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sábado, 21 de marzo de 2026

Amigo del Padre Pío conoció el purgatorio y a la Virgen


Del sitio Aleteia:

El hermano Daniele Natale conoció al Padre Pío a los cinco años y tuvo la experiencia de ver el purgatorio, a la Virgen María y regresar a bendecir a otro santo.

El hermano Daniele Natale era un capuchino que se dedicó a ayudar a los heridos y a los más necesitados durante la Segunda Guerra Mundial. A los cinco años conoció al Padre Pío durante una visita a San Giovanni Rotondo. Su experiencia de la muerte y el purgatorio, ver a la Virgen María y su vuelta a la vida se convirtieron en el fundamento de su singular misión espiritual.

Poseía numerosos carismas: la bilocación, el poder de expulsar demonios y el don de leer la mente y el corazón de las personas. Fue él quien recibió la gracia extraordinaria de bendecir al P. Dolindo justo antes de su partida a la casa del Padre.

Fue uno de los hijos espirituales más cercanos a san Pío. En 1952, al Hermano Daniel le diagnosticaron un cáncer de bazo. Lo primero que hizo el fraile fue dar la noticia a su amigo más íntimo de San Giovanni Rotondo.

El estigmatizado indicó al Hermano Daniel una clínica particular de Regina Elena y un médico ateo, el profesor Riccardo Morreti, en Roma.

"No tengas miedo, yo estaré contigo todo el tiempo".

Al principio, el médico se negó a realizar la operación porque la enfermedad ya estaba muy avanzada. Tras la insistencia del capuchino, el médico accedió a llevarla a cabo. El hermano Daniele entró en coma tras la operación y murió tres días después.

Los familiares se reunieron alrededor de su cuerpo para rezar. Al cabo de tres horas, el monje se quitó la sábana, se levantó y empezó a hablar. Contó cómo se había presentado ante Dios tras su muerte.

Vio en Él a un Padre amoroso, no a un juez que esperaba para pedirle cuentas de todas las fechorías cometidas en la tierra.

El Hermano Natale se dio cuenta de que el Creador le cuidaba cada día, aunque él no siempre respondiera a ese amor. El capuchino fue condenado a tres horas de purgatorio.

Según recordaba, los dolores eran terribles y atroces, "especialmente en los sentidos del cuerpo, que eran los más ofensivos para Dios". El más agudo era la sensación de lejanía del Creador. "Eran dolores insoportables para mí, no estaba claro de dónde venían, pero los sentía intensamente. Los sentidos que más ofendían a Dios, así los ojos, la lengua… sentían el mayor sufrimiento y era una cosa indescriptible, increíble".

Y todo esto, añade, solo por "romper el voto de pobreza, por las pocas liras que, en vez de dar a mis superiores, daba a buenas causas, pero a mi arbitrio". Y añade: "Lo más doloroso en el purgatorio no es el fuego, por intenso que sea, sino el sentimiento de estar lejos de Dios y la conciencia de que uno tenía a su disposición todos los medios de salvación y no hacía uso de ellos". - recordó Natale.

La Santísima Virgen María también se apareció al fraile capuchino. El hermano Daniele pidió a la Virgen que se apareciera por él al Padre y le diera la oportunidad de volver a la tierra.

De repente, el Padre Pío también se apareció junto a María y pidió a la Virgen que aliviara los dolores de su amigo.

Natale fue perdonado. Esta experiencia llevó al Hermano Daniele a la misión única de convertir los corazones de las personas tras su regreso a la tierra.

Daniele Natale también recibió del Padre Pío la gracia de bendecir al Padre Dolindo Ruotolo antes de su muerte. Este extraordinario encuentro con el sacerdote de Nápoles es relatado por Joanna Bątkiewicz- Brożek en su libro "Mi misión continúa. P. Dolindo Ruotolo".

El hermano Daniele está un poco nervioso al cruzar la calle desde el piso donde se alojan sus amigos napolitanos. No es su primera visita a la ciudad. Sin embargo, esta vez algo le apremia. Teme no llegar a tiempo para la muerte del padre Dolindo. Por eso deja su bolsa, se niega a almorzar y ordena inmediatamente que le lleven al número 58 de Salvator Rosa.

Recorren la distancia de unos quinientos metros por la sinuosa calle a paso ligero en pocos minutos. Por el camino, el Hermano Daniele siente una creciente ansiedad. "Había en él un vivo deseo de llevar a cabo su misión lo más rápidamente posible, casi temía fracasar". - describe la autora del libro.

