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miércoles, 18 de febrero de 2026

El Rosario del Miércoles de Cenizas

 


Del sitio Fatimazo por la Paz:

En las fiestas o solemnidades, podemos podemos introducirnos mas en los misterios que contempla esa fiesta, con la oración del Rosario

Primer Misterio: Las tentaciones en el desierto

 Fruto del Misterio: Fortalecerse para combatir al enemigo

Marcos 1,12.13: "A continuación, el Espíritu lo llevó al desierto. Se quedó en el desierto cuarenta dias, siendo tentado por Satanás; vivía con las fieras y los ángeles lo servian".

Jesús, tú estás lleno del Espíritu y eres llevado al desierto. Tú, el sin pecado, eres sumergido en el corazón de nuestras tentaciones. Gracias, Jesús por ser un nuevo Moisés que no solo se pone ante Dios, sino que planta cara al Diablo, al Tentador que, por sus celos, quiere que nos separemos de ti. Gracias por enseñarnos cómo combatir con la espada de tu palabra sin olvidar a quién tenemos que combatir.

Sí, Jesús Salvador, abre nuestras miradas interiores para combatir bien. Quiero acogerte como mi Salvador, el que agiliza mis dedos para la batalla y me muestra quién es el vencido, el acusador de nuestros hermanos.

🔹🔹 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén" 

Segundo Misterio: La invitación a la conversión

Fruto del Misterio: Vivir de fe.

Marcos 1,146.15: "Jesús se marchó a Galilea a proclamar el Evangelio de Dios; decía: 'Se ha cumplido el tiempo y está cerca el Reino de Dios. Convertíos y creed en el Evangelio'".

Gracias, Jesús, por estas primeras palabras de gracia que despiertan la creación entera. Gracias, a ti que vienes a anunciarnos una Buena Noticia; gracias a ti que nos invitas a volvernos de nuestros falsos caminos a creer en esta Buena Noticia.

Sí, Jesús, tú eres el Amor, Dios ES Amor, y vienes a anunciarnos la más grande de las noticias: Dios tiene predilección por los hombres, ha decidido salvarnos por la fuerza de su amor.

Sí, con los primeros discípulos, quiero decirte que creo que tú eres el Hijo de Dios, que tu amor es más fuerte que todo; elijo creer, te doy mi voluntad y, hoy, me abro a tu presencia porque tú, como prometiste, estás a mi lado.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

Tercer Misterio: Jesús enseña a sus discípulos a orar

Fruto del Misterio: Reconciliarse con el Padre

Lucas 11,1b-4: "'Señor, enséñanos a orar como Juan enseñó a sus discípulos'. Él les dijo: 'Cuando oréis, decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan cotidiano, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación'".

Gracias, Señor, por este tiempo de cuaresma en el que nos invitas al desierto para seducir nuestras almas. Gracias por querer curarnos de nuestras infidelidades atrayendo nuestros corazones hacia el Padre.

Gracias por enseñarnos que la oración es ante todo una mirada al Padre, un encuentro con tu Padre que, en ti, se hace nuestro Padre.

Padre, Padre mío, yo me abandono en ti. Te entrego mi falsas imágenes paternales, mis miedos, mis dudas, mis angustias... Toma todo esto y hazme conocer tu Rostro, hazme escuchar tu voz, revélame tu dulzura para que pueda recobrar mi alma de niño y, sin temor, llamarte Padre.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

 Cuarto Misterio: El ayuno de los discípulos

Fruto del Misterio: Recobrar el sentido del sacrificio

Mc 2,18 6,19 - 20: "Vinieron unos y le preguntaron a Jesús: Por qué los discípulos de Juan y los de los fariseos ayunan, y los tuyos no?". Jesús les respondió: ";es que pueden ayunar los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos?". Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán en aquel día".

Gracias, Jesús, por darnos una llave de oro al proponernos ayunar.

Porque el ayuno nos desvía de nuestras pasiones para apasionarnos por ti, el ayuno nos priva de nuestros sentidos para gustar tu presencia. Gracias por repetirnos que ciertos demonios no salen sino por el ayuno y la oración.

Virgen María, enséñanos a aceptar al ayuno que agrada a Dios, que es: alimentarse de pan y agua, desatar las ataduras de la servidumbre, privarse de palabras amargas, tomarse tiempo para escuchar o molestarse en hacer pequeñas cosas cada día, para ser revestidos de tu fuerza. Entonces, nuestro ayuno atraerá el Espíritu, que es paz, alegría, bondad, benevolencia, misericordia.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

Quinto Misterio: La limosna

Fruto del Misterio: Dar sin calcular

Lucas 12,33-34: "Vended vuestros bienes y dad limosna; haceos bolsas que no se estropeen, y un tesoro inagotable en el cielo, adonde no se acercan los ladrones ni roe la polilla. Porque donde está vuestro tesoro, alli estará también vuestro corazón".

