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domingo, 20 de septiembre de 2026

Un motociclista y adicto convertido


Traducido del sitio 1000 razones para creer:

Carl nació en Quebec en 1968. Desde los ocho años, sintió una profunda infelicidad que se manifestaba en una falta de autoaceptación. Convencido de que no era lo suficientemente bueno, quería cambiarse el nombre, el color del cabello y el color de los ojos. Cuando tenía diez años, sus padres se divorciaron, lo que aumentó el odio que ya sentía hacia sí mismo: "En el año siguiente al divorcio de mis padres, tuve pensamientos suicidas. Tenía diez años y odiaba la vida. Ya estaba pensando en consumir drogas". Rápidamente puso sus ideas en práctica: inhalaba pegamento en la clase de arte, fumaba porros durante los recesos para almorzar, tomaba microdosis de LSD en la pista de hielo y bebía alcohol fuerte al mismo tiempo, convirtiendo su adolescencia en un paraíso artificial casi permanente que nada podía detener. A los trece años, Carl escuchó a Ozzy Osbourne -"Mi nombre es Lucifer, por favor, toma mi mano" (N.I.B.)- y quiso entregarle su alma al diablo, "debido al sufrimiento por el que estaba pasando".

Sin embargo, cuando asistía a la misa dominical con sus abuelos a una edad muy temprana, soñaba con servir en el altar. La vida monástica le atraía. Carl oscilaba constantemente entre el deseo de hacer el bien y la desesperación del mal. Su anhelo por Dios parecía no poder competir con su tendencia a la adicción. Mantendría una relación de amor-odio con Dios a lo largo de toda su vida.

Ya de adulto, Carl comenzó a ansiar cada vez más drogas, y su trabajo como cocinero ya no era suficiente para financiar drogas cada vez más fuertes y en dosis más grandes. Comenzó a vender cocaína y a juntarse con motociclistas: "Al principio, no me atraían mucho los motociclistas, pero tenía un lado guerrero y siempre me han encantado las motocicletas".

Y luego, tras haber sufrido mucho rechazo de niño, esta cultura satisfizo su deseo de pertenencia y reconocimiento. Hay que decir que Carl está lleno de odio y enojo: "Definitivamente es un mundo peligroso en el que estás jugando con las asas de tu ataúd".

Carl agrega que los egos son muy fuertes en este ambiente, donde no se encuentran muchas personas "amables", y mucho menos ángeles. Admite que lo que lo salvó fue reconocer sus errores y su capacidad de introspección. Carl fue ascendiendo poco a poco en la jerarquía de la organización, hasta llegar al puesto de vicepresidente. Pero sucedió lo que tenía que suceder: una gran operación policial llevó a Carl y a sus cómplices a la cárcel.

Cumplía una condena de cuatro años y, tan pronto como entró a su celda, notó una señal de la presencia de Dios: "Había una pequeña medalla de la Virgen María en el piso". Carl la recogió y la pegó en un espejo lo mejor que pudo. Ella lo cuidaría durante toda su estancia. Cuando salió en libertad en 2004, Carl se preguntó si regresaría a su club de motociclistas. Pero un accidente de motocicleta lo dejó gravemente herido y no tuvo tiempo de responder a esa pregunta. A pesar de sufrir múltiples fracturas, logró salir adelante, lo cual fue "nada menos que un milagro", según el personal del hospital. Siguió consumiendo cocaína y alcohol, aunque con menos frecuencia, hasta que un amigo lo invitó a Alcohólicos Anónimos. "Entré a la sala de reuniones, ¡y la energía que había allí era increíble! Sonrisas, ojos claros y redondos, todos de buen humor, tomando café. Me dije a mí mismo que volvería la semana siguiente. Estuve sobrio durante tres años. Después de eso, tuve una recaída, pero no duró mucho. Luego estuve sobrio otros dos años, tuve una recaída y tampoco duró. Estuve un año sobrio y luego recaí. En algún momento, me topé con un muro".

Poco a poco, al observar su comportamiento, Carl se cansó de AA y ya no se sentía cómodo allí. Al mismo tiempo, le rondaban preguntas espirituales por la cabeza y quería encontrar a Dios. Sin embargo, "por lo que había oído sobre la Iglesia católica, no quería saber nada de ella".

En 2009, encontró un nuevo grupo de AA y se enteró del monasterio de los Pequeños Hermanos de la Cruz en Charlevoix. Carl pensó que no tenía nada que perder al ir allí. Llegó durante la misa y escuchó el Evangelio de Juan, que le llegó de inmediato. Luego fue a ver a un sacerdote: "Fue mi primera confesión de verdad. Esa misma noche, me acosté como de costumbre, y fue entonces cuando tuve el sueño que lo cambió todo". Interpretó este sueño como una purificación de sus pecados, consumidos por el fuego de Cristo. Cuando se despertó, supo que había sido perdonado. Durante los siguientes dos años, Carl asistió al monasterio con regularidad y tomó clases de teología. Pero, molesto por lo que él consideraba rigidez en la Iglesia, comenzó a tener dudas nuevamente, se rindió y recayó. "No es difícil sacar a un hombre de las pandillas de motociclistas, lo difícil es sacar al motociclista del hombre", dijo, consciente de la dificultad de establecer nuevos hábitos de manera duradera. Carl se dio cuenta de que la raíz del problema no era tanto su consumo excesivo de alcohol como su ira desmedida. Poco a poco regresó al monasterio. "Dios nunca llega tarde. Tampoco llega temprano. Llega cuando es el momento. Y ahora es el momento. Fue entonces cuando me rendí".

Hoy, Carl ha recuperado su sentido del bien y del mal y admite que "se dejó guiar con total docilidad". Está convencido de que nada es imposible para Dios, y Jesús está ahora grabado en su corazón.

Camille Mino di Ca
Convertida al catolicismo a los cincuenta años. 
Apasionada por las historias de conversión y 
las vidas de los santos. 
Escribe para Hozana y otros medios

viernes, 11 de septiembre de 2026

Nuestra Señora de Lourdes y el deber de ser una luz en el mundo

 

Del sitio Aleteia:

La luz desempeñó un papel importante en las apariciones de Nuestra Señora de Lourdes y nos recuerda nuestra propia vocación de ser faros de esperanza.

El 11 de febrero de 1858, Santa Bernadette vio inicialmente una luz, que luego se transformó en una hermosa dama.

Más tarde descubrió que esta dama era la Santísima Virgen María, que se refería a sí misma como la "Inmaculada Concepción".

Al reflexionar sobre estas apariciones, el papa Benedicto XVI destacó el simbolismo y el papel que desempeñó la luz en todas ellas.

El papa Benedicto XVI habló sobre el simbolismo de la luz en una homilía pronunciada durante una procesión con antorchas en Lourdes en 2008.

En primer lugar, señaló cómo la luz de la Virgen María brillaba a través de Santa Bernadette: "Cuando se encontraron con el rostro radiante de Bernadette, este dejó una profunda impresión en sus corazones y mentes. Tanto durante las apariciones como mientras las relataba, su rostro simplemente brillaba. A partir de ese momento, Bernadette tuvo la luz de Massabielle morando en su interior... las sombras de la tierra no impidieron que brillara la luz del cielo. 'La luz brilla en las tinieblas...'" (Juan 1, 5).

Además, una característica única de las apariciones es el hecho de que Santa Bernadette llevara una vela encendida durante ellas.