Natale se dirigió hacia la habitación, que estaba en el cuarto piso. Allí se encontró con mujeres rezando el rosario. Luego pasó el pasillo y entró en una habitación completamente vacía y sin muebles. En una cama de campaña plegable yacía el P. Dolindo. El capuchino, gaz incluido el cuerpo dolorido del sacerdote de Neaopol, se puso a rezar sobre él. También tuvo ocasión de bendecir al sacerdote antes de su muerte.

El Hermano Daniele también era conocido por su amor a María. Sin embargo, no siempre era capaz de concentrarse en el rezo del rosario.

Amaba fervientemente a la Virgen y el Rosario, pero en momentos de crisis física o espiritual no me atrevía a hacer ni una sola coronilla. La idea de decenas de rosarios no me daba paz: "Cincuenta Avemarías… ¡Ay, cómo voy a poder rezarlas!". A veces me ponía a rezar de nuevo, pero me invadían una ansiedad peculiar y pensamientos intrusivos: "¿Cuándo llegaré al final?". Por eso a veces no cogía el rosario", recuerda.

Un encuentro místico con la Virgen, que se le apareció en sueños, cambió su actitud ante esta oración. La Virgen le dijo:

- Reza el rosario, hijo.

Respondí, sollozando: - ¿Cómo puedo hacerlo? No puedo hacerlo -.

Entonces Ella dijo: - Yo te ayudaré, lo rezaremos juntos. Pídeme en la oración lo que quieras y te lo concederé.

 06 - julio - 2025

domingo, 15 de febrero de 2026

San Pío de Pietrelcina, el Rosario Viviente


Traducido del sitio Hozana

 Padre Pío permanecía constantemente unido a su Madre a través del rosario. Este "hilo invisible", decía, une nuestro corazón al de María.

La oración del rosario era el centro de su relación con el Cielo. Durante una de sus experiencias místicas, la Santísima Virgen reveló a Padre Pío: "Con esta arma vencerás". De hecho, no dejaba de rezar el rosario y animaba a todos sus hijos espirituales a hacer lo mismo diciéndoles: "Rezad el rosario y rezadlo siempre y tanto como podáis" y también: "Amad a vuestra Madre y haced que la amen. Rezad siempre el rosario".

El propio Padre Pío fue curado por la Virgen de Fátima, cuya estatua había recorrido las ciudades italianas, y daba testimonio de que "todas las gracias pasan por sus manos".

El santo de San Giovanni Rotondo repetía a menudo: "Ojalá tuviera una voz lo suficientemente fuerte como para decir a todos los pecadores del mundo que amen a María. Ella es el océano que hay que cruzar para llegar a Jesús".

El santo capuchino murió con el rosario en la mano como último testimonio para todos del poder infinito del rosario y de la oración del rosario. Hasta su último aliento repitió los dulces nombres de Jesús y María, sus dos únicos amores. 

lunes, 23 de septiembre de 2024

Cómo la Virgen vino a buscar al Padre Pío en la hora de su muerte

 Del sitio Foros de la Virgen:

La Virgen María se aparece al Padre Pío moribundo y lo guía en el pasaje. 

Un aroma celestial inunda el aire. Un hombre, que tenía las llagas de Cristo en sus manos, está exhalando su último aliento. Y mientras sus hermanos y los médicos tratan de mantenerlo con vida, el Cielo se abre y él ve a su Madre del Cielo que lo viene a buscar.

Hablamos del Padre Pío, un fraile capuchino, cuya misión desafió las leyes de la naturaleza por designio de Dios. Se bilocaba, leía las mentes, hacía curaciones milagrosas y tuvo tantos dones extraordinarios que encendió la fe de miles.

Únete a nosotros mientras exploramos los últimos momentos de este venerado santo, y descubre cómo la Virgen María lo vino a buscar para hacer el pasaje a la otra vida. Testimoniaremos el glorioso encuentro con la Virgen María y la celestial recompensa por su entrega a Dios. Un informe que te conmoverá, te inspirará y te dará la esperanza que necesitas para enfrentar los desafíos del futuro.

El Padre Pío tenía encuentros y conversaciones con Jesús, María, su ángel guardián y almas del purgatorio que venían a pedir su oración, desde joven. Tuvo numerosos dones carismáticos como bilocaciones, levitaciones, lectura del corazón, premoniciones, clarividencia, curaciones, visiones de seres celestiales y demoníacos. Y también revelaciones; decía que una plaga misteriosa acababa de llegar al mundo y sorprendería a todos. Que habrá conflictos globales, terremotos, tormentas y la Iglesia pasaría por graves problemas internos, infiltrada por sus enemigos.

