación al debate sobre si las circunstancias de su concepción descritas en el Nuevo Testamento son realmente el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento.

Por supuesto, si no hubiera habido ninguna expectativa de que el Mesías fuera nacido de una virgen, entonces no habría habido ninguna razón para que los evangelistas lo inventaran. Y eso habría sido un argumento igual de sólido a favor de la doctrina. Pero la visión islámica, firmemente semítica y antihelenística como es, añade un peso considerable a la creencia de que el nacimiento virginal es, como sostienen con total naturalidad los escritores del Nuevo Testamento, el cumplimiento de las palabras de los profetas del Antiguo Testamento.

A menudo se sostiene que no está claro que la profecía de Isaías se refiera realmente a una virgen. Pero sin duda lo hace en la Septuaginta, la traducción de las Escrituras hebreas al griego, y, contrariamente a lo que se solía afirmar, ahora se reconoce que la Palestina del siglo I estaba profundamente helenizada. Así pues, o bien la profecía de la Septuaginta se está cumpliendo explícitamente, o bien no había ninguna expectativa de que el Mesías naciera de una virgen, y por lo tanto no había ninguna razón para inventar que Jesús lo había sido. La doctrina funciona en ambos casos.


jueves, 25 de diciembre de 2025

Lo que podemos aprender de María esta Navidad


 Traducido del sitio Catholic 365:

 En medio de la alegría de esta temporada navideña, tal vez se nos pueda perdonar por ser un poco excesivos en nuestras celebraciones. Quizás nos dimos el gusto de comer un poco más de lo habitual, o nos sentimos un poco "alegres" por esa copa de vino extra que tomamos. ¿Y por qué no? Mientras que muchos limitan la celebración de la Navidad a un solo día, los católicos entendemos que la Encarnación es un misterio demasiado profundo para una celebración tan breve. Además de ser un escape muy necesario de la locura de 2024, nuestras celebraciones navideñas reflejan la verdad de que Dios, nuestro Emmanuel, está íntimamente cerca de nosotros incluso ahora. Pero en medio de toda la alegría y el ajetreo, es fácil olvidarse de hacer una pausa y reflexionar verdaderamente sobre este misterio.

Pensemos en cómo la Santísima Virgen María, la Madre Inmaculada de nuestro Redentor, pudo haberse sentido abrumada por los maravillosos acontecimientos que rodearon el nacimiento de Jesús. La Anunciación, el milagroso embarazo de su prima Isabel, el difícil viaje a Belén con José y la humilde adoración de los pastores a su hijo recién nacido: ¡todo ello debió de ser mucho que asimilar para esta joven Madre primeriza! Sin embargo, en medio de todo esto, y consciente de lo que estaba por venir, Ella demuestra una compostura extraordinaria que debemos tratar de imitar. De Ella aprendemos que, a pesar de nuestras apretadas agendas y compromisos, solo una cosa es necesaria (Lucas 10, 42): la contemplación de Dios. San Lucas nos dice: "Pero María atesoraba todas estas cosas y las meditaba en su corazón" (Lucas 2, 19).

Durante esta octava de Navidad, la Iglesia nos invita a contemplar el nacimiento de Jesús en el contexto aleccionador de su eventual muerte y los sacrificios de los primeros mártires cristianos. Ayer celebramos la fiesta de San Esteban, el primer mártir cristiano. Hoy recordamos a San Juan Evangelista, que estuvo junto a la Virgen María, desconsolada, al pie de la cruz. Mañana recordaremos a los Santos Inocentes, los niños que el rey Herodes asesinó brutalmente en su búsqueda del niño Jesús. Estas fiestas nos recuerdan que la madera del pesebre de Belén conduce finalmente a la madera de la cruz del Calvario. Pero en lugar de dejarnos abrumar por el peso de estas verdades, estamos llamados a seguir el ejemplo de María: meditar estas verdades, guardarlas con delicadeza en nuestro corazón.