El papa Benedicto XVI meditó sobre el simbolismo de este simple hecho: "Lourdes es uno de los lugares elegidos por Dios para que su belleza se refleje con especial brillo, de ahí la importancia aquí del símbolo de la luz. A partir de la cuarta aparición, al llegar a la gruta, Bernadette encendía cada mañana una vela votiva y la sostenía en su mano izquierda mientras la Virgen le era visible. Pronto, la gente le daba a Bernadette una vela para que la colocara en el suelo dentro de la gruta. Muy pronto, también, la gente colocaba sus propias velas en este lugar de luz y paz... Desde ese día, ante la gruta, noche y día, verano e invierno, brilla una zarza ardiente, encendida con las oraciones de los peregrinos y los enfermos, que traen sus preocupaciones y sus necesidades, pero sobre todo su fe y su esperanza".

Explicó además que las apariciones en Lourdes y la procesión con antorchas que continúa hasta hoy "resumen nuestra condición de cristianos en camino: necesitamos luz y, al mismo tiempo, estamos llamados a ser luz".

Jesús es la "luz del mundo", y no solo estamos llamados a seguir su luz, sino a ser su luz en el mundo.

Estamos llamados a poner nuestra luz en un candelero, y no a cubrirla con un celemín.

El mundo puede ser a menudo un lugar muy oscuro y necesita la luz de Cristo en él.

Lourdes nos recuerda que cuando encontramos a Cristo, nuestros rostros pueden ser faros de esperanza para que otros los vean, guiándolos hacia la fuente de esa luz.

10 - febrero -2025


domingo, 30 de agosto de 2026

¿Cuáles fueron las últimas palabras de la Virgen en los Evangelios?


Traducido del sitio Aleteia: 

 Las últimas palabras de la Santísima Madre en las Escrituras están dirigidas a todos nosotros y resumen todas sus apariciones privadas desde entonces.

La Santísima Virgen María no tiene muchas palabras en la Biblia, pero cada una de ellas es significativa.

En particular, las últimas palabras de María que aparecen registradas son sumamente importantes y, de hecho, están dirigidas a todos nosotros.

El Evangelio de Juan contiene las últimas palabras de María que se registran, y aparecen en el contexto de las bodas de Caná:

Su madre dijo a los sirvientes: "Hagan lo que Él les diga".

Las palabras de María son profundas y pueden ser motivo de meditación para toda una vida. Sus palabras, "Hagan lo que Él les diga", se aplican no solo a los sirvientes de la fiesta, sino también a todos los cristianos a lo largo de la historia.

Su misión siempre ha sido guiar a los demás hacia su Hijo, Jesús, e instarlos a seguir sus mandamientos. María conduce a los demás hacia Cristo y nos dirige esas palabras hoy.

Estas palabras también resumen cada una de las apariciones marianas desde su Asunción al Cielo.

En cada aparición privada, Ella llama al mundo al arrepentimiento y a seguir a su Hijo, Jesús.

Además, estas palabras resaltan la necesidad de actuar en nuestra vida de discipulado. No basta con simplemente profesar nuestra fe en Jesucristo, también debemos vivirla, siguiendo cada palabra de Jesús.

Si queremos seguir a María, primero que nada debemos escuchar a su Hijo.

21  - enero - 2025



Traducción realizada con la versión gratuita del traductor DeepL.com

domingo, 23 de agosto de 2026

La Patrona Agustina del Papa León XIV

 


Del sitio Catholic 365:

La orden del papa León XIV, los frailes agustinos, tiene tres patronas:

Como revela la historia, Nuestra Señora se le apareció a Santa Mónica para darle consuelo, mientras Mónica lloraba y rezaba por la conversión de San Agustín. En su visión, Nuestra Señora le entregó a Santa Mónica el cinturón, que más tarde fue adoptado por la orden agustina. La Consolatrix Afflictorum (Consoladora de los Afligidos) es la devoción agustina más antigua y celebrada.    

En el siglo XVIII, la última voluntad de los frailes moribundos era recibir una bendición final de un agustino a través de Nuestra Señora de la Consolación.

El "Rosario agustino" se llama "Corona de Nuestra Madre de la Consolación".

Existen imágenes de fecha histórica en todo el mundo que representan la visión de Santa Mónica de Nuestra Señora y el Niño Jesús junto con un cinturón agustino.

Como revela el cine, en la galardonada película Elizabeth I, Cate Blanchett interpreta el papel principal de la película de 1998. En la escena en la que su hermana, la reina María I de Inglaterra, está muriendo, María tiene dos últimos deseos. Se le pide a la princesa Isabel que mantenga el catolicismo, la fe de María y de su madre: Catalina de Aragón. En 1538, Enrique VIII había sido excomulgado por herejía y por casarse con la madre de Isabel, Ana Bolena. Sin embargo, el otro último deseo de María era recibir la bendición agustina, a través de la "Consolación de la Santísima Virgen". Una estatua homónima se encuentra en el fondo de la escena de la película, sosteniendo los cordones agustinos.

Tal como lo revelan los lugares y los papas, a continuación se ofrece una pequeña muestra de dónde se honra a Nuestra Señora de la Consolación y quiénes lo hacen.

  • Argentina: en 2024, el papa Francisco elevó su santuario nacional a basílica menor.

  • Bélgica: en 2006, el papa Benedicto elevó su santuario nacional a basílica menor.

  • Inglaterra: en 1876 se estableció su santuario, que ha sobrevivido milagrosamente a todas las reformas protestantes.

  • Francia: en 1623 se construyó un monasterio en su honor y, con el tiempo, se le dedicaron siete iglesias.

  •     Alemania: en 1987, San Juan Pablo II visitó su santuario en Kevelaer.

  • Irán: en Teherán, la catedral que lleva su nombre se encuentra cerca de la embajada italiana

  • Italia: en 1978, San Juan Pablo II elevó su santuario de Parma a basílica menor. Se celebran procesiones en muchas otras ciudades.

  • Japón: en Nagasaki, la iglesia agustina lleva su nombre

  • Luxemburgo: como protectora, se encuentran estatuas con su nombre en nichos de edificios alrededor de la capital.

  • Malta: pintada en 1786, la iglesia de San Agustín presenta la imagen de la aparición de Nuestra Señora a Santa Mónica

  • Filipinas: en 1639 se construyó una iglesia en su honor. Fue declarada patrona de Manila en 2024.

  • Polonia: seis papas han declarado múltiples santuarios, basílicas menores, pinturas y ciudades dedicadas a su honor.

  • España: una estatua suya del siglo XIV fue desenterrada en La Mancha, donde dos papas dedicaron capillas para albergar sus reliquias.

  • Estados Unidos: hay iglesias, santuarios y estatuas en Wisconsin; se la lleva en un desfile anual en Filadelfia, en Indianápolis, etc. Nuestro santuario nacional y basílica se encuentra en Carey, Ohio, un lugar de peregrinación reconocido.

  • Venezuela: en 1959, el papa Juan XXIII elevó su santuario nacional a basílica menor

El amor de una madre. Al igual que Santa Mónica, todos anhelamos consuelo, pero ¿por qué Nuestra Señora de la Consolación? Pensativa, la madre de Jesús sufrió toda su vida mientras esperaba las profecías de Simeón pronunciadas en la Presentación de Jesús en el templo. Durante tres horas, Nuestra Señora permaneció serena al pie de la crucifixión de su Hijo. A pesar del honor y el cuidado que le brindó San Juan, Ella esperó con paciencia durante años a que Dios la llevara a casa con su Hijo. Mientras esperamos que Dios nos revele sus planes, en momentos de desolación, acudamos a Nuestra Señora de la Consolación en busca del amor de una madre.

Madre María, ruega por nosotros.
Jesús, confiamos en ti.

