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viernes, 12 de diciembre de 2025

Cómo rezar a la Virgen de Guadalupe

 

Adaptado del sitio Píldoras de Fe:

La imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, suele evocar tantas buenas sensaciones. Su imagen refleja una ternura maternal cómo diciéndonos a todos, aquellas palabras que le dijo a San Diego: "Te tengo en el cruce de mis brazos". Solo con esto ya podemos encontrar formas de orar ante esta imagen, imaginando en nuestros pensamientos o hablando con ella en la intimidad de la oración.

Para celebrar la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe, establezca una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe en su casa ya que cientos de miles de peregrinos viajan hasta la Ciudad de México para venerar la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe en su día de fiesta.

Puede hacer su propia devoción a la imagen milagrosa comprando una copia para exhibirla en su hogar y hacer un pequeño oratorio con el que puede orar en familia.

Para la oración en familia, rezar el rosario por los no nacidos (la Virgen parece estar embarazada), por la difícil situación de los pueblos nativos, o por los pueblos de América Latina, especialmente los migrantes y refugiados de la violencia de las drogas.

Puede encontrar muchas otros recursos en la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe en nuestro portal, un recurso muy completo sobre la Virgen de Guadalupe.

Nuestra Señora de Guadalupe es la patrona de las Américas, pero tiene un lugar especial en el corazón en todos los pueblos de Latinoamérica.

Es tradicional disfrutar en familia con una cena especial en su día de fiesta. También puede hacer una pequeña torta en familia para así celebrar con alegría junto a algunos cánticos de la Virgen María. 

Ahora, el Padre Evaristo Sada, LC. nos enseña como orar ante una imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, para que podamos venerarla con todos nuestros sentidos.

Para mí, la imagen de la Virgen de Guadalupe, es de las que mejor expresan la maternidad de Dios y de María.

Cuando voy a la Villa de Guadalupe, normalmente no me salen palabras. Ella me enseña a orar con un simple intercambio de miradas.

De rodillas o sentado me pongo tranquilo delante de su imagen, primero la veo con mis ojos, luego la imagino viva, realmente presente delante de mí y allí me quedo con Ella en un intercambio de miradas. Sé que Ella me está viendo, me ve siempre, es mi Madre que me ama y me protege con su mirada. Su mirada es compasiva, dulce, tierna, humilde, sencilla; es como una caricia, llena de amor.

Ella me inspira mucha confianza, seguridad y fortaleza. Con solo verla y dejarme mirar por Ella, experimento en mi interior una profunda paz. Como Pedro en el Tabor, digo en esos momentos: ¡Qué bien se está aquí! Percibes una presencia sobrenatural, más allá de una imagen estampada en la tilma de Juan Diego o de un acto de la imaginación. Ya es un acto de fe. La ves sabiendo que te ve, es mirada de amor.

Oración a la Virgen de Guadalupe.

Esta oración fue compuesta por San Juan Pablo II, y puedes rezarla en todo momento para orar ante una imagen de nuestra Señora de Guadalupe.

Oh Virgen de Guadalupe, Madre de las Américas, concede a nuestros hogares la gracia de amar y respetar la vida en sus comienzos, con el mismo amor con el que concebiste en tu seno la vida del Hijo de Dios. Bendita Virgen María, Madre del Amor Hermoso, protege a nuestras familias para que estén siempre unidas y bendice la educación de nuestros hijos.

Nuestra esperanza, míranos con piedad, enséñanos a ir continuamente a Jesús, y si caemos ayúdanos a levantarnos y volver a él mediante la confesión de nuestras faltas y nuestros pecados en el sacramento de la penitencia, que da paz al alma.

Te rogamos que nos concedas un gran amor a todos los santos sacramentos, que son, por así decirlo, los signos que tu Hijo nos dejó en la tierra. Así, Madre Santísima, con la paz de Dios en nuestras conciencias, con nuestros corazones libres del mal y del odio, podremos llevar a todos los demás la verdadera alegría y la verdadera paz, que nos vienen de tu Hijo, nuestro Señor Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo, vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Oración a Nuestra Señora de Guadalupe

Oh querida, Nuestra Señora de Guadalupe, Rosa Mística, intercede por la Santa Iglesia, protege al soberano Pontífice, ayuda a todos aquellos que te invocan en sus necesidades, y como eres la siempre Virgen María y Madre del verdadero Dios, alcanza para nosotros, de tu santísimo Hijo, la gracia de mantener nuestra fe, de dulce esperanza en medio de la amargura de la vida de caridad ardiente, y el precioso don de la perseverancia final. Amén. Santísima Virgen de Guadalupe, ruega por nosotros que acudimos a ti y consíguenos la protección del Altísimo. En el nombre de Jesucristo. Amén.

miércoles, 10 de diciembre de 2025

Cuatro formas en que la Inmaculada y Guadalupe van de la mano

Del sitio Aleteia:

 Al comenzar diciembre, los católicos se centran en María, ya sea en la advocación de Guadalupe o la Inmaculada Concepción.

Cada diciembre, los católicos se centran en María de dos maneras inesperadas en medio del tiempo penitencial de Adviento: su Inmaculada Concepción y Nuestra Señora de Guadalupe, la aparición de María en México en 1531.

Pero ambos van realmente de la mano.

1. Guadalupe ilustra a la Inmaculada Concepción

En primer lugar, Nuestra Señora de Guadalupe es una imagen de lo que enseña la Inmaculada Concepción.

El dogma de la Inmaculada Concepción enseña que "desde el primer instante de su concepción, [María] fue preservada totalmente de la mancha del pecado original y permaneció pura de todo pecado personal durante toda su vida". Esto sucedió porque Dios le aplicó los "méritos de su Hijo" "antes de la fundación del mundo".

De hecho, el Nuevo Testamento describe una imagen muy clara de esto. En el Apocalipsis, Juan tiene una visión del cielo "antes de la fundación del mundo", y parece una descripción de Nuestra Señora de Guadalupe.

Juan escribe que "apareció en el cielo una gran señal: una mujer vestida de sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza" (Ap 12, 1), y a punto de dar a luz.

Esto es lo que representa la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe: una mujer embarazada de pie sobre una luna oscurecida, vestida con los rayos del sol y envuelta en un manto de estrellas que le cubre la cabeza.

2. Una elaboración de la historia de Eva

En segundo lugar, la imagen es una elaboración de la historia de Eva.

En la Misa de la Inmaculada Concepción, la primera lectura del Génesis, que narra la historia de Eva, coincide estrechamente con la lectura del Evangelio, que narra la historia de María.

En el Génesis, Adán y Eva se esconden de Dios. En el Evangelio, el ángel dice a María "El Señor está contigo" y Ella acoge a Dios diciendo: "Hágase en mí según tu palabra".

En el Génesis, Eva culpa al ángel caído de su desobediencia al comer el fruto prohibido. En el Evangelio, la obediencia de María hace posible el fruto salvador de su vientre, Jesús.

En el Génesis, Dios pone a la serpiente "en enemistad" con la mujer y su descendencia. En el Evangelio, María acepta su papel de madre de aquel que vencerá a Satanás y "reinará… para siempre".

Todo esto puede parecer un cuento que solo sucede en la antigua Palestina y en el cielo, pero Nuestra Señora de Guadalupe muestra cómo sucede también en nuestro mundo.

Los símbolos de la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe fueron vistos como un repudio del falso culto en el México primitivo, y la devoción a la imagen condujo a conversiones generalizadas.

En nuestros días, san Juan Pablo II prometió que, mediante la "poderosa intercesión de Nuestra Señora de Guadalupe, el Evangelio penetrará en el corazón de los hombres y mujeres de América e impregnará sus culturas, transformándolas desde dentro".

3. Asociada a todas las naciones

En tercer lugar, Nuestra Señora de Guadalupe muestra que María se asocia con todas las naciones.

Juan Diego tuvo tres encuentros con la Santísima Virgen María. El 9 de diciembre, la vio de camino a Misa y ella lo envió al obispo para pedirle que construyera un santuario. El 11 de diciembre, él le informó que los obispos le pedían una señal, y ella le prometió una si volvía al día siguiente.

