Mostrando las entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Perú. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de diciembre de 2024

En el altiplano peruano historias de fe y amor

 

Del sitio Aleteia:

La escasez de sacerdotes en Perú supone una gran dificultad para los católicos en Perú; sin embargo, su amor a la Virgen y los santos los mantiene dentro de la fe católica

"Hola Padre, gracias por visitarnos. Necesito hablar con usted". Con estas palabras fue recibido el padre David O'Connor, sacerdote misionero de Irlanda, cuando fue a visitar a Genaro, de 85 años, en una remota región a más de 4 mil metros de altura en el altiplano de Puno en Perú. Para su gran sorpresa, Genaro le dijo: "He decidido abandonar la Iglesia católica". El padre David se sobresaltó, porque sabía que Genaro era un católico devoto de gran fe durante muchos años.

El padre David cuenta a la Fundación Pontificia Internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (ACN) cómo Genaro iba cada sábado a la adoración eucarística a pesar de que sufría terriblemente a causa de su delicada salud. Debido a su artritis, no podía hacer la genuflexión, sino que hacía "una reverencia enormemente profunda a partir de la cintura".

Un sábado, el padre David recuerda haber escuchado la intimidad con la que Genaro hablaba con Jesús en la Eucaristía: le dio las gracias por su hija que lo cuidaba y por el párroco que le daba una comida diaria, entre otras cosas. Entonces comenzó a llorar y pidió al Señor que lo curara, ya que estaba perdiendo la vista y estaba cansado de su artritis crónica y de tantos otros sufrimientos. Cuando se quedó sin cosas que decir, rezó algunos Padrenuestros y Avemarías. Después de una hora más o menos, se puso de pie e hizo la inclinación solemne frente al Santísimo Sacramento y dijo en voz alta: “Señor, el próximo sábado vendré a verte”.

Debido a la profunda fe y la confianza en Dios de Genaro, el sacerdote irlandés se sorprendió al escuchar que estaba pensando en abandonar la Iglesia. Entonces, el anciano le explicó al padre David que había escuchado en la radio a un pastor protestante prometiendo que cualquiera que fuese a su iglesia sería curado de sus enfermedades. "Padre, llevo años yendo a la Iglesia católica pidiendo ser sanado y todavía estoy muy enfermo. Estoy harto de sufrir", se lamentó Genaro.

El padre David, socio de proyectos de ACN, era consciente de que las sectas protestantes han crecido en Perú y en toda América Latina en las últimas décadas, que trabajan muy agresivamente para convencer a los católicos a dejar su fe. Pero también sabía que atacan con frecuencia la veneración a la Virgen. No sabía cómo explicarle que ni siquiera la mejor clínica del país podía curar su dolor, pero sabiendo de la gran devoción personal y amor de Genero por la Madre de Dios, el padre David le dijo: "Pero, Genaro, ellos no aman a Nuestra Señora". Sin pestañear, Genaro respondió convencido: "Ah, de acuerdo, entonces no iré".

La historia de Genaro es solo un ejemplo del gran amor que todos los peruanos tienen a la Virgen María, especialmente el pueblo Quechua al que el padre David atiende principalmente en su ministerio. "Creo que, a menudo, tienen un trato más cercano con Nuestra Señora y los santos de nosotros. Tengo la sensación de que tienen la idea de que es como hablar con una persona de carne y hueso, es una interacción muy cercana y personal"

El misionero, que dejó Irlanda después de terminar la carrera de informática para convertirse en sacerdote en Perú, ahora se encuentra incardinado en la prelatura de Huancané, en donde, como resultado de la falta de sacerdotes que afecta a algunas partes del Perú, muchos feligreses se han unido a las sectas protestantes.