31 - julio - 2025 

viernes, 21 de agosto de 2026

Las palabras no pronunciadas de Nuestra Señora de Knock

 
 

Hoy es la Fiesta de Nuestra Señora de Knock.

Traducido del sitio Aleteia:

Aunque Nuestra Señora de Knock no pronunció ninguna palabra, la Biblia contiene el mensaje que Ella nunca deja de transmitir.

Según se informa, la Santísima Virgen María se ha aparecido a innumerables videntes a lo largo de la historia y, con frecuencia, trae consigo un mensaje específico expresado con palabras.

Sin embargo, en Knock, Irlanda, Nuestra Señora no habló, sino que permaneció en silencio.

Este hecho ha desconcertado a muchas personas a lo largo de los años, y se han planteado diversas interpretaciones sobre por qué no habló.

Cuando San Juan Pablo II visitó Knock en 1979, no especuló sobre este silencio, sino que relacionó las palabras de la Santísima Madre en Caná con la aparición en Knock.

María estaba verdaderamente unida a Jesús. No se han conservado muchas de sus propias palabras en los Evangelios; pero las que se han registrado nos remiten una vez más a su Hijo y a su palabra. En Caná de Galilea, se volvió de su Hijo hacia los sirvientes y dijo: 'Hagan lo que él les diga' (Juan 2, 5). Este mismo mensaje, Ella nos lo sigue diciendo hoy… regresemos en pensamiento desde Caná de Galilea al Santuario de Knock. ¿Acaso no oímos a la Madre de Cristo señalándonoslo también aquí y diciéndonos las mismas palabras que usó en Caná: 'Hagan lo que él les diga'? Nos lo está diciendo a todos nosotros."

San Juan Pablo II continúa explicando cómo podemos seguir las palabras de María al escuchar a Jesús.

"Debemos familiarizarnos con sus palabras. Lo hacemos escuchando las lecturas de la Sagrada Escritura en la liturgia de la palabra, que nos introducen al Sacrificio Eucarístico; leyendo las Escrituras por nuestra cuenta; en familia o junto con amigos; reflexionando sobre lo que el Señor nos dice cuando rezamos el Rosario y combinamos nuestra devoción a la Madre de Dios con la meditación orante sobre los misterios de la vida de su Hijo. Siempre que tengamos dudas, siempre que nos sintamos agobiados, siempre que nos enfrentemos a las decisiones que nuestra fe nos impone, la palabra del Señor nos consolará y nos guiará." 

Aunque Nuestra Señora no pronunció ninguna palabra en Knock, tampoco tenía por qué hacerlo, ya que ya había dicho lo que tenía que decir en Caná.

20 - agosto - 2023

martes, 21 de julio de 2026

Los últimos tres papas enseñaron sobre María y el genio femenino

 


Traducido del sitio National Catholic Register:

 El papa San Juan Pablo II, cuyo lema episcopal hacía referencia a la Virgen María, hablaba constantemente de la Santísima Madre.

Cada mes de mayo, la Iglesia honra a la Santísima Madre. Las palabras de nuestros papas más recientes sobre Nuestra Señora también se relacionan con su énfasis en el "genio femenino".

El papa Francisco solía hablar con cariño de María.

Al referirse a la piedad mariana, Francisco recordó a los fieles el pasado noviembre: "Nuestra Señora es la madre que nos lleva de la mano hacia Jesús".

Con motivo de la solemnidad de su Asunción, en el primer año de su pontificado, se hizo eco de esta verdad: "La Madre de Cristo y de la Iglesia está siempre con nosotros. Ella camina con nosotros siempre; está con nosotros".

En su encíclica sobre el Sagrado Corazón, Francisco también se refirió a María: "Muchas páginas del Evangelio ilustran cuán atento era Jesús a las personas y, sobre todo, a sus problemas y necesidades. … En su humanidad, Jesús aprendió esto de María, su Madre".

Francisco también habló de María en su «Bula de Indición» para el Jubileo de 2025, destacando su cuidado maternal: "No es casualidad que la piedad popular siga invocando a la Santísima Virgen como Stella Maris, un título que expresa la esperanza segura de que, en medio de las tempestades de esta vida, la Madre de Dios acude en nuestra ayuda, nos sostiene y nos anima a perseverar en la esperanza y la confianza".  

Y en unas declaraciones de 2020, enfatizó: "Ir a la escuela de María es ir a la escuela de la fe y de la vida".

En cuanto al pontificado del papa Benedicto XVI, Benedicto habló con cariño de María en su encíclica de 2005 Deus Caritas Est (Dios es amor).

"Entre los santos destaca María, Madre del Señor y espejo de toda santidad", escribió, y agregó: "María es una mujer de esperanza. … El Magnificat —un retrato, por así decirlo, de su alma— está tejido íntegramente con hilos de la Sagrada Escritura, hilos extraídos de la Palabra de Dios". 

"María es una mujer que ama. … Lo percibimos en sus gestos silenciosos, tal como los relatan los relatos de la infancia en el Evangelio. Lo vemos en la delicadeza con la que reconoce la necesidad de los novios en Caná y se la da a conocer a Jesús", continuó. “Lo vemos en la humildad con la que se retira a un segundo plano durante la vida pública de Jesús, sabiendo que el Hijo debe fundar una nueva familia y que la hora de la Madre solo llegará con la Cruz, que será la verdadera hora de Jesús (Juan 2:4; 13:1). Cuando los discípulos huyen, María permanecerá al pie de la Cruz (Juan 19:25-27); más tarde, en la hora de Pentecostés, serán ellos quienes se reúnan a su alrededor mientras esperan al Espíritu Santo (Hechos 1:14). … María se ha convertido verdaderamente en la Madre de todos los creyentes. Hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares recurren a su bondad maternal y a su pureza y gracia virginal, en todas sus necesidades y aspiraciones, sus alegrías y tristezas, sus momentos de soledad y sus esfuerzos comunes. … María, Virgen y Madre, nos muestra qué es el amor…"

El papa San Juan Pablo II, cuyo lema episcopal hacía referencia a la Virgen María, hablaba constantemente de la Santísima Madre.

En su carta apostólica Mulieris Dignitatem de 1988, sobre la dignidad y la vocación de la mujer en el Año Mariano, Juan Pablo II observó: "En María, Eva descubre la naturaleza de la verdadera dignidad de la mujer, de la humanidad femenina. Este descubrimiento debe llegar continuamente al corazón de cada mujer y dar forma a su vocación y a su vida».

El Papa Juan Pablo II se centró en el "Mensaje de amor de María" en 1982.

"María nos abraza a todos con especial solicitud en el Espíritu Santo. … El amor de la Madre del Salvador llega a todos los lugares tocados por la obra de la salvación. Su cuidado se extiende a cada persona de nuestro tiempo y a todas las sociedades, naciones y pueblos. … El poder de la Redención es infinitamente superior a toda la gama del mal en el hombre y en el mundo. El Corazón de la Madre es consciente de esto, más que cualquier otro corazón en todo el universo, visible e invisible. Y por eso nos llama. No solo nos llama a convertirnos: nos llama a aceptar su ayuda maternal para regresar a la fuente de la Redención".

Con motivo de la solemnidad de la Madre de Dios en 2002, Juan Pablo II situó el papel de María en un hermoso contexto.

"Si Jesús es la Vida, María es la Madre de la Vida. Si Jesús es la Esperanza, María es la Madre de la Esperanza. Si Jesús es la Paz, María es la Madre de la Paz, Madre del Príncipe de la Paz".

Este trío de papas también habló del respeto hacia las mujeres y de sus carismas distintivos para el bien del mundo.