El 12 de diciembre, Juan Diego evitó la colina porque necesitaba cuidar de su tío enfermo, pero María se le apareció de todos modos, curó a su tío y le dirigió a la cima de una colina donde encontró rosas extranjeras floreciendo fuera de temporada.

Las recogió en su manto, o tilma, y cuando se las llevó al obispo, éste le reveló no solo las flores, sino la imagen milagrosa de su manto.

En estos encuentros, María habló en lengua azteca y se llamó a sí misma madre de los habitantes de estas tierras y de todos los que van a ella.

Ella nos dice lo mismo, pues es la nueva "Madre de todos los vivientes" que nos fue confiada por Jesús en la cruz.

4. Interacción con cada persona

En cuarto lugar, las interacciones de Nuestra Señora de Guadalupe con Juan Diego revelan las interacciones de la Inmaculada María con cada persona.

Cada acción que Nuestra Señora de Guadalupe realiza con Juan Diego, también la realiza con nosotros.

En primer lugar, define quién es Ella, la Inmaculada Concepción, el modelo de humanidad liberada del pecado, diciendo: "Yo soy la perfecta y siempre Virgen Santa María, Madre del Verdaderísimo Dios por quien se vive".

En segundo lugar, define quién es Juan Diego. "tú que eres mi mensajero… en ti absolutamente se deposita la confianza" y le dio las flores que le ayudaron a cumplir su cometido. También nos envía a nosotros con su antigua instrucción de "Hagan todo lo que [Jesús] les diga", y nos da las gracias para realizar el trabajo.

En tercer lugar, consuela a Juan Diego cuando está preocupado y le asegura que se preocupa por él personalmente.

"¿No estoy yo aquí, yo que soy tu madre?", pregunta y hace una promesa muy maternal: "Y mucho de allí merecerás con que yo te retribuya tu cansancio, tu servicio con que vas a solicitar el asunto al que te envío".

Esas son las palabras que Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción nos dirige a cada uno de nosotros.

10- diciembre - 2024

 

miércoles, 12 de noviembre de 2025

Milagros y curaciones de la Virgen de Guadalupe


 Del sitio Fundación Cari Filii:

Cada 12 de diciembre, millones de peregrinos acuden al santuario de la Virgen de Guadalupe en Ciudad de México. Es uno de los más visitados del mundo por peregrinos que abarcan desde meros interesados o curiosos hasta devotos que acuden para pedir favores y milagros o agradecer la intercesión de la Guadalupana. Todos los años, cientos de personas comunican a la misma basílica o ante los medios de comunicación las gracias y favores de la Virgen de Guadalupe con que afirman haber sido bendecidos. Y este 2024 no ha sido una excepción. Recogemos algunas de las intervenciones y milagros recientes de la Virgen de Guadalupe.

Carmen Lugo es una de las muchas milagradas. Entrevistada por Telemundo, cuenta que la Virgen de Guadalupe siempre ha formado parte de su vida, pero especialmente desde que se consagró la familia y se obró un milagro. Sucedió tras dar a luz a su hija enferma, cuando prometió a la Virgen de Guadalupe que peregrinaría de rodillas hasta la puerta de su santuario si salvaba a  su hija.

"Dios me la dejó. La santísima Virgen me la dejó aquí conmigo. Estoy muy agradecida porque hizo un milagro para mí. Los doctores la hicieron una transfusión de sangre al año y daban pocas esperanzas. Hoy, mi familia está encomendada a la Virgen y gracias a Dios vivimos en paz y armonía. La Virgen de Guadalupe siempre está para nosotros", relató.

Otro de los agraciados es Salvador Arceo, que hasta hace no mucho se declaraba no creyente. Como detalló a Excelsior, fue un grave problema en las cervicales y un recuerdo de su infancia el que lo llevó a pedir a su esposa Laura, devota y con fe, ir a pedir su recuperación a la basílica de Guadalupe.

"Mi papá, mi mamá, alguna vez llegué de niño a venir para acá con ellos y le dije a ella, ¿sabes qué? Vamos a visitar a la virgen, le voy a pedir que me ayude para echarle ganas y salir de esto», relata.

Laura cuenta que tras comenzar a peregrinar, Salvador asistió a una rápida mejoría corroborada por los médicos, sorprendidos por su pronta recuperación y que ella no duda en achacar -y agradecer- a Dios y a la Virgen. De hecho, fue precisamente a raíz de su recuperación que Arceo comenzó a creer.

"Él no era creyente, yo sí soy muy creyente de la virgen  y siempre le pido por nuestra salud y porque cuide a nuestros hijos. La verdad, mucha emoción y con mucho gusto lo he acompañado todos los meses, aquí estamos dándole gracias a la virgen por su muy pronta recuperación", cuenta Laura al ser preguntada. "Siempre he sido muy agradecida con la Virgencita, pero ahora un poco más por esta recuperación de su salud", apunta.

Entre las muchas historias de fe, devoción y gracias también se encuentra Lolita, que a sus 80 años lleva desde que nació viviendo a pocos metros de la iglesia de la Lupita, dedicada a la Virgen de Guadalupe.

En su caso, cuenta a Imagen de Veracruz que cada año acude a la iglesia junto a su amiga de la infancia, Ángela, a dar gracias a la Virgen. Lolita da fe de lo milagrosa que puede ser la Guadalupana, ya sea por experiencia propia o por conocimiento de personas cercanas. Cuenta el caso de su sobrina, enferma y necesitada de al menos dos cirugías para reponerse.

"La Virgen de Guadalupe le hizo el milagro, la sanó, tan rápido que ya no la operaron y los doctores no daban crédito, porque para la ciencia no existen los milagros, pero ni ellos pudieron explicar, con todo y su ciencia, cómo se curó la niña. La curó tan rápidamente que los médicos no daban crédito, dijeron que era imposible que la niña hubiera sanado tan pronto», relató.

Especialmente llamativa fue la explosión de una fábrica de pólvora y explosivos en Peñuelas (Irapuato, Guanajuato), cuyo estruendo fue recogido en numerosos medios de comunicación. Aunque lo sucedido hizo cundir el pánico y preocupación entre los habitantes de las localidades cercanas, no se registraron heridos. Sin embargo, la estructura de la fábrica quedó completamente destruida. Por eso llamó la atención de uno de los presentes cerca de la fábrica siniestrada que una imagen de la Virgen de Guadalupe que había en su interior no resultó dañada, quedando completamente limpia e intacta pese al incendio y la explosión. Cadenas como Azteca Jalisco reportaron lo sucedido como "Milagro en Irapuato".

El pasado 9 de diciembre, El Imparcial se hizo eco de una peregrinación de adultos y niños que caminaban al santuario de la Guadalupana para conmemorar su aparición, pedir por gracias y agradecer las ya concedidas. Allí estaba Karla González, que acudió a pedir consuelo tras la muerte de su hijo hace 4 años. Como la Virgen, dijo, "soy madre en duelo, por eso he decidido dedicarle esta danza".

También participó Rosa Elena Ramírez, de 79 años y superviviente del Covid. Sin embargo, su presencia en la peregrinación era para dar gracias por otro milagro sucedido hace años y que fue toda una réplica del milagro obrado por San Juan Diego. Fue hace años, cuando su hijo por una travesura se lanzó desde el tercer piso de un edificio en Ciudad de México.  En ese entonces los doctores le dijeron que era necesario amputarle una pierna y que la rehabilitación sería costosa. Se encomendó y el milagro ocurrió: su hijo de 50 años de edad hoy goza de total salud.

Otro de estos milagros recientes de la Virgen de Guadalupe lo recoge el mexicano Viva la noticia, al entrevistar a Carmen Castro y su esposo,  padres de Milagros Guadalupe, una pequeña de un año así llamada en agradecimiento a la Virgen por ser "todo un milagro".

La madre cuenta que en la semana 20 de gestación le comunicaron que su hija no tenía posibilidades de sobrevivir tras el nacimiento por una malformación en el encéfalo. Sin esperanza médica, los padres encomendaron el nacimiento de su hija a la Virgen de Guadalupe.