Muchos santos han destacado la importancia de la contemplación. Santa Teresa de Ávila, Doctora de la Iglesia, escribió lo siguiente sobre la contemplación: "A menudo he pensado con asombro en la gran bondad de Dios, y mi alma se ha regocijado en la contemplación de su gran magnificencia y misericordia. ¡Que sea bendito por siempre! Porque veo claramente que no ha dejado de recompensarme, incluso en esta vida, por cada uno de mis buenos deseos"

Puede que nunca lleguemos a comprender plenamente los misterios de Dios, especialmente el milagro de la Encarnación, en esta vida. Sin embargo, al reflexionar sobre ellos, podemos acercarnos más a Él, incluso durante esta agitada temporada navideña. Mientras seguimos celebrando la Navidad, pensemos en María. Ella puede enseñarnos cómo contemplar a su hijo recién nacido nos ayuda a "ser cautivados por él en el amor de las cosas invisibles" (del Prefacio de la Natividad).


 

lunes, 22 de diciembre de 2025

Cuando un ateo describe a María en el pesebre

 


Del sitio María de Nazareth:

En 1940, en Alemania, en un campo de prisioneros franceses. Los sacerdotes prisioneros pidieron a Jean-Paul Sartre, prisionero también durante varios meses, que escribiera una breve meditación para Nochebuena. Sartre, el ateo, acepta y ofrece a sus compañeros estas magníficas líneas. ¿Cómo dudar de que la gracia, en ese momento, lo asistió, aunque el filósofo lo niegue?

Tienes derecho a exigir que te muestren el pesebre. Aquí lo tienes. La Virgen, José y el Niño Jesús. El artista puso todo su amor en este dibujo. Puede que te parezca ingenuo, pero escucha. Solo tienes que cerrar los ojos para escucharme y te diré cómo los veo en mi interior.

La Virgen se ve pálida y mira al Niño. Lo que debería pintarse en su rostro es un asombro angustioso, que solo una vez apareció en un rostro humano, porque Cristo es su Hijo, carne de su carne y fruto de su vientre. Lo llevó en su seno durante nueve meses. Lo amamantó y su leche se convirtió en sangre de Dios. Lo abraza y le dice: ¡'mi pequeño'!

Pero otras veces se queda completamente muda y piensa: 'Dios está aquí', y se siente presa de un temor religioso por este Dios silencioso, por este Niño, porque todas las madres son así, se detienen ante ese fragmento de su carne que es su hijo, y se sienten en exilio ante esta nueva vida que se ha hecho de su vida.

Pero ninguno fue arrancado más cruel y rápidamente de su Madre, ya que Él es Dios y excede en todos los aspectos lo que Ella puede imaginar. Y es una dura prueba para una madre tener miedo de sí misma y de su condición humana delante de su hijo. Pero creo que también hay otros momentos rápidos y escurridizos en los que siente al mismo tiempo que Cristo es su hijo, su pequeño, y que es Dios. Ella lo mira y piensa: '¡Este Dios es mi hijo! Esta carne divina es mi carne, está hecha de mí, tiene mis ojos y esta boca tiene la forma de la mía. Él se parece a mí, Él es Dios y Él se parece a mí'.

Ninguna mujer ha tenido a su Dios para ella sola de esta manera. Un Dios muy pequeño que podemos tomar en brazos y cubrir de besos; un Dios muy cálido que sonríe y respira; un Dios que podemos tocar y que vive. En ese momento, si fuera pintor, pintaría a María y trataría de llenar el aire con la tierna audacia y timidez con que Ella desliza su dedo para tocar la suave piel de este Niño Dios, cuyo cálido peso siente en su regazo y quien le sonríe. Esto, en cuanto a Jesús y la Virgen María.

¿Y José? A José yo no lo pintaría. Solo mostraría una sombra al fondo del pesebre y con los ojos brillantes, porque no sé qué decir de José. Y José no sabe qué decir de sí mismo. Él adora y está feliz de adorar. Se siente un poco apartado. Creo que sufre sin admitirlo. Sufre porque ve cuánto se parece a Dios la mujer que ama. Cuánto Ella está del lado de Dios. Porque Dios entró en la intimidad de esta familia. José y María están separados para siempre por este fuego de claridad y me imagino que toda la vida de José consistirá en aprender a aceptar. José no sabe qué decir de sí mismo: adora y se alegra de adorar”.