"… el 'genio de la mujer' se manifiesta en los estilos femeninos de santidad, que son un medio esencial para reflejar la santidad de Dios en este mundo", observó Francisco en su encíclica sobre el llamado a la santidad en el mundo actual, (Gaudete et Exsultate).

"De hecho, en épocas en las que las mujeres solían ser las más ignoradas o menospreciadas, el Espíritu Santo suscitó a santas cuyo carisma generó un nuevo vigor espiritual e importantes reformas en la Iglesia. Podemos mencionar a Santa Hildegarda de Bingen, Santa Brígida, Santa Catalina de Siena, Santa Teresa de Ávila y Santa Teresita de Lisieux. Pero pienso también en todas aquellas mujeres desconocidas u olvidadas que, cada una a su manera, sostuvieron y transformaron familias y comunidades gracias al poder de su testimonio». 

En un discurso de 2024 en la conferencia "Las mujeres en la Iglesia: constructoras de la humanidad», continuó elogiando "cómo el 'genio femenino' puede reflejar de manera única la santidad de Dios en medio de nuestro mundo», detallando cómo "las mujeres saben unir a las personas con ternura'. Santa Teresa del Niño Jesús dijo que quería ser amor en la Iglesia. Tenía razón: las mujeres, de hecho, con su capacidad única para la compasión, su intuición y su inclinación innata a 'cuidar`, son capaces, de manera excepcional, de ser para la sociedad tanto 'inteligencia como un corazón que ama y une', de llevar amor donde falta el amor, y humanidad donde los seres humanos buscan encontrar su verdadera identidad".

En su Ángelus de 2015 con motivo del Día Internacional de la Mujer, Francisco elogió la capacidad de las mujeres, "porque las mujeres no solo dan vida, sino que también transmiten la capacidad de ver más allá, de ver más allá de sí mismas. Transmiten la capacidad de ver el mundo con otros ojos, de sentir las cosas con un corazón más creativo, paciente y tierno".

Benedicto XVI también habló del genio femenino de las mujeres, citando esa misma frase en 2008.

Cuando aún era cardenal, en una carta de 2004 dirigida a los obispos, señaló: "… se comprende el papel insustituible de las mujeres en todos los aspectos de la vida familiar y social que implican las relaciones humanas y el cuidado de los demás. Aquí se hace muy claro lo que Juan Pablo II ha denominado 'el genio de la mujer'". 

"Entre los valores fundamentales vinculados a la vida real de las mujeres se encuentra lo que se ha denominado la 'capacidad para el otro'", continuaba la carta, añadiendo que "las mujeres conservan la profunda intuición de la bondad, en sus vidas, de aquellas acciones que suscitan la vida y contribuyen al crecimiento y la protección del otro".

San Juan Pablo II siempre destacó el genio femenino, tal como lo mencionó Benedicto.

"Al defender la dignidad de las mujeres y su vocación, la Iglesia ha mostrado honor y gratitud hacia aquellas mujeres que —fieles al Evangelio— han participado en todas las épocas en la misión apostólica de todo el Pueblo de Dios", escribió en Mulieris Dignitatem, y agregó: 'El testimonio y los logros de las mujeres cristianas han tenido un impacto significativo en la vida de la Iglesia, así como en la de la sociedad. Incluso ante una grave discriminación social, las santas han actuado 'libremente', fortalecidas por su unión con Cristo. Esa unión y esa libertad arraigadas en Dios explican, por ejemplo, la gran obra de Santa Catalina de Siena en la vida de la Iglesia y la obra de Santa Teresa de Jesús en la vida monástica. También en nuestros días la Iglesia se ve constantemente enriquecida por el testimonio de las numerosas mujeres que cumplen su vocación a la santidad. Las mujeres santas son una encarnación del ideal femenino; son también un modelo para todos los cristianos, un modelo de la sequela Christi, un ejemplo de cómo la Esposa debe responder con amor al amor del Esposo".

Quizás el escrito más conocido de Juan Pablo II al respecto sea la "Carta a las mujeres" de 1995: "Se debe hacer hincapié en el 'genio de la mujer', no solo al considerar a las grandes y famosas mujeres del pasado o del presente, sino también a aquellas mujeres comunes y corrientes que revelan el don de su feminidad al ponerse al servicio de los demás en su vida cotidiana. Porque al entregarse a los demás cada día, las mujeres cumplen su vocación más profunda". 

"Quizás más que los hombres, las mujeres reconocen a la persona, porque ven a las personas con el corazón", continuó. "Las ven independientemente de diversos sistemas ideológicos o políticos. Ven a los demás en su grandeza y en sus limitaciones; tratan de acercarse a ellos y ayudarlos. De este modo, el designio fundamental del Creador se encarna en la historia de la humanidad y se revela constantemente, en la variedad de las vocaciones, esa belleza —no solo física, sino sobre todo espiritual— que Dios concedió desde el principio a todos y, de manera particular, a las mujeres".

Al agradecer a las madres, esposas, hijas, hermanas, mujeres trabajadoras y mujeres consagradas, Juan Pablo II destacó en esa misma carta: "¡Gracias, a cada mujer, por el simple hecho de ser mujer! A través de la perspicacia que forma parte tan íntima de tu feminidad, enriqueces la comprensión del mundo y ayudas a que las relaciones humanas sean más honestas y auténticas". 

viernes, 17 de julio de 2026

Julio está dedicado a la Preciosísima Sangre de Jesús


 Del sitio Apostolado de los Sagrados Corazones Unidos de Jesús y de María:

El mes de julio está dedicado a la Preciosísima Sangre del Redentor. Se rinde homenaje supremo a la Sagrada Sangre. Así como adoramos al Sagrado Corazón Eucarístico, porque es el Corazón de Jesús, que es Dios, adoramos la Preciosísima Sangre.

 La Sangre de Jesús es la fuente de salvación. Cada gota que brotó de las heridas del Salvador es una garantía de la salvación eterna del hombre. Todas las razas de la tierra han sido rescatadas, y todos los individuos que permitirán que el poder salvador de la Sagrada Sangre se aplique a su alma, son herederos del cielo.

San Juan Crisóstomo llama a la Preciosa Sangre “el salvador de las almas”; SantoTomás de Aquino, "la llave de los tesoros del cielo"; San Ambrosio, “oro puro de valor inefable”; Santa María Magdalena de Pazzi, “imán de almas y prenda de vida eterna”. Los pecados de la humanidad, en su número, en su ofensa al Ser Supremo, en los efectos sobre los transgresores, son inmensos; sin embargo, la Preciosa Sangre de Jesús no se asusta por los números, tiene en sí misma el poder de apaciguar a un Dios enojado y de curar a las criaturas heridas.

La Preciosa Sangre es un baño de limpieza. A diferencia de toda otra sangre, que mancha, la Sangre de Jesús se lava limpia y blanca. Según las palabras de San Juan, en el Apocalipsis, los Ángeles se preguntan, y se hacen la pregunta:"Estos que están vestidos con túnicas blancas, ¿quiénes son?" El Señor responde: “Estos son los que lavaron sus ropas y las blanquearon en la Sangre del Cordero”. Por ninguna otra razón fluyó la Preciosa Sangre sino para recuperar para las almas de los hombres el hermoso vestido de la inocencia y, una vez recuperado, para preservarlo durante toda la vida y por la eternidad.