El padre David recuerda haberle preguntado a una feligrés por qué iba a las celebraciones de una secta religiosa. "Porque quiero escuchar la Palabra de Dios, pero usted no viene a vernos", le respondió al sacerdote. Cuando el padre David le preguntó que haría si hubiera más presencia católica en su pueblo, ella respondió: "Por supuesto volvería a las celebraciones católicas. Quiero practicar mi fe, pero no es tan fácil donde yo vivo”. 

Afortunadamente, el padre David estaba allí para acompañar a Genaro cuando estaba pasando por un momento difícil de su vida. No siempre es así. Por ello, el padre David pide “oren por las vocaciones, especialmente al sacerdocio, por nuestra difícil, pero hermosa misión en la prelatura de Huancané para que podamos llevar la verdad y la luz del Evangelio a tantas almas que sufren".

Conn McNally

domingo, 10 de noviembre de 2024

El Hospital Misky María

 

Del sitio ACI Prensa:

En el contexto de la reciente noticia del fallecimiento de Ana Estrada, quien fue la primera persona en solicitar y recibir eutanasia en Perú, emerge un rayo de esperanza: un nuevo hospital de la Iglesia Católica en el país que brinda cuidados paliativos, extendiendo el amor de Cristo a aquellos en extrema pobreza y en las etapas finales de sus vidas.

En el año 2021, el P. Omar Sánchez, un sacerdote conocido por su extensa labor caritativa el distrito de Lurín (al sur de Lima) y fundador de la Asociación de las Bienaventuranzas, tuvo el sueño de crear un centro para atender, con la “dulzura de María”, a las personas en situación de abandono y pobreza extrema con enfermedades terminales. Luego de orar mucho, compartió la idea con un amigo católico alemán y filántropo.

Pensamos en ello, lo meditamos y siempre presentamos nuestros grandes proyectos como empiezan, como un sueño en el corazón que ofrecemos a Dios. Ellos son nuestros guías. Así que, soñamos con esto y presentamos el proyecto inicial, un proyecto pequeño, para atender a 10 personas”, contó el Padre Omar en una entrevista concedida a ACI Prensa.

En una reunión virtual junto con Mons. Carlos García, Obispo de Lurín, ambos le contaron este sueño.

Durante la reunión, una pintura de la Virgen María, ataviada con un vestido cusqueño, adornaba el lugar. En un momento dado, el católico alemán le preguntó al obispo acerca de la virgen representada. Mons. Carlos respondió que se trataba de “Misky María”, cuyo significado en quechua es Dulce María.  

Posteriormente, el benefactor alemán expresó: “Ese va a ser el nombre perfecto para el hospital de cuidados paliativos que les voy a regalar, como obsequio por las bodas de plata (25 años) de la Diócesis de Lurín”. El obispo y el sacerdote, sorprendidos, alabaron a Dios y agradecieron a este hombre.

Y así empezó a hacerse realidad este megaproyecto con capacidad para unas 60 pacientes terminales. Cuenta con áreas de cuidados intensivos (UCI), cuidados paliativos, enfermería, fisioterapia, cocina, capilla y un velatorio. La atención se brinda de manera gratuita y es proporcionada por un equipo multidisciplinario de médicos, enfermeras, voluntarios y sacerdotes.

El 6 de septiembre de 2021 fue colocada la primera piedra del hospital y se inauguró el 20 de noviembre de 2022. Hasta el momento, han recibido en sus instalaciones más de 100 pacientes que ya partieron a la Casa del Padre, y actualmente alberga a 60 personas con diferentes tipos de enfermedades como el cáncer, sida o enfermedades degenerativas.

El espíritu de esta obra es transmitir la dulzura de María. Yo le digo siempre al personal que trabaja conmigo: ‘Imagínense cómo María atendió a José en sus últimos días, a su esposo San José en sus últimos días’. Por eso San José es patrono de la buena muerte, porque estuvo acompañado de María y de Jesús. Entonces, imagínense eso y esa es la primera atención que les tenemos que dar’”, explicó el Padre Omar a ACI Prensa.

