viernes, 14 de febrero de 2025

Con el Acordaos yo vuelo hacia María

 


Del sitio Catholic 365:

La sonrisa de Anthony (Tony) Sutter a los dos años dejaba al descubierto unos dientes dentados de varias alturas, como peldaños de escalera que no conducen a ninguna parte salvo a una sonrisa brillante. Junto a cada mejilla, agarraba sus preciadas posesiones: un avión y un helicóptero.

Los juguetes aéreos y los pensamientos aerotransportados nunca abandonaron las manos y la mente de Tony; quería ser piloto desde que tenía uso de razón.Eso nunca se supo

Deliberadamente forjó su vida en torno a convertirse algún día en piloto. Jugaba al futbol, no porque le gustara, sino porque le proporcionaba la mejor preparación física para entrar en la escuela de pilotos.

En sus últimos años, consideraba los abusos físicos de su juventud a manos de su padre como los cimientos de la dureza física y la resistencia mental necesarias para el combate y las situaciones de vida o muerte en el ejército: forraje para su codiciado premio.

Decidió comenzar su entrenamiento en la que consideraba la más dura de las ramas militares: los Marines. Entre su segundo y tercer año de universidad, asistió al entrenamiento para oficiales de la Marina en Quantico.

Tras 3 semanas de rigor en la escuela de candidatos, suspendió el examen ocular. La etiqueta de no cualificado físicamente (NPQ) que recibió le sentó como un puñetazo en el estómago, al igual que su posterior asignación como oficial de tierra.

Reacio a aceptar el puesto de oficial de tierra, Tony ahoga sus penas en un bar con sus amigos jugando a las monedas. Mientras bebía una jarra de cerveza, se le atascó una moneda en la garganta.

Mientras Tony se ponía azul, un amigo le bombeó furiosamente el estómago para desalojar la moneda. Cuando la moneda salió volando por los aires, el primer pensamiento de Tony fue: "¿Qué me estás haciendo, Dios?". Y lo siguiente: "¿Pero qué he hecho yo por Ti?". Este segundo pensamiento él sabía que venía de Dios -- la voz de Dios dentro de su cabeza.

Con un persistente sentimiento de convicción en su garganta, recordó una tarjeta de oración que el Diácono Howard Gourges le había dado cuando estaba en la escuela media. La tarjeta contenía las palabras del Memorare, (Acordaos), una oración en la que se invoca a la Santísima Virgen María.

Tony se sintió atraído por la oración de la estampa, especialmente por la referencia aérea: "Vuelo hacia ti, Virgen de las vírgenes". Sabía que la oración era especial; la guardaba en un lugar especial.

Tras rechazar un destino como oficial de tierra en la Infantería de Marina, empezó a rezar el Memorare todos los días. Comenzó a asistir a misa todos los días. Todos los días comenzó a poner agua bendita en los obstáculos de su sueño: sus ojos.

Rezaba para que la Virgen intercediera por él y por su sueño de volar, ofreciéndose a hacer algo por Dios si sus oraciones eran escuchadas.

Ahora se preparaba rigurosamente para su entrenamiento de orientación de vuelo.

Un día, después de su habitual carrera de entrenamiento, rezó el Acordaos, pidiendo una vez más la ayuda de la Virgen. En el lugar donde solía terminar su carrera, sus oídos se agudizaron.

Inmediatamente reconoció el helicóptero Huey por su sonido característico. Todos los pilotos, y cualquiera que haya visto una sola película de la guerra de Vietnam, reconocen el inconfundible sonido del helicóptero Huey (Bell UH-1) monomotor de doble pala: el profundo barítono que palpita en el aire es icónico: "HWOP ~ HWOP ~ HWOP". En ese momento, oyó el característico HWOP. Levantó la cabeza hacia el cielo y vio un Huey. Sus esperanzas volaron. Sabía que acudiría en su ayuda.

Milagrosamente, Tony superó su segunda prueba ocular, lo que le cualificó para el entrenamiento de orientación de vuelo de cadetes en un campamento del ROTC durante el verano posterior a su tercer año en la universidad.

Con casi 10.000 aspirantes cada año para unas 20 plazas en la escuela de vuelo, Tony tenía que superar a los demás cadetes. Una puntuación del 100% era el mínimo para ser considerado. Cuanto mayor era la puntuación, mayores eran sus posibilidades.

Se lanzó a un entrenamiento físico prolongado. Corrió durante las noches, las tormentas y el dolor. Se le formó una ampolla de cinco centímetros bajo el dedo gordo del pie derecho que no paraba de crecer. Tony apenas podía apoyar el pie.

El día de la carrera clasificatoria, la ampolla era más grande y estaba más irritada que nunca. Tony sabía que si lo dejaba para otro día, le restarían puntos, aunque hiciera un tiempo perfecto en la repetición.

En el campo abierto, Tony buscó un lugar tranquilo para estar con la Virgen María. El único sitio que encontró fue dentro de un orinal, y recorrió el espacio cuadrado con pasos cortos, rezando el Acordaos. Esto es, María. 

Salió del orinal para estirar y calentar. No hubo cambios en el dolor ni en su pie. Seguía siendo insoportable.Volvió al baño. Rezó de nuevo el Acordaos. María, llévame a través de esto. Te necesito.

Cuando sonó el disparo, se lanzó hacia delante y corrió como si huyera de su ampolla, de su dolor, de los cinco centímetros de hinchazón que amenazaban con aplastarle, de todas sus penurias y decepciones pasadas. Corrió rápido, más rápido que nunca.

Al cruzar la línea de meta, la ampolla explotó y la sangre y el pus le subieron por la pierna hasta la rodilla, atravesaron la zapatilla y empaparon el calcetín. Había terminado en un tiempo récord de 11 minutos y 5 segundos, superando el mínimo de 12 minutos.

Por poco no se clasifica para la escuela de vuelo. Era suplente: número 22 de 20. Con la escuela de vuelo todavía fuera de su alcance, necesitaba que 2 candidatos se retiraran.

El día antes de que 20 candidatos tuvieran que presentarse en la escuela de vuelo, Tony se paseaba por su casa cerca del teléfono, esperando una llamada: la llamada de su vida para saber que ya no era suplente.

Sonó el teléfono. "Tony, soy el coronel Hermoyan de Fort Rucker. "Estás dentro."

Sacudió la cabeza ante la incredulidad, y entre lágrimas de alegría, Tony hizo las maletas y se dirigió a Fort Rucker en cuanto colgó el teléfono.

No importaba que el entrenamiento fuera al día siguiente. Si su coche se averiaba, si algún percance le retrasaba, si algún accidente le ocurría, caminaría, haría autostop si era necesario, para llegar a Ft. Rucker -- para presentarse a tiempo el domingo al mediodía y al día siguiente.

Volar y aprender a volar fue todo lo que Tony imaginó que sería. Sonreía de oreja a oreja, recordando su foto a los dos años. Pero no era una foto. No estaba sujetando un helicóptero de juguete, estaba pilotando uno de verdad.

El requisito para graduarse en la escuela de oficiales de vuelo era aprobar el examen de instrumentos y luego un examen oral. El día de la prueba instrumental, el compañero piloto de Tony se sentó en la cabina, el piloto de pruebas a su lado y Tony en el asiento trasero.

El piloto de pruebas maldijo y reprendió al compañero de Tony. "¿Te llamas a ti mismo piloto? Esta es la peor prueba de pilotaje que he visto nunca. Eres una vergüenza. Necesito ducharme para quitarme tu asqueroso hedor de encima". El compañero de Tony había fallado.

Luego llegó el turno de Tony. Una habilidad clave del piloto está en el despegue; la precisión en el control de las palas del rotor para lograr un despegue estable y suave lo era todo. Tony murmuró el Memorare. Con las palmas sudorosas, Tony apretó el colectivo y el cíclico.

El helicóptero se elevó sin un solo bamboleo ni caída. Tony dijo: "Fue como si Dios hubiera levantado la nave con una cuerda".

"No está mal", asintió el piloto de pruebas. No sólo no estuvo mal, sino que para Tony había sido el mejor viaje de su vida. Aprobó el examen instrumental con las mejores notas, tan altas que le eximieron del examen oral.

Por intercesión de María, Tony se convirtió en piloto. Tony estaba viviendo su sueño. Tony ascendió constantemente en el escalafón de oficiales del ejército.

Cuando Tony se convirtió en el oficial de mayor rango de su unidad, la orden que daba a su tripulación antes de embarcarse en una misión era inusual:

"¿Están listos los instrumentos?", preguntaba.

"¡Sí, señor!"

"¿Preparado el equipo?"

"¡Sí, señor!"

"¿Estamos listos?"

"¡Sí, señor!", respondería la tripulación.

"¡No, no estamos listos!" sería la respuesta de Tony. No estarían listos a menos que recitaran las oraciones favoritas de Tony: el Memorare y el Salmo 91.

En una ocasión, durante una misión terrestre en Irak, él y su tripulación pasaron junto a un vehículo destrozado, que formaba parte de su mismo convoy y que había salido sólo un minuto antes que ellos. Su equipo sacudió la cabeza. Les temblaban las manos. No necesitaban otro recordatorio para rezar el Acordaos o el Salmo 91 antes de una misión.