La Sangre del Salvador es un pozo de consuelo para los corazones atribulados. ¿Puede alguien, con confianza, mirar la Sagrada Sangre que desciende de la Cruz sin tener el valor de seguir adelante, a pesar de las dificultades que son el destino común de todos? Una mirada a la Cruz debe poder ahuyentar el miedo. Y, otro, debe ser capaz de infundir confianza en Aquel que no descansó hasta que la última gota, mezclada con agua, brotó de un Corazón abierto. Él, que estaba dispuesto a hacer tanto por los hombres, debe estar dispuesto a pasar por alto y olvidar las debilidades de los que se arrepienten profundamente. Debe estar dispuesto a ayudarlos cuando lo acosan, a defenderlos cuando son tentados, a consolarlos cuando están afligidos. La Sangre de Jesús debe ser para los cristianos lo que la estrella del norte es para los marineros.

¡Ojalá los hombres de la tierra honraran la Preciosa Sangre de la manera en que los que están en el cielo dan honor, alabanza y acción de gracias! Proclaman que compró la gloria que disfrutan. Sin ella, habrían permanecido esclavos de Satanás y marginados de las mansiones eternas de Dios. ¡Profesemos que debemos a la Sagrada Sangre de Jesús todo lo que tenemos en esta vida, y que a Ella le debemos todo lo que disfrutaremos en una vida mejor y eterna!  

viernes, 3 de julio de 2026

¿Cómo puedo defender la perpetua virginidad de María?


 Del sitio Relevant Radio:

Una oyente llamada Marianne le preguntó a Patrick Madrid cómo explicarle a su yerno evangélico que María, la madre de Jesús, permaneció virgen toda su vida, sobre todo porque él cree que la Biblia dice que Jesús tenía hermanos en sentido literal.

1️⃣ La enseñanza en pocas palabras

El dogma católico afirma que María era virgen antes de la concepción de Jesús, durante su nacimiento y después de su nacimiento, durante el resto de su vida. Jesús fue su único hijo. Esta creencia no es solo una tradición católica; Patrick sostiene que es lo que la propia Biblia respalda cuando se entiende correctamente.

2️⃣ El problema de los "hermanos de Jesús"

 Muchos protestantes señalan versículos como:

Mateo 13:55 – "¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama María su madre, y no son sus hermanos Santiago, José, Simón y Judas?"

Marcos 6:3 – Lista similar de los "hermanos" del Señor.

Patrick explica: En la Biblia, "hermano" (adelphos en griego) tiene una amplia gama de significados. Puede referirse a un hermano biológico, pero también a un primo, un sobrino o incluso a un amigo cercano de la familia.

Ejemplo: En Génesis 14:14, a Lot se le llama "hermano" de Abraham, pero sabemos por otros pasajes que Lot era en realidad sobrino de Abraham.

3️⃣ El famoso versículo del "hasta"

A los críticos les encanta citar Mateo 1:25: "[José] no tuvo relaciones con Ella hasta que Ella dio a luz a un hijo".

  • Algunos suponen que "hasta" significa que comenzaron a tener relaciones después.

  • Pero en el uso bíblico, "hasta" (heōs en griego) no implica un cambio posterior.

  • La analogía de Patrick: "La abuela no tomó su medicina hasta que murió". ¡Eso no significa que la tomara después!

4️⃣ El título de "primogénito"

Lucas 2:7 llama a Jesús el "primogénito" de María. Los escépticos piensan que eso significa que debió haber habido un "segundo hijo".

¡No es así! En la ley judía, "primogénito" es un término legal que se refiere al hijo que sale primero del útero, independientemente de si le siguen más hijos o no.

Incluso un hijo único sigue siendo el "primogénito" en el lenguaje bíblico y legal.

5️⃣ Una pista en forma de cruz

En la crucifixión (Juan 19:26-27), Jesús encomendó a su madre a Juan, no a uno de sus "hermanos".

Si María hubiera tenido otros hijos biológicos, esto habría sido impensable en la cultura judía; su cuidado recaería automáticamente en ellos.

El hecho de que Jesús eligiera a Juan es una prueba tácita pero contundente de que María no tuvo otros hijos.

6️⃣ La voz unánime de la Iglesia primitiva

Desde el principio, los cristianos, incluidos aquellos que conocían personalmente a los apóstoles, afirmaron unánimemente la virginidad perpetua de María.

Ningún líder importante lo cuestionó hasta mediados del siglo IV, cuando un hombre llamado Helvidio afirmó lo contrario.

San Jerónimo, un brillante erudito y traductor de las Escrituras, escribió una obra completa titulada Contra Helvidio, en la que desmontaba cada argumento punto por punto.

7️⃣ Incluso Lutero y Calvino estaban de acuerdo

He aquí una sorpresa para muchos protestantes: Martín Lutero y Juan Calvino, los fundadores de la Reforma y feroces oponentes del catolicismo, afirmaron ambos la virginidad perpetua de María.

No la aceptaron porque la Iglesia católica lo dijera; la aceptaron porque la evidencia bíblica e histórica a su favor era irrefutable.

8️⃣ ¿Por qué el desacuerdo hoy en día?

Patrick señala que muchos cristianos modernos rechazan esta enseñanza por una simple razón: "Si la Iglesia católica lo enseña, debe de estar mal".

Luego se dedican a buscar versículos bíblicos que parezcan contradecirla. Pero ninguno de esos versículos, cuando se entiende en su contexto, prueba realmente que María tuviera otros hijos.

La virginidad perpetua de María no es un "añadido católico extra". Está arraigada en las Escrituras, confirmada por la historia, defendida por los primeros Padres de la Iglesia e incluso respaldada por los primeros reformadores protestantes.

Para cualquiera que esté verdaderamente dispuesto a examinar las pruebas, y no solo a reaccionar en contra del catolicismo, el caso es claro: María fue, es y siempre será la Virgen Madre de Jesús. 🌹

martes, 30 de junio de 2026

Haz tu despedida de soltera de la mano de María

 

Del sitio Aleteia:

 Si estás por casarte y estás planeando hacer una despedida de soltera, esta es tu oportunidad de hacerla más significativa, en compañía de María

La despedida de soltera, además de ser una tradición es una fiesta que organizan la mamá de la novia, sus familiares y amigas para aquella mujer que está por unirse en santo matrimonio. Con el paso del tiempo, esta celebración ha cambiado bastante, dejando a un lado su verdadera esencia. 

Sin embargo, existe una manera en la que puedes llevar a cabo tu despedida de soltera, teniendo como invitada principal a la Virgen María, quien es el mayor y mejor ejemplo de mujer y esposa. Es Ella quien te guiará en tu matrimonio para poder vivirlo plenamente. 

Lupita Ramírez compartió para Aleteia su significativa experiencia durante su despedida de soltera. Nos habló acerca de un hermoso concepto que puedes implementar en tu fiesta: la despedida de soltera Mariana. 

"Esta fiesta consiste en involucrar aquellos elementos a los que la mujer está llamada por esencia. A vivir en la ternura, en el cuidado y el servicio", comentó Lupita. 

Continuó explicando que, en esta fiesta, se destacan puntos que van más allá de los aspectos materiales, refiriéndose también a la parte espiritual, haciendo de esta experiencia un momento único y muy especial.

¿Qué necesito para mi despedida de soltera Mariana?

Si no sabes por dónde empezar, aquí te compartimos los elementos esenciales para llevar a cabo tu despedida o bien la de una amiga. Aquí hay unas ideas que te pueden ayudar y su significado. 

1. Una imagen de la Virgen María

Este es el principal regalo que se le hace a la novia. Por lo general, es otorgada por la madre de la novia, la abuela, o alguien muy cercano a la novia para transmitir la importante figura de María en el matrimonio. De esta manera, ella estará presente y ayudará a la futura esposa a renovar su "sí" como María lo hizo como mujer, esposa y madre.

2. Un set de cocina

Este set de cocina, puede incluir desde libros de cocina y utensilios, hasta un recetario que será de gran ayuda al momento de cocinar.