Según el presbítero, “una muerte digna verdaderamente es aquella que ocurre en paz y, si es posible, en comunión con Dios”. “Como decía San Francisco, debemos recibir a la hermana muerte con los brazos abiertos y sin temor. Esto es lo que Dios nos pide: percibir a la muerte como una compañera que nos asiste en el viaje hacia la vida, preparándonos para el último paso hacia el encuentro con nuestra plena felicidad, nuestra felicidad eterna”, agregó.

Nosotros no podemos perder la oportunidad de salvar almas”, subrayó el Padre Omar.

El Padre Omar explicó que, cuando un paciente llega al centro, primero brindan atención básica, médica y de higiene.

Nuestra primera tarea es atenderlos. No les hablamos de Dios ni del futuro en ese momento. Primero los atendemos y notamos cómo van abriendo su corazón. Los que pueden sonreír comienzan a hacerlo, y aquellos que no pueden comunicarse, interpretamos sus gestos, su mirada y su sonrisa como señales de que están sintiendo el amor que les brindamos”, describió.

Tras la estabilización del paciente, los voluntarios se sientan a escuchar o a hablar, según la capacidad de la persona. Con aquellos que pueden hablar, se establece una conversación gradual sobre la fe. Algunos aceptan este proceso de inmediato, especialmente aquellos que han tenido una formación católica previa.

Luego viene la tercera parte. Se les pregunta si están bautizados. Muchos no lo saben o no lo recuerdan. Para aquellos que no tienen capacidad de hablar, realizamos lo que la Iglesia permite, conocido como Bautismo condicional. Esto garantiza el sacramento en caso de que no estén seguros de haber sido bautizados”, continuó el Padre Omar.

De la misma manera, se aseguran los otros sacramentos. “Nunca se obliga a nadie, pero se ofrecen los sacramentos a aquellos que no pueden tomar decisiones por sí mismos, como aquellos que carecen de conciencia. Se considera que si el alma está abierta a recibirlos, constituye una oportunidad para la salvación y la vida eterna”, sostuvo el presbítero.

El Padre Omar también compartió algunas de las conmovedoras y difíciles historias de abandono de personas que han pasado por el hospital Misky María.

Durante la entrevista, relató la historia de un joven que fue encarcelado por haber robado un celular y que salió tres años después del penal de Lurigancho, una de las cárceles más violentas de Latinoamérica, “con todas las enfermedades que te puedas imaginar”.

Prácticamente, salió para morir con su familia. Sin embargo, esta familia, que era muy pobre, le dijo: ‘Aquí no te puedes quedar, porque no tenemos posibilidad de cuidarte’. Salió y terminó viviendo en el basural de un mercado en Lima Sur. Un grupo de amigos lo buscó y lo encontró. Lo trajeron a Misky María. Vivió cuatro días con nosotros, días llenos de amor y atención”, continuó.

El Padre Omar relata que esta persona se bautizó voluntariamente, recibió la comunión, la confirmación y los santos óleos. “Recibió todos los sacramentos y murió en mis brazos cuatro días después. Esa fue una muerte verdaderamente digna, una muerte digna en todos los aspectos”.

El Padre Omar compartió otra historia de salvación que tuvo como protagonista a un heroico joven sacerdote católico, el Padre Juan, quien falleció a los 39 años en el centro debido a las secuelas del COVID-19, virus que se contagió durante su servicio apostólico.

Él trabajó arduamente para la Iglesia, pero llegó un momento en que ya no pudo más. Fue al hospital y tenía el 90% de pulmones afectados. No había nada que hacer, quedó en estado vegetal, sólo movía los ojos. Por un tiempo su diócesis lo pudo ayudar pero luego nosotros lo recibimos y murió con nosotros”, sostuvo.

El presbítero también recuerda a un joven homosexual que estudiaba modas, que por muchos años practicó el libertinaje, se contagió de sida y fue expulsado de casa por su familia. “Era un joven que podía trabajar de modelo, que le encantaba vestirse bien, pero terminó abandonado y atendido por nosotros. Recibió amor hasta el último de sus días”, expresó.

