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domingo, 7 de septiembre de 2025

Miles de niños rezaron el Rosario Misionero Mundial

 


Del sitio Gaudium Press:

Miles de niños de todo el medio oeste de los Estados Unidos se reunieron el pasado 28 de enero con motivo de la Semana de las Escuelas Católicas, para rezar el Rosario Misionero Mundial, vía Zoom.

La Semana Nacional de las Escuelas Católicas es una celebración anual de la educación católica en los Estados Unidos. Comienza el último domingo de enero y dura toda la semana.

Organizada por la Asociación de la Infancia Misionera (MCA por sus siglas en inglés), una de las cuatro Obras Misionales Pontificias, la iniciativa de oración unió a estudiantes de 77 escuelas primarias católicas de 14 diócesis.

Las catorce diócesis estadounidenses que participaron en el evento incluyeron la Arquidiócesis de Milwaukee, las Diócesis de Columbus, Des Moines, Fargo, Grand Rapids, Jefferson City, Joliet, Madison, Marquette, Peoria, Salina, Sioux City y Springfield.

El rezo del Rosario de la Misión Mundial en línea el martes ofreció a los niños la oportunidad de reflexionar sobre las realidades de millones de sus pares en todo el mundo que carecen de acceso a la educación básica.

Cada decena del Rosario Misionero Mundial representa una región diferente del mundo donde los misioneros continúan compartiendo el Evangelio: verde para los bosques y praderas de África, azul para el océano que rodea las islas del Pacífico, blanco para Europa, hogar del Santo Padre, rojo por el fuego de la fe que trajo misioneros a América, y amarillo por la luz de la mañana del Este, que simboliza Asia.

En 1951, el Arzobispo Fulton Sheen creó el Rosario Misionero Mundial durante su mandato como Director Nacional de la Sociedad para la Propagación de la Fe.

Al celebrar la Semana de las Escuelas Católicas" –explicó monseñor Roger J. Landry, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias de EE. UU.–, "queríamos dar a los estudiantes la oportunidad de reflexionar no solo sobre sus propias bendiciones sino también sobre los desafíos que enfrentan millones de sus pares en todo el mundo que no tienen la oportunidad de asistir a la escuela”.

Por su parte, la Directora de la Asociación Infancia Misionera, Alixandra Holdren, recordó que la Asociación “se construye sobre el principio de ‘niños ayudando a niños’, enseñándoles que, a través de la oración y el apoyo, pueden hacer una diferencia en la vida de los demás”.

 

jueves, 8 de mayo de 2025

Tomarse el tiempo para rezar

 


Del sitio Misioneros Digitales Católicos:

En el mes de mayo, mi ministerio en las redes Word on Fire planteó un desafío: rezar 50.000 Rosarios en nombre de aquellos que se han alejado de la Iglesia. La invitación se envió a todo el mundo, y la respuesta fue fantástica.

 Se rezaron más de 90.000 Rosarios. Para el mes de julio, Word on Fire pidió que se recen 10.000 Horas Santas por el éxito del Avivamiento Eucarístico Nacional. Mientras escribo estas palabras —habiendo transcurrido ya alrededor de un tercio del mes de julio— se han ofrecido 5.000.

La Hora Santa es una práctica que se asocia mucho con el gran Arzobispo Fulton Sheen. Al cerrar cada charla que Sheen daba a los sacerdotes, desafiaba a sus hermanos a destinar, cada día, una hora de oración ininterrumpida en la presencia del Santísimo Sacramento. Aunque cuando mi generación estaba en el seminario no se subrayaba la Hora Santa, ha sido abrazada con entusiasmo por la presente generación de seminaristas y jóvenes sacerdotes —y, a través de ellos, ha comenzado a tener un efecto poderoso en toda la Iglesia.  En tres diócesis muy diferentes —Chicago, Los Ángeles y ahora Winona-Rochester— he visto parroquias totalmente revolucionadas por la práctica sostenida de la Adoración del Santísimo Sacramento.

Algunos han criticado las campañas de Word on Fire: ¿Realmente piensan que Dios será persuadido por un simple número de oraciones y Rosarios que se ofrezcan? Bueno, eso es no comprender la idea. El propósito de la campaña no es influir sobre Dios sino incentivar a la gente a rezar, a elevar sus mentes y corazones a Dios. Y esto, como he estado sosteniendo por años, es de importancia primordial en la actualidad, en que un secularismo que mata el alma ha atrapado a tanta gente en Occidente, especialmente los jóvenes. Estos días más tranquilos de verano facilitan una gran oportunidad para orar, para descansar en el Señor, para considerar cosas más elevadas y profundas.   

He hecho referencia a dos prácticas de oración, pero ¿podría recomendar algunas más, especialmente si han estado alejados de la oración por un tiempo? Primero, recen con las Escrituras, usando lo que la tradición espiritual llama lectio divina. No existe ningún otro texto tan central, más sagrado y más inspirado que la Biblia misma. En la primera carta a Timoteo, San Pablo se refiere a la Biblia como theopneustos, literalmente, “Insuflada por Dios”.