Dijo que debes prepararte, estar en gracia y confesarte, y fue un incansable confesor y guía espiritual. Y le fue revelado parte del 3er Secreto de Fátima y los 3 días de oscuridad. Creía firmemente en una batalla espiritual invisible que se libraba en todo el mundo y veía el rosario como la clave para combatirla. 

Rezaba el rosario fervientemente a toda hora e incluso guardaba unos cuantos de ellos debajo de su almohada. Y cuando no sabía que la gente lo miraba rezaba hablando con alguien frente a él. 

Decía que se sentía firmemente atrapado y atado al hijo de Dios a través de Su madre. Y se asombraba que algunas personas fueran tan tontas que pensaran que "podían pasar por la vida sin la ayuda de la Santísima Madre”. Y él tuvo una prueba en 1959, cuando estuvo gravemente enfermo fue curado por la intercesión de la imagen peregrina de Fátima, que había visitado el convento de San Giovanni Rotondo.  

Pero ya en 1968 el Padre Pío tenía 81 años y su cuerpo estaba desgastado por muchas enfermedades y, sobre todo, por los estigmas, que a menudo sangraban copiosamente. En los últimos meses de su vida apenas podía caminar y tenía que utilizar una silla de ruedas.

El 20 de septiembre de 1968 se cumplió el 50 aniversario de sus estigmas y los devotos acudieron en masa a San Giovanni Rotondo para celebrar el evento. Pero sus estigmas ya daban señal de que se estaban extinguiendo, algo estaba pasando. El 21 de septiembre el padre Pío estaba ya muy fatigado, y el 22 de septiembre había pedido la dispensa para dar misa, aunque igual la celebró.

Un compañero del convento le oyó decir: “Mi Jesús, Madre María, les ofrezco el gemido de mi pobre alma. Jesús llámame. No puedo seguir adelante”. Incluso le pidió a su superior “dame el permiso para morir”. El Padre Pío estaba en la cúspide de su fama, al punto que multitudes lo aclamaban en la plaza gritando “¡viva el Padre Pío!”. Y las colas en el confesionario eran enormes.

Y en la mañana del 22 de septiembre el padre Doménico da Cese abrió las puertas del santuario de Mannopelo, y se sorprendió al encontrar al Padre Pío arrodillado en oración ante la imagen de la Santa Faz de Manopello. El Padre Pío estaba al mismo tiempo a 200 kilómetros, en San Giovanni Rotondo, gravemente enfermo, y cercano a la muerte. Fue su última aparición conocida de bilocación. Después de cincuenta años de soportar las heridas visibles de Cristo, el alma del Padre Pío buscó este enlace visible a Jesús más allá de la muerte.

El Padre Pellegrino pasó la noche del 22 de septiembre con él. En la madrugada del 23 le dijo que quería confesarse, y le pidió que le renovara el ‘Acta de Profesión Religiosa’. Esta petición lo alarmó, porque los franciscanos hacen eso en su lecho de muerte. Y le agregó, “Hijo mío, si el Señor me llama hoy, por favor pide perdón de mi parte a mis compañeros frailes por todos los problemas que les he causado. Por favor, pídeles también que digan una oración por mi alma”. Y comenzó a repetirse a sí mismo: “Jesús, María, Jesús, María”, mientras su voz se hacía cada vez más débil.

Un rato antes de las 2:30 de la madrugada comenzó a mirar la foto de su madre que estaba colgada en la pared. Y comenzó a decir “Veo dos madres", pero estaba sólo su madre biológica en el retrato. El Padre Pellegrino comprendió que la otra madre que estaba viendo allí no era otra que Nuestra Señora. Ella había venido a buscar a Su hijo.

Y luego la mística Hermana Rita Montella arrojó luz sobre a quién vio realmente Padre Pio durante sus últimos momentos. Esta monja agustina estigmatizada era una especie de alma gemela del Padre Pío. El Padre Pio incluso la llamaba "Bambina" y habitualmente cumplía misiones bilocándose con Él. Se cree que fue ella quien agarró a Ali Agca, el hombre responsable del intento de asesinato del Papa Juan Pablo II, para que fallara el disparo, en bilocación. Y había asistido muchas veces al Padre Pío bilocándose a San Giovanni Rotondo. 