Tony atribuye múltiples incidentes en los que debería haber muerto -pero sobrevivió- a la intercesión de la Virgen María.

Cuando se presentaba la disyuntiva entre la vida y la muerte, con cero segundos para rezar, el único recurso de Tony era gritar: "¡Jesús, María!".

Una vez, en un vuelo de entrenamiento rutinario, el cielo estaba despejado, azul y brillante. De la nada, apareció una avioneta fumigadora. Un minuto estaba en ninguna parte, y al siguiente se acercó a unos metros de su avión. "¡Jesús, María!"

Para evitar una colisión, el reflejo de Tony sacudió su nave tan bruscamente que invirtió el helicóptero. Pero en el helicóptero que pilotaba, una inversión no era recomendable (el sistema de rotor semirrígido del Huey no tolera una fuerza G negativa). Técnicamente, la inversión debería haber derribado el helicóptero. Pero no fue así.

Al recordar sus 31 años como piloto del ejército, Tony señala que María siempre formó parte de su vida. La esposa de Tony es una homónima de María: Mary Anne. Luego llegaron otras dos Marías a su vida cuando llamaron a sus hijas Mary Annalise y Mary Annastasia.

Tony vive ahora rodeado de Marías como piloto retirado del ejército estadounidense. A un ritmo más lento, a ras de suelo, mantiene a salvo una iglesia y una escuela que llevan el nombre de Nuestra Señora.

jueves, 13 de febrero de 2025

Nestor Lorenzo, técnico de la selección de Colombia: Soy muy mariano

Del sitio Aleteia: 

Poco después de que su equipo lograra el paso a las semifinales de la Copa América, el entrenador argentino expresó su devoción a diferentes advocaciones marianas

En medio de preguntas y respuestas durante una concurrida conferencia de prensa, luego de que el equipo colombiano goleara a Panamá por cinco goles a cero, Néstor Lorenzo comentó que, antes de cada partido, le pide a la Virgen María que lo proteja a él y a su equipo. También confesó que al final de cada compromiso agradece esa protección.

A la pregunta de un periodista acerca de si antes del partido jugado en Glendale, Estados Unidos, él le había hecho alguna promesa a la Virgen de Luján —patrona de Argentina—, el técnico respondió que no hizo ninguna petición en particular, pero que siempre le agradece a la Virgen porque es “muy mariano”.

Luego explicó que, en sus oraciones, siempre está presente la Virgen María en cuatro de las advocaciones más representativas de Sudamérica: la de Luján (en su país), la de Chapi (en la provincia de Arequipa, en Perú), la de Monserrate (venerada en el cerro del mismo nombre, en Bogotá, Colombia) y la de Chiquinquirá, patrona colombiana.

Lorenzo, quien se ha ganado la admiración de los colombianos por su trabajo al frente de la selección nacional hasta el punto de haber completado un invicto de 27 partidos sin derrotas, de tener al equipo en el tercer lugar de las eliminatorias al Mundial 2026 y de estar a las puertas de una gran actuación continental, siempre ha manifestado en público su vocación como católico practicante. 

Así lo hizo el 3 de julio de 2022 cuando, al frente del FBC Melgar, obtuvo el título del Torneo Apertura del Perú, el primero en su carrera como entrenador. Ese día, según el registro del portal peruano Futbolete, Lorenzo festejó la victoria exhibiendo dos estampas de las vírgenes de Luján y de Chapi. La información resalta que: “Las dos las llevaba en su tabla de apuntes. Las tiene siempre a su lado. Es fiel creyente”.

Recién llegó a Colombia, a mediados de 2022, dijo a los periodistas: “Creo mucho en Dios y siempre le pido a Él que me ilumine para tomar sabias decisiones”. Luego, durante sus primeras prácticas en Bogotá, mostró una imagen de la patrona argentina y posó con ella junto a varios jugadores colombianos, entre ellos, el astro James Rodríguez.

Aunque no se le ha visto públicamente en actos religiosos en el icónico cerro de Monserrate en Bogotá, en donde además de una imagen del Señor Caído se venera una réplica de la Virgen Morena de Monserrat, en Cataluña, España, sí se sabe que Lorenzo ha estado en ese lugar de peregrinación y de turismo religioso.

Tampoco se sabe si ha visitado la población de Chiquinquirá, en el departamento de Boyacá, a 135 kilómetros de Bogotá, donde es venerado desde 1562 un lienzo de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá. No obstante, varios allegados a Lorenzo afirman que también es devoto de esta Virgen, declarada como Reina y Patrona de Colombia en 1829.

Curiosamente, la fiesta en homenaje a la Virgen de Chiquinquirá se celebra este 9 de julio, un día antes del crucial partido que jugará Colombia contra su similar de Uruguay por un puesto en la gran final de la Copa América 2024.

 08 de julio de 2024

miércoles, 12 de febrero de 2025

1600 jóvenes en Covadonga en adoración y rezo del Rosario

Del sitio Fundación Cari Filii:

Covadonga acogió este pasado fin de semana la primera Jornada Eucarística Mariana Juvenil (JEMJ). Un encuentro que contó con más de 1600 participantes, en el que los sacerdotes no dejaron de confesar, y donde la fe, la alegría y la comunión entre los participantes fueron las grandes protagonistas.

En la tarde del sábado, los jóvenes se reunieron en el Pozón, a lo pies de la Santa Cueva de la Virgen de Covadonga, para comenzar el "Rosario de la JEMJ". El Rosario continuó procesionando detrás de una imagen de la Virgen de Covadonga, mientras los jóvenes se enriquecían con las meditaciones, los cantos y las imágenes de los estandartes.

La Santa Misa de la tarde del sábado, presidida por Jesús Sanz Montes, arzobispo de Oviedo, tuvo que ser trasladada al interior de la basílica, literalmente a rebosar de jóvenes. Durante la JEMJ también estuvo presente Antonio Prieto, obispo de Alcalá de Henares.

La Vigilia del sábado fue presidida por una réplica de la "Cruz de la Victoria", la que Don Pelayo llevó a la batalla de Covadonga y que se convirtió en el estandarte de su ejército y en símbolo del espíritu con el cual luchaba. Terminada la Vigilia, el Santísimo fue conducido en una solemne procesión hasta la Santa Cueva de la Virgen de Covadonga. Los jóvenes acompañaron a Jesús Sacramentado en turnos de adoración a lo largo de toda la noche.

Una de las cosas que más interés despertó entre los jóvenes participantes de la JEMJ fue la oportunidad que han tenido de venerar el Milagro Eucarístico de la Santa Hijuela, prodigio ocurrido durante la Reconquista y que se conserva en la localidad de Carboneras de Guadazaón, en la provincia de Cuenca, España. Y que entró triunfante, bajo palio, en la explanada del Santuario de Covadonga, para ser adorada por los jóvenes.

En la mañana del domingo 7 de julio de 2024 comenzó con un tiempo de adoración eucarística. La lluvia había cesado y todos los actos previstos pudieron tenerse en la explanada. A las 12 de la mañana, comenzó la Santa Misa de clausura de la JEMJ, presidida por Sanz Montes y concelebrada por unos veinte sacerdotes. El resto de los sacerdotes presentes en la JEMJ estuvieron disponibles para la confesión.

La homilía terminó con un: "La JEMJ) ha sido una gracia de Dios inmensa, que la Archidiócesis de Oviedo ha tenido la bendición de acoger y acompañar". Al terminar la Santa Misa, el arzobispo de Oviedo invitó al P. Rafael Alonso, fundador del Hogar de la Madre, ha hacer pública la fecha y el lugar de la próxima JEMJ: será de nuevo en el Santuario de Covadonga, del 4 al 6 de julio de 2025.

8 de julio de 2024

martes, 11 de febrero de 2025

Lourdes todo lo transforma

 Del sitio María de Nazareth:

La experiencia de Lourdes fascina y nos habla de la vida: lo demuestran, entre otras cosas, los testimonios de muchos jóvenes, explica Mons. Bruno Forte, arzobispo de Chieti-Vasto (Italia), quien dijo lo siguiente en una reflexión sobre Lourdes, en 2021:

"Lo pude comprobar una vez más guiando una peregrinación de un centenar de jóvenes de la diócesis que me fue confiada. Fueron “transportados” por Lourdes: ¿por qué? Me gustaría responder a esta pregunta destacando tres aspectos que llamaron especialmente la atención de los jóvenes. La primera es la extraordinaria experiencia de oración personal y comunitaria que se puede tener en Lourdes: el cuidado y la belleza de la liturgia y de los cantos; la segunda, el encanto de la procesión eucarística de la tarde y de la procesión de las antorchas de la noche; y la tercera, el número de personas de todas partes de todo el mundo, unidos en esta oración y en el silencio que rezan ante la gruta. Todo ello habla al corazón de los jóvenes con una intensidad conmovedora.