"Amar es dar todo y darse a sí mismo", dice santa Teresa de Lisieux. Queremos vivir tan frecuentemente de tus dones, Jesús, sin consentir en dar lo que tenemos y lo que somos... Tú nos hablas de dar al que nos pide, de dar sin calcular, con largueza, porque la medida de nuestro don servirá también para nosotros.

Jesús, te ofrezco mis miedos de faltar a quien me impide dar, mis angustias del mañana, mis faltas de confianza de que tengo un Padre que realmente cuida de mí.

Gracias por querer enseñarme a dar para descubrir el tesoro en el cielo de mi alma. Tú eres mi tesoro, Jesús; tus virtudes son mis piedras preciosas, tu dulzura y tu humildad son mis joyas.

Muéstrame el lugar secreto de tu presencia, así podré vender todos mis bienes, encantado(a) de adquirir el mejor tesoro que existe: tú mismo.

🔹🔹1 Padre Nuestro, 10 Ave Marias, Gloria.
"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno. Lleva al Cielo a todas las almas, especialmente a las más necesitadas de Tu Misericordia. Amén"

“Que Maria nos atraiga el Espíritu Santo y que nos enseñe a rezar, gustar y saborear la presencia de Cristo”
(Sor Marie de la Visitación)

sábado, 6 de diciembre de 2025

Día de la Inmaculada Concepción: ¿Fiesta o Solemnidad?

 

Del sitio Catholic 365:

El próximo 8 de diciembre celebraremos uno de los cuatro dogmas marianos clave (la Inmaculada Concepción) relacionado con la Santa más importante, María. La mayoría de los católicos etiquetarían el 8 de diciembre como la Fiesta de la Inmaculada Concepción. En realidad, no es una fiesta. Es una solemnidad.

¿Cuál es la diferencia?

Los días festivos no son tan importantes como las solemnidades porque en la fe católica abrazamos la idea de jerarquía. Tenemos una jerarquía de verdades para delinear las doctrinas más importantes como dogmas e incluso tenemos una jerarquía de los Santos siendo María, San José y San Juan Bautista los más importantes. 

María es la mayor santa católica. María, la Madre de Dios y Mediadora de la Gracia, ha sido venerada desde el principio del cristianismo. José, cabeza de la Sagrada Familia, es considerado un gran modelo para los padres, los cristianos y es el patrón de la Iglesia universal. Juan el Bautista, patrón del bautismo y de los corderos, fue el hombre elegido por Dios para preparar el camino al Mesías. Otros santos cuyos días se consideran solemnidades son San Pedro y San Pablo, apóstoles y padres fundadores de la Iglesia católica.

La definición de la palabra solemne es "formal y digno". Cuando algo o alguien es más importante es más digno de hacer de su condición digna una formalidad. De ahí que llamemos al 8 de diciembre Solemnidad de la Inmaculada Concepción. Ese día se honra a la Santa más importante y a uno de los dogmas más importantes.  

Mientras que el 12 de diciembre, la Fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe se considera lo suficientemente importante como para celebrarla como Fiesta, pero no alcanza el nivel de Solemnidad. Las historias sorprendentes de apariciones sobrenaturales de María son a veces aprobadas por la Iglesia (como Guadalupe) pero no forman parte de la doctrina esencial y de los dogmas del Depósito de la Fe. En la jerarquía de la doctrina, los días que rodean la Encarnación y los días que rodean el Misterio Pascual: sufrimiento, muerte, resurrección y ascensión de Nuestro Señor suelen ser Solemnidades. La mayor Solemnidad es el Domingo de Pascua y en segundo lugar La Natividad del Señor (Navidad). Son los dos únicos días santos que van precedidos de todo un tiempo penitencial de preparación: Cuaresma y Adviento.

La definición de día festivo es un día en el que se celebra una fiesta, especialmente una fiesta anual cristiana.

Nota: Todos los días de precepto son solemnidades, pero no todas las solemnidades son días de precepto...

Los siguientes días del calendario litúrgico se elevan al nivel de Solemnidad en función de la persona importante o el dogma más sagrado...