Alude a que el Espíritu Santo (un término que significa “Aliento Divino”) sopla sus palabras, sus imágenes, sus narrativas. Por lo tanto, si quieren ponerse en contacto con ese Espíritu, abran la Biblia. Pero abórdenla, no ocasionalmente, sino de un modo espiritualmente disciplinado. La Lectio divina (lectura divina) es un método de cuatro pasos.

Primero, lees un pasaje de las escrituras, lentamente y con suma atención. A esto se le llama “lectio”. Luego lo “masticas”, reflexionando sobre él, permitiendo que sus imágenes e ideas empapen tu espíritu. A esto se le llama “meditatio”. Tercero, habiendo escuchado la palabra, le contestas a Dios; le dices cuánto te ha impactado el texto. A esto se le llama “oratio”. Finalmente, luego de hablarle a Dios, escuchas profundamente lo que te responde. A esta elevada interrelación con la Biblia se le llama “contemplatio”. Intenten este método durante estos meses de verano, asegurándose de elegir un pasaje relativamente breve de la Biblia.

Un segundo método que sugeriría es el que la tradición llama “oración centrante”. Encuentren un lugar tranquilo, recójanse con calma, fijen la vista en una imagen del Señor o en un crucifijo. Luego, imaginen todos los elementos de su vida —amistades, trabajo, hijos, las actividades de esparcimiento, sus compromisos políticos, etc.— y sitúenlos conscientemente en relación con Jesús. Tal vez puedan imaginarse un rosetón en el que todos estos diferentes elementos se conectan con el centro. En la presencia de Dios, evalúen con honestidad hasta qué grado los diferentes aspectos de sus vidas están bajo el Señorío de Jesús, verdaderamente conectados a Él.

Los grandes maestros espirituales nos enseñan que la práctica regular de esta oración produce la unidad y armonía que buscan. Hace muchos años, se me acercó un joven, y sin contarme mucho sobre él, me pidió recomendaciones de cómo rezar. Le di una instrucción básica sobre la oración centrante. Alrededor de un mes más tarde, regresó y me dijo, simplemente, “¡Debo abandonar la promiscuidad sexual!”. No sabía nada sobre su vida sexual ni le había aconsejado al respecto; la oración misma había alineado un aspecto clave de su vida.  

Una sugerencia final que les ofrezco, especialmente para aquellos que no tienen una sólida relación con la iglesia o la liturgia o la tradición de la oración. Utilicen a la naturaleza misma como entrada para la oración. Grandes santos —Francisco de Asís, Juan Pablo II, Pier Giorgio Frassati se me vienen enseguida a la mente— adoraban conversar con Dios en medio de la magnificencia de la naturaleza.

Frassati era un escalador (de allí su lema espiritual, Verso l’alto, hacia las alturas”); Juan Pablo amaba esquiar en las montañas de Polonia e Italia; y Francisco se movía con entusiasmo por los campos y bosques, yendo tan lejos ¡hasta predicarle a los pájaros! Tomás de Aquino enseñó que todo lo que existe está señalado por la bondad, la verdad y la belleza. Así que, acudan a la naturaleza. Tal vez estén cerca del mar o del desierto o de un bosque o de un lago —no importa. Desplácense a ese ámbito y asómbrense con el esplendor, la inteligibilidad y el valor de lo que ven. Y luego háganse una simple pregunta: ¿De dónde provino todo eso? Al plantear esa pregunta, estarán en el umbral de la oración.   

Quisiera animarlos a todos entonces, durante estas semanas más adormecidas del verano, ¡a que se tomen el tiempo para orar!

lunes, 17 de marzo de 2025

Estamos ante un punto de inflexión espiritual

 

Adaptado del sitio Catholic 365:

Este es un momento de profundo peligro moral y espiritual para nuestro mundo. Todos debemos rezar para que Dios venga en ayuda de nuestro planeta y lo salve de la crisis espiritual que amenaza con destruir el tejido mismo de nuestra sociedad. Creo sinceramente que estamos más allá del punto en el que incluso elecciones críticas pueda salvarnos.

Si la transexualidad, la pornografía invasiva y el tráfico de niños, la adicción al fentanilo, el aborto y otros fenómenos similares son un indicio, un siglo entero de podredumbre cultural ha terminado por desbordarse y está derramando sus residuos tóxicos por todos los rincones de nuestra sociedad. Males como estos y otros han seguido inevitablemente la estela de la descristianización de América y el mundo, y ahora estamos pagando el precio.

Esto significa que todas y cada una de las personas de fe y conciencia deben rezar, y rezar fervientemente ahora para salvar el alma de nuestro mundo. El venerable Abp. Fulton J. Sheen comentó una vez que "Es característico de cualquier civilización en decadencia que las grandes masas del pueblo no sean conscientes de la tragedia. La humanidad en crisis es generalmente insensible a la gravedad de los tiempos en que vive. Los hombres no quieren creer que sus propios tiempos son malos, en parte porque no tienen una norma fuera de ellos mismos por la que medir sus tiempos... Sólo los que viven de la fe saben realmente lo que está ocurriendo en el mundo".

Muchas personas están tan inmersas en sus luchas cotidianas (o distracciones) que no son conscientes del punto de inflexión en el que se encuentra el mundo en estos momentos. Quizá deberíamos compadecerles pero, en esencia, incluso su falta de conciencia es sintomática del problema general de nuestra "civilización en decadencia".