Durante la oración se da un encuentro con los enfermos que impresiona a los jóvenes y literalmente los transforma: en Lourdes se trastorna el orden común de nuestras sociedades. En primer lugar, están los débiles, los enfermos, todo gira en torno al amoroso servicio que se les presta. Es impresionante ver cómo los jóvenes captan este mensaje y se sienten atraídos por esta inversión de lógica que el consumismo y el hedonismo dominantes tienden a imponer.
Finalmente, en Lourdes, los jóvenes se reconocen hermanos de toda la humanidad, de todas las culturas y experiencias. Los colores de piel de muchos peregrinos representan verdaderamente a la familia humana en la diversidad de sus rostros, y en la dignidad común de ser todos personas, hijos del único Dios. En Lourdes, la locura de las ideologías racistas y xenófobas aparece en toda su pobreza cultural y espiritual, mientras sentimos la urgencia de estar y querer estar unidos en la aventura única y común de la vida, junto al Señor y en nuestra responsabilidad con los demás.

 Escuela de fe y de servicio, Lourdes es también una gran escuela de humanidad realizada según el sueño de Dios, Padre de todos".

Adaptado de una reflexión de Mons. Bruno Forte, 
arzobispo de Chieti-Vasto,
 Lourdes,
6 de agosto de 2017.



lunes, 10 de febrero de 2025

Engrandecer y confiar: las oraciones a María


 Del sitio Aleteia:

Cuando la Iglesia canta un himno mariano o reza una oración a María, casi siempre hay dos partes bien diferenciadas: engrandecer y confiar

Si alguna vez has prestado atención a los himnos y oraciones a María, habrás visto que cada uno de ellos sigue un modelo particular.

El Catecismo de la Iglesia Católica separa el patrón en dos "movimientos" distintos: "A partir de esta cooperación singular de María a la acción del Espíritu Santo, las Iglesias han desarrollado la oración a la santa Madre de Dios, centrándola sobre la persona de Cristo manifestada en sus misterios. En los innumerables himnos y antífonas que expresan esta oración, se alternan habitualmente dos movimientos". CEC 2675

Uno “engrandece” al Señor por las “maravillas” que ha hecho en su humilde esclava, y por medio de ella, en todos los seres humanos CEC 2675

Tanto el Magníficat como el Ave María contienen este primer movimiento.

El segundo confía a la Madre de Jesús las súplicas y alabanzas de los hijos de Dios, ya que ella conoce ahora la humanidad que en ella ha sido desposada por el Hijo de Dios. CEC 2675

De nuevo, el Ave María es un ejemplo perfecto de este segundo movimiento, comenzando así:“Dios te salve, María (Alégrate, María)”. La salutación del ángel Gabriel abre la oración del Avemaría, donde es Dios mismo quien por mediación de su ángel, saluda a María. CEC 2676

Y termina la oración con:“Ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”. Pidiendo a María que ruegue por nosotros, nos reconocemos pecadores y nos dirigimos a la “Madre de la Misericordia”, a la Toda Santa. Nos ponemos en sus manos “ahora”, en el hoy de nuestras vidas. Y nuestra confianza se ensancha para entregarle desde ahora, “la hora de nuestra muerte”. CEC 2677

Aunque estos dos movimientos no están en todas las oraciones marianas, este patrón se repite una y otra vez en muchas de las oraciones más populares que la Iglesia dirige a la bienaventurada Virgen María.

domingo, 9 de febrero de 2025

No descuides el Rosario que la Virgen te ha confiado

 

Del sitio Un Minuto Con María:

Es con la Virgen María con quien mejor apreciarás el valor de una vida sobrenatural y de una espiritualidad profunda. No hay en su vida ningún gesto, ningún pensamiento, por mínimo que sea, que no haya sido inspirado por Jesús. No pasa ni un solo minuto de su vida lejos de Él. La existencia de la Virgen está enteramente hecha de interioridad. En Ella no hay separación entre acción y contemplación, porque la contemplación impregna la acción, mientras que la acción nace de la contemplación.

El Rosario es una cadena de oraciones que te asociarán a Ella. Es también el hilo conductor que te conducirá por todas las etapas del camino de esperanza que Ella recorrió: su ternura en Belén, su tormento durante la huida a Egipto, el silencio y el trabajo del taller de Nazaret, su fervor en el Templo, su emoción ante la predicación de su Hijo, su cercanía con san Juan. En definitiva, la historia de dos vidas que son una, porque el Señor vivió en Ella y Ella en Él. No descuides el Rosario que tu Madre María te ha confiado, recomendándote vivir como Ella, con Ella, por Ella y en Ella.

Venerable François-Xavier Nguyen Van Thuan
Extracto de Sur le chemin de l'espérance
 (“Por el camino de la esperanza”)
Le Sarment, Fayard 1991
cap. 35, “Nuestra Madre María”
§ 922 y 937.

sábado, 8 de febrero de 2025

Meditando el Rosario. Primer Misterio Luminoso: El Bautismo de Jesús

 

Del sitio Difusión de la Obra de María Valtorta:

Juan, después de haberle mirado atentamente con su ojo penetrante, exclama: “He aquí el Cordero de Dios. ¿Cómo es que viene a mí mi Señor?”. 

Jesús responde lleno de paz: “Para cumplir el rito de penitencia”.

 Juan: “Jamás, mi Señor. Soy yo quien debe ir a Ti para ser santificado, ¿y Tú vienes a mí?”. 

Y Jesús, poniéndole una mano sobre la cabeza, porque Juan se había inclinado ante Él, responde: “Deja que se haga como deseo, para que se cumpla toda justicia y tu rito se convierta en el inicio de otro misterio mucho más alto y se anuncie a los hombres que la Víctima está en el mundo”. 

 Juan le mira con los ojos dulcificados por una lágrima y le precede hacia la orilla. Allí Jesús se quita el manto, la túnica, y la prenda interior quedándose con una especie de pantalón corto; luego baja al agua, donde ya está Juan, que le bautiza vertiendo sobre su cabeza agua del río, tomada con una especie de taza que lleva colgada del cinturón y que a mí me parece como una concha o una media calabaza secada y vaciada. Jesús es exactamente el Cordero. Cordero en la pureza de la carne, en la modestia del porte, en la mansedumbre de la mirada. 

Mientras Jesús remonta la orilla y, después de vestirse, se recoge en oración, Juan le señala ante las turbas y testifica que le ha reconocido por el signo que el Espíritu de Dios le había indicado como señal infalible del Redentor. Pero yo estoy polarizada en mirar a Jesús orando, y solo tengo presente esta figura de luz que resalta sobre el fondo de hierba de la ribera. 

Escrito el 3 de Febrero de 1944

viernes, 7 de febrero de 2025

Hablemos de María

Del sitio The Catholic Telegraph:

"Hablemos de María", dije, sentada en el despacho de mi antiguo Director de Educación Religiosa (DRE). Mientras discernía si convertirme al catolicismo, mi marido y yo nos reunimos individualmente con la DRE de nuestra parroquia durante un par de meses. Todavía tenía algunas cosas que aclarar antes de estar lista para ser aceptada en la Iglesia.

Asistir a una iglesia metodista mientras crecía fue una experiencia positiva. Hice amigos en el grupo de jóvenes, fui a viajes misioneros y me sentaba junto a mi madre y mis hermanas en los servicios religiosos. A pesar de todo, sabía quién era María: Era la madre de Jesús, y hablábamos de Ella cada vez que nos preparábamos para la Navidad. Ella llevó al Hijo de Dios en su vientre, cabalgó en un burro hasta Belén y dio a luz al niño Jesús en el pesebre.

Sin embargo, la Iglesia católica daba más importancia a la madre de Jesús, y muchos de mis amigos y familiares protestantes insistían en que los católicos rezaban a María, y eso no estaba bien. Pero cuando le planteé el tema de María a mi paciente y sabia DRE, sonrió con complicidad. Resulta que María está en lo más alto de la lista de preguntas frecuentes para los que se convierten al catolicismo, y nuestra DRE estaba preparada para la conversación.

Hablamos de muchas cosas ese día, y me fui con material de lectura y un reto para rezar y discernir sobre todo, desde la oración de intercesión y el Rosario hasta la Inmaculada Concepción. Cuanto más reflexionaba, más me fijaba en María. Era un vaso, sí, pero era -y es- mucho más que eso. Es una Madre para nosotros, una presencia femenina en el mundo divino que quiere caminar con nosotros, consolarnos y rezar por nosotros.

Avancemos tres años. Yo era miembro de pleno derecho de la Iglesia católica, y mi marido y yo teníamos una hija. Pero, a pesar de nuestros más profundos deseos de tener otro hijo, no podíamos concebir de nuevo. Frustrada, me lancé a correr y me uní a una amiga en una carrera de 10 km, durante la cual me dediqué sobre todo a pensar en el futuro en oración. A lo largo de la carrera, mi amiga y yo nos equivocamos de camino y nos alejamos de los demás corredores. Perdidas en las tranquilas y montañosas calles de un barrio, mientras rezaba sobre la maternidad, pasamos por delante de un patio con una estatua de María, algo poco común en mi ciudad natal del cinturón bíblico.