Una historia que marcó al Padre Omar y lo conmueve hasta las lágrimas es el haber conocido a Jeffrey, un niño con un leve retraso mental al que calificó de “santo”. El pequeño falleció en Misky María a causa de fibrosis pulmonar.

Según el presbítero, en las últimas semanas de su vida, el pequeño le dijo: “Padre, regale mis juguetes a los otros niños porque yo me voy. Me voy con Jesús. Allá no voy a necesitar estos juguetes”.

Este caso me conmovió profundamente. Él era un niño convencido de su santidad, ¿no es así?”, expresó.

Misky María funciona como una de las obras de la Asociación de la Bienaventuranzas, un espacio de acogida fundado por el Padre Omar que acoge actualmente a 170 niños, niñas, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos declarados en abandono y con diversas enfermedades y necesidades.

Al referirse al centro de cuidados paliativos, el Padre Omar recordó que “una forma que siempre ha tenido la Iglesia de ayudar a mejorar la humanidad es cerrando brechas y atendiendo a los más pobres, abandonados y vulnerables”.

Asimismo, aclaró que esta obra de caridad no exige montos de dinero ni condición de ningún tipo para recibir a personas en su última etapa de vida. “De lo contrario cambiaría el sentido absoluto del proyecto que Dios ha puesto en nuestro corazón y que nosotros estamos administrando en su nombre”, sostuvo.

No obstante, hizo un llamado a seguir colaborando con las múltiples iniciativas de la Asociación cada año.

Ahora puedes entender por qué vendemos panetones, por qué tenemos puntos de acopio para recolectar donaciones, por qué buscamos padrinos y madrinas, por qué constantemente te pedimos ayuda para alimento, pañales, etc. Porque solo así, podemos seguir siendo una caricia de Dios para los pobres. Súmate, ayúdanos, colabora para poder seguir haciendo mejor este mundo, nuestra sociedad y nuestro país. Dios te bendiga”, concluyó el Padre Omar.

Para saber más sobre la Asociación de la Bienaventuranzas ingrese al siguiente enlace: https://asociacionbienaventuranzas.org.pe

Diego López Marina

 

 

 

Padre Omar y personal de Misky María

martes, 4 de junio de 2024

La Virgen que llena de esperanza a Perú

Del sitio Aleteia:

Un lugar que recibe miles de visitantes y que se ha transformado en uno de los centros de mayor devoción mariana en América del Sur

Venidos desde todas partes, los peregrinos pugnan por ver a su mamita. Su manto lleva algún milagro realizado o pedido. Un dibujo simbólico de lata nos muestra cómo la "Mamita de Chapi" escucha a sus hijos.

"Que lo sepa todo el mundo. No podía caminar". Durante cuatro años Olga Román visitó el Santuario en Chapi, al sur de Arequipa, y ocurrió lo inesperado. Pudo asentar el pie. Así lo cuenta la mujer a la televisión peruana.

Ubicada a 2.000 metros sobre el nivel del mar en el distrito de Polobaya, el valle de Chapi suele recibir cada año a más de 250.000 turistas. Un camino empedrado. Una quebrada seca y árida. Sin agua. Habitable para pequeños poblados. Es la ruta que por varios días deben seguir los peregrinos para llegar a los pies de su mamita. ¿Puede una promesa llevar a más gente a seguir este camino?

La caminata se prolonga por 90 kilómetros. A lo lejos la imagen de la Virgen de Chapi se observa dibujada en el cerro. Así lo explican sus pobladores que en ocasiones también saben trepar los cerros para recolectar cangallo, fruto del cactus con propiedades curativas.