En el caso de Lupita, menciona que la comida siempre ha sido tradición en su hogar, ya que, "es una forma bonita de hacer familia. Atrás del set que me regalaron había un mensaje que explicaba cómo el amor de Dios se puede ver reflejado en las cosas simples”.

3. Costurero

Este pequeño artefacto puede funcionar, no solo para arreglar algunas prendas, sino también para la relación de pareja cuando sea necesario, pues como mencionó Lupita, habrá momentos difíciles que atravesar en pareja. Este costurero, simbólicamente, representa la manera en la que podemos arreglar aquellos desacuerdos o discusiones.

4. Biblia

La Sagrada escritura es sin duda una excelente guía para toda esposa, pues es nada más y nada menos que la Palabra del Señor.

5. Vela

Esta vela representa la luz en la oscuridad y cómo esta puede iluminar a los esposos con sabiduría y amor durante todo su matrimonio. De tal manera que la luz y la esperanza nunca se acaben en el hogar.

6. El Evangelio de los Novios

Durante tu despedida, puedes incorporar un espacio en donde se pueda leer el Evangelio de san Juan 2, 1-11, en donde se narra el momento en que Jesús estuvo presente en un matrimonio y obró su primer milagro. 

Escuchar y aprender de otras esposas

Para Lupita, este punto fue clave y lo aconseja para la despedida de soltera, ya que escuchar consejos, de viva voz de su madre, abuelas o bien de tías y amigas que la acompañaron, hicieron de este momento único e inolvidable al igual que los consejos compartidos. 

06 - agosto - 2025

domingo, 7 de junio de 2026

Refugiate en los Corazones de Jesús y de María


Traducido del sitio Catholic 365:

Mi primera devoción fue al Sagrado Corazón de Jesús. En la preparatoria tenía un pequeño libro de meditación sobre la Letanía del Sagrado Corazón. Leer y reflexionar sobre estas hermosas aclamaciones sobre el Corazón de Jesús me llevó a la meditación. Recuerdo estar sentada en la iglesia ante el Sagrario, reflexionando en silencio sobre el Corazón de Jesús y sintiendo su amor por mí. Por eso estoy tan emocionada por el mes de junio de 2025. Será un momento especial de gracia para la Iglesia, ya que se cumplirá el 350 aniversario de la cuarta y última revelación del Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque en junio de 1675. Ella era religiosa de la Orden de la Visitación en Paray-le-Monial y solo era novicia cuando comenzaron las revelaciones.

La primera revelación tuvo lugar el 27 de diciembre de 1673, fiesta de San Juan, el discípulo amado. Durante esa aparición, Jesús le reveló su Corazón y su gran amor por toda la humanidad. Quería dar a conocer al mundo el amor de su Corazón a través de ella. Luego le pidió su corazón, que ella le ofreció de buen grado. A cambio, Él colocó las llamas de su amor en su costado, diciéndole que allí experimentaría dolor como parte de sus sufrimientos. También le dijo que sería conocida como la discípula amada de su Corazón.

La segunda revelación tuvo lugar el 2 de julio de 1674, comenzando con la presentación de la icónica imagen de su Sagrado Corazón en un trono de llamas, herido y rodeado de espinas, con una cruz en la parte superior. Reveló que deseaba ardientemente ser conocido, amado y honrado por los hombres para poder sacarlos del borde de la perdición. En ese momento prometió que a cualquiera que llevara una imagen de su Corazón consigo, "imprimiría su amor en su corazón y destruiría todas las inclinaciones rebeldes". Esta promesa fue la razón por la que en el pasado reciente se convirtió en costumbre regalar insignias del Sagrado Corazón a los miembros de AA. La fabricación y el uso de una insignia del Sagrado Corazón comenzó con la propia Santa Margarita María. Cuando era maestra de novicias, las hacían a mano. Durante la Revolución Francesa, los campesinos de Vendée llevaban la imagen del Corazón de Jesús durante su lucha contra los revolucionarios.

La tercera revelación tuvo lugar también en julio de 1674. Jesús se le apareció mientras ella estaba arrodillada ante el Santísimo Sacramento "con sus cinco llagas brillando como otros tantos soles. De todas las partes de su Sagrada Humanidad salían llamas, pero especialmente de su adorable pecho, que era como un horno. Abriendo su pecho, me mostró su amoroso y adorable Corazón como la fuente viva de estas llamas". A continuación, le pidió las Comuniones de Reparación y una Hora Santa mensual de Reparación por toda la ingratitud y el desprecio que recibe a cambio de su Amor. Fue entonces cuando pidió la devoción de los primeros viernes de recibir la Sagrada Comunión de reparación durante nueve meses consecutivos, a cambio de lo cual hizo las doce promesas. La reparación significa ofrecer nuestro amor y nuestros sacrificios en lugar de aquellos que no aman ni honran el Corazón de Jesús.

La revelación final tuvo lugar durante la octava de Corpus Christi en 1675. Él le mostró nuevamente su Corazón y le dijo: "Contempla este Corazón que tanto ha amado a los hombres que no escatimó nada, llegando incluso a agotarse y consumirse para demostrarles su amor. Y a cambio recibo de la mayor parte de los hombres nada más que ingratitud, desprecio, irreverencia, sacrilegios y frialdad con los que me tratan en el Sacramento del Amor". A continuación, pidió que el primer viernes después de la fiesta del Corpus Christi se dedicara como fiesta en honor a su Sagrado Corazón, en la que se ofreciera un acto de reparación y se recibiera la Sagrada Comunión para expiar las ofensas cometidas contra Él durante el tiempo que ha estado expuesto en los altares.

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús se extendió con la ayuda de San Claudio de Colombière, S.J., que era capellán del convento de la Visitación y director espiritual de la hermana Margarita María. El libro These Three Hearts, de Margaret Yeo, documenta su relación y cómo la devoción se extendió primero a Inglaterra y luego al resto del mundo.

En honor a este aniversario, se celebra un Jubileo del Sagrado Corazón en la Basílica del Sagrado Corazón en Paray Le Monal, Francia, del 27 de diciembre de 2023 al 27 de junio de 2025, invitando a las personas a renovar su devoción al Corazón de Jesús a través de la reparación, la adoración del Santísimo Sacramento y la profundización de su conciencia de Su Amor. El papa Francisco ha escrito una encíclica que se publicó en septiembre de 2024 titulada Dilexit Nos, Él nos ha amado, en la que nos invita a renovar nuestra devoción al Sagrado Corazón de Jesús en este siglo XXI.

Este año también se celebra el centenario del Corazón de María. En diciembre de 1925, María y el Niño Jesús se aparecieron a la hermana Lucía en el convento de Pontevedra y le pidieron que practicara la siguiente devoción al Corazón de María. Lucía tenía solo 10 años cuando María se le apareció a ella y a sus dos primos pequeños en Fátima en 1917.

"Mira, hija mía, mi Corazón, rodeado de espinas con las que los hombres ingratos me traspasan a cada momento con sus blasfemias y su ingratitud. Tú, al menos, intenta consolarme y anuncia en mi nombre que prometo asistir en el momento de la muerte, con todas las gracias necesarias para la salvación, a todos aquellos que, durante cinco meses consecutivos, el primer sábado de cada mes, se confiesen, comulguen, recen cinco decenas del rosario y me hagan compañía durante 15 minutos meditando los 15 misterios del rosario, con la intención de repararme."

En 1969, el papa Pablo VI trasladó la fiesta del Inmaculado Corazón de María, que antes se celebraba el 22 de agosto, al sábado siguiente a la fiesta del Sagrado Corazón. Es justo que estos dos corazones se celebren juntos, ya que nunca están separados. Los primeros viernes hacemos reparación al Sagrado Corazón de Jesús y los primeros sábados hacemos reparación al Inmaculado Corazón de María.