Una sensación de paz recorrió mi cuerpo mientras la Madre de los embarazos imposibles se me daba a conocer. Y mientras me dolían las piernas y me chirriaban los pulmones, supe que, independientemente de lo que me deparara el futuro, todo iría bien. Después de todo, María soportó un inmenso sufrimiento como madre de Jesús, y si alguien conocía mi dolor, era Ella. María, Desatadora de Nudos, se convirtió en mi intercesora, y la oración pidiendo su intercesión bajo ese título se convirtió en un bálsamo para mi corazón.

Nunca dejaré de agradecer que la Iglesia católica me haya ayudado a conocerla más íntimamente y a comprender mejor el lugar de María en mi vida espiritual. Espero que este testo dedicado a María y a cómo ha actuado en la vida de los fieles sea también un bálsamo para tu alma.

jueves, 6 de febrero de 2025

En Lourdes todo es posible

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

Más de 163 peregrinos, 32 de ellos enfermos, se encuentran finalizando la trigésimo novena peregrinación a Lourdes de la diócesis de Salamanca, que concluye este sábado tras la misa de despedida en la iglesia de Santa Bernardita.

El obispo de Salamanca, José Luis Retana, ha acompañado a los peregrinos durante las primeras tres jornadas y presidió la misa celebrada el jueves en la iglesia de Santa Bernardita, junto a la gruta.

En su homilía se dirigió especialmente a los enfermos que han acudido "a este lugar bendito para buscar consuelo y esperanza", suplicando también a la Virgen para que les haga "sentir su presencia y reconforte".

El prelado recordó a todos los enfermos de la diócesis, a quienes también llamó a "dar gracias a Dios porque Jesucristo es el inspirador de tantas vocaciones de servicio en los médicos, las enfermeras, auxiliares de enfermería, personal de hospitales, de clínicas y de modestos centros asistenciales de salud".

Retana agradeció la aportación, generosidad y gratuidad del voluntariado que asiste a los enfermos. En la mirada que nos dirige la Virgen, dijo, "se refleja nuestra dignidad de Hijo y de Dios, la dignidad que nunca abandona a quienes están enfermos". Enfermedad y sufrimiento que, sin la ayuda del Señor, "es cruelmente pesado".

En este sentido, el obispo también se refirió al tiempo dedicado a un enfermo o a un anciano como "un tiempo santo". Por ello, invitó a no olvidar que se trata de la caridad de Cristo, la que mueve a los voluntarios, y tampoco que "el voluntario debe de estar dispuesto a dar razón de su fe".

Mons. Retana subrayó que hoy en día encontramos muchos cristianos en el campo de la sanidad y de la atención a los mayores, "que dan testimonio de su buen hacer, no solo con la palabra, sino también con una vida entregada, fundada en la fe, sabiendo ser ojos para el ciego, pies para el inválido y manos para el enfermo o el anciano que necesita ayuda concreta para elevarse".

Una de las peregrinas más veteranas es Lucía Carballido, que acude a Lourdes cada año desde hace dos décadas.

Su primera ocasión fue como voluntaria, ayudando a una peregrina anciana.

"Me enganchó, porque la Virgen te engancha", dice al portal de la diócesis salmantina.

También acude como enferma al padecer un "defecto" en una pierna, lo que sin embargo no la impide disfrutar de la experiencia de Lourdes, siendo los voluntarios "como una segunda familia" para ella.

Para Lucía, peregrinar a Lourdes significa encontrar "acompañamiento y fuerza en la Virgen". Por ello, invita a todos los cristianos a venir alguna vez en su vida a este santuario francés, pues "aunque creas que no puedes por tener alguna enfermedad, aquí todo es posible", dice, también "gracias al voluntariado".

Durante estos 20 años peregrinando a Lourdes, Lucía ha tratado siempre de "animar a la gente". También a sus compañeros de parroquia, que si hace cuatro años eran 16, este ya son solo 5.

Pero siempre lo hacen con cariño y alegría, "y nada más llegar a Lourdes el corazón te palpita a cien por hora porque vienes a ver a tu Madre, a tu Madre celestial«, comenta.

Actualmente Lucía padece de la visa y casi no ve, por lo que también acude al santuario como enferma, acompañada de su esposo. "Aquí no necesito más", remarca.

Cuenta que los voluntarios "te lo dan todo", como la posibilidad de llegar a la misma gruta en uno de los carritos que llevan.

Entre las celebraciones más sentidas de esta semana en Lourdes, destaca la procesión de antorchas, "que es muy bonita, porque ves a gente de todas las nacionalidades". Ella también resalta la cercanía de la gente: "Todo el mundo te ofrece agua, una mano para ayudarte".

miércoles, 5 de febrero de 2025

El Rosario de los Perseguidos que un niño ha llevado al éxito

 

Del sitio Fundación Cari Filii:

Redes sociales, móviles, videojuegos, botellón y si queda tiempo, hacer deporte, son las principales dedicaciones del tiempo libre de un adolescente promedio entre sus 12 y 16 o 17 años. Si salirse de ese esquema ya implica formar parte de una minoría, ¿qué podría pensarse de un joven que entre sus 12 y sus 16 años ha erigido una exitosa iniciativa empresarial evangelizadora, al alza y dedicada al rosario de los perseguidos?

Ese chico existe, se llama Will Henry y hoy tiene 16 años. Es el mayor de cuatro hermanos que viven con sus padres, Brad y Ashley Henry, en una región montañosa de Carolina del Norte (Estados Unidos). Al presentarse, se declara un ávido jugador de golf y del diseño de sitios web, devoto del rosario y ayudante en su parroquia, la de la Inmaculada concepción en Hendersonville.

Lo que llama la atención es que tenía solo 12 años cuando su firme devoción por el rosario y su espíritu emprendedor se dieron la mano por primera vez, gestando lo que hoy es Rings of the Lord (Anillos del Señor, en español).

Tal y como explica el joven Will Henry, era un domingo por la mañana cualquiera cuando su actual amigo y empresario Steven Rademacher le cambió la vida al enseñarle uno de los llamados rosarios penales irlandeses.

Así se conocen unos pequeños decenarios que se extendieron en Irlanda entre 1695  y 1829, tiempo en el que los católicos fueron salvajemente perseguidos por los gobernantes y autoridades inglesas.

En aquel tiempo no se podía ir a misa, tener cualquier artículo que expresase la fe o simplemente recitar una oración católica. Que se condenase a muerte a quien lo incumplía era algo habitual. Ante semejante clandestinidad, los católicos irlandeses tuvieron que idear formas de conservar su fe y práctica religiosa y el llamado "rosario penal" fue solo una forma más de hacerlo.

También conocido como Paidrin beag, este rosario de los perseguidos irlandeses consiste en un pequeño aro que cuelga de un decenario junto con otra cuenta adicional y rematado por la cruz, muy extendido en aquellos años por la facilidad para no ser visto por los perseguidores.

Al joven Henry le  fascinó la historia que le contó Readmacher, fabricante de estos "rosarios penales". Pronto trabaron amistad. Días después, un domingo del año 2021, el joven de 12 años vio cómo el empresario le regalaba uno de esos rosarios a su padre y le propuso comercializarlos. Pero Readmacher no tenía tiempo para ello y el adolescente asumió la oportunidad, aprovechando su espíritu emprendedor, su facilidad para el desarrollo web y su profunda devoción.

Gracias a sus padres, Henry pronto obtuvo acceso a proveedores de los materiales necesarios para su fabricación, obtuvo los permisos para iniciar su propia empresa y la bautizó como Rings of the Lord, seguido del slogan, Fight like a saint (combate como un santo).

Desde el principio, la familia fue un pilar en el desarrollo de la iniciativa que hoy atiende cientos de pedidos cada semana. Sus hermanos, con el pequeño Walker de 13 años al frente, le ayudan con la elaboración y diseño de unos bonitos rosarios marcados por la calidad de los materiales -plata y acero-, su durabilidad y su belleza.

"La calidad del rosario es importante para mí. Creo que debemos cuidar mucho aquellas cosas con las que acudimos a Dios. No queremos tener que estar comprando rosarios una y otra vez. La calidad es importante porque muestra respeto a nuestro Creador", afirma al Register.

También llama la atención la perseverancia de Henry en un proyecto complejo y a tan temprana edad. Si este se ha mantenido y no ha sido una simple moda, explica, es debido a que el beneficio no es su principal meta con Rings for the Lord, y que su aprendizaje está afianzado sobre algo que siempre le ha interesado.

Pero que el beneficio no sea su gran objetivo no significa que no exista: Will y Walker, apoyados por el resto de la familia, están enviado actualmente cientos de pedidos de rosarios cada semana.

Destaca especialmente la involucración de su madre, Ashley, que como conversa admite haber asistido a un profundo crecimiento devocional con la Virgen y el rosario. Nacida en un hogar protestante, se convirtió al catolicismo al casarse con Brad, y aunque al principio no se sentía atraída por María, no tardó en consagrarse a la Virgen y hoy considera el rosario como algo crucial en su familia.