Oscurece y la caminata iniciada en Mollebaya continúa. Bajo la luna el sendero conduce hacía Omate en Moquegua. Con linternas en mano los peregrinos persisten en tocar a "la mamita", firmes con los bastones de sauce, que les ayudan a abrirse el paso. ¿Qué te hace continuar cuesta arriba?, pregunta insistente la conductora peruana Sonaly Tuesta durante su reconocido programa cultural.

Es la fe. "Si quieres pedirle algo a la Señora de Chapi, debes prometer peregrinar cuatro años seguidos", comentan los pobladores.

Cuenta la historia que al ser trasladada al lugar donde ahora está su santuario la "Mamita de Chapi", se asentó en el lugar. "Una gran tormenta de arena fina y ceniza impidió su trasladó, ¡“Chaypi, chaypi, aquí no más”!",  se escuchó. Desde entonces la Imagen que hasta ese entonces era venerada como la advocación de la Virgen de la Candelaria cambio de denominación.

Los pobladores aseguraron que ella misma se había dado el nombre "Virgen de Chapi". El santuario situado en la ladera de la quebrada recibió a 270 mil visitantes, la cantidad superó el número de turistas que la ciudad recibe. Y es que los pobladores están de fiesta celebran luego de 12 años la entrega de cincuenta mil metros cuadrados, destinados para un imponente santuario.

En 2022, tras la pandemia del coronavirus, el santuario de la Virgen del Chapi volvió a abrir sus puertas para recibir a los devotos.

Según informaron en su momento medios como RPP, al menos 20.000 fieles llegaron caminando o en bus a la Ciudad Blanca con el fin de volver a tener antes sus ojos a la querida imagen de la Virgen, además de agradecerle o pedirle favores.

Además, se trató de un peregrinaje más que especial, debido a que muchos perdieron a familiares durante la pandemia del coronavirus. Pero la fe pudo más y el amor a esta advocación peruana que empezó a celebrarse a mediados del Siglo XVIII una vez se hizo presente.  

La peregrinación fue  nombrada patrimonio cultural de la humanidad en el año 2000.

sábado, 11 de mayo de 2024

El curioso vínculo entre un club de futbol y la Virgen de Chapi

Del sitio Aleteia:

Un equipo de Perú cuyo estadio lleva un nombre más que particular y que homenajea a una de las advocaciones más famosas del país sudamericano

"FBC Melgar se encomienda a la Mamita de Chapi". Así tituló hace poco menos de un año Diario Correo de Perú. Lo hizo con motivo de un encuentro en aquel entonces entre el equipo Melgar y el argentino Racing Club por la Copa Sudamericana. El resultado de ese encuentro finalmente no fue el favorable para el equipo peruano, que terminó perdiendo.

Sin embargo, detrás de ese titular se pudo entrever un vínculo más que especial. En efecto, más allá de que hay registros de jugadores que han ido hasta el santuario, Melgar suele asociarse a la famosa advocación peruana de Arequipa conocida como Virgen de Chapi.

No en vano, el sitio donde suele presentarse de local este equipo peruano suele ser conocido como Estadio Monumental Virgen de Chapi. Actualmente, este estadio multiuso de Arequipa pertenece a la Universidad Nacional de San Agustín.

Fue fundado el 30 de julio de 1995 y tiene una capacidad de 45.000 espectadores (aunque el aforo total podría acercarse a 60.000). Debido a esto, es considerado el estadio más grande de Arequipa y el segundo de Perú, detrás del Estadio Monumental de la U de Lima.

El Estadio Monumental Virgen de Chapi fue sede de grandes eventos. Quizás uno de los más recordados fue el día que albergó la final de la Copa Sudamericana en 2003 cuando se enfrentaron Cienciano (Perú) y River Plate (Argentina). En aquel entonces, el equipo peruano se consagró campeón.

Pero mucho más en el tiempo, en el campo que posteriormente sería el del estadio, aconteció algo que de alguna manera hizo de "disparador". Fue el 2 de febrero de 1985 cuando el papa Juan Pablo II llegó por primera vez a Arequipa para beatificar a sor Ana de los Ángeles Monteagudo y coronar a la imagen de la Virgen de Chapi.