Esas personas son en realidad parte del problema. Cuando llegue el desastre y se vean obligados a despertar, simplemente será demasiado tarde para hacer algo al respecto.

La mitad de nuestra cultura es ciega a la realidad, insensible al peligro mortal inminente, o simplemente está muerta a la verdad de que dejaremos de existir como civilización si se permite que los infractores radicales de la ley que dirigen nos gobiernos alcancen una masa crítica. Después de ese punto, pueden descartar cualquier oposición e imponer su maldad a voluntad.

No es difícil ver que los radicales apenas reciben oposición a sus diabólicas agendas por parte de lo que se supone que es la oposición. Añádase a esto la profunda corrupción de los distintos poderes que deben salvarguardar a la gente de bien, y acabaremos viéndoles certificar la muerte de todas nuestras libertades.

No se trata sólo de un problema social o político. Es un vasto problema espiritual, ¡y las personas de fe son la solución!

En la Providencia de Dios, nada malo está predestinado y ninguna obra del diablo es imperecedera. Por el contrario, ¡los Mandamientos de Dios están escritos en piedra! Y perdurarán mucho más que el poder temporal del mal.

La naturaleza del mal es pasar "como la hierba del campo" (Salmos 37:2), pero nunca es posible predecir cuánto durará el poder del mal ni cuánto daño causará a la sociedad humana y a las almas antes de su desaparición definitiva.

Los que viven en la generación en la que el mal se impone son los que más sufren. Y me temo que nosotros seremos esa generación. 

Las Escrituras también nos recuerdan que "No por la fuerza prevalece el hombre" (1 Samuel 2:9) sobre los problemas que nos afligen. Sólo el poder perdurable de Dios es lo bastante fuerte para vencer males tan masivos.

No somos libres de sentarnos y no hacer nada, por supuesto, pero tampoco somos tan ingenuos como para pensar que los problemas masivos que afligen a nuestra civilización pueden resolverse sólo con medios humanos.

Sería fácil sentirnos abrumados ante la enormidad de los problemas que nos afligen, por lo que debemos ponernos de rodillas y rogar a Dios que les ponga solución o nos conceda el indulto. ¿Qué debemos hacer ante una crisis espiritual tan gigantesca?

  1. Rezar el Rosario todos los días. Esta práctica no sólo es una recomendación constante de prácticamente todos los santos de la historia, sino que fue el fundamento del mensaje de Nuestra Señora de Fátima en 1917, cuando comenzó la crisis moderna (nuclear y de otro tipo). Aparte de la Eucaristía, el Rosario es la mayor arma que tenemos en nuestro arsenal espiritual.

  2. Dar gracias incluso en medio de la crisis. Cuando san Pablo escribió a los filipenses, estaba en la cárcel. Sin embargo, en lugar de lamentarse de su suerte, dijo: "Doy gracias a mi Dios cada vez que pienso en ti, es decir, constantemente, en cada oración que pronuncio" (Flp 1,3). Siempre podemos encontrar tiempo para dar gracias, especialmente por los seres queridos que Dios ha puesto en nuestras vidas.

  3. Orar con otros por necesidades específicas. Necesitamos orar con esfuerzos organizados de personas fieles por necesidades específicas. Personalmente estoy involucrado en dos campañas de oración por el bien de nuestro país, y te invito a unirte a estas campañas. Pero el mensaje principal es que necesitamos fortalecer nuestra oración por medio de los números: "En verdad os digo que si dos de vosotros en la tierra se ponen de acuerdo sobre cualquier cosa que pidan, les será hecho por mi Padre que está en los cielos" (Mateo 18:19).

    El mundo se encuentra en un punto de crisis espiritual. Si los radicales logran un control mayoritario de las palancas del poder político en el planeta, no sólo significará la muerte de millones de bebés más por el aborto o la victimización de más mujeres y niños en nuestras calles, sino que significará algo inconmensurablemente peor: la muerte de las almas.

    ¡Ese es el motivo más urgente para rezar de todo corazón para que Dios salve a nuestra civilización!. No hay tiempo como el presente


domingo, 23 de febrero de 2025

El arma de destrucción masiva contra el mal

 
Del sitio Píldoras de Fe:

Rezar el Santo Rosario es el remedio para las guerras, colapso económico, ataques al matrimonio, problemas. Es el arma de destrucción masiva contra el mal.

El Santo Rosario es el arma de destrucción masiva contra el demonio.

Acabo de regresar de dirigir un retiro en los Álamos, Nuevo México. Esto es organizado por miembros de TOOL, que por sus siglas en Ingles quiere decir "Equipo de Nuestra Señora" (Team of Our Lady) ¡Qué grupo de católicos más excepcional, quienes testifican para mí mientras yo testificaba para ellos! Considerando la locación, usted podría decir que este retiro era casi radiactivo. Quiero explicarte por qué rezar el Santo Rosario es el remedio contra todas las guerras, el colapso económico mundial, la pandemia, ataques al matrimonio, problemas y dificultades. El Rosario es el arma de destrucción masiva contra el mal.