"Tan solo continué rezando el Rosario con nuestros hijos. En lo que me estoy centrando ahora es en aprender cómo nuestras vidas se alinean con los misterios del rosario. Tenemos nuestros tiempos tristes, nuestros tiempos gozosos, nuestros tiempos gloriosos; nuestras vidas pasan por el mismo tipo de ciclos y misterios tal como lo pasó la de Cristo", cuenta ella.

Junto con la elaboración y venta de rosarios, el empresario está desarrollando un proyecto hermano inspirado en Carlo Acutis.

Como se aprecia en la web de Rings of the Lord, una de las pestañas anuncia la sección "milagros del rosario", que vincula un mapa con los "maestros del rosario" -Pontífices, santos y beatos como Santo Domingo, San Pío V, San Luis de Montfort, San Alfonso de Ligorio, el Beato Papa Pío IX o León XIII- incluyendo su localización y la descripción de sus principales hitos.

La madre del joven cuenta cómo el trabajo de Will ha fortalecido la fe y devoción de toda la familia.

"En general, todo este viaje ha sido una bendición para toda nuestra familia y Will es el motor que lo impulsa. Ha reunido a sus hermanos y es parte de nuestras conversaciones familiares. El negocio ha ido muy bien y Will ha aprendido. Pero nuestra fe, nuestra relación con la Santísima Madre, también han crecido a través de esto», cuenta Ashley, orgullosa de poder  ver a su hijo y al proyecto "crecer espiritualmente" y con deseos de "compartir los frutos y el poder" que siguen a la devoción del rosario.

En cuanto a Rademacher, no oculta el respeto que profesa a Henry, a quien a pesar de tener la mitad de sus años, lo considera "como un igual": "Se ha creado una amistad real que, independientemente de dónde terminemos él y yo, siempre estará ahí".

Por su parte, el joven empresario atribuye la buena marcha de la iniciativa a una "bendición del Señor" y manifiesta su deseo de permanecer siempre cerca del rosario y de la Virgen.

"Hoy en día, lo que vemos mucho en el mundo es que el vacío del pecado agota la alegría y la felicidad de las personas porque no están viviendo la alegría que el Señor les ha dado. Es muy importante permanecer cerca de María en la época actual. Ella es la Madre de Dios», concluye.

 

martes, 4 de febrero de 2025

Consolemos a Jesús y a María


Del sitio 1000 razones para creer: 

Nacido el 11 de junio de 1908 en la aldea de Aljustrel, cerca de Fátima, en Portugal, Francisco Marto fue totalmente transformado por las apariciones del ángel de Portugal, en 1916 y luego por las de Nuestra Señora, en 1917. Cambia en todo y se revela una alma mística y consoladora como pocas veces se encuentran en la historia de la Iglesia.

Muy ocupado en consolar a su Dios, abrumado por la tristeza ante la ingratitud de los hombres, el niño también desarrolla una devoción muy fuerte a la Eucaristía, a pesar de que su sacerdote lo juzgó demasiado joven para recibir la Comunión, incluso si el ángel le dio de beber del cáliz de la Preciosa Sangre, como a su hermana. El ángel le dio la hostia solamente a Lucía, quien hizo su Primera Comunión muy temprano. “Prefiero quedarme en la iglesia consolando a Jesús escondido” será su lema.

El 23 de diciembre de 1918, Francisco y su hermana, debilitados por las privaciones que se impusieron, contrajeron la gripe española. Inmediatamente sabe que va a morir, pero se niega a quitarse el cilicio y soporta sin inmutarse todo su sufrimiento "para consolar a Nuestro Señor, por Jesús, por Nuestra Señora, por los pecadores y por el Papa".

A principios de abril de 1919, después de un trimestre de agonía, al ver que el estado de su hijo empeoraba aún más, la señora Marto llamó al sacerdote para que le administrara los últimos sacramentos. Tan pronto como Francisco recibió la Comunión, cesaron sus sufrimientos. Murió pacíficamente a las diez de la mañana del 4 de abril.

Anne Bernet
Especialista en Historia de la Iglesia
postuladora de una causa de beatificación
periodista en numerosos medios católicos
autora de más de cuarenta libros,
 en su mayor parte sobre el tema de la santidad.



lunes, 3 de febrero de 2025

¿Qué es el Rosario Misionero?


 Del sitio Catholic.net:

El Rosario Misionero es una forma de oración que toma como base al Rosario tradicional, en la cual, por intercesión de María, se pide al Padre por las intenciones y necesidades de todo el mundo. Es una oración mariana universal y misionera. 

 Está estructurado, al igual que el Rosario tradicional en cinco misterios, en cada uno de los cuales se pone como intención a uno de los cinco continentes. Las cinco decenas tienen sendos colores, que representan a cada uno de los cinco continentes desde el punto de vista misional, y recuerdan al que reza, la intención misional de cada decena.

  1. Misterio, de color verde, se reza por Africa. El color verde, nos recuerda las verdes selvas habitadas por nuestros hermanos africanos.

  2. Misterio, de color rojo, se reza por América. El color rojo, simboliza la sangre derramada por los mártires que dieron su vida durante la evangelización de este continente.

  3. Misterio, de color blanco, se reza por Europa. El color blanco, nos recuerda a la raza blanca, originaria de este continente y al color de las vestiduras del Papa, que también tiene en él su sede.

  4. Misterio, de color azul, se reza por Oceanía. El color azul nos habla de Oceanía, con sus miles de islas esparcidas en las azules aguas del Océano Pacífico.

  5. Misterio, de color amarillo, se reza por Asia. El color amarillo nos trae a la memoria el Asia, poblado en gran parte por razas de este color.

Su Santidad el Papa Juan XXIII rezaba el Rosario Misionero todos los días por el mundo entero, dedicando una decena a cada continente: "Como Papa debo orar por la humanidad entera y lo hago al rezar el Santo Rosario Misionero: la primera decena por África, la segunda por América, la tercera por Europa, la cuarta por Oceanía y la quinta por Asia".

Forma de rezar el Rosario Misionero  

La forma de rezarlo es la siguiente:

Se comienza con la Señal de la Cruz.


Se anuncia el Primer Misterio: En este primer misterio, vamos a recordar al continente Africano con sus más de 500 millones de habitantes, a fin de que su profundo sentimiento religioso le facilite asumir la plenitud de la revelación de Cristo.  

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.  

Se anuncia el Segundo Misterio: Recordamos especialmente en este segundo misterio a nuestro continente Americano, el "continente de la esperanza", donde se registra el más alto porcentaje de católicos, pero que sufre por la escasez de sacerdotes. 

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.  

Se anuncia el Tercer Misterio: Ofrecemos este tercer misterio por Europa, para que retorne a las fuentes de su fe que se ha enfriado con el correr de los siglos, y al dinamismo misionero.  

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria. 

Se anuncia el Cuarto Misterio: Ofrecemos este cuarto misterio por el lejano y pequeño universo de islas que se llama Oceanía, a fin de que sus numerosas razas puedan ser iluminadas y guiadas a la luz del evangelio.  

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.  

Se anuncia el Quinto Misterio: Recemos este quinto misterio por Asia, para que la virgen María vuelva sus ojos al continente más poblado del mundo, donde los católicos constituyen tan solo el 2% de la población y la Iglesia es perseguida y combatida. 

Luego se reza un Padrenuestro, 10 Avemarías y Gloria.

Las tres Ave Marías finales se rezan para que en nuestra patria aumente el espíritu misionero y, ante todo, para suscitar muchas vocaciones sacerdotales y religiosas y de laicos misioneros. Al terminar el Rosario Misionero, se ha rodeado el mundo entero, abrazando a todos los continentes y a todos los hombres en una gran oración universal.

domingo, 2 de febrero de 2025

¿Por qué hoy se celebra la fiesta de la Candelaria?

Del sitio Fundación Cari Filii:

El  2 de febrero la Iglesia celebra la conocida como “La Candelaria”, la fiesta de las luces, aunque en realidad va mucho más allá pues este día es profundamente cristológico, con la Presentación de Jesús en el Templo, y a la vez marcadamente mariano, porque también se celebra la Purificación de la Virgen María. Ambas, en cumplimiento de las leyes judías que observaban aquel momento.

Esta es una fiesta con mucha historia y tradición. En una homilía en 2002 San Juan Pablo II afirmaba que “celebramos el misterio de la consagración: consagración de Cristo, consagración de María, y consagración de todos lo que siguen a Jesús por amor al Reino”.

La Candelaria recibe este nombre porque en esta fiesta se bendecían tradicionalmente las candelas que se iban a necesitar durante todo el año para que así no faltase luz en los hogares. De este modo, los fieles acudían al templo con sus velas, que eran solemnemente bendecidas por el sacerdote para a continuación realizar una pequeña procesión con estas luces encendidas.

Concretamente, esta fiesta se celebra exactamente 40 días después de la Navidad, es decir, del nacimiento de Cristo. De acuerdo a la ley de Moisés, una mujer que había dado a luz a un hijo varón era considerada impura durante siete días. Además, debía permanecer otros treinta y tres días en “purificación de su sangre”.