"Nos mandaron a Guadalajara para ver si ella tenía una posibilidad de operación, pero nos mandaron sin esperanza alguna. Ninguno se quiso arriesgar. Nos mandaron de vuelta a Culiacán, con el fin de que pasara lo que Dios quisiera. No había ningún doctor que se atreviera a operarla, pero por arte de magia apareció el Doctor Zazueta, quién fue el que salvo a mí niña y estamos muy agradecidos con él", cuenta la madre.

 

martes, 28 de octubre de 2025

Los 46 Rosarios a la Virgen de Guadalupe

 


Del blog Misión sin Fronteras:

El origen de la devoción de rezar 46 rosarios seguidos a la Virgen de Guadalupe viene del siglo XIX a iniciativa del venerable siervo de Dios monseñor José Antonio Plancarte y Labastida, quien fue Abad del templo de Guadalupe en el Tepeyac y tenía una gran devoción a la Virgen Morena. Se sabe que en sus inicios, esta devoción comenzaba con una verbena en el jardín del Santuario y poco a poco se fue extendiendo a otras partes.

Esta venerable tradición devocional enlaza el mes de octubre, dedicado al santo rosario, a partir del día 28, con la fiesta de Santa María de Guadalupe el 12 de diciembre.

La devoción consiste en rezar 46 rosarios —uno cada día—, un número simbólico para representar el número de estrellas impresas en el manto de la imagen de Guadalupe. La devoción se conserva hasta el día de hoy; como todo encuentro de fe, es una práctica agradable a Dios y por su medio consta que se han alcanzado muchos favores. Así, se empieza a rezar el 28 de octubre y se termina el 12 de diciembre.

El venerable José Antonio Plancarte y Labastida fue quien también solicitó la coronación pontificia de la imagen de la Virgen de Guadalupe en 1895.

He aquí las 46 estrellas del manto de la Virgen y las constelaciones que la integran:


El manto que cubre a la Santísima Virgen de Guadalupe tiene cuarenta y seis estrellas distribuidas de una manera no simétrica. Esta forma de distribución de las estrellas ha llamado la atención de diversos investigadores.

Desde la década de los 80 se iniciaron estudios relacionados con Astronomía para comprobar si efectivamente las estrellas en el manto son constelaciones estelares. Con avanzada tecnología relacionada con la Astronomía, ha sido posible identificar con toda claridad que efectivamente en el manto de la Virgen de Guadalupe se encuentran doce constelaciones y el planeta Júpiter.

Lo asombroso de la investigación es que las constelaciones del manto están distribuidas exactamente en el mismo orden en que se encontraban en el cielo de México a las 6:45 de la mañana del 12 de diciembre de 1531 en el momento en que la Santísima Virgen de Guadalupe plasmaba su imagen en la tilma de san Juan Diego.

Padre Alfredo

martes, 12 de agosto de 2025

Francia celebra a la Virgen de Guadalupe a la "mexicana"

 

Del sitio Aleteia:

La devoción a la Guadalupana se ha extendido mucho más allá de las fronteras mexicanas, como en París, donde desde hace más de 30 años se le dedica una Misa especial el día de su festividad, en la catedral de Notre Dame.

Guadalupe es una de las imágenes de la Virgen más veneradas del mundo. Está vinculada a las apariciones de la Virgen a un joven indígena llamado Juan Diego, en el cerro del Tepeyac, al norte de Ciudad de México, en 1531.

En México, el santuario de Nuestra Señora de Guadalupe acoge cada año a más 20 millones de peregrinos, lo que lo convierte en el lugar de peregrinación más visitado del mundo después de la Basílica de San Pedro del Vaticano.

En 1945, el Papa Pío XII le confirió el título de "Reina de México y Emperatriz de las Américas", y al año siguiente el de "Patrona de las Américas". En 1992, Juan Pablo II dedicó una capilla en la Basílica de San Pedro a Nuestra Señora de Guadalupe. Y desde el final de la Segunda Guerra Mundial, Nuestra Señora de Guadalupe tiene su propia capilla en Notre Dame de París. Se ha trasladado desde la restauración de la catedral, pero sigue allí. Desde hace unos treinta años, el 12 de diciembre se celebra allí una Misa "a la mexicana" que atrae cada año a unos 2.500 fieles latinoamericanos y europeos.

"En México, incluso los que dicen que no van a la iglesia tienen una gran devoción a Nuestra Señora de Guadalupe", dice Martha Muñoz Guérin, voluntaria del equipo que organiza la Misa de París para la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe.

"Tiene los rasgos de nuestro pueblo, tiene la piel morena, es como una madre para nosotros, encarna la dulzura y el amor maternal". Una figura invocada recientemente por la Iglesia católica mexicana en un llamamiento a los grupos criminales del país para que den una tregua a las acciones violentas. "Que el mensaje de Guadalupe nos motive a hacer del 12 de diciembre la fecha en que se silencien las armas" para una 'tregua de paz nacional'", exhortaron los obispos mexicanos el lunes 9 de diciembre en el semanario católico Desde la fe.

"Nuestra Señora de Guadalupe es cada vez más importante en el mundo. Hace unas décadas era poco conocida en Europa, pero hoy atrae a 2.500 fieles a la Misa de Nuestra Señora y se celebra en muchos lugares", señala Martha Muñoz Guérin.

Cada 12 de diciembre, el Papa Francisco, como digno hijo del continente sudamericano, celebra una Misa por América Latina. Ese mismo día, en Lourdes, los peregrinos pueden participar en una Misa en español, en la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, antes de unirse a la procesión hacia la capilla dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe. En la primavera de 2017, se instaló en Saint-Germain l'Auxerrois, París, una réplica de la imagen de la Virgen mexicana, conocida cariñosamente como "Lupita".

Y desde hace 34 años, por iniciativa de Sandra Lupercio, mexicana afincada en París desde hace muchos años, se celebra una Misa especial en Notre-Dame de París (celebrada en La Madeleine y Saint-Germain l'Auxerrois durante la construcción de Notre-Dame) para la fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe.

En 1990, una quincena de personas se reunieron espontáneamente en Notre-Dame para rezar a la Virgen mexicana. "Pero la puerta de la capilla estaba cerrada y ni siquiera pudimos depositar flores", recuerda Sandra Lupercio.

Pero no importaba. La joven, acostumbrada a organizar eventos, fue a ver al rector de la época y le explicó su petición. A partir de entonces, cada año, el 12 de diciembre, la capillita dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe acogía cada vez a más fieles. A partir del año 2000, toda la catedral fue requisada para celebrar la Misa en honor de "Lupita".

Presidida por el rector de la catedral, la Misa atrae a fieles de todos los continentes, especialmente de habla hispana, y reúne a sacerdotes de España, México, Colombia, etc. La homilía se pronuncia en español.

Este año, será concelebrada por monseñor Olivier Ribadeau-Dumas y formará parte de la octava de la reapertura de la catedral. Se ha limitado a 1400 personas por invitación.

"¿No estoy aquí, yo que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi sombra". Estas son las palabras que la Virgen dirigió al joven Juan Diego, y que permanecen grabadas en el corazón de los mexicanos.

Estas frases son muy importantes para nosotros -dice Martha Muñoz Guérin-, evocan a María como madre protectora. Así la presenta también el Papa Francisco: "Nuestra Señora de Guadalupe vino a las tierras de América, presentándose como la "Madre del Dios más verdadero por quien vivimos"; y vino a consolar y responder a las necesidades de los últimos, sin excluir a nadie, para rodearlos, como una madre solícita, con su presencia, amor y consuelo".

"Ella es nuestra Madre mestiza", dijo durante su homilía del 12 de diciembre de 2022. Ese mismo día se lanzó en el continente americano una novena intercontinental a Nuestra Señora de Guadalupe para preparar la celebración del quinto centenario de las apariciones, en 2031.

