jueves, 3 de abril de 2025

Emilia (La Canastera) Fernandez: Martir del Rosario

Del sitio Alfa & Omega:

Emilia Fernández Rodríguez, conocida popularmente como la Canastera sube a los altares este sábado junto con otros 114 mártires de la fe durante la Guerra Civil. Es 25 de marzo, fiesta de la Anunciación de la Virgen María, a quien tanto rezó la primera mujer gitana beata en la cárcel a través del Rosario. Es, de hecho, mártir del rosario.

Pero Emilia no es una mártir al uso; ella no fue asesinada de forma directa. No fue ejecutada. Es, como muchos lo han sido antes, mártir por los sufrimientos. Penurias que encontró en la cárcel, allí donde estaba esperándola Dios. Porque, aunque fue bautizada el mismo día de su nacimiento, la vida de esta mujer gitana no estuvo nunca cerca de la Iglesia. No se tiene constancia de que hubiese recibido catequesis, ni siquiera la Primera Comunión. Es tras ser conducida a la cárcel por ayudar a su marido a evitar ir al frente, poco después de casarse y embarazada, cuando descubre la fe a través de un grupo de mujeres de distintas condiciones –casadas, viudas, solteras y religiosas– que rezaban el rosario por las tardes. Aprendió entonces el padrenuestro, el avemaría y el gloria y, por tanto, el rezo del rosario, de la mano de Dolores del Olmo, aunque nunca supo de memoria las letanías. "Es en este momento, cuando descubre a Dios, que su vida cambia completamente. Deja de llorar y estar triste, y vuelve a ser la gitana alegre y simpática que había sido", explica a Alfa y Omega Martín Ibarra Benlloch, doctor en Historia y autor de Emilia la Canastera, editado por Palabra.

Para entonces, la nueva beata ya había subido algunos de los escalones que le han llevado al cielo: admitir la amistad con el otro en la cárcel; aprender a rezar el rosario; dejarse catequizar y tener un mayor deseo de Dios; escuchar la vida de los santos; y descubrir la Iglesia con aquellas mujeres en la cárcel, como una Iglesia en las catacumbas. Pero le quedaban algunos más, marcados, sobre todo, por el sufrimiento.

Uno de ellos fue el de superar el hambre que reinaba en la prisión, que era más un intento de exterminio deliberado que falta de víveres. En el caso de Emilia, la situación era doblemente grave, pues estaba encinta. Esta circunstancia la aprovechó la jefa de la cárcel, Pilar Salmerón, para chantajearla a cambio de comida y favores; solo le tenía que decir quién le había enseñado a rezar, quién era su catequista. La conmina incluso a apostatar. Se niega, "entiende que la verdadera libertad es la interior", reconoce Ibarra Benlloch. Así acaba Emilia en una celda de castigo, sola. Lo cuenta su propia catequista, según recoge el citado libro: "Esta muchacha que se encontraba condenada a seis años por haber evitado que su marido marchara al frente, a pesar de las falsas promesas de Pilar Salmerón y que ella creía ciertas, se negó en absoluto a delatar a la que le había enseñado a rezar; entonces, Pilar Salmerón, sin tomar en cuenta su estado la recluyó en una celda, dejándole en el mayor abandono y al dar a luz sin que se le prestase ninguna ayuda facultativa, e incluso le negó alimentos, ropas y elementos de higiene necesarios, muriendo a consecuencia de esto a los ocho días".

Subió así los escalones de la no delación de su catequista, el del cuidado de su maternidad aunque le cueste la vida y, finalmente, su abandono a Dios, pues entre grito y grito de dolor, reza junto a sus compañeras. Para Ibarra, lo más significativo de Emilia es "su entereza ante la adversidad y su capacidad de sufrimiento. Su humanidad y buenos modales. Su capacidad de observación e inteligencia natural. El darse cuenta de que debía volver a Dios a pesar de sus circunstancias dramáticas. El recurrir a la Virgen María, a través del rezo del rosario, para conocer más y mejor a Jesucristo. Emilia, que en el mismo día de su nacimiento fue bautizada, murió como cristiana ejemplar".

Son los escalones hacia la santidad de una mujer gitana como tantas; trabajadora como tantas, alegre y piadosa, leal y buena madre. Es, en definitiva, un buen ejemplo de que siempre hay tiempo para volver a Dios y que la santidad es posible.

La causa en la que se incluye Emilia está formada por un total de 115 mártires, de los que 95 son sacerdotes –92 diocesanos, dos operarios diocesanos y un franciscano– y 20 laicos, entre ellos dos mujeres. Todos eran naturales de Almería y su diócesis o residentes en su territorio en el tiempo de la persecución religiosa en la que fueron martirizados, entre 1936 y 1939. Entre los laicos había personas de toda condición y pertenecientes a distintas organizaciones eclesiales. Los hay que eran adoradores nocturnos; otros de Acción Católica o de la Asociación Católica de Propagandistas. Había abogados, agricultores, ingenieros de minas, amas de casa, maestros, farmacéuticos… que no dudaron en dar su vida por la fe. Más aún: dieron la vida perdonando a sus verdugos.

 

miércoles, 2 de abril de 2025

Mi abuela Anna rezaba seis horas diarias a María

 


Del sitio Un Minuto con María:

El domingo 9 de junio de 2024, el obispo metropolitano Borys Gudziak, de la Arqueparquía Católica Ucraniana de Filadelfia, ordenó diácono a Ihor Demydas. En este extracto de una entrevista, Ihor habla de su camino hacia el sacerdocio, desde sus años como monaguillo hasta sus estudios teológicos en Roma.

¿Cuándo sentiste por primera vez el llamado al sacerdocio? ¿Fue repentino o gradual?

"Honestamente, es una pregunta difícil para mí y no tengo una respuesta definitiva. Sin embargo, me gustaría compartir una pequeña historia sobre mi llamado al sacerdocio, que comenzó en mi niñez.

Creo firmemente que mi bisabuela Anna, que pasaba seis horas al día rezando a la Virgen María, influyó en mi vocación. Cuando mi abuela se ponía a orar, me sentaba a su lado y me gustaba mucho ver pasar las cuentas del rosario entre sus dedos y escuchar el “avemaría”.

Alrededor de los 11 años me uní al grupo de monaguillos de la parroquia San Paraskeva-Pyatnytsia, en mi pueblo de Velyki Birky (Ucrania), lo que me sumergía aún más en un momento misterioso y espiritual.

Recuerdo el mes de mayo, durante el cual la parroquia cantaba todos los días el “Moleben a la Santísima Theotokos”. ¡Era el mes más hermoso! Me encantaba ir a esa liturgia y cantar. No podía permitirme el lujo de perderme ni un solo día de esa oración. Me sentía tan feliz que es difícil expresarlo.

Después de la secundaria, ingresé a una escuela de música, donde estudié durante cuatro años. Pero en mi tercer año sentí que quería ingresar al seminario. Me gustó mucho el canto de los seminaristas. Cuando los vi con sotana, me fascinó tanto su apariencia, que siempre quise vestir ese atuendo. Estos eran sentimientos extraordinariamente misteriosos de la presencia de Dios en mi vida.