Según un escrito, la Hermana Rita testimonia que lo asistió en bilocación durante su última agonía el 23 de septiembre de 1968. Ella dijo que en el momento de su fallecimiento, la Virgen María, San Francisco de Asís y Santa Clara de Asís estaban presentes en su habitación. Así que está claro que el nombre "María" que el Padre Pio nombraba al mirar el cuadro era el de la Virgen María.

El padre Pellegrino comprendió que el Padre Pío se estaba muriendo porque el Cielo se había abierto. Y estaba cada vez más pálido, sus labios se habían vuelto azulados y tenía dificultad para respirar. Entonces llamó a otros frailes, y a los médicos, quienes llegaron inmediatamente.

Algunos frailes entraron a la habitación y otros se quedaron rezando en el pasillo. Mientras el Padre Paolo Covino le daba la Unción de los Enfermos, los médicos le daban oxígeno en un intento de mantenerlo con vida, e incluso le pusieron algunas inyecciones, pero todo fue en vano. El Padre Pío murió a las 2:30 del 23 de septiembre de 1968 en la celda número 1 del Convento Capuchino de San Giovanni Rotondo, en los brazos del Dr. Giovanni Scarale. Ya los estigmas habían desaparecido y quedaba solamente una línea rosada contorneándolos. 

Fue enterrado el 26 de septiembre en la cripta de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia. Y a su misa de réquiem asistieron más de 100 mil personas.

Quienes recordaron su frase, “después de mi muerte haré más. Mi verdadera misión comenzará después de mi muerte”. Y lo cumplió porque son innumerables las personas que le han pedido favores y les cumplió, incluso dejándoles señales de su presencia.

En el 2002 cuando su canonización ya había 2700 grupos de oración del Padre Pío en todo el mundo, que luego se multiplicaron debido a este reconocimiento de la Iglesia.

Bueno, hasta aquí lo que queríamos contar sobre cómo fue la muerte del Padre Pío, y cuáles fueron los sucesos sobrenaturales que pasaron, como la presencia de la Virgen María para buscarlo. Y me gustaría preguntarte si has sentido que ángeles y santos vienen a buscar a los moribundo para hacer el pasaje o no

lunes, 26 de agosto de 2024

Ochenta mil hombres con rosarios en las manos

Del sitio Aleteia:

Una peregrinación masculina al santuario de Aparecida, uno de los lugares marianos más importantes de Brasil, reunió a más de 80 mil hombres de todo el país se reunieron para participar en la decimosexta edición de la peregrinación masculina del Rosario

Del viernes 23 al domingo 25 de febrero pasado se llevó a cabo una peregrinación masculina en Brasil que reunió a más de 80 mil hombres que rezaron el rosario. Este fenómeno único, que cada año atrae a más participantes, es una prueba de la vitalidad y profundidad de la fe mariana en el corazón de los hombres brasileños.

El origen de la peregrinación se remonta a 1936, cuando en la ciudad de Itabi, en el estado de Sergipe, el capuchino P. Peregrino animó a los hombres a rezar juntos el rosario. Lo que comenzó como una iniciativa local se convirtió, con el paso del tiempo y el crecimiento gradual, en un movimiento nacional llamado Rosario de los Hombres, en el que participan más de un millón de hombres de todo Brasil. 

Apoyado por el episcopado brasileño y bajo el liderazgo del Arzobispo Gil Antônio Moreira, el movimiento se está convirtiendo en un fuerte testimonio de la espiritualidad masculina y de su compromiso con la vida de la Iglesia.

La peregrinación de este año se celebró bajo el lema "Rosario de Hombres: celebrando la Palabra de Dios en la Casa de la Madre", con el lema tomado del salmo "Tu Palabra es una luz en mi camino" (Sal 119).

Durante la peregrinación no solo se rezo el rosario, sino que los hombres de todo Brasil tuvieron una adoración nocturna al Santísimo Sacramento, misas, conferencias ascéticas, procesiones y la posibilidad de recibir el sacramento de la penitencia. Debido al elevado número de participantes, la mayoría rezó fuera de la basílica, con capacidad para 30 mil personas.