11 - diciembre - 2024

 

sábado, 12 de julio de 2025

La devoción a la Virgen de Guadalupe disminuye el estres

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

Un estudio realizado por la Universidad de Alabama ha llegado a una conclusión muy llamativa. Investigando el vínculo existente entre la fe y la salud observaron que aquellas personas que tenían devoción a la Virgen de Guadalupe tenían menos problemas de salud relacionados con el estrés.

Esto nos lleva a ver lo importante que es la fe. En los resultados del estudio, encontré que en las personas que están expuestas al estrés su bienestar disminuía con el tiempo. Pero los que eran devotos guadalupanos rompieron ese patrón”, asegura Rebecca Read-Wahidi, autora del estudio, y antropóloga médica.

La investigadora se centró en la inmigración latina que trabaja y vive en Mississipi, sobre todo de origen mexicano. Entre ellos hay muchos que no tienen papeles y que no saben el idioma, por lo que además de la pobreza y los trabajos más duros tienen miedo a ser detenidos y deportados. Tras entrevistar y analizar los datos que le facilitaron estos inmigrantes, pudo concluir que tener una patrona y protectora ayuda a aliviar el estrés físico y mental con el que viven parte de estas comunidades.

Rebecca Read estudió en la misma Universidad Estatal de Misisipi en la que actualmente trabaja en su Centro de Investigaciones Sociales. Sus estudios de español la llevaron a México, donde conoció la enorme devoción que existe a Nuestra Señora de Guadalupe, cuya fiesta se celebra precisamente el próximo 12 de diciembre.

Mientras estuve allí, comencé a interesarme por el catolicismo mexicano porque era diferente a lo que yo estaba familiarizada, afirmaba esta investigadora a Mississippi Catholic, periódico de la Diócesis de Jackson, y que recoge Crux. Y cuando volvió de nuevo a Estados Unidos se dio cuenta de que la imagen de la Virgen de Guadalupe estaba ya muy presente en su ciudad.

Confesaba que es realmente fascinante para mí porque realmente es un contraste en Mississipi, que es muy protestante. Y aquí está ahora esta fiesta mexicana que se lleva a cabo en las calles de un pueblo de Mississipi”.

Read-Wahido dedicó su trabajo de fin de carrera a la relación entre la Virgen de Guadalupe y las comunidades de inmigrantes que vivían en Misisipi. Pero ella amplió su tesis mientras estudiaba un doctorado  en antropología médica biocultural, y aquí fue donde descubrió los efectos beneficiosos de la devoción a la Virgen, en este caso la guadalupana.

Así pasó de ver simplemente esta relación festiva entre latinos y la Virgen a analizar cómo les sirve para lidiar con el estrés, específicamente el estrés migratorio”.

Para realizar su investigación contó con  la ayuda de las misioneras guadalupanas del Espíritu Santo, que trabajan en este estado con inmigrantes de toda América Latina, especialmente con mexicanos, la comunidad más numerosa.

Las hermanas la recibieron, presentándola a la comunidad y facilitando las reuniones. Read-Wahidi desarrolló una macro encuesta para medir el impacto de su fe en su salud.

Pronto descubrió que para los encuestados, latinoamericanos emigrados a EEUU, la Virgen de Guadalupe era una figura materna en toda regla, con la que incluso mantienen conversaciones durante todo el día.

María "escucha sus preocupaciones", afirmaba la Hermana Lourdes González, de las Misioneras Guadalupanas del Espíritu Santo, quien ayudó con el estudio. "Es una forma de orar. La gente le habla como si estuviera viva y en la habitación. Ella tiene un lugar especial en la familia".

El padre Tim Murphy, párroco de la Parroquia de Santiago en Tupelo, confirma que "Ella es su madre en la fe, en el cielo y está presente para ellos", dijo.

Esta conexión con los pobres puede ser la razón por la cual las personas ven a María como la intercesora perfecta. "Puede que no se sientan cómodos hablando con Dios, pero pueden hablarle a la Virgen. Ella es la figura materna. Cuando están tan lejos de casa, necesitan una figura materna", dijo Read-Wahidi.

El redentorista Michael McAndrew ha trabajado en el ministerio hispano durante muchos años y realiza presentaciones sobre la experiencia de San Juan Diego. "Cuando Juan Diego no quiere ir al obispo, María le dice ‘¿no estoy aquí? ¿No soy tu madre? ¿Tu madre no te protegería en tu viaje? Estoy con vos".

Read-Wahidi escribió que los inmigrantes ponen su estrés en manos de María: "Cuando les pregunté a las personas que le pedían a la Virgen que los ayudara, mencionaron: encontrar trabajo y conservar sus trabajos, no ser deportados o arrestados, la salud de su familia en México y aquí en los Estados Unidos, la seguridad de los miembros de la familia que cruzaban la frontera y su regreso seguro a casa".

Estas oraciones ofrecen alivio al estrés de su vida cotidiana. "Ellos son vistos como extraños. Ellos no son iguales (aquí). Ellos tienen la experiencia del racismo. Es una manera de recordarse a sí mismos que, a los ojos de la Virgen, todas las personas son iguales", dijo Read-Wahidi. Esta idea se ha extendido a otros inmigrantes a través de celebraciones públicas que rodean la fiesta.

Todos los años, en alrededor de la festividad del 12 de diciembre, los inmigrantes de todo Mississippi salen a la calle para mostrar a su Madre y celebrar su amor y protección.

Las celebraciones incluyen procesiones, bailes tradicionales, comidas y liturgia. "Hacen que la celebración sea pública: se saca a la calle. Le da a la comunidad mexicana la oportunidad de compartirla (la Virgen). Disfrutan viendo a otras personas abrazarla", explicó Read-Wahidi.

"Hacemos procesiones porque sabemos que como pueblo caminamos en la vida, estamos en un viaje: caminamos hacia el cielo, hacia Dios", añadía la hermana González.

María, Reina de las Familias, ruega por nosotros

 

 

jueves, 20 de febrero de 2025

¿Por qué el demonio odia a la Virgen de Guadalupe?


Del blog Te cuida con el mismo cariño que cuidó a Jesús: 

Extraído del sitio  Desde la Fe:

Al invocar a la Virgen de Guadalupe, el diablo manifestó su odio con estas palabras: 'Prima di Lei, tutto era mio lí'. ¿Qué significa esto? 

Sante Babolin es un exorcista de la Diócesis de Padua, Italia, y desde hace años utiliza la imagen de la Virgen de Guadalupe contra las asechanzas del diablo. ¿Por qué lo hace? Porque ella -dice- es la gran liberadora. 

Su prestigio como filósofo y su carrera de investigador y docente la ha realizado en todas las universidades de renombre en Roma y en México (Gregoriana, La Sapienza, Saint Sulpice, Urbaniana y la Pontificia de México). Su legado magisterial son innumerables cursos, libros en varios idiomas y textos para revistas especializadas. 

Por ello, siendo un sacerdote intelectual dedicado a la cátedra, le sorprendió mucho cuando en 2006, al quererse jubilar, su obispo el encomendó el ministerio de los exorcismos en su diócesis.

Y si bien no entendía por qué se le asignaba tal tarea, la aceptó con obediencia y se dedicó a estudiar para llevar a cabo correctamente su misión. Hoy es uno de los exorcistas más famosos del mundo.

Sante Babolin comenzó a realizar exorcismos en el Santuario de la Beata Virgen de la Gracia en Villafranca, Padua, y según relata, allí se encontró de frente con el demonio, cuando un joven italiano fue conducido hasta él para que le practicara el rito para el exorcismo. 

El exorcista narra que comenzó el ritual tradicional para la expulsión del demonio; sin embargo, por su devoción a Santa María de Guadalupe, debido a los años que pasó en México, utilizó en las oraciones invocativas a la Virgen María, la advocación mexicana: 

—Por la Santísima Virgen María, Guadalupe Tonantzin… 

A lo que el joven italiano respondió violentamente y con furia en los ojos:

 —Tonantzin no: Coatlicue… (Coatlicue era una diosa azteca sedienta de sacrificios humanos) 

Mons. Sante, asombrado de la reacción del diablo ante la invocación a Guadalupe, continuó el exorcismo depositando su confianza en la Virgen María y repitió la orden de expulsión con la Guadalupana hasta que la voz en el poseído pronunció con iracunda rabia: 

— Prima di Lei, tutto era mio lí. (Antes de Ella, todo esto era mío allá, refiriéndose a México) . 

