Del sitio Hozana:
Esta semana queremos compartirte un testimonio poderoso sobre la Virgen María, contado por nuestro amigo Alberto, de la asociación católica Nuestra Señora de la Luz (NDML, en francés), que nos ayudará a comprender el rol esencial de la Virgen María, para que la acojas mejor en tu vida:
María es nuestra poderosa intercesora
María no es una mediadora, sino una intercesora que reza contigo y te ayuda a acercarte a su Hijo. Cuando rezamos el Rosario, Ella nos toma de la mano, enseñándonos a acercarnos y permanecer en la presencia de Jesús.
✨Entre más te acerques a María, más cerca estarás de Jesús.
María puede adelantar las bendiciones en nuestras vidas
La Virgen María es la Madre del Salvador, y su Hijo no puede negarle nada: en las Bodas de Caná, aunque no era el momento estipulado por el Padre para el inicio del ministerio de Jesús, María, con su confianza absoluta, logró adelantar los tiempos. Su intercesión provocó la salida a la luz de su Hijo.
✨Así como lo hizo con Jesús, ella también puede acelerar los tiempos y las bendiciones en tu vida hoy.
¡María actúa cuando acudimos a Ella!
Alberto también cuenta que un día pasaba por un supermercado cuando una jovencita necesitada le pidió ayuda. No tenía dinero en su tarjeta, pero sí llevaba consigo la Medalla Milagrosa. Se la ofreció, asegurándole que María haría algo por ella. Aunque la mujer inicialmente la rechazó, una desconocida que pasaba por allí le propuso comprarle lo que necesitara y, además, la acogió en su hogar.
✨¡María no abandonó a esa joven muchacha y tampoco lo hará contigo!
María es nuestra protectora
En el libro de Génesis, la mujer aparece como enemiga de la serpiente: mientras que la primera Eva se dejó seducir por ella, la segunda Eva, la Inmaculada Concepción, le aplastó la cabeza, dándole autoridad sobre los demonios. Alberto también lo vivió en carne propia: durante un retiro espiritual, sintió una fuerte opresión en su cama, como si estuviera en combate con una presencia oscura. Paralizado por el miedo, solo pudo balbucear un Ave María, y con cada decena del Rosario, la oscuridad se fue disipando hasta que finalmente sintió paz. Desde entonces, si no reza el Rosario, su día se convierte en un verdadero campo de batalla.
✨ Como Alberto, tú también puedes experimentar el poder del Santo Rosario en tus combates cotidianos.
María es el lazo que nos une a Jesús
Rezar con María no es un freno, sino un impulso en tu relación con Dios. Cuando atamos nuestros zapatos, el nudo principal mantiene todo en su lugar, pero si hacemos un doble nudo, es aún más firme.
✨ María es ese doble nudo que fortalece tu relación con Jesús: un medio para acercarnos más y mejor a Él.
¡Así que no lo dudes más: esta semana, toma tu Rosario y confía en la intercesión de la Virgen María!
¡Unidos en oración!

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