En el retiro del que hablé anteriormente, nos enfocamos en el liderazgo de las familias, la importancia de entender el "por qué" de nuestras familias, esos pilares espirituales que deberían ser tan sólidos en sus bases, y alguna sabiduría práctica en cómo hacerlo vida.

Entre los pilares espirituales incuestionables, está el Santo Rosario. Desde su introducción en la Iglesia a través de Santo Domingo Guzmán en el siglo XIII, siempre ha sido reverenciado como una oración de gran poder, poder de convertir a grandes pecadores y los corazones más duros, y una oración a la que el Santo Padre Pío de Pietrelcina se refería al Santo Rosario como "el arma".

Hablando de armas. Eso me lleva a la reflexión de hoy que viene de mi retiro en los Álamos. Mientras conducía de Albuquerque a los Álamos, me recordé como es de rica la historia católica de Nuevo México. Así que mientras entraba en los Álamos ya tarde en la noche de un martes, me encontré en la calle llamada "Avenida Trinidad" que me llevó directamente hacia el hotel.

Seguía pensando para mí; "este pueblo ha preservado bien su patrimonio católico". A la mañana siguiente en mi camino a la parroquia Inmaculado corazón de María, la primera calle que tuve que tomar para llegar era la "Avenida Oppenhaimer".

Mi cerebro finalmente unió todas las piezas, y lo que al principio me pareció sorprendente pasó a ser un verdadero escalofrío cuando me di cuenta de que no había nada Santo asociado con el nombre de una calle llamada Trinidad. De hecho, representa algo completamente opuesto a la Santísima Trinidad, porque es el nombre dado a la primera bomba nuclear detonada en América en el sur de Nuevo México. Y "Trinidad", fue creada aquí, donde yo estuve dando este retiro en los Álamos. Así que miremos un momento más de cerca para entender cuál es el mayor significado.

La división de los átomos es una de los más grandes avances de la ciencia. Es precisamente el centro de la vida y de donde se emite luz y se da un poder capaz de dar vida. Y las dinámicas internas de los átomos que son de alguna forma reflejo de la Divina Trinidad, en la que hay protones, neutrones y electrones, todos trabajando de manera perfecta cada uno alrededor de un núcleo.

Dios deja una impresión de sí mismo en cada cosa de la creación. Claramente, el descubrimiento de las operaciones internas del átomo es algo que Dios siempre ha sabido, ya que él creó todo a su imagen y semejanza y para que nosotros finalmente lo descubriésemos.

Y esto es una cosa buena. Y ahora un gigantesco "sin embargo". Sin embargo, en lugar de orientar el descubrimiento para darle gloria a Dios en el mejoramiento de la humanidad, el hombre en su orgullo, una vez más se vuelve contra el Árbol de la Vida y ve que los frutos de ese árbol del conocimiento (ciencia) del bien y del mal eran apetecibles para comer, y comió de él para tratar de parecerse más a Dios, manipulando la creación para utilizarla de manera egoísta y destructiva.

El fruto de este orgullo fue la creación de la más grande fuerza destructiva que el hombre haya conocido: la bomba atómica. ¿Y cómo llamó el hombre de manera arrogante a la primera bomba atómica jamás creada?: Trinidad.

Aquí podemos ver la verdad que nos dice el Apóstol San Pablo en Efesios 6,12 como el verdadero conductor de la historia: "Porque nuestra lucha no es contra la carne y la sangre, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas".

Y cuando la primera bomba atómica fue lanzada en Hiroshima, muy temprano en la mañana del 6 de agosto de 1945, la humanidad cruzó finalmente la última frontera moral que existía, justificando el matar de manera intencional, a cientos de miles de inocentes al aceptar esta arma creada con este único propósito.

Este es el motivo por el cual las santas y proféticas figuras como Santa Madre Teresa de Calcuta y el Venerable Fulton Sheen, asocian la aceptación de las armas nucleares con la aceptación del aborto. Debemos poner esto en oración. Pero hay otra historia acerca de lo que pasó el 6 de agosto de 1945 que muchos de nosotros no conocemos actualmente. El "Pequeño Niño" (Little boy) no se llevó el aplauso final ese día, pero Nuestra Señora sí lo hizo.

¿Sabías que a solo ocho cuadras del punto cero de la explosión nuclear, vivían ocho sacerdotes alemanes jesuitas, de los cuales TODOS SALIERON DE LA EXPLOSIÓN NUCLEAR, ÚNICAMENTE CON ALGUNOS RASGUÑOS, y sin ningún subsecuente envenenamiento por radiación?

El más notable sobreviviente fue el Padre Hubert Schiffer, S.J., quien ha contado la historia infinidad de veces a la prensa y a otras partes interesadas, revela el secreto que él cree que se encuentra detrás de su milagrosa sobrevivencia. La historia completa la puedes leer en otra publicación que te ponemos aquí:

Fieles a los mensajes de Nuestra Señora de Fátima, El padre Schiffer dijo sobre su residencia jesuita: "En esa casa el Santo Rosario era recitado por todos cada día". Casi 30 años antes, el 13 de octubre de 1917, Nuestra Señora de Fátima le reveló al mundo el poder que le había sido entregado era incompresiblemente mayor que nuestros avances científicos, incluso de manera colectiva.