"Miles de personas a lo largo de los doce kilómetros del recorrido papal, lo ovacionaron, agitaron banderas vaticanas y peruanas, entonaron canciones, se emocionaron hasta las lágrimas, oraron y mostraron carteles de bienvenida al Santo Padre", recordaba una crónica también de Diario Correo, pero en 2014.

Se trató de un día cargado de emoción donde el Papa pudo poner sobre la cabeza de la imagen de la Virgen de Chapi una corona de oro. Aquel hecho, entre aplausos y sonidos de campanas, hizo resaltar la gran devoción de los fieles por la "Mamita", como se la conoce.

Mientras tanto ahí está Melgar, el equipo que no deja de pedirle a la Virgen de Chapi que siga estando presente en cada paso, algo que efectivamente va mucho más allá de lo terrenal y deportivo. 

domingo, 28 de abril de 2024

Soy incapaz de retratar a María

Del sitio Fundación Cari Filii:

Claudia Talavera es peruana, estudió arte en la Universidad Católica del Perú, tiene 43 años, está casada, tiene tres hijos, y no considera que pinte "obras católicas", sino algo más importante que eso, procura impregnar todo su arte de una profunda fe en Dios.

Gran devota de la Virgen María, Claudia ha puesto en marcha el proyecto Pintando Vírgenes y desea para sus hijos —de 4, 10 y 15 años—, que nunca se alejen de María y de la Iglesia. Cancelada en algunas galerías por exponer obras de temática religiosa, la artista recibe a Cari Filii para hablar de su vocación, de la presencia de Dios en su infancia y del papel que deben ejercer los católicos en el arte actual.

-¿Cómo nace su vocación artística?

-Soy una persona sensible con las artes en sus distintas manifestaciones. Desde muy pequeña me dediqué a la pintura y luego decidí estudiar artes plásticas como carrera universitaria, finalmente me dediqué al arte como forma de vida desde distintos enfoques. El arte sacro vino después.

-¿Cuáles son sus recuerdos de fe durante la infancia?

-Mi hogar era católico pero poco practicante, éramos de misa los domingos pero nada más. Crecí en un colegio católico que me enseñó lo básico del catolicismo, digamos que aprendía a conocer a Jesús pero mi amor por Él llegó después. Tengo recuerdos muy precarios de mi niñez, experiencias de algún retiro espiritual donde sentía que mi sensibilidad me llamaba a trascender, digamos que me era fácil conectarme con lo divino, me atraía.

"Recuerdo mi primera comunión con mucha emoción, tenía mucho respeto por Jesús Eucaristía, recuerdo que el corazón me latía muy fuerte y una sensación de dulzura y paz me inundaban por momentos".

-¿Podría definir su estilo? ¿cuáles son sus temas preferidos? ¿en quién se inspira?

-En general soy una artista sostenida por los conceptos del arte moderno, mantengo el color como protagonista, la síntesis de la forma, la renuncia de los valores estéticos clásicos. Mi tema por excelencia como artista plástico es el ser humano, su búsqueda por conocerse a sí mismo, sus procesos de ruptura y transformación.

-¿Cómo surge el proyecto Pintando Vírgenes?  

-Surge como una forma de honrar mi fe y compartirla con los demás. Puedo decir que se trató de una inspiración espiritual o una llamada interior que me impulsó a crear obras de arte relacionadas con lo divino e intentar dejar mi propia huella en el arte religioso.

"Cuando pienso que esto tiene una misión, automáticamente me asusto, no me gusta creer que tiene mucha importancia, porque siento demasiada responsabilidad y la mayoría de veces no me siento capaz de lograrlo. Un artista tiene muchas batallas con su trabajo, hay momentos de enamoramiento, donde todo fluye, pero hay muchos momentos de sequía y conflicto donde uno es muy crítico con su propio trabajo.