Después de terminar mis estudios de música, ingresé al seminario de la ciudad ucraniana de Ternopil, donde estudié durante siete años. Me alegró mucho saberme admitido como estudiante. Recuerdo el momento en que escuché mi nombre en la lista de candidatos. Salí corriendo del auditorio con lágrimas en los ojos, agradeciendo a Dios por este gran regalo.

Posteriormente, mi vocación se desarrolló en la “Ciudad Eterna”, en Roma, donde estudié Teología del Matrimonio y de la Familia en el Pontificio Instituto Juan Pablo II. Hoy doy gracias a Dios sinceramente porque mi vocación me ha  traído al diaconado, primer grado del sacramento del Orden."


martes, 1 de abril de 2025

Viaje entre el cielo y el infierno

 

Del sitio 1000 razones para creer:

Una tarde de julio de 1971, Anne-Marie Le Goff, profesora, madre y embarazada de su sexto hijo, conducía por la carretera que va de Rennes (Francia, Ille-et-Vilaine), donde vive con su marido Yves y sus cinco hijos, a Plougrescant (Francia, Côtes-d'Armor), donde el matrimonio tiene una casa de vacaciones. Yves la siguió en una furgoneta con dos de los niños, sus maletas y el equipo necesario para las cuatro semanas de vacaciones.

A las afueras de Paimpol (Francia, Côtes-d'Armor), se desata una terrible tormenta. Granizos "tan grandes como huevos de paloma" se estrellaron contra el suelo empapado y resbaladizo. Anne-Marie no podía ver más allá de veinte metros. Ya no puede controlar el coche. Detrás de ella, su marido también entra en pánico. De repente, el coche de Anne-Marie se desvía para evitar un obstáculo: los pasajeros sienten el impacto. La futura madre siente un dolor en su interior. Yves, que había acudido al rescate, le dice que no pierda la esperanza y que tienen que salir a toda costa, pues de lo contrario el coche quedaría sumergido. Llegaron a su casa en plena noche. Habían tardado más de cuatro horas en recorrer menos de doscientos kilómetros.

La noche siguiente, Anne-Marie sufrió una pequeña hemorragia, lo que la preocupó en su situación. Tras descargar el material, Yves regresó a Rennes, donde le esperaba su trabajo. Su mujer sabía que tendría que quedarse allí tres semanas. Llamó a un médico, que le aseguró que todo iba bien y que su bebé nonato estaba de maravilla.

El 14 de agosto siguiente, a última hora de la tarde, Anne-Marie sufrió un colapso. La hemorragia era muy grave. Apenas tenía fuerzas para pedir ayuda a sus hijos. Consiguieron telefonear a un médico, cuya primera medida fue llevarla rápidamente al hospital de Tréguier (Francia, Côtes-d'Armor).

Su marido fue alertado inmediatamente y acudió al hospital, pero ya era demasiado tarde. Anne-Marie, tumbada en la mesa de operaciones, acababa de ser declarada "muerta" por el anestesista. Es el comienzo de una experiencia increíble para ella, cuyas principales etapas se describen a continuación:

Anne-Marie repasa toda su vida. Se trata de un fenómeno perfectamente identificado en el contexto de las ECM. No se trata sólo de la percepción de los principales acontecimientos de su vida, sino de la totalidad de los hechos, tanto materiales como morales, que han marcado su vida desde el nacimiento hasta 1971: cada uno de ellos es "juzgado", no por la justicia humana, sino por un amor increíble.

Mientras que la gran mayoría de las ECM consisten en una forma de elevación espiritual, a través de un "túnel de luz", para Anne-Marie comenzó una fase muy oscura. Presa de un "mareo espantoso", fue literalmente succionada hacia abajo, a un terrible lugar de "frío glacial", "mineral", donde toda vida ha desaparecido. Al mismo tiempo -y éste es un detalle importante para la autenticidad del fenómeno- experimentaba un creciente dolor moral a medida que caía en el "abismo". Creyente practicante, empezó a dudar de su fe de forma "intolerable". Le parecía que no existía nada más allá de esta vida terrenal. Es una forma de abandono, una "noche espiritual" que los místicos cristianos siempre han conocido. Sumida en una penumbra aterradora, siente que tiembla y, sobre todo, que ese estado durará para siempre.

De repente, la oscuridad deja entrar un poco de luz pálida, como los rayos de la luna a través de la espesa niebla. Levanta la vista y allí, a unas decenas de metros, Anne-Marie ve a Cristo en la Cruz. El impacto es indescriptible. Al pie de la Cruz, observa a un joven y a una mujer que no puede reconocer. Junto a ellos hay otra mujer cuya identidad tampoco conoce.

De repente, escucha en su interior, "como si me lo susurraran",  este mensaje: "Dios ha tomado esta vida humana tuya para construir un puente entre Él y la humanidad. Tomó esta vida humana en su Hijo Jesús [...] Jesús tomó un cuerpo en el cuerpo de una mujer, una mujer que no tenía nada de divino, que era enteramente humana".Jesús, en la cruz, dijo: "¡Madre, ésta es tu hija, Ana María, ésta es tu madre!." En ese momento, la mujer que, a los ojos de la medicina, acababa de perder la vida, comprendió que la segunda mujer desconocida al pie de la cruz, junto a María y Juan, era ella misma.

La tercera fase comienza con la iluminación de las tinieblas. Anne-Marie no sabe cómo se mueve: ¿con su cuerpo (pero qué cuerpo, puesto que está muerta?), o mentalmente? "Sabía que estaba en un tranvía" , dice con sus propias palabras. Ahora tiene la impresión de "escalar", de elevarse verticalmente, en sentido físico. Como en el descenso al abismo, durante el cual había sentido un intenso sufrimiento interior, ahora siente que una paz indefinible invade su ser, y el frío desaparece a medida que se eleva: "la ansiedad me abandona poco a poco". Es el equivalente a atravesar el túnel luminoso que describen las personas que experimentan una ECM.

Llega a una especie de "puerta de medio arco, bastante estrecha", más allá de la cual una "cortina impalpable oculta un espacio del color del fuego y del arco iris". En ese momento, se sintió perfectamente a gusto, penetrada por un suave calor a la vez material y espiritual. Un instante después, una especie de bruma emerge de la cortina, y una silueta se perfila lentamente en ella, revelando la luz, como "un negativo fotográfico". Añade un detalle que echa por tierra la hipótesis de una alucinación o de una actividad onírica: "Cuanto más me alejaba, más se acercaba, y más podía distinguir su silueta: una mujer pequeña" . Tal observación de las leyes de la óptica -involuntaria para Anne-Marie- echa por tierra la idea de una causa cerebral para la ECM: las alucinaciones y los sueños retuercen, transforman y modifican la realidad, eliminando toda lógica de los fenómenos percibidos y confundiendo, en su mayor parte, causa y efecto.

Anne-Marie pide a la desconocida que revele su nombre. Era María, la Madre del Señor. La aparición le dice: "¡Mira! ¡Escúchala!Lo contarás, lo transmitirás". En ese momento, se siente arrojada a la luz, más allá de la puerta que había interrumpido su avance. La "dicha" que la invadió no se parecía a nada de lo que había experimentado aquí en la Tierra. A lo lejos, cada vez más claramente, oye una música "maravillosa". Era una orquesta y coros invisibles, pero en medio de ellos creyó reconocer a su hija Elisabeth, de siete años, tocando el arpa. Sin embargo, en aquel momento la niña no tocaba ningún instrumento. Anne-Marie no tenía ni idea de por qué creía haber identificado a su hija. En cualquier caso, se quedó muy sorprendida cuando, cuatro años más tarde, Elisabeth le dijo que iba a estudiar arpa. No había ninguna señal de ello. Anne-Marie nunca habló a sus hijos de su aventura hasta que fueron adultos.