Este mes de junio caen el 6 y el 7, seguidos de la gran fiesta de Pentecostés. Abran sus corazones a las poderosas gracias que están disponibles. Si no han observado las devociones del primer viernes o del primer sábado en el pasado, este mes de junio sería un momento maravilloso para comenzar. Y así como junio comienza con poderosas gracias, termina con poderosas gracias con la fiesta del Sagrado Corazón y del Inmaculado Corazón, que se celebra el 27 y 28 de junio. Planifiquen observarlas con una Santa Comunión de reparación y un acto de consagración al Corazón de Jesús en su fiesta y al Corazón de María en su fiesta. Ambos nos han abierto sus corazones. En todas las dificultades y problemas de la vida podemos refugiarnos en ellos. Den gracias a Jesús y María por la abundancia de gracia que nos dan y, especialmente, por el Amor que brota de sus Corazones. Cada noche, y especialmente en la noche de nuestra vida, encuentren descanso en sus Corazones.

Bernice Pillart Dumitru
27 - mayo - 2025

martes, 2 de junio de 2026

Devota musulmana se hace católica por la Virgen

 


Del sitio Portaluz:

Nikki Kingsley autora de "Sed de verdad: de Mahoma a Jesús", confidencia que la suya "es una conversión del Islam, pero realmente es una historia de amor de Dios, y de cuán profundamente nos ama y camina con nosotros".

Nikki Kingsley fue una musulmana devota durante 40 años. Pero cuando rezaba para tener una relación más profunda con Alá, se topaba con un muro. "Veía este muro frente a mí, en silencio y en la oscuridad", dice. Pasaba horas en su alfombra de oración "suplicando a Alá que se revelara. Sabía que había algo más, pero no sabía cómo llegar a ello". Hoy, se identifica con las palabras de Juan 10:16: "Tengo otras ovejas que no son de este redil. Tengo que traerlas también, y escucharán mi voz".

Kingsley, autora de "Sed de verdad: de Mahoma a Jesús", confidencia al Catholic Herald que la suya "es una conversión del Islam, pero realmente es una historia de amor de Dios, y de cuán profundamente nos ama y camina con nosotros. Mi vocación no es hablar de lo que está mal en el Islam. Quiero hablar del amor de Cristo y del amor del Padre, y de cómo puede transformar tu vida", testimonia.

Ella comparte detalles íntimos de su viaje, desde una infancia feliz en una familia musulmana liberal hasta un matrimonio concertado que dañó su autoestima y la sumió en una profunda depresión. Ese matrimonio terminó tras una angustiosa huida a Estados Unidos con sus dos hijos, donde se quedó con unos parientes y empezó a construir una nueva vida.

Seguía siendo una musulmana devota, pero sus oraciones pasaron de ser desesperadas súplicas de rescate a un anhelo de conocer a Alá. Estudiando el Corán, desarrolló una devoción por la Virgen María, conocida en el islam como Mariam. "Es la única mujer que tiene un capítulo dedicado a ella y recibe ese respeto. Empecé a leerlo todos los días", cuenta Kingsley.

Kingsley empezó a soñar con Mariam y su hijo. Jesús es una figura respetada por los musulmanes, pero es visto como un profeta humano, no como el hijo de Dios, un concepto que es "blasfemia en el Islam", dijo Kingsley. Pero en su sueño, "este Jesús era poderoso, más que un profeta".

Finalmente encontró el camino a la iglesia por un compañero de trabajo católico, donde Kingsley dijo que sentía la presencia de Dios, pero todavía se resistía. Empezó a ir todas las mañanas para "discutir con el crucifijo" y decirle a Jesús que "no era el hijo de Dios". Esto duró meses, dijo, hasta que un día él le contestó: "¿Quién eres tú para decirme quién puedo o no puedo ser?", le dijo. "Si de verdad quieres saber la verdad, vete... y vuelve como una niña".

"Sólo quería saber la verdad sobre Dios", dijo ella, así que tuvo que volver. Intentó vaciar su mente de todo lo que le habían enseñado "y se sentó como una niña, que no sabía nada y estaba dispuesta a escuchar".

De repente, dijo, "un rayo de luz del crucifijo atravesó mi cuerpo" y cayó de rodillas, por lo que sintió como "una infusión de verdad". Empezó a llorar y dijo: "Creo que eres el hijo de Dios".

Y vio cómo se derrumbaba el muro. "Se derrumbó", dijo, y al otro lado estaba el amor de Dios padre. "No había forma de pasar ese muro sin Jesús. Sentí que había conseguido un tesoro que no mucha gente tiene: Conozco la verdad. La experimenté".

Quince años después, el mensaje que quiere compartir es que ser cristiano "no consiste sólo en creer en Cristo, sino en reconocer que va a ser un compañero durante toda tu vida, en una relación cada vez más profunda. Cuando tienes esa relación, tu vida se transforma". 

4 - marzo - 2023 

miércoles, 27 de mayo de 2026

La explicación del Ave María que despierta tus sentidos


Del sitio Píldoras de Fe: 

Vamos a comentar el avemaría con la intención de que al pronunciar cada frase lo hagamos con pleno sentido.

En el año 1525 se encuentra ya el Avemaría en los catecismos populares, pero la fórmula definitiva tal y como nosotros la rezamos la fijó Pío V en 1568, con ocasión de la reforma litúrgica.

Dios te salve.

Imagínate cómo es la mirada de Dios sobre la mujer que Él creó y eligió para que fuera su Madre: una mirada llena de amor, de predilección, de gozo y complacencia.

Hasta donde te sea posible, cuando comiences el Avemaría apropia la mirada de Jesús sobre su Madre y salúdala con las palabras del Arcángel Gabriel en la anunciación (Lucas 1,28). Desde lo más profundo de tu corazón dile: "Alégrate María".

María.

Pronunciar el nombre de María te llena de amor y de confianza. María significa la amada del Señor, Señora, estrella del mar, la que orienta a los navegantes y los dirige a Cristo.

San Alfonso María de Ligorio dice que es un "nombre cargado de divinas dulzuras" y Tomas de Kempis afirma que los demonios temen de tal manera a la Reina del cielo, que al oír su nombre, huyen de aquel que lo nombra como de fuego que los abrasara.

Llena eres de gracia, el Señor es contigo.

Porque Dios está con ella, María está completamente impregnada de gracia, como una esponja bajo el agua.

María está llena de la presencia de Dios y Dios es la fuente de la gracia. El poder del Altísimo la cubrió con su sombra (Lc 1,35), es decir, Dios descendió para habitar en Ella.

María es "la morada de Dios entre los hombres" (Apocalipsis 21,3) Dios se da por completo a María, la colma de belleza, y ella, que desborda Gracia divina, la entrega a la humanidad.

Bendita tú entre las mujeres.

Isabel fue la primera en decirle a María: "Tú eres bendita entre todas las mujeres" (Lc 1,42)

Es bendita porque Dios la eligió con amor eterno, porque es la madre de Dios, porque es madre y virgen, porque es Inmaculada, porque fue llevada en cuerpo y alma a la gloria celeste.

Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

María es la viña fecunda que nos entrega el mejor de los frutos, el alimento que sacia.

El fruto de su vientre es fruto del amor de Dios, de la maravillosa y fecunda colaboración entre el Espíritu Santo y esa pobre jovencita de Nazareth.