Por ello, al cumplirse el tiempo de su purificación María cumplió con este precepto de la ley donde además de quedar limpia la madre ofrecía a su hijo en el Templo.

Dice la tradición que los mismos ángeles quedaron extasiados al observar a María ofrecer en aquellos virginales brazos al mismo Hijo de Dios.

De este modo, una vez cumplida la ceremonia de la purificación, la Sagrada Familia estaba dispuesta para salir del templo cuando se produjo el encuentro con el anciano Simeón primero y Ana después que relata Lucas en su Evangelio. "Ahora, Señor, ya puedes dejar irse en paz a tu siervo, porque han visto mis ojos al Salvador… al que viene a ser luz para las gentes y gloria de tu pueblo Israel…", afirmó el anciano, que además dijo a la Virgen: "Mira, que este Niño está puesto para caída y levantamiento para muchos en Israel… Y tu propia alma la traspasará una espada…".

Es una fiesta que los cristianos celebraron desde muy antiguo. Hasta el Concilio Vaticano II se celebraba como principalmente mariana, pero desde entonces ha pasado a ser en primer lugar cristológica, ya que el principal misterio que se conmemora es la Presentación de Jesús en el Templo y su manifestación o encuentro con Simeón. El centro, pues, de esta fiesta no sería María, sino Jesús. María entra a formar parte de la fiesta en cuanto lleva en sus brazos a Jesús y está asociada a esta manifestación de Jesús a Simeón y a la anciana Ana.

Hasta el siglo VII no se introdujo esta fiesta en la liturgia de Occidente. Al final de este siglo ya estaba extendida en toda Roma y en casi todo Occidente. En un principio, al igual que en Oriente, se celebraba la Presentación de Jesús más que la Purificación de María.

No se sabe con certeza cuándo empezó a celebrarse la Procesión en este día. Parece ser que en el siglo X ya se celebraba con solemnidad esta Procesión y ya empezó a llamarse a la fiesta como Purificación de la Virgen María. Durante mucho tiempo se dio gran importancia a los cirios encendidos y después de usados en la procesión eran llevados a las casas y allí se encendían ante alguna necesidad.

María, Salud de los enfermos, ruega por nosotros

sábado, 1 de febrero de 2025

Meditando el Rosario: Quinto Misterio Gozoso: Jesús perdido y hallado en el Templo

 

Del sitio María Luz Divina:

Veo a Jesús. Es ya un adolescente. Lleva una túnica blanca que le llega hasta los pies; me parece que es de lino. Encima, se coloca, formando elegantes pliegues, una prenda rectangular de un color rojo pálido. Lleva la cabeza descubierta. Los cabellos, de una coloración más intensa que cuando lo vi de niño, le llegan hasta la mitad de las orejas. Es un muchacho de complexión fuerte, muy alto para su edad (muy tierna aún, como refleja el rostro). 

Me mira y me sonríe tendiendo las manos hacia mí. Su sonrisa de todas formas se asemeja ya a la que le veo de adulto: dulce y más bien seria. Está solo. Por ahora no veo nada más. Está apoyado en un murete de una callecita toda en subidas y bajadas, pedregosa y con una zanja que está aproximadamente en su centro y que en tiempo de lluvia se transforma en regato; ahora, como el día está sereno, está seca. 

Me da la impresión de estarme acercando yo también al murete y de estar mirando alrededor y hacia abajo, como está haciendo Jesús. Veo un grupo de casas; es un grupo desordenado: unas son altas, otras, bajas; van en todos los sentidos. Parece - haciendo una comparación muy pobre pero muy válida - un puñado de cantos blancos esparcidos sobre un terreno oscuro. Las calles, las callejas, son como venas en medio de esa blancura. Ora aquí, ora allá, hay árboles que descuellan por detrás de las tapias; muchos de ellos están en flor, muchos otros están ya cubiertos de hojas nuevas: debe ser primavera. 

A la izquierda respecto a mí que estoy mirando, se alza una voluminosa construcción, compuesta de tres niveles de terrazas cubiertas de construcciones, y torres y patios y pórticos; en el centro se eleva una riquísima edificación, más alta, majestuosa, con cúpulas redondeadas, esplendorosas bajo el sol, como si estuvieran recubiertas de metal, cobre u oro. El conjunto está rodeado por una muralla almenada (almenas de esta forma: M, como si fuera una fortaleza). Una torre de mayor altura que las otras, horcada en su base sobre una vía más bien estrecha y en subida, cual severo centinela, domina netamente el vasto conjunto. 

Jesús observa fijamente ese lugar. Luego se vuelve otra vez, apoya de nuevo la espalda sobre el murete, como antes, y dirige su mirada hacia una pequeña colina que está frente al conjunto del Templo. El collado sufre el asalto de las casas sólo hasta su base, luego aparece virgen. Veo que una calle termina en ese lugar, con un arco tras el cual sólo hay un camino pavimentado con piedras cuadrangulares, irregulares y mal unidas; no son demasiado grandes, no son como las piedras de las calzadas consulares romanas; parecen más bien las típicas piedras de las antiguas aceras de Viareggio (no sé si existen todavía), pero colocadas sin conexión: un camino de mala muerte. 

 El rostro de Jesús toma un aspecto tan serio, que yo fijo mi atención buscando en este collado la causa de esta melancolía. Pero no encuentro nada de especial; es una elevación del terreno, desnuda, nada más. Eso sí, cuando me vuelvo, he perdido a Jesús; ya no está ahí. Y me quedo adormilada con esta visión.  

Cuando me despierto, con el recuerdo en mi corazón de lo que he visto, recobradas un poco las fuerzas y en paz, porque todos están durmiendo, me encuentro en un lugar que nunca antes había visto. En él hay patios y fuentes, pórticos y casas (más bien pabellones, porque tienen más las características de pabellones que de casas). Hay una gran muchedumbre de gente vestida al viejo uso hebreo, y mucho griterío. Me miro a mi alrededor y, al hacerlo, me doy cuenta de que estoy dentro de esa construcción que Jesús estaba mirando; efectivamente, veo la muralla almenada que circunda el conjunto, y la torre centinela, y la imponente obra de fábrica que se yergue en el centro, pegando a la cual hay pórticos, muy bellos y amplios, y, bajo éstos, multitud de personas ocupadas, quiénes en una cosa, quienes en otra. 

Comprendo que se trata del recinto del Templo de Jerusalén. Veo fariseos, con sus largas vestiduras ondeantes, sacerdotes vestidos de lino y con una placa de precioso material en la parte superior del pecho y de la frente, y con otros reflejos brillantes esparcidos aquí o allá por los distintos indumentos, muy amplios y blancos, ceñidos a la cintura con un cinturón también de material precioso. Luego veo a otros, menos engalanados, pero que de todas formas deben pertenecer también a la casta sacerdotal, y que están rodeados de discípulos más jóvenes que ellos; comprendo que se trata de los doctores de la Ley. Entre todos estos personajes me encuentro como perdida, porque no sé qué pinto yo ahí. 

Me acerco al grupo de los doctores, donde ha comenzado una disputa teológica. Mucha gente hace lo mismo. 

Entre los "doctores" hay un grupo capitaneado por uno llamado Gamaliel y por otro, viejo y casi ciego, que apoya a Gamaliel en la disputa; oigo que le llaman Hil.lel (pongo la hache porque oigo una aspiración al principio del nombre), y creo que es o maestro o pariente de Gamaliel: lo deduzco de la confidencia y al mismo tiempo respeto con que éste lo trata. 

El grupo de Gamaliel es de mentalidad más abierta, mientras que el otro grupo, que es el más numeroso está dirigido por uno llamado Siammai, y adolece de esa intransigencia llena de resentimiento, y retrógrada, tan claramente descrita por el Evangelio. 

Gamaliel, rodeado de un nutrido grupo de discípulos, hábil de la venida del Mesías, y, apoyándose en la profecía de Daniel, sostiene que el Mesías debe haber nacido ya, puesto que ya han pasado unos diez años desde que se cumplieron las setenta semanas profetizadas contando desde que fue publicado el decreto de reconstrucción del Templo. 

Siammai le plantea batalla afirmando que, si bien es cierto que el Templo fue reconstruido, no es menos cierto que la esclavitud de Israel ha aumentado, y que la paz que debía haber traído Aquél que los Profetas llamaban "Príncipe de la paz" está bien lejos de ser una realidad en el mundo, y especialmente en Jerusalén, oprimida bajo el peso de un enemigo que osa extender su dominio hasta incluso dentro del recinto del Templo, controlado por la Torre Antonia, que está llena de legionarios romanos dispuestos a aplacar con la espada cualquier tumulto de independencia patria. 

La disputa, llena de cavilosidades, está destinada a durar. Cada uno de los maestros hace su alarde de erudición, no tanto para vencer a su rival, cuanto para atraerse la admiración de los que escuchan; este propósito es evidente. 

Del interior del nutrido grupo de fíeles se oye una tierna voz de niño: "Gamaliel tiene razón". 