Otro detalle sorprendente: Ana María reconoció la voz de su madre en el coro celestial sin error posible. Esta persona estaba viva en aquel momento. Pero murió tiempo después.

Cuarto momento: entra en "una especie de sol inmenso" cuyo centro no puede fijar. Poco a poco aparece una "gran silueta, gigantesca, negra, porque era demasiado luminosa y radiante". Quiso tocar esta figura, pensando en la hemorroísa del Evangelio, que se salvó tocando el manto de Jesús... La Virgen María dijo: "¡No! Ahora no. No ha llegado el momento".

En un instante está al otro lado de la puerta. Esta vez, María ya no era una silueta, sino una joven de belleza indescriptible, con "grandes ojos almendrados de color marrón oscuro" y el pelo "claramente visible". Era sobre todo "la profundidad de su mirada, que me penetraba con un amor infinito". "¡Vas a volver y vas a empezar!", le dijo, prometiéndole que cuidaría de ella. Al oír estas palabras, Anne-Marie se dio cuenta de que sus pies descansaban sobre "una especie de nube suspendida en el espacio" y que, a lo lejos, podía ver la mesa de operaciones y su propio cuerpo tendido sobre ella. "Podía ver un cuerpo tendido sobre ella, con monjas y enfermeras alrededor, apiñándose y hablando con el cuerpo en cuestión..." Añadió una experiencia inimaginable: sintió los sentimientos y emociones de las personas que intentaban salvarla: "Sentía su ansiedad, su angustia..." Notó que una de las hermanas se inclinaba sobre ella. Cuando se dio cuenta, había vuelto a su cuerpo físico. Y entonces... "Fue como si cerrara los ojos y los volviera a abrir. Y vi en mi mirada los dos ojos de la monja que se inclinaba sobre mí... La oía decir, como en una niebla: '¡Está aquí! Ha vuelto!'"

Anne-Marie notó que sus miembros volvían a ser una fuente de dolor. Cuando vio la bolsa de sangre atada a su brazo, el equipo médico y la máscara de oxígeno que le entregaban, recordó los momentos de felicidad que acababa de vivir. A nivel psicológico, esta experiencia fue el catalizador de una conversión profunda y duradera. Más allá de la tristeza que le causó la pérdida de su bebé, Anne-Marie redescubrió una increíble alegría de vivir. Dedica cada vez más tiempo a la oración, a la lectura de la Biblia y a la meditación, y su amor por los demás no deja de crecer. Su desapego por las cosas materiales impresiona a todos los que la conocen.

Lo que es aún más increíble es que sus dotes naturales y sus cualidades humanas han florecido de forma fantástica. Se ha convertido en poetisa, ha escrito canciones para niños discapacitados y ha impartido sesiones de formación musical y catequética. En 1981 grabó un disco con los pequeños cantores de Aubervilliers y el apoyo del padre Francis Méhaignerie, párroco de Saint-Augustin en Rennes. El arzobispo de Rennes, monseñor Paul Gouyon, a quien Anne-Marie había enviado las letras de sus canciones, le envía una carta de felicitación fechada el 22 de abril de 1981.

Sobre todo, fundó un grupo de oración llamado Aïn Kariem, destinado a difundir "la fe, la alegría y la loca esperanza" rezando a Dios por las parejas sin hijos y las madres separadas de sus bebés. En 2000, Anne-Marie se reencontró con la Madre Cécile, una monja agustina que la había rodeado de afecto en el quirófano en 1971. Durante una conversación telefónica, esta hermana, ya muy anciana, que en otro tiempo había estado cerca de la Madre Yvonne-Aimée de Malestroit, cuyo proceso de beatificación había comenzado, le explicó que debía su vida a la intercesión de su fundadora, a quien todas las monjas presentes habían pedido que intercediera ante Dios.

Patrick Sblachiero

lunes, 31 de marzo de 2025

¿Cómo puedo hacer que mi familia rece el Rosario


 Adaptado del sitio Relevant Radio:

¿Cómo puedo hacer que mi familia rece el rosario?. ¿Rezan en su familia juntos el Rosario? ¿Ayuda a sus hijos a permanecer cerca de Dios?

Patrick Conley y el Padre Dave Heney charlaron sobre un tema súper inspirador: cómo una joven oyente de Relevant Radio, llamada Bridget puede inspirar a sus hermanos para que se unan a ella en el rezo del Rosario. ¡Adentrémonos en esta conmovedora e inspiradora historia!

Bridget de Fort Wayne, IN, que sólo tiene 17 años, llamó con una gran pregunta en su corazón. Quiere recuperar la tradición familiar de rezar juntos el Rosario. Cuando era más joven, su familia rezaba el Rosario todas las tardes a las 7 p.m., pero cuando se hicieron mayores y empezaron a mudarse, esa tradición se desvaneció. Ahora, Bridget quiere recuperarla, aunque sus hermanos no siempre se lleven bien.

El padre Dave tenía algunos consejos increíbles para compartir con Bridget:

  • Invitación gentil: En lugar de decirles a sus hermanos lo que tienen que hacer, Bridget podría simplemente invitarlos a unirse a ella en la oración en un momento y lugar específicos. Que suene tranquilo y acogedor.

  • Constancia y paciencia: Aunque empiece rezando sola, debe seguir haciéndolo y extender la invitación con regularidad. La paciencia es la clave.

  • Enfoque no coercitivo: A nadie le gusta sentirse presionado. La invitación debe ser cordial y sin culpabilizar a nadie.

Testimonio personal de Jake Moore: Cuando su familia ve lo feliz y en paz que la hace el Rosario, puede que quieran unirse a ella. ¡Su propia alegría puede ser súper contagiosa!

Patrick Conley sugirió que Bridget y su familia vieran este evento diario en Relevant Radio. Es a las 7 p.m. (Horario Central de Estados Unidos) e incluye intenciones de oración de todo el país. Además, es interactivo y comunitario, lo que podría hacerlo más atractivo para su familia.

Bridget recibió muchos ánimos del Padre y de Patrick. Le aseguraron que su deseo de reunir a su familia a través de la oración es realmente hermoso. Dando un ejemplo positivo y siendo paciente, podría marcar la diferencia.

Así que Bridget, sigue brillando tu luz e invitando a tu familia con un corazón alegre. Tu paz y felicidad del Rosario pueden ser la chispa que vuelva a unir a todos.