Como prueba de que el texto inquieta a los partidarios de Sartre, su compañera Simone de Beauvoir intentará refutar el origen del mismo. Pero Sartre confirmará ser el autor, en 1962, con la nota siguiente: “Si abordé el tema de la mitología del cristianismo, eso no significa que la dirección de mi pensamiento haya cambiado, ni siquiera por un momento durante el cautiverio. Se trataba simplemente de encontrar, de acuerdo con los sacerdotes prisioneros, un tema que pudiera suscitar, en esta noche de Navidad, la unión más amplia entre cristianos e infieles”.

Equipo de Marie de Nazareth
Extracto de "Bariona ou le Fils du tonnerre" 
(Barioná, el hijo del trueno
 Texto completo aparece en Les Écrits de Sartre
 Los escritos de Sartre
 M. Contat et M. Rybalka
NRF 1970

sábado, 6 de diciembre de 2025

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Fiesta o Solemnidad?

 

Del sitio Catholic 365:

El próximo 8 de diciembre celebraremos uno de los cuatro dogmas marianos clave (la Inmaculada Concepción) relacionado con la Santa más importante, María. La mayoría de los católicos etiquetarían el 8 de diciembre como la Fiesta de la Inmaculada Concepción. En realidad, no es una fiesta. Es una solemnidad.

¿Cuál es la diferencia?

Los días festivos no son tan importantes como las solemnidades porque en la fe católica abrazamos la idea de jerarquía. Tenemos una jerarquía de verdades para delinear las doctrinas más importantes como dogmas e incluso tenemos una jerarquía de los Santos siendo María, San José y San Juan Bautista los más importantes. 

María es la mayor santa católica. María, la Madre de Dios y Mediadora de la Gracia, ha sido venerada desde el principio del cristianismo. José, cabeza de la Sagrada Familia, es considerado un gran modelo para los padres, los cristianos y es el patrón de la Iglesia universal. Juan el Bautista, patrón del bautismo y de los corderos, fue el hombre elegido por Dios para preparar el camino al Mesías. Otros santos cuyos días se consideran solemnidades son San Pedro y San Pablo, apóstoles y padres fundadores de la Iglesia católica.

La definición de la palabra solemne es "formal y digno". Cuando algo o alguien es más importante es más digno de hacer de su condición digna una formalidad. De ahí que llamemos al 8 de diciembre Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Ese día se honra a la Santa más importante y a uno de los dogmas más importantes.  

Mientras que el 12 de diciembre, la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe se considera lo suficientemente importante como para celebrarla como Fiesta, pero no alcanza el nivel de Solemnidad. Las historias sorprendentes de apariciones sobrenaturales de María son a veces aprobadas por la Iglesia (como Guadalupe) pero no forman parte de la doctrina esencial y de los dogmas del Depósito de la Fe. En la jerarquía de la doctrina, los días que rodean la Encarnación y los días que rodean el Misterio Pascual: sufrimiento, muerte, resurrección y ascensión de Nuestro Señor suelen ser Solemnidades. La mayor Solemnidad es el Domingo de Pascua y en segundo lugar La Natividad del Señor (Navidad). Son los dos únicos días santos que van precedidos de todo un tiempo penitencial de preparación: Cuaresma y Adviento.

La definición de día festivo es un día en el que se celebra una fiesta, especialmente una fiesta anual cristiana.

Nota: Todos los días de precepto son solemnidades, pero no todas las solemnidades son días de precepto...

Los siguientes días del calendario litúrgico se elevan al nivel de Solemnidad en función de la persona importante o el dogma más sagrado...