Al final del rito del exorcismo, Mons. Babolin le preguntó al joven si conocía México o algo de su historia, le pidió que pronunciara Coatlicue, y en ambos casos fue evidente que el joven no tenía la más mínima idea del país y mucho menos de sus orígenes y cultura prehispánicos. 

En un artículo publicado también por Mons. Sante Babolin en Desde la fe titulado La Virgen María y su presencia en los exorcismos, el exorcista explica que el ritual de los exorcismos establece que de ser posible, se realice en un oratorio o en otro lugar oportuno, alejado de la multitud, donde esté presente, de manera relevante, la imagen del Crucificado y la imagen de la Santísima Virgen María, y él suele usar la advocación de Guadalupe. 

También narra que en un exorcismo, el diablo, molesto más de lo usual, le dijo: “¡A la que está allí (mirando la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, que tengo en la capilla) ya no puedo soportarla más; y también a ti, prete (expresión italiana de desprecio en lugar de sacerdote), no te aguanto más!” 

Reaccioné diciendo: “Tienes que vértelas con Él (señalando el Sagrario); yo hago lo que Jesús me pide”. Y el demonio reaccionó diciéndome: “tú, prete, no entiendes nada; a ti no te soporto, porque tú eres la Iglesia!”. 

Siguió un lamento del diablo: “prete, tarde o temprano llega la Iglesia y yo no puedo nada contra la Iglesia”. 

Por ello, en algunos casos el sacerdote comienza el exorcismo leyendo las palabras que le dijo Nuestra Señora de Guadalupe a san Juan Diego

¿Acaso no estoy yo aquí, yo que tengo el honor de ser tu Madre? ¿Acaso no estás bajo mi sombra, bajo mi amparo? ¿Acaso no soy yo la fuente de tu alegría? ¿Qué no estás en mi regazo, en el cruce de mis brazos? ¿Por ventura aún tienes necesidad de cosa otra alguna? Por favor, que ya ninguna otra cosa te angustie, te perturbe”.

domingo, 19 de enero de 2025

10 santos que enseñan a amar a María


Del sitio Church Pop

El amor a la Virgen María caracteriza la vida de los santos. Muchos de ellos, a lo largo de los siglos, se han consagrado a nuestra Madre de diferentes maneras y ¡nos han enseñado a amarla!

1. San Ildefonso de Toledo: el "Siervo" de María

San Ildefonso, en el siglo VII, fue uno de los primeros en describirse a sí mismo como "esclavo" o "siervo" de María.

"Cuán solícito deseo hacerme esclavo de esta Señora, cuán fielmente me deleito en el yugo de esta esclavitud, cuán plenamente anhelo obedecer sus mandatos, cuán ardientemente deseo no verme nunca libre de su dominio, cuán ansiosamente anhelo no verme nunca lejos de servirla".

2. San Juan Damasceno: la 1ª Oración de Consagración a María

Este Doctor de la Iglesia fue un gran defensor de la fe en los primeros siglos del cristianismo.

"Oh Soberana, Madre de Dios y Virgen, unimos nuestras almas con la esperanza de que eres para nosotros como un ancla absolutamente firme e indestructible; te consagramos nuestro espíritu, nuestra alma, nuestro cuerpo, cada uno en su persona entera; queremos honrarte con salmos, himnos, cantos inspirados, tanto como esté dentro de nosotros; pues honrarte según tu dignidad está más allá de nuestras fuerzas. Si es verdad, según la palabra sagrada, que el honor rendido a otros siervos es prueba de amor hacia el Maestro común, ¿podemos ignorar el honor rendido a ti? ¿No deberíamos buscarlo celosamente? ¿No es incluso preferible al aliento de vida y no da vida? Así indicaremos mejor nuestra unión con nuestro Maestro".

3. San Bernardo de Claraval: las últimas palabras de la "Salve Regina"

En el siglo XI, san Bernardo escribió hermosas homilías sobre la Virgen y compuso las últimas palabras de la "Salve Regina": "Oh misericordiosa, oh piadosa, oh dulce Virgen María".

Se dice que repetía a menudo la hermosa oración: "Acuérdate, piadosísima Virgen María, de que nunca se ha oído decir que alguien haya recurrido a tu protección, implorado tu patrocinio y pedido tu ayuda, y haya quedado abandonado".

"Si se levanta el viento de la tentación, si la roca de la tribulación impide tu curso, mira a la estrella, invoca a María. Si te zarandean las olas del orgullo, de la ambición, del resentimiento, de los celos, mira a la misma, invoca a María. Si la ira, la avaricia, los deseos impuros sacuden el vaso de tu alma, mira a María. Si turbado por la enormidad de tus pecados, avergonzado por la fealdad de tu conciencia, atemorizado por el juicio divino, comienzas a dejarte hundir en la tristeza, a deslizarte en la desesperación, piensa en María. En tus peligros, en tus angustias, en tus dudas, piensa en María, invoca a María. Su nombre nunca abandone tus labios, nunca abandone tu corazón".

4. Santo Domingo de Guzmán: a quien la Virgen regaló el Rosario

Santo Domingo fue un religioso español del siglo XII, fundador de los dominicos.  Según numerosos testimonios, en 1212, cerca de Toulouse, Domingo tuvo una aparición de la Virgen María, quien le entregó el Rosario (entonces llamado: "Salterio de la Virgen"), pidiéndole que difundiera esta oración en el mundo.

5. San Juan Diego: Vidente de la Virgen de Guadalupe

Juan Diego, nacido en México en 1474, era un nativo piadoso y bautizado. Cada semana recorría largas distancias para asistir a las predicaciones de los evangelizadores franciscanos y agustinos. El 9 de diciembre de 1531 se le apareció la Virgen María. María le dijo que pidiera al obispo que construyera allí una iglesia en su nombre.

6. San Luis María de Montfort: pionero de la mariología

A este santo, nacido en Montfort, Francia, en 1673, le debemos estas preciosas palabras: "A quien Dios quiere hacer muy santo, lo hace muy devoto de la Virgen María". Su libro "Tratado de la verdadera devoción a María" se ha difundido por todo el mundo con enorme provecho para sus lectores. El Papa Juan Pablo II tomó como lema una frase que este gran santo repetía a menudo: "Soy todo tuyo, oh María, y todo lo mío es tuyo".

7. Santa Bernadette de Soubirous: la primera en conocer a María como Inmaculada

El 11 de febrero de 1858, Bernadette, de 14 años, salió con su hermana y una amiga en busca de leña. En una gruta, Bernadette vio "una señora vestida de blanco". El 25 de marzo, la Virgen María se presentó como la Inmaculada Concepción. A través de estos encuentros con la Virgen, Bernadette se dio cuenta de que Dios se interesaba por ella, que se acercaba a los más pobres entre los pobres y así su devoción se extendió por todo el mundo.

8. Santa Catalina Labouré: la Medalla Milagrosa 

Nacida en Francia en 1806, Catalina pertenecía a la congregación de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. A la edad de 24 años, la noche del 18 de julio de 1830, fue despertada por la voz de un niño que le dijo: "Hermana, todos duermen, ven a la capilla, la Santísima Virgen te espera". De esta aparición y de otras posteriores nació la medalla milagrosa.

9. San Francisco y Santa Jacinta Marto: los Pastorcitos de Fátima

Desde el 13 de mayo de 1917, la Santísima Virgen se apareció seis veces en Fátima, Portugal, a tres niños pastores: Lucía, Francisco y Jacinta. Gracias a estas apariciones, el rezo del Rosario se extendió por todo el mundo, junto con la devoción a Nuestra Señora del Rosario de Fátima.

10. San Juan Pablo II: Totus tuus

San Juan Pablo II consagró su pontificado a María e hizo suyo el lema "Totus tuus" (todo tuyo).