 Jake Moore

domingo, 30 de marzo de 2025

La Virgen desde el cielo intercede con indeciblle caridad

 


Del sitio Evangelio del Día:

Cuando la Virgen de las vírgenes era conducida por su Dios e Hijo, el Rey de reyes, con la alegría de los ángeles y la alegría de los arcángeles, entre las aclamaciones del cielo, se cumplía la profecía de David que había dicho al Señor: “Una hija de reyes está de pie a tu derecha: es la reina, adornada con tus joyas y con oro de Ofir” (Sal 45,10). Según la Palabra de Salomón, “Vestida de brocado, es llevada hasta el rey. Las vírgenes van detrás, sus compañeras la guían, con gozo y alegría entran al palacio real” (Sal 45,15-16). (…) La Virgen no podía cesar de alabar. Veía al Hijo de Dios, nacido de ella, sentado a la derecha de la majestad del Padre, tomarla con él en la gloria. “ Pero yo estoy siempre contigo, tú me has tomado de la mano derecha; me guiarás con tu consejo y después, me recibirás con gloria" (Sal73,24-25). Elevada en medio de aclamaciones de alegría y alabanza, fue ubicada la primera luego de Dios, sobre un trono de gloria, más arriba que todos los habitantes del cielo. (…)

Desde entonces, abajándose hacia el género humano, con una indecible caridad y llevando hacia nosotros sus misericordiosos ojos -luz del cielo- Ella hace subir una oración universal por sacerdotes y pueblo, hombres y mujeres, vivos y muertos. Desde el cielo, la Virgen misericordiosa nos viene en ayuda hasta acá abajo. Con su oración todopoderosa, expulsa todos los males y entrega todos los bienes. Para los que le rezan de todo corazón, deviene la protección para la vida presente y la vida futura,. (…) Por cierto, esta Madre querida obtendrá lo que pida. Sus castas entrañas fueron el camino por el que el Verbo de Dios vino hasta nosotros para lavar las manchas del mundo y la caución del antiguo pecado. Jesucristo, nuestro Señor, que vive y reina con Dios Padre en la unidad del Espíritu Santo, Dios por los siglos de los siglos. Amén.

San Amadeo de Lausanne

sábado, 29 de marzo de 2025

Meditando el Rosario: Tercer Misterio Doloroso: La Coronación de Espinas

 

Del sitio de las Páginas de las Obras de Josemaría Escrivá:

Satisfecha queda el ansia de sufrir de nuestro Rey!. Llevan a mi Señor al patio del pretorio, y allí convocan a toda la cohorte (Marcos, XV, 16). Los soldadotes brutales han desnudado sus carnes purísimas. Con un trapo de púrpura, viejo y sucio, cubren a Jesús. Una caña, por cetro, en su mano derecha...

La corona de espinas, hincada a martillazos, le hace Rey de burlas... Ave Rex judaeorum! -Dios te salve, Rey de los judíos- (Marcos, XV, 18). Y, a golpes, hieren su cabeza. Y le abofetean... y le escupen.

Coronado de espinas y vestido con andrajos de púrpura, Jesús es mostrado al pueblo judío: Ecce homo!  -Ved aquí al hombre-. Y de nuevo los pontífices y sus ministros alzaron el grito diciendo: ¡crucifícale, crucifícale! (Juan., XIX, 5 y 6).

Tú y yo, ¿no le habremos vuelto a coronar de espinas, y a abofetear, y a escupir?

Ya no más, Jesús, ya no más... Y un propósito firme y concreto pone fin a estas diez Avemarías.


Coronación de espinas
Libro 'Santo Rosario'
 Capítulo 'Misterios dolorosos

viernes, 28 de marzo de 2025

El Ave María en la música


Del sitio Marie de Nazareth:

La liturgia ha concedido un lugar importante a las oraciones dedicadas a la Virgen María y, en particular, al Ave María, nombre latino del Avemaría. Aunque esta plegaria mariana hunde sus raíces en la tradición del canto gregoriano, a partir del siglo XV se abrió a la música instrumental, gracias a la polifonía, y superó así el marco litúrgico. He aquí algunas ilustraciones musicales de ello a lo largo de los siglos, hasta nuestros días. 

El Ave María se compuso originalmente en canto gregoriano. Esta canción es una oda a la gloria de la Virgen María, pero también a la encarnación de Cristo (fructum ventris tui). Esta alabanza es evidente en el ritmo verbal, gracias a los acentos y retenciones en las sílabas clave, pero también en la línea melódica, en la que se alternan partes graves y agudas. Esta dinámica confiere a la canción un sentido simbólico de elevación espiritual.

Durante el Renacimiento, las composiciones polifónicas se desarrollan y se hacen más complejas, en forma de motete o de misas compuestas en honor de la Virgen María. Josquin Des Prés (1450-1521), uno de los más grandes compositores de todos los tiempos y apodado el "Príncipe de los músicos" en el siglo XVI, escribió un Ave María que comienza como una fuga y va cobrando vida, siguiendo el sentido del texto.

Del mismo modo, Tomás Luis de Victoria (1548-1611), sacerdote, compositor, maestro de coro de la catedral de Ávila, entonces en Roma, y organista, compuso varias misas en honor de la Virgen María, y dos Ave Marías, para cuatro y ocho voces.

Más cerca de nosotros, el Ave María (KV 554) de Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) es un ejemplo de composición canónica; el Ave María de Johann Michael Haydn (1737-1806) fue compuesta hacia 1765.

Los músicos románticos de Alemania, Francia e Italia también compusieron Ave María en consonancia con la estética característica de la época: el famoso Ave María de Franz Schubert (1797-1828) es, por ejemplo, un lied inspirado en un poema profano de Walter Scott titulado "La dama del lago" (1810), ambientado en Escocia a finales de la Edad Media; el Ave María (op. 12) para coro femenino con orquesta de Johannes Brahms (1833-1897) fue compuesta en 1858.

Charles Gounod (1818-1893) compuso varios Ave María, el más famoso de los cuales es el que improvisó sobre el famoso primer preludio del primer libro del Clave bien temperado de Bach; César Franck (1822-1870) compuso tres Ave María, entre ellos el Ave María (FWV 62) en mi menor, compuesto hacia 1880, que es característico de su desarrollo estético y espiritual.

La música religiosa ortodoxa rusa también está magníficamente representada por el cántico dedicado a la Virgen María (Vísperas op. 37 en fa mayor) titulado Ave María, Bogoroditse Dievo Radouisia de Sergei Rachmaninoff (1873-1943); Igor Stravinsky (1882-1971) también compuso un Ave María para coro mixto a capella en 1934.

Más cerca, podemos citar, por ejemplo, el Ave María) del Diálogo de los Carmelitas de Francis Poulenc (1899-1963), estrenado en 1957, el Ave María del compositor alemán Franz Xaver Biebl (1906-2001), compuesta en 1959, o el Ave María del compositor español Frederic Mompou i Dencausse (1893-1987).

En cuanto al famosísimo Ave María de Caccini, se trata en realidad de un pastiche de Vladimir Vavilov, compuesto en 1970...