  • Solemnidad de María, Santa Madre de Dios, Día de precepto

  • Solemnidad de la Epifanía del Señor

  • El Bautismo del Señor

  • Miércoles de Ceniza

  • Solemnidad de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María

  • Solemnidad de la Anunciación del Señor

  • Domingo de Ramos de la Pasión del Señor

  • Jueves Santo

  • Viernes Santo

  • Sábado Santo

  • Domingo de Resurrección del Señor

  • Domingo de la Divina Misericordia

  • Ascensión del Señor

  • Pentecostés

  • Solemnidad de la Santísima Trinidad

  • Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi)

  • Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

  • Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista

  • Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, Apóstoles

  • Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, día de precepto

  • Todos los Santos, día de precepto

  • Conmemoración de todos los fieles difuntos (Día de Todos los Difuntos)

  • Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo (Cristo Rey)

  • Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María

  • La Natividad del Señor  

    03 - diciembre - 2024

martes, 2 de diciembre de 2025

Acompañar a María durante el tiempo de Adviento (Iglesia Copta)

 


Del sitio Instituto del Verbo Encarnado:

Durante este mes de Adviento, y mientras estamos en la novena de Nuestra Señora de Fátima, pensé que podría ser de provecho dar a conocer algo sobre la profunda tradición que tienen los coptos en su devoción mariana.

Para los coptos, el tiempo de Adviento está impregnado -e incluso definido- por la devoción a María: lo llaman el mes de Kiahk, o "el mes mariano". Este tiempo está dedicado a Ella y de modo particular al misterio de su divina maternidad.

Etimológicamente, el término Kiahk se deriva de "Ka-Ha-Ka", el toro sagrado, Apis, un dios egipcio que representaba la fertilidad, o la generación de la vida. Otro símbolo que luego fue "bautizado" en sentido cristiano, fue el culto de Osiris, cuyos ritos se celebraban durante el solsticio de invierno: las semillas de grano se mezclaban con arcilla humedecida y los celebrantes los colocaban en un lugar oculto hasta que florecieran, representando a Osiris que había pasado de la muerte a la vida. Actualmente, la práctica de sembrar semillas de grano en un lugar húmedo durante el Adviento, sigue siendo una tradición de los coptos. Y así, literalmente, las semillas de grano de Osiris se convirtieron en semina Verbi, o sea, semillas del Logos.

La liturgia goza de características particularmente marianas: por la noche, las iglesias coptas celebran prolongadas vigilias para el canto de los tasbiha kiahkiyya, o salmodia de Kiahk, que incluye siete himnos dedicados a la Virgen, llamados "theotokia". Si nos remontamos hasta el siglo III, descubrimos que las melodías de estos himnos fueron compuestas por un padre del desierto, probablemente del monasterio de Scetis, y que las palabras fueron escritas por San Atanasio.

De esta manera, los theotokia inspiran varios efectos en los fieles: primero, el honor por su papel particular en la redención, que resuena en el tono de júbilo que canta a la Theotokos, término que muchos atribuyen al padre alejandrino, Orígenes (184-254). En segundo lugar, y de una manera definidamente copta, fomenta un espíritu muy vivo de acompañar a la Virgen en sus pruebas antes del nacimiento de Cristo, en su silenciosa meditación del Verbo Encarnado, en su activa espera del nacimiento de Cristo.

Los coptos llaman al ayuno del Adviento: el "ayuno de la Virgen", según una tradición que sostiene que la misma Virgen María habría ayunado durante el tiempo que precedió al nacimiento de Cristo. Esta creencia, más bien popular, se remonta a un escritor del siglo XIV, Ibn Siba, quien llama a María "Nuestra Señora, Madre de la Luz". Según Siba, mientras la Santísima Virgen estaba en la mitad de su séptimo mes de embarazo, habría sufrido reproches por el misterioso embarazo, ya visible a todos. En respuesta a tales insultos y reproches, cuenta que la Virgen habría ofrecido el sufrimiento de este doloroso tiempo, con un mes y medio de ayuno. De esta manera, los coptos conforman sus sentimientos a los de la Virgen y de una manera muy concreta compadecen, se conmortifican, acompañándola en sus sufrimientos.