En ese lluvioso 13 de octubre, Nuestra Señora de Fátima completó su promesa de mostrarle al mundo que era Ella quien verdaderamente se apareció en Fátima, al realizar lo que ahora es popularmente llamado "el milagro del sol", cuando Dios, a través de Nuestra Madre, le mostró su poder sobre el átomo al convertir al sol en "un juguete entre sus manos", como lo describe Fulton Sheen.

En lugar de usar ese poder para destruir a la humanidad, demostró que ese poder debe ser utilizado para la conversión que trae verdadera vida y paz a la humanidad. En otras palabras, el mundo no encontrará paz al manipular los poderes de la creación como si fuesen dioses. En lugar de esto, al volver a María, a quien se le ha dado poder sobre la naturaleza, se obtendrán las mayores conversiones posibles y el crecimiento en santidad para las almas que se confíen a Ella, algo que María pidió explícitamente en Fátima.

Luego de haber sorprendido, a las ahora creyentes multitudes, ella se reveló a sí misma como "Nuestra Señora del Rosario", una oración que le pidió a los niños que rezaran todos los días desde que se les apareció el 13 de mayo de 1917.

Y esos ocho sacerdotes jesuitas en Hiroshima se convirtieron en evidencia de su poder sobre el átomo, porque ella misma los protegió, ya que ellos escucharon su llamado en Fátima a rezar el Rosario todos los días.

Años después de Fátima, Sor Lucía Do Santos dijo lo siguiente, que lo dejo como una reflexión fervorosa para ustedes: "Nuestra Santísima Virgen María en estos últimos tiempos en que vivimos, le ha dado una nueva eficacia al rezo del Santo Rosario, a tal medida que no hay problema, no importa que tan difícil sea, ya sea temporal o espiritual, en la vida personal de cada uno de nosotros, familias, que no pueden ser resueltos por el Rosario. No hay problema, te lo digo, no importa que tan difícil sea que no lo podamos resolver a través del rezo del Santo Rosario".

En serio, ¿qué más necesitamos? Si las palabras de Sor Lucia no son capaces de darnos un amor profundo por el Santo Rosario entonces nada lo logrará.

La pandemia de covid-19, las guerras nucleares, el ISIS, un colapso de la economía mundial, un colapso de la moral global, ataques en contra del matrimonio, de la familia, serios problemas personales, lo que sea... El rezo del Santo Rosario es el remedio al que debemos recurrir.

La principal razón por la que el Rosario es el arma de destrucción masiva contra el demonio, es porque estás recitando, al menos 50 veces, palabras que anuncian la más grande y poderosa realidad en la historia, Dios convirtiéndose en un hombre como cuando decimos la primera parte del "Ave María".

Cuando entramos en ese Misterio y recitamos las palabras con el mismo Espíritu Santo en nosotros que estaba en Santa María, lo invitamos y le pedimos a Dios que continúe realizando sus grandes obras a través de las mismas palabras que se están diciendo aquí y en ese momento. Sin duda alguna, los jesuitas (e incontables otros) han experimentado increíbles milagros al ser fieles al rezo del Santo Rosario.

Porque el ROSARIO EN FAMILIA es la más importante devoción que pueden incorporar si tuviesen que escoger solo una. No importa cuáles sean sus preferencias espirituales, Nuestra Señora tiene las suyas y el Rosario está de número uno en la lista.

Escribir y asombrarse acerca de las maravillas del Rosario no sirve de nada si no nos mueve a hacerlo todos días y a extender esta devoción a tantas personas como sea posible. En nuestro Canal de YouTube, estamos rezando el Santo Rosario a diario. Suscríbete para que te unas a este gran equipo y pidamos juntos por la liberación de todos los males del mundo.

La gente de "Equipos de Nuestra Señora" en Los Álamos está tomando esto muy seriamente, ya sea que lo sepan o no, tienen una especial conexión con el ejército de Nuestra Señora considerando la histórica importancia de su ubicación. Ya se están movilizando y cuentan con 100 feligreses que recientemente se han consagrado a Nuestra Señora. ¡Qué poderoso es eso!

Así que, hagamos que esta publicación valga el tiempo dedicado y antes de que pasemos a otro artículo, comienza a rezar el Santo Rosario en este momento, o establece una hora para rezarlo en familia y pídeles a Nuestra Señora que tenga para ti y para tu familia el remedio para tus problemas más grandes. Y comparte su respuesta misericordiosa con otros para motivarlos e inspirarlos a hacer lo mismo. Es el arma de destrucción masiva contra todos los ataques de mal ¡Recuerda apuntar alto! Nuestra Señora del Rosario, ruega por nosotros.

Manuel Rivas
Salvadoreño
feliz esposo y padre de familia.

miércoles, 3 de abril de 2024

Convertido por el Rosario Familiar

Del sitio Par le Saint Esprit:

Louis-François Budenz, uno de los principales líderes del comunismo en América, nació en un hogar cristiano muy devoto en el estado de Indiana. A los veinte años, se marchó de casa porque amaba a una mujer divorciada. Entonces la cuestión social se apoderó de él y se apasionó por ella. Portavoz de todas las reivindicaciones proletarias y estratega de todas las guerras obreras, fue detenido y encarcelado más de veinte veces. De 1935 a 1945, dirigió la lucha como director del Daily Worker, el principal periódico rojo de Nueva York, y como miembro del Comité Nacional del Partido Comunista de EEUU.