Movimiento en la gente y en el grupo de doctores: buscan al que acaba de interrumpir; de todas formas, no hace falta buscarlo, Él no se esconde; antes bien, se abre paso entre la gente y se acerca al grupo de los "rabíes". Reconozco en Él a mi Jesús adolescente. Se le ve seguro y franco, y sus ojos centellean llenos de inteligencia. 

"-¿Quién eres?-" le preguntan.

"-Un hijo de Israel que ha venido a cumplir con lo que la Ley ordena". 

Gusta esta respuesta intrépida y segura, y obtiene sonrisas de aprobación y de benevolencia. Despierta interés el pequeño israelita. 

"-¿Cómo te llamas?" 

"-Jesús de Nazaret". 

Y aquí acaba la benevolencia del grupo de Siammai. Sin embargo, Gamaliel, más benigno, prosigue el diálogo junto con Hil.lel. Es más, es Gamaliel el que, con deferencia, le dice al anciano: "-Pregúntale alguna cosa al niño".

"-¿En qué basas tu seguridad?" -pregunta Hil.lel.

(Encabezo las respuestas con los nombres para abreviar y para que sea más claro) 

Jesús: "-En la profecía, que no puede errar respecto a la época, y en los signos que la acompañaron cuando llegó el tiempo de su cumplimiento. Cierto es que César nos domina". 

-Pero el mundo gozaba de gran paz y estaba muy tranquila Palestina cuando se cumplieron las setenta semanas. Tanto es así que le fue posible a César ordenar el censo en sus dominios; no habría podido hacerlo si hubiera habido guerra en el Imperio o revueltas en Palestina. De la misma forma que se cumplió ese tiempo, ahora se está cumpliendo ese otro de las sesenta y dos más una desde la terminación del Templo, para que el Mesías sea ungido y se cumpla lo que conlleva la profecía para el pueblo que no lo quiso. 

-¿Podéis dudarlo? No recordáis que la estrella fue vista por los Sabios de Oriente y que fue a detenerse justo en el cielo de Belén de Judá, y que las profecías y las visiones, desde Jacob en adelante, indican ese lugar como el destinado a recibir el nacimiento del Mesías, hijo del hijo del hijo de Jacob, a través de David, que era de Belén? ¿No os acordáis de Balaam? "Una estrella nacerá de Jacob". Los Sabios de Oriente, cuya pureza y fe abría sus propios ojos y sus propios oídos, vieron la Estrella y comprendieron su Nombre; "Mesías", y vinieron a adorar a la Luz que había descendido al mundo. 

Siammai, con mirada maligna: "-¿Dices que el Mesías nació cuando la Estrella, en Belén Efratá?" 

 Jesús: "-Yo lo digo".

Siammai: "-Entonces ya no existe. ¿No sabes, niño, que Herodes mandó matar a todos los nacidos de mujer de un día a dos años de edad de Belén y de los alrededores? Tú, Tú que sabes tan bien la Escritura, debes saber también que "un grito se ha oído en lo alto... Es Raquel que está llorando por sus hijos". Los valles y las alturas de Belén, que recogieron el llanto de la agonizante Raquel, se llenaron de llanto revivido por las madres ante sus hijos asesinados. Entre ellas estaba, sin duda, también la Madre del Mesías".  

Jesús: "-Te equivocas, anciano. El llanto de Raquel hízose himno, pues donde ella había dado a luz al "hijo de su dolor", la nueva Raquel dio al mundo al Benjamín del Padre celestial, Hijo de su derecha, Aquel que ha sido destinado para congregar al pueblo de Dios bajo su cetro y liberarlo de la más terrible de las esclavitudes". 

Siammai: "-¿Y cómo, si lo mataron?"

Jesús: "-¿No has leído de Elías que fue raptado por el carro de fuego? ¿Y no va a haber podido salvar el Señor Dios a su Emmanuel para que fuera Mesías de su pueblo? Él, que separó el mar ante Moisés para que Israel pasase sin mojarse hacia su tierra, ¿no va a haber podido mandar a sus ángeles a librar a su Hijo, a su Cristo, de la crueldad del hombre? En verdad os digo; el Cristo vive y está entre vosotros, y cuando llegue su hora se manifestará en su potencia." La voz de Jesús, al decir estas palabras que he subrayado, resuena en un modo que llena el espacio. Sus ojos centellean aún más, y, con un gesto de dominio y de promesa, tiende el brazo y la mano derecha, y luego los baja, como para jurar. Es todavía un niño, pero ya tiene la solemnidad de un hombre. 

Hil.lel: "-Niño, ¿quién te ha enseñado estas palabras? "

Jesús: "-El Espíritu de Dios. Yo no tengo maestro humano. Ésta es la Palabra del Señor que os habla a través de mis labios." 

 Hil.lel: "-Ven aquí entre nosotros, que quiero verte de cerca, ¡oh niño!, para que mi esperanza se reavive en contacto con tu fe y mi alma se ilumine con el sol de la tuya". 

Y lo sientan a Jesús en un asiento alto y sin respaldo, entre Gamaliel e Hil.lel, y le entregan unos rollos para que los lea y los explique. Es un examen en toda regla. La muchedumbre se agolpa atenta. 

La voz infantil de Jesús lee: -"Consuélate, pueblo mío. Hablad al corazón de Jerusalén, consoladla porque su esclavitud ha terminado... Voz de uno que grita en el desierto: preparad los caminos del Señor... Entonces se manifestará la gloria del Señor..." 

Siammai: "-Como puedes ver, nazareno, aquí se habla de una esclavitud ya terminada. Y nosotros somos ahora más esclavos que nunca. Aquí se habla de un precursor. ¿Dónde está? Tú desvarías". 

Jesús: "-Yo te digo que tú y los que son como tú, más que los demás, necesitáis escuchar la llamada del Precursor. Si no, no verás la gloria del Señor, ni comprenderás la palabra de Dios, porque las bajezas, las soberbias, las dobleces, te obstaculizarán ver y oír".

Siammai: "-¿Así le hablas a un maestro?" 

Jesús: "-Así hablo y así hablaré hasta la muerte. Porque por encima de mi propio beneficio está el interés del Señor y el amor a la Verdad, de la cual soy Hijo. Y además te digo, rabí, que la esclavitud de que habla el Profeta, que es de la que Yo hablo, no es la que crees, como tampoco la regalidad será la que tú piensas. Antes bien, por mérito del Mesías, el hombre será liberado de la esclavitud del Mal que lo separa de Dios, y la señal del Cristo, liberados los espíritus de todo yugo, hechos súbditos del Reino eterno, signará a éstos. Todas las naciones inclinarán su cabeza, ¡oh, estirpe de David!, ante el Vástago de ti nacido, árbol ahora que extiende sus ramas sobre toda la Tierra y se alza hacia el Cielo. 

Y en el Cielo y en la Tierra toda boca glorificará su Nombre y doblará su rodilla ante el Ungido de Dios, ante el Príncipe de la Paz, el Caudillo, ante Aquel que, tomando de sí mismo, embriagará a toda alma cansada y saciará toda alma hambrienta; el Santo que estipulará una alianza entre la Tierra y el Cielo no como la que fue estipulada con los Padres de Israel cuando los sacó de Egipto (siguiendo considerándolos de todas formas siervos), sino imprimiendo la paternidad celeste en el espíritu de los hombres con la Gracia de nuevo infundida por los méritos del Redentor por el cual todos los hombres buenos conocerán al Señor y el Santuario de Dios no volverá a ser derruido y hollado".

Siammai: "-¡Pero, niño, no blasfemes! Acuérdate de Daniel, que dice que, cuando hayan matado al Cristo, el Templo y la Ciudad serán destruidos por un pueblo y por un caudillo venidero. ¡Y tú sostienes que el Santuario de Dios no volverá a ser derribado! ¡Respeta a los Profetas!" 

Jesús: "-En verdad te digo que hay Uno que está por encima de los Profetas, y tú no lo conoces, ni lo conocerás, porque te falta el deseo de ello. Y has de saber que todo cuanto he dicho es verdad. No conocerá ya la muerte el Santuario verdadero. Al igual que su Santificador, resucitará para vida eterna y, al final de los días del mundo, vivirá en el Cielo". 

Hil.lel: "-Préstame atención, niño. Ageo dice: '... Vendrá el Deseado de las gentes... Grande será entonces la gloria de esta casa, y de esta última más que de la primera'. ¿Crees que se refiere al Santuario de que Tú hablas?" 

Jesús: "-Sí, maestro. Esto es lo que quiere decir. Tu rectitud te conduce hacia la Luz, y Yo te digo que, una vez consumado el Sacrificio del Cristo, recibirás paz porque eres un israelita sin malicia". 

Gamaliel: "-Dime, Jesús: ¿Cómo puede esperarse la paz de que hablan los Profetas, si tenemos en cuenta que este pueblo ha de sufrir la devastación de la guerra? Habla y dame luz también a mí". 