Igualmente interesante son las contribuciones de la literatura copta, conservadas en manuscritos. El himno más antiguo que nosotros conocemos, dedicado a la Virgen María es el que llamamos Sub tuum praesidium, y se ha demostrado que es de origen copto. El primer testimonio del texto ha sido transmitido en griego y comienza, ὑπὸ τὴν εὐσπλαχνίαν (en el original, la palabra refleja literalmente un sentido mayor de misericordia que de protección). El texto fue descubierto en papiro egipcio y se data en el tercer siglo. El fragmento precioso (18 x 9, 4 cm, con 10 líneas de composición y laceraciones en ambos lados) ha sido objeto de vastos estudios. Es muy notable el claro consenso de que tanto el tropario como el título mismo de la maternidad divina de María como Theotokos, son de origen copto. El profundo significado teológico del texto consiste tanto en su veneración de la Virgen como Madre de Dios cuanto en su función de Mediadora; Ella es refugio de pecadores y liberadora de peligros.

La oración, cantada como tropario en los ritos orientales, se difunde ahora en casi todos los ritos, tanto orientales como occidentales y se encuentra en los antiguos lenguajes litúrgicos de los ritos romano, copto, siríaco, armenio, etíope, ambrosiano y bizantino. Tanto en el rito siríaco como en el rito romano, el Liber Usualis prescribe su recitación después de las letanías Lauretanas. En el rito copto, la Iglesia ortodoxa omite la oración en su Horologion (nombre que se le da al breviario oriental), habiéndolo sustituido por otros textos, mientras que en el rito copto católico se ha conservado la antigua oración.

Quizás el emblema más querido de nuestra Señora en el antiguo Egipto, que aparece sea tanto en imágenes como en la literatura, sea el de Maria lactans (en latín, "lactante"), o Maria galaktotrophousa (en griego "la que nutre con leche").

Este imagen fue una de las preferidas, en parte, tal vez, porque correspondía con el concreto y dinámico espíritu egipcio (que había ya venerado a la diosa Isis lactans desde el 700 a.C.) Las representaciones comenzaron a aparecer en los frescos de los monasterios y en la literatura se la comenzó a invocar con este nombres desde la antigüedad tardía, a medida que aumentaba la devoción copta hacia María. Más tarde, a lo largo de los siglos V - VII, encuentra un significado aún más pleno en el contexto del desarrollo doctrinal de la Encarnación. Una erudita alemana, L. Langener, ha compilado un catálogo de 200 páginas de todas las representaciones pictóricas de la galaktotrophousa copta; el equivalente con respecto a los textos, es un trabajo que queda aún por hacer.

Importantes Padres de la Iglesia de Alejandría, como San Cirilo y San Atanasio, continuamente destacaron la verdadera humanidad del Hijo, defendiendo la Encarnación e insistiendo precisamente en la verdadera maternidad de María, la cual es inherente a la imagen de María lactans. Los tonos apasionados en defensa de la Encarnación y el papel materno de María, resuenan en una homilía de San Atanasio escrita después del regreso de su segundo exilio en el 346. Hoy, esta homilía ha sobrevivido en su forma copta original en un papiro conservado en la biblioteca de Turín. En defensa de la verdadera maternidad de la Virgen, relata vívidamente el viaje de María y José a Belén y desarrolla el vínculo entre la Encarnación y la Eucaristía. Evoca a los Profetas que se unen para cantar alabanzas a la Virgen, enérgicamente llama a los fieles a contemplar "la pureza que ha florecido" y termina comparándola con los ángeles: "todos los ángeles y arcángeles tiemblan mientras sirven al que lleváis en vuestro seno, sin atreverse a hablar en su presencia, mientras que habláis con El líberamente. Si decimos grandes a los querubines que llevan el trono de Dios (Sal 80, 1), sois incluso mayor que ellos, porque sostenéis a Dios en tus manos, si llamamos a los serafines magníficos, sois más magnífica, porque mientras los serafines cubren sus rostros con sus alas (Isaías 6, 2), sin poder mirar directamente su gloria divina, no sólo contempláis su rostro, sino que lo acariciáis y ofrecéis vuestra leche a su santa boca”. La homilía de Atanasio contempla el misterio de la Encarnación a través de la luz de la Virgen Madre.