Un día de 1936, se encontró cara a cara con el obispo Fulton Sheen en un bar de Nueva York. ¿No era la política de tender la mano una victoria segura? Pero, de repente, el sacerdote interrumpió las peroratas del famoso polemista: "¡Y ahora hablemos un poco de la Virgen!" Esta larga hora "de María" le devolvió por un momento su paz íntima de primer comulgante, pero el regreso del pródigo iba a durar nueve años, acosado por la Virgen del Rosario. Tantas veces -confesó, esbozando su artículo para el periódico- me sorprendí con la mano en el bolsillo de su chaqueta, cantando ¡Ave!

En realidad, las palabras del sacerdote no habían hecho más que establecer contacto con una misteriosa telepatía de Indiana a Nueva York. En la casa donde nació, cada noche, a lo largo de esos treinta años, su familia, de rodillas, frente al Ecce Homo, había repetido más de cincuenta veces el "ruega por nosotros, pobres pecadores". Desde entonces, el periodista converso ha escrito: "Esta es mi historia" para dejar claro que esta historia es un largo viaje de treinta y cinco años bajo la gentil estrella de María. El libro está dedicado a la Inmaculada Concepción.

sábado, 27 de enero de 2024

Rezar el Rosario diariamente

Del sitio Catolicidad:

 "No encuentro otro medio más poderoso para atraer sobre nosotros el Reino de Dios, la Sabiduría, que unir a la oración vocal la oración mental, rezando el Santo Rosario y meditando sus misterios". San Luis María Grignion de Montfort.

El Padre Pío tenía Rosarios en todas partes, bajo la almohada, en la mesilla de noche, en los bolsillos, dondequiera... Era el religioso del rosario. Consideraba el Rosario como su arma predilecta contra toda clase de enemigos. En alguna ocasión llegó a afirmar: “Quisiera que los días tuvieran 48 horas para poder redoblar los rosarios". Cuando le preguntaban por su herencia espiritual no dudaba en afirmar que era el Rosario: “¡Amad a la Virgen y hacedla amar. Recitad siempre el Rosario!”.  

"Entre las devociones aprobadas por la Iglesia ninguna más dulce ni más eficaz que el Santísimo Rosario". San Antonio María Claret.  

 "Con el Rosario, los enfermos recobrarán la salud o no morirán sin los sacramentos". San Francisco Javier.

 "El Rosario es la salvación de los fieles". Papa Clemente VIII. "El Rosario aplaca la justa indignación de Dios". Papa Gregorio XIV. 

"El Rosario es una parte y forma de oración, bellísima acomodada a nuestros tiempos, fácil de practicar y muy fructuosa". Papa León XIII.

 "El Rosario invita a nuestros dedos, a nuestros labios y a nuestro corazón a entonar una gran sinfonía de súplica y oración, y por estos motivos es la plegaria más grandiosa que jamás haya compuesto el hombre. El Rosario es un sitio de encuentro de los no instruidos y de los sabios; es la escuela donde el amor sencillo se acrecienta en conocimientos y donde los sabios aumentan su amor". Monseñor Fulton J. Sheen

"Si nos dieran un programa más difícil de salvación, muchas almas que se condenarán tendrían el pretexto de que no pudieron realizar dicho programa. Pero ahora el programa es brevísimo y fácil: rezar el Santo Rosario. Con el Rosario practicaremos los Santos Mandamientos, aprovecharemos la frecuencia de los Sacramentos, procuraremos cumplir perfectamente nuestros deberes de estado y hacer lo que Dios quiere de cada uno de nosotros". Sor Lucía de Fátima.

 Rezar el Rosario es revivir con María los mayores sucesos de la Historia. Cuando lo rezamos nos dirigimos precisamente a Dios Padre que nos ha dado a su hijo Jesucristo, pero lo hacemos poniendo de intermediaria a la Virgen Madre de Dios. El Rosario es una cadena misteriosa formada con eslabones de confianza que nos une indisolublemente al corazón de la Madre de Dios y de los Hombres. Amemos a Nuestro Amado Señor Jesús recordando y meditando su vida en cada Misterio, rezando la oración que Él mismo nos enseñó con el Padre Nuestro, saludando a Nuestra Madre Bendita con cada Ave María, y Glorificando a Nuestro Dios en cada Gloria. En el Rosario se nos hacen visibles las huellas de Jesús en el mundo... hacia el Padre conduce este camino. De perla en perla, de decena en decena, recorremos nosotros los caminos de Jesús. A través de los misterios de su niñez, a través de las estaciones de su pasión redentora, podemos nosotros, con María, caminar hacia su plenitud y glorificación. Sus caminos se convierten en nuestros caminos. Unámonos en oración por Amor a Jesús.

martes, 19 de diciembre de 2023

¿Por qué el Rosario? ¿Por qué ahora?