"En los años de mi juventud, me ayudó mucho la lectura de este libro: 'Tratado de la verdadera devoción a María', en el que encontré la respuesta a mis dudas, debidas al temor de que el culto a María, si era excesivo, acabara comprometiendo la supremacía del culto debido a Cristo. (...) Bajo la sabia guía de San Luis María comprendí que, si se vive el misterio de María en Cristo, ese peligro no existe".

jueves, 12 de diciembre de 2024

¿Por qué la Virgen de Guadalupe es Madre de la Humanidad?

Del sitio Aleteia

Una de las advocaciones más queridas de la Virgen María es Guadalupe, que se presentó a sí misma como "Madre de la Humanidad", pero ¿a quién se lo dijo?

1531: el Acontecimiento Guadalupano, una de las apariciones marianas más importantes del mundo, se llevó a cabo durante los días 9 al 12 de diciembre, y tuvo como testigo a un humilde indígena de México: Juan Diego Cuauhtlatoatzin, un laico que iba a tomar sus lecciones de catecismo a Tlalteloco, cuando fue llamado por la Virgen de Guadalupe.

Sabemos por el Nican Mopohua, y por escritos muy antiguos, que esa aparición fue única en el mundo, pues en ningún lugar se había plasmado una imagen tan perfecta como la que se quedó sobre la tilma de Juan Diego y que aún se conserva en la Basílica de nuestra Señora de Guadalupe, en el Tepeyac.

Algo que llama mucho la atención del milagro es que la Santísima Virgen se aparece también a Juan Bernardino, el tío de Juan Diego.

El texto narra que eso ocurre durante la tercera aparición: Juan Diego va apurado a conseguir un sacerdote para su tío moribundo. Ingenuamente, quiere eludir a la Santísima Virgen y toma otro camino.

Pero ella, que lo observaba, sale a su encuentro y pregunta a dónde va. Juan Diego le cuenta de la enfermedad de su tío y la Virgen le asegura que no tiene de qué preocuparse, pues su tío ya está sano.

Monseñor Eduardo Chávez, canónigo de la Basílica de Guadalupe y especialista en el tema, menciona que fue a Juan Bernardino a quien la Virgen pidió que se le llamara "Siempre Virgen Santa María de Guadalupe" , y aclara lo siguiente: "Ningún español se lo puso, ella quiso llamarse así -conocido por los españoles, claro- pero ella quiso llamarse con estos dos nombres: María, de origen judío; Guadalupe, de origen árabe; estamos hablando precisamente de los dos grandes pueblos que fueron expulsados de España en aquel entonces, el siglo XVI".

Mons. Chávez sostiene que Santa María de Guadalupe está uniendo a todos los hijos de Dios en estas dos grandes culturas, "¿Por qué? porque lo judío y lo árabe son hijos de Abraham, son hermanos entre sí, y se pelean a matarse -si no, prendan las noticias y lo verán", agrega- "y ¿qué es lo que hace la Virgen de Guadalupe? ¡Unirnos a todos como hermanos!"

Continúa diciendo que a Juan Diego le dijo en su primera aparición: "soy tu Madre, la madre de todos aquellos que en esta tierra están en uno" refiriéndose a todo el continente americano. Monseñor repite las palabras de la Virgen: "Y de las más variadas estirpes, naciones, los que me amen, los que me busquen, los que a mí clamen, los que confíen en mí", hablando de todo el mundo. Por eso, ella es "Madre de la Humanidad", concluye el canónigo.

Santa María de Guadalupe, reina de México: ¡salva nuestra Patria y conserva nuestra fe!

domingo, 13 de octubre de 2024

Hace 13 años sentí la presencia de María

Del sitio Nation Catholic Register:

Pasé cerca de tres años discerniendo mi vocación en un monasterio benedictino. Este tiempo me trajo algunos de los momentos más hermosos de mi vida y algunos de los momentos más dolorosos de mi vida. Tener a Jesús bajo el propio techo es, con mucho, la mayor bendición que cualquier sacerdote o religioso experimentará en su vida. Y yo tuve ese privilegio durante mi época de monje. Sí, puede que los sacerdotes, los monjes y las monjas no tengan un cónyuge terrenal con quien envejecer, con quien acurrucarse, con quien derramar sus alegrías y sus penas, pero tienen algo mucho más grande: la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Sólo Jesús puede concedernos la verdadera paz, la felicidad y la plenitud en esta vida.

Nunca olvidaré cuando miraba por la ventana de mi celda monástica cómo la nieve cubría nuestro patio. Me recordaba alguna escena de la Historia de un alma de Santa Teresa. O las noches del noviciado, cuando podía caminar 15 metros y dar las buenas noches a Jesús en nuestra capilla privada. Más allá de las ventanas de la capilla, podía ver hileras de casas y rascacielos a lo lejos. Me sentía privilegiado por rezar por tantas almas. Me sentía humilde por haber sido llamado a una vida tan mimada en la que Jesús era todo mío y yo todo suyo. Mientras estaba en la capilla, me ponía la capucha monástica sobre la cabeza y me perdía en mi audiencia privada ante el Rey de Reyes.

Y luego estaba el canto. Me encantaba cantar himnos a la Virgen, sobre todo la Salve Regina en latín

Y los momentos de silencio. Por primera vez en mi vida, oía el susurro de las hojas, el aullido de los árboles y el bramido de la calefacción. De hecho, la primera noche de mi postulantado, se rompió la calefacción y la temperatura de mi habitación se disparó por encima de los 38 grados. Al despertarme por la noche, pensé que estaba en el purgatorio. Poco me imaginaba que mi purgatorio estaba a punto de comenzar. 

Y así los momentos dolorosos. Como dijo San Agustín: "La Iglesia es un hospital para pecadores", y lo mismo podría aplicarse a la vida religiosa. Hay tantos personajes en un monasterio. Algunos están más heridos que otros. Yo llevaba mis propias heridas, pero otros infligían tristemente sus heridas y sus deseos distorsionados a los demás. La búsqueda de la lujuria y el poder puede traspasar fácilmente los muros del claustro.

De hecho, el diablo merodea aún más entre los muros monásticos que por el mundo secular. El mundo secular ya se ha convencido de que el diablo no existe, mientras que en los muros monásticos lo que busca es acabar con los elegidos de Dios, crear escándalo. Porque cuando un alma consagrada traiciona al Señor, la lanza atraviesa su corazón más que a un pagano. Equivale a ser besado de nuevo por Judas. Nuestro Señor ha llamado a algunos obreros a la más gloriosa vocación de ser su Esposo, librándolos de las tentaciones y de la carrera de ratas del mundo, y sin embargo algunos le devuelven tristemente sólo con indiferencia y traición. El hábito y los muros monásticos nunca podrán ocultar a Dios el corazón humano. 

Cuando cursaba el último año de bachillerato en 2002, el escándalo de los abusos sexuales del clero ocupaba los titulares. Seis años después, cuando ingresé en una abadía benedictina, pensé que el escándalo había terminado. Me equivocaba. Lamentablemente, muchos hombres habían entrado en la vida religiosa no para buscar al Señor, sino para buscar a otros hombres. Un año después de mi ingreso, me enfrenté en dos ocasiones a las insinuaciones no deseadas de un superior.

Gracias a Dios y a la Virgen, fui protegido "físicamente", pero emocionalmente quedé destrozado. Cuando conté a algunos monjes del monasterio el comportamiento errante de este superior, me aconsejaron que "lo dejara pasar". Creo que este superior también estaba lidiando con la posesión. Lo vi en sus ojos, y me asustó mucho. Intentó manipularme durante más de dos años.

Pero este no es el punto del artículo. Después de enfrentarme a este superior para que me dejara en paz, me di cuenta de que tenía que dejar mi monasterio inmediatamente. Me habría ido antes, pero no quería decepcionar a Dios, ya que tenía votos simples. Durante casi tres años, desde que entré en la abadía, me invadió la angustia, sobre todo a causa de las maquinaciones del superior. 