  • Solemnidad de María, Santa Madre de Dios, Día de precepto

  • Solemnidad de la Epifanía del Señor

  • El Bautismo del Señor

  • Miércoles de Ceniza

  • Solemnidad de San José, Esposo de la Bienaventurada Virgen María

  • Solemnidad de la Anunciación del Señor

  • Domingo de Ramos de la Pasión del Señor

  • Jueves Santo

  • Viernes Santo

  • Sábado Santo

  • Domingo de Resurrección del Señor

  • Domingo de la Divina Misericordia

  • Ascensión del Señor

  • Pentecostés

  • Solemnidad de la Santísima Trinidad

  • Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi)

  • Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús

  • Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista

  • Solemnidad de los Santos Pedro y Pablo, Apóstoles

  • Solemnidad de la Asunción de la Virgen María, día de precepto

  • Todos los Santos, día de precepto

  • Conmemoración de todos los fieles difuntos (Día de Todos los Difuntos)

  • Solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo (Cristo Rey)

  • Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María

  • La Natividad del Señor  

    03 - diciembre - 2024

lunes, 8 de septiembre de 2025

El Nacimiento de María: Signo seguro de nuevos tiempos


Del sitio Un Minuto con María:

Menos solemne que la Asunción, la natividad de María es celebrada con alegría por el pueblo cristiano, así como la natividad de Juan Bautista. Ambas anuncian el amanecer de la salvación. A través de la oración, el nacimiento de María y su maternidad divina se entrelazan.

La Iglesia de Jerusalén fue la primera en honrar la memoria de la Natividad de la Madre de Dios, con una celebración que seguramente adoptó Roma hacia finales del siglo VII, cuando el papa Sergio I la dotó de una procesión.

El nacimiento de María es signo seguro de nuevos tiempos. El Antiguo Testamento llega a su fin y encuentra su cumplimiento en una alianza nueva y eterna que Dios concluye con la humanidad.

La alegría es la nota dominante de esta celebración. Todos los siglos llaman bendita a la Virgen que dio a luz al Hijo del Padre eterno. Esta festividad es común entre las Iglesias orientales.


sábado, 22 de febrero de 2025

Meditando el Rosario: Tercer Misterio Luminoso: Jesús anuncia el Reino de Dios, e invita a la conversión

 


Del sitio Directorio Franciscano:

Nos dice San Marcos que Jesús, al enterarse de que Juan el Bautista había sido entregado en manos de Herodes Antipas, dejó Judea y marchó a Galilea, donde proclamaba la Buena Nueva de Dios, diciendo: "Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva". En estas palabras se describe, como en programa, el contenido de la predicación de Jesús. El Reino de Dios, su llegada y lo que para los hombres trae consigo forman el tema fundamental de la "Buena Nueva" o "Evangelio" de Jesús. A su vez, el mensaje de la llegada del Reino de Dios exige de los hombres una conversión total del pensar y querer, y fe. Conversión y fe forman en conjunto un solo acto, una determinada posición religiosa del hombre ante Dios.

San Mateo, por su parte, nos dice que Jesús empezó a predicar y decir: "Convertíos, porque el Reino de los cielos ha llegado"; y añade que Jesús recorría toda Galilea, enseñando en sus sinagogas, proclamando la Buena Nueva del Reino y curando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Su fama se extendió por todas partes, le seguían las multitudes y Él les enseñaba incansablemente.

A lo largo de su ministerio público Jesús pregona que todos los hombres están llamados a entrar en el Reino, para lo que es necesario acoger su palabra como semilla sembrada en el campo o levadura puesta en la masa de harina, imágenes de una verdadera conversión. En las Bienaventuranzas, código fundamental del nuevo Reino, proclama que ese Reino pertenece a los pobres de espíritu y a los que sufren persecución por causa de la justicia. En las parábolas Jesús nos hace entrever qué es el Reino y nos señala las disposiciones necesarias para vivir en el mismo.

Repetidamente invita Jesús a los pecadores al banquete del Reino: "No he venido a llamar a los justos sino a los pecadores". Les invita igualmente a la conversión, sin la cual no se puede entrar en el Reino, pero les demuestra con palabras y con hechos la misericordia sin límites del Padre hacia ellos y la inmensa "alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta". La prueba suprema de este amor será el sacrificio de su propia vida "para remisión de los pecados".

Por tanto, "Misterio de luz es la predicación con la cual Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios e invita a la conversión, perdonando los pecados de quien se acerca a Él con humilde fe, iniciando así el ministerio de misericordia que Él seguirá ejerciendo hasta el fin del mundo, especialmente a través del sacramento de la reconciliación confiado a la Iglesia".

Este misterio abarca muchas páginas del Evangelio. Son numerosas las escenas de la vida de Jesús que podemos contemplar o las enseñanzas suyas que nos estimulan a la meditación. Bien podemos recordar, sin duda, alguno de los evangelios escuchados en misa o pasajes leídos en diversas ocasiones. Hemos de pensar que Jesús se dirige a cada uno nosotros cuando nos dice que el Reino está cerca, que ha llegado, que está dentro de nosotros, donde hemos de descubrirlo y consolidarlo; es la gran noticia que nos da, y a lo largo de los episodios de su predicación nos va describiendo los rasgos y características de ese Reino, la vida que se vive en el mismo, las condiciones para entrar y permanecer en él; etc. La otra cara del Reino, la que mira hacia nosotros y de la que somos responsables, es la acogida del don de Dios, creer y aceptar lo que nos regala, dejarnos transformar por su gracia, ir conformando nuestra vida a la nueva vida de hijos de Dios, en una palabra, la conversión.