Del sitio The Catholic Spirit:

Es fácil para los católicos dar por sentado el rezo del rosario. Tendemos a comprarlo como recuerdo, a llevarlo con nosotros o incluso a ponérnoslo, pero olvidamos el inmenso poder que tiene cuando lo rezamos. Y es una lástima, porque la devoción al rosario puede ser la respuesta a muchos problemas de nuestro mundo del siglo XXI.

Nuestra sociedad actual se enfrenta a un secularismo creciente y a la desaparición de la fe de la plaza pública. Nos enfrentamos a un mundo inundado por la expansión del mal y el terrorismo, la guerra y la violencia. Estamos plagados de familias rotas, abundantes distracciones y una falta general de impulso hacia la santidad.

Pero el rosario puede ayudar. Y lo sabemos porque María misma nos lo dijo hace 100 años en Fátima, Portugal, cuando se apareció seis veces a tres niños pastores de mayo a octubre de 1917. Les dijo repetidamente: "Rezad el rosario todos los días para obtener la paz para el mundo y el fin de la guerra". Sor Lucía dos Santos, la mayor de las videntes de Fátima, que la Iglesia acaba de declarar "venerable", insistió durante toda su larga vida en el mensaje de María, que se presentaba a los niños como "Nuestra Señora del Rosario".

Conocemos también el gran valor del rosario porque ha manifestado su poder una y otra vez en la vida de hombres y mujeres de fe a lo largo de la historia. Esto, por supuesto, no es porque el rosario sea mágico; es porque nos lleva a Jesús. Como dijo el difunto cardenal Francis E. George, arzobispo de Chicago, al concluir el Año del Rosario en 2003: El rosario "nos lleva al corazón del Evangelio".

En el estilo de vida típico de hoy, es fácil distraerse y sentirse abrumado por todo el "ruido". La tecnología reclama constantemente nuestra atención. Nos sentamos frente a pantallas y, al mismo tiempo, miramos pantallas más pequeñas. Nos sentimos atraídos por las alertas de las redes sociales y utilizamos los mensajes de texto como principal forma de comunicación. Hemos desarrollado una mentalidad de "siempre encendido" o "siempre disponible", y el ruido ya no conoce fronteras. Según un reciente informe de Nielson, los estadounidenses pasan una media de 11 horas al día mirando algún tipo de pantalla. Es fácil para nosotros decirnos a nosotros mismos que estamos siendo productivos y que esta abundancia de "tiempo de pantalla" es necesaria, pero la realidad es que todo ese ruido es perjudicial para nuestra relación con Dios.

No se trata sólo de un problema del siglo XXI, aunque se ha acentuado en las últimas décadas. En 1973, el cardenal Albino Luciani -entonces arzobispo de Venecia, que más tarde se convertiría en el Papa Juan Pablo I- pronunció una homilía en la que identificaba una "crisis de oración" en el mundo -añadiendo que parte de la razón se debía a que "el ruido ha invadido nuestra existencia".

Si él pensaba que la vida era ruidosa en 1973, ¿qué pensaría Papa Luciani de 2017?

También nos enfrentamos a una abundancia de ruido interior. Nos distraen las barreras interiores a la oración, que a menudo se manifiestan en forma de orgullo y egocentrismo. En todos estos momentos de dificultad, podemos recurrir al rosario. La calidad meditativa de la devoción puede ayudarnos a centrarnos y a romper el ruido externo. Al mismo tiempo, rezando esta sencilla oración con frecuencia, fidelidad y humildad, podemos derribar nuestras barreras internas.

Uno de los gigantes intelectuales, espirituales e incluso mediáticos del siglo XX fue el arzobispo beato Fulton J. Sheen. El arzobispo Sheen también sentía una profunda devoción por la Virgen, y le dedicó un libro titulado "El primer amor del mundo, María, Madre de Dios".

También habló mucho de ella en público. En una charla titulada "La mujer que amo", el arzobispo Sheen indicó cómo María y la Iglesia estaban entrelazadas porque "a medida que suspendemos nuestra devoción a la Santísima Madre, siempre se produce un declive en el amor a la Iglesia". Fascinante, ¿verdad? Cuanto menos rezamos y veneramos a María, menos vinculados estamos a la Iglesia. De ello se deduce que lo contrario también es cierto. Cuanto más honremos y recemos a María, especialmente en su oración característica del rosario, más aumentará nuestro amor y devoción a la Iglesia.

Y ésta es una devoción que hoy necesitamos desesperadamente. Los católicos del siglo XXI están experimentando un declive masivo del amor a la Iglesia. El país está experimentando un declive masivo del amor a la Iglesia. El país está experimentando un aumento de los no afiliados religiosamente, o "nones". También se enfrenta a una gran -y creciente- brecha entre las enseñanzas morales de la Iglesia y la evolución de nuestra sociedad secular. En los últimos años se ha observado un aumento de las costumbres culturales y las políticas públicas contrarias a las enseñanzas de la Iglesia, lo que significa que estas enseñanzas son cada vez más contrarias a las leyes del país. Parte del problema es la falta generalizada de formación en la fe, sobre todo para muchos católicos adultos de cuna.