La reunión de un número tan elevado de hombres en Aparecida, dispuestos a rezar juntos y a dar testimonio de su fe, no es solo una expresión de unidad espiritual, sino también un recordatorio del papel que el rezo del rosario y la confianza en Nuestra Señora desempeñan en la vida de todo cristiano.

sábado, 23 de marzo de 2024

Shia LaBeouf se Confirmó y Quiere ser Diácono

 Del sitio El Siglo:

El actor estadounidense, Shia LaBeouf, sorprendió a sus seguidores luego de que frailes franciscanos capuchinos de la Provincia de América Occidental, anunciaran que el hombre de 37 años había recibido el sacramento de la Confirmación el pasado 31 de diciembre, a manos del Obispo de Winona-Rochester (Estados Unidos), Mons. Robert Barron.

“Estamos encantados de compartir que nuestro querido amigo Shia LaBeouf ingresó plenamente a la Iglesia el fin de semana a través del sacramento de la Confirmación. Los frailes capuchinos franciscanos están llenos de alegría al darle la bienvenida y presenciar su profundo compromiso con su viaje de fe”, indica el mensaje que el grupo religioso publicó en Facebook.

LaBeouf, quien es reconocido por sus papeles en Transformers”, había comentado en entrevistas, que mediante la fe, había podido sobrellevar los escándalos en los que se había visto envuelto en los últimos años, como la denuncia de agresión sexual por parte de su exnovia, FKA Twigs.

Se conoce que el actor sintió un llamado hacia la fe luego de la grabación de la película “Fury”, donde interpreta a un soldado en la Segunda Guerra Mundial. Pero el acercamiento hacia el catolicismo y la posibilidad de convertirse en diácono se dio luego de la grabación de Padre Pío, película que relata la vida del sacerdote italiano conocido por recibir los estigmas de Cristo, según relató Fray Alexander.

“Él simplemente dijo, espontáneamente, ‘quiero convertirme en diácono’, y todavía siente lo mismo”, asegura.

LaBeouf también ha asegurado que el fraile Rodríguez y otros miembros de la iglesia Old Mission Santa Inés, en California, lo habían ayudado a interesarse en las enseñanzas de la iglesia mientras se preparaba para su papel en el Padre Pío.

sábado, 20 de enero de 2024

La Cruzada que liberó a Austria del Marxismo

Del sitio Catolicidad:

La Divina Providencia nos ofrece un medio de salvación de los más poderosos y eficaces contra Satanás y sus secuaces, que buscan perder a las almas. El Santo Rosario atrae las mayores gracias de Dios, individuales y colectivas; asegura la salvación eterna, y anticipa la implantación -en el mundo- del reinado del Inmaculado Corazón de María.

Desde el punto de vista secular es incomprensible la liberación de Austria de las garras del poder soviético el 13 de Mayo de 1955. Las tropas Soviéticas se retiraron sin explicación. Se había formado una cruzada de reparación del Santo Rosario implorando la intercesión de la Virgen de Fátima, la que se difundió entre la población.

Austria fue anexada por Alemania en 1938 por lo que en la II Guerra Mundial fue parte del Eje Nazi. Terminada la guerra Austria, como Alemania, fue dividida en cuatro zonas de ocupación para ser administradas por Estados Unidos, Inglaterra, Francia y la Unión Soviética. A este último se le dio la parte sur que es la mas rica y que rodea a Viena, la capital, la cual también fue dividida en cuatro zonas.

En menos de dos años Alemania obtuvo gradualmente su independencia política, menos la zona Soviética. Surgió así la República Alemana. No fue igual con Austria. Los soviéticos favorecieron el reclamo de territorio austriaco por parte del dictador comunista Tito de Yugoslavia. Apoyaron un esfuerzo comunista de tomar control de toda Austria. Por fin mantuvieron férreo control de toda Europa Oriental, convirtiendo a todos los países que habían ocupado en satélites de Moscú. Esta situación continuó hasta la llegada de Gorbachev.

El Padre Capuchino Petrus Pavlicek, apoyado por las oraciones de religiosas, hizo una peregrinación a Mariazell, el principal santuario mariano de Austria, para pedir a la Virgen consejo en medio de la oscuridad que abarcaba a su patria. El 2 de Febrero de 1946, fiesta de las luces, Candelaria (Virgen de la luz), oraba ardientemente ante la imagen milagrosa cuando recibió una voz interior que le pidió: "Haz lo que te digo y tendrán paz".

El Padre Pavlicek fue inspirado a implementar lo que la Virgen había pedido en Fátima. Fundó la Cruzada de Reparación del Santo Rosario en 1947. En esta cruzada los austriacos se unieron para honrar a la Virgen con un rosario perpetuo, implorando por la conversión de los pecadores, paz mundial y libertad para Austria.