El concilio Vaticano II, después de recordar la intervención de María en las bodas de Caná, subraya su participación en la vida pública de Jesús: "Durante la predicación de su Hijo, acogió las palabras con las que éste situaba el Reino por encima de las consideraciones y de los lazos de la carne y de la sangre, y proclamaba bienaventurados a los que escuchaban y guardaban la palabra de Dios, como Ella lo hacía fielmente. Así avanzó también la Santísima Virgen en la peregrinación de la fe, y mantuvo fielmente su unión con el Hijo hasta la cruz» (Lumen Gentium, 58).

sábado, 8 de febrero de 2025

Meditando el Rosario. Primer Misterio Luminoso: El Bautismo de Jesús

 

Del sitio Difusión de la Obra de María Valtorta:

Juan, después de haberle mirado atentamente con su ojo penetrante, exclama: “He aquí el Cordero de Dios. ¿Cómo es que viene a mí mi Señor?”. 

Jesús responde lleno de paz: “Para cumplir el rito de penitencia”.

 Juan: “Jamás, mi Señor. Soy yo quien debe ir a Ti para ser santificado, ¿y Tú vienes a mí?”. 

Y Jesús, poniéndole una mano sobre la cabeza, porque Juan se había inclinado ante Él, responde: “Deja que se haga como deseo, para que se cumpla toda justicia y tu rito se convierta en el inicio de otro misterio mucho más alto y se anuncie a los hombres que la Víctima está en el mundo”. 

 Juan le mira con los ojos dulcificados por una lágrima y le precede hacia la orilla. Allí Jesús se quita el manto, la túnica, y la prenda interior quedándose con una especie de pantalón corto; luego baja al agua, donde ya está Juan, que le bautiza vertiendo sobre su cabeza agua del río, tomada con una especie de taza que lleva colgada del cinturón y que a mí me parece como una concha o una media calabaza secada y vaciada. Jesús es exactamente el Cordero. Cordero en la pureza de la carne, en la modestia del porte, en la mansedumbre de la mirada. 

Mientras Jesús remonta la orilla y, después de vestirse, se recoge en oración, Juan le señala ante las turbas y testifica que le ha reconocido por el signo que el Espíritu de Dios le había indicado como señal infalible del Redentor. Pero yo estoy polarizada en mirar a Jesús orando, y solo tengo presente esta figura de luz que resalta sobre el fondo de hierba de la ribera. 

Escrito el 3 de Febrero de 1944

sábado, 11 de enero de 2025

Meditando el Rosario: Segundo Misterio Gozoso: La Visita de María a su prima Isabel

 


Del sitio Un Minuto con María:

No fue la curiosidad ni ninguna duda sobre el embarazo de Isabel lo que impulsó a María a emprender este viaje, sino varias consideraciones hermosas, útiles y muy agradables, que quisiera exponer brevemente en esta exhortación.

En primer lugar, fue impulsada a emprender este viaje por motivo de caridad, para servir, ayudar y aliviar a su prima Isabel en su embarazo y para ver esta gran maravilla, y alegrarse con Ella de la gracia que Dios le había concedido al darle un hijo siendo estéril y hacerla concebir en su vejez, sobre todo porque sabía muy bien que entonces ser infértil era visto como algo negativo.

En segundo lugar, la visitó para revelarle este altísimo e incomparable misterio de la Encarnación que había tenido lugar en Ella por obra del Espíritu Santo, porque sabía bien que su prima Isabel era una persona muy justa, buena, temerosa de Dios y que deseaba mucho la venida del Mesías prometido según la ley para redimir al mundo y que le sería de gran consuelo saber que las promesas de Dios se habían cumplido y que el tiempo anhelado por los patriarcas y predicho por los profetas había llegado.

En tercer lugar, fue allí para devolverle, por medio de su Hijo, el habla a Zacarías, que la había perdido por su incredulidad, al no haber creído en lo que el ángel le había dicho, cuando le anunció que su mujer concebiría un hijo al que llamaría Juan.

En cuarto lugar, sabía que esta visita traería a la casa de Zacarías un cúmulo de bendiciones, que llegarían al niño que estaba en el vientre de Isabel, quien con su venida sería santificado. Ahora bien, estas razones, y otras que podría relatar, muestran claramente que Nuestra Señora y gloriosa Matrona emprendió este viaje solo por un movimiento secreto de Dios, que quería con esta visita dar inicio a la salvación de las almas, con la santificación del pequeño Juan el Bautista.

Sermón para el día de la Visitación.