La llamada universal a la santidad está expresada en la "Lumen Gentium" (Constitución Dogmática sobre la Iglesia) del Concilio Vaticano II, que nos recuerda que estamos llamados a "ser perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto". A la hora de querer alcanzar la santidad, dónde mejor mirar que a aquellos hombres y mujeres que ya lo han hecho, es decir, a los mismos santos. "Los santos y beatos del paraíso nos recuerdan, como peregrinos en la Tierra, que la oración, por encima de todo, es nuestro sustento de cada día para que nunca perdamos de vista nuestro destino eterno", dijo san Juan Pablo II. "Para muchos de ellos el rosario (...) era el instrumento privilegiado de su discurso cotidiano con el Señor. El rosario les llevaba a una intimidad cada vez más profunda con Cristo y con la Santísima Virgen."


miércoles, 1 de noviembre de 2023

El Rosario que salvó al mundo

Del sitio Catholic Exchange:

6 de octubre de 1571. Los turcos otomanos ya habían capturado la isla de Chipre y avanzaban rápidamente hacia el resto de Europa. Sus flotas no habían sido derrotadas en más de 100 años de constantes batallas, sus hombres eran de los marinos más experimentados del mundo y su artillería era algo a tener en cuenta.

Estaban decididos a dominar el mundo y eliminar la Cristiandad a su paso.

A la Liga Santa, formada por potencias españolas e italianas, se le acababa el tiempo, por lo que se desplegó inmediatamente desde las costas de Europa Occidental. Temían no poder llegar a tiempo para bloquear a los otomanos en su procesión mortal.

Bajo el liderazgo de Don Juan de Austria, la tripulación y el Rey declararon que todos los ciudadanos y soldados pondrían todas sus fuerzas en el rezo del rosario para invocar la ayuda de Nuestra Señora en la batalla. En las cubiertas, los navieros, preparados para la batalla, cayeron de rodillas para rogar a Nuestra Señora su intercesión y así poder reclamar la victoria sobre el régimen musulmán.

Un total de 226 galeras de la Santa Liga llegaron a Lepanto y se enfrentaron entre 222 naves de guerra musulmanas justo antes de poder cruzar a territorio continental europeo. Esta lucha decidiría quién controlaría los asuntos religiosos y estatales de la civilización occidental.

Las dos flotas no perdieron tiempo desplegando balas de cañón, flechas y similares, y mientras soldado tras soldado caían al fondo del Mediterráneo, fue la fe de la Santa Liga la que mantuvo a flote sus barcas.

Todos los guerreros se regocijaron con los brazos en alto y el arma más poderosa que el mundo haya conocido jamás empuñada en sus manos: el Rosario. Nuestra Señora reclamó la victoria.

En octubre, celebramos el Domingo de las Misiones Mundiales y tengo la esperanza de que volvamos a despertar la práctica común de rezar el Rosario no sólo por nosotros mismos, sino por el éxito de los diversos misioneros que arriesgan sus vidas en las trincheras de la guerra espiritual. Que sea rezado con el mismo celo y fervor que el de los soldados y ciudadanos de las diversas potencias que estaban representadas en la Liga Santa durante la batalla de Lepanto. Nuestro mundo necesita a Nuestra Señora ahora más que nunca, y la mejor manera de asegurar el éxito continuo de la Madre Iglesia es a través del rezo de su rosario.

El Rosario de las Misiones Mundiales, creado por el Beato Arzobispo Fulton J. Sheen, es un rosario único, ya que sus colores representan los continentes en los que los misioneros están sirviendo actualmente. Como antiguo misionero, puedo decirle con seguridad que su estilo de vida no es ninguna broma. Estos intrépidos viajeros han sido llamados por Cristo a vivir el mensaje del Evangelio yendo a tierras lejanas y bautizando en la fe católica a los marginados de la sociedad. Han sacrificado las comodidades del hogar para dejarse llevar por el amor de Dios a los más pobres entre los pobres.

Al rezar el Rosario de las Misiones Mundiales, centra tu mirada espiritual en el misterio de cada decena y une esta contemplación a los esfuerzos que realizan los misioneros en cada continente. Los colores están representados de la siguiente manera:

  • Verde para los bosques y praderas de África
  • Azul para el océano que rodea las islas del Pacífico
  • El blanco simboliza Europa, sede del Santo Padre, pastor del mundo
  • El rojo evoca el fuego de la fe que llevó a los misioneros a las Américas.
  • Amarillo, la luz matutina de Oriente, para Asia.

Mientras la agitación política y las amenazas de guerra nuclear están en el aire entre los países del primer mundo, es en los países del tercer mundo donde realmente se está librando la guerra. Es un Lepanto el que libran cada día los santos misioneros que han sacrificado todas las comodidades del hogar, de la familia, de la fortuna y de sí mismos.

Reza el Rosario de las Misiones Mundiales para ayudar a su causa.

Santo Domingo dijo una vez que el Rosario y el escapulario salvarían al mundo. Es nuestro deber y honor ser los que traigan luz a la oscuridad de la era actual. Únete a miles de personas mientras dedicamos nuestras vidas a Nuestro Señor a través del Santísimo Rosario de Nuestra Señora en www.rosaryconsecration.com.