"Así yo sea un instrumento algo inútil, pienso que Dios ha sabido hacer de mi arte sacro un medio para evangelizar de manera muy especial y sobre todo actual. La gente lo recibe con mucho cariño y me siento muy agradecida".

-¿Qué le supone la figura de la Virgen?

"A pesar de que la he interpretado muchas veces, me siento incapaz de retratarla. Es una frustración que asumo con alegría pues jamás podríamos contener en obra alguna tanta hermosura, tanto misterio, tanto amor. Sin embargo, a través de los años he intentado darle un lugar en mi trabajo buscando siempre transmitir belleza".

"Puedo decir que siempre estoy aprendiendo a amar y conocer más a la Virgen María. Me siento muy pequeña cuando pienso en Ella y es justamente en esa relación asimétrica donde me siento protegida y amada al extremo. La Virgen María y el Santo Rosario son partes esenciales en mi vida y en mi familia".

-¿Cree que la Iglesia ha dejado de estar a la vanguardia del arte?

-La vanguardia artística es un concepto en constante evolución y puede variar según los contextos culturales y artísticos específicos. Diferentes comunidades y tradiciones religiosas pueden tener más o menos afinidad con las tendencias artísticas contemporáneas.

"Pero aunque la Iglesia Católica ha tenido un papel importante en la difusión del arte a lo largo de la historia y ha dejado un legado artístico enorme, sin duda su posición en la vanguardia del arte contemporáneo es limitada".

"Personalmente creo que no tiene por qué estarlo, es decir no tiene por qué estar a la vanguardia, no es su finalidad y creo que las razones pueden estar relacionadas con el contenido y el simbolismo, si una obra tiene una lectura muy confusa entonces el mensaje se distorsiona. En este sentido tiene una responsabilidad hacia sus fieles y debe considerar las sensibilidades religiosas y éticas en su enfoque artístico".

"Mientras más espacio le das a la experimentación también te alejas de la tradición, creo que hay que encontrar un punto medio. Siempre es maravilloso encontrar nuevas formas de expresión, es parte del trabajo de un artista y los tiempos cambian, la tecnología, los materiales, las personas, pero sin duda la Iglesia debe ser cuidadosa con los enfoques más abstractos o conceptuales".

-¿La Iglesia debe reconciliarse con el arte moderno? ¿o es al revés? 

-Hoy en día existe una variedad de ejemplos de artistas modernos y contemporáneos que colaboran con la Iglesia Católica y crean obras de arte que exploran la fe y la espiritualidad desde perspectivas innovadoras.

"Si bien a principios del siglo XX, hubo tensiones entre la Iglesia y ciertos movimientos artísticos que desafiaban los cánones estéticos y religiosos establecidos creo que la Iglesia se reconcilia con el arte moderno con el Concilio Vaticano II. Posiblemente esta tregua se haga visible más en algunos países que en otros".

-¿Es importante la presencia católica en el mundo del arte? 

-Hay muchos proyectos católicos que se apoyan en el arte para evangelizar y difundir la fe católica. Yo participo con regularidad en algunos de ellos junto con artistas de otras especialidades y de distintas nacionalidades.

"Si me preguntas si el mundo es un receptor amable para dar a conocer a Jesús, pues creo que mi respuesta sería depende, es como cuando uno sectoriza su publicidad en redes sociales, hay que hablar con el que quiere escuchar, hay que darle pan al que tiene hambre".

"En mi experiencia no vale la pena estar donde a uno no lo quieran; sacudirse los zapatos y seguir adelante. Recuerdo una oportunidad en la cual quise alquilar para una campaña navideña un local comercial en un lugar céntrico de Lima".

"Cuando solicité el espacio y vieron que era artista me respondieron con la mejor actitud, luego cuando pasaron unos días y les dije que las obras que quería exponer y vender no pertenecían a mi propuesta artística personal sino a mi rama de arte religiosa católica me negaron el espacio aludiendo que el lugar no recibía ese tipo de contenido".