Por último, terminamos esta breve e inevitablemente sucinta ilustración musical del Ave María con el Ave María de Lourdes, que es también uno de los himnos católicos más conocidos en el mundo, habiendo sido traducido a numerosos idiomas, y con el hermoso Ave María compuesto por Tanguy Dionis du Séjour (fundador del conjunto Dei amoris cantores).

jueves, 27 de marzo de 2025

Donde aparece el Rosario en El Señor de los Anillos


 Del sitio Word on Fire:

En El Señor de los Anillos, la Dama Galadriel hace un regalo a Frodo cuando éste abandona Lothlórien: una ampolla, de algún modo llena de la luz de Eärendil, la estrella que sirve como una especie de Polaris o Estrella de la Mañana para guiar a los Eldar (elfos) a las Tierras Imperecederas. Cuando Galadriel le da la ampolla a Frodo, expresa el propósito de su regalo: "Que te sirva de luz en los lugares oscuros, cuando todas las demás luces se apaguen". Frodo utiliza por primera vez la ampolla como luz en la guarida de Shelob, una cueva que desprendía una "sensación de malicia tan intensa que Frodo se tambaleó" (El Señor de los Anillos, IV.9).  Mientras levanta la ampolla en alto, exclama "¡Aiya Eärendil Elenion Ancalima!", que se traduce como "¡Salve Eärendil, la más brillante de las estrellas!".  Al oír sus palabras, la luz brilla con más intensidad. Más tarde, cuando Sam usa la ampolla, grita:

    O Elbereth Gilthoniel
    o menel palan-diriel
    ¡le nallon sí di'nguruthos!
    ¡A tiro nin, Fanuilos!

    Oh Elbereth Starkindler,
    desde el alto firmamento mirando a lo lejos,
    ¡a ti clamo en medio de este horror!
    Mírame con bondad, Dama Siempre Pura.

Para los que no sean frikis de Tolkien, Elbereth (o Varda) es la Reina de las Estrellas en la mitología de Tolkien. A las palabras de Sam, la luz "flameó como una estrella que saltando del firmamento abrasa el aire oscuro con luz intolerable".

Dada por Lady Galadriel y fuente de luz a través de la oración, la ampolla es para nosotros una imagen del Rosario. La Santísima Virgen María, la más bella de todas las mujeres, nos dio el Rosario como luz en los lugares oscuros. Al rezar el Rosario, clamamos a María, la Estrella de la mañana, para que nos guíe al Cielo en su Hijo. Al susurrar nuestras Aves, pedimos a la Reina del Cielo, la Mujer vestida de estrellas, Su ayuda en los momentos más oscuros de la vida. Incluso la oración de Sam a Elbereth es sospechosamente similar al Salve Regina, que rezamos para terminar el Rosario: "¡Salve, Santa Reina... a ti clamamos... en este valle de lágrimas!  Vuelve pues, clementísima abogada, tus ojos de misericordia hacia nosotros".  

Podemos identificar tres efectos de la ampolla que también se aplican al Rosario. En primer lugar, la ampolla ilumina el camino de los hobbits para que no tropiecen: Rezando el Rosario, crecemos en gracia y podemos así comprender mejor el camino que debemos seguir. Tenemos fe en que, rezando a Dios por la poderosa intercesión de la Madre de Dios, Él nos acercará a Sí, en Quien está toda nuestra alegría. En segundo lugar, la ampolla da esperanza a los hobbits. A pesar de las pruebas a las que se enfrentan, la luz de Eärendil les recuerda las grandes historias sobre cómo otros han triunfado sobre el mal y cómo, por encima de toda la oscuridad de Mordor, todavía hay belleza, bondad y verdad. El Rosario de María es una fuente de esperanza para nosotros, pues meditando en la vida de Cristo y caminando con Él, llegamos a comprender aún más que la muerte no es un obstáculo para la vida de los santos.

Pero el Rosario en sí es mucho más poderoso que la ampolla. Es una oración que puede ser una petición, una meditación, una oración de acción de gracias, una oración de alabanza, incluso una oración de reparación por los pecados. Sin embargo, hay algo que el Rosario no es: una solución instantánea a todos nuestros problemas. En la oración final del Rosario, pedimos que podamos imitar lo que contienen los misterios y obtener lo que prometen. Es fácil olvidarse de la primera intención mientras se reza fervientemente por la segunda, pero son un conjunto. Debemos imitar lo que contienen los misterios, todos los misterios, desde la Anunciación, pasando por la Crucifixión, hasta la Resurrección y más allá. El Rosario no quita el dolor de esta vida, sino que nos ayuda a ver nuestro sufrimiento en la Cruz de Cristo. Alegrémonos, pues, sabiendo con viva esperanza que la Santísima Virgen María nos conducirá, a través de todo lo que se nos presente, hasta su Hijo y Señor nuestro, Jesucristo.

 el mayor de tres hermanos
licenciado en Filosofía y Teología en el Providence College
 

miércoles, 26 de marzo de 2025

Déjense amar por María

 


Del sitio Gaudium Press:

El amor… Tema complicado, pero trascendental. Tanto, que también puede referirse a la primera y más importante virtud teologal.

Pues somos de carne y hueso, y precisamos sentirnos amados. Incluso los ángeles, también.

El instinto de sociabilidad (Aristóteles ya nos definió hace cerca de 2.500 años como animales sociales…), es de los básicos que habitan en el alma humana, y puede ser entendido como un instinto de ser apreciado, de ser querido por nuestros semejantes.

Recuerdo una vez que tuve la gracia de conversar con Mons. João Clá Dias, fundador de los Heraldos del Evangelio y de agudo discernimiento de espíritus.

Decía él que todos precisamos sentir afecto, y que es absurdo creerse una ‘máquina’ de cualquier tipo no necesitada de afecto. Afirmaba él que esa necesidad tan básica, la Virgen siempre buscaba atenderla: ‘Ella se encarga siempre de manifestarnos su amor’.

Las palabras de Monseñor tenían un sabor a algo como ‘Déjese querer por Ella…’.

Es que con frecuencia somos tan orgullosos, que nos creemos no necesitados de afecto. Algo como Esaú, que se ve que despreciaba los consejos de Rebeca, y que era más confiado en su propia fuerza moral y física. Pero fue Jacob, Israel, quien por seguir los consejos de su madre alcanzó la primogenitura. Fue Jacob el que se dejó amar por Rebeca, Esaú no.

Necesitados pues de amor, no hay que hurgar mucho en la historia de los hombres, para darnos cuenta de que con muchísima frecuencia el amor humano decepciona.

Son muchos los hombres que se casan ‘por amor’ (más que para dar amor, para recibirlo…). Pero cuando no hay fe y práctica cristiana —que es la que nos mueve a salir de sí para buscar el beneficio del otro— más temprano que tarde comienza a vencer el egoísmo, el cada uno ‘tirando para su lado’; el egoísmo instalado ambienta los choques, los conflictos, dando con frecuencia en rupturas, que marcan la vida entera y pueden traer grave perjuicio a los hijos.

Por ello, la frase de que el matrimonio (y en definitiva cualquier relación humana) debe ser entre tres, es algo no solo cierto sino esencial: No puede ser solo el egoísmo de fulano más el egoísmo de fulana, sino que a esto hay que sumar el Amor Divino, que vaya penetrando la convivencia y el ser de fulano y fulana.

Que Dios nos ama, es una verdad de a puño que con frecuencia olvidamos. Nos dio la existencia, y no una cualquiera sino eterna, llamada a compartir los tronos de los ángeles. Nos da toda la naturaleza para un sabio uso.

Pero más importante, nos dio a su propia Madre, que es también nuestra Madre en el orden de la gracia. Todos somos o estamos llamados a ser hijos espirituales de María, y en ese sentido, Ella nos ama con el mismo tipo de amor con que ama a su Hijo-Dios.