Jesús: "-¿No recuerdas, maestro, que quienes estuvieron presentes la noche del nacimiento del Cristo dijeron que las formaciones angélicas cantaron: 'Paz a los hombres de buena voluntad'? Ahora bien, este pueblo no tiene buena voluntad, y no gozará de paz; no reconocerá a su Rey, al Justo, al Salvador, porque lo espera como rey con poder humano, mientras que es Rey del espíritu; y no lo amará, puesto que el Cristo predicará lo que no le gusta a este pueblo. Los enemigos, los que llevan carros y caballos, no serán subyugados por el Cristo; sí los del alma, los que doblegan, para infernal dominio, el corazón del hombre, creado por el Señor. Y no es ésta la victoria que de El espera Israel. Tu Rey vendrá, Jerusalén, sobre 'la asna y el pollino', o sea, los justos de Israel y los gentiles; mas Yo os digo que el pollino le será más fiel a Él y, precediendo a la asna, le crecerá en el camino de la Verdad y de la Vida. Israel, por su voluntad, perderá la paz, y sufrirá en sí, durante siglos, aquello mismo que hará sufrir a su Rey al convertirlo en el Rey de dolor de que habla Isaías".  

Siammai: "-Tu boca tiene al mismo tiempo sabor de leche y de blasfemia, nazareno. Responde: ¿Dónde está el Precursor? ¿Cuándo lo tuvimos?" 

Jesús: "-Él ya es una realidad. ¿No dice Malaquías: 'Yo envío a mi ángel para que prepare delante de mí el camino; enseguida vendrá a su Templo el Dominador que buscáis y el Ángel del Testamento, anhelado por vosotros'? Luego entonces el Precursor precede inmediatamente al Cristo. Él es ya una realidad, como también lo es el Cristo. Si transcurrieran años entre quien prepara los caminos al Señor y el Cristo, todos los caminos volverían a llenarse de obstáculos y a hacerse retortijados. Esto lo sabe Dios y ha previsto que el Precursor preceda en una hora sólo al Maestro. Cuando veáis al Precursor, podréis decir: '"Comienza la misión del Cristo'. Y a ti te digo que el Cristo abrirá muchos ojos y muchos oídos cuando venga a estos caminos; mas no vendrá a los tuyos, ni a los de los que son como tú. Vosotros le daréis muerte por la Vida que os trae. Pero cuando - más alto que este Templo, más alto que el Tabernáculo que está dentro del Santo de los Santos, más alto que la Gloria que está sostenida por los Querubines - el Redentor ocupe su trono y su altar, de sus numerosísimas heridas fluirán: maldición para los deicidas; vida para los gentiles. Porque Él, ¡oh, maestro insipiente!, no es, lo repito, Rey de un reino humano, sino de un Reino espiritual, y sus súbditos serán únicamente aquellos que por su amor sepan renovarse en el espíritu y, como Jonás, nacer una segunda vez, en tierras nuevas, 'las de Dios', a través de la generación espiritual que tendrá lugar por Cristo, el cual dará a la Humanidad la Vida verdadera." 

Siammai y sus seguidores: "-¡Este nazareno es Satanás!" 

Hil.lel y los suyos: "-No. Este niño es un Profeta de Dios. Quédate conmigo, Niño; así mi ancianidad transfundirá lo que sabe en tu saber, y Tú serás Maestro del pueblo de Dios. 

Jesús: "-En verdad te digo que si muchos fueran como tú, Israel sanaría; mas la hora mía no ha llegado. A mí me hablan las voces del Cielo, y debo recogerlas en la soledad hasta que llegue mi hora. Entonces hablaré, con los labios y con la sangre, a Jerusalén; y correré la misma suerte que corrieron los Profetas, a quienes Jerusalén misma lapidó y les quitó la vida. Pero sobre mi ser está el del Señor Dios, al cual Yo me someto como siervo fiel para hacer de mí escabel de su gloria, en espera de que Él haga del mundo escabel para los píes del Cristo. Esperadme en mi hora. Estas piedras oirán de nuevo mi voz y trepidarán cuando diga mis palabras últimas. 

Bienaventurados los que hayan oído a Dios en esa voz y crean en Él a través de ella: el Cristo les dará ese Reino que vuestro egoísmo sueña humano y que, sin embargo, es celeste, y por el cual Yo digo: 'Aquí tienes a tu siervo, Señor, que ha venido a hacer tu voluntad. Consúmala, porque ardo en deseos de cumplirla'". 

Y con la imagen de Jesús con su rostro inflamado de ardor espiritual elevado al cielo, con los brazos abiertos, erguido entre los atónitos doctores. 

 Dice Jesús: "-Volvemos muy atrás en el tiempo, muy atrás. Volvemos al Templo, donde Yo, con doce años, estoy disputando; es más, volvemos a las vías que van a Jerusalén, y de Jerusalén al Templo." 

Observa la angustia de María al ver - una vez congregados de nuevo juntos hombres y mujeres - que Yo no estoy con José. 

No levanta la voz regañando duramente a su esposo. Todas las mujeres lo habrían hecho; lo hacéis, por motivos mucho menores olvidándoos de que el hombre es siempre cabeza del hogar. No obstante, el dolor que emana del rostro de María traspasa a José más de lo que pudiera hacerlo cualquier tipo de reprensión. No se da tampoco María a escenas dramáticas. Por motivos mucho menores, vosotras lo hacéis deseando ser notadas y compadecidas. No obstante, su dolor contenido es tan manifiesto (se pone a temblar, palidece su rostro, sus ojos se dilatan) que conmueve más que cualquier escena de llanto y gritos. 

Ya no siente ni fatiga ni hambre. ¡Y el camino había sido largo, y sin reparar fuerzas desde hacía horas! Deja todo; deja al camastro que se estaba preparando, deja la comida que iban a distribuir. Deja todo y regresa. Está avanzada la tarde, anochece; no importa; todos sus pasos la llevan de nuevo hacia Jerusalén; hace detenerse a las caravanas, a los peregrinos; pregunta. José la sigue, la ayuda. Un día de camino en dirección contraria, luego la angustiosa búsqueda por la Ciudad. 

¿Dónde, dónde puede estar su Jesús? Y Dios permite que Ella, durante muchas horas, no sepa dónde buscarme. Buscar a un niño en el Templo no era cosa juiciosa: ¿qué iba a tener que hacer un niño en el Templo? En el peor de los casos, si se hubiera perdido por la ciudad y, llevado de sus cortos pasos, hubiera vuelto al Templo, su llorosa voz habría llamado a su mamá, atrayendo la atención de los adultos y de los sacerdotes, y se habrían puesto los medios para buscar a los padres fijando avisos en las puertas. Pero no había ningún aviso. 

Nadie sabía nada de este Niño en la ciudad. ¿Guapo? ¿Rubio? ¿Fuerte? ¡Hay muchos con esas características! Demasiado poco para poder decir: "¡Lo he visto! ¡Estaba allí o allá!". 

Y vemos a María, pasados tres días, símbolo de otros tres días de futura angustia, entrando exhausta en el Templo, recorriendo patios y vestíbulos. Nada. Corre, corre la pobre Mamá hacia donde oye una voz de niño. Hasta los balidos de los corderos le parecen el llanto de su Hijo buscándola. Mas Jesús no está llorando; está enseñando. Y he aquí que desde detrás de una barrera de personas llega a oídos de María la amada voz diciendo: "Estas piedras trepidarán...". Entonces trata de abrirse paso por entre la muchedumbre, y lo consigue después de una gran fatiga: ahí está su Hijo, con los brazos abiertos, erguido entre los doctores. 

María es la Virgen prudente. Pero esta vez la congoja sobrepuja su conocimiento. Es una presa que derriba todo lo que pilla a su paso. Corre hacia su Hijo, lo abraza, levantándolo y bajándolo del escabel, y exclama: "¡Oh! ¿Por qué nos has hecho esto! Hace tres días que te estamos buscando. Tu Madre está a punto de morir de dolor, Hijo. Tu padre está derrengado de cansancio. ¿Por qué, Jesús?". 

No se preguntan los "porqués" a Aquel que sabe, los "porqués" de su forma de actuar. A los que han sido llamados no se les pregunta "por qué" dejan todo para seguir la voz de Dios. Yo era Sabiduría y sabía; Yo había "sido llamado" a una misión y la estaba cumpliendo. Por encima del padre y de la madre de la tierra, está Dios, Padre divino; sus intereses son superiores a los nuestros; su amor es superior a cualquier otro. Y esto es lo que le digo a mi Madre.  

Termino de enseñar a los doctores enseñando a María, Reina de los doctores. Y Ella no se olvidó jamás de ello. 

Volvió a surgir el Sol en su corazón al tenerme de la mano, de esa mano humilde y obediente; pero mis palabras también quedaron en su corazón. Muchos soles y muchas nubes habrían de surcar todavía el cielo durante los veintiún años que debía Yo permanecer aún en la tierra. 

Mucha alegría y mucho llanto, durante veintiún años, se darán el relevo en su corazón. Mas nunca volverá a preguntar: "¿Por qué nos has hecho esto, Hijo mío?". 

 ¡Aprended, hombres arrogantes!