San Cirilo desarrolló el mismo tema de María lactans en varias homilías, con el mismo fin de defender la realidad de la Encarnación. En estos sugestivos textos, describe de un modo imaginario, la relación humana entre Jesús y María: cómo se sentó en su regazo, cómo su pequeña voz la llamó Madre, cómo Ella le enseñó a caminar. Algunas de las versiones más antiguas de las homilías famosas, se han conservado solamente en copto, mostrando que éste fue un tema significativo para la cultura copta. En este sentido, se entiende más claramente cómo la preparación espiritual para la Navidad de los coptos, consistía en una contemplación de la Virgen María.

San Proclo de Ciro, obispo de Constantinopla (434-446), quien defendió la doctrina de Theotokos contra Nestorio, escribió homilías que también se han transmitido en sus versiones coptas. Estas homilías han sido recientemente publicadas en una edición crítica. Una de ellas, que sólo se conserva en fragmentos coptos, alaba a María como "la parturienta y la Virgen nutricia". Virgen, porque no conocía varón, parturienta, porque estaba embarazada de nueve meses, y nutricia, porque con sus propias manos Ella envolvió al Niño en pañales, lo colocó en un pesebre, y lo alimentó con su propia leche. Aquí también podemos encontrar el equivalente copto del latín Deipara, así como del griego Theotokos, .

Damiano, patriarca de Alejandría (578-602), continuó dándole énfasis al título de Maria lactans, defendiendo así la divinidad y la humanidad de Cristo. Aunque el texto sólo se conserva en un manuscrito un poco dañado, sin embargo, todavía es posible deducir la fecha, el contenido y el autor del texto. Se trata de una homilía escrita en el mes de Kiahk que elogia a María como un "campo puro donde se encuentra la perla" y "adornado con toda virtud". Después de invocar a Maria lactans, concluye con una apasionada defensa de la Encarnación.

Otro texto copto, cuyo autor todavía no ha sido confirmado, desarrolla sólidamente temas mariológicos para promover la doctrina ortodoxa. Describe su virginidad perpetua y otras virtudes en términos propios del monaquismo copto, llamándola "la primera monja" o "monástica". Hay otros autores, especialmente coptos, que la colocan en un marco similar; por ejemplo San Atanasio la propone como modelo de la vida ascética, al igual que Rufus de Shotep, a finales del siglo VI. El autor anónimo utiliza imágenes del Antiguo Testamento para ilustrar la maternidad divina de la Virgen, probada por su exención de los dolores de parto. Termina la homilía aclamándola no sólo como Madre de Dios, sino también como "cuidadora" de todos los que han de ser salvados; nuestra expresión paralela de este concepto escatológico es "Madre de los vivientes". El análisis paleográfico, junto al examen material de los códices, revela que esta homilía habría sido escrita durante la segunda mitad del siglo VII, lo que corresponde al mismo momento en que la Iglesia Copta estaba estableciendo la celebración de Kiahk en su liturgia; la homilía, entonces, se presenta como testimonio de esta tradición.

No es ahora el momento de mencionar otros temas marianos abundantemente desarrollados en la cultura copta, tales como la veneración de María como reina, su papel en la celebración de la Natividad, la alegre llegada de la Sagrada Familia a Egipto, la cual se recuerda más como fiesta que como dolor en el rito copto, viendo en este evento al Sol de la salvación levantándose sobre la tierra egipcia.

Si bien no es fácil concebir toda la riqueza de la literatura copta tal como existía en una época, ya que quizás el 90% de ella se haya perdido a causa de la destrucción de las bibliotecas monásticas (¡Gracias a Dios que el Sub tuum se pudo rescatar!), sin embargo con estos pocos ejemplos ya podemos ver la fuerza con la cual la creencia en la Theotokos, en la maternidad divina de María, había penetrado el suelo copto y ha dejado sus frutos en la celebración anual de esta estación maternal de Khiak.

Hna. María Panagía Miola