Pero nuestra soberbia es tan grande, que como que nos gusta caminar por la vida sin recurrir a su amor materno. Es como un grosero pulso que mantenemos con la Virgen; es como si le dijéramos: ‘sí, yo sé que usted es la Madre de Dios y mi Madre, pero déjeme que yo solo puedo’.  Sin embargo Ella es tan misericordiosa, que al estrellarnos contra el muro de piedra y ahí sí dirigirnos a Ella, Ella no nos recuerda nuestros desprecios sino que nos auxilia. Pero vueltos a levantarnos, es común que volvamos a despreciar su auxilio.

En fin, pidámosle a Ella también esa gracia —porque todo es gracia— que tiene como premisa la humildad, el sabernos frágiles, débiles, llamados a caminar en unión con Dios:

¡Madre mía, que siempre y a todo momento, nos dejemos amar por Vos!

Saúl Castiblanco

martes, 25 de marzo de 2025

Este 25 de marzo renovemos nuestra consagración al Inmaculado Corazón de María

Del sitio María de Nazareth:

Desde la Plaza de San Pedro, evocando la solemnidad de la Anunciación celebrada el 25 de marzo de 2023, el Papa recordó el acto de consagración de “la Iglesia y la humanidad, en particular de Rusia y Ucrania, al Inmaculado Corazón de María”, un acto que presidió un año antes, el 25 de marzo de 2022, “en unión con todos los obispos del mundo”.

Este gesto espiritual, que movilizó ampliamente a los católicos de todo el mundo, ha sido uno de los más fuertes del pontificado del papa Francisco tras el inicio de la guerra en Ucrania.

Durante la Audiencia General del 22 de marzo de 2023, el Papa invitó a todos los creyentes a renovar esta consagración cada 25 de marzo.

lunes, 24 de marzo de 2025

Katie Ledecky: fe fuerte y humildad

 

Del sitio ACIPrensa:

Katie Ledecky, atleta olímpica considerada como una de las mejores nadadoras de todos los tiempos, a menudo habla sobre su fe y su experiencia de asistir a escuelas católicas.

Después de ganar su primera medalla de oro olímpica en 2012 a los 15 años, Ledecky se ha convertido en una de las mejores nadadoras de todos los tiempos. Con 10 medallas olímpicas y 21 títulos de campeonatos mundiales en su haber, Ledecky está preparada para ser una de las principales competidoras en los Juegos Olímpicos de París 2024, a finales de este mes.

Si bien sus hazañas en la natación le han traído elogios a Ledecky en todo el mundo, aquellos que conocieron a la joven originaria de Maryland (Estados Unidos) en su juventud, cuando asistía a escuelas católicas, la describen como una estudiante brillante, amable y fiel.

"No sólo es una atleta maravillosa, sino que también es un modelo a seguir (de lo) que uno querría que fuera una mujer joven y católica", compartió la Hna. Rosemaron Rynn con CNA, agencia en inglés de EWTN News. "Se ha convertido en una persona maravillosa debido a sus excelentes padres, su vida familiar y también al hecho de que se mantiene cerca de Dios".

La Hna. Rosemaron, que fue directora de Ledecky en la escuela Little Flower en Bethesda, Maryland, dijo que Ledecky asistió a la escuela desde preescolar hasta octavo grado. "Su madre era parte de la Sociedad de la Rosa Mística que se encarga del altar y otras cosas en la iglesia", agregó.

"Katie solía ayudar a su madre de vez en cuando con eso, y sé por haber leído historias sobre ella que sigue diciendo que su fe es muy importante", continuó la Hna. Rosemaron. "Ella ha dicho que reza antes de cada evento, y creo que el Señor realmente la ha bendecido".

En una entrevista de 2016 con el National Catholic Register, Ledecky compartió que a menudo reza un Ave María antes de cada una de sus carreras, asegurando que “más que nada, rezar me ayuda a concentrarme y dejar de lado las cosas que no importan en ese momento. Me da paz saber que estoy en buenas manos”.

Creo que nuestra devoción a María es muy hermosa”, dijo Ledecky. “Ella tiene un papel sagrado en el catolicismo, y su fuerte fe y humildad son cosas de las que podemos aprender”.

La humildad es otro atributo que la Hna. Rosemaron le reconoce a Ledecky, y le dijo a CNA que “[Katie] nunca promocionó el hecho de que era tan buena. De hecho, quedamos impactados cuando nos enteramos de que iba a ir a los Juegos Olímpicos”.

Llegaba durante la mañana antes de que comenzaran las clases, con el cabello todo mojado porque había salido a nadar antes de la escuela”, dijo. “Pero ella nunca se jactó de nada, nunca. Era verdaderamente humilde”.

Al ingresar a la Escuela Stone Ridge del Sagrado Corazón para la secundaria en 2011, Ledecky continuó manteniéndose “extremadamente conectada a tierra” y “humildemente amable” en medio de su ascenso a la fama, según la directora de Stone Ridge, Catherine Karrels.

En nuestro equipo de natación había estudiantes de todos los niveles. Teníamos a Katie, que era una atleta olímpica, y estudiantes que estaban aprendiendo a cruzar la piscina”, dijo Karrels a CNA. “Una de las cosas que admiraba de Katie era que era tan inclusiva y celebradora con los otros niños y todo lo que podían lograr”.

Además de ser miembro del equipo de natación de Stone Ridge y establecer numerosos récords, Ledecky también participó en muchas de las oportunidades de servicio de la escuela. Se ofreció como voluntaria como ayudante de maestra en su antigua escuela primaria, sirvió comidas a personas sin hogar en el comedor de beneficencia Shepherd's Table y ayudó a dirigir el programa de ministerio del campus de Stone Ridge, entre otros.

Katie realmente se preocupa profundamente por otras personas y está muy enfocada en la comunidad y la familia. Creo que mucho de eso proviene de su fe en que ve la dignidad en todos los que la rodean”, dijo Karrels. “Todas estas cosas encajan con una vida de fe que se basa en fuertes valores que provienen de su familia y que también se expresaron en su educación aquí en Stone Ridge”.

Ledecky ha mantenido cerca de ella su formación y sus raíces católicas, y a menudo hace paradas para ver tanto la Little Flower School como Stone Ridge después de sus hazañas y logros olímpicos. Como relató la Hna. Rosemaron, Katie la visitaba a ella y a las otras hermanas, “trayendo sus medallas y permitiéndonos a cada una usar una para tomarnos fotos con ella”.

Karrels se hizo eco de esto, compartiendo con CNA que Ledecky ha hecho "un gran trabajo al mantenerse en contacto con nosotros, regresando con frecuencia al campus cuando está en la ciudad".

A menudo viene y habla con nuestro cuerpo estudiantil y se relaciona con los niños. Por lo general, cuando hace eso, quiere que sea muy informal”, continuó Karrels. “Le gusta volver y hablar con sus profesores y entrenadores, caminar por los pasillos y ver cómo están todos. Creo que también sabe lo mucho que nos gusta que las jóvenes puedan verla y conocerla porque es una gran inspiración y un gran modelo a seguir para ellas de muchas maneras diferentes".

Preparada para competir en las pruebas de estilo libre de 200 metros, 400 metros, 800 metros y 1.500 metros de los próximos Juegos Olímpicos, en dos de las cuales actualmente tiene el récord, Ledecky, de 27 años, es la favorita para ganar el oro en varios de estos eventos.

