sábado, 11 de julio de 2026

Musulmanes convertidos en peregrinaciones al santuario de Lourdes

 


Traducido del sitio France Catholique:

Según los testimonios, las conversiones procedentes del islam están en aumento. Según la Conferencia Episcopal de Francia, en 2025, el 4 % de los catecúmenos son de origen musulmán; en París, representarían incluso el 20 % de los bautizados en 2023, según algunas estimaciones. Dado que la Virgen María ocupa un lugar muy importante en su conversión, unos sesenta de ellos partieron en peregrinación a Lourdes durante el fin de semana de la Ascensión, acompañados por la asociación Ananie y su capellán, el padre Ramzi Saadé.

Ya sean catecúmenos, neófitos o personas aún en camino, todos pudieron profundizar su devoción a Nuestra Señora y descubrir la figura de Santa Bernadette. "Ver el santuario repleto les recuerda que no están solos", explica el capellán. "Varios peregrinos han comprendido, gracias a la historia de Bernadette, que pueden ser testigos, a pesar de sus enfermedades, sus debilidades y sus dificultades para asumir su conversión", destaca.

"A veces, algunos musulmanes que llaman a la puerta de la Iglesia se sienten mal recibidos", lamenta, sin embargo, el padre Ramzi, maronita de origen libanés: "Quizás debido a los prejuicios de muchos cristianos, y también porque estos no están capacitados para responder a las preguntas y objeciones de estos exmusulmanes", continúa. Esa es una de las razones de ser de Misión Ananie, que acompaña a estos conversos desde hace cuatro años: se involucra en las parroquias que lo desean para capacitarlas en la acogida de los musulmanes. Para acompañarlos a largo plazo, se ofrecen encuentros semanales, los miércoles y martes por la noche. Estos últimos, los "encuentros de San José", están dirigidos especialmente a los musulmanes que tienen dudas. En verano, también se organiza una peregrinación a Paray-le-Monial.

Ananie también tiene como proyecto poner en marcha convivencias misioneras antes de principios de 2026. La idea es que convivan conversos perseguidos por sus familiares y católicos de toda la vida, e involucrarlos en la vida parroquial. La convivencia sería así un verdadero espacio de apoyo fraternal y espiritual basado en la oración en común y el servicio.

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