A mí me ayuda mucho contemplar el icono de la "Madre del signo" que nos muestra a Jesús en el vientre de María en forma de Eucaristía: "El pan vivo, bajado del cielo. Si uno come de este pan, vivirá para siempre" (Juan 6, 51)

Santa María, Madre de Dios.

Comenzamos la segunda parte del avemaría exaltando su santidad y el gran motivo de su dignidad.

La portadora de Dios es santa. Ella creyó en la Palabra del Señor y se entregó como la esclava del Señor, y gracias a eso el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.

Como Madre alimentó a Jesús, lo protegió, lo educó. ¡Qué digna representante del género humano que le da a Dios todo el amor que su pequeñez es capaz de dar!

Nos duele escuchar: "Y los suyos no le recibieron" (Jn 1,11) pero María sí lo recibió y hoy nosotros, cultivando la vida de gracia, queremos recibirlo como lo hizo Ella.

Ruega por nosotros pecadores.

La maternidad espiritual de María se extiende a todas las generaciones, a todos los hermanos de Jesús, y ella ruega por nosotros, vela por nuestras necesidades.

Como en las bodas de Caná, María va una y otra vez con Jesús y le dice: "No tienen vino", y obtiene abundantes bienes para sus hijos. Ella protege con particular predilección a los más pequeños, a los indefensos, a los enfermos, a los que tienen heridas morales, a los pecadores.

Vemos lo espléndida que es en los Santuarios Marianos: Guadalupe, Lourdes, Fátima, El Pilar, Loreto, Luján, Aparecida, La Vang, Medjugorje...

Santa María, Madre de Dios y Madre nuestra, me declaro pecador, necesito que desbordes sobre mí tu corazón misericordioso.

Ahora

En el momento presente, en todo momento presente. Cuando todo va bien y cuando no, cuando estoy en gracia y cuando no, cuando me siento bien y cuando no, en la salud y en la enfermedad, en las alegrías y las tristezas, en la luz y en la oscuridad: siempre.

El "ahora" abarca toda mi vida, porque el momento presente recoge el pasado, el presente y el futuro: todo lo pongo en tus manos. En el presente reparo por mi pasado, te ofrezco mi futuro, vivo según el Evangelio.

Decirle "ruega ahora por mí", es decirle: te necesito siempre a mi lado María, siempre; no te separes de mí.

Y en la hora de nuestra muerte.

Así como estuviste junto a Jesús en la hora de su muerte (cf Jn 19, 27), así desde ahora te pido que cuando termine mi vida terrena estés conmigo.

Si paso mis últimos días enfermo, quiero que como buena madre me acompañes de día y de noche.

Al morir quiero tener un Rosario en la mano y sentir tu mejilla en mi frente, mientras me dices al oído: "No tengas miedo, que no te aflija cosa alguna, ten confianza, ¿qué no estoy yo aquí que soy tu Madre?"

Quiero que mis últimas palabras sean: "María, Jesús", y que habiéndolas pronunciado me cargues en tus brazos y me pongas en los brazos del Padre.

Quiero que tú me lleves con Jesús, y que al despertar allá en el cielo tenga mi cabeza reclinada sobre Su pecho, y estar sintiendo tus caricias por toda la eternidad.

Amén.

Es una palabra aramea (la lengua de Jesús) que significa fuerza, solidez, fidelidad, seguridad. Se usa para afirmar y confirmar.

Decir Amén es decir que sí, que así sea, que estamos de acuerdo y afirmamos con fuerza y seguridad lo que creemos.

Decir amén al final del avemaría es decirle: "Sí, Madre, yo sé que cada vez que te dirijo esta oración tú trabajas mi corazón, me estás formando, me vas modelando poco a poco, me vas ayudando a crecer en las virtudes de la humildad, la pobreza, la caridad, la pureza, la prudencia, la generosidad, la misericordia.... Sí, Madre, hazlo con toda libertad, te lo suplico: amén."

Adaptación
 Qriswell Quero
publicado originalmente en:


martes, 12 de mayo de 2026

Sagrada Esclavitud (III): "Adentrarse" en el seno de María para renacer de María

 


Del sitio Gaudium Press:

Siguiendo esta serie de notas cortas sobre la sagrada esclavitud mariana, basados en el libro de Mons. Juan Clá ¡María Santísima! El Paraíso de Dios revelado a los hombres, es el momento de profundizar con el fundador de los Heraldos del Evangelio en el misterio de la encarnación y cómo se puede beneficiar de ahí el esclavo de María.

Ya San Luis María de Montfort, el santo que proclama al mundo la esclavitud mariana, anunciaba que el esclavo debía tener una especial devoción por el misterio la encarnación del Verbo.

Llama la atención Mons. Juan sobre el hecho de que el propio “Hombre-Dios quiso, que, durante nueve meses, su vida participase de la vida de María, dependiendo y siendo sustentado por Ella”. Es decir, el Monseñor no solo quiere que se dirija el foco al momento en el que el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, sino en su permanencia nueve meses en el seno de la Virgen, como ‘esclavo’, pues ahí, literalmente, vivía en María, con María, de María, nutriéndose en su vida física solo de María.

Pero resulta que ese niño pequeñito aún por nacer, que podría proclamar con toda propiedad “¡Madre mía, vida de mi vida!”, era también Dios. Su vida física, Él quiso que fuera en esos momentos dependiente de la vida de María, por lo que Mons. Juan llega a preguntarse, y a proponerle a la teología futura, investigar si “no habría algo de su vida divina y eterna que dependería de Ella también”. Él mismo aclara que esta hipótesis “no se refiere a términos absolutos”, sino por tanto relativos, es decir, no porque fuera algo exigido en el orden del ser, sino porque así lo había predispuesto por toda la eternidad el Creador. Y luego pasa a preguntarse si “esta dependencia, ¿no obedecería a un criterio sublime que regiría la relación del Verbo Encarnado con las criaturas?”. O sea, si haciendo de esa manera, dependiendo de la Virgen en todo en esos nueve meses, no solo en su vida física sino -por la dualidad de naturalezas unida en una sola Persona divina- de alguna manera en su vida divina, no estaría dando el Salvador el ejemplo sublimísimo que deberían seguir todas las criaturas racionales, y anunciando los inmensos dones que de ahí sobrevendrían.

Mons. Juan así lo cree; tanto que afirma sin ambages que “un fenómeno similar al que sucedió con Jesús durante su gestación deberá darse con aquellos a quienes Nuestra Señora introduzca en su Secreto: Ella los sostendrá con su existencia y los alimentará con sus virtudes”, en una afirmación que coincide con las del Santo de Montfort.

A lo que convoca, pues, Mons. Clá, es a desear vivir en el claustro materno y de cristal de María Santísima, de forma mística, a imitación de lo que hizo Jesús. Si Jesús lo hizo, y nosotros lo podemos hacer, aunque sea de forma mística, ¿por qué no obrar así, si sabemos que ahí más que nunca podremos gritar que Ella es “la vida de mi vida” y que de esa relación se comunicarán las virtudes de María?

Es algo análogo a lo que anunció Jesús a Nicodemo, cuando le dijo que “el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios”. (Juan 3, 5). Es desear, de forma mística, encerrarse en el seno de María, para allí nutrirse de María y renacer, pero de las aguas y la savia de María, que no son otras sino las de su Divino Esposo, el Espíritu Santo.

Al final, y no de una manera figurativa sino real, la Iglesia ya la ha proclamado como Madre. Es solo profundizar en esta maternidad…

Es claro, tal vez el gran obstáculo para desear y buscar esa relación mística es nuestro individualismo, nuestro de ser ‘yo’, independiente de Dios, de María. Que Ella quiebre con su gracia esta absurda actitud.

Saúl Castiblanco