La Hna. Rosemaron y sus compañeras hermanas del Inmaculado Corazón de María planean ver a Ledecky y animarla, y los sacerdotes y la congregación de la Iglesia de Little Flower expresaron sus oraciones y buenos deseos para la atleta mientras compite en París.

Stone Ridge será el anfitrión de un Pep Rally Olímpico el 25 de julio, donde se espera que más de 500 celebren no solo a Ledecky, sino también a los otros dos ex alumnas de la escuela que compiten para el equipo de Estados Unidos en natación: Phoebe Bacon y Erin Gemmell.

Karrels, quien viajará a París para animar a sus ex alumnas e informar a la comunidad de Stone Ridge, compartió que "es asombroso tener una representación tan alta de nuestras ex alumnas".

"Estoy encantada de ir a ver competir a Katie, Phoebe y Erin", afirmó. "Con suerte, cuando regresen de los juegos, podremos encontrar un momento para que vengan al campus y cuenten sus historias a nuestros estudiantes, y para celebrar nuevamente todo lo que han logrado y todas las lecciones que aprendieron".


domingo, 23 de marzo de 2025

Siempre se encuentra tiempo para rezar

 


Del sitio Aleteia:

Decimos que no tenemos tiempo para orar, sin embargo, es necesario que hagamos un espacio en nuestro día para Dios, porque sin oración, no podremos salvarnos.

Orar es necesario como la propia respiración, porque si no lo hacemos, morimos. Y no se trata de una figura poética, es algo tan real como que fuimos hechos por Dios y para Dios.

Por eso, debemos hacer espacio en nuestro día para orar, aunque nuestra agenda esté saturada.

Dice el Catecismo de la Iglesia católica: "La oración es un don de la gracia y una respuesta decidida por nuestra parte. Supone siempre un esfuerzo". CEC 2725

El ser humano es complejo, tenemos muchos distractores y además, hay alguien interesado en separarnos de Dios: "Los grandes orantes de la Antigua Alianza antes de Cristo, así como la Madre de Dios y los santos con Él nos enseñan que la oración es un combate. ¿Contra quién? Contra nosotros mismos y contra las astucias del Tentador que hace todo lo posible por separar al hombre de la oración, de la unión con su Dios". CEC 2725

Así como cultivamos hábitos para aprovechar mejor nuestra vida, como hacer ejercicio y llevar una buena dieta, también debemos habituarnos a orar. Y para ello, hay que romper con costumbres y prejuicios, porque: "Se ora como se vive, porque se vive como se ora. El que no quiere actuar habitualmente según el Espíritu de Cristo, tampoco podrá orar habitualmente en su Nombre. El 'combate espiritual' de la vida nueva del cristiano es inseparable del combate de la oración". CEC 2725

Por supuesto, debemos hacernos el propósito para orar, pero también es necesario encontrar esos momentos muertos que todos tenemos durante la jornada, en los que podríamos aprovechar para hablar con Dios.

Porque es más sencillo de lo que parece: simplemente, dirijamos nuestro pensamiento al Señor. En lugar de hablar solo, habla con Él. Cuéntale qué harás, tus penas, tus alegrías; dirígete al Señor en todo momento.

Claro que hay que aprender las oraciones y sacramentales a través de los cuales la Iglesia dispensa gracias e indulgencias, como ocurre con el rezo del santo rosario.

Pero ante todo, dispongamos nuestro corazón para que sea Dios el que habite en él, recordando que: "Orar es siempre posible: El tiempo del cristiano es el de Cristo resucitado que está con nosotros 'todos los días' (Mateo 28, 20), cualesquiera que sean las tempestades (cf Lucas 8, 24). Nuestro tiempo está en las manos de Dios" (CEC 2743)

sábado, 22 de marzo de 2025

Meditando el Rosario: Segundo Misterio Doloroso: La Flagelación de Nuestro SeñorJesucristo


 Del sitio Formación Católica:

"Estoy sufriendo un dolor aun mayor del que estás viendo. Y me dio a conocer por cuales pecados se sometió a la flagelación…" así relata Sor Faustina la visión que tuvo sobre la flagelación de Nuestro Señor Jesucristo, así como también, quienes azotan y castigan su cuerpo con mucha dureza.

El extraordinario "Diario de Sor Faustina" contiene revelaciones místicas muy profundas. En él es posible contemplar el infinito amor de un Dios misericordioso, así como también, los terribles padecimientos que sufrió durante su amarga pasión por la indiferencia de la humanidad.

Sor Faustina tuvo la siguiente visión:

Jueves, Adoración nocturna. Al venir a la adoración, en seguida me envolvió un recogimiento interior y vi al Señor Jesús atado a una columna, despojado de las vestiduras y en seguida empezó la flagelación. Vi a cuatro hombres que por turno azotaban al Señor con disciplinas. El corazón dejaba de latir al ver esos tormentos. Luego el Señor me dijo estas palabras: "Estoy sufriendo un dolor aun mayor del que estás viendo". Y Jesús me dio a conocer por cuales pecados se sometió a la flagelación, son los pecados impuros. Oh, cuanto sufrió Jesús moralmente al someterse a la flagelación. Entonces Jesús me dijo: "Mira y ve el género humano en el estado actual". En un momento vi cosas terribles: Los verdugos se alejaron de Jesús, y otros hombres se acercaron para flagelar los cuales tomaron los látigos y azotaban al Señor sin piedad. Eran sacerdotes, religiosos y religiosas y máximos dignatarios de la Iglesia, lo que me sorprendió mucho, eran laicos de diversa edad y condición, todos descargaban su ira en el inocente Jesús. Al verlo mi corazón se hundió en una especie de agonía; y mientras los verdugos lo flagelaban, Jesús callaba y miraba a lo lejos, pero cuando lo flagelaban aquellas almas que he mencionado arriba, Jesús cerró los ojos y un gemido silencioso pero terriblemente doloroso salió de su Corazón. Y el Señor me dio a conocer detalladamente el peso de la maldad de aquellas almas ingratas: "Ves, he aquí un suplicio mayor que Mi muerte". Entonces mis labios callaron y empecé a sentir en mi la agonía y sentía que nadie me consolaría ni me sacaría de ese estado sino aquel que a eso me había llevado (Diario 445).

Entonces el Señor me dijo: "Veo el dolor sincero de tu corazón que ha dado un inmenso alivio a Mi Corazón, mira y consuélate".

Entonces vi a Jesús clavado en la cruz. Después de estar Jesús colgado en ella un momento, vi. toda una multitud de almas crucificadas como Jesús. Vi la tercera muchedumbre de almas y la segunda de ellas. La segunda infinidad de almas no estaba clavada en la cruz, sino que las almas sostenían fuertemente la cruz en la mano; mientras tanto la tercera multitud de almas no estaba clavada ni sostenía la cruz fuertemente, sino que esas almas arrastraban la cruz detrás de si y estaban descontentas. Entonces Jesús me dijo: "Ves, esas almas que se parecen a Mi en el sufrimiento y en desprecio, también se parecerán a Mi en la gloria; y aquellas que menos se asemejan a Mi en el sufrimiento y en el desprecio, serán menos semejantes a Mi también en la gloria". La mayor parte de las almas crucificadas pertenecían al estado eclesiástico; vi también almas crucificadas que conozco y eso me dio mucha alegría. De repente Jesús me dijo: "En la meditación de mañana reflexionaras sobre lo que has visto hoy". Y en seguida el Señor Jesús desapareció (Diario 446).