"Estoy segura de que si mi propuesta hubiese contenido piedras mágicas, rituales, gurús o algúna práctica hinduista entre otras, el espacio hubiese sido mío. Pero esas experiencias no me asustan ni me detienen, ya sé cómo funcionan las cosas para los que proclamamos sin miedo nuestra fe".

-¿Lo más importante de una obra es el apellido «católico» o que sea bella y trascienda?

"Pues creo que ambas, pero depende de que tipo de arte estemos hablando. En una obra de arte religiosa católica el mensaje para mi tiene que ser claro, dejarse leer por el otro y transmitir una belleza que permita transmitir la fe y tocar el corazón de las personas como lo plantea la Vía Pulchritudinis o Vía de la belleza".

-¿Quiénes son sus maestros?

-Hay muchos autores que me apasionan, desde los clásicos hasta genios contemporáneos, no pienso en uno en específico. Me gusta observarlos y estudiarlos a veces no en la totalidad de su obra o propuesta sino en detalles en donde encuentro relación con mi obra en diferentes momentos de mi proceso creativo y se convierten en inspiración para seguir experimentando y creciendo como artista.

-¿Pinta para expresar una fe, o encuentra esa fe pintando? 

-Creo que ambas cosas, el arte siempre es generoso y cuando uno está en constante trabajo se convierte en una suerte de danza, de vaivén, donde das y recibes. Una vez una persona me dijo la frase de un escritor: "no eres una artista que pinta imágenes católicas, eres una católica y cuando pintas se te nota", coincido.

-¿Cómo le ayuda el arte en su relación con Dios?

-Me ayuda muchísimo porque soy una persona muy dispersa, me desconecto con mucha facilidad de las obligaciones del mundo, las rutinas, los horarios, las responsabilidades me superan muchas veces porque mi mente se distrae con facilidad. Es allí donde la pintura se convierte en un medio para permanecer en un estado de contemplación dedicado a Dios.

-¿Qué deseos tiene para sus hijos?

-Tengo tres hijos de distintas edades, 4, 10, y 15 años, cada uno con personalidades y desafíos distintos. Un sacerdote muy querido una vez me dijo: cuando tus hijos sean chicos háblales de Dios, porque cuando sean grandes le hablarás a Dios de ellos.

"No somos ni de lejos una familia perfecta, pero creo que mis hijos han aprendido a integrar a Dios de un modo que fusiona el amor y la conciencia de lo verdadero. Es decir, pienso en el pasaje de Juan, 'Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida', mis hijos lo saben y eso me deja tranquila".

"Espero que me escuchen, aunque llegará el día que naturalmente busquen afirmar sus creencias no solo por haberlas heredado sino por convicción propia y tengo fe que cuando llegue ese momento recordarán lo que sembramos mi esposo y yo en sus corazones."

-¿Cuáles son sus proyectos actuales? 

-Un sueño que ya está en marcha es una exhibición individual de arte sacro, aún no tengo definido exactamente el hilo conductor que le dará identidad a la muestra pero es un proyecto que ya está en marcha probablemente para mediados del 2024.

"Y definitivamente un sueño con mi arte católico es que rompa las barreras del Perú, quizás esta exposición pueda ser itinerante y llegar a otros países pero me gustaría también llegar con las imágenes más comerciales, los grabados, las obras pequeñas que pueden ser de acceso más fácil y llegar a más personas".

-¿Una frase que le inspire, le defina, o resuma su obra?

-Te dejo una frase que me define muy bien: "Temo a un sólo enemigo, que se llama, yo mismo", del escritor ateo, y luego fervoroso católico, el italiano Giovanni Papini.

"Sin duda alguna mi reto constante es conmigo misma; vencer todos los obstáculos que mi mente crea constantemente y me hacen sentir incapaz, necesito siempre de la gracia transformadora que Dios nos regala incansablemente.