Comienzan las peregrinaciones. Mientras los superiores capuchinos sancionaron la iniciativa del Padre Pavlicek, no tenían como financiarla. Sin embargo del obispo de Leira, Portugal, hizo posible que llegara a Austria una estatua de la Virgen de Fátima del mismo artesano que hizo la Virgen Peregrina original. Acompañando a la Virgen en peregrinación a innumerables ciudades, el Padre Pavlicek recordaba a los fieles que el ardiente deseo de la Virgen es la conversión de los pecadores.

El Padre Pavlicek compartía su fervor por la Virgen María con todos. Alentaba a los pecadores para que se reconciliaran con Dios a través de la confesión. En un giro misionero por 11 pueblos en la región de Amstetten, escuchó casi 6000 confesiones. En otra ocasión se mantuvo en el confesionario tres días y noches seguidos.

En Septiembre de 1948, el Padre Pavlicek comenzó la Cruzada de Reparación del Santo Rosario en una iglesia de Viena. La Cruzada incluía confesión, bendición de los enfermos, el Santo Rosario y se coronaba con la Santa Misa. El padre llamaba estas devociones "asaltos de oración" y podía tomar hasta cinco días. "La paz es un regalo de Dios y no de los políticos", le decía a sus compatriotas, y los regalos de Dios se obtienen con la oración que asalta al cielo como los soldados asaltan un fuerte- con confianza y determinación.

La procesiones de la Cruzada con la estatua de la Virgen de Fátima el 13 de cada mes creció tanto que el Padre Pavlicek decidió hacer una procesión anual invitando a todas las parroquias de Viena. Escogió el 12 de Septiembre, la fiesta de Nombre de María. El Papa Inocencio XI había establecido esta fiesta en 1683 para conmemorar la victoria de los cristianos que defendían a Viena de la invasión musulmana. La situación de los cristianos parecía imposible pero vencieron por la intercesión de la Virgen y el rezo del Santo Rosario. Ahora le pedían a la Virgen que los liberara del Comunismo.

El Primer Ministro de Austria, Leopold Figl, dijo al Padre Pavlicek: "Aunque fuésemos solo nosotros dos, yo iría. ¡Mi país lo exige!" En efecto se hizo presente, rosario y vela en mano, en cada ocasión solemne, acompañado de sus ministros. El sucesor del Primer Ministro, Julius Raab, también asistía a las grandes procesiones.

La Cruzada continuó expandiéndose por toda Austria, desbordándose en territorio alemán y suizo. Para el año 1955, mas de medio millón de austriacos (aprox. 10% de la población de aquel tiempo) se habían comprometido a rezarle diariamente a la Virgen de Fátima, pidiéndole por la conversión de los pecadores, paz en el mundo y libertad para Austria. Un número aun mayor participaba en las procesiones marianas y en los "asaltos de oración".

Durante este tiempo se daban conferencias de paz en Londres entre representantes de los aliados y delegaciones austriacas. En ocho años se produjeron 260 reuniones sin llegar a una resolución sobre el destino de Austria. Mientras tanto se intensificaba la represión comunista contra la Iglesia. Era una verdadera prueba para aquellos que tanto habían rezado. Pero entonces vino la gracia. El 24 de marzo de 1955 los soviéticos invitaron a los austriacos a una conferencia. Pensando que el futuro de Austria se sellaría en Moscú, el Primer Ministro Raab, ante de partir, le pidió al Padre Pavlicek, "Por favor, reza y pídele a tu gente te ore mas fuerte que nunca".

Ante la gran sorpresa de todo el mundo los soviéticos anunciaron en abril que sacarían sus tropas de Austria en el plazo de tres meses. El 15 de mayo, las fuerzas aliadas que ocupaban Austria firmaron un tratado garantizando su independencia. El 26 de octubre de 1955 partió el último soldado ruso del suelo austriaco.

En Viena las multitudes marcharon en procesión con rosarios y antorchas, agradeciéndolo a la Virgen de Fátima la liberación del comunismo. El Primer Ministro declaró: "Hoy, nosotros, que tenemos el corazón lleno de fe, aclamamos al Cielo con gozosa oración: Somos libres. Oh María, te damos gracias"

Aprendamos de los austriacos a recurrir a la Virgen de Fátima, con corazón contrito, acatando sus peticiones y con plena confianza en su intercesión.