Oh almas humanas, ¿dónde encontrarán refugio el día de la ira de Dios? Refúgiense ahora en la Fuente de la Divina Misericordia.

Y en otro apartado dice:

A pesar de estar enferma decidí hacer hoy, como de costumbre, la Hora Santa. En esta hora vi a Jesús flagelado junto a la columna. Durante este terrible tormento Jesús rezaba y un momento después me dijo: "Son pocas las almas que contemplan Mi Pasión con verdadero sentimiento; a las almas que meditan devotamente Mi Pasión, les concedo el mayor número de gracias" (Diario 737).

La Misericordia Divina quiere envolvernos en su amor y su misericordia, y desea que todos recurran a la Fuente de su Misericordia.

"Oh, qué gracias más grandes concederé a las almas que recen esta coronilla; las entrañas de Mi misericordia se enternecen por quienes rezan esta coronilla. Anota estas palabras, hija Mía, habla al mundo de Mi misericordia para que toda la humanidad conozca la infinita misericordia Mía. Es una señal de los últimos tiempos, después de ella vendrá (Diario 230) el día de la justicia. Todavía queda tiempo, que recurran, pues, a la Fuente de Mi Misericordia, se beneficien de la Sangre y del Agua que brotó para ellos. Oh almas humanas, ¿dónde encontrarán refugio el día de la ira de Dios? Refúgiense ahora en la Fuente de la Divina Misericordia. Oh, qué gran número de almas veo que han adorado la Divina Misericordia y cantarán el himno de gloria por la eternidad", manifestó nuestro Señor a Sor Faustina mientras rezaba la coronilla.

Urge consolar el corazón herido de Nuestro Señor Jesucristo, ofrecer sacrificio y oraciones en reparación a tantas ofensas y tantas injurias que recibe de los hombres que no le aman y le son indiferentes. Nos corresponde a todos unirnos a los ruegos que claman al Señor: "Ten piedad y misericordia de nosotros y del mundo entero".

Diario de Santa Faustina Kowalska

 

viernes, 21 de marzo de 2025

Ex musulmanes cuentan su conversión por María

 

Del sitio Observ Algérie:

Cada año, varios centenares de ex musulmanes se convierten al cristianismo y se bautizan en Francia. Este fenómeno creciente plantea retos de integración a los ex musulmanes, que ya no se sienten a gusto con su fe pero desean conservar su cultura oriental y sus relaciones familiares.

Desde hace más de diez años, cientos de ex musulmanes reciben el bautismo católico en Francia. Representan entre el 3% y el 7% de los bautismos de adultos en Pascua, según la Conferencia Episcopal Francesa (CEF). En 2023, se bautizaron unos 160 adultos procedentes de familias musulmanas. En 2024 se registró un aumento récord de bautismos, con un 5% de adultos procedentes de familias musulmanas, es decir, unos 350 ex musulmanes, según Le Figaro.

En agosto de 2003, Myriam fue víctima de la violencia de su marido en Argelia, tras descubrir que tenía una segunda esposa. En este contexto de sufrimiento, Myriam afirma haber tenido apariciones de la Virgen María, a la que reza. Myriam regresó a Francia con sus hijos y se deshizo de su marido. Tras un largo proceso de reconstrucción, Myriam fue bautizada en Antibes en 2018, marcando así su conversión al cristianismo a la edad de 52 años.

A los 16 años, Chaïnez, que sufría una profunda depresión, fue llevada por su madre musulmana a la basílica de Notre-Dame de la Garde de Marsella, un lugar frecuentado por musulmanes, para encender velas. Ante una estatua de la Virgen con el Niño, sintió una transformación interior: "Fue como si me hubieran quitado un peso de encima. Nunca había sentido tanta felicidad", confiesa a Le Figaro. Esta experiencia la llevó a buscar respuestas en la Biblia y, tras doce años de búsqueda espiritual, se bautizó en Pascua de 2023. Su conversión provocó el rechazo de su familia, que la apartó de muchos de sus miembros y la obligó a vivir su fe en secreto. "Cuando una amiga musulmana vio mi cruz, estuvo a punto de salir corriendo", cuenta Chaïnez.

Mehdi Djaadi, de familia musulmana, cayó en la delincuencia y coqueteó con el islamismo radical antes de conocer a un pastor que le cambió la vida. Bautizado en la Iglesia Reformada de Francia en 2007, se convirtió al catolicismo y recibió la Primera Comunión en 2013. Hoy comparte su camino de fe a través de un espectáculo titulado "Salir del armario". ¿Por qué el escenario? "Me dije a mí mismo: 'Voy a subir al escenario y contar mi historia'. Y lo segundo es que tenía una verdadera sensación de urgencia [...] vinculada a lo que estaba pasando en Francia [...] así que elegí el escenario porque es uno de los últimos espacios de libertad", explica a MonacoInfo.

Los conversos se enfrentan a una doble crisis de identidad, al tener que conciliar sus raíces culturales musulmanas con su nueva fe cristiana. Las reacciones de los feligreses son a veces problemáticas: "Una mujer me dijo: 'Me voy de mi parroquia porque tres años después me siguen presentando como musulmana'", cuenta el Padre T, que desea permanecer en el anonimato. "Hay que trabajar mucho para que no rechacen su cultura. El cristianismo es ante todo una religión oriental", añade.

"Me bauticé en la religión católica, pero mi cultura sigue omnipresente, no me la pueden quitar", explica Myriam. Sin embargo, debido a su conversión, ha perdido el contacto con miembros de su familia: "dos de mis cinco hijos me rechazan: piensan que soy una no creyente".

Los conversos sufren a menudo amenazas y el rechazo de sus familias y comunidades de origen. Algunos llegan incluso a cambiar de departamento para asistir a misa con seguridad. Aun así, a estos ex musulmanes convertidos al cristianismo les cuesta integrarse plenamente en las parroquias. La acogida que reciben es a menudo insuficiente, lo que les hace sentirse aún más solos. Las parroquias no siempre están preparadas para acompañar a estos recién llegados, lo que agrava su sentimiento de abandono tras el bautismo.

Algunas estadísticas sobre la conversión de musulmanes al cristianismo en Francia:

  • El 5% de los adultos bautizados en 2024 procedían de familias musulmanas.
  • 350 antiguos musulmanes se convirtieron al cristianismo en 2024.

  • Los ex musulmanes representan del 3 al 7% de los adultos bautizados cada año desde hace 10 años.

  • Aumento del 31% de los bautismos de adultos en 2024.

jueves, 20 de marzo de 2025

La importancia del Rosario y el Ave María

 


Del sitio Marie de Nazareth:

Durante su audiencia general del 15 de noviembre de 1995, el Santo Padre Juan Pablo II recordó la importancia del Rosario y, en particular, del rezo del Ave María para la vida espiritual.

"Esta misma oración, el Ave María, recitada decenas de veces en el Rosario, ayuda a muchos fieles a entrar en la contemplación orante de los misterios del Evangelio y, a veces, a permanecer durante largos períodos en íntimo contacto con la Madre de Jesús".