Por fin, harto, llamé a mi hermano para contarle mi situación. Llamó inmediatamente a mi madre y le dijo que me buscara. Notifiqué a mi superior inmediato y al prior que me iba. Mientras los monjes rezaban sus oraciones vespertinas, recogí mis pocas pertenencias. Miré alrededor de mi celda ahora vacía y, por primera vez en casi tres años, experimenté la mayor paz que he sentido en mi vida, ¡incluso hasta el día de hoy! De niño siempre había querido ver a la Virgen, pero con los años me di cuenta de que era más bendito creer sin ver (ver Juan 20:29).

No veía a la Virgen ni oía su dulce voz en mis oídos, pero estaba presente. Y en mi corazón oí estas palabras: "Hijo mío, es hora de partir". Sí, María estaba en mi celda monástica el 4 de octubre de 2010. Me acompañaba hasta mi madre terrena, que ahora me esperaba a las puertas del claustro. 

Esa noche, dormí en paz celestial en mi propia cama. Fue el mejor sueño que había tenido en casi tres años. Dormí sabiendo que ya no tendría que defender mis votos del superior depredador. Nuestra Señora, la generala de doce estrellas, la Madre que lleva botas de combate, me protegía y me guiaba fuera del único mundo que había conocido durante tres años hacia el mundo de lo desconocido. Era una sensación aterradora. Y, sin embargo, Dios y la Virgen tenían planes mucho más grandes para mi vida. Con el tiempo, me conducirían a mi verdadera vocación en el matrimonio.

Nunca tuve la intención de dejar la vida religiosa, pero a veces Dios te aparta de lo que deseas para una misión aún más importante. Me consuela mucho que los padres de Santa Teresa, San Luis y Zélie Martin, también quisieran entrar en la vida religiosa, pero Dios les atrajo hacia el sacramento del Matrimonio. 

Aunque han pasado más de 13 años desde que experimenté la paz indescriptible de María aquel día de octubre, la Virgen sigue velando por mí y por cada católico que la acoge en el claustro de su corazón. A cada uno de nosotros nos repite las mismas palabras que dirigió a San Juan Diego: "¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre? ¿No estás bajo mi protección? ¿No soy yo vuestra salud? ¿No estás feliz en mi redil? ¿Qué más deseas? No te aflijas ni te perturbes por nada».

domingo, 11 de agosto de 2024

¿Por qué los católicos somos devotos de la Virgen?

Del sitio Píldoras de Fe:

Los católicos somos devotos de María porque Dios le ha concedido un poder especial capaz de alejar al demonio y acercar a los fieles

Quiero darte a continuación estas 7 razones del por qué los católicos somos devotos de María, del por qué la veneramos como si de nuestra madre se tratara, porque en verdad, Ella es nuestra Madre también.

La Santísima Virgen María ha sido citada como la "patrona de toda la humanidad". Además, está asociada con la protección de muchos lugares, naciones enteras, apostolados y misiones en el mundo. Qué gran responsabilidad para una mujer tan bella y poderoso de la que muchos católicos somos devotos.

Ser devotos es tener por estima a una persona o actividad. La devoción no es una adoración. Realizando una sencilla búsqueda en Google de la palabra devoción tenemos las siguientes definiciones: "amor, lealtad o entusiasmo por una persona". Los sinónimos para esta palabra incluyen: fidelidad, lealtad y compromiso.

Si ser devotos significa todo eso, ¿Debemos tener miedo los católicos de que somos devotos de María? Si ser devotos de María implica que la amamos de verdad, entonces eso jamás se puede confundir con "adoración". Dios no se pondrá celoso nunca de que seas devoto de María, de que pases tiempo con Ella rezando el Rosario o cualquier otra devoción.

Cuando honras a María y le tienes tan especial devoción, estás honrando el amor de Dios, estás cumpliendo con el cuarto mandamiento: "honrarás a Padre y Madre".

¿Por qué ser devotos de María? María es mi familia, le hablo y me gusta pasar tiempo con Ella como una forma de expresar mi devoción, o amor hacia ella y como una forma de honrar a Dios. A Dios le pertenece la adoración y a través de María, le honramos. Nuestro amor por María nos lleva más cerca de Dios.

A través de una publicación realizada en el Blog de Alejandra María Sosa, Ediciones 72, te traemos las razones de porque los católicos somos devotos de María y queremos seguir amándola para que nos siga acercando más y más al amor de Dios.

  • El difunto y conocido exorcista, el Padre Gabrielle Amorth, fundador y presidente honorario de la Asociación Internacional de Exorcistas, exorcista oficial en Roma, afirma que el demonio le tiene un odio feroz a la Virgen María.

  • El obispo de Nigeria declaró que Jesucristo le dejó ver que el rezo del Santo Rosario es un instrumento poderosísimo para terminar con la violencia de Boko Haram, un grupo islámico radical y sanguinario que se ha dedicado a perseguir, secuestrar, torturar, aterrorizar y asesinar miles y miles de cristianos de ése y otros países.

  • Scott Hahn, ex presbiteriano convertido al catolicismo, prolífico autor y actual profesor de teología en una universidad católica en EUA, cuenta que empezar a rezar el Rosario marcó una gran diferencia en su vida y lo ayudó en su conversión.

Los tres testimonios anteriores son muy distintos; pero llegan a una misma conclusión: A María Dios le ha concedido un poder muy especial, capaz de vencer al demonio y de convertir los corazones.

Los católicos lo sabemos y por ello nos acogemos confiados a su guía y protección. Pero hay muchas personas que no lo saben, y lamentablemente se pierden de su maternal intercesión.

Vale el esfuerzo recordar al menos 7 razones del por qué los católicos somos devotos de María y la amamos como si fuese nuestra madre terrenal ¡PORQUE LO ES!

  1. María es Madre de Jesucristo: De esto no hay ninguna duda al especto. Lo dice claramente la Biblia. Te invito a leer el Evangelio de Mateo 1,16.18;2,11 y el de Lucas 1,42-43. María es Madre de nuestro Señor Jesucristo y cuando Isabel, su prima se llenó del Espíritu, se le abrieron todos sus sentidos y con humildad, reconoció a María como Madre de Dios, exclamando:"¿Quién soy yo, para que la madre de mi Señor venga a visitarme?" (Lucas 1,43)

  2.  María vive en el cielo, al lado de su Hijo: Los católicos creemos que María fue asunta al cielo en cuerpo y alma, pero para quienes no aceptan lo que no está en la Biblia (aunque la propia Biblia no pide eso), hay un argumento bíblico: Jesús afirma lo siguiente "Porque Él no es un Dios de muertos, sino de vivos; todos, en efecto, viven para él". (Lucas 20,38). Así que María está viva, al igual que todas las almas que han partido de este mundo creyendo en Dios. Y María de seguro está en el Cielo, al lado del trono celestial.

  3.  María nos comprende y nos ayuda: Como ser humano, como mujer, María nos comprende perfectamente. Y los Evangelios la muestran siempre atenta a las necesidades de los demás y siempre dispuesta a ayudar. Una razón más para ser devotos de María. Por ejemplo, en cuanto María se entera de que su anciana prima está embarazada, va presurosa a apoyarla (ver Lucas 1,36.39-40), y en cuanto se da cuenta de que en cierta boda faltaba el vino, avisó a Jesús (ver Juan 2,3).

  4. María es nuestra Madre: Desde la cruz, Jesús encomendó a María al discípulo amado, y en él, a todos nosotros. La respuesta más simple que podemos dar del por qué los católicos somos devotos de María es que Ella es nuestra Madre también. "Cuando Jesús vio a su madre y al discípulo que amaba de pie junto a ella, le dijo a su madre: "Mujer, aquí tienes a tu hijo". Luego le dijo al discípulo: "Aquí está tu madre". Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa" (Juan 19,25-27). ¿Por qué Dios eligió a María para ser la madre de Jesús? Pudo haber elegido a cualquier otra persona en cualquier período de tiempo, pero eligió a María. La eligió, no porque fuera la más poderosa, sino porque era la más humilde y abierta a la voluntad de Dios. Así se ganó el favor de los cielos y el corazón de la humanidad. A lo largo del Evangelio de Juan, Juan se refiere a sí mismo como el discípulo amado o aquel a quien Jesús ama (ver Juan 13,23, 21,7). Esto podría ser tomado como una posible arrogancia del Apóstol Juan pero en realidad, él quiere decirnos algo: Si María fue entregada por Jesús a Juan como una Madre para todos nosotros, entonces en Juan podemos ver representado a la figura todos los creyentes. Entonces, todos los que seguimos a Dios, somos los discípulos amados del Señor. María misma nos reveló su maternidad a toda la humanidad a través de las palabras que le dijo a San Diego durante su aparición como la advocación de la Virgen de Guadalupe: "No temas, ¿no esto yo aquí que soy tu Madre?"

  5.  La Virgen María intercede por nosotros: Nosotros, no acudimos a María como si fuese una diosa, nuestra devoción hacia Ella no es idolatría. Le pedimos, como en el Avemaría que ruegue por nosotros, a ¿quién? a Dios.En revelaciones y apariciones como la de la Virgen de Guadalupe, María nos ha declarado su amor maternal y ofrecido su intercesión. En la Biblia dice que "hay un solo mediador entre Dios y los hombres: Cristo Jesús" (1 Timoteo 2,5), pero mediador es un término muy diferente a intercesor (consulta el diccionario online de la RAE y te llevarás una sorpresa). Que María pueda interceder por nosotros ante su Hijo,no le quita ni le roba méritos a Dios. Al igual que tú o yo, podemos orar por los demás, interceder por los otros como pide la Biblia (ver Santiago 5,16; 1 Timoteo 2,1).

  6. María obtiene de Jesús cuanto le pide: Esta es otra de las razones del por qué los católicos somos devotos de María. En el Antiguo Testamento vemos que la mujer más poderosa de un reino no era la esposa del rey (solían tener muchas), sino su madre (ver, por ejemplos 1 Reyes 1).En el Evangelio vemos que también María, Madre del Rey, tiene el poder de obtener de su Hijo lo que le pide. En la boda de Caná, Jesús acepta intervenir, sólo porque Su Madre se lo pidió (ver Juan 2,6-11). Hay quien dice que Jesús no tenía consideración a María porque en dos ocasiones la llamó "mujer" en lugar de "mamá", a lo que cabe responder que, como judío, Jesús sin duda cumplió el mandamiento de honrar al padre y a la madre (ver Éxodo 20,12). Llamar a María "MUJER" no era señal de desprecio, todo lo contrario, era encumbrarla a una posición universal, expresar que Ella es la nueva Eva, y que si por una mujer, Eva, nos vino el pecado y la muerte, por otra "mujer", María, nos viene la redención, por medio de su Hijo.

  7. María nos lleva hacia Dios: La verdadera devoción a María, no se queda en Ella, sino que nos conduce hacia el amor de Dios. Ser verdaderos devotos de María, significa que hemos comenzado a amar a Dios con todo el corazón. María no quiere nada para sí, Ella nos presenta a Jesús y siempre nos pide: "Hagan lo que Él les diga" (Juan 2,5).

Acercarnos a María es acercarnos a Jesús, amarla para amarlo a Él. Esperamos que las 7 razones del por qué los católicos somos devotos de María haya disuelto todas tus dudas en cuánto al por qué debemos amar a María nuestra Madre.

Qriswell Quero
Venezolano, esposo y padre de familia, 
servidor, ingeniero y misionero de la fe. 
Comprometido con el anuncio del Evangelio. 
Creyente sólido de que siempre existen nuevos comienzos. 
Quien a Dios tiene nada lo detiene.

viernes, 9 de febrero de 2024

Como María logra que vivamos sin miedo y en paz

Del sitio Aleteia:

Juan Diego sintió el abrazo de Nuestra Señora de Guadalupe cuando quería huir, no había reproche ni queja en su voz, solo amor y misericordia. Una preciosa reflexión del padre Carlos Padilla

Miro a María. En el Tepeyac sonriendo a Juan Diego. La miro conmovido, como ese niño indio, ese Juan Diego que quiso de mil maneras huir de una misión demasiado grande para él.

Quiso evitar a María con una excusa, su tío estaba muy grave. ¿No habría alguien más que pudiera llevarlo a cabo? ¿Por qué él que no era nadie?

Otros le servirían a María o si no él, más tarde, cuando ya el problema de su tío estuviera resuelto.

Pero María lo eligió a él, el más pequeño de sus hijos. Lo fue a buscar a él cuando trató de evitarla.

Dios elige a los pequeños para sorprender a los sabios y arrogantes, a los que piensan que son algo y que lo saben todo. A los que creen que siempre tienen la razón y no necesitan de nadie para hacer lo que Dios les pide.

Es tan sutil el engaño de mi orgullo, de mi vanidad... Me hace pensar que yo puedo solo, que seré capaz de llegar a la meta antes que nadie.

Soy inteligente y listo. Yo valgo. Dios no puede prescindir de mí. Y los demás no hacen las cosas como son, no son tan capaces. Sonrío satisfecho en mi vanidad.

Hoy miro a Juan Diego. Un niño hombre. Con miedo, incapaz, débil, necesitado, recio y valiente. Responsable de los suyos. Preocupado, audaz.

Lo miro como ese niño que tiene una pureza santa en la mirada. Quizás de eso se trate cuando pienso en María. En ser un niño ante Ella, en sus brazos. En confiar en medio de mi debilidad.

Juan Diego obedece a María y sube a un monte donde no hay flores, porque no es la época, porque no es posible. Llega allí y encuentra unas flores maravillosas.

Entonces cree en el milagro. Es la prueba que necesita el obispo para creer, para construir una pequeña Iglesia.

Corre con la prueba dentro de su tilma. Llega frente al obispo feliz y abre su tilma. Se desparraman por el suelo las rosas maravillosas.

Lo ha hecho, lo ha conseguido. ¿Qué más le puede pedir el obispo? Ahí está la prueba. Él ha sido capaz de traer las flores, eso basta.

Bueno, María, lo ha hecho posible, pero él ha sido el instrumento. Allí ha puesto la prueba que hacía falta.

Son unas flores maravillosas cuando era imposible que estuvieran allí en esa época. Y sonríe satisfecho al ver el asombro del obispo.

Pero el obispo Juan de Zumárraga, ya no mira las rosas desparramadas, ya no le asombra ese milagro. Se ha quedado atónito mirando a María.

Ahora su mirada se posa en Juan Diego, mira su tilma, mira el rostro grabado en su pecho. ¿Cómo es eso posible? No lo entiende. Nadie de los presentes lo entiende. Están asombrados.

Pero Juan Diego todavía no ve a María. Piensa que el asombro es por las flores. Como yo tantas veces que veo el asombro de los hombres por mis obras, por lo que digo, por lo que consigo.

Son éxitos tan pequeños… Pero no soy yo, los hombres miran a María en mis obras. Ese es el milagro, que en mi tilma esté María, su rostro.

Así puede pasar en mi vida si dejo que vean a Dios, a María a través de mí. Si no me pongo yo en el centro y dejo que el centro sea de María.

Porque ese es el milagro. El milagro es la humildad de Juan Diego. Su actitud confiada de niño. Porque cree en las palabras de María:"No se turbe tu corazón. ¿No estoy aquí que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿no soy yo tu salud? ¿No estás por ventura en mí regazo? No te apene ni te inquiete otra cosa".

Y siente ese abrazo de María cuando quería huir. No hay reproche en su voz. No hay queja por su deseo de desaparecer. Hay amor, misericordia.

María se conmueve al ver los ojos tristes de Juan Diego. Quiere que esté alegre, que tenga paz.

Lo hace conmigo cada vez que pone sobre mis hombros una misión imposible. Me dice que no tema, que Ella cargará el peso de la cruz y sostendrá mis brazos.

Que no tema que Ella dejará su rostro impreso en mis obras, en mis palabras, en mis silencios.

Que los demás creerán que soy yo, pero que no tema, que Ella estará a mi lado para recordarme que en mi pequeñez, su fuerza es la que me sostiene. Para que no deje nunca de señalarla a Ella.

No tengo miedo, no estoy triste, su rostro queda impreso en mi pecho y eso me llena de alegría y de paz.